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02 octubre 2012

Masones Indianos naturales del Oriente de Asturias (I)



Dentro del proyecto de Diccionario Biográfico Masónico Asturiano (DBMA) hoy incorporo una reseña sobre varios miembros´asturianos que tengo recogidos como naturales de Asturias y que conformaron parte de ese fenómeno de los “indianos”.
Son solo unos pocos, los que tengo documentados porque la nómina es mucho mayor, pero o bien solo tengo los nombres  y apellidos y el llamado nombre  simbólico  o alias, o logia donde estuvo, son datos menores a falta de ir constatando más datos que completen un perfil más o menos entendible, hoy por hoy nop conforman más que un listado de nombres.

Por ahora expongo el trabajo que  que realicé en su momento:

Francmasones de la zona Oriental de Asturias en Logias Metropolitanas de Hispanoamérica

“La emigración asturiana a América ha sido desde sus comienzos objeto de atención de eruditos, preocupación de gobernantes y de egregios escritores como Jovellanos y Clarín entre otros. Actualmente investigadores de diversas especialidades, historiadores, demógrafos, economistas, antropólogos, unen sus esfuerzos, convencidos de que la emigración es un tema complejo, necesitado de un análisis desde una perspectiva plural y que, al igual que la estructura de las sociedades humanas, para su inteligencia requiere un tratamiento realmente serio y riguroso “.[i]

Pues esa pesar de ese esfuerzo, una de las cuestiones que más se echan en falta dentro de esa historiografía es el enfoque del “fenómeno indiano” en su relación con la masonería, tanto en la península como en ultramar. El único trabajo que hasta ahora existe es el del profesor y jesuita Ferrer Benimeli, el estudio sobre los “Masones Asturianos en la Cuba y Puerto Rico del siglo XIX[ii]

Sirva pues ésta aportación para adentrarnos en un territorio muy poco conocido, la relación entre indianismo y masonería, que seguramente al tenor de las aportaciones despejará algunas incógnitas y dará pie a buen seguro para nuevos enfoques.

- Los Indianos
En la Asturias del siglo XIX hubo dos migraciones importantes, una que se registra desde las zonas rurales hacia las más industrializadas y otra hacia ultramar, concretamente hacia puntos como Cuba, Méjico, Puerto Rico o Argentina entre otros destinos, y que dio lugar con el tiempo a una clase social que se dio en llamar “los indianos “.

Una emigración que empezó tímidamente en la región sobre la década de 1820, y que terminó constituyendo en ocasiones un problema importante por la pérdida de población que ello supuso, arrojando cifras de emigración de esta envergadura: entre 1885 y1890 a Cuba emigran 15.160 asturianos; a Argentina 11.819; a Puerto Rico 489; y a Méjico 120; y al Uruguay lo harán 1.030 asturianos.

Dicho panorama cambia entre 1891 y 1895,que es cuando se produce un cambio en la emigración hacía Cuba, que experimenta un vertiginoso aumento con17.914 asturianos que embarcan hacia la Gran Antilla, la emigración hacia Argentina desciende a 1.631; así como a Uruguay, que baja a 213; subiendo de forma importante Méjico, con 1.512; y Puerto Rico, que se mantiene aproximadamente en 435 asturianos. En resumen, hay entre los dos períodos unas 50.800.[iii] almas que emigran desde las verdes valles asturianos a las cálidas temperaturas de Sudamérica, atraídos por la necesidad de mano de obra y el gran desarrollo del comercial, lo que genera una serie de expectativas y de oportunidades que no siempre se cumplían

Por consiguiente, las remesas monetarias en la primera oleada de asentamiento entre 1800 y 1850 son escasas en consonancia con el volumen migratorio, produciéndose a la vez un gran contraste con aquellos indianos que volvían “ricos” en medio de un país depauperado económicamente, y cuyo efecto fue acrecentar aún más la figura del indiano hasta llevarla a los límites del “mito”.

En la siguiente época, entre 1880 y 1930, se intensifica la emigración, para volver a bajar a partir de 1921 con el retorno de algunos indianos, y con ello crece el trasvase económico entre ultramar y Asturias. Es lo que se viene a llamar la “edad de oro de los giros”, y que Gracia Noriega[iv] plasma de esta forma:

“..los indianos enriquecidos, a su regreso ofrecían muestras inequívocas de su triunfo en su persona primero: el traje de buen paño y el sombrero, la cadena y el reloj de oro, el chalet con jardín sobre el que destacaba la palmera; el ostentoso automóvil, y también traían para la familia que aquí dejaban, siempre atenta a la fortuna de América, luego estaban las necesidades del pueblo o de la comarca, en cuya solución dejaba el indiano la demostración más clara de su riqueza y de su amor a su terruño.. donaban obras útiles: fuentes, caminos, asilos y hospitales y sobre todo, escuelas..

Antonio L. Oliveros, por su parte nos los refleja en su libro “Asturias en el resurgimiento Español” como emigrantes con gran auge, que terminan constituyendo una nueva clase social en Asturias:

Es en 1889, con la pérdida del resto de nuestro imperio colonial, cuando se opera en los emigrantes españoles residentes en América una reacción patriótica formidables.
Millares de “americanos “ se reintegraron a España portadores de una riqueza en oro que va levantar de su postración a la economía nacional. Los giros de los emigrantes venían ya aliviando periódicamente la penuria del campesino asturiano. Ahora Gijón Oviedo y Avilés, las cuencas mineras, se pueblan de industrias que el dinero de los “ americanos” contribuye a levantar, realizando un imponderable esfuerzo de resurgimiento patrio. Escuelas de Instrucción aún en los lugares más apartados, Escuelas de Artes y Oficios; caminos, carreteras, urbanización de pueblos y de ciudades”

Escribir aquí más sobre el “fenómeno indiano”, su formulación, repercusión y transcendencia, y cómo no, sobre la impronta que deja en ambos países, no tiene mucho sentido, pues existen interesantes aportaciones en este campo y desde muy distintas concepciones y perspectivas,[v] que hacen innecesaria una incidencia más en estos campos de investigación

 La Masonería en Cuba
Pero si bien hay profundos estudios sobre arquitectura indiana, emigración y hasta de la socio - cultura y la religiosidad en la que estaba imbuido ese “indianismo”, lo que ha quedado fuera del campo investigativo es la presencia de la masonería entre los emigrantes asturianos y la repercusión que en ellos causó, y se ignora todo el influjo que estos irradiaron desde su tal condición masónica, tanto en su país de acogida como en el suyo propio.

Sabemos que construyeron aquí y allá, escuelas, orfanatos y todo tipo de industrias,¿ Pero de dónde provenía esa concepción mediática de dejar constancia de su presencia en su tierra de adopción o en la suya propia ? ¿Respondía a los conceptos que se trabajaban en el seno de la Masonería sobre liberación, emancipación, igualdad e instrucción?

Es difícil responder a esa pregunta, y más si no se ha particularizado a cada masón, su época de pervivencia dentro de la orden y su trayectoria social y política.

Sólo de esta manera tendríamos una completa radiografía personal y del grupo, con lo cual podríamos valorar su proyección en función de determinados parámetros, como pudieran ser las masónicos.

Pero antes de entrar de lleno en analizar algunas de esas cuestiones, tal vez sea interesante e ilustrativo saber como era, como se configuraba esa masonería asturiana dentro de la diversidad de Obediencias que en aquellos momentos se estaba dando en los países de ultramar.

Las Obediencias en las que encontramos trabajando al grueso de nuestros masones asturianos son cuatro: Gran Oriente Español (GOE), Gran Oriente de España (GODE), Gran Oriente Nacional de España (GONE) y La Gran Logia Simbólica de Cuba (GLSIC).

Entrar a explicar su evolución y su presencia en Cuba o en Puerto Rico, es una tarea que aquí se extendería en demasía, y que creo que está explicada en parte y de forma generalizada en las diversas referencias que se adjuntan como complemento a este estudio.[vi]

Los cincuenta y cuatro francmasones del Oriente de Asturias, encuadrados en las logias de Cuba durante el siglo XIX, están asentados, en líneas generales, en Orientes y Grandes Logias de cierto matizado carácter colonialista, aunque hubo talleres que buscaban, unos con más afán que otros, la fresca ventana del independentismo, a pesar de que las épocas no eran muy boyantes para determinadas aventuras segregacionistas.

Apuntar que al igual que pasó en la península, hubo un “ baile de logias” que se cambiaban de una obediencia a otra, en función de los intereses propios del taller y de las situaciones políticas de cada momento. Por ello puede ocurrir que en un principio adscribamos una determinada logia en una Obediencia y luego se encuentre en otros documentos como perteneciente a otra.

De hecho si uno confronta distintos estudios sobre el tema, observará las distintas controversias que se pueden establecer y de las cuales en ocasiones haremos puntual referencia tal como se puede ver el cuadro adjunto:

Grandes Orientes, con masones asturianos, sus logias y localización
Oriente Logia Localidad Nº de Masones
Gran Oriente Español Los Girondinos nº 16 ,[vii] Victoria de Tuna 1
GOE = Reforma 112 Habana 3
7 talleres y 14 miembros España 20 y España 40 Remedios 3
Unión Universal 17 Cárdenas 2
Padilla 19 Habana 1
Hijos de Hiran 21 Bejucal 3
Templarios[viii] Santiago de las Vegas 1
Gran Oriente de España Obreros y Progreso 174 Cienfuegos 9
GODE = Unión Hispano-mericana132 Habana 5
8 Talleres y 23 miembros Hijos de La Luz 123 Santiago 2
Porvenir 94 Gíbara 2
Iberia 2[ix] Caibarien 1
Asilo de la Virtud 140 Cienfuegos 2
Hijos de la Cosmopolita 161 Sagua la Grande 1
Bethe -Ila[x] Matanzas 1
Gran Oriente Nª de España Unión y Concordia 121 Regla 2
GONE = Unión y Concordia 194 Habana 3
9 talleres y 15 miembros Comuneros de Castilla 15[xi] Habana 3
Fé Masónica Habana 1
Hijos de Palestina[xii] Habana 1
Samper 278 Cabañas 1
Santiaguense Santiago de las Vegas 2
Comuneros 144 La Habana 1
Esther 239[xiii] Habana 1
GLSIC Reconciliación Cuántanamo 1
1 Taller y 2 miembros * Antonio Pío 26 ¿ Regla 1

De todo ello se desprende que los masones asturianos que aquí estudiamos tenían fijada su preferencia en el Grande Oriente Español (GODE).

Esta Obediencia es la primera que llega a la isla (sobre 1870), y sufre una serie de escisiones que de alguna manera tienen reflejo en lo que pasa también en España y en la propia Isla de Cuba. (Por esas épocas se establecen también las primeras Obediencias españolas en la isla caribeña el GONE en 1879, el GOE en 1889 y la Gran Logia Simbólica Española a partir de 1892). Tras esos primeros avatares se integran en el denominado Gran Oriente Español de Pérez, que a su vez se unirá con el Gran Oriente de España de Sagasta una vez que éste último rompa sus relaciones con el Supremo Consejo de Colón. Queda, pues, como una Obediencia fuerte en cuanto al número de talleres y miembros, cuyo reflejo podría ser muy bien la estadística anterior, con ocho talleres y un total de veintitrés miembros.

Es cierto que al ser la primera que asentaba su “potencia” en la isla, y al haber una emigración desde primeros de siglo, es lógico que tuviera una fuerte aceptación entre los emigrantes asturianos.

El GODE fue una obediencia que aspiraba, en medio de un gran enfrentamiento entre las obediencias, a la unión de los diversos masones peninsulares bajo un solo Oriente, pero debajo de todo ello subyacía una división difícil de superar, una masonería cubana que pretendía lograr su independencia nacional y otra, mayoritaria, que representaba a la masonería española, defensora de que Cuba siguiera como territorio español, y por tanto rechazaba todo concepto segregacionista, haciendo además gala de un aire patriótico, que se acentúa cuando en 1869, se descubre en Filipinas una organización independentista compuesta en parte de masones, y con ramificaciones y presencia en la península, lo que hace que se acentúen más los conceptos de exaltación patriótica,[xiv] y de la cual tampoco se libró el propio Gran Oriente de España.

Como fruto de dicha exaltación he aquí lo que se escribía en el Boletín Oficial del GONE en Agosto de 1896, recogido del trabajo de Castellanos Gil:

Hay que decirlo claro y de una vez, en nuestras provincias y posesiones de Ultramar, la francmasonería local o extrajera, puede ser perjudicial; la peninsular, o sea la nacional, nunca porque ella es el centinela avanzado y el más eficaz auxiliar de los Gobiernos”

Según los datos aportados por Castellanos Gil, fueron unos 8.181 masones adscritos a las Obediencias española en Cuba, y que según sus estimaciones cada una de ellas tenía la siguiente cuota de miembros: GONE con 2.587; GLUIC con 2.363; el GODE con 1.719 (que representa el 21.01% del total ); y el GOE con tan sólo 206 miembros.

Los Masones del Oriente de Asturias en la Isla de Cuba

Como punto documental de partida se tenía la base de datos que el profesor Ferrer Benimeli aportaba en su trabajo sobre la masonería asturiana, un listado de doscientos veintidós masones, de los cuales (por la pista del nombre simbólico)se daba como provenientes de la zona Oriental asturiana a un conjunto de veintiocho, ya unos diez como dudosos, en cuanto a que el nombre simbólico adoptado era de carácter genérico y poco podía decirnos en cuanto a su origen.

En cuanto al aspecto específico de los nombres simbólicos hay que decir que hay en su elección una gran carga de identidad que se desprende de los distintos expedientes y fichas masónicas estudiados, por lo cual cuando se maneja un simbólico se nos está dando- en parte- esas señas de identidad. Evidentemente, se parte de la base de que la elección del nombre simbólico es una cuestión subjetiva y arbitraria, pero por lo general su elección está orientada por ese perenne recuerdo y añoranza de la tierra que en su día abandonaron.

En el listado que se usó como base hay una relación de ciento once nombres simbólicos con referencia geográfica, como Arlós, Alea, Sella o Asturias. Treinta de ellos definen a sus miembros como pertenecientes a la zona central asturiana, veintitrés adoptan el simbólico que los delata como originarios de la zona occidental, y hay unos doce cuyo origen determina una población como “Villanueva”. En Asturias existen casi unos treinta núcleos con ese topónimo y se reparten por todo el abanico territorial asturiano, lo cual hace difícil determinar ( sin otro soporte documental) su origen real aunque, por otra parte, deja claro el lazo de unión y de identidad con la “tierrina”.

Por otro lado el profesor Castellano Gil, en su trabajo sobre la masonería en Cuba- refiriéndose al siglo XIX- nos da las siguientes cifras: la aportación de masones españoles en Cuba, al menos en las obediencias españolas, es de 1.016 miembros que representan el 17.68% de total de la aportación de todas las nacionalidades, que se cifra en 5.745, de los cuales en 4.180 casos se desconoce su nacionalidad. Asturias, de ese total conocido, aporta 222 miembros, que representan el 21.85% del total, muy por encima de cualquier otra comunidad autónoma, lo que coincide en gran medida con lo aportado por Benimeli en el citado trabajo.

Hecho este paréntesis, hay que decir que tras ese primer listado, que había arrojado unos treinta y ocho hiramitas entre ciertos y dudosos Tras diversos expurgos en el Archivo Histórico de Oviedo y en otras fuentes documentales, se ha logrado completar no sólo la nómina de indianos masones del Oriente de Asturias en Cuba hasta subirla a cincuenta y cuatro, sino que también hemos aportado un importante número de miembros a la nómina de francmasones que “trabajaban” en Puerto Rico, tanto en el siglo XIX como en el XX.

A la vista de la información que se aporta está claro que queda un reto importante para sacar adelante la historia de la masonería asturiana en ultramar, tanto de un siglo como de otro.

La diversidad de archivos, y su distinta ubicación geográfica y técnica hacen difícil la localización de los efectivos masónicos de origen asturiano allende los mares, y más si se quiere llegar a una micro- localización. El simple rastreo por los archivos y fuentes peninsulares, asunto ya comentado, ha hecho subir el inicial censo desde unos cuarenta masones a una total aproximado de unos cincuenta y cuatro que se han logrado ubicar como originarios de la zona oriental asturiana.

¿Pero, quiénes eran estos francmasones? De la mayoría no nos ha llegado nada más que la consignación que aquí se expresa: la filiación de sus nombres y apellidos, los simbólicos adoptados, y las logias y sus Obediencias, y en algunos casos, los años de localización o estadía, y algún dato más que aquí no aparece, como la edad y el estado civil, aunque éstos últimos son muy escasos.
 

Relación de francmasones de la zona oriental asturiana en Cuba en el siglo XIX

Nombre y Apellidos N. Simbólico Profesión LOGIA Años Grado

Eugenio Allende Eón Comercio Obreros del Progreso 174 1887/88
Juan Alvarez García Ribadesella Comerciante. Obreros Progreso 174 1885/87
Juan Amieva García Llanes Dependiente Unión y Concordia 194 1893-1895
Severo Ardisana Noriega Pelayo Resagador Santiaguense 46 --------
Manuel Atalaya Cossío G.Bruno Periodista Porvenir 94 1886
Francisco Balbín Sagunto Gran Logia Simbólica
José Barros Coviella Racel Tabaquero U.Hispano .America 132 1882
Ramón Bárzana Infiesto Empleado Unión Universal 17 1892
Juan Bautista Naredo Infiesto Empleado Betd Ela 142 1880 *
Rafael Carriles Carrera Hontoria Hijos de Palestina 240 1888
Emilio Cerra Junco Sella Comercio Iberia 2 1890
José Colunga Noval, Covadonga Zapatero Comuneros de Castilla 15 1888
Ramón Combarro Rdgz. Camás Comercio Comuneros Castilla 15 1888
José Cossío Panes Los Templarios 1888
Manuel Cué Nemo Hacendado Girondinos 16 1888 18
Carlos Cuesta Estenger Llanes Comercio Hijos de la Luz 23 1884
Antonio Cuesta Quintes Villaviciosa Comercio U.Hispano –Americana 132 1885/86
José Cuétara Favila Los Comuneros 144 1891
Francisco Cuétara
Alea
Comercio España 40 1889/90/91 2
José Mª Diego y Fdez Navas Comercio Obreros Progreso 174 1885 ¿¿
José Díaz Benito Infiesto Comercio Unión y Concordia 194 1893-95
Eugenio Díaz San Andrés Hacendado Porvenir 94 18886*
Ramón Díaz González Cardes Esther 239 1888
Gabriel Fabián Cangas Tabaquero Reforma 112 1890
Julián Faya González Sella Comercio Santiaguense 46 -------- *
Ramón Faya Sella Comercio España 40 1891
Manuel Fernández Santianes Tabaquero Reforma 112 1890
Baldomero García Colunga Industrial Hijos de Hiram 50-21 1890
Bernardo García González Infiesto Empleado Samper 278 1890-1892
José García Martínez Rebollada Comercio Obreros Progreso 174 1888
Gervasio García Purón Purón Tabaquero Comuneros de Castilla51 1888
Francisco García Valdés Infiesto Tabaquero Antonio Pío 26 1890 18º
Carlos González. García Infiesto Empleado Obreros. Progreso 174 1883
José González García Socrátes Empleado Obreros. Progreso 174 1883-84
José Isla Ruíz Isla Militar España 20 1889/90
José Junco y Junco Pelayo Comercio Hijos de la Luz 123 1884
Alberto Lamerán Contraquil Comercio Unión H-Americana 132 1883-86
José Llera Santianes Comercio Unión Universal 17 1882 18
José López Bances San Román Fabri. Cigarr Unión H-Americana 132 1882
Manuel Martín Llano Ribadesella Comercio Asilo de la Virtud 140 1888
Manuel Obaya Vallín Pelayo Mayordomo Hijos de la Cosmopolita 161 1883
Francisco Pando Rdez Amandi Comercio Obreros. Progreso174 1883
Francisco Pérez Anieba * Caldueño Industrial Hijos de Hiran 50-21 1889/90
José Mª Pérez Ardavín Pumarada Comercio Unión y Concordia 194 1893-1895
Manuel Portilla Sánchez. Infiesto Comercio Obreros. Progreso 174 1883/85
Fernando Rodríguez Covadonga Comercio Padilla 19 1888
Fernando Rojo Villamayor Sastre L:. Reforma 112 1890/95 18º
Ramón Ruenes Fabila Militar Jefe Unión H-Americana 132 1882
Ramón Ruenes Ruenes Prim Comercio Obreros del Progreso 174
Ramón Sanfeliz Peláez Johnson Comercio Unión y Concordia 121 1880-85 17
Rodolfo Sobrino
Sella
Comercio Hijos de Hiram 50-21 1890
Julio de la Vallina Pelayo Militar Unión y Concordia 121 1879
Joaquín Villar Llanes Colunga Comercio Asilo de la Virtud 140 1886/88 14
Eugenio de la Vega Ribadesella Comercio Fe Masónica 21 1880
· No sabemos si está mal escrito y será (Amieva)   · Los señalados en “negrita” tienen alguna referencia curricular en este estudio
 
Víctor Guerra.


[i] Texto recogido de “Asturias y Cuba en Torno al 98” (Sociedad, economía política y cultura en la crisis de entresiglos” de Jorge Uría González. Edt. Labor 1994
[ii] Rvta Astura . Oviedo
[iii] Fuentes Vaquerizo, tomadas de la obra de Pedro Gómez “De Asturias a América, Cuba 1850-1930
[iv]Indianos del Oriente de Asturias” de José Ignacio Gracia Noriega. Principado de Asturias 1987.
[v] Recomendamos la lectura de los siguientes textos para conocer en profundidad este singular fenómeno.
Cuba, Los asturianos del Silencio” de Juan de Lillo Edt. Septentrión S.L; “ De Asturias a América,. Cuba 1850-1930 (la Comunidad Asturiana en Cuba ; Pedro Gómez Gómez Coord. Principado de Asturias 1996; “Campesinos, emigrantes Indianos” de Germán Ojeda y José Luis San Miguel, Ayalga Editores 1985
[vi]La Masonería Española en Cuba” de José Manuel Castellano Gil, Taller de Historia, Centro de la Cultura Popular Canaria 1995, el articulo ya citado de Ferrer Benimeli sobre los masones asturianos; las obras de Roger Fernández Callejas “ Historia moderna de la Francmasonería en Cuba, su influencia en la independencia cubana.” La Habana 1985; y “ Cien años de actividad masónica” Habana 1961; José Ayala : “La masonería de obediencia española en Puerto Rico XIX, y XX . Murcia 1991; Pere Sánchez Ferre “ Masonería y colonialismo español” en la obra Masonería y su impacto internacional. Madrid 1989.
[vii] Con relación a éste taller Ferrer Benimeli lo da como perteneciente al GOE, José Manuel Castellano como taller dependiente de la Gran Logia Simbólica de la Isla de Cuba bajos los auspicios del GONE.
Aunque parece al tenor de diversas documentaciones que estuvo en las tres obediencias, también en el GODE
[viii] Taller que estuvo primeramente vinculado al Grande Oriente Nacional de España de Ros y luego al GOE.
[ix] Si bien en el trabajo de Ferrer Benimeli en un principio da dicha logia como perteneciente al GODE, más tarde en el trabajo publicado en “Masonería Española y América” aparece como vinculada al GOE y Castellanos Gil la vincula a la Gran Logia Simbólica de la Isla de Cuba en marzo de 1988 bajo los auspicios del GONE
[x] Dicha Logia estuvo en le GODE con los siguientes números 212; 101, y luego en el GONE 142.
[xi] En este taller vuelve haber discrepancia entre Castellanos Gil y Ferrer Benimeli, mientras el primero la anexiona al GONE- GLSIC el segundo la vincula al GOE.
[xii] Esta logia según datos de Ferrer Benimeli estuvo primero en el GONE con el número 240, luego en el GONER (Grande Oriente Nacional de España de Ros) nº 48; y más tarde en GOE con el número 179.
[xiii] Este taller se le vincula igualmente ala la Gran Logia Simbólica de España
[xiv] Ver los trabajos de Gil Castellanos, en su libro ya citado y el del Pere Ferrer Sánchez “ La masonería española y el conflicto colonial filipino” en Masonería en la España del siglo XIX. Valladolid 1987

















































26 agosto 2010

ASTURIAS MAGICA Y ESOTERICA. Por Tierras Mansoleas (II)

Peregrinando por la tierra de los mansoleas
Vista del aquel que sale de la Cueva del Pindal y se encuentra con esto....

Sí el lugar ya es mágico de por sí, solo nos faltaba la aportación de E. Álvarez Suárez, que nos viene a decir que Tina fue un lugar de refugiados llegados de otros puntos de la península después de la batalla de Covadonga. “Por estos mismos tiempos, los refugiados de otros puntos de la península, formaron la segunda agrupación urbana de Ribadedeva en donde se halla actualmente el caserío de Tina, lugar muy cubierto por la parte de tierra e inaccesible por el mar[1]

Lo cual nos deja ante esta expectante pregunta: ¿Quiénes eran estos refugiados, que no se quedan en las zonas más abiertas de Colombres o Bustio, sino que optan por subir monte arriba y esconderse entre estos escarpados lugares? Emplazamientos en los cuales sería difícil divisarles en esta maraña geo-biológica de Tina ¿Tienen algo que ver estas gentes, que tanto se esconden, con los vetustos y viajeros habitantes de Pimiango, los mansoleas?

Solo nos faltaría para redondear la cuestión mágica contar con la presencia de un ermitaño. Y no sé si lo hubo pero al menos sabemos que al parecer tenía casa en Santu Medé, lo que ya esa algo.

Pero antes de llegar al Monasterio de Tina hallamos al par del camino unas amplias ruinas que parece ser fueron venta y posada, al cuyo pie crecen unos limoneros, lo que arrojaría un sin fin de claves para con ellas encontrar la razón y la prueba y poder explicar por ejemplo la existencia de esa famosa Orden de Cambeadores.

Pero demos tiempo al tiempo, y prosigamos con nuestro paseo por el mágico GR E-9 adelante.

Al borde del acantilado por debajo de la pradería que preside la capilla y cuasi iglesia de Santo Medé se encuentra en un escarpado rellano colgado entre la planicie y la límpida lámina del mar cantábrico la Cueva del Pindal. uno de los lugares más representativos del proceso de cristianización de los lugares prehistóricos, en la cual se hayan pinturas que pueden tener la friolera de entre 18.000 y 13.000 años, eso las más modernas.

Esta es la razón por la cual existe el Monasterio de Tina y Santo Medé, estas cavernas representan esa dimensión que busca el hombre en la tierra, en la cual se penetra hondamente, y luego están la luz, el cielo, ese mismo que se ve nada más asomar la cabeza de tan honda búsqueda por las profundidades. Atrévanse a realizar esa inmersión de entrar en el Pindal y quédense atrás, solos, y háganse una composición del lugar y del eterno buscador y comprobaran en cuerpo propio esas sensaciones. En el Pindal es fácil no es una cueva masificada.

Este es un ciclo perpetuo de luz y oscuridad si la cumbre es lo que se alcanza, la caverna es lo que hay que ir venciendo en la oscuridad para alcanzar el sagrado corazón de la tierra y la matriz de la Gran Madre que pone al ser humano en contacto directo- y no solo simbólico- con lo que fue antes de venir al mundo y con lo que será después de su muerte
.
La cueva del Pindal, es una gruta que está abierta a la visita pública, y contiene paredes decoradas con pinturas y grabados de los inicios magdalenienses. Los muros de este recinto cavernario fueron utilizados a modo de telas pictóricas a lo largo casi de cinco milenios. La cueva consta de un pequeño vestíbulo de unos 10 mts. de ancho que continua por medio de una amplia y única galería dotada a veces se superficies lisas y también de estalagmitas, y tiene una longitud de unos 360 mts. Tiene dos zonas decoradas, la primera a u nos 118 mts. de la entrada, en la pared izquierda se ve la cabeza de un caballo, la otra zona está a unos 129 mts. de la anterior con otro grupo de pinturas.

Entre las figuras destacan dos bisontes, un caballo, una cierva, una especie de pez y un mamut y varios signos no descifrados. La cueva pintada es un santuario que acoge símbolos que explican y refuerzan su propio simbolismo, y más aún si lo ponemos en relación con el entorno podríamos captar todo su simbología, eso sí tuviéramos las claves para interpretar todo esos signos extraños, que no solo encontramos en Pidal, sino en muchas otras cuevas de la Cornisa Cantábrica

Asociada a la cueva tenemos otra leyenda que recogía el profesor Jordá[2], la de una mujer, sentada a la entrada de la cueva que esperaba la llegada del pastor hilando con su rueca copos de oro, que ofrecería a éste y llevado por el ofrecimiento se perdería en el interior de la cueva.

Toda una historia donde la rueca es el atributo de las Parcas que hilan la trama de la vida, una especie de malvada xana o mujer mora donde juega una importancia capital el hilo de la vida, en este caso de oro, que constituye a su vez el elemento esencial del simbolismo del tesoro escondido

Aunque también podríamos darle la vuelta a la leyenda. Hagamos pues unas cábalas al respecto: la amable xana, nos ofrece su trabajo: el hilo de oro de nuestra vida, para buscar el tesoro escondido o difícil de encontrar, y como en la leyenda del hilo de Ariadna, penetramos en lo hondo en lo escondido, a lo fenoménico que no deja de ser una fiel representación de nuestra permanente búsqueda. La cueva es amplia y nuestra búsqueda se puede dilatar en el tiempo y nuestro hilo puede agotarse. El simbolismo en nada contradice la realidad natural y utilitaria, sino que sólo la transfigura dándole un sentido espiritual.

Es obvio que el origen de estas significaciones pudo hallarse en la realidad histórica de un acontecer, aunque nada más contrario a la teoría que priva actualmente en mitología que invertir los términos de este modo.

Salimos de este esotérico juego, y misterioso lugar, y nos vamos carretera arriba, no sin echar antes un vistazo al faro de San Emeterio, que fue construido en el año 1860 con objeto de señalar dicho saliente, orientando la navegación en ruta, guiar las embarcaciones hacia la ría de Tina Mayor. En los primeros tiempos era nombrado como Faro de Tina Mayor en la punta de San Emeterio. El referido proyecto fue llevado a cabo por el ingeniero Rafael de la Cerda. Una vez terminado éste se procede a la instalación de los diferentes aparatos cuyas características más importantes eran: aparato catadióptrico de tercer orden. Luz fija y blanca, y un alcance de 15 millas. ¡ Hay¡ la Luz…siempre la luz…

Un poco antes de llegar al pueblo, tenemos un soberbio mirador sobre la zona marítima, sobre la llamada costa de Tor, “como la referenciaba el poeta Celso Amieva recordando a Thor, el dios del trueno de los escandinavos que bien pudieron haber venerado los normandos, a los que se les supone una destacad y activa presencia en estas costas” ”[3]. pues no en vano existen cantidad de topónimos en la zona Toriello, Toero, Toranda. En tan bello mirador y pensamientos podemos reflexionar al aire fresco de la marina s obre todas estas cuestiones

Llegamos en dos patadas a Pimiango, tópico lugar que nuestros maestros nos recordaban constantemente con aquello de “¿Estás en Piminago?” cuando nos encontrábamos embobamos con las moscas que por la escuela revoloteaba  Pimiango es un pequeño núcleo urbano barrido por todos los vientos dominantes, lo cual le da un aspecto de cierto aislamiento que además debieron trasmitir su viejos habitantes los mansoleas[4] al urbanismo del pueblo.

Estos hombres y mujeres que teñían una lengua propia, y cuyo patronímico parece venir según dice Jaime Izquierdo de de man, hombre y de solea, suela, es decir de los zapateros (hombres de la suela).

Estos zapateros (hombres de la suela) caminantes y portadores del saber ancestral que se encontraban la mayor parte del año fuera de casa, ya que tan solo venían a pasar con los suyos las fiestas del pueblo. “Por aquellos años en los que los mozos cruzaban "los arcos del palaciu" con un hatillo de ropa, un poco de borona y un futuro incierto por delante, dejando en el dintel de la puerta los rostros de los viejos con su pañuelucu negro y su boina zaida y parduzca”.

Estos personajes además de hablar una curiosa jerga profesional, eran unos grandes fabuladores como así lo demuestra la aventura del uno de estos zapateros, un gran mansolea que fue un cura falso que ejerció en el pueblo de Tresviso En el año 1842 un zapatero de Pimiango de 61 años de edad, llamado José Manuel de Cue y de la Borbolla, provisto de la correspondiente sotana se hizo pasar por sacerdote y ocupó durante un tiempo la plaza que se encontraba vacante en la localidad cántabra de Tresviso.

Esta historia cautivó al escritor llanisco Celso Amieva, quien basándose en noticias que le proporcionó a su vez el poeta llanisco Emilio Pola, escribió el sobre el zapatero remendón que además parece ser que utilizó su jerga gremial, llamada mansolea, como latín, como además había sido monaguillo en su primera juventud le sirvió de mucho en el desarrollo de sus nuevos quehaceres eclesiásticos.

Al cabo de seis meses de estar ejerciendo el sacerdocio fue reconocido por un mendigo, que según la leyenda y según el poema, le descubrió el sacristán como acota el poeta Amieva. Trasladado a Oviedo, permaneció en la cárcel seis meses. No sabemos que sería a partir de éste momento de este mansolea, un buen pillo y granuja, al que Celso Amieva dedico estos párrafos.
<.... Mucho tarda en llegar el aviso / mucho tarda en cruzar el puerto. / La alta parroquia lebaniega se impacienta, / que el nuevo párroco nunca llega. / Murmura amargamente / del Obispo la gente. / Aislado en su nido de los Picos de Europa, / Tresviso es pobre y rudo; su flamante pastor,/ que debe tentarse bien la ropa / para allí apacentar ovejas del Señor. / Entre tanto el rebaño a solas pace. / Mas, Su Ilustrísima ¿qué hace? / La villa de Tresviso critica ya muy recio / aquel episcopal desprecio. / El párroco de Sotres, de manera interina, / Ya se ocupa de Tresviso........ <...Ya dijo san Gregorio Nacianceno / que el feligrés más bueno / no es el que reza mas, hermanos míos, / sino el que de mañana / coge valientemente sus atavíos / y sudando se afana / por llevar él a cabo labor como de dos. / Según este gran santo, / El trabajar así responde a cuanto / en sus diez mandamientos manda Dios / He aquí lo que predica / el de tresviso nuevo cura, / quien su sermón aplica / y trabaja por tres, con mano dura. / Misa, rosario, confesión, novena, / catecismo, bautismo, comunión, / viático, entierro, boda.... nada llena / su jornada, su celo, su pasión. / Le hace falta algo más, otro trabajo / suplementario. Su cajón ha abierto / y remienda zapatos a destajo / y hace corizas para los del puerto, / chácharas historiadas para críos, / borceguíes arrieros / para mozos bravíos / y es un fénix de curas y un as de zapateros. / Tresviso está maravillado / y, como sigue el santo ejemplo / que le viene del templo, / saldrá beneficiado. / El queso de Tresviso, / merced a esmerada labor, / va a cubrir de oro al productor / y la villa será un paraíso. / Hay que imitar al cura de Dios obrero, / Mas obrero también del cuero / quien se gana la vida con holgura. / Todo el mundo es a la tarea, / en Tresviso impera la paz. / Por el cura señor don Crispín MANSOLEA, / el tronera del pueblo se torna buen rapaz. / Mejor se avienen los vecinos , / murmuran menos las mujeres, / no se emborracha el tio Longinos, / formalizan los mozos sus quereres. / La vida montañesa es menos ruda, / pues impera la mutua ayuda. / Tresviso está de su pastor ufano, / cántale loanzas sin fin. / Es verdad es un cura muy aldeano / y mal farfulla su latín, / un latín que se entiende poco, / mas... de Tresviso en el confín / nadie sabe latín tampoco. / El cura mansolea sabe jugar al tute si el caso se plantea, es buen conocedor de quesos, / a la bota de Liébana da largísimos besos / y es todo un hombre/ Atento a no menoscabar su fama, / vive en la rectoral sin ama. / ¿Qué valen a su lado los mas famosos curas que la comarca ha visto......?>>.
Es un pueblo, el mansolea, poco estudiado e ignorado casi por completo, del cual se conserva su jerga gremial, y recuerda dicha situación y ubicación a la de otros pueblos que están en el camino: los agotes en Navarra, los maragatos en Astorga, o los cercanos vaqueiros en el camino, costero que nos ocupa, a cuya altura se bifurcan los camino uno por la costa, y el otro buscando el interior de Galicia.

En el diminuto pueblo se levanta con orgullo el busto del Teniente Coronel Emilio Villegas Bueno, fallecido en Ramla (África) en diciembre de1924.

También en la villa existe una antigua veneración por una imagen de la virgen que se trajo del Monasterio de Tina, que tiene mucho que ver con las vírgenes negras de la tradición hermética, debido a su forma y posición dicha figura está en la ermita de San Roque. La figura de San Roque suele aparecer indicando la rodilla desnuda, (como mandan los cánones esotéricos) y en algunas ocasiones aparece con la cruz del temple, tal y como se muestra en una estatua existente en el Ayuntamiento de Zaragoza.

La rodilla izquierda es, -el simbolismo de los constructores-, una señal de reconocimiento, un testimonio de estar en el secreto de la rótula, del compás, de la leyes divinas de la construcción, y es a su vez una parte del cuerpo humano que en la ceremonia de iniciación los profanos que desean penetrar en el Hermandad de Hiram deben enseñar.Pero dejemos estos viejos arcanos que nos podían llevar tantas páginas y bajemos hacia la playa de la Franca, soslayando Colombres y su bella historia.


[1] Guía monumental, histórica, artística industrial, comercial y de profesiones. 1923, pág 522.
[2] Francisco Jordá Cerda. Guía de la cuevas prehistóricas asturianas. Ediciones Ayalga 1976
[3] Izquierdo Vallina, Jaime: El país de Celso Amieva (Guí a la costa Oriental de Asturias y la sierra del Cuera. Edt. KRK. Oviedo 1999.
[4] Mansoleas: zapateros que salían a trabajar su oficio por otros pueblos o ciudades. Entre ellos hablaban la jerga o idioma mansolea, para que no los entendieran y hacer así la venta o el trato de su trabajo a su gusto y antojo.

Este texto es propiedad de Victor Guerra y se puede utilizar a condición de la cita de procedencia y autoría
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