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25 marzo 2007

MASONERIA EN BIMENES


El Concejo de Bimenes está situado como se expresa en algunos documentos pertenecientes a la masonería, en los Valles de Asturias. Dicho concejo está ubicado entre los 43º 2´27´´ y los 43º,17´32´´ latitud N y los 01º 55´8´´ y los 01º 49´2´´ latitud O de Madrid, es decir, en la zona centro-suroriental de la región asturiana.

En ese contexto geográfico, y en otro más prosaico como el económico que oscila entre el desarrollo agrario en combinación con la incipiente industria minera, le da al Concejo una singular idiosincrasia sociológica con un carácter combativo tanto en lo ideológico como en lo social. En ese contexto, tal vez pueda explicarse el levantamiento de columnas masónicas en este apartado rincón, dando origen a un singular taller masónico como la Respetable Logia Simbólica Luz de Bimenes.

Dicha logia se inspira en ese período de ilustración que se da en Asturias, con Jovellanos a la cabeza seguido de una serie de ilustrados masones como Argüelles “el Divino”, Flórez Estrada, etc.

Más tarde esa tradición será secundada dentro de los primeros talleres masónicos que se establecen en la región por la presencia de intelectuales y hombres tremendamente inquietos, donde cabe destacar no solo las figuras de la elite cultural como Fermín Canella, los García Somines o Braulio Vigón, sino también de aquellos otros que desde el anonimato también aportaban su serena reflexión y norma conductual, que por otra parte serán los que de verdad perseveren dentro de la orden y en el empeño de que ésta no ceje en su presencia entre los asturianos. Hubo otro buen número de personas que estando fuera de las logias creaban “modelo de conducta y comportamiento”, cuya trayectoria estaba a su vez muy cercana a los perfiles masónicos, en los cuales a veces se les encuadraba sin tener en principio nada que ver con la masonería, salvo su inquietud personal, y los distintos ideales que profesaban y sus los lazos de amistad con reconocidos francmasones, a veces les hacía pasar por tales.

Entre estos hombre considerados como perfiles paramasónicos se encontraban: Félix Aramburu, Adolfo Posada, o el propio Rafael Altamira,[i] cuyas ideas de igualitarismo y republicanismo impregnan a la sociedad en general y a los movimientos asturianos más progresistas, entre los que se encontraban los talleres masónicos que no eran ajenos a esa influencia.

Del taller simbólico Luz de Bimenes nº 87 no hay mucha referencia que la aportada por Victoria Hidalgo en su trabajo sobre la masonería, donde nos dice que es un taller de escasa vida, que trabajaba bajo los auspicios de la Gran Logia Simbólica Española del Rito Menphis y Mizrain [ii]. Tal obediencia estaba inspirada en la denominada masonería egipciaca, y ello conlleva la creación de un nuevo Gran Oriente bajo un Rito, hasta ese momento desconocido en la península, con una proyección exterior un tanto singular y muy politizada, donde prima la preocupación por los problemas sociales, dentro de una órbita burguesa reformista con notables inclinaciones republicanas federalistas y apostando por una decidida inclinación hacia la igualdad de la mujer. Dicha masonería no será bien vista por el resto de las masonerías, pero se constituye como una auténtica alternativa, y una ventana abierta a los nuevos tiempos.

En Asturias dicha Gran Logia, contaba con efectivos de cierta importancia, tenía como logias dependientes de su Oriente a la ya citada de Bimenes, más la Perla del Cantábrico de Gijón que como curriculum vitae presenta un balance de 16 miembros y un año de vida. También dependiente de este Oriente había un Capítulo [iii] en Gijón y otro en Oviedo [iv], de los cuales ignoramos su composición y trabajos. Del cuadro lógico de la Perla del Cantábrico sorprende encontrar a un militar: Arturo García Lerroux, hermano del presidente masón Alejandro García Lerroux.

La logia Luz de Bimenes, cuyo cuadro lógico nos aporta escuetamente Victoria Hidalgo, sacamos que está compuesto por cinco miembros, entre los que se detecta la presencia de una mujer, Salvadora Rodríguez Vigón, una de las dos mujeres que encontraremos dentro de los talleres masónicos asturianos durante todo el siglo XIX; la otra es Eulalia Menéndez Vizcaíno, que en 1888 trabaja en el seno de la ovetense logia Juan González Río. Esta cuestión de la presencia de ambas mujeres en los talleres masónicos tiene mucha importancia, puesto que no se trataba de logias de adopción,[v] sino de logias masculinas en las cuales estaban adscritas dichas mujeres con plenitud de derechos.

Pero si bien se puede comprender la tolerancia acerca de la presencia de una mujer en una obediencia como la que auspiciaba al taller yerbato[vi], que hubiera otra fémina en un taller tan ilustrado como la logia Juan González Río, que no profesaba un Rito tan avanzado como el de Memphis y Mizrain,, [vii] llama la atención.

La presencia de Salvadora R. Vigón en un taller tan avanzado como Luz de Bimenes no sería tanto si estuviera en una gran ciudad, pero que dicho hecho se dé en una pequeña villa, con una sociedad tan cerrada como la de Bimenes, demuestra no sólo la valentía personal de Salvadora , sino lo progresista y democrático de algunos talleres masónicos al dar cabida dentro de sus cuadros al elemento femenino que, por otra parte, no hacían nada más que sintonizar con las distintas corrientes del movimiento emancipativo que se estaba dando a finales de siglo, y que buscaron en ocasiones la alianza y el cobijo tanto de los círculos librepensadores como de las logias masónicas, como fue el caso de los talleres Constancia de Madrid, o Hijas de la Regeneración en Cádiz. etc.[viii]

El taller de Bimenes estaba bajo los auspicios de una obediencia progresista en la cual tuvo mucho que ver un venerable maestro: el italiano Garibaldi, que ya en aquellos tiempos criticaba el retraso social que significaba negarse a la enmacipación femenina. Aunque en la Asturias rural pudiera sonar un tanto lejanos esos sones, no lo eran en las urbes industriales un tanto más abiertas, pues por esas mismas fechas tenemos a una sufragista como Rosario Acuña, reconocida francmasona y librepensadora, iniciada en Alicante, con residencia en Gijón, que estaba en sintonía con aquellas otras mujeres de la logia Creación del Grande Oriente Español que se expresaban de esta forma:

El fin de la masonería es el perfeccionamiento social y en particular la emancipación de la mujer. Para lograrlo resulta indispensable que la mujer, parte integrante y factor clave de la humanidad, aporte sus propios esfuerzos con miras de impulsar esta evolución favorable a su sexo. Y aunque no se den hoy las condiciones necesarias para ello, las conseguirán por medio de la instrucción. La mujer podrá así desarrollar sus fuerzas intelectuales y llegará a conocer sus derechos y deberes para con la humanidad [ix].

Es esta proclamación de 1889, junto con el tema de la instrucción a los más necesitados, será uno de los temas principales de la masonería no sólo española, sino internacional, durante el siglo XIX

[i] De hecho hay un trabajo sobre Rafael Altamira, de Rafael Asín Vergara: “ Relaciones e influencias entre masonería y la Institución Libre de Enseñanza: el caso de Rafel Altamira.,Publicado en el tomo La Masonería en la España del Siglo XX (VII Symposiun Internacional de Historia de la Masonería Española. Toledo 1995. Personalmente sostengo que es muy probable que el periplo americanista de Rafael Altamira sea más bien obra de un masón como Fermín Canella, en cooperación con las entidades masónicas americanas. Bajo ese prisma es posible entender algunas cuestiones de ese viaje y sus repercusiones.

[ii] Dicha Obediencia data su creación de 188, puede consultarse el excelente trabajo de Pedro Alvarez Lázaro. “La masonería, escuela de formación del ciudadano”. Universidad Pontificia de Comillas

[iii] Capítulo Nombre que reciben los talleres capitulares en los grados filosóficos.

[iv] El capítulo que aquí se cita es el Juan de Padilla, e ignoramos que Logia era la radicada en Gijón.

[v] Logia de Adopción o de Damas, se llama así al taller que está compuesto exclusivamente por mujeres, pero que tenían que estar bajo la protección de un taller simbólico regular (masculino) que velaba y atendía sus trabajos. (Diccionario de Francmasonería . J.C. Daza.)

[vi] Denominación que reciben los originarios de Bimenes

[vii] EL Rito de Misrain o egipciaco fue patentado en 1814, su nombre fue tomado de los faraones de las primeras dinastías.. Un manifiesto nos dice que “la Orden se sitúa en la línea de la masonería iniciática tradicional..., su existencia asegura la permanencia en el mundo de un antiguo mensaje de fe, de confianza en los destinos póstumos del hombre. Este rito se extendió con mucha rapidez por Francia en tanto en cuanto que el Gran Oriente había sido tomado pro una “burguesía conservadora” encontrando los bonapartistas, republicanos y clase social media un gran interés por la reorganización de la masonería. Sus alianzas con los carbonarios fue el soporte imprescindible para su desarrollo.
El Rito de Menfis se remonta al denominado Rito de Narbona. En 18798, oficiales del ejército bonapartista, dignatarios del antiguo Rito Primitivo, se unieron a miembros de las escuelas iniciáticas egipcias, creando así logias independientes. Entre los que pertenecieron a este sistema encontramos a A. Besant; Spencer Lewis; y a Blavatsky... Se tiene la opinión de que este Rito es una continuación de los antiguos misterios practicados en la antigüedad en la India y Egipto y con fuertes vinculaciones con la Orden del Temple.
La reforma masónica hecha por Garibaldi refunde los dos ritos, cuyo resultado titula como Rito Antiguo Primitivo y Oriental. Su constitución fue promulgada en Sebeto (Nápoles) el 30 de Mayo de 1883. La instalación por primera vez del rito en España tuvo lugar en febrero de 1887 y los propósitos que la animaban estaban : 1º/ Practicar de modo verdadero la Fraternidad y , como consecuencia so serían los primeros en ofender o provocar. 2º/ Amor a la patria por la que se sacrificarían gustosos. La bandera sería : Patria, Progreso y Civilización. 3º/ Amor a la humanidad, con muestras de un espíritu humanitario y fraternal. 4º/ Llegar a formar una masonería” fuerte, poderosa , práctica y verdadera” sin misticismo ni ridiculeces.
Sobre esta Gran Logia Simbólica se puede consultar el trabajo de Eduardo Enríquez del Arbol : “ AL filo de un centenario: el último Gran Oriente Hispano del Siglo XIX: “La Gran Logia Simbólica Española del Rito Primitivo y Oriental (1889-1898)”

[viii] Hay un excelente trabajo sobre la mujer en la masonería con abundante bibliografía en el libro de Pedro Alvarez Lázaro “La masonería escuela de formación del ciudadano” Edit. Universidad Pontificia de Comillas 1998.

[ix] Esta cita está tomada de Francesca Vigni sobre: Emancipación femenina y masonería a fines del XIX y en siglo XX, publicado en el tomo I , del VII Symposiun Internacional de Historia de la Masonería Española. Toledo 1995
Victor Guerra
Texto tomado del libro Masoneria en Asturias. 1850-1938
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