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16 mayo 2010

JUAN FERNANDEZ de la LLANA (I)

La casi que desconocida figura de Juan Fernández de la Llana, tanto para masones como para el pueblo astur en general, se agiganta a poco que entremos en su vida y trabajos, que van desde la labor profesional como abogado, a la de escritor, político o masónico.

Hoy volvemos a traer hasta estás páginas su figura, con la intención de ir dando a conocer a aquellos masones que tuvieron parte activa en nuestra sociedad astur.
Este es un trabajo que se publicó y  se dictó como conferencia El masón Fernández de la LLana al socaire de la visita de Nicolás Salmerón a Asturias, dentro del Centenario de la Unión Republicana . Almería 2003

VG

A aquellos que denigran esta labor de búsqueda y estudio y el hecho de querer mostrar estos avances, estos hallazgos para compartir con los demás decirles que:
La envidia y aun la apariencia de la envidia es una pasión que implica inferioridad dondequiera que ella se encuentre.

Plinio El Joven
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JUAN FERNADEZ DE LA LLANA la pasión hecha realidad.
Juan Fernández de la Llana, un acreditado abogado ejerciente en Oviedo “ con fama de republicano radical, y como tal le encontramos en las filas zorrilistas”.

¿Pero quién es este olvidado personaje? Su figura cobra sentido porque va a ser, nada más y nada menos, que el punto de unión y de fusión de varios proyectos socio- políticos.

Es una figura con la cual uno se tropieza muy a menudo, pero del que apenas se sabe nada tal y como dice el Españolito:

“ Hombre de extensa cultura jurídica y general, de pluma ilustrada y amena, de conducta social sin tacha. No obstante haber reunido condiciones suficientes para que la posteridad no le tuviese olvidado, se reconocerá por la lejanía del eco que produce su recuerdo que no parece se trata de un contemporáneo. Es poco lo que se ha escrito de él o, por lo menos, tan escasa las noticias adquiridas por nosotros a `pesar de la larga y minuciosa rebusca desarrollada, que no podemos dar como quisiéramos una información detallada de su vida”.

La primera noticia que yo personalmente tengo de Fernández de la Llana, me viene de mis trabajos de investigación sobre la masonería asturiana, en los cuales dicho personaje no tenía en principio una posición muy destacable, pues era un miembro más de la prestigiosa logia ovetense Nueva Luz.

Su figura empieza sernos primordial, como muñidor republicano, sin embargo cuando se rebusca su nombre en las escasas bases bibliográficas ovetenses, apenas si se encuentra nada más que unas breves líneas. Su biografía y andanzas, hay que abordarlas desde el seguimiento en prensa, que es el testigo mudo de nuestra memoria histórica, y es la que nos aporta la peripecia vital de muchos de los personajes que hasta estas páginas traemos.

Por esa búsqueda entre los amarillentos diarios y semanarios políticos asturianos, sabemos que este activo abogado nació en Oviedo en 1865, fue Decano del Colegio de Abogados en dos elecciones, y que ejercía de periodista liberal y republicano, actuando como director en 1902 del Eco de la Exposición, “desde el cual luchaba por el progreso regional”. Es autor así mismo de una Monografía sobre el Concejo de Corvera publicada en la Revista Asturias de Bellmunt y Canella.

En 1908 se le nombra Ilustre Protector del III Centenario de la Universidad de Oviedo, y deja como obra escrita: Memoria de los trabajos académicos de 1880 a 1881 de la Universidad de Oviedo, 1881; y Los Pastos de la dehesa de Valgrande. Pleito entre Lena y Mieres, 1907.

Florencio Friera, nos comenta que este abogado tenía buena posición económica lo que le permitió llevar adelante varios proyectos, y articular diversas ayudas a figuras republicanas del momento, (Melquíades, Indalecio Prieto). Es posición de bienestar venía reforzadazo solo por su patrimonio sino también por su matrimonio con Teresa Pulido y Quevedo[1], “ligada a la familia avilesina Pulido, ligada al barco que hacía la carrera de las Américas, y de lejano parentesco con la novia conocida de Pérez de Ayala en Oviedo, Paz Pulido”.[2]

Tal vez esa vinculación indirecta con Avilés, es la que le lleva a participar en una tradicional sociedad literaria y gastronómica denominada "El Bollo", dirigida durante sus primeros años por el mismo y el periodistas de entonces: Florentino Mesa Arroyo.

Finalmente fallece en diciembre el 5 de noviembre de 1914. Parece que sus últimos años por diferencias con aquellos que ayudó aupar en la cúspide política y “dolido por las ingratitudes cosechadas como premio, se mantuvo alejado de la política en sus postreros años”.[3]

La figura de Juan Fernández de la Llana, la podemos ver reflejada y también confundida con otros perfiles como el Álvaro de Albornoz, Alejandro Lerroux y Melquíades Álvarez, -los tres reconocidos documentalmente como francmasones-, en la del personaje de D. Epaminondas en la novela de Ramón Pérez de Ayala de El Último Vástago. Novela de cinco capítulos seguidos de un epílogo, parte de la trama se corresponde a un domingo en la Asturias central, donde se celebra un mitin de propaganda electoral republicana.[4]

Juan Fernández Llana como político, masón y periodista.
A Fernández Llana le tenemos en un principio como un activo secretario del Partido Zorrillista de Oviedo, y donde es fácil hallarle en varios actos y mítines políticos. Sin embargo El Españolito nos los lleva a participar “en el movimiento revolucionario que derribó el trono de Isabel II (1868) - de ser así participaría junto con Juan González Río, prestigios masón ovetense-, y más tarde -según Constantino Suárez- cooperó con la implantación de la 1ª República (1873)”.[5]

Es imposible que nuestro biografiado fuera el mismo que nos habla El Españolito, pues si nos atenemos a la esquela publicada en el diario El Carbayón, murió con 49 años en 1914, lo cual nos lleva a que nació en 1865, por tanto fue imposible que participara en la “gloriosa” y que estuviera en la Iº Republica. Lo que nos lleva a la elucubración de que tal vez pudiera ser su padre el que participara en tal movimiento. Pero de momento es una pura elucubración que debe despejarse con una mayor profundización sobre la época y el personaje que hoy bosquejamos.

Lo que sí sabemos es que era un joven ya de renombre en los ambientes republicanos, muy buen orador y publicista, e iniciado esto último con la fundación del periódico ovetense El Eco de Asturias, aunque su proyección dentro del mundo editorial como veremos más adelante fue importante, todo ello sin perjuicio de mostrarse un excelente combatiente a favor de los ideales republicanos

Como podemos comprobar Juan Fernández de la Llana y Fernández Antuña, como reza en su esquela, no es un republicano más, pues el rastreo a través de los bosquejos de sus meeting que recogen otros colegas en la prensa regional, nos va denotando una figura que se agiganta, pues además de constituir un culto orador vemos a un republicano radical en sus primeros tiempos, sin mucha simpatía por los intentos de toma del poder de Ruiz Zorrilla, y que iría con el tiempo a posiciones más atemperadas como podían ser la unionista, y donde Salmerón va constituir todo su centro, como expresaba su nieto Juan Santana: “Su Dios era Salmerón”.

Juan Fernández Llana, no sólo se queda en la oratoria, sino que en julio de 1899, le encontramos sentado en los bancos consistoriales bajo la presidencia de uno de sus amigos: el alcalde D. Ramón Pérez de Ayala.[6]

Pero antes este profesional de la abogacía, va entrar en los misterios hiramistas, vistiendo como es preceptivo el mandil de Aprendiz Masón, se inicia en la logia Nueva Luz, de Oviedo con el simbólico de Fernández Córdoba. En dicha logia está muy poco tiempo, pues pronto pasa a ocupar su puesto en los bancos de la logia Juan González Río, donde se le halla entre los años 1888 y 1890[7], que son las fechas de los cuadros lógicos que quedan como legado documental de dicho taller, y donde está inscrito con el cargo de Orador, y con el grado Maestro Elegido de los Nueve ( 9º) del Rito escocés Antiguo y Aceptado. En esos mismos tiempos en la logia Juan González Río, cohabita con hombres como Cristóbal de la Torre, José María Estrada, José Villanueva Manuel Álvarez Pintado, Benigno Bances, Alejandro Nespral. Braulio Vigón, el zapatero socialista Juan Neponucemo, Silverio Álvarez de la Escosura, Manuel del Truébano y así hasta completar un listado de 87 miembros. Nombres algunos de ellos, que luego vamos a encontrar en la administración local y en los Comités Republicanos.

Por otro lado esto conecta también con los prohombres de la masonería española como Sagasta, Moret; o Morayta, y como no, con otro proyecto que se daba en Almería, el establecimiento de la logia Salmeroniana [8], que levanta columnas en 1882, y que en 1887 estaba integrada por 66 miembros activos, más siete miembros honorarios, y cuyo titulo distintivo venía recogido de una posible pertenencia de Salmerón a la masonería que se recoge en un documento“ Queridos HH:. Que podemos deciros del Gran Salmerón! Solo os diremos que en el año 1884, era Gran Mallete en al Gran Oriente de Madrid”.[9]


[1] Aquí debemos divergir de Constantino Suárez, que nos indica en su referencia hagiográfica que estaba casado con Maximina Pulido y García, y esta observación la pudimos sacar de la esquela que se publico el día 6 del 12 de 1914 en El Carbayón. La aclaración a este pequeño entuerto viene de la mano de la genealogía de Fdez. de la Llana, recogido de la biblioteca del Padre Patac en el cual nos indica que primero estuvo casado con Maximina Pulido Quevedo con la cual tiene tres hijos: Maximina, Antonio y Juan, su mujer muere en 1898 y se casa en segundas nupcias con la hermana de su mujer: Teresa Pulido Quevedo, con la cual tuvo otros 3 hijos más: Teresa, Crisanta y Antonia. (Biblioteca Padre Patac Bª-FF 192-22.
[2] Florencio Friera. Ibidem pag. 456.
[3] Constantino Suárez:.: Escritores y Artistas asturianos. Oviedo 1955.
[4] Florencio Friera Suárez. obra citada .pag. 347 sgtes.
[5] Constantino Suárez: Obra citada. Pag. 306.
[6] Del que existe un expediente el AHS con una petición de iniciación masónica a la logia Fraternidad Ibérica nº 7 de Madrid, y cuya vinculación es producto de un trabajo de V- Guerra sobre Los asturianos masones en Madrid Trabajo para el X Symposiun de la Masonería Española del 2003.
[7] Hay que tener en cuanta que los listados o “cuadros lógicos “ de las logias que poseemos de dicha época no son correlativos, hay grandes saltos temporales, por lo cual es difícil documentar el tiempo de estadía en las diferentes logias.
[8] Dicha logia que da comienzo documentalmente el 1882 va tener vida de forma discontinua hasta la Republica de 1931, y pasará por ser La Salmeroniana nº 206 en 1882; la nº 30 en los años 20; y la Nº 46 en la década de 1930.
[9] Notas tomadas del trabajo de Mª del Carmen Amate, publicado en la Rvta. EL Eco de Alhama de Almería, en el nº 12 de diciembre del 200: Rituales, ceremonias y símbolos. La Masonería en Alhama en los siglos XIX y XX.

Texto @ Víctor Guerra

Nota: Este trabajo se puede tomar sin ningún reparo con tal de que cite  al autor.

13 junio 2009

AUGUSTO BARCIA TRELLES, un masón de Vegadeo


L:. Iberica [1],
Ya hemos visto en el capítulo dedicado al siglo XIX, que dicha logia tenía una larga trayectoria que se remontaba a 1870. En esta nueva época y siglo, el 1 de enero de 1909, se le anexiona la logia El Progreso, nº 88 de la valles de Madrid.

Al referirnos al tema de la logia Dantón, vimos en parte, lo que venía sucediendo dentro de los talleres madrileños, y sobre manera con la Ibérica, que pese a su gran solera, compartida con la Hispanoamericana, sufrían las incidencias que a su alrededor se iban creando, lo cual era lógico como logias madre que eran de algunos de los talleres que levantan a partir de la segunda década del siglo.

Es en ese tiempo, 1920, el taller contaba con 32 Maestros Masones (3º) ,más 6 Maestros anotados como ausentes; 7 Compañeros (2º), más otros 7 ausentes, y 12 Aprendices (1º); luego en Navalcarnero, donde se levanta un numeroso triángulo se registran 24 miembros, lo que hace un total de 88 francmasones. En la denominada época "Torres Campañá"[2], la potente logia madrileña sube en cantidad y calidad, puesto que se coloca con 108 asociados a la cabeza de la Gran Logia Regional del Centro.

Entre los afiliados que se adentran en el hiramismo a través del citado taller, hay una gran monto de republicanos federales, con nombres tan conocidos como Julio Alvarez del Vayo, Benito Artigas, o Fabra Rivas, aunque también hay representantes de otros sectores ideológicos como el socialista Rodolfo Llopis, el gallego Abad Conde, Botella Asensi, o Pedro Rico.

A diferencia de otras logias, en la Ibérica, se va dando otra sociología profesional y social, en cuyos cuadros lógicos encontramos un clase más bien media baja, y clase baja, compuesta por gran cantidad de empleados, comerciantes y funcionarios, y muy esporádicamente médicos o abogados, que son las clases que pululan por otras logias.

En el primer cuadro lógico encontramos al vegadense Augusto Barcia Trelles.

Hablar de los Barcia Trelles es mentar a una amplia saga de masones y de supuestos
miembros, como el caso de Camilo, o el reconocido masón Segundo Moreno Barcia, tío de los primeros.

La página del Palacio de la Moncloa, ya que Augusto Barcia fue ministro en la República, nos lo presenta con este insulso texto:

“Nació en Vegadeo (Asturias) en 1881 y falleció en Buenos Aires en 1961. Abogado. Diputado en las Cortes desde 1916 a 1923. Durante la II República se afilió a la Izquierda Republicana, a la cual encabezó en las Cortes de 1935. Fue el defensor de Comapnys y sus compañeros de la Generalitat catalana por su participación en el alzamiento contra la República de octubre de 1934. Tras el triunfo del Frente Popular de 1936 fue nombrado ministro de Estado en los gobiernos de Azaña, Casares Quiroga, Martínez Barrio y Giral. Tras la guerra se exilió a Argentina”.

Un poco más expresiva es la página de la Real Federación de Atletismo que nos dice:

Nacido en 1881, fue abogado, político y escritor. Diputado por el Partido Reformista de Melquíades Álvarez desde 1916 a 1923 (13-9-23 Directorio de Primo de Rivera) y en 1933 y 1936 con Acción Republicana de Indalecio Prieto. Ministro de Estado con los gobiernos de Azaña y Casares Quiroga, murió exiliado en Argentina en 1961. Gran maestro de la Masonería Española y Gran Comendador de su Supremo Consejo.

Es ahí donde radica, en parte la importancia de Augusto Barcia Trelles, su vinculación a la masonería.

Al respecto habrá que darle la razón al refrán:con aquello de “raza le viene al galgo” pues en el siglo XIX, encontramos entre las comitivas republicanas que firmaron en La Coruña el Pacto Galaico-Asturiano, y por consiguiente miembro del Comité Republicano Federal de Lugo a : Segundo Moreno Barcia, tío, como ya comentamos de de Augusto y Camilo.

D. Segundo era un francmasón que trabajaba la piedra bruta en la logia Brigantina, que levanta columnas en 1877, bajo los auspicios del Gran Oriente de España, sobre este taller coruñés hay muy poca información por lo que carecemos de información abundante para configurar la actividad masónica de Moreno Barcia, al que en 1888, vemos ejerciendo como Venerable con el máximo grado del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, el grado (33º)[3]

En 1892 año se le pierde la pista en esta logia que continuará sus trabajos hasta 1895.[4]

Luego le volvemos a encontrar en el seno del orientalista Rito Memphis y Mizrain[5] al que se va a acoger la Gran Logia Regional Galaica, que recibe la Carta Patente[6] el 10 de mayo de 1890, residenciando su sede, como no podía ser menos en la ciudad de La Coruña. Esta logia se denominará unos meses más tarde Gran Logia Regional de Asturias y Galicia nº 2.

Su sobrino Augusto Barcia, nació en Vegadeo el 5 de marzo de 1881, hace sus primeros estudios en su tierra natal, para luego pasar a Oviedo a estudiar la carrera de Derecho, en cuya facultad se va a encontrar con los antiguos vestigios de la masonería del XIX: Fermín Canella, Braulio Vigón..., y buena parte de la plana del krausismo.

Augusto termina trasladándose a Madrid, siendo allí donde se doctora en Derecho, pasando a residir de forma permanente en la capital de España, pasando a forma parte de la vida intelectual madrileña a la cual se vincula a través del Ateneo Científico, Literario y Artístico, primero como secretario general y después como presidente de la sección de Ciencias Morales y Políticas .

Compagina muy pronto sus labores profesionales como abogado con la política.

Como abogado es notoria su participación con otro conocido masón: Joaquín Costa, contra la Ley de Terrorismo que haba presentado Maura en 1908, ante el Congreso de los Diputados, que no pasara del trámite parlamentario.

En 1910 Augusto Barcia Trelles[7] da un paso esencial en su vida, al picar a la puerta de la masonería, descorriendo así los velos del misterio hiramista, solicita la entrada en el seno del Gran Oriente Español,el cual le da su consentimiento y mediante la realización de las ceremonias pertinentes obtiene el grado de Aprendiz[8] que se celebran el 30 de septiembre en el seno de la logia, donde toma el nombre simbólico de La Salle.

Su carrera masónica comienza a despuntar unos meses ms tarde, ya pronto es exaltado al grado de Compañero(2º) lo que efectúa el 28 de febrero de 1911; en ese mismo año pero en junio es exaltado a los secretos de Hiran[9], recibiendo el decorado mandil de Maestro Masón (3), ultimo de los grado simbólicos.

La carrera a partir de aquí es fulgurante, pues a primeros de enero de 1913, solicita la plancha de quite abandonando su logia madre para fundar la logia Condorcet,[10] ubicada también en los valles de Madrid, trabajo masónico que comparte con el Soberano Capitulo Rosa Cruz Esperanza donde obtiene el grado 4º de Maestro Secreto, entrando as en los llamados Grados de Perfección.

Pero su participación como notorio político será en 1916, cuando se le elige Diputado por el distrito de Vera (Almería) ocupando dicha circunscripción hasta la Dictadura de Primo Rivera, volviendo a salir elegido de nuevo en 1933 por el mismo lugar.

Pero antes en junio 1921, tras el fallecimiento de doctor Simarro, es escogido para desempeñar la labor de la Gran Maestra de Gran Oriente Español (GOE) para cuya gran maestría es vivamente recomendado por el consejo saliente, puesto que desde 1918, Augusto, tenía mucho predicamento en la organización masónica española, no en vano era uno de los altos grados: Soberano Comendador, (33), del Rito Escocés Antiguo y Aceptado (REAA) [11].

Ante la polémica que se viene desarrollando en las logias españolas que están bajos los auspicios del GOE, sobre la participación activa en política compendiando en el tema del "apoliticismo o compromiso político", su postura es la de no intervención de las logias en los pleitos políticos, o en lo que dio en llamar como las pasiones profanas. Esa postura le va a ir alejando de las tesis del simbolismo, o sea dentro de los tres grados básicos de la masonería: Aprendiz,(º) Compañero (2º) y Maestro(3º), que a su vez eran, dichos talleres, mucho más combativos en el plano social y político, a diferencia de los Grandes Grados Capitulares y Filosóficos (grados van desde el grado 4º al 33º del REAA) más contemporizadores y moderados en lo social y en lo político, e intentando mediar en la lucha entre ambos organismos: Consejo Federal Simbólico y el Supremo Consejo del Grado 33, para que redirigieran sus pasos masónicos.

La cuestión se ve agravada con su intervención ante la Asociación Masónica Internacional de octubre de 1925, que versó sobre el apoliticismo en las logias, cuestión que fue desautorizada por los Grandes Maestres Regionales en noviembre de ese mismo año, tanto es así que otro reconocido masón el socialista Simeón Vidarte, le acusa de que jugar con dos barajas frente a la dictadura de Primo de Rivera.

Llega hasta tal punto la polémica que tiene problemas con la concesión que se le hace de la Cruz de la Legión de Honor del Gobierno de Francia, que según algunos miembros de la Asamblea Simbólica de Sevilla, responde al trato de neutralidad del GOE con respecto a la Dictadura de Primo de Rivera que Barcia haba firmado con el embajador de España en París.

Ante tales circunstancias Augusto Barcia, toma la decisión de abandonar el simbolismo como Gran Maestre del GOE, para pasar a liderar el Supremo Consejo del Grado 33º de carácter menos politizado, línea por la cual seguirá el resto de su vida masónica.

Parte de su trabajo a partir de ahí será respaldar el trabajo de la Gran Logia del Archipiélago de Filipinas, trabajo que le convertirá en su valedor ante los organismos españoles e internacionales, como premio a sus esfuerzos le nombran Miembro Honorario y su representante ante otros grandes organismo masónicos.

Sus trabajos políticos, múltiples y variados, le llevan como ya hemos adelantado en 1916 a ser Diputado por el distrito de Vera (Almería). Con la proclamación de la II República fue nombrado representante en las Conferencias Internacionales de Trabajo.

En el año de 1933 concurre de nuevo a las elecciones encabezando la lista de Izquierda Republicana, antes haba militado en el bando del reformismo liderado por otro reconocido masón asturiano D. Melquíades Álvarez. Por Izquierda Republicana es elegido de nuevo Diputado por el distrito de Vera, y eso le lleva a la jefatura del partido en el Congreso de los Diputados.

En 1935 a causa del levantamiento de Octubre del 34, se encarga de la defensa de otro miembro de la Orden de los Hijos de la Viuda,[12] Luis Companys.[13].

En febrero de 1936, durante el gobierno Manuel Azaña, (que se había hecho masón no volviendo a poner un pie en una logia nunca ms)[14], es nombrado Ministro de Estado, y llamado a ocupar de forma interina la presidencia del Consejo de Ministros, luego siguió en idénticas labores como Ministro en los gabinetes de los presidentes Casares Quiroga, Martínez Barrio y Giral (todos ellos miembros de la masonería).

Fue además Presidente del Consejo Superior Bancario, Presidente de las Cámaras de Compensación Española, y a pesar de toda su actividad política y social no dejaría de tener una proyección literaria y sociológica con obras como: Materiales para una biografía de las doctrinas de Marx; El pangermanismo; San Martín en América, o Francisco de Vitoria y su obra; y Covadonga y Jovellanos .

Tras la Guerra Civil se exilia a Argentina, falleciendo en 1961, no sin antes saber que el Tribunal Especial de la Represión del Comunismo y la Masonería le habían condenado a 30 años de reclusión mayor.

Anotar que dentro de la logia Ibérica fue propuesto para su iniciación el escritor asturiano Ramón Pérez de Ayala[15], autor de la famosa novela A.M.D. G, compañero en la labores republicanas de Clarín, y que además ocupó la alcaldía de Oviedo, solicitó la iniciación en agosto de 1910 a la logia Ibérica, lo que se ha constatado en el Boletín Oficial del Grande Oriente Español nº 220, con fecha del 27 de agosto de 1910, aunque no se ha encontrado aún el resto de documentación que nos confirme si de verdad se llegó a consumar tal ceremonia.

Ferrari Biloch en su libro La masonería al desnudo, lo recoge como masón desde 1913

[1]AHNS. Expediente A 550.
[2]Manuel Torres Campañá, fue Secretario General del Partido Radical de Lerroux y diputado , se inicióan en la Ibérica en 1922 con el simbólico de Juvenal, llegando a ocupar el cargo de Venerable de la logia, aunque tuvo serios problemas por las actividades políticas desarrolladas por la logia que el lideraba. Desarrolló además el cargo de Secretario del Consejo Federal Simbólico.
[3] En la Masonería la palabra rito tiene dos aspectos. Por un lado designa un determinado sistema o estructura masónica, léase Rito Escocés Antiguo y Aceptado, Rito de York, Rito Emulación, Rito Escocés Rectificado, Rito Francés, etc. Por otro, el rito es propiamente el gesto ritual, que en la Masonería recibe el nombre de "signo", como por ejemplo pueden ser los llamados "signos de reconocimiento". Podríamos entonces decir que la Masonería es ella misma un rito, de ahí que también se denomine "la Orden
[4] Años antes junto a otro reconocido masón coruñés Santiago Casares Paz, (padre del también francmasón Quiroga Casares) una generación más joven que Moreno Barcia, van a trabajar codo con codo en el proyecto de la Constitución Federal Española.
[5] Este Rito fue patentado en 1814 en París, aunque se ha escrito en varios tratados que se practicaba con anterioridad en Italia, y en cuyo desarrollo intervinieron dentro de la masonería diversos grupos como los Carbonarios que resultaron ser el soporte imprescindible para su desarrollo. Se compone de 90 grados tomados del Escocismo, y del Martinismo y de la llamada Masonería Hermética.
[6] Carta constitutiva entregada por una Obediencia a siete maestros masones, por la cual se autoriza y reconoce la facultad para constituirse en un taller masónico.
[7] AHPA, Expediente 67/401; 4/ 401; 1/196. Es toda la documentación que da noticias de su vida masónica.
[8]Aprendiz El Aprendiz es el iniciado virtual, un estado que corresponde al primero de los tres grados simbólicos de la Francmasonería. Este número de grados "es absoluto: no podrá haber sino tres, ni más ni menos" (Oswald Wirth, citado por René Guenón en Etudes sur la Franc-Maçonnerie et le Compagnonnage, tomo II, Editions Traditionnelles, pg. 258) puesto que "los grados iniciáticos corresponden al triple programa perseguido por la iniciación masónica" (ibid.), a saber, "el descubrimiento, la asimilación y la propagación de la Luz. Estas fases están representadas por los tres grados de Aprendiz, Compañero y Maestro, que corresponden a la triple misión de los Masones, la cual consiste en buscar en primer lugar, a fin de poseer a continuación y poder finalmente difundir la Luz.
[9] El Maestro Hiran, es para los francmasones la representación del Gran Maestro, y su leyenda se desprende de la Biblia como un hombre de Tyro llamado Hiran Abiv y su historia est relacionada con la construcción del Templo de Salomón.
[10] En esta logia encontramos catedráticos como Demófilo De Buen, abogados como Jos Gomez de la Serna, o el médico Rosendo Castells Ballesp y Luis Massip .
[11]R.E.AA Este rito es uno de los más antiguos de la orden masónica, y que ha creado polémica en cuanto a su origen y fundación. Las primeras referencia de este rito se tienen, datan de 1733, y es uno de los ms usados; en Francia en el año 1786, hubo una separación de obediencias, las cuales para distinguir sus ritos continuaron un con el titulo de Rito Escocés y otra con el Rito Escocés Antiguo y Aceptado. El número de grados que se utilizan es de 33, en los cuales los tres primeros (Aprendiz, Compañero y Maestro) corresponde a las logias simbólicas que se federan y constituyen una obediencia, regida por un Gran Consejo, luego estarán los grados filosóficos que irán desde el 4 al 33 constituyendo una masonería filosófica regida por el Supremo Consejo del Grado 33.
[12] La Masonería también es llamada Orden de los Hijos de la Viuda, o Hijos de la Luz..
[13] Iniciado en 1922 en la logia Lealtad de Barcelona, en la cual encontramos también a López Ochoa, de triste recuerdo en los sucesos de Octubre del 34 en Asturias.
[14] Según Riva Cherif, Azaña se inició en la Francmasonería en gracia a los deseos de muchos de sus amigos Grados Importantes y menos convencido de lo que pudiera parecer acerca de la eficacia de la decisión. Entre esos grados importantes que pudieran sugerir tal cuestión se pueden aventurar los nombres de Augusto Barcia; Casares Quiroga, sin dejar de lado a Honorato de Castro procedente de la Condorcert a quien Azaña consideraba muy fiel y militante de Acción Republicana.
[15]AHNS. Expediente 8 /317.

@textos de Victor Guerra, del trabajo Los Masones Asturianos en la Diáspora.
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