01 marzo 2008

El Tercer miembro de AMESE: Alonso MAceda


Otro hombre que arrastraba una amplia experiencia masónica ya de los años 1880, era Nicanor Alonso Maceda [1], que entre los años 1880 a 1886, había desempeñado ya el cargo de 2º Vigilante, y ahora se ocupa de la dirección de los Aprendices masones en la columna Boaz.

Nicanor Alonso volverá a repetir cargo durante los cursos masónicos de 1891 al 1894, pero en esta ocasión en una nueva formación Amigos de la Humanidad, ubicada así mismo en los valles de Gijón.

De esta logia hablaremos en más ocasiones, tanto por la singularidad de sus componentes como por su beligerancia religiosa, de este taller parece que Nicanor Alonso, fue Venerable, según se recoge en una carta que la logia envió el 31 de 1896 y, que actualmente está archivada en el expediente de otro masón Isidro Carballido, y que el expediente de la logia no parece contrastar.

Ese año de 1896, constituye toda una novedad puesto que se daba como cierre de los trabajos masónicos y de toda la documentación en el año de 1894, como ya hemos apuntado, y sin embargo aquí tenemos la constancia y prueba que todavía en 1896 la logia Amigos de la Humanidad tenía alguna actividad a juzgar por la citada carta.

Nicanor Alonso, es primo de Ulpiano y Eleuterio. Nace el 24 de junio de 1844, probablemente en Gijón donde también tiene ubicada su residencia ejerciendo como industrial. Pese a haberse iniciado años atrás cuando en la masonería no era usual el nombre simbólico, en la formación Amigos de la Humanidad, sí aparece por primera vez con un nombre simbólico Lincoln[2].

Tras la desaparición del trabajo masónico de la faz gijonesa y, casi de la península en los estertores del siglo XIX, nuestro francmasón encuentra el momento, las ganas y los compañeros para de nuevo implantar una semilla, que a diferencia de las experiencias anteriores va a germinar hasta lograr un éxito sin precedentes, puesto que la logia Jovellanos culminará su existencia 1938 con la caída de Asturias en manos franquistas.
Lo que constituye veintiséis años de existencia continuada, todo un récord, comparado con las cortas existencias de los talleres del siglo anterior, o la de aquellos otros que se constituirán como producto de escisiones de la logia madre Jovellanos.

Con el grado de Maestro Masón (3º), [3] Nicanor Alonso se hace cargo en esta nueva experiencia de la tesorería, que suponemos más bien escasa, al tenor de lo reciente de su creación, así como de la potencia de sus miembros, puesto que Nicanor tenía como profesión la de ebanista, y el resto de sus compañeros ya vemos que viven de su trabajo más bien manual.

Tanto es así, que el Gran Oriente Español le facilita a esta incipiente organización el permiso de instalación de forma gratuita; luego a medida que el taller evoluciona y se constituya en logia, cuestión que abordar rápidamente, dando lugar a la prestigiosa Jovellanos nº 337, las finanzas mejoraran sensiblemente, y Nicanor empezará también a ocupar cargos menos administrativos y más de corte formativa, ocupándose de los Compañeros y Aprendices en sus respectivas columnas de 1º y 2º Vigilante, de cara a completando su formación e instrucción masónica, es una pena la escasez de planchas que existen de dicha época..

Será en el boletín del Gran Oriente Español nº 256 de agosto de 1913, el que se haga eco de la baja en activo del ebanista Nicanor, debido, como así se expresa en el boletín a que su avanzada edad y los achaques le venían impidiendo asistir a las distintas tenidas[4], por lo cual se informa al GOE que se le ha nombrado Miembro Honorario, y por tanto se le excluye de la cotización señalada en el reglamento interno del taller.


[1] AHPA . Expediente Personal Caja B. nº 2 . Legajo 746.
[2] La adopción del nombre simbólico es una costumbre que en algunas obediencias está en desuso como en la anglosajona, sin embargo en España es aún muy vigente y por tanto es muy frecuente que el iniciado tome un nombre nuevo en el momento de dicha ceremonia, por el cual se le reconocerá en los trabajos de logia, y en los documentos masónicos. Dicha adopción suele tener resonancias que van desde la dimensión humana o a ideales que se quieren alcanzar u homenajear. El origen de estos nombres simbólicos si hacemos caso de Clavel y Morayta, la adopción vino determinada como consecuencia del medio hostil en el que trabajaron las logias españolas. El primer documento masónico en el que figuran nombres simbólicos data de 1871 y lo van a adoptar los miembros de la logia Amigos del Orden de la Coruña, - de la cual ya se habló anteriormente-. Parece ser que la Gran Logia Simbólica Española trató de suprimir este uso, cuestión que no se consiguió puesto que entre 1896 y 1900 el 92% de los masones españoles lo utilizaban. En las primeras formaciones masónicas asturianas, no se usó tal simbólico, cuestión que se fue alterando con el paso de los años, donde empiezan a aparecer hermanos masones que lo utilizan y otros que lo obvian, aunque en general estos eran los provenientes de los talleres primerizos.
[3] En el simbolismo se cuentan como grados simbólicos los tres primeros: Aprendiz, Compañero y Maestro (1º- al 3º) denominada masonería azul; luego estarían los grados de perfección y capitulares (4º al 18º) representados por la masonería roja; los grados filosóficos que comprenden desde el grado 19º al 30º en lo que se denomina la masonería negra; y por último están los grados administrativos (31º-33) componiendo lo que se llama la masonería blanca.
Tenida. Reunión o asamblea de masones que se realiza dentro del marco del ritual masónico correspondiente al grado que se abra o trabaje el taller: Aprendiz, Compañero o Maestro. Las tenidas pueden ser: Ordinaria, Extraordinaria, Blanca cerrada o abierta, Tenida Fúnebre, Tenida de Familia, etc.[4]
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