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22 abril 2016

Logias Obreras.: EL TRABAJO de Trubia (1ª parte)

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No hace mucho alguien patrimonializaba a modo de invisibilización permanente  ciertos datos referidos a las logias masónicas obreras asturianas, fenómeno poco estudiado en España, más proclives los investigadores a sacar listados de «nobles y significados» masones que ha realizar laboriosos estudios acerca de la cuestión sociológica de la atracción y presencia de las clases obreras en las organizaciones burguesas, como la masonería.

En cuya temática, quien de verdad es todo un referente, es el profesor Alberto Valín  Fernández, profesor titular de Historia Contemporánea de la Facultad de Vigo, el cual ha dedicado diversos estudios a este tema,

El cual aportó propuestas metodológicas muy interesantes para afrontar dichos estudios, que en general no se han seguido puesto que es más fácil seguir contando masones como si fueran ovejas, y hablar de las adscripciones políticas como etiqueta determinante del quehacer masónico, que lo que en parte vienen haciendo algunos investigadores y masonólogos al uso.

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Siguiendo la propuesta de Alberto Valín  y a modo de despedida como miembro del Centro de Estudios Histórico de la Masonería Española (CEHME) el que abandono por fuertes discrepancias, presento esta ponencia presentada en el último simposio celebrado en Gijón en el 2015.

En ese contexto  presenté la ponencia sobre la única logia que se puede considerar obrera en Asturias, y que estuvo radicada en la fabrica de Armas de Trubia, cuyo trabajo será publicado en su momento, pero antes deseo adelantarles a ustedes, queridos lectores su contenido para su conocimiento, ya que hay quien está utilizando dichos datos para sus conferencias, y que mejor que ustedes tengan noción directa de al menos lo que yo escribí a cerca del  obrerismo masónico , y el incipiente socialismo asturiano y sus relaciones con la masonería.

Dada du longitud  se publicara cada 15 dias una parte,o sea que habrá unas 3 a 4 entregas , hasta dar por entregada toda la ponencia que se titula :


«LOGIAS OBRERAS» EN ASTURIAS. LA LOGIA EL TRABAJO DE TRUBIA 1872-1892

Trabajo original e inédito de Victor GUERRA GARCIA
Introducción.

La masonería asturiana recogida en un primer trabajo por Victoria Hidalgo,[1] nos aporta una serie de talleres masónicos que se dieron en Asturias durante el siglo XIX, los cuales se extendieron por toda la región, presentando un aspecto de conformación territorial en la cual se recoge la presencia de varios de ellos repartidos en las tres grandes urbes asturianas: Oviedo, Gijón, y Avilés, y con una presencia menor en el resto de la región, tal y como muestra la relación que se adjunta.

La ciudad de Gijón, fue donde se radicó la primera logia masónica de Asturias: Los Amigos de la Naturaleza y Humanidad, 1850-1854 que llegó a contar con 31 miembros, la cual fue pocos años más tarde ilegalizada, concluyendo algunos de sus miembros en galeras.[2]

Hubo que esperar casi veinte años para que hubiera una nueva refundación masónica con el levantamiento de columnas de la logia Los Amigos de la Naturaleza y Humanidad, 1872-1875 (34 miembros); luego vendrían otras como: Amigos de la Naturaleza y de la Humanidad, 239, 1879-1888 (76 miembros); Amigos de la Humanidad, nº 61; 1889-1894 (59 miembros); La Perla del Cantábrico, nº 75; 1891-1892 (16 miembros); la logia La Razón, n º l24; 1878-1888 (8 miembros); Ciencia y Virtud, nº 128 (¿?). y el Capitulo Provincial Juan Padilla.

En Oviedo, la capital administrativa de la región, el levantamientos de columnas hiramistas fue algo más tardía, y contó con los talleres: Luz Ovetense, 1874-1877, (52 miembros); Nueva Luz, 1877-1888 (98 miembros); Los Caballeros de la Luz; 1886-1888 (11 miembros); Juan González Río, nº 42; 1888-1893 (129 miembros) y el Capitulo Vigilantes de Asturias, 1889-1892 (29 miembros).

Otro núcleo industrial y portuario como Avilés, albergó las logias: Justicia, nº 123; 1879-1880 (24 miembros) y Concordia, nº 375; 1887-1888 (24 miembros).

El resto de talleres se fueron dispersando a lo largo del territorio con una presencia menor, que se dio preferentemente en pequeñas villas, como Belmonte que contó con la logia Fraternidad, nº 128; 1880 (11 miembros), o Bimenes, donde se situó la logia Simbólica: Luz de Bimenes, nº 87, 1891; luego Luarca, llegó a contar con la instalación de tres logias: Estrella Benéfica, nº 169; 1882; Luz de Luarca, nº 236; 1888-1891 (12 miembros) y la logia Jovellanos, nº 128; 1891-1892 (18 miembros) casi siempre con César Alvarez Cascos al frente. 

A su vez la localidad de Navia, en el occidente astur, albergó la logia Antorcha Civilizadora, 1879-1888 (20 miembros); y el triángulo Rafael del Riego en 1892 con 5 miembros frente a las cuales estaba el notario Rafael Calzada; y finalmente la pequeña localidad de Trubia, contó con la logia El Trabajo, nº 39; 1872-1892 (53 miembros).

En líneas generales, podemos decir que tras un primer intento de instalación masónica en 1850, por el empeño de una serie de masones foráneos que constituyeron la primigenia logia: Los Amigos de la Naturaleza y Humanidad, 1850-1854, bajo los auspicios del Gran Oriente de Francia (GOdF),[3] el resto de los emplazamientos masónicos que se darán en la región lo hará a partir de La Gloriosa, y será entre 1871-18722, tras el advenimiento de la Restauración, cuando Asturias vea de nuevo florecer la Acacia.

La configuración de esta primigenia masonería, tras varios intentos, se conforma en base a una cierta mezcolanza socio profesional, que caracteriza a groso modo a la masonería asturiana como una sociabilidad filantrópica burguesa compuesta por comerciantes, empleados públicos, abogados, médicos, políticos, etc.., los cuales desarrollan su trabajo tanto en su entorno social y político, y como no, en el seno de las logias, proyectando en términos generales una plural cultura política mayoritariamente de carácter republicano de variado origen y desarrollo, lo cual no quiere decir que no coexistieran otras culturas políticas en el seno de las logias, o existieran masones proletarios, e incluso se dieran logias que rompieran de algún modo con los encasillamientos historiográficos en los cuales los masonólogos han querido encerrar el plural quehacer masónico del siglo XIX y XX.

En este aspecto la historiografía masónica española, por lo general presenta una metodología de trabajo muy similar, cuasi clonada al ubicarse en un cierto positivismo historiográfico, que en parte genera una reconstrucción historiográfica con tintes planos y cuasi lineales en cuanto a la diversidad y pluralidad del quehacer masónico y tics de encasillamiento que no siempre dibujan el quehacer cotidianos de las logias.

Construyendo de este modo una abundante bibliografía, donde las estructuras masónicas como los propios masones, son en general muy bosquejados reproduciendo comportamientos y aptitudes muy «clonizadas» y perdiendo en esos retratos mucha de la diversidad existente, por culpa de esa metodología positivista enquistada en el quehacer masonológico español.

Sin embargo sabemos que hay otras visiones y enfoques metodológicos que nos ayudan a entender y a trabajar la plural fisonomía de la masonería española de otro modo, abordando el quehacer masónico desde otros contextos y parámetros, tan interesantes como singulares, para un cabal entendimiento de la plural y geodiversa sociabilidad masónica española desde perspectivas metodológicamente abiertas.

Una de estas líneas la abrió precisamente Ferrer Benimeli,[4] tras el cual, han ido llegando otros acercamientos y perspectivas sobre el fenómeno masónico, provenientes de diversos autores, que aun tocando temáticas, a veces localistas, o específicas, han cooperado a que hubiera una visión más plural con respecto a cuestiones como el tema social, o la propia proyección de la masonería.[5]

Trabajos y estudiosos que han sido clave de bóveda para ir perfilando una cierta comprensión acerca de la existencia de determinadas y singulares logias, como alguna que tuvieron implantación en Asturias, las cuales fruto de esa corta visión positivista han pasado desapercibidas, a pesar de constituir primigenios fenómenos de una sociabilidad proletaria insertada en una cultura burguesa, como es la masonería.

Ejemplo de esa falta de perspectiva metodológica, puede verse en el trabajo de Victoria Hidalgo, cuando apenas sí refleja en su trabajo más allá de los datos al uso en los expedientes policiales franquistas como sucede en el caso de la logia El Trabajo, de Trubia, cuando en realidad estamos ante una extensa logia compuesta solamente por obreros, y cuya vida masónica se abarca un gran período de casi 20 años, lo cual hace que dicha logia esté presente durante todo el período masónico del siglo, tras el desastre de 1854, y la restauración masónica en 1871, cosa que ninguna otra logia de la región había logrado.

Una forma de contrastar esa presencia a lo largo del siglo XIX es el cuadro adjunto, donde se pueden ven las presencias que han tenido las diversas logias asturianas a los largo del tiempo. Hay que advertir que no siempre las fechas son las exactas, pues en ocasiones faltan las fechas y actas de los levantamientos de columnas, y en otras ocasiones solo se trabajan con las fechas de los cuadros lógicos existentes, etc..., lo cual conlleva un baile de fechas la hora de datar el nacimiento o el cierre de los diversos talleres masónicos asturianos.

Pese a toda esa dificultad, la investigadora asturiana aun contando con ciertos datos que a mi juicio debería haberle llamado la atención, apenas si parece darle importancia a tales hechos y documentos en su trabajo de investigación, más allá de comentar que dicha logia estaba «compuesta en su práctica totalidad por obreros que desempeñaban su trabajo en la Fábrica Nacional de Armas de Trubia, a quienes hay que referirse al hablar de los inicios del movimiento obrero asturiano»;[6] y aquí se acaba la cita sobre el bosquejo de tan singular logia masónica.

Para descontextualizar este tipo de logias es bueno partir de las metodologías que se han ido desarrollando diversos masonólogos que han ido exponiendo sus trabajos en este campo, como P. Martin[7] o los interesantes trabajos de Alberto Valín[8], quienes van conformando un abordaje distinto y plural a la hora de analizar la actividad masónica desde ópticas distintas, sacando a flote, por ejemplo, la existencia una sociabilidad de carácter proletario que se da en el medio masónico español, con todos sus reparos, encuentros y desencuentros.

Dichos puntos de arranque hacen emerger, como expongo, con respecto a la historia masónica asturiana, la importancia y singularidad de una logia como la que se da en el contexto muy «sui generis» tanto en lo geográfico, social y laboral como la que se ubicó en la localidad de Trubia, la cual asumió el titulo distintivo de El Trabajo, lo cual de mano aporta una especial singularidad a la cual hay que unir que casi que la totalidad de sus miembros estuvieran relacionados con la Fábrica de Armas de Trubia, como trabajadores asalariados o empleados de tal emporio industrial.

Serán aproximaciones como: La masonería y el movimiento obrero: Imagos e ideas para una reflexión teórica y El movimiento obrero y la masonería: el encuentro de dos culturas políticas y sus representaciones del profesor Alberto Valín,[9] quienes nos marquen las pautas para un entendimiento de la realidad masónica desde ópticas distintas, teniendo que cuenta que los trabajos, son, como él mismo Valín nos indica de «auténtica relevancia al ser de los primeros trabajos de la historiografía internacional en abrir este interesante objeto de investigación masonológica -a niveles generales-, sobre las interrelaciones, adecuaciones o nexos entre la masonería y el obrerismo, se sigue echando en falta en estos discursos la necesaria teorización y, sobre todo, la fundamental, expositiva o concluyente visión sintética».[10]

Partiendo pues, de estas nuevas propuestas de estudio y enfoque, y teniendo en cuenta todos los riegos y deficiencias me embarco en la aventura de explicar la singular existencia de obreros en las logias asturianas, e incluso como éstos, partiendo de un cierto repudio de las instituciones burguesas, asumen la construcción y articulación de un proyecto de caracterizada concepción burguesa, como es la constitución de una logia masónica bajo estructuras tan jerarquizadas como pueden ser las Obediencia masónicas
NOTAS

[1] HIDALGO NIETO, Victoria, La Masonería en Asturias en el siglo XIX. IV Premio Juan Uría Ríu. Oviedo, Comunidad Autónoma del Principado de Asturias. Consejería de Educación, Cultura y Deportes, 1985

[2] GUERRA GARCIA, Victor. El Gran Oriente de Francia en Asturias. Las logias gijonesas siglo XIX y XX. Asturias. Editorial Masónica. Es. 2015

[3]Op.cit: GUERRA GARCIA, Victor. El Gran Oriente de Francia...pp.55-84

[4] FERRER BENIMELI, J. A. La masonería española y la cuestión social, en Estudios de Historia Social, Madrid, Mº. de Trabajo y Seguridad Social. Núms. 40-41, enero-junio de 1987, p. 30.

[5] SÁNCHEZ I FERRÉ, P. “Anselmo Lorenzo anarquista y masón”, en Historia 16, nº 105, enero 1985, pp. 25-33; "Masonería y movimiento obrero en España", en Revista de Extremadura, nº 4, enero-abril 1991, pp. 57-66; "Francesc Ferrer i Guardia i la maçoneria. Una aproximació crítica (1901-1910)", en Revista de Catalunya, nº 50, marzo 1991, pp. 81-92; "Maçoneria, anarquisme i republicanisme". (VV.AA.) I Jornades sobre Moviment Obrer a l'Arús. Barcelona, Asociació Amics Bibliotèque Arús, 1991, pp. 31-38. GUTIÉRREZ MOLINA, J. L. "Masonería y movimiento obrero: Vicente Ballester y la logia Fermín Salvoechea (1926-1930)", en Papeles de Historia, nº 3, 1993, pp. 83-93 RUIZ PÉREZ, J. "Masonería y posibilismo libertario: la actividad masónica de Marín Civera". (Ferrer Benimeli, J. A., coord.) La masonería en Madrid y en España del siglo XVIII al XXI. Zaragoza, Centro de Estudios Históricos de la Masonería Española, 2004, pp. 1.005-1.021. GONZÁLEZ FERNÁNDEZ, A. "Socialismo y masonería". (VV. AA.) Los orígenes del socialismo en Sevilla. 1900-1923. Sevilla, Área de Cultura del Ayuntamiento, 1996, pp. 259-268; "Masonería, republicanismo y anarquía: Pedro Vallina", (Ferrer Benimeli, J. A., coord.). La masonería española y la crisis del 98. Zaragoza, Diputación General de Aragón, 1999, pp. 43-63; "La masonería ante la cuestión social". (Braojos Garrido, A., coord.) Masonería, prensa y opinión pública en la España contemporánea. Sevilla, Ayuntamiento de Sevilla, 1997, pp. 71-98; GONZÁLEZ FERNÁNDEZ, A. Y ÁLVAREZ REY, A. "Actitudes y estrategias de la masonería sevillana ante los movimientos sociales (1912-1923)", en (Ferrer Benimeli, J. A., coord.) La masonería española entre Europa y América. Zaragoza, Diputación General de Aragón, 1995, pp. 145-162.

[6] Op.cit, HIDALGO NIETO. La Masonería en Asturias...pp. 173

[7] P.MARTIN, Luis: Generaciones políticas en la masonería española 1900-1931, Ayer, nº9º, 2013 pp.219-237; Modelos y Culturas políticas en la masonería española contemporánea 1808- 1931. Estado y nación en la Europa del Sur)Alcores, revista de historia contemporánea, , Nº. 8, 2009 , págs. 263-284. La Masonería un ejemplo de historia cultural. Reflexiones conceptuales y de método. La masonería española en el 2000: una revisión histórica / coord. por José Antonio Ferrer Benimeli, Vol. 2, 2001 (La masonería española en el 2000: una revisión histórica), págs. 1027-1048.

[8]VALIN FERNANDEZ, Alberto: Galicia y la masonería en el siglo XIX. Sada [A Coruña], Ediciós do Castro-Grupo Sargadelos, 1991 [2ª ed.], pp. 207-221); La logia masónica, entidad de ocio y formación", en (VV. AA.) XI jornades d'Estudis Històrics Locals. Palma, Govern Balear, 1993, pp. 237-242); Laicismo, educación y represión en la España del siglo XX. (Ourense, 1909-1936-39). Sada [A Coruña], Ediciós do Castro-Grupo Sargadelos, 1993, pp. 61-64; La masonería, una discreta forma de sociabilidad democrática en “La sociabilidad en la historia contemporánea” [A.Valín, dir.]. La sociabilidad en la historia contemporánea. Reflexiones teóricas y ejercicios de análisis. Ourense, Duen de Bux, 2001, pp. 75-96) “De Masones y Revolucionario: una reflexión en torno a este encuentro”. Anuario Brigantino 2005, nº28

[9]VALIN FERNANDEZ, Alberto: “El movimiento obrero y la masonería: El encuentro de dos culturas”. Criterios, res pública fulget: revista de pensamiento político y social, ISSN 1695-1840, Nº. 6, 2006, págs. 145-172; La masonería y el movimiento obrero: imagos e ideas para una reflexión teórica Studia historica. Historia contemporánea, ISSN 0213-2087, Nº 23, 2005 (Ejemplar dedicado a: Los estudios sobre la historia de la masonería hoy), págs. 23-63.

[10] VALIN FERNADEZ, Alberto.(2005), La masonería y el movimiento obrero: imagos....pag.46. 

Victor GUERRA GARCIA

12 septiembre 2015

SIMPOSIO SOBRE MASONERIA EN GIJON. CULMEN Y CIERRE Y OTRAS CUESTIONES

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Como siempre fue una maratón intensa, una vez se paso el rubicón del acto oficial de Apertura del Simposio del CEHME sobre  La Masonería Hispano-Lusa y Americana. De los Absolutismos a las Democracias (1815-2015, que como digo fue con la presencia de los cátedros, Ruiz y Erice.. a partir de ahí el Simposio  entró en otras dinámicas, y la verdad es que la presencia de jóvenes, y gente procedente de los países del continente iberoamericano, pues le dieron en esta ocasión un color distinto, se vió mucha gente joven y otro panorama de presentaciones y temáticas.

Aunque es verdad que se echaron de menos presencias de viejos investigadores como Manuel de Paz, activos y combativos profesores como Luis P. Martín o Alberto Valín, se echó de menos la presencias de profesores como Porset y Ayala... pero al final tras sesudas ponencias tan solo desdibujadas por los escasos 10 minutos de exposición, y un corto debate, pues la verdad es que resulta estimulante, al menos yo salí en esta ocasión contento.

Estamos pues en otra honda, ya no estamos hablando de la «vaca lechera» del Archivo de Salamanca que condiciona en parte el tratamiento de las exposiciones, sobre todas las más circunstanciales.

Lo que ya se ve, por parte de profesores más viejos, y pro los pocos masones en el foro del Congreso, es la labor centinela de ajustar lenguaje, pues como hoy comento Bosch (quien fuera Soberano Comendador del Supremo Consejo del Grado 33 de la GLSE, no es lo mismo  «regularidad y reconocimiento» uno ya pasa de ser la mosca cojonera de que se tengan claros estos términos, y  terminar indicando léase usted mi entrada sobre el tema: TODOS SOMOS REGULARES. a la hora de hablar de regularidad y reconocimiento


Hubo una ponencia que no se de quien fué que quedé un poco para allá porque la exposición que hizo fue de tal calibre que no se separó un milímetro del la línea oficial de lo expuesto en la pagina web de la Gran Logia de España, es como si hubiera sido el manager comunity de la pagina, INCREÍBLE el satélite.

Me gustó en esta ocasión porque pude entablar conversación estrecha con un hombre al que tenía en la distancia , porque imponía respeto, pero que después en la distancia corta  ha sido todo un encanto de persona y pedagogo, como Eduardo Fernández del Árbol, que en este Simposio, ha sido el profesor revelación.

Y luego el resto en su línea, aunque como digo los jóvenes latinoamericanos, vienen pisando muy fuerte, aunque habrá que ver el recorrido final

Tal vez lo más desagradable, fue pues la política de invisibilización en el libro que se entregó a los ponentes escrito por el Sr. Pozuelo, cuyo formato me gustó, y al cual dedicaré una reseña.

Luego está el tema que en la representación de una Tenida Abierta planteada por la Logia Rosario de Acuña, que fue soberbia, según me dicen, el marco era incomparable, la escenificación se ve contundente, y el Orador Ricardo Fernández maneja bien la oratoria y la puesta en escena. O sea que un éxito Felicidades¡¡

El contrapunto es esa manía de la invisibilización de la que viene haciendo gala desde nuestra ruptura masónica, y en su exposición sobre la historia de la logia  pues obvió  mi persona y cita en ese  correlato de como llegó el GODF Asturias en el siglo XXI, que por supuesto no fue por su activa  presencia, hasta bastante avanzado el tema, tanto es así que en los contactos habidos con Consejeros de la Orden, alguien me preguntó siendo yo Aprendiz metido en las lides de lanzar una logia «donde estaban mis maestros» pues en Asturias. Estábamos hablando en Alicante y testigos de toso ello pues Mussol, Jass, Plácido.. etc

En esto la masonería ha cambiado más bien poco, y tras esto pues la otra  invisibilización referida a  mi reciente  libro que además cuenta  la historia de las logias del GODF en Asturias, por lo demás, y que algunos profesores a los cuales les había hecho llegar el libro pues se quedaron un poco extrañados de que no coincidieran ambos relatos, y máxime cuando mi libro  se entregó como regalo de logia en el 2004, y todo estaban de acuerdo con su contenido,



Detalles que nos dejan a nosotros mismos bastante mal, pues podemos estar en contra unos de otros por mil razones, pero lo cortés no quita lo valiente, claro sino media la envidia, la prepotencia, la falsa modestia, y el control de los medios y las maneras, para pasar por el más santo varón, cuando en realidad estamos ante el Príncipe de Maquiavelo.

Como siempre tengo la esperanza, espero que sea lejana, de cuando lleguen mis papeles personales, pues quede  para los interesados toda una documentación que como ha sido la  reconstrucción de la masonería asturiana, en ocasiones con sus propios papeles.

En fin un Simposio,que pese a todo fue intenso e interesante, y aproveché para charlas con profesores como Esteban Cortijo, especialista en Mario Roso de Luna, con Pere Sánchez Ferré , interesante profesor de los temas masónicos catalanes y simbólicos,  con López Casimiro sobre la masonería granadina con debates como Templo Sagrado  con Muñoz Zafra, y me prestó pro la vida saber de Sergio Sánchéz Collantes.

Un saludo a todos

Víctor Guerra. 

11 septiembre 2015

CONGRESO SOBRE MASONERIA EN GIJON , COMENTARIO.. Y PONENCIAS DIA 11


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Mesa Inaugural  Paco Erice, Daviz Ruiz, La concejala Braña, Ferrer Benimeli
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Llegué tarde y no pude oír a Martínez de las Heras, a María Zozaya y menos aun a Eric Saunier, que para mi era el tema estrella de estas primeras exposiciones. Solo pude llegar al debate.

Luego, en la siguiente sesión solo puede oír a Leonardo Ruiz Sánchez (Masones y Comuneros)

El cierre a la mañana lo hicieron a modo de broche, dos cátedros de la Universidad de Oviedo, que pegaban en el acto como dos paquidermos (perdón por el calificativo) en una farmacia.

 Me refiero a David Ruiz, y Francisco Erice, ambos de en la cátedra de  Contemporánea, Universidad en Oviedo, pero tan distantes de lo masónico, como denotados marxistas..., no se puedo ver más y mejor la distancia de ambos con la sociabilidad masónica, uno (Ruiz)  la sacó a relucir en base a un relato anécdoticos, tal vez el haber sido Director de Tesis de Yván Pozuelo en su trabajo  La masonería en Asturias 1931-1939, tesis más que flojita, por la cual se le regaló, a mi forma de ver un Cum Lauden, tribunal en el cual estaba tambien Juan Cruz y Ferrer Benimeli...


Creo  en base a esas y otras prebendas, hoy su Director (Daviz Ruiz)  ocupó el sillón de inauguración del Congreso del CEHME. O sea que miel sobre hojuelas ...todo eso me suena a puertas giratorias, corporativismo y complacencias varias  etc.



Y luego intervino  el cátedro Francisco Erice que cerró el acto de inauguración del Congreso del CEHME, ya se sabe dos por uno y  en el mismo paquete, el cual habló elocuentemente como es su costumbre , pero su temática fue la real gana, expuesto con sabiduría, con temas sobre sociabilidad, democracia, etc.... poro en cuya charleta no sacó ni un masón astur, ni nacional  a relucir.... ni siquiera al  troskista Loredo Aparicio.



El Congreso, del CEHME nos tenía otra sorpresa, al menos para mí, pues en la carpeta del Ponente había un libro de regalo para los ponentes , unos 150, pues es un libro Guía Histórica de la Masonería en Asturias,  escrito por Yván Pozuelo, del cual ya hablaré en Siglo XXI dentro de unos días, pues en el se encuentran alguna que otra sopresa...

Hoy como digo un día  intenso e interesante, con ponencias como  las de Flores Zavala, o la del l profesor Chato,  y el peloteo en el patio de butacas con López Casimiro, y  cerrando la terna los veteranos Torres, y Sarradella, cada uno con su temática, uno la inevitable Cuba y el otro el tema pontificio  y el reloj apretando los minutos para unos y siendo de lento para otros, en la mesa todavía no se han enterado de que existen cronómetros, para evitar las injusticias

Y como no con Ferrer Benimeli, en la sala activo y campechano , ah... y también en la prensa enmendando la plana al amanuense Yván Pozuelo Andrés, y sus explicaciones en EL Comercio de ayer,  como coordinador del Congreso del CEHME diciendo  en titulares que la »masonería ni era secreta ni discreta», 


Una torpeza más que ha servido para que se encendieran algunos ánimos y Ferrer Benimeli, hoy expusiera que prensa que  la Masonería es discreta,  aunque ambos dos parece que se les olvida que hay MASONERIAS

En todo caso, el acto se cerró con una puesta en escena en el salón de actos del Instituto Jovellanos, a modo de teatralización  de una Tenida Blanca, por parte de la Logia Rosario de Acuña

LAS PONENCIAS DIA 11 SON:
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08 noviembre 2010

BOSQUEJO SOBRE LA FIGURA DE DE ALVARO DE ALBORNOZ (II)


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Manuel Azaña; Álvaro de Albornoz, Alcalá Zamora; Miguel Maura, Largo Caballero; Fernando de los Ríos; Alejandro Lerroux; Casares Quiroga 

Albornoz y la Masonería
Dicha membresía generalmente permanece oculta pese a que filiación esté fijada en el seno de una logia madrileña que ostentaba el título distintivo de Respetable Logia Simbólica Dantón.[1]

De dicha logia hay un expediente más bien escaso, aunque ello no impide reseñarla como una de las logias más “políticas” del Gran Oriente Español, puesto que es un taller al que arriban diversos activistas políticos decididos a proyectar en la masonería sus propios recursos frente a la dictadura de Primo de Rivera. Es el momento de conjuras en las cuales se conjuntaban hombres y fuerzas tan diversas como pudiera se un sector del ejército, o políticos del antiguo régimen, y como no los emergentes nuevos valores republicanos, y en cuyo movimientos se implicaron además algunas de las logias más activas de la Región Centro del Gran Oriente Español.

Varios masones de la logia madrileña Ibérica: José Salmerón, Antonio Lezama y Marcelino Domingo, fundan el 5 de noviembre de 1925 el triángulo, (embrión de una logia) que un año más tarde dará lugar a la Respetable Logia Dantón, en la que ingresan José Giral, o Martí Jara, y tras ellos un buen número de militares, políticos e intelectuales, cuyo trasvase al trabajo masónico explica así Martí Jara en una carta a Unamuno:

"Escribimos a usted en nombre de la logia Dantón, un grupo – un poco los de siempre- que ahora hemos entrado en la masonería para infiltrarle nuestra pasión política”. 

Este proceso de creación de la logia y de otras de nuevo cuño, venía precedido de la crisis abierta desde 1925 con el enfrentamiento abierto entre el Supremo Consejo del Grado 33º y la logia Ibérica, a lo cual se sumó una serie de circunstancias como nos recuerda Gómez Molleda:

"Se agravó con la aparición avasallante de la nuevas y brillantes logias políticas la Dantón, la Mare Nostrum y la Unión. Los desastroso resultados de los complots y conspiraciones contra el Dictador propiciados desde aquellas logias, y que habían ocasionado la detención de miembros muy significados de la Centro, y la prisión prolongada durante bastante meses del Gran Maestre Regional, Daniel Anguiano, en la Cárcel Modelo de Madrid, hicieron de espoleta para el estallido del conflicto"

Este pequeño taller en el que se inserta nuestro biografiado, compuesto en sus mejores momentos por unos 36 miembros, será en adelante el instrumento para enlazar la acción política en las directrices del Grande Oriente, acción que consiguen mediante la participación en las grande Asambleas Generales de 1927 y 1928, con el objetivo de poder estrechar lazos entre las logias y la Alianza Republicana, de cuyo protagonismo va a recelar la Gran Logia Regional de Mediodía, y Martínez Barrio. Pues con el taller madrileño ya había sus más y sus menos, pues además de esa actividad política en las logias el hecho de de producirse exaltaciones al 2º y 3º grado masónico en un mismo día como sucedió con Martí Jara y José Giral y el propio Álvaro no acababan de gustar a algunos sectores masónicos.

Con este ambiente el cual no se pudo atemperar, pese a las componendas de Martínez Barrio, concluye con la creación de una Junta Interina en la Gran Logia Regional del Centro que termina suspendiendo de derechos a las dos logias en litigio: Dantón e Ibérica, como así se comenta en un documento enviado al Consejo Federal Simbólico:

"No es grato manifestaros que nuestra circular de fecha de diciembre de 1930 ha producido en los Valles de Madrid el efecto que nos proponíamos; es decir, desencantar a algunos queridos hermanos que por tener captada toda su excelente buena voluntad en apasionamientos de orden político no habían tenido la fuerza necesaria para reaccionar hacia una actividad masónica deslindada de la profana [...]. Creemos haber dado, si no la solución categórica a las hondas divergencias de la Regional Centro, por lo menos abrir una era de posibilidad para que se vaya solucionando la crisis de fraternidad que emanan de los apasionamientos a que hacemos referencia"

La carrera masónica de Álvaro de Albornoz Limiana, se resume pues en breves líneas a diferencia del resto de sus otras actividades profanas. Fue iniciado en la logia Dantón, y existen ciertas divergencias sobre sí su iniciación como Aprendiz Masón fue el 18 o el 23 de marzo de 1927. En la ceremonia ritual de iniciación masónica adopta el nombre simbólico de Juan Prouvaire. Lo que sí es seguro, es que fue exaltado a los grados 2º y 3º en un solo día, en concreto tal ceremonia ritual se celebró el 23 de mayo del mismo año.

Su expediente masónico que se halla en el Archivo de Salamanca nada nos indica de que hubiera obtenido los altos grados masónicos, explicación que podemos encontrar en que tal su inclinaciones estaban más bien en el orden de las preocupaciones políticas, y a la utilización de la logia y sus miembros como instrumento político, tendencia muy proclive entre los miembros de la Dantón, que vieron menguar su influencia cuando la logia perdió el pie, frente a los masones "apolicistas" en cuya línea estaba el también asturiano y convecino: Augusto Barcia.

Se ignoramos la fecha de salida de la masonería y el modo en que lo hizo, si fue mediante “plancha de quite” o fue expulsado.

Albornoz como casi todos los masones será juzgado por el Tribunal Represión de la Masonería que se le acusa de los siguientes hechos: aparecer en el cuadro lógico de la logia Dantón de Madrid, el 31 de Agosto de 1927, con el grado de Maestro y también haber sido citado en la VIII Asamblea Nacional Simbólica celebrada los días 8-9-10 -11 de Julio 1929 como H:. Juan Prouvaire, que había sufrido prisión. También aparecía mencionado en algunos escritos masónicos, y en cartas dirigidas a él en los términos de "hermano" lo que valió una severa condena del Tribunal.

Álvaro de Albornoz y el Ateneo de Madrid.
El Ateneo de Madrid va a suponer para algunos de los socios y asiduos algunos de ellos notables autodidactas como la docta escuela de formación ciudadana y republicana, y para intelectuales como Álvaro de Albornoz va a constituir el Ateneo de Madrid la universidad de la vida, pues en su seno y entre su pasillos y tertulias van poder lidiar espadas ideológicas y conceptuales con los referentes de la intelectualidad del momento.

Si desde que Canovas inaugurara el Ateneo de Madrid ya era una referencia como la “Docta Casa”, más lo era para aquellos que venían de provincias como Álvaro de Albornoz, que nada más aterrizar en la capital se va hacer socio obteniendo el carnet número 6.875 y fechado el 10 de diciembre de 1899, contando apenas con 20 años de edad 

Debió haber una baja con el regreso de Alvaro a Asturias, puesto que nos encontramos con otra alta como miembro, que lleva fecha del 18 de octubre de 1926. 

Su baja definitiva como miembro del Ateneo no será hasta el momento más dramático de su vida y de la propia España: el 1 de febrero de 1936.

Aunque desconocemos a ciencia cierta sus periplos vitales en el Ateneo, sabemos por ejemplo que en el Curso de 1921-1922 participa en las conferencias impartidas por la Comisión de Ciencias Morales y Políticas, donde participa junto con Castrovido, Zulueta, Unamuno, y Royo Villanova, en cuyo seno solicita el restablecimiento de las garantías constitucionales.

En abril de 1922 Álvaro de Albornoz toma la palabra en otro acto celebrado por la Liga de los Derechos del Hombre, en la que también intervienen reconocidos masones como el asturiano Augusto Barcia*, o el propio Jiménez de Asúa*.

Lo propio a estas alturas de la exposición no sería hablar sobre Álvaro de Albornoz en el Ateneo, sino sobre la presencia de la masonería en la docta casa, pues si bien las logias madrileñas eran auténticas escuelas de formación ciudadana la continuidad en tal labor debían obtenerla los propios masones en los salones y pasillos del propio ágora madrileño. 

De la estancia o actividades de valdesano en el Ateneo de Madrid no volvemos a saber nada hasta 1930 en que reingresa con lo que Antonio Ruiz Salvador denomina “Vieja y nueva presidencia: la de Gregorio Marañon.[2] En ese momento se dan de alta varios miembros de la activa política y vida cultural que además les cabe haber sido masones; Eduardo Barriobero, Melquíades Álvarez, Marcelino Domingo, José Salmerón, Lerroux, etc. Los cuales algunos van a ocupar cargos en las actividades que va a desarrollar el Ateneo: Azaña* como Presidente, Fernando de los Ríos* se encargará de Ciencias Morales y Políticas, en Responsabilidades se encuentra entre otros a Marcelino Domingo*, Miguel Maura e Indalecio Prieto; Ángel Galarza* y Julio Álvarez del Vayo* están la Junta de Gobierno; y José Giral* en Ciencias Exactas.

El Ateneo va a ser punto de fricción al igual que las logias, que a mi personal juicio van a correr vida paralelas en el momento en que se cierra el Ateneo al producirse la Sublevación de Jaca y el posterior encarcelamiento de varios miembros de la junta directiva. Al respecto sería bueno seguir a Ruiz Salvador y a la profesora Gómez Molleda[3], para ver los paralelismos entre las actividades del ágora cultural madrileño y las propias logias “Esquivando unas veces la oposición de sus dirigentes y contando otras con su expresa o tácita autorización, las logias del Gran Oriente Español y también de la Gran Logia Española, de Madrid, Barcelona y Valencia, colaboraron activamente en los preparativos y desarrollo de la célebre Sanjuanada” frente al desarrollo de esta graves crisis política”.[4]

Una vez fuera de la cárcel Álvaro de Albornoz dará una conferencia (4 de abril) sobre Bolívar, el libertador encadenado.

Es además en ese momento cuando se empiecen a estructurar nuevas logias con el objetivo de acoger a las fuerzas inconformistas como La Unión o la Dantón, y en cuyos talleres veremos a algunos activos socios del Ateneo como Pedro Rico*, los González Blanco*, Simeón Vidarte*, Joaquín Dicenta*. Etc.. 

Pero esta ya es otra historia muy larga y compleja en la que también tiene su parte el propio Ateneo de Madrid, pues no sería extraño que después de las tenidas masónicas algunos miembros luego pasasen por los salones de tan distinguida sociedad y allí prolongasen sus peculiares tenidas.

La última actividad ateneísta de Álvaro de Albornoz y Limiana se va a producir el 22 de marzo de de 1935 con el tema La proyectada revisión constitucional, [Cuestión tan curiosa como coincidente con los tiempos actuales en la que parecen estar de moda tantos los masones como la revisión de la Constitución]. Esto decía Albornoz:

Pero si yo soy un partidario entusiasta de la Constitución del 9 de diciembre de 1931, lo soy mucho menos de su revisión, y esto por tres motivos: primero porque me parece una iniciativa inoportuna, segundo porque me parece una iniciativa sospechosa; tercero porque me parece una iniciativa encaminada, más que a revisar la Constitución a revisar la República [y concluía…] es preciso afirmar e imponer el respeto a la Constitución. La constitución es la República y la República, porque así lo ha querido el pueblo es una institución nacional que combatida por unos y traicionada por otros, pero amada y defendida por el pueblo, será el instrumento que forje una patria nueva, digna de aquella España que no es la de los que confunden la bandera de los Borbones con la bandera de la patria”[5].

Es como vemos toda una premonición, pues a los cuatro años justos de la conferencia, comenzaba un largo periodo que llevó al exilio a muchos de aquellos prohombres de la triple enseña republicana, entre ellos a Álvaro de Albornoz que pasó al Oriente Eterno masónico allá en Méjico. Y al cual dedicarían sus correligionarios del periódico mensual Izquierda Republicana, un encomiable número 92 del año XV, (septiembre –octubre), en el cual varios compatriotas escribían esto de Albornoz:

Era un hombre, lo repito, más aún todavía que en lo intelectual, con serlo tanto, en los moral. SU desinterés como abogado de los pobres, su gran gesto romántico al renunciar por dignidad a la Presidencia del Tribunal de Granarías Constitucionales, su vida austera y sencilla, su fe inquebrantable en la libertad, su amor encendido por la República..” (Gordón Ordás).
“Una vida política tan activa y agitada como la suya, en un medio ambiente contra el cual se revelaba, había de tener la consecuencia de innumerables persecuciones, procesos y encarcelamientos; Todos ellos fueron timbres de gloria de nuestro ilustre amigo que siempre los soportó con paciencia rayana a veces en el estoicismo”. (José Giral).

“Cabe mayor romanticismo que el de ser republicanos sin creer posible implantar la República, sin esperar premios ni galardones por una conducta heroica que tiene la cárcel por única recompensa. Pues de esos fue , a mi juicio Álvaro de Albornoz” (Indalecio Prieto)

En definitiva, Álvaro de Albornoz no era un republicano histórico más, sino la encarnación viva de la República Española, tal y como la entendían los republicanos de siempre y para siempre.

Víctor Guerra García
Miembro: Centro de Estudios Históricos de la Masonería Española (CEHME)
Instititut d´ Études et de Recherches Maçonniques (IDERM) Francia

[1] AHNS. Expediente personal masónico de Álvaro de Albornoz. A733/22.
[2] Antonio Ruiz Salvador: Ateneo, dictadura y República. Fernando Torres. Editor.
[3] Dolores Gómez Molleda: La Masonería en la crisis española del siglo XX. Editorial Universitas. Madrid 1998.
[4] Gomez Molleda, ibidem, pág 122.
[5] Heraldo 25 de marzo de 1935.

02 agosto 2009

Un libro de Victor Guerra:"La Masonería del Oriente de Asturias"

Permítanme queridos lectores que me haga un poco de publicidad ahora que el editor de Masonica.es ha tenido a bien publicar un libro que dormía plácidamente en uno de los cajones de mi mesa.

La Masonería en Asturias ha tenido varios desarrollos, uno en el siglo XXI y otro en el siglo XX , y ahora estamos en pleno desarrollo masónico del siglo XXI, del cual vamos dando cuenta casi que a diario, por lo cual que casi no se necesitará escribir libros
La Masonería del Oriente de Asturias

Pues bien, ante el desconocimiento masónico reinante, hace ya años que me empeñé en recobrar la memoria histórica de los masones astures o que habitaron las tierras asturianas, y lo cierto es que no quería dedicar el trabajo a las grandes figuras, que aparecen sin más en el libro, sino saber que había detrás de las logias y sobre todo saber quien era cada masón fuera importante o no, pues todo el mundo saca a los relumbrones, y yo quería saber quien quien en la masonería astur.

De este modo nacieron varios libros, hoy agotados, por lo cual hablando con el editor de Masónica.es se planteó la posibilidad de reeditar un libro que en su día quedó circunscrito al ámbito geográfico de la Comarca de la Sidra,, quedando de alguna manera mutilado

Ho la apuesta que hace la nueva editorial con el lanzamiento de esta reedición ha permitido completar el libro con nueva información y documentación, abarcando de esta manera un marco geográfico más amplio, o sea todo el Oriente de Asturias, un territorio que va desde Villaviciosa, Nava, Bimenes y que se extiende hasta las fronteras cántabras y que tiene una buena caterva de concejos para trabajar.

En este ámbito territorial apenas si se dieron talleres masónicos: un triángulo en Nava y una logia en Bimenes, y mucho deseos, pero sin embargo eso no quita para que dicha comarca de cultivado tono liberal haya aportado cientos de masones, que han caracterizado a la masonería y a los propios territorios donde habitaron.
Ha sido una búsqueda larga por archivos y bases documentales, hasta sacar adelante una extensa relación masones, que se complementan con un listado de masones indianos, incluyendo capítulos como el tema de la Teosofía en Llanes, o la existencia de símbolos masónicos en el Concejo de Ponga.

Es por tanto un trabajo que está a disposición de todos ustedes en versión digital , y que en unos días ya tendrán la posibilidad de tener en papel, con la única pega o condición de que no estará en librerías sino habrá que pedirlo directamente a la Editorial: Masonica.es con la cuestión de que el envío es gratis.
  • Autor: Víctor Guerra Título: La Masonería del Oriente de Asturias Colección: Serie Roja 1ª edición, 2009
    ISBN: 978-84-937392-0-1 Páginas: 416
  • Precio 19 Euros
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