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30 mayo 2010

Juan Fernández de la Llana , la pasión masónica (II)

Las figuras no destacables de la masonería española, en este caso asturianas, esas que han quedado detrás de los nombres de los Venerables Maestros, de los Grandes Maestros, como López del Villar, o Juan Fernández de la Llana, fueron los verdaderos artífices  de una callada labor de articulación del trabajo masónico, en lo estructural pero también en lo conceptual.

Detrás de los interesantes discursos y la actitud de consenso de los grandes prebostes está la labor a veces ingrata , beligerante de este tipo de masones  que la historia no ha reconocido.

Esa es en parte la labor de este tablón dar cancha a  todos esos masones que han estado en uno y en otro proyecto,. que  han entregado cuerpo y alma a la causa masónica y que la propia masonería se muestra cicatera, y hasta da la espalda en pro de libérrimas conquistas, cuando estos hombres tuvieron  en ocasiones muchos problemas de todo tipo.

Valga pues esta post como  Homenaje.
VG
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La llegada del hermano Fernández Córdoba a la logia se va notar enseguida, pues su pluma y su nombre van a ocupar la cabecera de un semanario que impulsó primero la logia Nueva Luz y que luego heredó la Juan González Río, un periódico prácticamente desconocido en Asturias, se trata del periódico La Verdad.

Será una escasa pista propiciada por el profesor Álvarez Lázaro, en su libro sobre la masonería[1], referencia que se ve confirmada a su vez, por una carta del Venerable de la logia Juan González Río en los valles de Oviedo: José María Estrada Secades que en 1890, envía al Gran Comendador del Gran Oriente Nacional de España, Vizconde de Ros, en la cual le escribe sobre el semanario en estos términos: “En el periódico La Verdad órgano de expresión de la logia a pesar de que ostente solamente el título de semanario democrático, se ha hecho una propaganda activa y denodada publicando artículos doctrinarios donde se reflejaba el espíritu de la masonería”.[2]

El semanario La Verdad encontrado, contiene los números que van desde el domingo 6 de enero de 1889, con número 101, hasta el 16 de marzo de 1890, que corresponde al número 161. El primer número había salido a la calle el 13 de febrero de 1887. Dicho periódico ha llegado hasta nosotros, muy bien conservado e impreso, tiene un formato de 62x 41 cm. con cuatro hojas editadas en blanco y negro y cuya cabecera La Verdad está acompañada por los lemas: Libertad. Igualdad, Fraternidad a la izquierda, y la derecha: Justicia, Moralidad, Trabajo, y bajo la cabecera el subtítulo: Semanario Democrático.

La articulación de contenidos estaba contemplada desde la perspectiva que el editorial del nº 101 nos adelanta:. “La Verdad seguirá ostentando sus lemas santos calcados en la moralidad, en la justicia y en el derecho. En la esfera política,- a la cual dedican siempre sus editoriales en primera página y de forma destacada- continuaremos defendiendo y propagando los principios que predicó el ilustre expatriado D. Manuel Ruiz Zorrilla”.[3] Marcando con ello las diferencias con los “republicanos federales pactistas” asentados fundamentalmente en Gijón, y a los cuales dedican varios artículos.

“En la esfera religiosa combatiremos el error y las superstición, el fanatismo y la intolerancia base deleznable en lo terreno de la sectas y religiones positivas”.

A través de la sección titulada Verdades, ya en páginas interiores, realizan toda una labor de seguimiento al clero asturiano en sus “andanzas y mandangas”, poniendo en solfa las debilidades y usuras de los ministros de la iglesia católica, amén de realizar un férreo marcaje al Obispo Martínez Vigil, al que no dudan de poner de chupa dómine, dado que este tenía montada toda una liga antimasónica que puso en más de una ocasión, en peligro a la propia logia Juan G. Río, debido a las múltiples presiones habidas.

“En la esfera social campo abierto a nuestros trabajos, objeto de nuestros esfuerzos y de nuestros sacrificios, haremos palpables los procedimientos puros de la moral masónica” . A este apartado le dedican una buena parte del periódico con dos partes bien diferenciadas, una dedicada a la vida local que nos describen a través de la sección Ecos Locales y otra más amplia con variados artículos sobre la masonería.

Estando la última página del semanario dedicada a los anunciantes, que no solían pasar de la media docena.

El semanario tenía fijada su redacción y administración en la calle Flórez Estrada nº 7, 2º; y no será hasta el número 27 de octubre 1889, cuando en la cabecera del periódico aparezcan los nombres de sus responsables: José María Villanueva como director y como redactor jefe Juan Fernández Llana, que es la parte más sobresaliente del cuadro directivo.

El lenguaje del periódico es franco y directo, es un lenguaje que como dice Iris Zavala “es un vocabulario político de los clubs jacobinos, y mezcla de elementos de los sans culottes con los ritos masónicos antiguos”, lo cual transforma y seculariza los símbolos dándoles contenido democrático y popular, reflejando fielmente el proyecto masónico a través de sus crónicas y posturas políticas.
Es una pena que la colección hallada concluya al poco de la presencia en la cabecera de Juan Fernández Llana, pues a buen seguro que en los números que nos faltan habría jugosas referencias a Salmerón.


En esa misma época y por informaciones del propio semanario vemos que se ha conjuntado la Coalición Republicana, eligiendo varios comités en la provincia, siendo elegido por el Comité local de Nava, para el Comité Provincial el propio Llana. Celebrada pues la asamblea del Partido Republicano Coalicionista de Asturias, concluye con la elección de los Presidentes honorarios que serán: Manuel Zorrilla Ruiz, Manuel Pedregal y Nicolás Salmerón, siendo nuevamente elegido Fernández Llana para representar al partido en la asamblea general del 11 de febrero de Madrid, y cuya intervención es felicitada por los correligionarios del El País, por Tuero y Rodríguez Francos. [4]


La existencia del periódico viene a demostrar una vez más que, la masonería no siempre tuvo esa tendencia de total ocultamiento, puesto que a lo largo de toda la trayectoria del semanario, que hoy ha llegado hasta nosotros, se nos van relatando banquetes masónicos, tenidas fúnebres, así como quiénes eran sus asistentes y quiénes eran en ese momento los hombres claves en la masonería asturiana.

Esta aportación es muy interesante, por diversos motivos: uno porque es una nueva fuente documental que se debe tener en cuenta para hablar de republicanismo en Asturias, dos: porque se aporta la prueba de un periódico en Asturias de carácter masónico, y tercero por la “compuesta” de masonería y republicanismo.

Un semanario pues, al que debería prestarse una atención especial, tal vez dedicando un específico empeño en que su reedición, para así completar el panorama editorial asturiano.[5]

El año 1896- 7 va ser, como antes lo fue el 89, un año clave para nuestro biografiado, pues desde una tribuna privilegiada va a poder poner al servicio de Salmerón toda una maquinaria en la cual él a pone toda la salsa republicana con alguna pincelada masónica, como nos lo muestra en varios “sueltos”, aún cuando en 1897 las logias parecen haber plegado toda su actividad.

¿Significa ello, que el vacío documental no se corresponde con ese abatimiento de columnas de los talleres masónicos, sino que aún mantuvieron su actividad hasta sobrepasar 1998? Es otra de las incógnitas a despejar.

Una vez más podemos comprobar el olvido en que cae el activo Juan Fernández Llana, pues ese año volvemos a encontrarle detrás de un periódico de carácter netamente republicano, del que casi nadie ha hecho mención: La Unión Republicana. Semanario publicado en Oviedo, ya desde 1896, pues hasta nuestras manos ha llegado una colección que arranca el 3 de enero de 1897 con el nº 47estando su redacción estaba la calle Altamirano 6 Dicho periódico llegó a sumar una existencia de unos cuatro años.

A Fernández Llana se le atribuye la dirección de La Unión Republicana de 1905, pero salvo el Rogelio Jove y Bravo[6] nadie parece darse cuenta de que detrás de La Unión Republicana de 1896 está este radical el abogado ovetense. En esta ocasión no aparece en la mancheta del periódico su nombre, pero sí su estilo:

“Según el Eco de Occidente, la masonería es la autora de todos los males que afligen a España

¡Caramba! Y nosotros que estábamos tan tranquilos sin saber nada. Conque la masonería, eh?
De modo que a ella se debe la Restauración, y el negocio del Noroeste, y los robos en las colonias, y el caciquismo vergonzante de Pidal , y el acierto de los frailes en la colonización de Filipinas, y la reacción gazmoña y estúpida de padecemos, y la condenación de Cabriñana, y la fuga de D. Carlos y las tonterías que dicen ciertos periódicos. Bueno es saberlo”.[7]

Dicho semanario nos va aportar también la relación de miembros de la organización del Partido Republicano en Asturias, y de la Junta provincial de Unión Republicana, donde encontramos junto a miembros de la Junta permanente como González Alegre, Ciriaco Martín o Melquíades Álvarez, a miembros de la masonería asturiana como Bernardo Montes Iglesias, Trófimo Collar del Peso, el propio Juan F. Llana, José Fernández Alejandro Nespral, Bernardino Pumarada, el notario Rafael F. Calzada, y por la Junta Municipal del Centro Republicano de Gijón a Marcelino Aguirre.

En el proyecto de la Fusión Republicana del 20 junio de 1897 en Asturias, sale elegido como secretario junto con Aniceto Sela y Sampil, e interviene en un meeting al día siguiente cuya intervención se recoge en el semanario republicano:

Recuerda (F. Llana) que ya en 1881, en una reunión de republicanos celebrada en el café Universal de Oviedo se levantaron voces elocuentes proclamando la fusión republicana, y esas voces repercutieron en los altos organismos respondiendo a esa aspiración – dice- han ido a Madrid los representantes de Asturias, y los que como yo, no hemos podido ir, nos hallamos identificados con la hermosa labor allí realizada.[…] y niega que el testamento de Ruiz Zorrilla exprese el deseo de adopción del procedimiento único. A efecto, cita la fecha en que el Sr. Salmerón se separó del progresismo por intransigencias de algunos amigos de Ruiz Zorrilla, que no de éste y la Asamblea en que se inició la idea de una sincera unión republicana. [...] Por eso . al decir que me abrazo a los demás republicanos nadie me puede decir que renuncio a la revolución, ni al cariño que me inspira la veneranda memoria de aquel ilustre patricio que enfermó en la emigración y vino a morir a su patria, casi de limosna”.

En ese mismo número del semanario republicano se recoge su adhesión al zorrillismo que lo compatibiliza con su entrega a la causa salmeroniana, como el mismo nos expone en otro mitin, celebrado unos días más tarde en la cuenca minera langreana:

Zorrilla está en la memoria de todos y descansa para siempre, mereciendo el homenaje que se le tributa como mártir de la causa republicana; Pis se le tiene en cuanta y se le admira por su honradez, sus virtudes todas y su talento, Salmerón es un espíritu vidente que anda predicando la buena nueva de la fusión republicana, y Labra y Azcarate y otros eminentes patricios recorren también los pueblos ejerciendo ese saludable y necesario apostolado de la Republica, Y nosotros, decía, venimos también aquí a gritar con vosotros ¡Viva la República!.[8].

En 1905 volvemos a encontrar al activo zorrillista, al frente de otro nuevo proyecto el periódico La Unión Republicana, Semanario Asturias. Una “segunda época que comienza con el número 1 el 19 de marzo de 1905 y que concluye con el número 74, con fecha de noviembre de 1906, Se editaba en la imprenta La comercial de Oviedo, sita en la calle Gastañaga 17.

Hasta el número 21, inclusive, “su formato era el de folio grande, y cada número constaba de ocho páginas y se vendía a 10 céntimos, a partir del número 22 hasta el último el formato pasó a ser de doble folio con cuatro paginas y bajo su precio a cinco céntimos. Y como no sostenían, según el periódico, un programa y decían que era el de Salmerón”[9]

En el número 30, el mismo Llana nos explica, contestando a una campaña de un periódico rival: “ que el no era director, sí fundador de la primera y segunda época y (él) lo paga”

Este periódico cuando fenezca dejará paso a otro más, El Bloque que tenderá a la defensa de las tesis y las derivaciones de su mentor que terminará enrolado en el Bloque Liberal, que se creó para combatir la ley antiterrorista de Maura y como consecuencia desembocó en el germen del Partido Reformista. Como tal en LLanes (Asturias) el 9 de septiembre en la conjunción republicana que se forma para celebrar la creación del Bloque Liberal, se acuerda la publicación de dicho órgano de expresión [10] del cual será nuevamente su impulsor Fernández de la Llana, que terminará secundando al movimiento reformista, del cual como antes nos decía El Españolito, terminará escaldado y regresando a la comodidad de su hogar.

Pero antes permítanme que les presente uno de los últimos actos en los que participó el republicano Juan Fernández Llana, y del cual dejó constancia en un manifiesto publicado en diario El Carbayón, en 1905, se presenta a candidato a Diputado, y tras la elecciones inserta este manifiesto en la prensa regional:

“Os doy gracias más sentidas por vuestra actitud, por el entusiasmo con que acudisteis a las urnas y por la disciplina que revelasteis obedeciendo la indicación de la Junta Provincial de Unión Republican.[…] Faltos nosotros de organización, luchando con toda suerte de elementos fuera y dentro de casa, hemos obtenido el primero de los éxitos que desde hace veinte años se registran. El candidato de la Unión Republicana, arrollando con todos los colegios, donde el sufragio Universal fue una verdad, a los caciques monárquicos que hace siete lustros usufructúan el poder y la influencia oficial, se siente orgulloso de si mismo y de tener amigos tan leales y sinceros.

Mañana me robaran el acta, pero que conste que soy Diputado por Oviedo y que corresponderé a vuestra confianza”.[11]

Como expone el profesor Friera: “Desconocemos la veracidad de las afirmaciones del candidato republicano, salvo que se quedó sin acta ante el número de votos verificados”.[12]

Como conclusiones del trabajo se pueden adelantar varias:

El olvido en que han caído ciertas figuras “menores” de los republicanismos regionales, solapados por las grandes figuras, aún siendo los artífices y muñidores de la aglutinación de voluntades y proyectos.

El escaso manejo de fuentes que se utilizan, y en el caso de este trabajo se han aportado dos nuevas fuentes, para hablar con propiedad del republicanismo asturiano, los Semanarios La Verdad, y La Unión Republicana de 1897.

Por otro lado va quedando cada vez más clara la implicación de la masonería y el republicanismo, cada vez más certificada documentalmente, y más, cuando hablamos del siglo XIX. Aunque queda por dilucidar si de verdad hubo correa de transmisión entre las logias y las organizaciones políticas.


[1] La masonería escuela de formación del Ciudadano. La educación interna de los masones en el último tercio del siglo XIX. Universidad de Comillas. Madrid 1998.
[2] AHPA. Logia Juan González Río. Rollo. A. 739/9-1.
[3] Semanario La Verdad nº 101 del 16 de marzo de 1890.
[4] Semanario La Verdad. 6 de enero de 1890.
[5] Notas tomadas del trabajo en prensa de Víctor Guerra: La masonería ovetense del siglo XIX, Cuadernos de Historia. Facultad de Geografía e Historia. Universidad de Oviedo.
[6] Un siglo de Prensa asturiana 1888-1926: BIDEA nº 7. Agosto de 1949.
[7] La Unión Republicana 3 de enero de 1897. Por otra parte las afirmaciones de su nieto Juan Santana en el Diario Región del 14 de marzo de 1974 nos lo confirma.
[8] La Unión Republicana. Oviedo 27 de junio 1897.
[9] Juan Santana: De bibliografía asturiana: Un periódico de partido. Diario Región 24 de marzo de 1974.
[10] El Bloque tendrá una vida escasa, pues comienza el 31 de octubre de 1908 y llegará a mayo de 1909. Esta organización tuvo enfrente a otros importantes masones José Naquens y Joaquín Costa.
[11] El Carbayón. 15 de marzo de1905.
[12] F. Friera. Obra ya citada pag 456-7.
(Ponencia presentada al Congreso de  Republicanismo NICOLAS SALMERON y ALONSO (1873-1908) A propósito del centenario de la Unión Republicana) Almería 2 al 4 de abril del 2003)
Textos@ Víctor Guerra
Miembro del  Instituto  de Investigación Masónica de Toulouse y Paris
Miembro del Centro de Estudios de Historia de  la Masonería Española (Zaragoza)
Miembro del Circulo de Estudios de Rito Francés Roettiers de Montaleau
NOTA:  Si se toma este texto debe referenciarse al fuente,
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