06 febrero 2011

JOSE MALDONADO Y JOSE ARTIME, DOS MODELOS MASONICOS y la LOGIA TOULOUSE, Y UN EXILIO DE POR MEDIO. (III)

Sigo la con la entrega de esta ponencia que he dividido en 4 entregas sobre dos personajes como José Maldonado (Ultimo presidente de la Republica Española en el Exilio, y José Artime que protagonizó parte de aquel Tren Fantasma que recorrió Francia
VG
En ese sentido el litigio por el retorno y la ocupación del suelo masónico estaba compuesto por el “celebre trío” -así denomina Olegario Pachón- a Francisco Espinar, José Torrente y Rafael Villaplana; luego estaba el otro grupo, el que componían Arroyo, Blanco, Torregrosa y Samper, al que se unen Gil de Terradillos y alguno de sus amigos, que según Olegario, “eran todos de militancia socialistas, tanto los unos como los otros”.

Este dilema de la univoca militancia partidista- Pachon- lo ve como un problema a la hora de aglutinar a masones de otras tendencias, por ello urge que Maldonado hable con Juan Pablo García, que era Soberano Comendador del Supremo Consejo del Grado 33 en Méjico, y cuya llamada telefónica o carta, debía hacerse antes de que Juan Pablo hiciese el traspaso de poderes, ya que de por medio había una serie de cuestiones que exponía de este modo “Se habla mucho de Terradillos, pero aquello que hizo el Hermano Araujo expulsando a Morlanes nada menos que del escocismo además de ser completamente irregular…”[1]

El 18 abril de 1978 el mismo grupo que encabeza Jaime Gil de Terradillos le dicen al grupo contrario que ellos en nombre de la Comisión Permanente del Gran Consejo Federal Simbólico constituido en Madrid con fecha 18 de marzo de 1978 y como sucesión legitima del Gran Consejo Federal Simbólico en Méjico actúan de acuerdo a esto poderes y por tanto todos los demás deben quedar bajo tal subordinación incluida la logia Unión Hispana que no había concurrido a la asamblea.

Lo que pasó después ya lo sabemos, el grupo de Espinar y Rafael Villaplana fueron los ganadores en la carrera de los reconocimientos.. Pero esto ya es otra historia de la cual José Maldonado debió estar enterado, pero hay que apuntar que pese a su membresía masónica al regreso a España se le dedican varias páginas y artículos en diarios y revistas, y aunque le preguntan a cerca de esa membresía y la propia masonería nada dice al respecto ni confirma su propia pertenencia a la Orden..

Ese es nuestro hombre, un ser espontáneo que parece decir a todo que sí, pero que luego se ve incapacitado de dar resolución a todos sus compromisos.

La Respetable Logia Toulouse, punto de encuentro.
Nuestros dos biografiados van a tener un punto en común, y ese va a ser precisamente la logia Toulouse, radicada en dicha ciudad francesa, y punto de encuentro de varios exiliados masones y no masones. Los que formen la logia Toulouse serán expresión la viva de la vida masónica de los españoles en el exilio francés.

El GOE y algunas Grandes Logias Regionales, habían intentado preparar la llegada de sus miembros a territorio francés, tal y como lo hizo la Gran Regional del Noroeste (GLRN) en colaboración con el Consejo Soberano de Asturias y León, recogiendo listados de evacuados, y enviando como por ejemplo la GLRN, al masón villaviciosino David Alonso Fresno [2], con fin de preparar el arribo de los hermanos masones y su familias, en un más que inminente proceso de evacuación que se anunciaba por parte de las potencias masónicas como el GOE y de la Asociación Masónica Internacional (AMI) y las potencias masónicas francesas.

Pero la realidad es que la llegada de los masones españoles al país vecino, tras los diversos periplos personales, se puede decir que en líneas generales, que estos fueron bien acogidos por las logias del otro lado de los Pirineos, aunque la gran debacle desbordó cualquier previsión y preparativo. Es cierto que la masonería tanto española como la francesa reaccionó pronto para intentar sacar de los campos de concentración a “suyos”, pero conseguido ese primer objetivo y con un cierto restablecimiento de la vida en Francia, y consecuentemente la vida de los masones españoles en Francia se fue normalizando, y se intentaron relanzar sus trabajos logiales.

Tenemos varias misivas de la llamada Familia Masónica Española, constituida en Paris, en el seno de la Gran Logia de Francia, dirigiéndose al Comité de Secours de la Maçonnerie Francaise aux Refugies Espanols, comunicando la composición de un Comité que presiden a dúo: Lucio Martínez Gil (GOE), y Fernández Armengol (GLE), y diversos masones que estaban en la logia Plus Ultra (GLF) al que además de comunicar la composición del Comité se les solicita la posibilidad de tener alojamiento para algunos de sus miembros para que pudieran desarrollar su tarea entre los que se encontraba el Diputado Alfredo Nistal.

Los objetivos de esta Familia Masónica, (que no era una Obediencia propiamente dicha), para evitar intromisiones era:

1º Hacer un censo completo de los Hermanos emigrados de Españas, localizándolos y proveyéndoles de la necesaria documentación masónica. (Cosa que harián creando dos modelos distintos de documentación uno para el GOE y otro para Gran Logia Española, del primero recibiría Maldonado su correspondiente pasaporte masónico como Maestro Masón)
2º Promover las ayudas de ayuda material, y colocar a los Hermanos en condiciones de rehacer su vida.
3º Procurar con todo ahínco una solución honorable al problema de la emigración masónica española, evacuando a los Hermanos a países donde puedan orientar sus actividades, y obtener además la protección masónica necesaria. Por ejemplo este costo lo evaluaban en unos 2.500 ff. Por persona

Así se iba desgranando los objetivos de querer representar a la Masonería Española ante todas las potencias masónicas, a la vez que se asentaban las bases para unidad masónica española , aunque de alguna manera ya se estaban colocando la tirita en la próxima herida, pues en dicho documento ya se acentuaban que “estar juntas no puede ni deben revestir carácter ritual, no pueden ni deben levantarse columnas en tierra extranjera y en jurisdicciones ajenas, ni menos realizar iniciaciones, ni en general actos ritualísticos, intrínsecamente unidos a la territorialidad que henos perdido

En estos momentos es cuando empezaron a surgir los primeros desajustes en cuanto a poder desarrollar los trabajos de logia, tal y como ellos tenían en la cabeza, desarrollar una masonería española en suelo francés de forma autónoma” ya que ello se vio enturbiado por varios motivos que iremos reseñando

La Familia Masónica era consciente de algunos problemas que se estaban dando por parte de grupos o seudo-logias, que llegaban hasta repartir fondos, de lo cual se queja el citado Comité de Secours de la Maçonnerie Française, y cuya procedencia no parece controlar la comisión paritaria de la Familia Masónica. Por otro lado en 1940 se produce una desbandada de masones españoles que se van de Francia hacia el exilio hispanoamericano, y se crea como cabeza de puente en Méjico, señeras logias recordando a diversos presidentes: de este modo se levantasn las logias : Cárdenas, Compañys o Azaña, dependientes todas ellas de la Gran Logia de “Valle de Méjico”, desenvolviéndose el trabajo masónico no sin algún que otro problema ligados a la territorialidad y a los reconocimientos

En 1943 se empieza a colocar las primeras piedras para que se reconozca al GOE y a su Soberano Supremo Consejo, lo cual tendrá su culmen con el reconocimiento en 1945 del Gran Oriente Español en el Exilio cuyo Gran Maestre era Lucio Martínez Gil,[3] cosa que no tendrá replica en Francia, y no solo eso, sino que en Méjico se terminará reconociendo a la Gran Logia Española, dándoles a ambos organismos la posibilidad de ser oídos en los organismos masónicos internacionales.

Este restablecimiento en suelo mejicano no estará exento de problemas los cuales se dan en el seno de la Obediencia hispanoamericana que se ha creado al efecto, y cuyas problemáticas llevarían a una serie de masones españoles a crear el Gran Oriente Federal de España que se adhiere al Rito Primitivo, y se aleja de este modo de la masonería yorkina, y de claras referencias anglosajona.[4]

La marcha de los masones españoles desde el exilio francés a Hispanoamérica conlleva que la facción que quedaba en Francia se quedase desasistida de cabezas jerárquicas y de referentes claros, y el GOE, como una voz única. Al no existir un elemento aglutinador de los masones en Francia, salvo la llamada “Familia Masónica Española”, con el agravante de que en algunas zonas de Francia estaban confluyendo miembros de las dos potencias que habían existido en España, por un lado el Gran Oriente Español, y por otro la Gran Logia Española, dos potencias masónicas, que tenían su ubicación , perfil y membresía en el territorio nacional muy localizados, pues cuando arriban a Francia no diremos que estaban enfrentados, pero llevan consigo las dos visiones que tenían de la España y el trabajo masónico. Con el éxodo de muchos Hermanos, sin apenas referentes de vital importancia, van a tener que convivir juntos, y luchar por un espacio masónico propio.

Como además no había una organización que los agrupase salvo el ente citado de la Familia Masónica Española, con muy poca capacidad de reacción, pues como hemos visto el catálogo de miembros de la masonería española en el exlio se encontraba muy repartido por el territorio francés, lo que hace que se de en determinados lugares de Francia en donde confluían hermanos masones de diferentes regiones, logias, y Obediencias, una gran problemática al intentar todos ellos articular un trabajo masónico sin la afinidad adecuada, y es más sin objetivos claros; e ignorando muchas veces la realidad circundante y legislativa.
Lo cual viene lo viene a confirmar una comunicación del ente paritario citado, en la cual se dice que se quería abrir un taller compuesto por quince Hermanos procedentes del GOE y de GLE y cuyo título distintivo era Hispania y cuyo Oriente se situaba en Paris, a la vez que se comunicaba que se había llegado a este acuerdo con la logia Plus Ultra de la Gran Logia de Francia también en Paris.

No debemos olvidar tampoco que esa pujanza de los masones españoles movilizando a las logias de las Obediencias francesas, para recabar de éstas ayuda y colaboración, creaba a las propias Obediencias autóctonas francesas (GODF y GLF) graves problema y desajustes, ya que por en medio estaba el principio de Territorialidad, lo que hacía que los masones españoles se vieran atenazados por una doble decisión o circunstancia, o bien se integraban en las logias francesas ante lo cual había muchas resistencia, o era muy difícil, por no decir imposible, establecer logias españolas en Francia, dados los ya comentados principios de territorialidad de las Obediencias francesas.

Esta problemática que parece banal, podemos decir que en clave masónica, ponía en graves apuros a los españoles que no se arredraban ante la situación y con la ayuda hermanos de logias del GODF o de la GLF, o de forma autóctona tras la liberación de Francia se lanzaban a levantar logias cuasi “salvajes.

En conjunto recogemos las siguientes logias funcionando: España (París) Ambrosio Ristori (Burdeos); Exilio en Mompelier; Franklin-Roosevelt (Montauban); Reconstrucción (Toulouse) Libertad en Bayona, estas son las que expone el Diputado de la Logia España en 1948, José Ballester Gonzalvo, las cuales trabajan o habían trabajado bajo los auspicios de la Gran Logia de Francia; y luego estaban Iberia en Paris; Esperanza (Marsella) 27 Noviembre en Montauban, y la Logia La Toulouse; todas ellas bajo la tutela del GODF.

Está claro que nada se recoge cerca de las logias o grupos de Hermanos masones españoles trabajando bajo la “Bóveda Celeste”, o como “logias salvajes” aunque tenemos certeza de que las haberlas las hubo, tal y como se demuestra con el embrión que van a poner en marcha en Toulouse, una serie de masones españoles que con la estimable ayuda de masones del GODF, los cuales van a decidirse a crear un taller masónico español, instalando en diciembre de 1944 el primer colegio de oficiales de la logia Toulouse en la que participan: Eduardo Caron (VM); Manuel Palma (1º VG); Miguel Casas (2ºVG); Josa Albert (Or); Armando Rebello (SEC) Salvador Guerrero (ME); Jaime Cabanach (MC); Francis Guerra (GT) Antonio Difort (H); y Santiago Alfonso (GT); todos ellos provenían de logias, como Themis (Barcelona); Trafalgar (Algeciras); Riego (Asturias); LIFE (Madrid); Lealtad (Alicante) Álvarez Castro (Gerona) Isis y Osiris (Sevilla) etc[5]; colegio de oficiales que será secundado por unos treinta masones. Dicha logia se desarrolla bajo la tutela de los propios españoles, siempre con la esperanza y el objetivo de la reconstitución de los entes masónicos españoles, y con la mirada puesta en el retorno a España.

Diversos jarros de agua fría les van viniendo encima, por un lado la instalación de las bases americanas en España, el debut de la guerra fría, y la poca contundencia de algunas diplomacias europeas sobre el régimen franquista iban haciendo ya muy largo el posible retorno, a la vez que se complicaba su existencia masónica en Francia, y aunque ellos siguen con la idea de desarrollar un modelo masónico propio en Francia que fuese el germen de la reconstrucción, y es más se empeñan en dotarse de los mimbres necesario, entre 1945 y 1947 inician unos once profanos, entre ellos a Manuel Anguerra, que luego jugará un papel importante en el devenir de la logia, no será suficiente para poder resistir.
La problemática en la que desenvolvían los masones españoles y que salpicaba a las Obediencias francesas, se ve observa muy bien, aunque faltan datos para llegar a tener una idea cabal del proceso, pero aun así ello nos aporta los datos necesarios para hacernos una composición de lugar a través del “Compte[6] Rendu” del Gran Oriente de Francia de 1945.

En este documento se recoge el conflicto interlogial, en que se ve envuelta la logia Iberia, en aquellos momentos trabajaba bajo los auspicios del GODF; y cuyo delegado expone las condiciones de funcionamiento del taller y de los masones españoles en tanto que eran agrupados en logias de lengua española y adheridas bien al GODF o a la GL; , pero manifiesta, el miembro que informa al Consejo de la Orden del GODF, que había algunas logias que no estaban adheridas a ninguna Obediencia; cuestión que debería estar creando una compleja situación, al decir un Consejero de la Orden (GODF) que estaba presente en tal reunión: “ la situación de los masones españoles era simple. Que quizá lo complicado era quizá las dificultades que ellos mismos tenían para concretizar su pensamiento, y que en todo caso su idea es constituir una Masonería Española sin la obligación de incorporarse a la GLF o al GOD u otras Obediencias”

El Hermano Groussier, presente en la reunión plantea que la situación era compleja, ya que algunos demandaban lo contrario, y es más había quien en ese Consejo planteaba que la solución era, según para quien, crear una Masonería española en ligazón con el GOE refugiado en Méjico con la posibilidad de aliarse con la Gran Logia Española; carambola difícil realización, aunque los Hermanos masones franceses tenían claro que su rol era el de ayudar moralmente a reconstruir de forma independiente de esa masonería, como estaba sucediendo en Marsella o en otros lugares.

Para Artur Groussier, Gran Maestro del GOdF en aquellos momentos, exponía que tal vez la mejor solución era crear una Obediencia provisional en territorio francés, pero también observaba que había logias adheridas a diferentes Orientes que presentaban entre ellas profundas divisiones, ya que el Gran Oriente Español se había reorganizado en Méjico, pero no en Francia. Ante ello un Hermano español, que no se identifica en el acta, y al que se le invitan a expresarse en tal reunión, aporta varias pistas sobre la situación, la cual retrataba de este modo:

“ La logia Iberia, no es una logia española es una logia francesa sumida bajo la disciplina de masonería francesa y no comprende a los españoles masones que trabajan en la masonería francesa.. y nuestra situación es igual que en 1939, una masonería representada por el GOE y por la Gran Logia de España”

La situación como vemos en el exilio francés era complicada, y tal vez ello explique el baile de fechas y Obediencias que presenta el currículo de José Maldonado. No olvidemos que hacia Méjico y hacia otros lugares se habían ido tanto el Gran Maestre y parte del Consejo Federal Simbólico, y como decía el delegado en el “Compte Rendu” diversos Hermanos habían: “Encontrado en la Obediencia Mejicana una hospitalidad más completa”.

En dicho Consejo, el Hermano Fournier, miembro de dicho organismo del GODF, el cual había ayudado a los Hermanos masones españoles siendo director de un centro de acogida en los Pirineos, planteaba que el GODF renunciara al principio de territorialidad, y permitieran a los masones españoles trabajar en Francia para que estos pudiesen desarrollar su masonería, y trabajar en pro de un posible retorno a España, para de este modo recuperar sus viejos trabajos logiales.

Si bien era un objetivo loable, para lograrlo antes era preciso que el GODF y la GLF renunciasen a ese principio de territorialidad ya comentado, y tanto una Obediencia como otra no parecían estar muy por la labor de ceder tal potestad; aunque en tal sesión del Consejo de la Orden del GODF, se arranca un compromiso, la menos en lo que respectaba a la logia Toulouse, se tomaba el acuerdo de que fuera una logia puramente española, y que trabajara en ella y en común los Hermanos de las dos Obediencias españolas, y con el visto bueno de la Comisión del GOdF y previa consulta con la AMI, lo cual planteaba un futuro esperanzador.


[1] Este es un tema interesante ya que demuestra los desencuentros que había entre un exilio y otro, no solo ya de Méjico, y Francia, sino que Morlanes hacía llegar ese descontento a Marruecos, y causaba de ello Arauz con una intromisión en los temas del simbolismo importante cuando carecía de poder para ello, por cuyo motivo se decide crear una Gran Logia Nacional Española a la que Morlanes le da el beneplácito y adhesión. El GOE, tal como expone Morlanes en marzo de 1971- se iba convirtiendo en una Obediencia irregular, en tanto que se le iban cayendo las logias, como la Anteo de Tánger, y masones como Morlanes, que presenta su baja en la Unión Hispana, y ante el Gran Delegado para Europa del GOE. Aunque veinte meses después vuelve a solicitar su reincorporación a dicha logia, “ al haber desaparecido las causas que me impulsaron a ello y muy en contra de mis deseos”.
[2] GUERRA GARCIA, Victor, La Masonería en el Oriente de Asturias, Oviedo. Masonica.es, 2009,pp. 168-231
[3] Lucio Martínez Gil, de profesión zapatero, ingresó en la logia Hispanoamericana el 24 de noviembre de 1919, en 1931 lo encontramos en la logia Primero de Mayo de Madrid. Fue nombrado Gran Maestre interino en la Asamblea Extraordinaria de GOE del 14 mayo 1938.
[4] Lo cual hace que Angel Rizo Bayona con Juan Pablo Jarcia, Justo Caballero, Enrique Barea y otros Hermanos envíen a “Todos los Hermanos Masones del Grande Oriente Español esparcidos por la superficie de la Tierra” para que acudieran a votar una candidatura a Gran Maestre, ya que Lucio Martínez Gil se negaba a ello, ocupando éste último de forma interina tal puesto cuando debía haber hecho elecciones en tanto que los Reglamentos lo ordenaban de forma precisa
[5] ARNAL. F. Le 25 avril 5998. Cinquantenaire R. :.L . :. Toulouse, Toulouse 1998.
[6] GODF. Compte Rendu. Aux Ateliers de la Federation des Travaux de L´Assemblée Générale du 17 au 2o septembre 1985. Paris.

TRABAJO ORIGINAL DE VÍCTOR GUERRA .MIEMBRO DEL CEHME (Zaragoza) y DEL IDERM (Francia)

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