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03 octubre 2008

1 Noviembre, en homenaje a los Hermanos masones

Todos somos libres de elegir nuestro destino” 

Jean Paul Sartre

La columna partida uno de los simbolos funerarios masónicos 


Pequeño nicho con los restos de Melquiades Alvarez en el cementerio de la Almudena.


Discreta tumba del Hermano masón y diputado socialista  Teodomiro Menendez, ubicada en Madrid

Tumba de Mario Roso de Luna en el Cementerio Civil de la Almudena


Tumba sencilla de Rosario de Acuña, en el Cementerio del Sucu, en Gijón


El gran mausoleo de Marcelino Gonzalez, situado en el Cementerio de Gijón


Unos Hermanos masones ante la tumba masónica de Juan G. Rio ubicada en Oviedo.


Signo maónico en la única tumba que existe en Asturias con tales signos, y ubicada en el Cementerio del Sucu



Panteón de Gervasio Riera y alguno de sus familiares tambien masones


La sencilla lápide que encierra los restos de Alberto Lera, quien fuera Gran Maestre , de la Gran Logia Regional del Noroeste. (GOE)

26 agosto 2007

Bibliografía sobre el H.:. Melquiades Alvarez


Varios lectores me han pedido que reseñe la bibliografía existente sobre Melquiades Alvarez, como es tarea larga y dura, y que creo que mejor que yo lo cumple el ISBN, por mi parte les dejo los libros que yo manejo al respecto:

Melquiades Alvarez , un liberal en la Segunda Reública.
Luis Iñigo Fernández
Editorial Real Institito de Estudios Asturianos.
(toca muy de pasada el tema masónico)

Melquiades Alvarez , historial de un liberal
Maximiano García Venero.
Ediciones Tebas
(obvia el tema masónico)

El reformismo en España
Manuel Suárez Cortina
Ediciones SIglo XXI
( Dicho autor aporta una importante receta bibliografica )

Un Tribuno Español: Melquiades Alvarez

Antonio L. Oliveros
Editor Silverio Cañada

Melquiades Alvarez mi padre, en el canto de la Moneda
Sarah Alvarez Miranda
Ediciones Nobel
(su hija niega la mayor e intenta hacer pasar la cosa masónica como sino existiera)

Melquiades ALvarez: Profesor Universitario
Justo García Sánchez
Universidad de Oviedo

Tesis doctoral inédita de Melquiades Alvarez
Miguel Alvarez -Buylla
Ediuno. Ediciones Universidad de Oviedo


Estos son los libros sobre que rezan en mis estantes particulares sobre Melquíades Alvarez, y todos en general obvian la faceta masónica y apenas si le dan más mención que unas líneas en algunos de los trabajos citados, se obvia igualmente el peso masónico en el reformismo y las consecuencias del melquiadismo en el seno de la masonería asturiana que fue importante y que se ve cuando las actas de retractación , pues los masones detenidos se presentaban como "gentes de Orden" y como melquiadistas que eran, el pacto de Melquiades con la CEDA hizo que muchos masones seguidores de Melquiades se quedaran en tierra de nadie, y por tanto fueron detenidos por los fascistas por republicanos masones y por los republicanos por colaboradores con las derechas.

Espero que esta reseña sirva para relanzar las lecturas críticas sobre Melquiades, y se haga justicia con su memoria histórica, pues la fundación que el PP preside con su figura, parece medio muerta pues no quiere ni oír ni hablar del tema de la relación del Tribuno con la masonería, y los demás le aparcan en el más oscuro olvido.

Victor Guerra

01 abril 2007

Melquiades Alvarez, como telón de fondo


La idea que tenía con el blos, para esta semana era seguir incorporando temas rtelacionados con Bimenes, pero estos días, ganduleando por la clariniana ciudad de Oviedo, vi en el escaparate de la librería de la Universidad de Oviedo, un libro que no me resistí a dejar allí: Tesis doctoral inédita de Melquíades Álvarez, trabajo que ha publicado la Universidad de Oviedo y todo gracias al trabajo de rescate de los fondos de la Unidad Bibliográfica y Documental de Tesis Doctorales de la Universidad Complutense de Madrid del bisnieto de D. Melquíades: Manuel Álvarez-Buylla.

Se queja Manuel Álvarez-Buylla de que su bisabuelo no haya dejado más escritos, pues quien dominó la palabra, parece que no se prodigó en el uso de la pluma, y que se extendió en esta tesis sobre La Pena, su naturaleza. Examen y crítica de los más importantes sistemas que sobre este punto ha aparecido en la ciencia. Trabajo que presenta D. Melquíades Álvarez el 19 de febrero de 1886.

Teniendo como fondo esta novedad editorial, traigo hasta este blog una reseña de una intervención de Melquíades Álvarez en un acto del GOE y del Grande Oriente de Francia que se recoge en el boletín del GOE de 30 de noviembre de 1916, en la cual intervino la Logia Perseverancia de Salónica, perteneciente al GOE, interviniendo el Hermano Alchez, y también Augusto Barcia, estando representada la logia Plus Ultra sitia en Paris y bajos los auspicios de La Gran Logia de Francia por el Hermano Almarza.

Este trabajo de Melquiades Alvarez puede ilustar muy bien donde y como se situaba la masonería española, ahora que tantos la quieren resitaura en campos y espacios de los cuales era equidistante.


“Invitado por el Gran Maestre para hacer resumen de los discursos pronunciados el Venerables H.:. Melquíades Álvarez, maestro de la palabra, político ilustre y excelente masón, hizo una labor primorosa al sintetizar en un elocuentísimo discurso, como todos los suyos, los conceptos emitidos por los diferentes Hermanos que habían hecho uso de la palabra.

Conocida son las opiniones manifestadas por el ilustre orador en la activa propaganda que viene realizando, y claras y terminantes sus declaraciones en el Congreso de los Diputados a favor de los ideales que los aliados defienden; así es que fue inmensa la satisfacción que le produjo el acuerdo del Gran Consejo, su mayor aproximación a la francmasonería francesa y la presencia en el banquete de la representación del Gran Oriente de Francia, al que dedicó frases laudatorias por su labor progresiva.

Sí como político, dijo, me he declarado francamente aliadófilo, como masón me congratulo de la labor encaminada a propagar tan bellos ideales y a despertar en el pueblo español el amor a las naciones que combaten por el Derecho, por la Libertad, y por el Progreso.

Tiene la convicción de que la mayoría de los españoles simpatiza con los aliados, y que al elemento progresivo representado por la Masonería compete activar y propagar las ideas sustentadas en su credo y consignadas en sus Estatutos.

El Hermano Melquíades Álvarez hizo, en fín, un discurso esencialmente masónico, totalmente desprovisto de alcance político, se manifestó entusiasta de las Instituciones y terminó brindando por el engrandecimiento de la Masonería en España y por el triunfo de las ideas progresivas.
El discurso del Hermano Melquíades Álvarez fue aplaudido con ferviente entusiasmo, tanto por su forma brillante y elocuentísima cuanto por su fondo, inspirado en los ideales de la francmasonería.

Con él tuvo digno remate el Banquete de Confraternidad que dejará memoria en el ánimo de cuantos tuvimos la dicha de concurrir. Después de haberse circulado el Tronco de Beneficencia se retiraron los HH.:. Contentos y satisfechos de tan hermosa fiesta.”
S.:. 33.


Víctor Guerra

29 enero 2007

En recuerdo de Melquiades Alvarez

Nicho de Melquiades Alvbarez en el Cementerio de La Almudena de Madrid


En otro blog, Masonería siglo XXI, hablaba de los masones que habían caido a manos republicanas.

La verdad es que ignoro cuantos fueron, y supongo que fueron pocos, pero en honor a la memoria histórica, hay que decir que muchos masones se encontraron en el bando de la incompresión y fueron detenidos por unos y por otros.

Quién se vío en esas tesituras fue Melquiades Alvarez, El Tribuno, el mismo que ensalza una parte de la derecha más rancia, y que reniega de la masonería como apestados, y a la cual hay que decirle que Melquidaes Alvarez se revistió del mandil masónico.

No tardando mucho expondré en este mismo tablón una de sus planchas.

Valga hoy como memoria de su trabajo este artículo publicado en su día el Diario La Nueva España

A PROPOSITO DE MELQUIADES ALVAREZ, o el CANTO DE LAS DOS MONEDAS.

La moneda de la memoria histórica está amenazada de muerte, pues la a aparición de nuevos autores y las nuevas revisones del marco histórico aportados por gentes como José María Marco; Pío Moa, etc y la labor de hijos, nietos y biznietos que revindican la memoria de sus antepasados ayudados en algunos casos por toda una cohorte de pudientes empresarios, y rancias familias, que reivindican ya sin freno su largo abolengo están logrando entre todos que en parte se desdibujen los contornos de nuestra reciente historia.

Es el caso de lo que está sucediendo con Melquíades Álvarez, al que se le han dedicado varios trabajos, en mi mesa están los estudios de Manuel Suárez Cortina: El reformismo en España; o el Maximiano García Venero: Melquíades Álvarez. Historia de un liberal; Luis Iñigo Fernández con Melquíades Álvarez, un liberal en la segunda Republica, su nieta Sarah Alvarez de Miranda: Melquíades Álvarez, mi padre en el canto de la moneda; Antonio L. Oliveros: Un tribuno español: Melquíades Álvarez; Justo García Sánchez con su trabajo Melquíades Alvarez Profesor Universitario y como no el otro gran trabajo de Antonio Oliveros: Asturias en el resurgimiento español.


Pues bien en toda esta pléyade de trabajos la faceta de francmasón ha quedado escamoteada; escondida y hasta sumergida en los más importantes olvidos la figura del Tribuno Melquidaes: y si embargo bajo el prisma de la historiografía masónica y hasta política, es muy difícil entender la existencia y deesarrollo de Melquíades y del propio Partido Reformista, sin que se aborde esa membresía masónica.

Ya en el libro de su nieta Sarah Álvarez Miranda, prima de un republicano de pro D. Luis Arias Argüelles Meres, que la ayudó en la labor de hacer realidad la publicación del libro, cual experto amanuense de clara estirpe orteguiana y azañista, vuelven a escamotear la pertenencia masónica.

Se obvia en muchos de los abordes que se han hecho el retrato de Melquíades Álvarez esa membresía, y por ende, las consecuencias que trajo para aquellos francmasones que siguieron a lo largo del primer tercio del siglo XX al Hermano:. Triboniano, pues este era el nombre simbólico utilizado por Melquíades en masonería.

Debemos decir en honor a la verdad que a Melquíades se le observa ya desde la masonería, del siglo XIX, como una joven promesa a la que habría que “captar”, y terminará incardinándose en la Orden Masónica en 1912 en la logia Jovellanos de Gijón
[1], de la mano de su amigo Alberto de Lera, Gran Maestre de la Gran Logia Regional del Noroeste, ambos consiguen hacer realidad el binomio de masonería y reformismo, como bien nos os cuenta Oliveros en su libro Asturias en el Resurgimiento Español.

Podemos decir que Melquíades Alvarez nace con la masonería del siglo XX, pues tras el desastres del 98, no había masones en activo en Asturias, hasta principios de 1911 que es cuando se colocan las primeras piedras y a las cuales acude Melquíades Álvarez con ese impetú que le caracterizaba, pues no solo apoya el nacimiento de la masonería sino que empuja la Escuela Neutra.

Pudiera pensarse que la estadía de Melquíades en el seno de la masonería, fue puramente casual, al igual que le que sucedió con el presidente D. Manuel Azaña, pero no, esa estadía de Melquíades fue larga y prolija, aunque haciendo justicia no se puede obviar que defendió la memoria de Ferrer y Guardia, y que se manifestó contra la Ley de Jurisdicciones, y estaba, al menos en esos primeros tiempos por la libertad de culto y la secularización total de la vida española, aunque tampoco se puede uno olvidar que fue también el defensor de José Antonio Primo de Rivera, y no se le perdonó su abandono o traición a la causa republicana.

Melquíades Alvarez, tuvo una larga vida en masonería, parece que terminó obteniendo su grado 18º por el cual pagó 50 pesetas en 1924. Así mismo aparece en un cuadro lógico de la logia del 30 de septiembre de 1926, pero su paso por el taller asturiano debía ser más virtual que real, aunque no deja de estar clara su ascendencia reformista a través de sus más grandes aláteres como fueron Alberto de Lera, y Antonio del Villar (Gran Maestre y Gran Secretario de la Gran Logia Regional del Noroeste).


Pero de su paso por la logia no nos queda nada, no hay apenas planchas, y apenas si sale en las citas de los balaustres del taller. Es como una extensa sombra masónica cuya estela se percibe, pero apenas si parece manifestarse.

Pero sí que tuvo una importancia capital en la masonería astur, y fue cuando Melquíades por efecto directo o indirecto, fura uno de los mayores culpables de que los masones asturianos que le siguieron de manera ciega, con una fé a prueba de bomba, luego sería quebrantada cuando se vieron en tierra de nadie, ante el muro de la imcompresión.


Ese momento se produce cuando Melquíades pacta con la CEDA, acto al que que se opone de forma frontal la masonería, y ello trae consigo que se expulse a los afiliados masones que habían dado el paso de seguir a Melquíades hasta la CEDA, puesto que su permanencia en ambas organizaciones, masonería y el Cedismo eran incompatibles.

Melquíades fue un tribuno, un líder que supo atraerse a las gentes de la logia y dejó en tierra de nadie a aquellos masones que le siguieron, “pues como melquiadistas se consideraban gente de orden” y tal posición será por un lado la que conlleve que el régimen republicano les rechace como miembros del republicanismo, y para colmo de sus males, se verán como objeto de persecución por parte de la dictadura franquista.

Es por eso que Melquíades, se le puede considerar responsable de esos hombre, que no abrazaban el reformismo, sino el melquiadismo que tanto propaló dicho tribuno, y que fue la causa de buena parte de sus males, tal vez esa es la fisura que queda para que encaje todo el entramado de esta historia, en la cual había que profundizar analizando sus amistades, sus avales para ver cuales eran los hilos “discretos” que se movían a su alrededor.

Este apunte intenta colocar a Melquíades Álvarez en otra perspectiva que se debiera abordar sin dilación, para situar al personaje en su propio periplo y encrucijada.

Hoy Melquíades Álvarez a los setenta años del su fusilamiento pese a tanta pompa, y recurso familiar, reposa en una “cutre hornacina” del cementerio de Madrid, al que este francmasón pese a todo, le colocó una rosa, como hermano que fue.
[1] Archivo de Salamanca Exp. 8 Legajo 161, en el cual nos indica que Melquíades Álvarez fue iniciado en día 123 de noviembre 1912, y exaltados a los grados de Compañero (2º) y Maestro (3º) el 28 de agosto de 1915 y el 10 de diciembre de 1917


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