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18 diciembre 2016

Pintores, litógrafos y fotógrafos masones en Gijón (Asturias) Siglo XIX

Hermanos y masones: Jesús  y Marceliano Cuesta,  en una foto cedida por la saga familiar

Lo cierto es que tenía muy abandonado este blog en cuento a los trabajos historiográficos sobre la masonería asturiana, por lo cual aporto en esta ocasión mediante la entrega parcial del capitulo de mi libro, aún sin publicar, sobre  la MASONERÏA EN GIJON siglo XIX y XX, 

En este caso, el capítulo está dedicado a los fotógrafos, pintores y litógrafos, que poblaron las logias asturianas, teniendo algunos de ellos cierto renombre en sus distintas profesiones.

Iré entregando cada mes aproximadamente algunas partes de este libro que guarda el sueño del olvido y que algún día habrá que publicar, y recobrando en parte el trabajo inicial como historiador de la masonería asturiana, que fue mi primera ocupación.

Víctor Guerra

Pintores, litógrafos y fotógrafos masones en Asturias Siglo XIX.

La presencia de artistas u hombres ligados a las artes liberales en el seno de las logias no parece haber sido un fenómeno muy frecuente en la masonería, y si embargo, en ese sentido los talleres masónicos gijoneses presentan unos rasgos interesantes, ya que en su seno encontramos una cantidad tal de fotógrafos, no solo entre el común de los hermanos francmasones, sino en los cargos directivos de las logias que nos hace reflexionar sobre el objeto de esa continuada presencia . 

Para alguien que haya observado la simbólica indumentaria de los francmasones, la composición ritualística, el atrezzo de los templos, pudiera pensarse que es un mundo ideal para reflejar a través del negativo y, sin embargo son escasas las escenas que se han podido ver impresionadas en los trabajos de los profesionales de la fotografía que pulularon por la ciudad, incluso pudiera llegarse a pensar que dichos archivos quedaron más bien en la intimidad de los laboratorios personales de dichos fotógrafos francmasones, pero la investigación y la recepción de nuevos aportes documentales nos están dando razón a esta plausible teoría.

¿Fue fruto de esta escasa aportación fílmica, la ley de represión de 1940, que contribuyó a desaparecer por completo los posibles archivos, o tal esterilidad se debe a otras causas?

Es muy posible que esa falta de documentos gráficos se haya debido a varios factores: 1º/ Que el juramento que cada masón realiza a la hora de su iniciación le impide revelar detalles de las ceremonias, de los atrezzos ritualísticos etc., lo que explicaría dicha ausencia. 

2º/ Que la primordial discreción que las logias y los masones observaban, impedían cualquier atisbo o resquicio para poder dar publicidad, o descubrir diversos entresijos del cerrado mundo de la masonería al público en general. De ahí, que solo tengamos fotos individuales o de grupos con el atuendo masónico pero no de los interiores de las logias o fotografías personales dentro de los ámbitos internos de los talleres.

El mundo cerrado de la masonería, ese atrezzo y dramatización ritualística que vemos en diversos grabados debió ser toda una tentación para profesionales de la fotografía como: Julio Peinado, Bastide, o el propio Farias, y extraña pues, que no hayan dejado constancia de ese entresijado mundo decorativo que tanto morbo despertó entre los detractores de la masonería.

Detractores que no se «cortaron ni un pelo» que dirían los mas castizos, para presentar a la Institución masónica con carteles o grabados que la reflejaban como vengativos cortadores de cabeza a través de satánicos ritos. 

Nada de todo ello movió a los fotógrafos masones, como para atreverse a plasmar la inocencia existente en las prácticas masónicas. Lo máxime que llegaron a realizar, al menos que se sepa, son los daguerrotipos de insignes masones armados de banda y mandil, o con algunas de las herramientas que les distinguía como grandes dignidades de la Orden, tal y como hizo Ricardo del Río. 

Por otro lado los fotógrafos masones constituyeron a su vez una vanguardia profesional que como bien expresa Francisco Crabifosse «harían suyo en una formulación propia, cuyos matices contribuirían a su definición fotográfica en el contexto asturiano» .

La ciudad rica en matices paisajísticos, industriales y sociales atrae a una buena caterva de artistas, y profesionales ligados a la fotografía, o la litografía, algunos de los cuales pululan por los mismos centros fabriles como La Industria, o La Asturiana que fueron algunos de sus primeros destinos. Luego le sucedieron las aulas de la Escuela de Artes y Oficios, el Instituto Jovellanos o el propio Ateneo-Casino Jovellanos, que van a constituirse en los lugares de impartición de sus conocimientos y también de sus avanzadas técnicas.

Algunos ya eran masones de viejo cuño, otros se vincularán tras su establecimiento en el cerrado círculo empresarial que domina la vida social de la ciudad. Sus peripecias curriculares serán diversas y variadas, como así nos lo dejarán ver cada uno de ellos en su quehacer profesional y masónico.

Las primeras noticias que tenemos de miembros de la masonería del siglo XIX, dedicados a las artes liberales son varias: la de un miembro originario de Bélgica, este país junto con Francia, va a tener un acento especial entre los masones asturianos, pues el primer taller masónico que se va establecer en la ciudad estará vinculado con el Gran Oriente de Francia y, muchos de sus componentes, de la llamada primera ornada, son súbditos belgas y, de la república francesa, para quienes el triple emblema de Libertad, Igualdad y Fraternidad, que va a presidir los frontispicios de las logias, los balaustres y planchas de los masones con la abreviatura de L:.I:.F:.,[1], tendrá un doble sentido.

Ese súbdito belga ligado a las artes liberales va a ser Pierre Louis Guilhou, hermano del gran industrial Numa Gilhou que puso en Asturias a funcionar todo un emporio industrial como fue la Fábrica Mieres, frente a la cual hoy se encuentra el llamado Cementerio de los Franceses, uno de los enterramientos funerarios fuera de los lugares diseñados para ello, y en el cual está enterrado el magnate belga[2].

A Pierre Louis, de profesión pintor retratista, lo tenemos localizado en la primera logia que se instala de Gijón bajo los auspicios del Gran Oriente de Francia Los Amigos de la Naturaleza y Humanidad, que tendrá solo cuatro años de vida, pues pronto las garras de la monarquía isabelina haciendo patente la máxima de que la masonería iba en contra de los fundamentos de la Corona y el Altar, arremete con una orden fechada el 1 de mayo de 1853 disponiendo la persecución de las sociedades secretas.

Una desgraciada carta del Venerable de la logia gijonesa Joaquín Cabrera encontrada durante el registro de la logia de Gracia, (Barcelona) trajo para el taller gijonés fatales consecuencias produciendo el desbaratamiento de la logia y el encarcelamiento de algunos de sus dignatarios. Es precisamente en esa época y en las circunstancias que se dieron entre 1851 y 1853 cuando encontramos dentro de la logia a tan ilustre pintor retratista, que en marzo de 1853 va a ser elegido como Diputado ante el Gran Oriente de Francia, nombramiento que rehúsa puesto que tiene pensado partir como así lo expresa en carta ante el Gran Secretario del Oriente de Francia:

«Hagan el favor pues, muy queridos hermanos de no dar ningún curso a esta demanda. La logia había pensado sin duda que me instalaba para siempre en este oriente. Voy a escribir inmediatamente a la logia para testimoniar todos mis pesares por no poder por mi próxima partida cumplir el mandato que habían querido confiarme».

La estancia de Pierre Louis Guilhou, en la región viene determinada por la floreciente industria del vidrio que necesitada de profesionales, contrató a diversos artistas entre ellos a Guilhou, que reunía la doble condición de pintor y de daguerrotipista (dado que en ese periodo se denominaba retratista principalmente a aquéllos que utilizaban la técnica fotográfica para realizar retratos). Su estancia fue excesivamente larga, dada la escasa demanda existente, por lo que Guilhou debió estar vinculado al colectivo de artistas reunidos en torno a la fábrica de vidrio La Industria.[3]

Entre esa florida y exquisita mano de obra traída de la mano de Luís Truhán, estaban también prestigiosos doradores y grabadores de probada filiación masónica: Francisco Bronner, Milius Schmidt o un tardío Ulpiano Alonso.[4]

Otro fotógrafo de origen alsaciano, muy asentado en los bancos masónicos gijoneses es Louis Rapp, que aunque ejerce como fotógrafo local en Avilés, es un activo miembro de dos formaciones masónicas que se darán en la villa gijonesa, en la cuales se registra una primera estancia en la primigenia logia Los Amigos de la Naturaleza y Humanidad (1850-1854) donde ejerce de Orador en 1852 y, Tesorero en 1853, coincidiendo en el tiempo con Guilhou.

En este período su signación profesional en el cuadro lógico de la logia es la de obrero del vidrio. Rapp no va a estar presente en la segunda formación masónica que se va a dar en la ciudad, pero en cambio sí va a participar en la siguiente formación en la logia Amigos de la Naturaleza y de la Humanidad (1879-1886), donde le encontramos como industrial.

Quien nos aporta la noticia de su instalación como fotógrafo en este caso en Avilés, es una vez más, Francisco Cabrifosse que nos indica en su obra Historia de la Fotografía en Gijón, que Louis Rapp cederá su estudio a otro fotógrafo miembro de la hermandad masónica. 

En esta logia que se circunscribe entre 1879-1886, hay otro litógrafo, que trabaja en una de las incipientes fábricas que se dan en Gijón, en concreto en La Asturiana, fabrica impulsada por Mariano Suárez Pola y que comenzará trayendo hasta sus instalaciones a diversos artistas litógrafos ingleses, entre ellos a Guillermo Goodwin, que trabajará en las dos últimas logias: Amigos de la Naturaleza y de la Humanidad y, Amigos de la Humanidad.

En el primero de los talleres se iniciará un 14 de abril de la mano del venerable Apolinar Menéndez Acebal, en cuya ceremonia adoptará el simbólico de Milton. También participará en el taller más combativo de esta última década que trabaja bajo el título distintivo y acortado, de Amigos de la Humanidad, donde ejercerá en 1889 la función de 2º Vigilante, siendo a su vez uno de los firmantes del escrito que una gran parte de la comunidad extranjera y local, mucha de ella de militancia francmasona, haga llegar al alcalde Alejandro Alvargónzalez, de manos de vicecónsul británico Felipe Wals, para una posible ampliación y adecentamiento del Cementerio Civil del Sucu.

En 1886 tenemos localizado a otro fotógrafo asentado en Gijón y, que estuvo en activo hasta 1889, es José Bastide.[5] El estudioso de la fotografía F. Crabifosse, le adjudica un posible origen francés y, lo vincula a la colonia extranjera relacionada con la fábrica de vidrios, La Industria. Bastide como fotógrafo se establece en Gijón con un primer estudio hacia 1872, que ubica en la calle Álvarez Garaya, para trasladarse un par de años más tarde a una buhardilla de la calle Corrida nº 37, que hacía esquina con la calle Munuza,.[6] Un estudio fotográfico que será con mucho, el estudio de mayor tradición de la ciudad al ser ocupado por varios fotógrafos, alguno de ellos miembros de la masonería.

El trabajo de adaptación de la buhardilla para su futura expansión como estudio fotográfico es todo un documento acerca de las ideas que manejaba Bastide, que eran de una cierta envergadura, pues dicho establecimiento servirá de morada para otros profesionales hasta que las reformas urbanas que sufre Gijón entre la Dictadura de Primo de Rivera y el período republicano harán desaparecer el preciado edificio.[7]

La vinculación de este precursor de la fotografía con la masonería va a estar relacionada con la logia Amigos de la Naturaleza y de la Humanidad (1879-1888), en cuyo taller aparece con el simbólico de Demócrito.

Bastide pertenece a una logia de la cual solo existen los cuadros lógicos de 1879 y, 1880. Luego hay un vacío documental de seis años en los que se carece de cualquier noticia de las actividades o cuales fueron sus miembros , tal carestía termina al encontrar un pequeño filón de cartas firmadas por José Bastide como Venerable, y que están escritas entre 1887-1888. En ellas deja traslucir sus preocupaciones acerca de que Oriente pudiera auspiciar el taller que lidera, pues si bien el taller dependía del Gran Oriente de España (GOE), el deseo era irse con el Oriente que lideraba el Vizconde de Ros, el Gran Oriente Nacional de España (GONE).

También sus cartas dejan traslucir la persecución que sufrían los más combativos miembros de la masonería, que debido a dicha militancia eran expatriados profesionalmente a otros destinos, como deja entrever la carta que dirige Bastide como Venerable al Vizconde de Ros para que éste influyera en el Cuerpo de Telégrafos, para que un hermano del taller pudiera regresar desde Pravia (destino al que había sido expatriado por un superior de ideas carlistas) a Gijón y poder así incorporarse a las labores masónicas y a sus otras ocupaciones que le ayudaban a complementar su escaso sueldo de funcionario de telégrafos .

Profesionalmente Bastide era un aventajado fotógrafo que desde su inicial especialidad de «carte de visite» va a participar de una forma activa en las labores de divulgación de la profesión como medio de comunicación, para lo cual tomando como base el Ateneo-Casino Obrero imparte diversas conferencias de tipo científico, las cuales va a ilustrar con diapositivas, como así lo recoge la prensa local del momento.[8] Bastide va a tener además, una fuerte repercusión profesional, pues de su estancia y trabajos en la ciudad se recogen muchas noticias en la prensa local y regional.

Otro profesional de la fotografía que pasó por el estudio de la calle Corrida 37, fue Antonio Quiroga.[9] Victoria Hidalgo en su libro sobre la masonería asturiana del siglo XIX, le cita como miembro de la logia Amigos de la Humanidad, al que sitúa en la logia entre 1893-1894, con el simbólico Moherlesson. Sin embargo la presencia de este fotógrafo en la masonería hay que retrotraerla hasta la logia Amigos de la Naturaleza y Humanidad, bajo los auspicios del GONE, como así lo afirman Nicanor Alonso como ex -Venerable, Luciano Coste como ex 1º Vigilante, el ex secretario Julio Peinado y el Maestro de Ceremonias Ricardo del Río, en un documento que expiden el 21 de febrero de 1905 y en el cual también indican que su compañero y hermano masón pasó por sus méritos del grado Rosacruz (18º) al grado 30º de Gran Elegido Caballero Kadosh.

En este documento hay una curiosidad, y no está tanto, el que Quiroga, se iniciara en una u otra logia o tuviera uno u otro grado, sino en la fecha de emisión de la carta: 1905. Esto significa que la masonería asturiana no concluye abruptamente a partir de 1898, sino que de algún modo irá perviviendo a través, fundamentalmente, de la logia Amigos de la Humanidad, que en esa época parece ser la única que tenía alguna actividad, al menos administrativa al firmar tal balaustre.

Y no deja se ser curioso que extiendan una documentación administrativa con sus respectivos sellos y cuños, cuyo hecho concluye con otro argumento y es, que la finiquitación de la masonería del siglo XIX que daba Victoria Hidalgo, no es tal, puesto que fuera de esos plazos que se marcaron en su día por dicha profesora, tenemos a otros miembros de la masonería asturiana pululando por diversos acontecimientos en representación de sus respectivas logias, como pudiera ser el caso de César Álvarez Cascos en representación de su logia, en el Congreso de Librepensamiento de 1902, cuyo taller se da por finiquitado mucho antes.

Es cierto que los vacíos documentales de las logias asturianas permiten muy pocas disquisiciones sobre los periplos curriculares de sus miembros, bien por ausencia de la documentación, bien porque los datos consignados son tan escasos que permiten pocas más averiguaciones, de ahí que la siguiente noticia que tenemos de Quiroga es el hecho de tenerlo ahora asentado en los valles de Madrid en el seno de la logia Progreso nº 88 con el grado 30, habiendo sido elegido para desarrollar el grado de 2º Experto en el período de 1905 al 1909.,noticia que se comunica mediante el Boletín del GOE en agosto de 1905. 

Sin embargo, en noviembre de ese mismo año se le concede la plancha de quite. No deja de resultar paradójica la querencia de los francmasones por la logia Progreso de Madrid, pues estamos viendo que varios son los que se incardinan desde los talleres asturianos hasta ella y en otras ocasiones son otros los que dan el salto desde dicha logia a las tierras asturianas: así tenemos a Segy Martí, a Medina Farias y, ahora a Quiroga.

La irrupción de Antonio Quiroga en el mundo de la fotografía, rompe con los moldes clásicos, pues su Sociedad Electro-Fotográfica desde su concepción de fotógrafo ambulante, va a ir estableciendo toda una red de estudios por toda la península dependientes de una casa central que él mismo administraba. Siguiendo tal pauta abrió estudios en Málaga, Zamora, Salamanca, Bilbao, Lérida y aunque Crabiffosse le da como ausente de Gijón entre el año 1893 y 1894, lo cierto es que en ese curso masónico es nombrado para el desarrollo del importante cargo de Orador de la logia, que es imprescindible para el funcionamiento de la misma y no parece por las actas del taller que las ausencias sean notables.

Al estar el activo Quiroga en posesión de los altos grados masónicos, era lógico que tenían que abrirle muchas puertas en ese intento de expansión comercial, lo que es fácil de imaginar dada las relaciones de fraternidad y ayuda que se establecen entre masones, y está claro que tanto Quiroga como sus hermanos de sociabilidad podían prestarse valientes servicios, tal vez sea la explicación cabal de porqué encontramos al frente de su estudio de Oviedo al futuro francmasón Julio Pintado.

¿Tendría algo que ver en esa labor publicista y de favor el que ofreciera en Gijón en 1892 por 20 céntimos un retrato de Práxedes Mateo Sagasta, a la par reconocido hermano francmasón y Gran Maestre del Gran Oriente de España?

Contemporáneo a estos dos fotógrafos tenemos también a otro conocido profesional local, aunque aquí le traiga con la simplificación de nombres y apellidos que el tomó para firmar sus obras: Marceliano Cuesta. Sus apellidos eran García Menéndez Cuesta y García, y que a decir de Crabiffosse que le dio como nacido en Gijón, cuando es probable que fuese originario de Muñás de Arriba perteneciente a la parroquia de S. Pedro de Carcedo en el concejo de Valdés de donde era proveniente su familia. Será a través de los contactos que tuvo con distintos fotógrafos, concretamente con Carlos Mieg como se inicie en la fotografía hacia 1866. 

Abre su estudio en 1867 en la céntrica calle de Los Moros, lo cual le supone un fuerte desembolso, para lo que procede a hipotecar varios inmuebles que tenía en su tierra natal, auque las dificultades de pago son claras ya que tendrá que posponer los pagos hasta 1869.Realmente le costará salir adelante con dicho emplazamiento lo que le obligará a deambular con la cámara al hombro entre Gijón, Oviedo y Avilés, siendo en esta última villa donde ocupará un estudio cedido por su hermano de banco masónico Louis Rapp, el mismo que reseñábamos anteriormente.

Marceliano Cuesta se inicia en la logia Amigos de la Naturaleza y de la Humanidad (1879-1886), en la cual le encontramos mediante un cuadro lógico de 1886. En dicha logia procede a imponerse en la ceremonia de iniciación, el simbólico de Arquímedes. A pesar de tan expresivo nombre simbólico, Marceliano con su imaginaria palanca no puede levantar a su familia con la fotografía, profesión que abandona para dedicarse a otras labores más fructíferas, de hecho, en ese cuadro de miembros de la logia queda consignada su profesión como industrial. Era socio de una tejera en Cayés (Llanera) y, también entró en el sector de la destilería a través de la Alcoholera de Veriña, donde no solo terminó haciéndose con la propiedad, sino que además sus licores obtuvieron una medalla de oro en la Exposición Universal de Bruselas. 

Este inquieto francmasón activo republicano, cuya faceta política tocaremos más adelante, estuvo implicado así mismo en otras empresas y proyectos como fue la memoria sobre la piscicultura, que fue premiada en la Exposición Regional celebrada en 1899 en Gijón.

Su descendencia, fruto del matrimonio con Ramona González López, fallecida ya centenaria, le reportó siete hijos entre los que destacaron Jesús y Marceliano, por su afición al ciclismo en cuya actividad eran famosos, puesto que aglutinaban a su alrededor el mundo del velocípedo tanto lúdico como deportivo, del cual no solo conocían todos sus secretos, sino que además eran muy diestros en su manejo. Una foto de Marceliano (hijo) vestido de ciclista la podemos contemplar en el libro ya citado de Crabiffosse[10].

Ambos hijos fueron a su vez miembros de la masonería, Marceliano (hijo)[11] fue iniciado en febrero de 1924 en la logia Riego con el simbólico Watt y llegará a vestir el mandil de Maestro Masón (3º) en diciembre d e 1928, a causa de lo cual terminará siendo citado en la Causa General 155.

Su hermano Jesús,[12] que había nacido en Veriña (Gijón), el 26 de julio 1879, en su simbólico intentará recuperar sus viejas raíces familiares, para lo cual se autoimpondrá el nombre de Cangas de Tineo en una ceremonia que se celebra el 6 de octubre 1922, en el seno de la logia Jovellanos, donde pedirá la plancha de quite para poder constituir de forma regular la logia Riego, cuestión que se comunica al Gran Consejo del Grado 33, en diciembre de 1923. 

En marzo de 1931, Jesús Cuesta será dado de baja por falta de asistencia y pago. Y al igual que su hermano será citado como masón en la Causa General 155. 

Marceliano siguiendo buena parte de las pautas que se dan en los miembros de la masonería gijonesa va integrarse en el republicanismo federal, formando parte activa del Círculo Republicano Gijonés en cuya organización desempeñó en 1869 el cargo de secretario, formando parte de la candidatura para la Diputación Provincial de Asturias junto con Eladio Carreño y Melquíades Álvarez. Este último con el paso del tiempo formará parte de la masonería gijonesa del siglo XX.



[1] Son los tres principios que componen el lema emancipador y regenerador de la masonería.
[2] Así nos describe, Luís Miguel Piñera, en Los otros Cementerios de Asturias publicado en los suplementos de El Comercio, el pequeño cementerio mierense: «pequeño recinto de 300 metros cuadrados con tres palmeras al que se accede por una monumental escalinata y rodeado por unas cadenas. Todo en un manifiestamente mejorable estado de conservación a la orilla de la carretera. Allí está presidiendo, el mausoleo con la única inscripción de una estrella de cinco puntas la tumba de Numa Guilhou»
[3] ibidem. Página 145
[4] Todos ellos han sido tratados en el capítulo de este mismo libro titulado Pioneros
[5] Expediente de la logia AHN A-737/10-3.
[6] Dato que aporta Crabifosse en su libro de la historia de la fotografía en Gijón, y que se confirma en las cartas de Bastide al Vizconde de Ros, en una de ellas fechada el 4 de junio de 1888, aparece un sello de José Bastide “fotógrafo” C/ Corrida 37- Gijón.
[7] Proyecto que puede verse en el libro citado de Crabifosse, pag 30-31.
[8] Vesubio y las Ruinas de Pompeya. El Comercio, Gijón, 16/11/188. ; Los animales prehistóricos. El Comercio, Gijón, 27/11/1888.
[9] Expediente personal. AHPA expediente 3 legajo 385.
[10] Ibidem Pág. 134.
[11] AHN Expediente personal 6 Legajo 750.
[12] AHN expediente nº 17. Legajo 407.

Víctor GUERRA.

12 abril 2016

Los «Cuesta» y la Masonería Gijonesa Siglo XIX y XX


Hermanos Marceliano y Jesus Cuesta (fotografía de la saga familiar)

Ahora que los «Cuesta» nuclear familia gijonesa en Gijón parecen estar de moda por el tema  ciclista, a cuya actividad fueron muy aficionados, pues ahora gracias a la labor de Dani Garcia de la Cuesta, y al programa 30 dias en Bici  y partiendo de que en algunas cuestiones  fueron unos adelantados de su época, traigo a estas paginas una reseña masónica de la familia de los Cuesta,

Marceliano Cuesta. Sus posibles  apellidos podían ser si seguimos las indicaciones del investigador en temas fotograficos Crabiffosse; García Menéndez Cuesta y García, y según dicho investigador,  le  da como nacido en Gijón, cuando es probable que fuese originario de Muñás de Arriba perteneciente en el concejo de Valdés de donde era proveniente su familia. Será a través de los contactos que tuvo con distintos fotógrafos, concretamente con Carlos Mieg como este característico personaje se inicie en la fotografía hacia 1866.

Abre su estudio en 1867 en la céntrica calle de Los Moros, lo cual le supuso un fuerte desembolso, para lo que procede a hipotecar varios inmuebles que tenía en su tierra natal, aunque las dificultades de pago son claras ya que tendrá que posponer los pagos hasta 1869.

Realmente le costará salir adelante con dicho emplazamiento lo que le obligará a deambular con la cámara al hombro entre Gijón, Oviedo y Avilés, siendo en esta última villa donde ocupará un estudio cedido por u hermano de banco masónico: Louis Rapp,

Marceliano Cuesta se inicia en la logia Amigos de la Naturaleza y de la Humanidad (1879-1886), en la cual le encontramos mediante un cuadro lógico de 1886.

En dicha logia procede a imponerse en la ceremonia de iniciación, el simbólico de Arquímedes. A pesar de tan expresivo nombre simbólico, Marceliano con su imaginaria palanca no puede levantar o sostener  a su familia con la fotografía, profesión que abandona para dedicarse a otras labores más fructíferas, de hecho en ese cuadro de miembros de la logia queda consignada su profesión como industrial.

Sabemos que fue socio de una tejera en Cayés (Llanera) y, también entró en el sector de la destilería a través de la Alcoholera de Veriña, donde no solo terminó haciéndose con la propiedad, sino que además sus licores obtuvieron una medalla de oro en la Exposición Universal de Bruselas.

Este inquieto francmasón activo republicano, cuya faceta política tocaremos más adelante, estuvo implicado así mismo en otras empresas y proyectos como fue la memoria sobre la piscicultura, que fue premiada en la Exposición Regional celebrada en 1899 en Gijón.

Su posible descendencia, fruto del matrimonio con Ramona González López, fallecida ya centenaria, le reportó siete hijos entre los que destacaron Jesús y Marceliano, por su afición al ciclismo en cuya actividad eran famosos, puesto que aglutinaban a su alrededor el mundo del velocípedo tanto lúdico como deportivo, del cual no solo conocían todos sus secretos, sino que además eran muy diestros en su manejo. Una foto de Marceliano (hijo) vestido de ciclista la podemos contemplar en el libro ya citado libro de  Crabiffosse[1].

Ambos hijos, fueron a su vez miembros de la masonería, Marceliano (hijo) [2] fue iniciado en febrero de 1924 en la logia Riego con el simbólico Watt y llegará a vestir el mandil de Maestro Masón (3º) en diciembre d e 1928, a causa de lo cual terminará siendo citado en la Causa General 155.

Su hermano Jesús,[3] que había nacido en Veriña (Gijón), el 26 de julio 1879, en su simbólico intentará recuperar sus viejas raíces familiares, para lo cual se autoimpondrá el nombre de Cangas de Tineo en una ceremonia que se celebra el 6 de octubre 1922, en el seno de la logia Jovellanos, donde pedirá la plancha de quite para poder constituir de forma regular la logia Riego, cuestión que se comunica al Gran Consejo del Grado 33, en diciembre de 1923.

En marzo de 1931, Jesús Cuesta será dado de baja por falta de asistencia y pago. Y al igual que su hermano será citado como masón en la Causa General 155.

Marceliano, padre, siguiendo buena parte de las pautas que se dan en los miembros de la masonería gijonesa va integrarse en el republicanismo federal, formando parte activa del Círculo Republicano Gijonés en cuya organización desempeñó en 1869 el cargo de secretario, formando parte de la candidatura para la Diputación Provincial de Asturias junto con Eladio Carreño y Melquíades Álvarez. Este último con el paso del tiempo formará parte de la masonería gijonesa del siglo XX.

Una cosa bastante extraña es que los «Cuesta» no huyesen de Gijón en los tiempos de las requisitorias contra los masones que descerrajó el franquismo, sino que pudieran tener toda una labor social en torno al ciclismo como tuvieron, cuando fueron encausados en la Causa General 155 como masones. 

Asunto que  queda para la investigación masónica, pero el expediente masónico de los tres «Cuesta» sito en Salamanca es muy escaso al respecto de facilitar más datos

Tal vez todas sus propiedades fueran parte del botín de guerra para quedar medio en paz.

En fin, valgan estas breves notas 

Victor Guerra
 

  • [1] Ibidem Pág. 134.
  • [2] AHN Expediente personal 6 Legajo 750.
  • [3] AHN expediente nº 17. Legajo 407.

10 marzo 2016

HEMEROTECA MASONICA ASTURIANA. EXPOSICION SOBRE MASONERIA 1991

Exposicion Masónica 1991 -1

Creo que de las primeras expresiones masónicas producidas en Asturias, fue la exposición que desarrolló  la Sociedad Cultural Gijonesa: Historia de la Masonería Española, 1728-1939 y que era un trabajo que había realizado previamente el Instituto Juan Gil ALbert de Alicante, y que después de dos años recaló en la ciudad de Gijón en septiembre de 1991

Esta exposición que dio a a conocer la realidad de la masonería asturiana,  la cual se desarrolló en Museo Casa Natal de Jovellanos pues al conjunto de los 47  paneles explicativos de la masonería , se incluyeron algunos otros sobre los temas masónicos astures, y este despliegue se completaba con unas 12 vitrinas en la que se mostraron  banderines, joyas, sellos, libros etc, amén del trabajo de la propia Sociedad Cultural Gijonesa que solicito al Archivo de Salamanca la documentación referida a Asturias


Paralelamente se desarrollaron una serie de conferencias  paralelas a la exposición que impartieron Jose Antonio Ferrer Benimeli, presidente del CEHME, y que versó sobre título :Mito y Realidad.
Estas son las noticias que se generaron en la información local del Diario El Comercio de Gijón

Asís mismo tuvo lugar una conferencia de la historiadora asturiana Victoria Hidalgo, que había obtenido el premio Uría Riu, con su trabajo sobre La masonería asturiana del Siglo XXI, en esta ocasión con motivo de la exposición  se dio una conferencia que versó la conferencia sobre la Masonería en Asturias Contemporánea (siglo XIX y XX).

Victor Guerra

12 febrero 2016

MEMORIAL INSTITUCIONAL A ELEUTERIO QUINTANILLA

Foto Recpeción

Los actos del 50 aniversario de su muerte han traído consigo, amén de lo que ha comentado, otros dos actos institucionales, en pro recuperar la memoria de este singular ciudadano gijonés nacido en los finales del siglo XIX.

Uno de ellos estos actos ha sido la recepción que dio la Corporación gijonesa, o una parte, pues no sé muy bien porque en la representación tan solo estaba o eso creo una parte de esta, la que corresponde o yo identifico como Podemos  y Foro, que tuvo lugar el día 29 de Enero del 2016, y que ha tenido cierta repercusión en la prensa regional como pueden ver en este enlace.

Por mi parte llegué tarde, o el acto se adelantó unos minutos, por lo cual me perdí las postrimerías de la recepción, en la que ya de mano digamos que no había mucha presencia, pues un Viernes a las torera hora de las 12,00 horas pues no es muy buena hora para que a estas cuestiones asista el personal, aunque a decir verdad tampoco el institucional era nutrido, pues eché de menos en la fila institucional la figura de la Sra. Alcaldesa,Carmen Morillón, como seria de menester para un acto de esta naturaleza, pues la Sra. Alcaldesa  nos representa a todos,más allá de estuviera representada la izquierda política.

Pero ya sabemos cómo va el tema de las filias y las fobias en este país, cuando puede situarme en la fila de visitantes a la recepción, no solo atisbé algunos de los integrantes de la familia Quintanilla, los directos y los indirectos, sino que me dejé llevar por el suave decir del discurso preparado para la ocasión por Helios Privat, en representación de la familia.

Discurso cargado de emoción y guiños, con menciones a la libertad de conciencia, como directriz de conducta que el abuelo Eleuterio Quintanilla, le ofrecía al huérfano de padre, Helios Privat, que rememoraba una cuestión que debería estar presente en el quehacer de la ciudadanía, «honrar el trabajo y la trayectoria de los hombres, como Eleuterio Quintanilla, «supieron cumplir con su deber y dar un sentido a su existencia»

En el regio salón gijonés lleno de retratos de próceres de rango abolengo gijonés sonaban extrañas las palabras muy hiramistas que encarnaron el deseo de Eleuterio Quintanilla «la emancipación de todos los hombres y mujeres para lograr una enseñanza libre, para unir lo que estaba diseminado» en un proyecto común «para caminar en pro de una humanidad mejor», aunque el ritual masónico nos habla de una «sociedad esclarecida»

En el homenaje familiar se obviaban las referencias masónicas indirectas, pero su nieto, estaba dejando sonar en el regio auditorio los sones más masónicos, no con fechas o citas respetando el silencio del viejo abuelo en los temas masónicos, pero esa membresía se hizo patente para oídos atentos al traer al hilo párrafos que debió leer tantas veces el Hermano Floreal (ese era el nombre simbólico del masón Eleuterio Quintanilla).

Bueno era que sonaran altas y claras estas palabras, e incluso las citas de una membresía como la masónica que dos veces dio el «do pecho» presentándose en las consistoriales los primeros para comunicar de forma institucional la derogación de un poder conservador que debía dejar paso a la república, en Gijón lo hicieron por veces los masones gijoneses, siendo los primeros en alzar las banderas de las dos Repúblicas la de 1871 y la de 1931, y eso también debe de decirse y escucharse.

Pero aun así, el maduro Helios que mamó las primeras lecciones un agotado anarcosindicalista y masón abuelo, trajo al cierre de esos trabajos otras máximas que me devolvieron al recuerdo de las viejas columnas de mi logia adoptiva: La Zelé de Bayona, donde escuche también algo que Privat comentó sobre la soledad y el silencio, el silencio que se pide en los trabajos masónicos, y que en el caso del exilio español- el masónico- entre las columnas «J» y «B» eso iba acompañado de soledad y amargura por un fracaso común y una tierra lejana aunque sus predios estuvieran a alcance de sus dedos.

Helios Privat, y su familia nos dejó un encargó y es que «España no puede renunciar a la memoria histórica, no puede callarse, quizá – nos dijo no puede callarse, quizás la nostalgia no es sana, pero el olvido es criminal»

Un encargo que venía de la mano de una dura enseñanza que también comentó «durante años, refugiados o hijos de refugiados tuvimos vergüenza frente a los que vivíamos como una humillación. Parta el abuelo, como par otros muchos- ser digno era callarse. Nuestros padres callaron, nosotros también, aunque ello no es olvido…»

Culminó su alocución- Helios- con la lectura de un duro poema a cerca del destierro, y de la soledad que me retrotrajeron a otro  poema-canción de Victor Manuel, que recuerda esa soledad:

Sé que la noche es larga,
y debo andarla sin una mano amiga;
porque así lo he querido;
porque aún no he aprendido
a manejar recuerdos a mi antojo.
Y porque soy consciente
de que solo soy eso:
un hombre solo.

La recepción daba a su fin, y vinieron las fotos de unos a otros, saludo al amigo Helios y algunos familiares, pues me siento extraño y extrañado, ante la presencia de los Quintanilla, y el dolor que media en otros lares por ese largo y cabal destierro que acabó con la vida del abuelo Floreal

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Además tenía otras urgencias como era irme de viaje Madrid a unos trabajos los cuales «empiezan al mediodía en punto y cierran a la media noche en punto», y donde también tuvimos un minuto para recordar al viejo Hermano Floreal en su Oriente Eterno en medio de una Cadena de Unión fraternal.

Eché de menos no estar en la colocación de la placa en memoria del Eleuterio Quintanilla, que he visto estos días, expresada en asturiano, lo cual me ha resultado chocante, como extraña es su colocación a modo de placa de dentista a un lado del portal, cuando la entrada de la Escuela Neutra, si mal no recuerdo tenía su entrada por un lateral que daba a la calle Concepción Arenal.

Echo de menos en esta placa la simbología de la adscripción anarcosindicalista de Eleuterio Qunitanilla, la CNT, así como los símbolos masónicos, pues la Escuela Neutra, tuvo como patrocinador en todo momento (1911-1937) a la masonería asturiana encarnada en la figura de la Logia Jovellanos y de la Gran Logia Regional del Noroeste.

Y en las fotos que luego vi, sobre la colocación de la placa, eché de menos las representaciones ciudadanas y políticas de la ciudad, por las que tanto abrogó Eleuterio Quintanilla, y por supuesto eché de menos las bandas de mi propia institución, la masonería, tan ocupados estaban unos como invisibilidades otros, tal vez ignorantes del gran acontecimiento que se estaba produciendo en Gijón donde la masonería debiera haber tomado como suyo el homenaje al viejo Hermano y director del proyecto que fue buque insignia de la acción formadora de la masonería asturiana, a cuyo recuerdo y compromiso parece que se le da la espalda, más empeñados en estar presentes en homenajes ajenos.

Tal vez el viejo anarquista como representante de  una masonería pequeño burguesa debiera haber tenido en su recuerdo una imagen de este tipo, hubiera sido un buen cierre conmemorativo para el viejo compañero de bancada,

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Quede al menos en el recuerdo lo acontecido, y perdonen que revindique la membresía masónica, pero esta no la he visto reflejada en casi ningún sitio, y este es el momento de hacerlo. Gracias,
Aunque alguna bandera rojinegra no hubiera estado nada mal, a buen seguro que si el amigo Garay hubiera estado entre nosotros hubiera entornado esa bandera como buen representante también del anarquismo gijonés, aunque ello hubiera molestado a la bien pensante progresia local gijonesa.

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En fin, son las cosas de la España actual, bien porque unos ya no recuerdan y porque otros están ocupados, los actos han quedan reducidos a importantes  testimonios de esforzadas voluntades  avencidadas en torno al Aula Popular de J. Luis Rúa  y el Ateneo Obrero,  quedando la ciudadanía y sus conformaciones sociopolíticas entredicho por la falta de apoyo y coherencia fraternal…


He dicho Victor Guerra

20 enero 2016

ELEUTERIO QUINTANILLA. IN MEMORIAN


La figura de Eleuterio Quintanilla, ha sido todo un referente para mí, pues digamos que dicho personaje lo he ido encontrando en diversas fases de mi vida, en la militancia sindicalista como miembro de CNT, en la anarquista como miembro de la FAI, años 70-80 y luego como un activo autodidacta masón en el seno de la masonería gijonesa, (2000) y finalmente o transitoriamente se vuelve a cruzar en mi vida, aunque ya lo había hecho anteriormente cuando conocí hace unos años  en la Logia La Zele, de Bayona a su nieto Floreal Rodriguez.

En estos dias he vuelto a reencontrame gracias a Chema Castiello del Grupo Eleuterio Quintanilla, con este anarcosindicalista libertario y masón: Eleuterio Quintanilla,  y eso me ha hecho volver a escarbar en los papeles intentando encontrar su huella que en ocasiones, y dependiendo de sus actividades, como las masónicas digamos que Eleuterio Quintanilla se vuelve un tanto esquivo, tal vez fue un hombre a contracorriente, pues ya en las tesis sindicalistas perdió la batalla, que años más tarde estarían de moda en el anarcosindicalismo, masónicamente cuando todos pujan por sus grados, el se queda como simple Aprendiz Masón , y solo hay una pasión que es una constante y esa es la enseñanza y los niños, con lo cual se vincula casi toda su vida.

Pues bien a este personaje, después de 50 años de su pase al Oriente Eterno, el grupo Eleuterio Quintanilla, de la mano de Chema Castiello retoma al personaje central que da nombre a su grupo, y articulan una serie de actos, como bien reflejan los tarjetones de invitación para los actos   in memorian de este gran personaje que fue Eleuterio Quintanilla.

A dicho actos quedan ustedes invitados

Victor Guerra

27 noviembre 2015

La masonería gijonesa en sus orígenes, por Víctor Guerra

La masonería gijonesa en sus orígenes, por Víctor Guerra
27.11.2015 | 04:17 DIARIO LA NUEVA ESPAÑA  (fotografía de  Juan Plaza)

La masonería gijonesa en sus orígenes, por Víctor Guerra

En el Club LA NUEVA ESPAÑA de Gijón,  el gijonés, (natural de Tremañes)  Víctor Guerra presentó su último libro "El Gran Oriente de Francia en Asturias. Las logias masónicas gijonesas, siglos XIX-XXI". Relató en la presentación los comienzos de la masonería en Gijón con la fundación en el año 1850 de la logia "Amigos de la Naturaleza y de la Humanidad" con una treintena de miembros, todos hombres y algunos extranjeros que a Gijón vinieron como técnicos del vidrio y la loza. Los diversos avatares de los masones gijoneses a lo largo del tiempo fueron comentados por Víctor Guerra. El relato llegó hasta la aparición en la década de 1990 de la logia Rosario de Acuña. Sobre estas líneas, asistentes al acto.

17 noviembre 2015

PRESENTACIÓN DEL LIBRO LOGIAS DEL GOdF EN ASTURIAS

presentación libro

El lunes 23 de noviembre  a las 20 horas en el Club de La Nueva España de Gijón (Sala Cultural de Cajastur Monte de Piedad )Plaza el Monte de Piedad nº2 esquina con la calle INstituro, y con entrada libre se presentaré un nuevo libo , en concreto una reedición de un libro editado ya en el 2004, al que se aportan algunos datos nuevos ue van desde las logia primera de 1850: Amigos de la Naturaleza y la Humanidad hasta la actual logia Rosario de Acuña, ambas dentro del Gran Oriente de Francia.

En la presentación haremos un repaso sobre el quehacer masónico gijonés, y a cuya presentación están todos invitados .

El libro se puede comprar  por internet en la Editorial MASONICA. 

Y quien desee hacerlo en librería estos libros y otros están disponibles en la LIbrería PARADISO de GIJÖN, amen de que en la presentación del dia 23 llevemos algunos libros para la firma de ejemplares.

presentación libro

Victor Guerra

21 septiembre 2015

UN NUEVO «CAPITULO» MASÓNICO EN ASTURIAS



Asturías en cuanto a  lo masónico poco a poco va creciendo, por un lado las logias actuales van consolidando su espacio , y mensaje, así es como esta pequeña región que contó con una primigenia masonería en 1850 bajo los auspicios del Gran Oriente de Francia, y luego ya en 1872 prácticamente todas las logias ya trabajaron bajo los auspicios de las diferentes Grandes Logias  u Orientes de carácter nacional.

En el siglo XX, la predominancia del Gran Oriente Español, fue casi absoluta y tuvo en la región una presencia importante, con una logia faro como fue Jovellanos, cuyo nombre recoge en la actualidad hoy una logia gijonesa bajo bandear de la Gran Logia de España (GLE) que es el oro-patrón de la regularidad en España.

Por tanto en Asturias tenemos por orden de nacimiento estas  4 logias simbólicas (azules)
  • .Logia Rosario de Acuña  (GOdF) - Rito Francés  (Gijón)
  • Logia Progreso (Derecho Humano) DH  REAA -(Oviedo)
  • Logia Jovellanos  (Gran Logia de España) REAA  (-Gijón)
  • Logia Estrella del Norte  (Gran Logia Femenina de España (GLFE)- REAA (Gijón)
Las otras masonerías, la Roja, La Capitular tuvo en en Asturias funcionaron en su momento los llamados Altos Grados bajo dos estructuras una  en 1889-1892  Vigilantes de Asturias bajo el auspicio del Grande Oriente Nacional de España., y otro taller titulado Juan de Padilla, del cual carecemos de datos.

Luego en el siglo XX, estaría el Capitulo Rosacruz Alberto de Lera, formado en 1933 bajo el Supremo Consejo del Grado 33 en conexión con el GOE.

Y esa línea tradicional de los Altos Grados del REAA de trabajar hasta el Grado 18º Caballero Rosacruz, es la cual se inserta  el nuevo Capitulo de Agustín Arguelles, que acaba de levantar sus pilares con la presencia de Jesús Soriano Carrillo, Gran Soberano Comendador del Supremo Consejo de España del Grado 33, situado en la órbita «regular».
Lo ideal es que los Capítulos fueran conformados por varias logias , pero esa dada la escasa entidad de miembros, hoy por hoy es difícil acometerlo, de ahí que las logias para pode generar más trabajo masónico pues coadyuvan a levantar y a sostener  las estructuras de Capítulos y de esta manera evitar los viajes y desgastes que conlleva la practica capitular fuera de la región al no poder con un taller capitular en la zona.

Así es como la logia Rosario de Acuña, del GOdF, cuenta con un Capitulo Clara Campoamor, que trabaja el Rito Francés en las Ordenes de Sabiduría, y ahora la logia Jovellanos, cuenta con la posibilidad de poder trabajar los grados del 4º al 18º en el Capitulo Agustín Argüelles.

La recuperación del nombre de  Agustín Argüelles que la hizo en 1931 una logia ovetense, de inspiración socialista, frente al melquiadismo reinante, recoge este nuevo taller gijonés dedicado a los Altos Grados del REAA, el titulo distintivo de Agustín Argüelles, que según la historiografía positivista no era masón, en tanto que no hay fe documental que lo demuestre, aunque el imaginario popular e intelectual  de muy diferentes épocas tiene a  Agustín Argüelles «El Divino» como masón, y que dista en muchos sentidos de lo que acontece al rededor de Jovellanos.y a los cuales Ferrer Benimeli les coloca en el panteón de la figuras no masónicas, adoradas por los masones.

Sobre la figura de Agustín Argüelles «El Divino» , recomiendo el excelente libro: Agustín Argüelles, retrato de un liberal de J. Antonio Silva Sastre (Ayuntamiento de Ribadesella)

Para evitar la diatriba yo hubiera preferido para ese Capitulo el nombre de Fernández Juncos, originario de Ribadesella, Grado 33 , y que fue Ministro de Puerto Rico, o incluso los nombres de José María Rodríguez o Augusto Barcia, hubieran venido ni que peri pintados, pues ambos dos fueron miembros del Supremo Consejo del Grado 33, del GOE y muy cercanos a las tesis masónicas «regulares» y por su puesto insertos en las corrientes apolicista

Fuera como fuere hoy en Asturias, además de las logias ya reseñadas con dos Talleres Capitulares:
Víctor Guerra.

12 septiembre 2015

SIMPOSIO SOBRE MASONERIA EN GIJON. CULMEN Y CIERRE Y OTRAS CUESTIONES

Representaion logia RA

Como siempre fue una maratón intensa, una vez se paso el rubicón del acto oficial de Apertura del Simposio del CEHME sobre  La Masonería Hispano-Lusa y Americana. De los Absolutismos a las Democracias (1815-2015, que como digo fue con la presencia de los cátedros, Ruiz y Erice.. a partir de ahí el Simposio  entró en otras dinámicas, y la verdad es que la presencia de jóvenes, y gente procedente de los países del continente iberoamericano, pues le dieron en esta ocasión un color distinto, se vió mucha gente joven y otro panorama de presentaciones y temáticas.

Aunque es verdad que se echaron de menos presencias de viejos investigadores como Manuel de Paz, activos y combativos profesores como Luis P. Martín o Alberto Valín, se echó de menos la presencias de profesores como Porset y Ayala... pero al final tras sesudas ponencias tan solo desdibujadas por los escasos 10 minutos de exposición, y un corto debate, pues la verdad es que resulta estimulante, al menos yo salí en esta ocasión contento.

Estamos pues en otra honda, ya no estamos hablando de la «vaca lechera» del Archivo de Salamanca que condiciona en parte el tratamiento de las exposiciones, sobre todas las más circunstanciales.

Lo que ya se ve, por parte de profesores más viejos, y pro los pocos masones en el foro del Congreso, es la labor centinela de ajustar lenguaje, pues como hoy comento Bosch (quien fuera Soberano Comendador del Supremo Consejo del Grado 33 de la GLSE, no es lo mismo  «regularidad y reconocimiento» uno ya pasa de ser la mosca cojonera de que se tengan claros estos términos, y  terminar indicando léase usted mi entrada sobre el tema: TODOS SOMOS REGULARES. a la hora de hablar de regularidad y reconocimiento


Hubo una ponencia que no se de quien fué que quedé un poco para allá porque la exposición que hizo fue de tal calibre que no se separó un milímetro del la línea oficial de lo expuesto en la pagina web de la Gran Logia de España, es como si hubiera sido el manager comunity de la pagina, INCREÍBLE el satélite.

Me gustó en esta ocasión porque pude entablar conversación estrecha con un hombre al que tenía en la distancia , porque imponía respeto, pero que después en la distancia corta  ha sido todo un encanto de persona y pedagogo, como Eduardo Fernández del Árbol, que en este Simposio, ha sido el profesor revelación.

Y luego el resto en su línea, aunque como digo los jóvenes latinoamericanos, vienen pisando muy fuerte, aunque habrá que ver el recorrido final

Tal vez lo más desagradable, fue pues la política de invisibilización en el libro que se entregó a los ponentes escrito por el Sr. Pozuelo, cuyo formato me gustó, y al cual dedicaré una reseña.

Luego está el tema que en la representación de una Tenida Abierta planteada por la Logia Rosario de Acuña, que fue soberbia, según me dicen, el marco era incomparable, la escenificación se ve contundente, y el Orador Ricardo Fernández maneja bien la oratoria y la puesta en escena. O sea que un éxito Felicidades¡¡

El contrapunto es esa manía de la invisibilización de la que viene haciendo gala desde nuestra ruptura masónica, y en su exposición sobre la historia de la logia  pues obvió  mi persona y cita en ese  correlato de como llegó el GODF Asturias en el siglo XXI, que por supuesto no fue por su activa  presencia, hasta bastante avanzado el tema, tanto es así que en los contactos habidos con Consejeros de la Orden, alguien me preguntó siendo yo Aprendiz metido en las lides de lanzar una logia «donde estaban mis maestros» pues en Asturias. Estábamos hablando en Alicante y testigos de toso ello pues Mussol, Jass, Plácido.. etc

En esto la masonería ha cambiado más bien poco, y tras esto pues la otra  invisibilización referida a  mi reciente  libro que además cuenta  la historia de las logias del GODF en Asturias, por lo demás, y que algunos profesores a los cuales les había hecho llegar el libro pues se quedaron un poco extrañados de que no coincidieran ambos relatos, y máxime cuando mi libro  se entregó como regalo de logia en el 2004, y todo estaban de acuerdo con su contenido,



Detalles que nos dejan a nosotros mismos bastante mal, pues podemos estar en contra unos de otros por mil razones, pero lo cortés no quita lo valiente, claro sino media la envidia, la prepotencia, la falsa modestia, y el control de los medios y las maneras, para pasar por el más santo varón, cuando en realidad estamos ante el Príncipe de Maquiavelo.

Como siempre tengo la esperanza, espero que sea lejana, de cuando lleguen mis papeles personales, pues quede  para los interesados toda una documentación que como ha sido la  reconstrucción de la masonería asturiana, en ocasiones con sus propios papeles.

En fin un Simposio,que pese a todo fue intenso e interesante, y aproveché para charlas con profesores como Esteban Cortijo, especialista en Mario Roso de Luna, con Pere Sánchez Ferré , interesante profesor de los temas masónicos catalanes y simbólicos,  con López Casimiro sobre la masonería granadina con debates como Templo Sagrado  con Muñoz Zafra, y me prestó pro la vida saber de Sergio Sánchéz Collantes.

Un saludo a todos

Víctor Guerra. 
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