15 junio 2016

Logia EL TRABAJO, la masonería obrera en Trubia. Siglo XIX (4ª parte y final)

vguerra
Vengo exponiendo desde hace semanas la  ponencia presentada en  Septiembre del 2015  en el macro del Simposio Internacional de Historia de la Masonería Española; La Masonería Hispano-Lusa y Americana. De los Absolutismos a las Democracias 1815-2015, y titulada  LAS «LOGIAS OBRERAS» EN ASTURIAS. LA LOGIA EL TRABAJO DE TRUBIA 1872-1892



Entrego pues esta ultima parte de la ponencia que desarrollé para dicho Simposio, cerrando así esta exposición.

LOS ALTOS GRADOS  REAA  EN EL SENO DE LA LOGIA EL TRABAJO
Con respecto a los Altos Grados, en los cuales trabaja la logia dentro del Rito Escocés Antiguo y Aceptado (REAA), hay conocimiento de que en 1890 a cuatro de ellos se les propone para la exaltación al grado de Soberanos Príncipe Rosacruz (18º), siendo tales francmasones poseedores de los siguientes grados: Guzmán (5º), Galileo (3º), Mozart (3º); y al grado 16º de Elegido Perfecto y Sublime Masón: Manzzini (3º ) todos ellos llevaban 17 años en la Orden, y 14 años en sus respectivos grados o sea que eran al menos candidatos a estar en el núcleo de iniciadores de la logia. 

  Y la pregunta que surge con respecto a su larga permanencia en los Algos Grados ¿Acaso no hubo trabajos capitulares hasta entonces? O por el contrario ¿Se contentaban con su peculiar situación de estar durante tantos años sin apenas variación curricular?

En esa misma relación de proposiciones para la exaltación a otros Altos Grados, también se propone a su vez al grado 9º (REAA) de Elegido de los Nueve a los hermanos: Gambetta (7º). Zaragoza (5º), Cabrinetty (4º), Pelayo (3º), Roque Barcia (3º), con otros tantos años en la orden y en el grado, y siguiendo con esa lista de propuestas se continúa con la proposición al grado 4º del REAA de Maestros Secreto a los francmasones Pierrad (3º), Cervantes (3º), Ruiz Zorrilla (3º), Campomanes (3º), y Néstor Hugo (3º).

Haciendo un repaso sobre los tema sociológicos de la masonería asturiana la historiadora Victoria Hidalgo, clasificaba cuatro grandes grupos, en sus Conclusiones Generales, sobre la membresía masónica asturiana del Siglo XIX, un primer grupo compuesto por empleados, un segundo grupo compuesto por artesanos, industriales y comerciantes, un tercero en cual coloca a abogados y profesiones laborales y obreros, con apariciones muy significativas Gijón y Trubia en las logias ya citadas, y por último había un último estamento el de los propietarios y militares.

Si bien no hay mucho que objetar en cuanto a la cuantificación y clasificación por estamentos sociales y laborales que se realiza, se debe anotar que la logia El Trabajo de Trubia, de sus 55 miembros fichados, tenemos fuera de la órbita de los trabajos en los talleres fabriles de ajustadores, fresadores, torneros, etc, a nueve empleados, un cirujano, cuatro comerciantes, dos propietarios, uno de ellos es José Soler, que en la logia Concordia aparece como comerciante de abastos (tablajero), luego están un industrial y un maestro de música.

Es fácil comprender que tanto los empleados y el Maestro de Música, serían así mismo trabajadores contratados por la fábrica de Trubia, así como el personal administrativo contratado por sus altas cualidades técnicas, como sucede con el médico cirujano, ya que la fábrica contaba con una plantilla médica y farmacológica,

Esta cuestión se entiende bien porque durante un tiempo la fábrica de Trubia fue contratando a aquellos técnicos u obreros especializados que le resultaban interesantes y se encontraban fuera de Trubia, como fue el caso de los moldeadores que fueron especialmente buscados para ocupar plaza en el taller de bustos y moldeados que tuvo mucha repercusión ya que fabricó algunos bustos de notables como Agustín Argüelles, Expoz y Mina. Francisco Castaños. Joaquín de la Pezuela, etc, algunos de ellos tenidos como presuntos masones por el colectivo social astur, en cuya tarea de diseño estuvieron implicados artistas, algunos de ellos tenido como masón, como sucede con Mariano Benlliure.

Para llevar a cabo estos trabajos pues se contrató a técnicos como José Virto o litógrafos como Fedriani, venido este último de Andalucía, por tanto se puede afirmar estudiando los cuadro lógicos que la vinculación con la fábrica de armas de la membresía logial de El Trabajo, es casi que total.

Estos listados de miembros no aportan otro dato interesante como es la conjunción familiar presente en la logia, y presentes a su vez como trabajadores de la fábrica, por ello hubiera sido interesante tener las relaciones completas, si es que las hubo, de todos los miembros de la logia El Trabajo, para poder observar el peso real de la logia en el conglomerado familiar y fabril, pues es evidente que cincuenta y cinco trabajadores representan muy poco entre los casi mil cien obreros con los que contó, por ejemplo el complejo fabril en 1892.

En todo caso los trabajos logiales y su desarrollo, pues se ignora por completo cuestiones como el lugar de reunión, y los días y horas de reunión, puesto que la fábrica funcionó en rotación de turnos y eso conllevaba cierto trastorno en las citas.

Interesaría por ejemplo saber sí el resto de los elementos de la fábrica, cuadros directivos, miliares, administrativos y obreros, eran conocedores de la existencia de un logia masónica en las entrañas del tinglado fabril.

Nos inclinamos a pensar que las relaciones de permisividad o conflicto dependerían de épocas, pues la fábrica pasó por muchos conflictos tanto como empresa y núcleo fabril que daba albergue a una importante masa obrera, creemos que incardinados en los movimientos socialistas de aquellos momentos, no hay que olvidar la militarización a la que en parte estaba sometida la fábrica y sus trabajadores.

Es fácil pensar que todo el complejo fabril estaría en un cierto estadio de permisibilidad incluidos en esta consideración los cuadros técnicos y militares, téngase en cuenta que en Trubia había también una Iglesia evangélica nacida al calor de la presencia de algunos técnicos extranjeros contratados por la empresa y que fueron reclamo para dichas instalaciones, y no por ello generó conflictos, al menos que tengamos constancia. 

  Hay que tener en cuenta que si no hubiera ese grado de tolerancia no se entendería muy bien esa larga presencia de una logia en Trubia, y más si tenemos en cuenta los grados de control como empresa.

Indicar que el contrato de un técnico traído de Bélgica, como a otros muchos se les conminaba a «conducirse como hombre honrado. Se le estipulaban sus honorarios, jornada laboral y la duración del contrato, se obliga a enseñar con celo su oficio a los aprendices españoles para ayudar en su trabajo. Otra de las cláusulas del contrato indicaba que recibían un salario al fin de cada mes, efectuando la retención del décimo que se le entregará integro al terminar su contrato si lo ha había realizado a satisfacción de sus jefes.

Se les daba casa por cuenta de la fábrica, carbón para guisar y calentase y aceite para el alumbrado, teniendo también gratis médico y botica, no obstante si no cumplieses con las obligaciones que se imponían, o si «observase mala conducta o si faltase al respeto que debía a los Jefes y Oficiales de Artillería empleados en el establecimiento podrá ser despedido de la fábrica, y los gastos de regreso y demás serian por su cuenta»[1].

Al estudiar el taller, con los pocos cuadros lógicos existentes, se observa que prácticamente no hay muchas altas y bajas durante tanto tiempo que ha pervivido la logia, en general se mantiene como un taller estable y sin mucho movimiento viendo los pocos cuadros lógicos (1880-82 y 1889) este último año se observa que había tenido un importante aumento de efectivos con la iniciación de diecisiete miembros acecidos entre los meses de Enero y Noviembre de 1889, y una afiliación correspondiente a Luis Soler, como Maestro Masón (3º), que es uno de los miembros que Hidalgo Nieto situaba en la logia Concordia, de Avilés.

Parece que entre los años de 1880 hasta 1889 la logia había estado un tanto estancada, y se ignora cuantos miembros hubo antes y después de esas fechas de forma exacta en tanto que se carece de más datos de miembros.

La pirámide de edad del taller, en líneas generales está sustentado por gente joven, solo un miembro de la logia contaba con 67 años, cuatro de ellos estaban en los 60, y en la horquilla de los 50 y 60 años se movían unos cinco miembros; luego hay unos doce ubicados entre los 40 y 50 años de edad; y otros siete entre los 30 y 40 años, y el mayor número de miembros lo conforman aquellos que se encuentran en el abanico de entre los 20 y 30 años, que llegan a sumar unos diecisiete.

En cuanto al estado civil de los cuarenta y cuatro miembros de 1889, sin los añadidos de este último año, las cuantificaciones arrojan la siguiente relación: cinco viudos, y siete solteros el resto, o sea unos treinta y dos eran casados.

Al ir buscando las genealogías de muchos de los miembros masones de esta peculiar logia, nos hemos encontrado que aun siendo algunos ya nacidos en Trubia, como fruto del primer asentamiento de emigrantes o de desplazados, entre ellos no solo hay lazos de consanguinidad, y por supuesto laborales, como ya sucedía en parte con la logia de 1850 de Gijón, sino que existe un lazo identitario, muchos de ellos, los Zuazua, Miaja, Larrosa, etc provenían de los talleres y fábricas de armamento de la zona vasca; y ante tal dato cabe la pregunta de ¿Hasta qué punto ese seudo-carácter identitario, sirvió para conjuntar un grupo masónico, y con qué intereses...?

A continuación presento el cuadro general de las fechas de iniciaciones y grados obtenidos por los distintos miembros del taller:

Nombre Profano Simbólico Cargo Logia Fecha Iniciación Grado
Alonso, Antonio Cellini 2º Vgte
2º Vgte
1876
1880
19 Abril 1872 18º (1876)
Alvarez, Celedonio Gambetta G. Templo
Orador
1880
1888
26 Enero 1873 5º (1877)
Alvarez, Julio Maldonado Portaestandarte 1889 1º (1889)
Alvarez, Primo Raúl Arq. Decorador 1889 1º (1889)
Alzueta, Juan Manzinni G. Templo
2º Experto
1880
1888
22 Diciembre 1873 4º (1877)
Casillas, Camilo Figueras 1º (1889)
Casillas, Eladio Villacampa Dtor. Banquetes 1889 1º (1889)
Casillas, Saturnino Pelayo Tesorero 1888
1889
27 Diciembre1873 2º (1877)
Diaz, Basilio G. Bruno 1º (1889)
Diaz, Fernando Torrijos G. templo Externo 1889 1º (1889)
F. Gubieda, Celestino Amadeo 1º (1889)
Fedriani, Servando Marx Venerable
Venerables Adjunto
1876
1880
19 Abril 1872 18º (1876)
Fernández, Ricardo Julio Limosnero 1880 11 Enero1872 14º (1877)
Fernández Peña, José Covadonga 15 Abril1872 15º ( 1880)
Fuertes, Valentín Riego 1º (1889)
García, José Garibaldi 1º (1889)
Gaztelu , Luis Guillén 30 abril 1873
Gaztelu, Emilio Lincoln Archivero 1888 19 Abril 1873 5º (1877)
Gonzalez, Agapito Prim Preparador 1889 2º (1889)
Gonzalez, Apolinar Zamora 1º (1889)
Gonzalez López, Luis Cristo 1º (1889)
Granda, Guillermo Epaminondas Secretario 1876 3º (1877)
Hevia, Herminio Apolonio 1º (1889)
Iraola. Vicente Roque Barcia Arquitecto Decorador 1888 22 Diciembre 1873 3º (1877)
Larrosa, Ciriaco Arquímedes 2º Vgte 1888 3º (1889)
Lera, Miguel de Sixto Cámara Orador 1876 4 Enero 1872 14º (1877)
Longoria, José Aramis Arquitecto Revisor 1889 1º (1889)
López, Cenón Prim 1º Vgte
Secretario
1876
1880
11 Enero1872 14º (1877)
Lopez, Francisco Sócrates 1º Vgte
1º Vgte
1889
1890
3º (1889)
López, Ramón Castelar Venerable 1880 11Enero 1872 18º (1876)
Miaja, Félix Zaragoza Secretario Adjunto
Secretario Guarda Sellos
1880
1888
30 Abril 1873 4º (1877)
Miaja, Valentín Victor Hugo Arquitecto Revisor
Maestro Ceremonias
1888
1889
3º (1889)
Munuaga, Elías Manzzini Tesorero
1º Experto
1880
1888
18 Enero 1872 9º (1880)
Ortiz, Antonio Mozart Porta Estandartes 1888
Pardo, Salustinao Iris 1º (1889)
Peláez, Cornelio Ruiz Zorrilla 2º Experto 1889 3º (1889)
Reguera, José Favila Orador Adjunto 1880 22 Febrero 1872 9º (1877)
Rodriguez, Jesús Peral 1º (1889)
San Martin , Manuel Guzmán 24 Diciembre1873 3º (1877)
Sánchez , Andrés Marín 22 Mayo1873 4º (1877)
Sánchez, Ramón Pierrad Guarda Templo interno
1º Experto
1888
1889
3º (1889)
Soler, José Campomanes 1º Vgte
1º Vgte
1888-1890 3º (1889)
Soler, Ramón Prim Secretario Guarda Sellos 1889 2º (1889)
Soria, Luis Numancia 2º Diacono 1888 2º (1889)
Suárez, Facundo Juan Glez.Río 1º (1889)
Tamargo; Félix Cortés Tesorero 1880 30 Mayo 1873 4º(1877)
Tarrazo, Manuel Escalante Galileo Maestro Ceremonia
Orador
1888
1889
5 Septiembre 1877 2º (1879)
Vázquez, Antonio Padilla Limosnero Hospitalario 1889 2º (1889)
Vázquez, Facundo Cabrinety Limosnero Hospitalario
2º Vgte
1888
1889
22 Diciembre 1873 3º (1877)
Vázquez, Ramón Jovellanos Guarda Templo 1889 2º (1889)
Vidal Costa, Ramón Mendez Núñez Venerable 1888
1889
3º (1889)
Virto, José Castaños 12 Septiembre 1873 5º (1877)
Zuazua, Ceferino Colón 1º Vgte 1880 19 Marzo1872 18 (1876)
Zuazua, José Cervantes 1º Diacono 1888 3º (1889)
Zuazua, Laureano Guzmán Orador 1880 7 Mayo 1873 4º (1877)


Los Venerables Maestros o adjuntos localizados en dichos cuadros lógicos son en lo que respecta a los años1876-1880-1888 y 1889, el empleado Servando Fedriani (Marx), que era uno de los dibujantes litógrafos de la fábrica de Trubia, cuyas hermanas editaban una serie de postales, como la correspondiente a la Fábrica de Hornos de Trubia, editada como Hermanas Fedriani como razón social.

Luego hay un comerciante: Francisco López (Sócrates) que aparece en 1880 y 1890 como Venerable, y Venerable de Honor, así como el empleado Ramón Vidal Costa (Mendez Nunéz) 1888-1890.

Por los escasos documentos se tiene conocimiento de que la logia trubieca estaba presente en la vida orgánica masónica de la región, asistiendo a determinados actos como el levantamientos de columnas del Capitulo Vigilante de Asturias, o asistía a tenidas fúnebres, organizadas, en este caso, por la logia gijonesa Amigos de la Humanidad, y se recoge a la logia trubieca asistiendo a actos de logias de otras Obediencias, tal y como sucedió con la asistencia a un acto de La Perla del Cantábrico, en cuya celebración está presente una comitiva de la logia El Trabajo.

La estabilidad de un taller también viene precedida de una dato como es la residencia de los miembros, pese a ser muchos de ellos son originarios de varias provincias españolas como Orense, Cádiz, Segovia, Ribadeo, Palencia, Valladolid, Lérida, País Vasco, en general casi todos ellos estaban establecidos en la abigarrada localidad de Trubia (21), en todo caso se registran otras localidades de residencia: uno en la Felguera, otro en Mieres y otro en Godos, lo cual nos lleva a pensar que ese vivir pegados al entorno logial, lo hace ser un taller muy estable, eso sí muy cerrado sobre su propio entorno ya que la vida de su miembros se sujetaba a los horarios fabriles, a los estrechos ámbitos sociales y culturales de Trubia, en combinación con la fábrica y la logia. 

Llama la atención que un taller tan asentado en una localización tan «cerrada» como era Trubia y la fábrica, y tras casi veinte años de existencia, no se haya dado el constante conflicto interno logial, con luchas intestinas con el consiguiente tráfago de levantamientos y abatimientos de columnas, tal y como pasaba no solo en las grandes villas, como Gijón u Oviedo, sino en villas similares como Navia o Luarca donde continuamente había cambios y conflictos en los talleres de muy variada naturaleza. En Trubia parece haber siempre una calma chica dentro de la logia, es como si tal logia no fuese nada más que un proyecto administrativo, el cual no hubiera pasado del papel.

Otra cuestión es la adopción de los nombres simbólicos, atendiendo a las diferentes ponencias que han presentado diversos estudiosos a los diferentes simposios del CHEME, sobre el significado y simbolización de la adopción de un alias por parte de los masones, estas auto-adjudicaciones no dejan de indicarnos ciertas inclinaciones sociales y políticas por parte de sus portadores, que de esta manera plasman toda un componente de compromiso y aptitudes morales y políticas, y aunque por otra parte luego sea muy difícil rastrearlos como agentes activos de un «semi desconocido» movimiento obrero de matices socialistas en el seno de la localidad de Trubia.

Aunque en este sentido hay que tener en cuenta que este primigenio colectivo proletario vinculado a la Fábrica de Armas de Trubia apenas si ha sido estudiado en Asturias por los diferentes estudiosos e historiadores, aun teniendo en cuenta las dificultades de identificar y ubicar a los diferentes militantes activos del primigenio obrerismo asturiano y por ende trubieco, cuyo núcleo dio lugar, años más tarde (1900) al desarrollo de una potente agrupación de la Unión General de Trabajadores (UGT).

Agrupación trubieca que en 1900 en el 1º de Mayo, estuvo presente en un mitin de Oviedo, donde además estuvo también un orfeón de música de carácter socialista, sin dejar de resaltar la presencia en conflictos como la gran Huelga General de 1872, en favor de la reducción de la jornada laboral de las 12 horas.
Conflictos que no debieron pasar desapercibidos para el importante colectivo proletario ubicado en Trubia, pues las condiciones laborales también debían ser un tema específico en el seno de estas peculiares logias obreras, que por ejemplo en Trubia antes de nacer la logia en 1866, se había creado una Sociedad de Socorros Mutuos de la Fábrica de Armas de Trubia, la cual aún permanecía en 1904 con 34 miembros.

Tanta es la dificultad a la hora de identificar a los obreros trubiecos y sus ideas que Victoria Hidalgo al tener que identificarlos, lo resuelve redirigiéndonos al catedrático David Ruiz, que intenta a su vez definir a estos núcleo obreristas, citando como de pasada en este contexto, al referirse a los inicios del movimiento obrero asturiano «por haber protagonizado una agitación en la que parecieron dominar las ideas federales».[2]

Ante esta consideración del historiador David Ruiz, pareciera que este presenta al obrerismo trubieco fuera de los cánones «obreros y revolucionarios», y los vinculara más bien a las idea republicanas federales de los cual no se tiene apenas noticias.

No se deben ignorar a este respecto los trabajos del profesor Girón, cuando habla en sus trabajos sobre la UGT de las dificultades de reunión en 1900 de los metalúrgicos y las Juntas Directivas de las Sociedades Obreras en la fundación de la Sociedad de Obreros en Hierro o el atentado de 1909 que sufrió el dirigente socialista y luego masón Teodomiro Menéndez, en cuya protesta interviene la Sociedad de Obreros Armeros al ejercitar la acción pública contra el agresor.[3] 

  Aún dichas aproximaciones son muy generalistas y muy parcas en las identificaciones de los agentes motores del obrerismo en cuestión, y menos aún en lo referente a Trubia.

La pregunta que puede desprenderse a cerca de estas cuestiones es la siguiente: ¿Estarían los masones trubiecos, en el meollo de esos núcleos de concienciación política y sindical, incardinados en la primigenia Unión Nacional de Trabajadores en hierro, (1884) o en la conformación de la UGT de 1888,?

¿Y en todo caso estarían presentes en la conformación de la Unión de metalúrgicos en Hierro que funcionaba en la fábrica de Armas de Oviedo, o en la Sociedad de Obreros Armeros?

En lo concerniente a las fábricas de armas en Asturias y a la coexistencia con posibles logias en los entornos de dichas instalaciones, resulta paradójico apuntar que no hay registros de trabajadores armeros de la fábrica de Armas de La Vega de Oviedo registrados como masones en las logias ovetenses. ¿Cuál es la razón de esta paradoja de que Trubia arroje toda una logia y en Oviedo no encontremos un solo masón en la fábrica de La Vega?

No obstante, por crónicas populares y locales trubiecas se sabe que algunos apellidos que se consignan como miembros de la logia están relacionados con ese naciente movimiento socialista, y en ese sentido la adopción por parte de algunos estos miembros que ya en 1872 se autoimpusieran nombres simbólicos de esta naturaleza: Fuertes Valentín (Riego), Jose García (Garibaldi) el Venerable Fedriani como Marx, el Arquitecto Revisor de la logia Vicente Irola, recupera la memoria republicana de Roque Barcia en su adopción como nombre simbólico, Valentín Miaja como Victor Hugo, en general son nombres simbólicos que representan una rebeldía y una lucha por la utopía y la libertad: Ruiz Zorrilla, Peral, Lincoln, Arquímedes, Cristo, Villacampa, Pelayo, Padilla, Prim, etc.

La gran dificultad en el trabajo investigativo es que aun teniendo algunos documentos sobre algunos miembros, la mayoría de ellos, solo están consignados en los documentos administrativos del taller por el nombre y un solo apellido, y salvo los más significativos por su procedencia vasca, aragonesa o andaluza, que los distingue del resto, los demás resulta muy difícil su localización en noticias de prensa o los distintos expedientes masónicos.

Por ejemplo sabemos que Jose Zuazua llevó en 1900 el cinematógrafo a Oviedo y que se había casado con una hermana de sus compañeros de trabajo en Trubia, los Gaztelu, que en Oviedo regentaron el Salón de Actualidades. Las exhibiciones cinematográficas en Trubia se hacían en el seno de la instalación fabril.

Vicente Iraola, es uno de los «talleres» que funcionaron en Éibar entre 1898 y 1910, ya que armeros de esta localidad fueron traslados en un primer momento a las fábricas de armas de Oviedo y Trubia, llevando a dichas industria el hacer eibarrés, cuando quedaron patentes los aspectos negativos de mantener la producción armera cerca de las fronteras. Las crisis del sector armero sirvió para impulsar las aventuras en otros ramos de la industria»,[4] La llegada a Trubia de estos eibarreses, se sucede en parte tras la quema en 1794 de la villa de Éibar durante la Guerra de la Convención. (1793-1795).

Se conoce que la familia Miaja proceden de Éibar, y entre los que ya eran parte la sociedad trubieca estaba Eusebio Miaja Alonso, y es de suponer que junto con el resto de familiares «Miajas» algunos de ellos asentados en la Logia El Trabajo « tal familia fueron armeros que habían venido de Éibar (Guipúzcoa), los habían traído como técnicos a la Fábrica de Cañones de Trubia, que se había establecido a finales del siglo XVIII. Mi abuelo [Eusebio] fue después armero en la Fábrica de la Vega, en Oviedo». [5]

El cirujano Miguel de Lera, es más que posible que fuera el abuelo del escritor Angel María de Lera, nacido en 1912 en Baides (Guadalajara) autor de un renombrado libro sobre masonería.[6]

Ciriaco Larrosa, al cual el 5 de diciembre de 1889 el periódico El Día le da como fallecido en Trubia, aunque lo vincula como Maestro de la fábrica de Tarrasa y familiar del importante artillero Jose Ramón Larrosa Guisasola,[7] saga familiar provenientes de Éibar, el padre de este último había venido a trabajar a la industria de Carlos Bertrand, que aportaba material a los talleres de fundición y moldeo de la Fábrica de Armas de Trubia, de ahí que terminase también en dicha fábrica e Trubia, y que José ocupase una parte importante en la fábrica siendo el único trabajador que contó con el beneficio de tener un busto en bronce, fundido en 1900 .

Para ir cerrando este trabajo indicar que a casi a todos los miembros les fue abierta por el régimen franquista de persecución de la masonería la pertinente ficha como masones del siglo XIX, cuyo expediente en general se compone de una sola hoja, o poco más, y que como es lógico a la hora de confrontar fechas de nacimiento e ingreso en masonería cabe que frente a las intensas búsquedas de la policía franquista en pos de los masones trubiecos, por las fechas, lo lógico es pensar que la mayoría hubieran muerto.

Estos son algunos de los miembros con expediente

· Expediente personal de

Ceferino Zuazua.SE-MASONERIA_B,C.696,EXP.90

· Expediente personal de Felíx Miaja. SE-MASONERIA_B,C.800,EXP.82

· Expediente personal de Juan Alzueta. SE-MASONERIA_B,C.800,EXP.85

· Expediente personal de Manuel Tarrazo.SE-MASONERIA_B,C.800,EXP.9

· Expediente personal de Emilio Gaztelu.SE-MASONERIA_B,C.696,EXP.98

· Expediente personal de Saturnino Casillas.SE-MASONERIA_B,C.800,EXP.89

· Ficha de Vicente de Iraola. DNSD-SECRETARIA,FICHERO,33,I0025539

· Expediente personal de Laureano Zuazua.SE-MASONERIA_B,C.800,EXP.84

· Ficha de Ciriaco Fernandez Larrosa.DNSD-SECRETARIA,FICHERO,19,F0067591

· Ficha de Jose Zuazua. DNSD-SECRETARIA,FICHERO,69,Z0014138

Hasta aquí llegó este análisis de un fenómeno masónico como el que se dio en la localidad de Trubia con el emplazamiento de la logia El Trabajo (1872-1892) en cuyo desarrollo hay más interrogantes que respuestas, pero también a veces es bueno dejar constancia de las singularidades y de las dificultades para explicarlas.

Victor Guerra García

  • [1] Op. cit. SUAREZ MENENDEZ, Roberto. Fábrica de Trubia. ... pp. 121
  • [2] RUIZ, David. Asturias Contemporánea. Madrid. 1975 pa.27.
  • [3] GIRON GARROTE, José. El sindicato metalúrgico de Asturias desde los orígenes hasta 1923. En UGT. Un siglo de Historia. 1888-1988. Oviedo Edición José Girón, 1992. Pag 215 y sig.
  • [4] https://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Marcas_y_punzones_de_la_armer%C3%ADa_eibarresa
  • [5] Entrevista en LNE a Fernando Rodriguez Miaja. 11/06/2013.
  • [6] DE LERA, Angel Mª, La masonería que vuelve. Barcelona. Espejo de España Editorial Planeta 1980.
  • [7] http://www.ignaciogracianoriega.net/enh/20040920.htm
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