Mostrando entradas con la etiqueta Fernando Vela. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Fernando Vela. Mostrar todas las entradas

09 diciembre 2012

MASONERÏA EN LLANES, a raíz de Joaquín Ortiz

Inauguración en la Casa Municipal de Cultura de Llanes la exposición “Joaquín Ortiz: arquitectura y modernidad en el Llanes de los años 30

Desde hace ya un tiempo viene rodando por los medios de comunicación haciéndose eco de lo expuesto por Higinio del Río Pérez, que la masonería debió estar establecida de algún modo en la localidad oriental asturiana de LLanes.

Como hemos podido observar en los trabajos que he venido publicando en este blog, vemos  que ha habido muchos oriundos de estas tierras en el seno de la masonería, pero generalmente siempre vinculados al fenómeno Indiano y fundamentalmente en lo relativo al Siglo XIX, pues una vez caídas las Colonias, los distintos Hermanos se dispersan por el orbe latinoamericano si que sepamos mucho más de todos ellos.

Es muy posible que  durante el siglo XX si escarbáramos encontremos a masones llaniscos en las masonería mejicanas, pero en general esos acercamientos, en tiempos tan recientes son complicados, pero no hay que descartar esa posible  presencia de llaniscos en logias de ultramar en épocas más recientes.

Pero el que hubiera logias en el Oriente de Asturias más allá de la querencia de los maliayeses con Junco del Valle durante el primer tercio del Siglo XX, o la vanguardista logia de Bimenes en el Siglo XIX , territorialmente encontramos muy poca actividad masónica, por no decir que nula vinculada a Ribadesella o LLanes..

La única actividad  que se denota es la que  ejercen miembros del Oriente de Asturias en el seno de las logias gijonesas del primer tercio del Siglo XX, en general muy circunscrito al ámbito territorial riosellano y en general son residentes en la ciudad de Gijón

En LLanes, pese a la querencia de D. Higinio del Río de querer sacar masones hasta debajo de la alfombra, no hubo nada más masones que el que fuera Director del Oriente de Asturias,    Manuel Cué ,  y Florentino Jiménez de Celis.. todos ellos  durante el Siglo XIX, y  Fernando Vela, durante ese famoso primer tercio del Siglo XX.

Sin embargo por ese tesón investigativo que demuestra quien ostenta el cargo de Director de la Casa de Cultura de LLanes. Don Higinio del Río, en relación a su trabajo sobre el Arquitecto  Joaquín Ortiz Valladolid 1899- Llanes 1983),

“Considerado uno de los máximos referentes del racionalismo en Asturias, Ortiz fue el principal renovador del lenguaje arquitectónico en la villa y en gran parte del concejo de Llanes. A sus conceptos innovadores se deben numerosos proyectos de viviendas unifamiliares (muchas de ellas encargadas por indianos), como los chalets de José María Noriega o Francisco Sordo, edificios de viviendas como el “Borinquen” o la casa de Contró, y obra pública como la antigua Rula de Llanes. También diseñó puentes, calles y plazas (como la de la Corrada de Porrúa, con un vanguardista templete para la música) y planificó obras de alcantarillado y abastecimiento de agua” (AM Cultura)

Sin embargo siempre sale a colación la masonería en realcion a este significado arquitecto, ya que el citado investigador llanisco da como miembro a este con la masonería.

Tambien de esta membresía se han hecho eco algunos otros masones asturianos ignorantes de todo trabajo investigativo al respecto, pero que pudiera  dar como carta de naturaleza a tal cuestión, cuando no es más que una actividad de difusión con todo lo que suene como masónico.

No hace mucho, en una presentación en Gijón sobre un libro que Higinio del Río ha publicado sobre el Arquitecto Joaquín Ortiz  pese a que al investigador le hice llegar en su día mis conclusiones sobre esa supuesta membresía masónica, observé que este seguía empeñado en colocar a Joaquín Ortiz en el centro del quehacer masónico, cuestión que además remacha con un artículo en el Diario La Nueva España,  edicion del Oriente , del 9 de Octubre del 2011, donde vuelve a incidir con MASONES EN LA ESQUINA DE MATURIN, en la pertenencia del arquitecto racionalista en la masonería.

Al respecto debo decir que las constancias documentales en el Archivo de la Memoria Histórica sito en Salamanca, no existe expediente alguno que relacione aunque sea por suposiciones, o acusaciones de terceros sobre Joaquín Ortiz, por tanto debemos certificar a falta de otras pruebas documentales que las celosas autoridades franquistas encargadas de la represión del comunismo y la masonería no encontraron nada en este sentido contra Joaquín Ortiz, ni encontraron a terceros que testificasen que era un perjuro masón.

Por tanto desde este lado no hay nada que vincule al arquitecto racionalista Joaquín Ortiz  con la masonería  más allá del testimonio que recoge Higinio del Río de Maruja Martínez  Moran , que también cruzo la frontera en el 36 con Higinio.

Pudiera ser que Joaquín en los Campos de Refugiados, por medio de conocidos o de terceros pudiese recoger cierta ayuda que brindó la masonería española y gala en dichos campos, pero al arquitecto no se le recoge luego en ninguna otra actividad masónica, de constituir parte de una logia o regularizando sus papeles masónicos para otros posible desplazamiento hacia Hispano-américa.

Sin embargo Higinio del Río nos aporta otras tres fuentes documentales la de Alfonso Martín González, (Gijón) la de José Ramón Sotres Fernández natural de Celorio, llegando este último a plantear que Joaquín Ortiz, era grado 33, y que parece confirmar otro llanisco José Llorente Junco.

No dudo en absoluto de las confidencias y  su fidelidad, pero debo llamar la atención sobre varias cuestiones:

1ª.- Todas las vinculaciones masónicas que se hacen de pertenencia de Joaquín Ortiz a la masonería se hace por personas que no han `pertenecido a ella, y llama la atención que dada la supuesta gran discreción de Joaquín Ortiz para ocultar su membresía masónica supieran de ella una serie de “profanos” ajenos al quehacer masónico.

2ª.- Se nos indica que Joaquín Ortiz fue una grado 33 de la masonería en Venezuela. Todas las gestiones a cerca de esta posible certeza, hechas al Supremo Consejo del Grado 33 de Venezuela, han dado, hoy por hoy, como negativa que ese grado y cualidad fuese ostentado por Joaquín Ortiz. Sabemos que si lo fue Sanfeliz Rea (natural de Villaviciosa)  que además ejerció  como tal masón y Rosacruz en Venezuela, pero nada nos indica que estuvieran vinculados o hubiesen tenido contacto.
3ª.- A Joaquín Ortiz no se denota como vinculado a los entornos masónicos asturianos durante el primer tercio del Siglos XX, ni siquiera por aproximación y eso que que en Asturias había ejercido como masón y referente cultural Fernando Vela, en el seno de la GLRN y del Ateneo Obrero de Gijón.
4ª.- Pese a su militancia socialista y cargo tampoco se le encuentra  relacionado con la logia  de carácter socialista que se implanta en Oviedo en las postrimería de 1931, en la cual estará un residente del Oriente de Asturias (Cangas de Onís) referente socialista que liderará la  logia ovetense , estamos hablando de Teodoro López Cuesta.
5ª.-  La diligencia de los servicios policiales franquistas les lleva a expedientar a rotarios y teósofos llaniscos, pero Joaquín Ortiz no aparece dentro de las preocupaciones de los servicios policiales del General Franco, que se leían todo el basto imperio archivo masónico en busca de pertenencias masónicas.
6ª Tampoco el oficio o profesión de arquitecto parece vinculada a la membresía masónica al menos con relación a las logias asturianas, hay oficiales de marina, abogados, fotógrafos, comerciantes…industriales, pero no aparece ningún arquitecto que pudiera ayudar a sacar otra membresía, partiendo de que un “clavo saca a otro clavo”.

Por tanto a raíz que toda la vinculación masónica del arquitecto municipal de LLanes que ha desarrollado el Sr. Higinio del Río y que en general viene dada por comentarios de terceros,  con una importante consideración  de que estos  son ajenos a la Orden, y no contamos con el el más mínimo atisbo documental que confirme o avale tal membresía del arquitecto  para disgusto de Don Higinio del Río, amen de que aparezcan nuevos datos, he de decir que la membresía masónica de Joaquín Ortiz, es más que supuesta.

He dicho
Víctor Guerra.




31 julio 2010

FERNANDO VELA: LA INICIACION

SIMBOLO TUMBA Rosario Acuña Fotografía cedida por Miguel Bernardo, y clasificada dentro de las 20 mejores fotografías del concurso fotográfico : El Símbolo Perdido.Símbolo masónico sito en el Cementerio del Sucu en Gijón.
En el anterior pots escribía sobre  Fernando Vela y sus filiación masónica, que se obvia tantas veces. Hoy traigo a este espacio histórico masónico un discurso de un singular Orador de la Logia Jovellanos de Gijón, aunque en esos momentos era un “Orador accidental”, y que tiene una vital importancia por dos razones:

1ª .- Porque nos hace situarnos y plantearnos los que se expone en el Blog citado anteriormente, y lo que pensaban los masones de la primera década de 1900.

2ª Razón.- Conocer la voz singular de un Orador como Fernando García Vela, más conocido como Fernando Vela, secretario de Ortega y Gasset, fundador y secretario eterno de la Revista de Occidente. 

En la plancha que he traído, que más que situar a los recientes iniciados masones en un halo espiritualista, opta por enmarcarles las ideas y corrientes del sigo, planteando de este modo la logia como una escuela de formación para proyectar luego una sociabilidad que impacta en el medio.
No deja de llamar la atención del discurso de García Vela, exento de ese caduco y noño espiritualismo muy la uso, y que abordaba con la sabía intención de dar armas de reflexión a los nuevos masones para que empezaran a desbarbar la piedra bruta con malletes y cinceles muy precisos, y muy alejados de las temáticas actuales de determinadas masonerías, y muy del gusto de masonerías del siglo XXI.

Dejo hablar pues a FERNANDO GARCIA VELA:
VM.:. y QQ.:. HH.:.

Solamente por un raro azar ocupo hoy este sitio. La condiciones no pueden ser peores para mi, reciente está aún la impresión que nos produjo el discurso del H.:. Alonso en parecida ocasión, reciente, como quien dice, está también mi ingreso en esta augusta Orden. No soy, pues el más indicado para enseñar al neófito. Hermanos más doctos y más experimentados hubiera podido mejor que yo cumplir esta tarea; así en vez de largos errores cosecharíais breves verdades; las lagunas, los vacíos que yo dejaré estarían llenos por el volumen de sus ideas y mis ligerezas sustituidas por el peso de maduro juicio, como maduro, más generoso y fácil de desprenderse de la venerable rama que lo sustenta. En fin, solamente en vuestra benevolencia y en mi brevedad tengo mi único amparo.

Hermano…, el examen que habéis sufrido se ha referido casi exclusivamente a la moral, a la ética; entre símbolos de pasividad y de muerte habéis escrito leyes de vida y norma de actividad. Si las contestaciones que todos tenemos aún mismo concepto de la moral; se podría decir que en el alma existe una “parte no racional”( como decía Aristóteles), algo así como un “instinto” que adivina las nociones puras, tales como las de justicia, belleza y moral, y extrae, claro y luminosos, estos conceptos de los obscuros limbos de la inconsciencia.

Pero ¡Cuántas vuelta ha dado la idea de la moral¡ ¡Cuántos y que distintos modos de fundamentarla¡
Brevemente, os presentaré tres términos de esta evolución, advirtiendo que me refiero a la moralidad de los hombres, que es próximamente la misma hoy que ayer, sino únicamente al concepto de la moral, esto es, a la idea, no a la experiencia.

La ética de los griegos era una doctrina de la dicha; para ellos, virtud y felicidad eran términos idénticos. Platón es una excepción pero las excepciones no son las ideas reinantes. La moral estoica, como más general y más extendida, ha de ser el objeto de nuestro estudio, De ella extraeremos las dos máximas fundamentales; primera: Hay dos cosas que dependen de nosotros mismos, como la opinión, la inclinación, los deseos, y todo lo que es de operación nuestra; otras hay que no dependen en nada de nosotros, como nuestro mismo cuerpo, la riqueza, la reputación, etc.

Segunda:”sufre, abstente”. Ambas se pueden relacionar de este modo: en cuanto a las cosas exteriores e independientes de nuestra voluntad, suframos; en cuanto a lo que sea posible de operación nuestra “abstengámonos” . El hombre es pues, para el estoico, ser meramente pasivo, cuyo libre albedrío se ejercita solo en abstenerse, sin que deba tornarse activo, causa motiva de bienes, de acciones buenas.

La recompensa de la serenidad de ánimo, el sosiego del espíritu, por eso dice Epícteto en el “Enquisidión”: vale más sufrir que tu hijo salga malo, que hacerte tú mismo desdichado, la tranquilidad del alma se ha de preferir a todo. “no te imagines que un hombre pueda ser desdichado; finge, si quieres, para consolarte, pero no te entristezcas realmente en tu corazón.” El concepto de “caridad” se encuentra raras veces en los moralistas griegos.

Moral cristiana: se trata de una moral individual, fundad en una postrera sanción penal, los preceptos son también por omisión y las acciones caritativas son discrecionales, medio recompensa ultra terrenas más que a fin de procurar consuelos. La doctrina de Jesús tenía dos partes una moral, otra religiosa, primeramente predominó aquella, luego se desvió la atención hacia la parte religiosa y sobrenatural, inofensiva para el orden social. San Pablo marca el punto de origen de esta bifurcación, La doctrina paulista es la de la gracia electiva; es consecuencia de la posesión de la fe asegura la salvación. San Agustín lo dice más claramente “Entre dos hombres creyentes, uno creyente y de obras no muy buenas, y el otro infile y de excelencias costumbre, aquel obtendrá la salvación”.
Bajo estas ideas exclusivamente religiosas queda sepultada la moral evangélica, que se transforma en una ética defectuosa, insuficiente e inútil casi.

Pero a despecho de estos defectos, se registra la caridad en el decálogo de las acciones morales, y , a expensas del cristianismo las doctrinas éticas se difunden y adquieren extensos territorios espirituales.
En el siglo XIX tenemos la moral de Kant y la moral de Schopenhauer.

Ambos coinciden en la existencia de un algo primordial en nuestra alma que nos impulsa a la acción moral. Pero Kant, llega a ser tan metafísico, que su teoría es la de una insensibilidad. Schopenhauer, aunque es kantiano, funda el motivo de nuestras acciones en la piedad, en la extrema sensibilidad. Para el, como Lessing “el hombre más compasivo es de los hombres, el más naturalmente dotado para todas las virtudes sociales y para todas la grandezas del alma”

Kant, siguiendo su profunda distinción entre lo que es a “priori y a posteriori, cree que existe en la razón, desde e el punto de su nacimiento, la noción de una ley moral que surge espontáneamente, fuera de toda experiencia sin tomarla de ningún conocimiento. Para que una acción tenga el valor de moral auténtico ha de realizarse solo por deber, sin que intervenga ninguna otra inclinación, aunque esta se tan natural como el amor, la simpatía, la compasión; es más la acción efectuada por mediación de semejantes sentimientos, por muy conforme que esté con el deber, es inmoral.

Doctrina de la insensibilidad como veréis ¡

La ley que se impone categóricamente, que Kant llama “imperante categórico” dice así: No obres más que según máximas que tú puedas querer que se conviertan en ley general de todos los seres racionales.

No vamos a descontar la parte de egoísmos que entra en esta ley, como Schopenhauer en su obra Fundamento de la moral, nos basta que el “imperativo categórico” imponga el bien general y no el individual. Además la doctrina de Kant se funda, no en una sanción dictada a l fin e nuestra vida, sino en una noción a priori, que poseemos antes de obrar sin la perspectiva de sanción alguna, no es tampoco la doctrina de la dicha , es la del deber amargo y doloroso .

Sustituir el “imperativo categórico” de Kant por la piedad y la compasión, innata también; la sequedal metafísica por la más humana sensibilidad, y tendréis la ética de Schopenhauer. Reservemos un hueco a los partidarios del materialismo histórico, es decir a Marx y al Engels, materialistas y deterministas rígidos y absolutos que creen que toda institución humana, hasta las más espirituales, hasta las ideas, los conceptos, están ligados con los medios materiales de la vida en relación de efecto a causa. Esto es, que pensamos así porque vivimos así.

Según esta idea pensamos debiéramos esperar el cambio de sistema económico para cambiar hasta nuestras ideas morales y dejarnos llevar por el interés del torbellino de la revolución capitalista.

Pera ellos mismo acuden a la propaganda para difundir sus ideas, que creen de justicia y de moralidad para adelantar el tiempo del triunfo; esto es , proceden prácticamente al contrario de sus teorías porque todas estás propagandas parecen querer decir “L el modo de pensar influye en la manera material de vivir, y sin cambiamos la ideas reinante cambiaremos el orden social actual.

En este punto de la evolución nos encontramos, Siempre es útil saber dónde estamos, el fin que perseguimos y el camino por donde nos dirigimos. En nuestra Augusta Orden lo es más, puesto que la primera forma de acción de que disponemos es nuestra conducta moral.

Hermano…. Que habéis ingresado en una Institución que e ajusta perfectamente a este último concepto ético, aquí se ejercen actos de caridad, de justicia, de solidaridad, se abandona el interés personal por el colectivo, que como la luz del sol y el amor materna, se reparte y se queda entero, como dice Rontand.

Habéis ingresado, pues, en una institución histórica, porque la lucha por la justicia y por el interés colectivo es todo el motor dinámico de la historia, de agente del movimiento de los pueblos. Institución histórica además, porque está destinada a la formación del espíritu y conciencia pública por medio de la propaganda, la educación y el ejemplo.

Ved, pues que nuestra responsabilidad des la más inmensa que se conoce: La responsabilidad histórica.

AL pie de esas dos columnas, veréis dos piedras, una en bruto, llena de asperezas y escoria, la otra labrada en forma regular. Lo que concedemos al orgullo, al odio a la ambición, al amor propio, es la ganga despreciable mezquina,

Si no tenéis la dicha de haberlo hecho ya, vuestra tarea es por ahora hacer desaparecer esa parte miserable. El hombre que hasta nosotros llega es como ese mineral recién extraído de los veneros de la tierra y que después de una fusión se despoja de impurezas y cristaliza con arreglo a leyes fijas e inmutables que para los masones, son las de libertad, de igualdad y de una fraternidad que no es solo la simpatía que nace de la participación de una ideal común, sino de una fraternidad tan firme y tan duradera como la de la Sangre
He dicho.

Fernando G. Vela

Víctor Guerra. MM.:. del RF, Logia Rosario de Acuña (GODF)

06 julio 2010

FERNANDO VELA y LA MASONERIA


IMG
 Hace unos días se hablaba en la prensa regional de Fernando Vela , con motivo de la presentación de sus “Ensayos”  una recopilación que ha publicado la Fundación  Banco Santander en su colección  Obra Fundamental , donde además de recoger algunos de sus textos, pues hay una bibliografía  de Eduardo Creus Visiers  y que se recogía en la LNE el 23/Junio/2010,

Tres días más tarde escribía sobre su vida como “Aduanero de las IdeasJavier Neira  en el mismo periódico , y me ha extrañado entre tanto sesudo intelectual  de tan profunda investigación, no se haya ido más allá de lo ya conocido y haya profundizado por ejemplo en la esfera masónica de Fernando Vela , como además siempre da la casualidad de que es una membrecía o inclinación que se le suele olvidar al personal, propio y ajeno, como hemos visto, pues traigo hasta este pizarrón unos apuntes de carbayón metido a Playu como fue Fernando Vela , y lo hago por Eduardo Creus, ignorante o no de la membresía masónica de Vela, la ha dejado fuera y creo que es interesante como referencia, que además puede explicar algunas cuestiones.

Uno de los grandes publicistas francmasones, que irá desgranando toda una visión singular y, sobre la cual sería interesante realizar un estudio crítico para comprobar cuanto hay de realidad en su obra de esa esencia masónica, es Fernando García Vela,[1] aunque es nacido en Oviedo (27octubre de 1.888), su vinculación con la vida cultural de la ciudad y sus trabajo en el diario El Noroeste y, la logia Jovellanos le van convertir en todo un “playu[2]

Su recuerdo se nos va desdibujando, tal vez como él quería, pero le debemos un homenaje que se le ha hurtado y, que merece este homenaje por intelectual y por hombre de bien y hombre leal. En él se dan dos ambiciones supremas: el periodista y el periodismo. Las dos en una y, en sí mismo y para los demás, aquí radica la significación del ser periodista y la ambición que quiere satisfacer el periodismo fundamentalmente, faceta a la cual se dedicaba con total ansia de conocimiento y aplicación, sabiendo los sinsabores que ya recogía en su libro “El grano de pimienta”:

“Las condiciones de la vida literaria española obligan al escritor a gastar buena parte de sus esfuerzos en artículos de periódicos.... El escritor no puede encerrarse en su poesía, en su novela o su filosofía; tiene que estar al tanto, al tanto de todo y hablar de ello”.

Fernando Vela, al que tenemos batiéndose como articulista en el extinguido periódico: El Noroeste y, como redactor de la Revista Región (Revista de Asturias)[3]. Desde sus inicios  como masón  en cuyo seno de la Orden  entra un  11 octubre de 1912 como aprendiz masón adoptando  el simbólico “Platón” en la logia Jovellanos, desarrolla no solo importantes “planchas”, sino que andando el tiempo va a  desempeña el cargo indispensable para la buena armonía del taller de Orador.

Pero antes deberá ir saltar desde la columna del Norte  a la del Mediodía como Compañero  cosa que logra el 4 de abril de 1913  en la logia Jovellanos, En dicha logia compartía ilusiones y ansiedades culturales y filosóficas con el anarquista Eleuterio Quintanilla; Teodomiro Menéndez, diputado socialista y con el carreñense Bango León.

Su periplo masónico prosigue  y es elevado a la Maestría en la misma logia   el 19 de diciembre  de 1913, siendo como antes comentaba Orador en  curso de 1914-1915 y 1916.

Se inicia en los Altos Grados del Rito Escocés Antiguo y Aceptado el 30 de octubre de 1916 y aparece  anotado con el numero 19 de la logia con el grado 4º.  se exalta  al 9º grado  de Maestro Elegido de los Nueve (9º) del REAA como miembro en los cuadros lógicos de la Gran Logia Regional del Noroeste el 31 de Mayo de 1917 y así irá apareciendo en los años sucesivos  1921. 1923 –1924- 1925 y 1926 en lso distintos cuadros lógicos que emite la logia.
Luego desaparece de la logia sin que se sepa muy bien la causa.
Pero además entre las funciones profesionales como empleado de aduanas, García Vela ejerce como un activo secretario del Ateneo Obrero de Gijón que consigue de Magnus Blisktad una contribución de 50.000 pts que permitió llevar a cabo el traslado a su nueva sede en la calle Escurrida, en dicha asociación vamos a encontrará a varios hermanos de logia como fieles asociados.
Será pues con la organización de unos de estos actos del Ateneo cuando conozca a Ortega y Gasset. En un posterior reencuentro en Madrid, ambos “se reconocen” y serán ya inseparables, hasta tal punto que Ortega en 192o le reclamará para que ocupe una plaza como redactor del Diario Sol, pasando a prestar a su vez sus servicios en la Dirección General de Aduanas.

En Madrid asiste a los cursos universitarios de Ortega y, a la tertulia diaria que éste tenía en el Café de la Granja de Henar, su relación va en aumento hasta tal punto que 1923 se materializa un querido proyecto de Ortega y reclamará a Vela que pase a ser precisamente su principal apoyo y, mano derecha, ejerciendo hasta 1936 como secretario en la revista: Cuadernos de Occidente. Revista que pretendía poner a los españoles en contacto con Europa y con la intelectualidad más moderna del mundo.

Vela sigue con sus colaboraciones como redactor en el diario El Sol que abandona en 1930 cuando éste cambia de orientación ideológica. Pasa por los periódicos Crisol, y Luz, retornando a el Sol, cuando éste cambia de orientación, como director, aunque por poco tiempo. Dirige el Diario Madrid entre 1934-1935, que es el exangüe período de vida del diario. Con el gobierno republicano se le desposee de su cargo de funcionario (1937) y una año más tarde lo hace el general Franco. Fue alertado por Marañón y se refugió en el consulado de Haití en Madrid, para después dirigirse a Francia y finalmente medio oculto se estableció en San Sebastián donde conoce a Gregorio Corrochano con quien funda en 1938 el Diario España, pasa a exiliarse a Tánger residiendo en dicha ciudad hasta 1943, donde colabora con el realizado la crónica internacional con lo seudónimos de Luís Longoria.

Este periplo le llevó primero a encontrarse con el gobierno republicano y ser repudiado por estos y luego por el bando franquista, cuestión muy habitual de todo aquel que militaba o militó en las filas reformistas, y así les sucedió a diversos masones militantes del reformismo.

El duro exilio, es algo que le puede y tras la muerte de su amigo y mentor Ortega y Gasset regresa a España; con esa muerte se cierra un ciclo que él exponía así: “...mi vida- quiero decir, la parte de actividad intelectual, literaria que puede haber en ella; en suma, mi vida- está comprendida entre las muertes de Leopoldo Alas y Ortega y Gasset – que muere en 1955-. Se abre con una y se cierra - virtualmente se cierra- con la otra”

En 1963 reaparece de nuevo la Revista de Occidente y existe un intento de recuperar a Fernando Vela para la secretaría, cuestión que no acepta, sin que ello signifique que se desvincule del proyecto en el cual seguirá durante años colaborando, aunque esta vez dentro del Consejo Asesor y, publicando algunas notas, artículos y, recensiones filosóficas, pues como antes comentaba él mismo, su ciclo intelectual había concluido.

Como decía Avello, en el homenaje que la Sociedad Asturiana de Filosofía le dedicó en 1977 a Vela:
“Tuvo que pasar algo para que Vela no haya llegado a ser bien conocido, algo que es suyo y no solo imputable a la modestia o la timidez. Algo que no fue suyo. Un quiebro, vibración, descuido...” [4]
¿Tal vez el haber sido masón influyó para ese olvido histórico? Es más que posible si nos atenemos a que a día de hoy los masones asturianos y españoles siguen si tener un reconocimiento oficial, como lo han tenido otros colectivos que sufrieron las consecuencias de la Guerra Civil.

La vinculación de Vela con Asturias se acentúa y volverá de forma intermitente a Llanes, donde finalmente recalará donde una tarde de 6 de septiembre 1966 jugando una partida de ajedrez en l Café Pinín partirá hacia la Logia Eterna.[5]


[1] AHN Expediente 42. Legajo 412. También se puede leer el libro de Teófilo Rodríguez Neira “Fernando Vela y Asturias. Biblioteca Académica Asturiana (Caja de Ahorros de Asturias) 1985.
[2] A los naturales de Gijón, también se les denomina “playos” como a los ovetenses “carbayones”.
[3] Se sacaron muy pocos números, y era editada en los talleres del periódico El Noroeste. Este periódico tenía dos cabezas redactoras: una en Oviedo y otra en Gijón que dirigía Fernando García Vela.
[4] Avello F; Manuel: Recuerdo de Fernando Vela BIDEA. Año XXXI, Septiembre –diciembre nº 92, y existen además trabajos en el nº 99: 101 y 105-106.
[5] Más trabajos biográfico y de acercamiento a su personalidad se pueden encontrar en La Nueva España del 6/03/1983 y del 9 /05/2000 firmado por Ramón Baragaño el primero y por Bastián Faro el segundo. Y Fernando Vela en el recuerdo del 23 /09/1999: La Nueva España firmado por Víctor Guerra.

Víctor Guerra. Maestro Masón
Miembro del Centro de Estudios de la Historia de la Masonería Española (CEHME), y del Institut d´etudes et de Recherche Maconnique (IDERM) del Gran Oriente de Francia,  y Presidente del Círculo de Estudios del Rito Francés Roettiers de Montaleau.

29 junio 2007

FERNANDO GARCIA VELA, Secretario de Ortega

Fernando Vela, es el seudónimo de Fernando Evaristo García Vela que viene al mundo en Oviedo en 1888 y lo deja para pasar al Gran Oriente Eterno en 1966; apenas si en una tardía edición de marzo se recogía un “breve” sobre el óbito del que fuera compañero inseparable de Ortega y Gasset.

No voy a descubrir aquí a Fernando Vela, nacido en Oviedo pero de origen y hondas querencias llaniscas, su recuerdo se nos va desdibujando tal vez como él quería, pero le debemos un homenaje que se le ha hurtado, a un hombre que como decía Manuel F. Avello “ ... merece este homenaje por intelectual y por hombre de bien y hombre leal . En él se dan de consumo dos ambiciones supremas: el periodista y el periodismo .Las dos en una y en sí mismo y para los demás aquí radica la significación del ser periodista y la ambición que quiere satisfacer el periodismo fundamentalmente.” Y a la cual se dedicaba con total ansia de conocimiento y aplicación, sabiendo los sinsabores que ya recogía en su libro “El grano de pimienta”: .. la condiciones de la vida literaria española obligan al escritor a gastar buena parte de sus esfuerzos en artículos de periódicos.... EL escritor no puede encerrarse en su poesía, en su novela o su filosofía; tiene que estar al tanto, al tanto de todo y hablar de ello...”

Fernando Vela, al que tenemos batiéndose como articulista en el extinguido “ Noroeste” y que compatibiliza con su empleo en Aduanas, a la vez que le que ocupa en los bancos de la Logia Jovellanos de Gijón desde sus inicios en 1912, el lugar como Aprendiz Masón el 27 de Septiembre, donde toma el simbólico de Platón, comparte ilusiones y ansiedades culturales y filosóficas con el anarquista Eleuterio Quintanilla, Teodomiro Menéndez Diputado socialista, el carreñense Bango León o el promotor del Ateneo Obrero de Villaviciosa: Peña Cervent, la exaltación al Grado de Compañero (2º) le llega el 4 de abril de 1913, siendo exaltado a la Maestría el día 19 de diciembre de ese mismo años.

A los altos Grados comienza su andadura el 20 de Octubre de 1916 llegand a ostentar el grado de Maestro Elegido de los Nueve que recibe en 1917 en el seno de la Gran Logia Regional del Noroeste en 1924, ejerciendo una pluralidad y tolerancia cuya esencia se recoge en sus múltiples artículos de toda índole y condición.
Pero además de secretario del Ateneo Obrero de Gijón, Fernando Vela, fue la mano activa de Ortega y Gasset a quien conoce en Gijón y en el reencuentro de Madrid, ambos “se reconocen” y serán ya inseparables , hasta tal punto que Vela pasa a ser precisamente su principal apoyo y mano derecha pues hasta 1936 ejercerá la misión de secretario en la revista: Cuadernos de Occidente , “la revista que pretendía poner a los españoles en contacto con Europa y con la intelectualidad más moderna del mundo” . Vela sigue con sus colaboraciones como redactor en el diario EL Sol que abandona, cuando éste cambia de orientación ideológica. Pasa por los periódicos Crisol, y Luz, terminando como Director del Diario Madrid el cual dirige entre 1934-1935 tiempo que duró dicho diario, exiliándose más tarde en Tánger donde colabora con el Diario España

El duro exilio, es algo que le puede y tras la muerte de su amigo y mentor Ortega y Gasset regresa a España; con esa muerte se cierra un ciclo que él exponía así: “...mi vida- quiero decir, la parte de actividad intelectual, literaria que puede haber en ella; en suma, mi vida- está comprendida entre las muertes de Leopoldo Alas y Ortega y Gasset – que muere en 1955-. Se abre con una y se cierra - virtualmente se cierra- con la otra”

En 1963 reaparece de nuevo la Revista de Occidente y se desea recuperar a Fernando Vela para la secretaría cuestión que no acepta, sin que ello signifique desvincularse del proyecto en el cual seguirá durante años colaborando dentro del Consejo Asesor y publicando algunas notas, artículos, y recensiones filosóficas, pues como antes comentaba su ciclo intelectual había terminado.

F. Vela, se refugia en el periodismo y en su tierra de origen, en Ardisana, y en sus partidas del Café Pinín de Llanes y sus tertulias, huyendo del protagonismo donde un incipiente Juan José Plans intenta hacerle salir, dando un retrato de su vida y tiendo que contentarse con una simple remembranza de su presencia .

Como decía Avello en el Homenaje que la Sociedad Asturiana de Filosofía le dedicó en 1977 a Vela: “... tuvo que pasar algo para que Vela no haya llegado a ser bien conocido, algo que es suyo y no solo imputable a la modestia o la timidez. Algo que no fue suyo. Un quiebro, vibración, descuido...”
Tal vez como le ha pasado a otros muchos el haber sido reconocido masón e infatigable mitigador de carestías intelectuales y filosóficas de esta reseca España , es lo que ha hecho que Fernando Vela no pueda superar la frontera del olvido, y a quien hoy desde aquí deseo mitigar en parte de ese silencio al que se ha sometido su figura y su transcendencia como pensador e intelectual preocupado por la actualidad, y a quien tanto Llanes como Asturias le debe un merecido tributo

Victor Guerra
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...