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26 noviembre 2010

LA GRAN LOGIA ESPAÑOLA EN ASTURIAS

UNA EXPERIENCIA MASONICA DE CARÁCTER REPUBLICANO EN  ASTURIAS
Tras la aparente ruptura que parece existir en la masonería asturiana del siglo XIX, y que concluye con el supuesto abatimiento de columnas en 1895, (logia Amigos de la Humanidad nº 61 de Gijón) queda un pequeño germen masónico de esta misma logia al menos desde la perspectiva administrativa, pues aún en 1902 estaban extendiendo algunos documentos acreditativos a diversos miembros de la masonería asturiana.

Aún así los restos, al tenor de la repetición de nombres del siglo XIX en las logias del siglo XX, pudiéramos decir que eran más que escasísimas, por lo cual la masonería de 1900, como el ave fénix, de sus escasas cenizas levanta columnas con tanto ímpetu que tras un primer triángulo[1] formado en 1911, por tres francmasones cuyas iniciales de sus nombres formarán el acróstico (AMESE) dando así lugar a la primera piedra masónica del primer tercio del siglo XX que se levanta en Asturias.

La masonería de este siglo va a desentenderse de algunas concepciones ideológicas y políticas del pasado siglo, constituyéndose en una masonería mucho más prosaica, donde las clases emergentes ya no la compondrán industriales o abogados, sino que la pluralidad de clases e ideológica intentará ser una constante que se irá plasmando a lo largo de los veinticinco años que la masonería asturiana tendrá como plazo, hasta la gran hecatombe que significó la caída del régimen republicano y la llegada de Franco al poder en 1937.

En esos años, tras un primer triángulo, se conforma la primera logia justa y perfecta en Asturias con 12 hermanos que toman el nombre del ilustrado gijonés como título de su taller, quedando como Jovellanos nº 337, bajos los auspicios del GOE. El siguiente cuadro lógico (el primero era del mes de julio de 1912) será de diciembre del mismo año, donde se registra la presencia de treinta y tres hermanos, entre los cuales ya encontramos a diversos masones que copan lugar en el consistorio gijonés como concejales (Casimiro Acero, Eleuterio Alonso..., y otros que ocupan en la sociedad asturiana un lugar destacado como Melquíades Álvarez, que luego sería diputado reformista, ó Teodomiro Menéndez, diputado socialista; también se registran en estos primeros cuadros los francmasones que luego van a regir la Gran Logia Regional del Noroeste (GLRN) órgano coordinador que presidirá los destinos de los talleres bajo sus auspicios casi hasta su extinción.

En clave interna y haciendo proyección de los ideales masónicos en el seno del taller gijonés se presentan diversas planchas muy enraizadas con la realidad social y política del momento, donde destacan algunas que ponen ante el cuadro de la logia temas como: Las Logias obreras y su inserción en la vida masónica, y otra sobre La lucha contra el analfabetismo, y una tercera sobre Tributación de entidades mercantiles en la Ley de utilidades del Estado. Lo cual denota una alta preocupación social y política.

Esta prestigiosa logia la Jovellanos nº 337 pone a su vez en marcha la denominada Escuela Neutra, que arranca al mismo tiempo que la logia, y cuya vida al menos documentalmente concluye en 1933

Pero entre los años 1922 y 1924 se va a producir dentro de la masonería española un cambio organizativo con la constitución de las grandes logias regionales[2], constituyéndose en Asturias la correspondiente Gran Logia Regional del Noroeste; será en esos mismos tiempos cuando por distintos motivos que van desde la masificación dentro del taller Jovellanos con ciento veintitrés miembros, a la gran influencia que empieza a observarse del reformismo en el seno del taller, cuando el núcleo central de este taller comience a desmembrarse en pequeños talleres, sin que la logia madre pierda, por otro lado un ápice de consistencia, puesto que se ve reforzada con nuevas incorporaciones.

Será en este momento cuando aparezca por primera vez en Asturias el nombre de un taller “Astúrica” que va a trabajar bajo los auspicios de una nueva obediencia la Gran Logia Española, nada nos dice las documentaciones de los talleres existentes en Asturias de tal proyecto, ni la GLRN, habla del tema en sus respectivos balaustres con el Gran Consejo Simbólico del Grado 33º, es más todo el expediente[3] de este taller existente en el Archivo de Salamanca se reduce a una sola hoja en la cual se reproduce una noticia del boletín de la Gran Logia Española del mes de Marzo de 1925 “ Decreto.- Queda definitivamente constituida la Respetable Logia Astúrica en los valles de Gijón (Asturias) que consta en el Registro General bajo el nº 27”.

Esta es la única referencia que se encuentra de esta logia y de la cual se ignoran sus cuadros lógicos, o el desarrollo e implantación del taller, que por otra parte adopta un nombre de cierto matiz regionalista, creo que único en la historia de la masonería asturiana. En otro tipo de documentos, se van encontrando referencias lejanas ya muy posteriores e imprecisas, e incluso en algún expediente o declaración-retractación se menciona la existencia de un taller dependiente de la Gran Logia Catalono-Balear, denominado Astúrica, en estos términos:

que un individuo en unión a José Mª López Fombona, ambos antiguos republicanos, hicieron gestiones hace años para constituir en Gijón una Logia dependiente de la Gran Logia Española, y al parecer crearon un triángulo” ó que hay “ referencias de haber funcionado en Gijón algunas logias irregulares en las que actúo éste miembro, teniendo sus centros de propaganda en las sociedades Republicanas y el en Ateneo Obrero, Asociación Náutica, Sociedad Espiritista y Sociedades Obreras “,[4]

Evidentemente a los redactores nos les faltaba razón puesto que la Gran Logia Española, proviene de una serie de movimientos como La Gran Logia Regional Catalano-Balear, que tras un pacto suscrito con el Gran Oriente Español que se rompe en 1920, se constituye en Potencia Simbólica Nacional, extendiendo por tanto su jurisdicción a toda España con la denominación de Gran Logia Española[5]

Diversos rastreos por expedientes personales y de logias en busca de cuadros lógicos u otros datos, sólo han arrojado como miembros de tal taller a una serie de miembros de una cierta entidad. ¿Quiénes eran éstos masones que traen hasta Asturias la Gran Logia Española? Uno de ellos, y quien parece que pone en marcha el taller es:
Jose Mª López Fombona. Nace en Gijón un 17 de Noviembre de 1882, en el seno de una numerosa familia, lo que pronto le obliga desde muy temprana edad a trabajar cuya labor combina con los estudios reglados y también con la adquisición de una autodidacta cultura.

En esa línea de precocidad y también por estar muy implicado en los movimientos obreros, Fombona milita ya desde muy temprano en el Partido Republicano Federal. En 1913 “ve la luz” de los secretos hiramistas en le seno de casi recién constituido taller Jovellanos nº337 de Gijón, donde adopta el simbólico de “Ptolomeo”, su iniciación se registra el 3 de enero de 1913, en septiembre del mismo año su mandil ya tiene la baveta doblada, señal de que su salario lo recibe en la columna de.... cómo corresponde a un Compañero (2º) .

En el seno del taller desarrolla el cargo de Portaestandarte, y no parece que tenga una destacada actuación dentro de la logia, tal vez porque sus esfuerzos están más orientados en la actividad política, de hecho es dado de baja por falta de asistencia y pago el 31 de Mayo de 1915, tal y como así consta en la Información Reglamentaria.

El hermano Ptolomeo inserto en el movimiento republicano desde el Centro Instructivo Republicano de Gijón[6], en el que está presente en casi toda su andadura accederá al cargo de Concejal del Ayuntamiento de Gijón, cargo que ejerce hasta 1920

De nuevo es elegido Concejal en 1922, cesando en el cargo tras implantarse la Dictadura de Primo de Rivera.

Será en este ínterin temporal cuando José María López Fombona de comienzo al proceso de la creación de una logia desmarcada totalmente del resto de los proyectos masónicos que se dan en la región, lo cierto es que no existen pues cuadros lógicos, aunque otras referencias apuntan a que llegó a la Veneratura de dicha formación.

En cuanto al periplo masónico la siguiente referencia es ya muy tardía del 31 de diciembre de 1938 y está contenida en una octavilla escrita a máquina y que dice así:

“ en la última reunión del Consejo (26.2) indiqué que el H\ Jose María López Fombona de Gijón, actualmente Secretario del Juzgado de 1ª Instancia Valdepeñas, deseaba una certificación de su situación masónica, y a la vez que se ponía incondicionalmente a la disposición de la Gran Logia Española.- ¿ Se hizo algo?..”[7]

Como casi todos los masones asturianos fue encausados en la Causa General nº 155 de Galicia y Asturias de 1937.

[1] El Triángulo es la formación mínima dentro de la masonería, que puede estar contenida por un mínimo de tres miembros entre los que debe haber un maestro masón.
[2] Con relación a este tema es interesante la aportación de Mª Dolores Gómez Molleda “La masonería en la crisis española del siglo XX” Edt. Universitarias
[3] Expediente AHNS nº 3-A 737, Logia Astúrica nº 27
[4] Declaraciones en expedientes personales de Emilio Suárez y Gervasio de la Riera haciendo mención del también masón Federico Fernández y López Fombona.
[5] Al respecto se pueden consultar las obras de Mª Dolores GOMEZ MOLLEDA:. “La masonería en la crisis española del siglo XX” y J. Ignacio CRUZ. “Masonería y Educación en la República Española”.
[6] Expediente AHPA Rollo 1409;-1410
[7] Dicha nota está contenida en el expediente arriba mencionado.

Texto  propiedad de Victor GUERRA.

Este texto pertenece a l trabajo Masonería en Gijón siglo XIX –XX (aún sin publicar

12 abril 2009

UNA EXPERIENCIA MASONICA DE CARÁCTER REPUBLICANO: LA GRAN LOGIA ESPAÑOLA en ASTURIAS (II)

HOmenaje Logia 003

Otro miembro de este extraño taller es Federico Fernández, del que apenas hay noticias, de hecho no se le encuentra dentro del listado de expedientes masónicos asturianos, la referencia de su pertenencia a la logia Astúrica, es debida a las acusaciones que hacen otros miembros de la masonería, con motivo de sus actas de retractación, donde se habla de un tal Federico Fernández, sin que se den más detalles al respecto.

Quien si perteneció, no la logia Astúrica, pero sí a otro taller en Madrid, dependiente así mismo de la Gran Logia Española es Herminio Alvarez García.[1] Este francmasón originario del pueblo de las Agüeras (Concejo de Quirós), se inicia en la cubana logia Hijos de la Patria en los valles de la Habana, y lo hace concretamente el 5 de julio de 1909; apenas unos días más tarde pide la baja con Plancha de Quite[2].

Tres años más tarde Herminio regulariza su situación masónica para incardinarse en el seno del taller gijonés Jovellanos 337, concretamente el 28 de diciembre de 1912; para cuatro años más tarde volver, (sin que apenas haya habido cambios en su curriculum masónico) a pedir la baja voluntaria con Plancha de Quite.

Posiblemente su petición esté mediatizada por su incorporación a la logia madrileña la Catoniana, será en dicha logia en la cual reciba sus dos próximas exaltaciones: a Compañero (2º) en febrero y a Maestro Masón (3º) en octubre, de 1919 y desempeñando los cargos de Secretario en ese año, y de 2º Vigilante en 1920.

Este inquieto francmasón, abandona la Catoniana en el año 20, para entrar en la logia Life dependiente de la Gran Logia Regional del Centro. En julio de 1922, ostenta dentro del cuadro de dignidades de dicho taller el cargo de 1º Vigilante, para ya en 1924 dar el salto definitivo a la Gran Secretaría del ente coordinador de las logias dependientes de la Gran Logia Regional del Centro, a la vez que ocupa el cargo de Venerable Maestro de la logia Life, de cuyo cargo dimite en mayo de 1927, por falta de apoyo del taller.

Año a partir del cual el “quirosan” Herminio Álvarez abandona definitivamente las logias del Gran Oriente Español, que en aquél momento estaban en fase de fusión con la Gran Logia Española que encabezaba Manuel Ximénez, aunque el grupo menos tendente al ecumenismo, encabezado por el Gran Maestre Esteva [3], se sale con la suya, agregando además nuevos efectivos a la Obediencia, como es le caso de Herminio que pasa a formar parte de la nueva obediencia la Gran Logia de Española, a través de uno de sus talleres en Madrid, concretamente la logia Solidaridad

Sí ya dentro del GOE, la carrera masónica del quirosán ya era importante, será en el seno de esta nueva estructura, cuando su nombre brille aún más, pues ocupará los cargo de administrador del Boletín Oficial de dicha Obediencia en 1930, siendo a la vez representante de varias logias ante Grandes Asambleas: la Viriato de Melilla, en 1930, y Renovación en 1931; y será Gran Consejero de la Orden para el bienio 1935-37; pasando a su vez a ser Gran Tesorero de la Gran Logia Española en 1937.

Con la caída de España en manos franquistas, los responsables de la masonería están obligados a poner pies en polvorosa, pues saben que aquí su vida corre peligro de ahí que terminen como tantos otros en el exilio, y será precisamente cuando encontremos a Herminio de nuevo, sin que ello suponga una ruptura con la masonería. A Herminio lo encontramos pues en 1948 en un escrito sobre “La francmasonería española en el exilio” en el cual se nos indica que por ese tiempo el GOE y la Gran Logia Española con la aprobación de la Gran Logia Valle de México[4] se asentaron las dos obediencias españolas, siendo Gran Secretario de la Gran Logia Española precisamente Herminio Álvarez, en cuyo escrito se da su dirección en México: Apartado 7154 de México D.F.

Si hasta ahora lo concerniente a este taller era un tanto extraño, más rocambolesco va a parecer, cuando se cite que hay una seudo vinculación con este taller de dos personajes como Paulino Romero Almaraz y Mateo Tagarro.

Paulino Romero Almaraz.. Este zamorano nacido alrededor de 1904, va a ser, como cuenta Salvador Ureña introductor de varios de sus amigos dentro de la masonería.

Casi todo lo que se sabe de Paulino Romero es a través de las declaraciones de otros y del expediente que le realizaron los Servicios de Recuperación en los cuales se detalla que había sido:
Comisario de Policía de Barcelona, pertenecía a la Masonería desde que estalló la revolución en Madrid, siendo nombrado más tarde Comisario de Orden Público del Consejo de Gobierno de Asturias (información desde Tánger)

En otro documento del expediente: plancha nº 2032 de la Gran Logia Regional del Noroeste dirigida al Gran Consejo Federal Simbólico el 6 de Junio de 1934 se la siguiente referencia:
Aún a sabiendas de las escasa o muchas posibilidades de éxito nos permitimos trasladaros la petición del Trang:. “Astúrica” a favor del H:. Paulino Romero, de que trata la plancha, cuya copia adjuntamos.

Es evidente que ni la iniciación ni la filiación de Paulino Romero quedan muy claras puesto que sí perteneció al triángulo Astúrica que fundó José María López Fombona, no sabemos en que momento eso sucedió ni como llegó hasta dicho triángulo.

Parece al tenor de la documentación existente, que Paulino debió pertenecer a la logia Jovellanos nº 1, donde algunos documentos policiales le circunscriben con el simbólico de Pablo Iglesias, y con el grado de Maestro Masón (3º) y después debió pasarse al citado triángulo.

En 1937 volvemos a tener noticias de este alto cargo de la policía puesto que se dirige a la logia Accidental [5] nº 1 de Valencia, logias éstas que surgieron como fruto de la debacle que produjo la Guerra Civil:

una vez trasladado todo el aparto burocrático y gubernamental a Valencia en Noviembre de 1936 y superadas las dificultades iniciales, los numerosos masones llegados a la ciudad se plantearon la posibilidad de continuar con sus trabajos de una manera regular e independiente, agrupados en talleres circunstanciales y por supuesto sin romper ningún vinculo con sus logias d e origen”

Así como Paulino pide su afiliación a una de estas logias puesto que estaba en posesión de las debidas credenciales masónicas. En el citado trabajo sobre las logias accidentales valencianas[6], que presenta una anexo de masones reafiliados, el único miembro que procede de un taller asturiano es Francisco Marzo de simbólico Bálsamo y provenía de la logia Argüelles.

Tal vez el hecho de que Paulino Romero no aparezca en dicho listado, fue debido a los problemas burocráticos de las logias con su posterior traslado a Barcelona, junto con el nombramiento de Paulino como Comisario en Barcelona, no debieron dar tiempo a inscribirlo como miembro de la logia Accidental nº 1, a la cual solicitó su reafiliación.

Sin embargo encontramos a este francmasón al igual que al anterior, en un trabajo que realizó el Supremo Consejo del Grado 33 titulado: Supremo Consejo del Grado 33 para España y sus Dependencias. Revisión de sentencia (Reparación de una injusticia) donde se cuentan las vicisitudes de la masonería en el exilio y de la existencia y luchas entre los dos Supremos Consejos que se dieron en el exilio, en dicho trabajo encontramos al pie de una carta que allí se reproduce con fecha del 10 de octubre de 1948 miembros todos ellos del Grande Oriente Español y ostentando grados filosóficos a Paulino Romero Alcaraz y otro asturiano José Fuertes de la Fuente

En 1930, el número de afiliados a la Gran Logia Española era de 1.877 miembros distribuidos en 52 logias; la inclinación ideológica de esta Obediencia era de un intenso matiz republicano cuyo ideario va a estar presente en las bases de debate para la Constitución Republicana de 1931, basando buena parte de su actuación sobre dos grandes pilares la República y el anticlericalismo y cuyos postulados van a estar engarzados varios personajes en la fundación y desarrollo de esta Obediencia y en la trama histórica de la segunda república: Francisco Esteva de simbólico “Riego” iniciado en febrero de 1901, José Matamala, Fernando Valera, Luis Companys; Alejandro García Lerroux ó Torres Campañá.


[1] AHNS Expediente personal A-83/12 ó AHPA Rollo 271 y 272
[2] Documento por el cual un francmasón puede dejar la logia y tener sus derechos masónicos en orden puesto que ha cumplido con los deberes de capitación y no estar inmerso en ningún proceso masónico.
[3] Francisco Esteva Bertrán, pertenecía ala logia “Redención” nº 2 de Barcelona, y fue iniciado el 22 de febrero de 1901 , con el simbólico “Riego”.
[4] A la Gran Logia Española el 5 de febrero de 1945 le fue otorgada la misma hospitalidad y asilo en México mediante el decreto nº 441, como antes se había hecho con el GOE.
[5] SANPEDRO RAMO, V,. SOLER BAUTISTA, Emilia; en su trabajo “Las logias accidentales de Valencia durante la guerra civil” “La Masonería en la España del siglo XX” , VII Symposiun Internacional de Historia de la Masonería Española. Toledo 1995
[6] AHNS Legajo 597 A. Expediente 1.2.1

Trabajo Inédito de Víctor Guerra del  futuro libro Masonería en Gijón

29 marzo 2009

UNA EXPERIENCIA MASONICA DE CARÁCTER REPUBLICANO: LA GRAN LOGIA ESPAÑOLA en ASTURIAS

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Tras la aparente ruptura que parece existir en la masonería asturiana del siglo XIX, y que concluye con el supuesto abatimiento de columnas en 1895, (logia Amigos de la Humanidad nº 61 de Gijón) queda un pequeño germen masónico de esta misma logia al menos desde la perspectiva administrativa, pues aún en 1902 estaban extendiendo algunos documentos acreditativos a diversos miembros de la masonería asturiana.

Aún así los restos, al tenor de la repetición de nombres del siglo XIX en las logias del siglo XX, pudiéramos decir que eran más que escasísimas, por lo cual la masonería de 1900, como el ave fénix, de sus escasas cenizas levanta columnas con tanto ímpetu que tras un primer triángulo[1] formado en 1911, por tres francmasones cuyas iniciales de sus nombres formarán el acróstico (AMESE) dando así lugar a la primera piedra masónica del primer tercio del siglo XX que se levanta en Asturias.

La masonería de este siglo va a desentenderse de algunas concepciones ideológicas y políticas del pasado siglo, constituyéndose en una masonería mucho más prosaica, donde las clases emergentes ya no la compondrán industriales o abogados, sino que la pluralidad de clases e ideológica intentará ser una constante que se irá plasmando a lo largo de los veinticinco años que la masonería asturiana tendrá como plazo, hasta la gran hecatombe que significó la caída del régimen republicano y la llegada de Franco al poder en 1937.

En esos años, tras un primer triángulo, se conforma la primera logia justa y perfecta en Asturias con 12 hermanos que toman el nombre del ilustrado gijonés como título de su taller, quedando como Jovellanos nº 337, bajos los auspicios del GOE. 

El siguiente cuadro lógico (el primero era del mes de julio de 1912) será de diciembre del mismo año, donde se registra la presencia de treinta y tres hermanos, entre los cuales ya encontramos a diversos masones que copan lugar en el consistorio gijonés como concejales (Casimiro Acero, Eleuterio Alonso..., y otros que ocupan en la sociedad asturiana un lugar destacado como Melquíades Álvarez, que luego sería diputado reformista, ó Teodomiro Menéndez, diputado socialista; también se registran en estos primeros cuadros los francmasones que luego van a regir la Gran Logia Regional del Noroeste (GLRN) órgano coordinador que presidirá los destinos de los talleres bajo sus auspicios casi hasta su extinción.

En clave interna y haciendo proyección de los ideales masónicos en el seno del taller gijonés se presentan diversas planchas muy enraizadas con la realidad social y política del momento, donde destacan algunas que ponen ante el cuadro de la logia temas como: Las Logias obreras y su inserción en la vida masónica, y otra sobre La lucha contra el analfabetismo, y una tercera sobre Tributación de entidades mercantiles en la Ley de utilidades del Estado. Lo cual denota una alta preocupación social y política.

Esta prestigiosa logia la Jovellanos nº 337 pone a su vez en marcha la denominada Escuela Neutra, que arranca al mismo tiempo que la logia, y cuya vida al menos documentalmente concluye en 1933
.
Pero entre los años 1922 y 1924 se va a producir dentro de la masonería española un cambio organizativo con la constitución de las grandes logias regionales[2], constituyéndose en Asturias la correspondiente Gran Logia Regional del Noroeste; será en esos mismos tiempos cuando por distintos motivos que van desde la masificación dentro del taller Jovellanos con ciento veintitrés miembros, a la gran influencia que empieza a observarse del reformismo en el seno del taller, cuando el núcleo central de este taller comience a desmembrarse en pequeños talleres, sin que la logia madre pierda, por otro lado un ápice de consistencia, puesto que se ve reforzada con nuevas incorporaciones.

Será en este momento cuando aparezca por primera vez en Asturias el nombre de un taller Astúrica que va a trabajar bajo los auspicios de una nueva obediencia la Gran Logia Española, nada nos dice las documentaciones de los talleres existentes en Asturias de tal proyecto, ni la GLRN, habla del tema en sus respectivos balaustres con el Gran Consejo Simbólico del Grado 33º, es más todo el expediente[3] de este taller existente en el Archivo de Salamanca se reduce a una sola hoja en la cual se reproduce una noticia del boletín de la Gran Logia Española del mes de Marzo de 1925 “ Decreto.- Queda definitivamente constituida la Respetable Logia Astúrica en los valles de Gijón (Asturias) que consta en el Registro General bajo el nº 27”.

Esta es la única referencia que se encuentra de esta logia y de la cual se ignoran sus cuadros lógicos, o el desarrollo e implantación del taller, que por otra parte adopta un nombre de cierto matiz regionalista, creo que único en la historia de la masonería asturiana. En otro tipo de documentos, se van encontrando referencias lejanas ya muy posteriores e imprecisas, e incluso en algún expediente o declaración-retractación se menciona la existencia de un taller dependiente de la Gran Logia Catalono-Balear, denominado Astúrica, en estos términos:

que un individuo en unión a José Mª López Fombona, ambos antiguos republicanos, hicieron gestiones hace años para constituir en Gijón una Logia dependiente de la Gran Logia Española, y al parecer crearon un triángulo” ó que hay “ referencias de haber funcionado en Gijón algunas logias irregulares en las que actúo éste miembro, teniendo sus centros de propaganda en las sociedades Republicanas y el en Ateneo Obrero, Asociación Náutica, Sociedad Espiritista y Sociedades Obreras “,[4]

Evidentemente a los redactores nos les faltaba razón puesto que la Gran Logia Española, proviene de una serie de movimientos como La Gran Logia Regional Catalano-Balear, que tras un pacto suscrito con el Gran Oriente Español que se rompe en 1920, se constituye en Potencia Simbólica Nacional, extendiendo por tanto su jurisdicción a toda España con la denominación de Gran Logia Española[5]

Diversos rastreos por expedientes personales y de logias en busca de cuadros lógicos u otros datos, sólo han arrojado como miembros de tal taller a una serie de miembros de una cierta entidad. ¿Quiénes eran éstos masones que traen hasta Asturias la Gran Logia Española? Uno de ellos, y quien parece que pone en marcha el taller es:

Jose Mª López Fombona. Nace en Gijón un 17 de Noviembre de 1882, en el seno de una numerosa familia, lo que pronto le obliga desde muy temprana edad a trabajar cuya labor combina con los estudios reglados y también con la adquisición de una autodidacta cultura.

En esa línea de precocidad y también por estar muy implicado en los movimientos obreros, Fombona milita ya desde muy temprano en el Partido Republicano Federal. En 1913 “ve la luz” de los secretos hiramistas en le seno de casi recién constituido taller Jovellanos nº337 de Gijón, donde adopta el simbólico de “Ptolomeo”, su iniciación se registra el 3 de enero de 1913, en septiembre del mismo año su mandil ya tiene la baveta doblada, señal de que su salario lo recibe en la columna de.... cómo corresponde a un Compañero (2º) .

En el seno del taller desarrolla el cargo de Portaestandarte, y no parece que tenga una destacada actuación dentro de la logia, tal vez porque sus esfuerzos están más orientados en la actividad política, de hecho es dado de baja por falta de asistencia y pago el 31 de Mayo de 1915, tal y como así consta en la Información Reglamentaria.

El hermano Ptolomeo inserto en el movimiento republicano desde el Centro Instructivo Republicano de Gijón[6], en el que está presente en casi toda su andadura accederá al cargo de Concejal del Ayuntamiento de Gijón, cargo que ejerce hasta 1920.

De nuevo es elegido Concejal en 1922, cesando en el cargo tras implantarse la Dictadura de Primo de Rivera.

Será en este ínterin temporal cuando José María López Fombona de comienzo al proceso de la creación de una logia desmarcada totalmente del resto de los proyectos masónicos que se dan en la región, lo cierto es que no existen pues cuadros lógicos, aunque otras referencias apuntan a que llegó a la Veneratura de dicha formación.

En cuanto al periplo masónico la siguiente referencia es ya muy tardía del 31 de diciembre de 1938 y está contenida en una octavilla escrita a máquina y que dice así:

“ en la última reunión del Consejo (26.2) indiqué que el H\ Jose María López Fombona de Gijón, actualmente Secretario del Juzgado de 1ª Instancia Valdepeñas, deseaba una certificación de su situación masónica, y a la vez que se ponía incondicionalmente a la disposición de la Gran Logia Española.- ¿ Se hizo algo?..”[7]

Como casi todos los masones asturianos fue encausados en la Causa General nº 155 de Galicia y Asturias de 1937.

De su hermano de sangre, Aquilino López Fombona [8]poco sabemos; lo que a día de hoy nos consta es que también estuvo afiliado a la logia Astúrica nº 27, como así lo demuestra un diploma extendido por la Gran Logia Española el 28 de noviembre de 1925, donde se hace constar que Aquilino López Fombona ostenta el grado de Maestro Masón (3º), cuyo titular además responde al nombre simbólico de Prometeo.

La siguiente vez que encontremos a Aquilino Fombona será durante el movimiento revolucionario de 1934; aunque no interviene directamente en los sucesos, tal vez debido a su cojera, aún así es detenido en Teverga por el propio Comandante Doval, la razón de su detención obedecía a que Aquilino, al igual que su hermano se habían destacado en la Dictadura de Primo Rivera, por atacar desde la prensa gijonesa, precisamente los métodos violentos y represores, de éste benemérito miembro de la Guardia Civil. Es pues trasladado en su detención a la cárcel de la Adoratrices, donde es víctima de brutales palizas que le llevaron según diversos testimonios a la locura, de hecho se le recuerda gritando en le interior de la celda: Luz, luz masónica. [9]


[1] El Triángulo es la formación mínima dentro de la masonería, que puede estar contenida por un mínimo de tres miembros entre los que debe haber un maestro masón.
[2] Con relación a este tema es interesante la aportación de Mª Dolores Gómez Molleda “La masonería en la crisis española del siglo XX” Edt. Universitarias
[3] Expediente AHNS nº 3-A 737, Logia Astúrica nº 27
[4] Declaraciones en expedientes personales de Emilio Suárez y Gervasio de la Riera haciendo mención del también masón Federico Fernández y López Fombona.
[5] Al respecto se pueden consultar las obras de Mª Dolores GOMEZ MOLLEDA:. “La masonería en la crisis española del siglo XX” y J. Ignacio CRUZ. “Masonería y Educación en la República Española”.
[6] Expediente AHPA Rollo 1409;-1410
[7] Dicha nota está contenida en el expediente arriba mencionado.
[8] AHNS Expediente personal B-341/55 ó AHPA Rollo 282.
[9] Declaraciones de Ignacio Lavilla redactor del Periódico “Avance” , y recogidas en la Historia General de Asturias. (Octubre del 34” P.I. Taibo. Gijón.

Trabajo inédito  del futuro libro sobre la Masonería en Gijón Víctor Guerra

13 enero 2008

UN QUIROSANO EN MASONERIA

Hace un tiempo presenté una ponencia ante el CEHME sobre los Asturianos masones en la Diáspora, pues bien, uno de los Hermanos Masones que allí desarrollaba es :

Herminio Alvarez García.[1] de simbólico Asturias y grado de Maestro Masón (3º) perteneció, al triángulo Astúrica, (Gijón), dependiente de la Gran Logia Española.

Este francmasón originario del pueblo de las Agüeras (Concejo de Quirós), se inicia en los Hijos de la Patria, sita en los valles de la Habana, y lo hace concretamente el 5 de julio de 1909; apenas unos días más tarde solicita la baja con Plancha de Quite[2].

Tres años más tarde Herminio regulariza su situación masónica para incardinarse en el seno del taller gijonés Jovellanos 337, lo que efectúa el 28 de diciembre de 1912; para cuatro años más tarde volver a pedir la baja voluntaria con plancha de quite, sin que apenas haya habido cambios en su curriculum masónico.

Posiblemente su petición esté mediatizada por su inminente incorporación a la logia madrileña La Catoniana, será en dicha logia en la cual reciba sus dos próximas exaltaciones: a Compañero (2º), en febrero, y a Maestro Masón (3º) en octubre de 1919. Desempeñando los cargos de Secretario en est último año , y el de 2º Vigilante en 1920.

Este inquieto francmasón, abandona la Catoniana en diciembre de 1920, aunque se estaba reuniendo con HH:. , de la LIFE sin comunicárselo ni a su logia de origen ni al GOE, lo que causa una apertura de expedientes al respecto.

Al final se le da de baja, y pasa a re-afiliarse en la logia LIFE dependiente de la Gran Logia Regional del Centro. En julio de 1922, ostenta dentro del cuadro de dignidades de dicho taller el cargo de 1º Vigilante, para ya en 1924 dar el salto definitivo a la Gran Secretaría del ente coordinador de las logias dependientes de la Gran Logia Regional del Centro, a la vez que ocupa el cargo de Venerable Maestro de la logia LIFE, de cuyo cargo dimite en mayo de 1927, por falta de apoyo del taller.

Año a partir del cual el “quirosán” Herminio Álvarez, abandona definitivamente las logias del Gran Oriente Español, que en aquél momento estaban en fase de conversación para fusionarse con la Gran Logia Española que encabezaba Manuel Ximénez, aunque el grupo menos tendente al ecumenismo, encabezado por el Gran Maestre Esteva[3], se sale con la suya, agregando además nuevos efectivos a la Obediencia, como es el caso de Herminio, que pasa a formar parte del cuadro directivo de la nueva obediencia la Gran Logia de Española, a través de uno de sus talleres en Madrid, concretamente de la logia Solidaridad.

Sí ya dentro del GOE, la carrera masónica del quirosán era importante, será en el seno de esta nueva estructura, cuando su nombre brille aún más, pues ocupará los cargos de administrador del Boletín Oficial de dicha Obediencia en 1930, siendo a la vez representante de varias logias ante Grandes Asambleas: La Viriato de Melilla, en 1930, y Renovación en 1931; y será Gran Consejero de la Orden para el bienio 1935-37; pasando a su vez a ser Gran Tesorero de la Gran Logia Española en 1937.

Con la caída de España en manos franquistas, los responsables de la masonería están obligados a poner pies en polvorosa, pues saben que aquí su vida corre peligro de ahí que termine, como tantos otros en el exilio, y será en ese momento cuando encontremos de nuevo al quirosano, sin que ello haya supuesto una ruptura en su andar masónico.

Lo reencontramos en 1948 en un escrito sobre “La francmasonería española en el exilio”, en el que nos indica que por ese tiempo el GOE y la Gran Logia Española, con la aprobación de la Gran Logia Valle de México[4] asentaron en tierra mejicana de manera regular las dos obediencias, siendo Gran Secretario de la Gran Logia Española precisamente Herminio Álvarez García, en cuya publicación aporta su dirección: Apartado 7154. México D.F.

En la Logia La Catoniana de Madrid; hay otro asturiano: Enrique Alvarez García de simbólico Sama, al que se le da de baja por falta de asistencia y pago, el 20 de noviembre de 1921.

En este madrileño taller masónico volveremos a encontrar a buena parte de la saga Seguí: Salvador Seguí Marty como 1º Experto, y a Salvador Seguí Marco como Maestro de Banquetes.

También en el cuadro lógico del taller madrileño aparece Pedro Rico López, de posible ascendencia asturiana.



[1] AHNS . Expediente personal. A-83/12 .
[2] Documento por el cual un francmasón puede dejar la logia y tener sus derechos masónicos en orden puesto que ha cumplido con los deberes de capitación y no estar inmerso en ningún proceso masónico.
[3] Francisco Esteva Bertrán, pertenecía a la logia “Redención” nº 2 de Barcelona, y fue iniciado el 22 de febrero de 1901 , con el simbólico “Riego”.
[4] A la Gran Logia Española el 5 de febrero de 1945 le fue otorgada la misma hospitalidad y asilo en México mediante el decreto nº 441, como antes se había hecho con el GOE.

Victor Guerra

06 julio 2007

Martínez Torner: Música y masonería


Tal vez sea el momento de plantear un tema que no es recurente en la masonería, o al menos no lo parece a primera vista, pero los trabajos que lleva adelante desde hace más de una década el profesor y masonólogo Jacinto Torres Mulas, de la Universidad Complutense de Madrid, sobre la presencia de músicos en las logias españolas está aportando toda una cantera de membresías masónicas relacionadas con la música y en cuya faceta Asturias desempeña su papel.

El paradigma masónico en la música lo juega por tópico y típico «La flauta mágica», del francmasón Amadeus Wolfran Mozart, de hecho tal melodía suena con frecuencia en el transcurso de las reuniones o tenidas de los masones, y cómo no, en las ceremonias más solemnes como las iniciaciones de profanos, exaltaciones de grado, o las aperturas de templos, como ha sucedido recientemente en esta misma ciudad, que ha visto levantar dos logias: «Rosario de Acuña», bajo los auspicios del Gran Oriente de Francia, y la «Jovellanos», de la Gran Logia de España.

Aunque hay que apuntar que hay otra música más verbenera o tabernaria y es la que suele o se solía cantar en los ágapes o aquellas otras que reforzaban los vínculos identitarios de los hermanos francmasones, pero hoy prácticamente este último repertorio está en desuso, tal vez porque al final pesó la persecución que se hizo con aquel cartelito de «se prohíbe cantar en este local».

La nómina de francmasones músicos es extensa y va desde el repertorio clásico con músicos como: Liszt, Beethoven; J. C. Bach, Sibelius, Haydn, Sousa, y en el jazz sobresalieron músicos que tuvieron sitial en las logias como Louis Armstrong, Duque Ellington, o en otro estilo Nat King Cole y hasta en la música country hubo notables músicos hiramistas: Gene Autry Roy Rogers, y si nos vamos a España tenemos a Bretón, y un conjunto de músicos militares, compositores arpistas, cantantes, eso sí, menos conocidos que Bretón.

En Asturias no aparecen muchos asturianos masones en la nómina musical, el que sobresale sobre todos ellos es Eduardo Martínez Torner, el mismo al que ahora todo hijo de vecino le ha dedicado conciertos, apologías y actos florales, aunque, como decía Ismael González Arias en el artículo el 50 cabudañu de la muerte de Torner» (La Nueva Quintana 14/12/2004), el desconocimiento de Torner a nivel es enorme. Si ya su figura como musicólogo se dice que es desconocida, ya no digamos su faceta como miembro de la masonería, dato curioso que ha faltado en todas las crónicas y reseñas y antologías que se han venido publicando. Y me ha llamado la atención la pluridiversidad de asociaciones que se han sumado al homenaje y que espero que sigan en ese proyecto aún sabiendo que su homenajeado era un hombre que, junto con su hermano de sangre Florentino, formó parte de las logias madrileñas.

No sé si el olvido ha sido premeditado, como tantas otras veces, o ha sido fruto del desconocimiento que existe sobre la masonería, y producto de la poca inclinación que hay entre los investigadores por cotejar datos con los archivos existentes en España sobre la membresía masónica.
Valgan, pues, estas notas para completar las reseñas apologéticas sobre los Torner. Eduardo Martínez Torner nace el 7 de abril de 1888 en Oviedo y en 1920, recién casado con Jovita María Olvido Cue Landa, se instala en la masónica calle de Bretón de los Herreros; su hermano Florentino, a la sazón nacido el 24 de agosto de 1894 en Oviedo, y profesor reside en Huelva, también se inserta en la orden masónica que en esos momentos se atomizaba en torno al Gran Oriente Español.

Eduardo Martínez Torner manifiesta su deseo de entrar en masonería sobre noviembre de 1921, como así se materializa en la carta que la logia en la que solicitó entrada envía al Consejo de la Orden con fecha del 1 de diciembre de 1921, en la cual comunica que ha sido propuesto para ser iniciado como masón el músico Eduardo Torner, cosa que finalmente se realiza en el seno de un antiguo taller que ya encontramos fundado en 1882, se trata de la prestigiosa logia madrileña la Hispano Americana n.º 379 el 11 de enero de 1922, y en cuya ceremonia adopta el nombre simbólico de «Voluntad», recibiendo como tal iniciado masón los preceptivos aditamentos de mandil y guantes.

En esa misma logia se le exalta al grado de Compañero el 20 de julio del mimo año.

En ese mismo taller encontramos a Pedro Rico López, que fue alcalde de Madrid, a Abad Conde, a socialistas como Daniel Anguiano y en esa misma época en los bancos masónicos se sientan varios asturianos, como Bernardo Casielles Puerta, uno de los pocos toreros asturianos y el único que reza como masón, e iniciado unos meses antes en junio de 1921; también encontramos al periodista Eladio Fernández Egocheaga,que desempeñó un papel importante en la organización del movimiento obrero de Nerva (Huelva); más adelante, también tenemos en la misma logia a otro músico, Florentino Jiménez de Celis, y a Ismael Álvarez Álvarez Suárez Crosa.

No hay constancia en el expediente de Eduardo Martínez de una sucesiva presencia en otras logias, o petición de baja por viajes, o expulsión por falta de pago. Ignoramos si por otro lado tuvo relación con la masonería inglesa en su largo exilio, cuestión que falta por estudiar, y sería interesante saber si su iniciación como masón, que es un momento estelar y único en cada francmasón, (de ahí la PII, nº 10 y 18 de «La flauta mágica», de Mozart) se reconoce en alguno de sus trabajos, ya que esa emoción de descubrir la luz, tras un tiempo en la más absoluta de las oscuridades, suele estar presente en muchas icono grafías musicales, pictóricas o literarias de muchos miembros de la Orden.

Sabemos por la Memoria Anual de 1922 de la logia Hispano Americana, que Torner dio una conferencia de orden interno, titulada «Música antigua», siendo acompañado al violín por el H...Frígola. Asimismo, amenizó varias veladas de Adopción de Lovetones con su quehacer al piano.

De quien sí tenemos constancia como masón de larga trayectoria es de su hermano Florentino. Éste fue iniciado en un taller de la Regional del Mediodía, en la Respetable Logia Minerva n.º 17 de Huelva, y se inicia el 28 de febrero de 1925 por el Rito Escocés Antiguo y Aceptado, adoptando el simbólico de «Shakespeare». El 3 de abril se le exalta a Compañero, y luego tenemos constancia por una carta de presentación que se le entrega a Florentino, por parte de la logia, para que su visita a otro asturiano, en este caso al vegadense el Ilustre y Poderoso Hermano de la Orden, Augusto Barcia, tenga todo el éxito y aval pertinente.

En 1926 se da como baja en la masonería a Florentino Martínez Torner, según recogen los Servicios Documentales franquistas del Boletín de GOE, pero, en cambio, la historiadora Gómez Molleda le da como diputado socialista adscrito a la Asociación Francmasónica en la que también estaban Fabra Rivas, Rodolfo Llopis, Martínez Gil Simeón Vidarte y, por supuesto, Jiménez de Asúa, los cuales tendrán un papel importante durante las sesiones de 1931 sobre el tema de la religión y su presencia social
.
Éstos son, pues, los datos que no obraban en las distintas reseñas que se han hecho sobre los Torner, y que creo que debe quedar constancia para entender el mundo en el que se han desenvuelto ambos hermanos, y que, además, es una deuda que tenemos con la memoria histórica, aunque habrá que ojear desde la metalingüísticamente si el "axuntabense" tendrá alguna raíz masónica.

Víctor Guerra

Miembro del CEHME -
Institut d'Études et de Recherche Maçonniques (IDERM)-, Francia.

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