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10 noviembre 2016

X aniversario de la Logia Progreso 1850. DH. Un discurso conmemorativo

Tres folios para diez años
Resultado de imagen de Derecho HUmano en España (DH)

La vida de las logias masónicas asturianas, no ha sido un campo lleno de rosas, ni mucho menos, pero tampoco es una excepcionalidad dentro del ámbito masónico español, que en general, hasta hace bien poco, era un mundo convulso hasta extremos inexplicables tratándose de masones.

No sé lo que es, si el carácter , la pasión, las ambiciones, las envidias, o un totun revolotum  de todo ello, pero el resultado final es que el camino por las logias masónicas españolas, y no menos el de los masones, dicho camino no es, ni ha sido fácil.

Aunque no se puede negar  que en unas logias ha habido más madurez que otras, o los factores han sido distintos, y eso hace que unas logias en 10 ó 15 años presenten una cierta estabilidad en el computo de sus membresías y otras presentes  pues cuenten con una amplia  nómina de Hermanos  fuera, o sea en las orillas del trabajo masónico, y pese a ello unas y otras,  siguen en el empeño de proseguir sus trabajos.

Estas cosas también deberían contar para un finiquito de cumpleaños, ¿Cuánto ha quedado por el camino y porqué?

Ahora que se manejan estadísticas de todo tipo  es bueno trabajar sobre ellas, y ver el tiempo de estancia medio en las logias, la edad de los Maestros, los tiempos en cada escalafón, el grado de abandono en cada grado, las asistencias a tenidas y actos, el numero de trabajos , etc..,esto nos daría, bien trabajado, y desde perspectivas poco interesadas, las pautas de los rumbos sobre los que se ha ido construyendo en la deriva masónica española las logias.

Hoy tenemos un ejemplo que el mismo autor del escrito, en el cual  nos marra que tras 10 años, «es el único fundador que queda dentro de la logia» .

No deja de ser sorprendente  en un período tan corto, y yo añadiría a ese desconocimiento  el poder saber cuántos VM ha tenido dicha logia y cuantos quedan en el seno de esos trabajos logiales, e incluso ir más allá,  cuantos de los que han quedado en las orillas siguen en el seno de los trabajos masónicos, etc. 

Esta es nuestra piedra, que al modo de Sísifo estamos de forma permanente , castigados a los trabajos de elevarla y tras echarse ladera abajo volver a levantarla.

Pese a todo ello, y a muchos más problemas y sinsabores la logia  Progreso 1850, perteneciente a la Federación Española de El Derecho Humano, ha persistido en en que el proyecto logial tenga continuidad , pese a todo y todos, y en ese empeño están, el tiempo dará y quitará razones,

De momento se han cumplido 10 años que no es poco, y nos alegramos por ello y apostamos para que puedan celebrar otros 10 años consolidados en la madurez.

El Derecho Humano, como estructura  necesita para abandonar esa especie de numerus clausus que  marca a la masonería española, porque el DH  por su historia y trayectoria lo merece, al igual que el esfuerzo de sus miembros.

Y no dando más allá la parpayuela les dejo con el discurso que para la historia ha dejado el "unico fundador" que queda en la logia, y que fue leído en la ceremonia del X aniversario de la logia.

Victor Guerra


En la Tenida de conmemoración del X aniversario de nuestro Encendido de Luces el Hermano Pedro-José, el maestro más antiguo de los que fundaron el taller y que sigue en nuestras columnas, leía el siguiente trazado fruto de sus recuerdos y sus sentimientos.

AL PROGRESO DE LA HUMANIDAD
LIBERTAD .·. IGUALDAD .·. FRATERNIDAD .·.

Muy Querido Hermano Gonzalo, Representante del Supremo Consejo, Muy Querido Hermano Manuel, Presidente de la Federación española, Venerables Maestras Laura y Belén, Venerable Maestra en cátedra Paloma y todas vosotras Mis Queridas Hermanas y Mis Queridos Hermanos en vuestros grados y calidades.

Escribir un trazado sobre los diez años que han pasado desde que encendiéramos luces un día como ayer de hace diez años supone realizar un viaje al pasado y rememorar momentos dulces y amargos, y pasar revista a lo que han supuesto estos diez años en la vida de nuestra Logia.

Han pasado diez años y cuantitativamente nos encontramos con un taller muy diferente al que existía el día en que recibimos la Luz del Supremo Consejo, frente a cuatro Maestros y Maestra en primera afiliación, dos compañeras y dos aprendices, hoy en día nuestras columnas acogen a veintiséis Hermanas y Hermanos, doce Maestras y Maestros activos, tres honorarios, cinco Compañeras y Compañeros, cinco Aprendizas y Aprendices, la verdadera sabia de toda logia, y hasta nueve profanos se encuentran a las puertas de nuestra cantera en diferentes situaciones administrativas.

Ciertamente la situación no es comparable y ello a pesar de las bajas que se han ido produciendo por el camino y a alguna de las cuales me vais a permitir que dedique un emocionado y fraternal recuerdo, Orlando en el O.·.E.·., Manolo Gallinal, sentado hoy en nuestras columnas, Carmen que emprendió un nuevo camino tras haber dejado su impronta como Venerable Maestra en momentos muy duros para el taller, Tronco perdido para nuestro taller aunque hoy trabaje en canteras amigas y no muy alejadas, Taliesín seguramente trabajando en algún remoto lugar, Hugo excelente Compañero.

Aunque la cantidad es importante no es comparable a la calidad y he de decir que la calidad de quienes ocupan las columnas de nuestro taller nada tiene que envidiar a la de aquellos que por ellas pasaron. Parece pues, mis Queridas Hermanas y Queridos Hermanos que el futuro de nuestra Logia se encuentra asegurado y hasta me atrevería a decir que en el medio plazo hasta podría desgajar una rama que diese luz en otro Oriente no excesivamente lejano. Demos tiempo al tiempo, laboremos y confiemos.

Comenzaba este trazado diciendo que estos folios obligan a realizar un viaje al pasado, volver a beber la copa amarga de recuerdos dolorosos y disfrutar del dulce sabor de los momentos en los que el egregor se hizo presente. También rememorar algunos de los encuentros que terminaron con todos vosotros y bastantes más sentados por más o menos tiempo en esas columnas.

Resulta amargo leer la Carta Patente y constatar que ya soy el único que continúa siendo miembro del taller diez años después, resulta amargo ver que de los que firmaron aquella carta sólo dos continuamos en la Orden, quien os habla y el Muy Querido Hermano Gonzalo, que me perdonará por apearle en este recuerdo el tratamiento. En algún caso esa amargura es profundamente dolorosa.

Frente a la amargura que dejan algunas ausencias he de apuntar la felicidad nacida del roce fraterno, engrandecida por el afecto y la amistad; la recuperación de alguna buena sintonía perdida en los años de hierro y el ver crecer una obra a la que he dedicado una buena parte de mis afanes en estos diez años. Por cierto, parece que va llegando el momento de comenzar a practicar un cierto y sano desapego para que otras y otros se hagan cargo de esta obra común y yo pueda dedicarme a disfrutar de los mejores momentos del pasado y de los que sin duda están por venir.

Quisiera distender un poco el discurso y rememorar para todas y todos uno de los momentos que tengo grabados en mi memoria. Se trata del día en que conocí al Hermano Ángel.

Por aquellas fechas solía citar a las profanas y profanos en el mesón cercano a mi domicilio y con facilidad de aparcamiento. No era un lugar especialmente concurrido entre semana lo que facilitaba los contactos al no precisar de métodos de reconocimiento sofisticados tales como una rosa entre los dientes, el Pravda bajo el brazo derecho o llevar en la mano cualquier ejemplar de novela extravagante. 

Llegaba con una cierta antelación y me sentaba en la mitad de las mesas para cuatro personas de cara a la entrada con el fin de ver a cualquiera que, rondando la hora, apareciese con cara de despiste. Cuando apareció el Hermano Ángel, que ya lucia la misma barba y pelo blancos y la misma sonrisa franca y de buena persona que ahora, me sorprendió el encontrarme con un personaje que a su edad anduviese luciendo un brillante en el lóbulo de su oreja. Está claro que no debemos dejarnos llevar por las apariencias pues el profano de marras acabó siendo, tras ser iniciado, un magnífico Hermano que se entretenía en escribir cada una de las planchas de grado dos veces, la primera como le apetecía y la segunda ajustándose a los deseos del vigilante de turno.

Diez años después el Hermano Ángel se empeña en ir a una extraña ciudad pegada al Mediterráneo por mor de los quereres y por tratar de organizarle la vida a su compañera de tantos años, un Maestro Honorario más al que acogeremos con todo el cariño en cada ocasión que se digne perderse por Oviedo y al que trataremos de visitar ya que ofrece cama y comida en estos menesteres.

Podría relatar el encuentro con la Hermana Carmen, en una cafetería de la zona del Milán, por aquello de no hacerla atravesar Oviedo viniendo de Santander, tras haber leído el más extraño currículum que recuerdo, escrito a mano para mayor escarnio. O el de un matrimonio inglés, aunque ella fuese española, que no tenían ni la más repajolera idea de lo que era la masonería salvo, pareció, que podría ser un buen lugar para trabar amistades y negocios.

Y así, unas y unos tras otras podréis recordar esos encuentros informativos a los que al poco tiempo indefectiblemente seguía la solicitud de ingreso y, salvo algún caso raro, la consecuente iniciación.

Como ya sabéis todas y todos los ágapes de Progreso son famosos en la Federación, así como un par de manteles con aspecto de piel vacuna, adquiridos en el chino de enfrente del taller, y que horrorizaban a nuestra querida Venerable Maestra, incapaz de entender que no eran otra cosa que una libérrima interpretación del ajedrezado del suelo del taller. Ya no existen, han sido sustituidos por algo más chic, una alegoría de París. El Supremo Consejo siempre presente.

Bromas aparte y volviendo al camino serio habrá que contar como entendimos desde el primer momento que no éramos una Logia perdida en un lugar del norte, cordillera por medio, si no una parte, importante, de algo a lo que nos habíamos unido libremente al firmar nuestra promesa de acatamiento de la Constitución Internacional y los RRGG de la Federación. Pero es momento de decir que ese compromiso se basa en la libertad que la propia Constitución internacional concede a las Logias para organizarse libremente dentro del marco jurídico que se encuadra tanto en una como en otros.

Esta Logia ha sido siempre leal para con la Federación, ha contribuido al trabajo común incluso por encima de sus posibilidades, en siete de estos diez años ha habido un miembro de este taller sentado en el Consejo Federal, y tenemos la sensación de que no siempre ha recibido el debido reconocimiento y respeto. En cualquier caso seguiremos trabajando para que la Orden sea más fuerte en España y para que los ideales plasmados en la Constitución Internacional no se queden en unas simples frases vacías de contenido.

En estos diez años hemos procurado hacer realidad el mandato de continuar fuera la obra comenzada en el Templo y llevar la luz del conocimiento, de la libertad, la igualdad y la fraternidad, la de la masonería en suma, a la sociedad en la que nos movemos. Parece que algo hemos conseguido.

En este tiempo hemos puesto en marcha proyectos pioneros como los Premios Progreso, idea del Hermano Iván, que hoy ven la luz por octava vez consecutiva, pudiendo afirmar que se trata de algo ya consolidado en la sociedad asturiana. Aquí nació la idea del Seminario de Maestros y aquí se celebró el primero de ellos y seguramente el de trabajo más intenso. Hemos sido los primeros en asomarnos a las redes sociales; hemos dado testimonio público de manera continuada de que la masonería se encuentra muy alejada de lo que cuentan algunos panfletos totalitarios, involucrándonos como taller en el apoyo moral o efectivo de manifestaciones sociales como la defensa de la enseñanza pública, las mareas o alguna de las campañas de Asturias Laica.

Mis queridas Hermanas y Hermanos, ya termino, pero antes he de dedicar algunas líneas a algo importante. Somos un taller heterogéneo en lo social, en lo político, en lo intelectual, en las creencias o en la ausencia de ellas y a pesar de ello conseguimos día a día, con mas o menos esfuerzo, hacer realidad ese desideratum masónico de “reunir lo disperso”. Somos personas unidas en pos un ideal común, el Progreso de la Humanidad, trabajando en Libertad, Igualdad y Fraternidad; buscando más la sabiduría que el conocimiento y tratando de alcanzar la máxima felicidad que a cada una y uno le sea posible. Deseo y espero que estos mismos ideales presidan la vida de este taller los próximos diez años.

He dicho por lo que me toca en base a mis recuerdos y hemos dicho en lo que al espíritu de este taller toca.

Oriente de Oviedo, el 29 de octubre de 2016, X aniversario del Encendido de Luces de esta Respetable Logia

Pedro- Jose Vila (DH)

16 octubre 2016

X ANIVERSARIO DE LA LOGIA PROGRESO 1850 DH (Oviedo)

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Como viene siendo habitual en las logias españolas, estas celebran los aniversarios, como si fueran cumpleaños, y cada una lo hace a su manera, unas publicando  trabajos de reflexión o  historiográficos de sus miembros, o realizando trabajos de profundización  en el estudio de la masonería como un fenómeno social como lo ha hecho recientemente la logia Renacimiento nº 64 de la Gran Logia Simbólica Española , y otras como es el caso de la Logia Progreso 1850, del DERECHO HUMANO  (DH)  con un enfoque más externalizado y mediático.  


El calendario de actividades  se centra en  dos días  una recepción para los masones asistentes  con su respectiva cena

12 h  TENIDA Solemne en 1º Grado, cerrada a profanos

14,30 Agape  fraterno abierto a todas las personas que deseen asistir

Y un cierre entre 19:00 y 21:00 consistentes en dos actos:

Conferencia  de la Profesora Almudena Hernando (UCM) sobre "La fantasía de la individualidad".

(Almudena Hernando Gonzalo es profesora titular en el Departamento de Prehistoria de la Universidad Complutense de Madrid. Dedica su investigación a la etnoarqueología y al estudio de los mecanismos de construcción de la identidad. Ha realizado proyectos de campo con los Qeqchí’ de Guatemala y los Awá-Guajá de Brasil, con el objetivo principal de entender la forma en que las sociedades orales entienden el mundo en el que viven. Esta información se ha completado con diversas estancias de investigación en las universidades de UCLA (Los Ángeles, California), Berkeley (San Francisco, California), Chicago (Illinois) y Harvard.Massachusetts).
Pertenece al Instituto de Investigaciones Feministas de la Universidad Complutense y a AGE. Archaeology and Gender en Europe, por su particular interés en el estudio de la identidad de las mujeres a lo largo de la historia.)

Dicha  disertación se celebrará en  Auditorio Palacio de Congresos Príncipe Felipe de Oviedo

PREMIOS PROGRESO

En ese mismo escenario  se hará la entrega de los VIII Premios Progreso a Rastru y a Ana Vanessa Gutiérrez
 


15 junio 2016

Logia EL TRABAJO, la masonería obrera en Trubia. Siglo XIX (4ª parte y final)

vguerra
Vengo exponiendo desde hace semanas la  ponencia presentada en  Septiembre del 2015  en el macro del Simposio Internacional de Historia de la Masonería Española; La Masonería Hispano-Lusa y Americana. De los Absolutismos a las Democracias 1815-2015, y titulada  LAS «LOGIAS OBRERAS» EN ASTURIAS. LA LOGIA EL TRABAJO DE TRUBIA 1872-1892



Entrego pues esta ultima parte de la ponencia que desarrollé para dicho Simposio, cerrando así esta exposición.

LOS ALTOS GRADOS  REAA  EN EL SENO DE LA LOGIA EL TRABAJO
Con respecto a los Altos Grados, en los cuales trabaja la logia dentro del Rito Escocés Antiguo y Aceptado (REAA), hay conocimiento de que en 1890 a cuatro de ellos se les propone para la exaltación al grado de Soberanos Príncipe Rosacruz (18º), siendo tales francmasones poseedores de los siguientes grados: Guzmán (5º), Galileo (3º), Mozart (3º); y al grado 16º de Elegido Perfecto y Sublime Masón: Manzzini (3º ) todos ellos llevaban 17 años en la Orden, y 14 años en sus respectivos grados o sea que eran al menos candidatos a estar en el núcleo de iniciadores de la logia. 

  Y la pregunta que surge con respecto a su larga permanencia en los Algos Grados ¿Acaso no hubo trabajos capitulares hasta entonces? O por el contrario ¿Se contentaban con su peculiar situación de estar durante tantos años sin apenas variación curricular?

En esa misma relación de proposiciones para la exaltación a otros Altos Grados, también se propone a su vez al grado 9º (REAA) de Elegido de los Nueve a los hermanos: Gambetta (7º). Zaragoza (5º), Cabrinetty (4º), Pelayo (3º), Roque Barcia (3º), con otros tantos años en la orden y en el grado, y siguiendo con esa lista de propuestas se continúa con la proposición al grado 4º del REAA de Maestros Secreto a los francmasones Pierrad (3º), Cervantes (3º), Ruiz Zorrilla (3º), Campomanes (3º), y Néstor Hugo (3º).

Haciendo un repaso sobre los tema sociológicos de la masonería asturiana la historiadora Victoria Hidalgo, clasificaba cuatro grandes grupos, en sus Conclusiones Generales, sobre la membresía masónica asturiana del Siglo XIX, un primer grupo compuesto por empleados, un segundo grupo compuesto por artesanos, industriales y comerciantes, un tercero en cual coloca a abogados y profesiones laborales y obreros, con apariciones muy significativas Gijón y Trubia en las logias ya citadas, y por último había un último estamento el de los propietarios y militares.

Si bien no hay mucho que objetar en cuanto a la cuantificación y clasificación por estamentos sociales y laborales que se realiza, se debe anotar que la logia El Trabajo de Trubia, de sus 55 miembros fichados, tenemos fuera de la órbita de los trabajos en los talleres fabriles de ajustadores, fresadores, torneros, etc, a nueve empleados, un cirujano, cuatro comerciantes, dos propietarios, uno de ellos es José Soler, que en la logia Concordia aparece como comerciante de abastos (tablajero), luego están un industrial y un maestro de música.

Es fácil comprender que tanto los empleados y el Maestro de Música, serían así mismo trabajadores contratados por la fábrica de Trubia, así como el personal administrativo contratado por sus altas cualidades técnicas, como sucede con el médico cirujano, ya que la fábrica contaba con una plantilla médica y farmacológica,

Esta cuestión se entiende bien porque durante un tiempo la fábrica de Trubia fue contratando a aquellos técnicos u obreros especializados que le resultaban interesantes y se encontraban fuera de Trubia, como fue el caso de los moldeadores que fueron especialmente buscados para ocupar plaza en el taller de bustos y moldeados que tuvo mucha repercusión ya que fabricó algunos bustos de notables como Agustín Argüelles, Expoz y Mina. Francisco Castaños. Joaquín de la Pezuela, etc, algunos de ellos tenidos como presuntos masones por el colectivo social astur, en cuya tarea de diseño estuvieron implicados artistas, algunos de ellos tenido como masón, como sucede con Mariano Benlliure.

Para llevar a cabo estos trabajos pues se contrató a técnicos como José Virto o litógrafos como Fedriani, venido este último de Andalucía, por tanto se puede afirmar estudiando los cuadro lógicos que la vinculación con la fábrica de armas de la membresía logial de El Trabajo, es casi que total.

Estos listados de miembros no aportan otro dato interesante como es la conjunción familiar presente en la logia, y presentes a su vez como trabajadores de la fábrica, por ello hubiera sido interesante tener las relaciones completas, si es que las hubo, de todos los miembros de la logia El Trabajo, para poder observar el peso real de la logia en el conglomerado familiar y fabril, pues es evidente que cincuenta y cinco trabajadores representan muy poco entre los casi mil cien obreros con los que contó, por ejemplo el complejo fabril en 1892.

En todo caso los trabajos logiales y su desarrollo, pues se ignora por completo cuestiones como el lugar de reunión, y los días y horas de reunión, puesto que la fábrica funcionó en rotación de turnos y eso conllevaba cierto trastorno en las citas.

Interesaría por ejemplo saber sí el resto de los elementos de la fábrica, cuadros directivos, miliares, administrativos y obreros, eran conocedores de la existencia de un logia masónica en las entrañas del tinglado fabril.

Nos inclinamos a pensar que las relaciones de permisividad o conflicto dependerían de épocas, pues la fábrica pasó por muchos conflictos tanto como empresa y núcleo fabril que daba albergue a una importante masa obrera, creemos que incardinados en los movimientos socialistas de aquellos momentos, no hay que olvidar la militarización a la que en parte estaba sometida la fábrica y sus trabajadores.

Es fácil pensar que todo el complejo fabril estaría en un cierto estadio de permisibilidad incluidos en esta consideración los cuadros técnicos y militares, téngase en cuenta que en Trubia había también una Iglesia evangélica nacida al calor de la presencia de algunos técnicos extranjeros contratados por la empresa y que fueron reclamo para dichas instalaciones, y no por ello generó conflictos, al menos que tengamos constancia. 

  Hay que tener en cuenta que si no hubiera ese grado de tolerancia no se entendería muy bien esa larga presencia de una logia en Trubia, y más si tenemos en cuenta los grados de control como empresa.

Indicar que el contrato de un técnico traído de Bélgica, como a otros muchos se les conminaba a «conducirse como hombre honrado. Se le estipulaban sus honorarios, jornada laboral y la duración del contrato, se obliga a enseñar con celo su oficio a los aprendices españoles para ayudar en su trabajo. Otra de las cláusulas del contrato indicaba que recibían un salario al fin de cada mes, efectuando la retención del décimo que se le entregará integro al terminar su contrato si lo ha había realizado a satisfacción de sus jefes.

Se les daba casa por cuenta de la fábrica, carbón para guisar y calentase y aceite para el alumbrado, teniendo también gratis médico y botica, no obstante si no cumplieses con las obligaciones que se imponían, o si «observase mala conducta o si faltase al respeto que debía a los Jefes y Oficiales de Artillería empleados en el establecimiento podrá ser despedido de la fábrica, y los gastos de regreso y demás serian por su cuenta»[1].

Al estudiar el taller, con los pocos cuadros lógicos existentes, se observa que prácticamente no hay muchas altas y bajas durante tanto tiempo que ha pervivido la logia, en general se mantiene como un taller estable y sin mucho movimiento viendo los pocos cuadros lógicos (1880-82 y 1889) este último año se observa que había tenido un importante aumento de efectivos con la iniciación de diecisiete miembros acecidos entre los meses de Enero y Noviembre de 1889, y una afiliación correspondiente a Luis Soler, como Maestro Masón (3º), que es uno de los miembros que Hidalgo Nieto situaba en la logia Concordia, de Avilés.

Parece que entre los años de 1880 hasta 1889 la logia había estado un tanto estancada, y se ignora cuantos miembros hubo antes y después de esas fechas de forma exacta en tanto que se carece de más datos de miembros.

La pirámide de edad del taller, en líneas generales está sustentado por gente joven, solo un miembro de la logia contaba con 67 años, cuatro de ellos estaban en los 60, y en la horquilla de los 50 y 60 años se movían unos cinco miembros; luego hay unos doce ubicados entre los 40 y 50 años de edad; y otros siete entre los 30 y 40 años, y el mayor número de miembros lo conforman aquellos que se encuentran en el abanico de entre los 20 y 30 años, que llegan a sumar unos diecisiete.

En cuanto al estado civil de los cuarenta y cuatro miembros de 1889, sin los añadidos de este último año, las cuantificaciones arrojan la siguiente relación: cinco viudos, y siete solteros el resto, o sea unos treinta y dos eran casados.

Al ir buscando las genealogías de muchos de los miembros masones de esta peculiar logia, nos hemos encontrado que aun siendo algunos ya nacidos en Trubia, como fruto del primer asentamiento de emigrantes o de desplazados, entre ellos no solo hay lazos de consanguinidad, y por supuesto laborales, como ya sucedía en parte con la logia de 1850 de Gijón, sino que existe un lazo identitario, muchos de ellos, los Zuazua, Miaja, Larrosa, etc provenían de los talleres y fábricas de armamento de la zona vasca; y ante tal dato cabe la pregunta de ¿Hasta qué punto ese seudo-carácter identitario, sirvió para conjuntar un grupo masónico, y con qué intereses...?

A continuación presento el cuadro general de las fechas de iniciaciones y grados obtenidos por los distintos miembros del taller:

Nombre Profano Simbólico Cargo Logia Fecha Iniciación Grado
Alonso, Antonio Cellini 2º Vgte
2º Vgte
1876
1880
19 Abril 1872 18º (1876)
Alvarez, Celedonio Gambetta G. Templo
Orador
1880
1888
26 Enero 1873 5º (1877)
Alvarez, Julio Maldonado Portaestandarte 1889 1º (1889)
Alvarez, Primo Raúl Arq. Decorador 1889 1º (1889)
Alzueta, Juan Manzinni G. Templo
2º Experto
1880
1888
22 Diciembre 1873 4º (1877)
Casillas, Camilo Figueras 1º (1889)
Casillas, Eladio Villacampa Dtor. Banquetes 1889 1º (1889)
Casillas, Saturnino Pelayo Tesorero 1888
1889
27 Diciembre1873 2º (1877)
Diaz, Basilio G. Bruno 1º (1889)
Diaz, Fernando Torrijos G. templo Externo 1889 1º (1889)
F. Gubieda, Celestino Amadeo 1º (1889)
Fedriani, Servando Marx Venerable
Venerables Adjunto
1876
1880
19 Abril 1872 18º (1876)
Fernández, Ricardo Julio Limosnero 1880 11 Enero1872 14º (1877)
Fernández Peña, José Covadonga 15 Abril1872 15º ( 1880)
Fuertes, Valentín Riego 1º (1889)
García, José Garibaldi 1º (1889)
Gaztelu , Luis Guillén 30 abril 1873
Gaztelu, Emilio Lincoln Archivero 1888 19 Abril 1873 5º (1877)
Gonzalez, Agapito Prim Preparador 1889 2º (1889)
Gonzalez, Apolinar Zamora 1º (1889)
Gonzalez López, Luis Cristo 1º (1889)
Granda, Guillermo Epaminondas Secretario 1876 3º (1877)
Hevia, Herminio Apolonio 1º (1889)
Iraola. Vicente Roque Barcia Arquitecto Decorador 1888 22 Diciembre 1873 3º (1877)
Larrosa, Ciriaco Arquímedes 2º Vgte 1888 3º (1889)
Lera, Miguel de Sixto Cámara Orador 1876 4 Enero 1872 14º (1877)
Longoria, José Aramis Arquitecto Revisor 1889 1º (1889)
López, Cenón Prim 1º Vgte
Secretario
1876
1880
11 Enero1872 14º (1877)
Lopez, Francisco Sócrates 1º Vgte
1º Vgte
1889
1890
3º (1889)
López, Ramón Castelar Venerable 1880 11Enero 1872 18º (1876)
Miaja, Félix Zaragoza Secretario Adjunto
Secretario Guarda Sellos
1880
1888
30 Abril 1873 4º (1877)
Miaja, Valentín Victor Hugo Arquitecto Revisor
Maestro Ceremonias
1888
1889
3º (1889)
Munuaga, Elías Manzzini Tesorero
1º Experto
1880
1888
18 Enero 1872 9º (1880)
Ortiz, Antonio Mozart Porta Estandartes 1888
Pardo, Salustinao Iris 1º (1889)
Peláez, Cornelio Ruiz Zorrilla 2º Experto 1889 3º (1889)
Reguera, José Favila Orador Adjunto 1880 22 Febrero 1872 9º (1877)
Rodriguez, Jesús Peral 1º (1889)
San Martin , Manuel Guzmán 24 Diciembre1873 3º (1877)
Sánchez , Andrés Marín 22 Mayo1873 4º (1877)
Sánchez, Ramón Pierrad Guarda Templo interno
1º Experto
1888
1889
3º (1889)
Soler, José Campomanes 1º Vgte
1º Vgte
1888-1890 3º (1889)
Soler, Ramón Prim Secretario Guarda Sellos 1889 2º (1889)
Soria, Luis Numancia 2º Diacono 1888 2º (1889)
Suárez, Facundo Juan Glez.Río 1º (1889)
Tamargo; Félix Cortés Tesorero 1880 30 Mayo 1873 4º(1877)
Tarrazo, Manuel Escalante Galileo Maestro Ceremonia
Orador
1888
1889
5 Septiembre 1877 2º (1879)
Vázquez, Antonio Padilla Limosnero Hospitalario 1889 2º (1889)
Vázquez, Facundo Cabrinety Limosnero Hospitalario
2º Vgte
1888
1889
22 Diciembre 1873 3º (1877)
Vázquez, Ramón Jovellanos Guarda Templo 1889 2º (1889)
Vidal Costa, Ramón Mendez Núñez Venerable 1888
1889
3º (1889)
Virto, José Castaños 12 Septiembre 1873 5º (1877)
Zuazua, Ceferino Colón 1º Vgte 1880 19 Marzo1872 18 (1876)
Zuazua, José Cervantes 1º Diacono 1888 3º (1889)
Zuazua, Laureano Guzmán Orador 1880 7 Mayo 1873 4º (1877)


Los Venerables Maestros o adjuntos localizados en dichos cuadros lógicos son en lo que respecta a los años1876-1880-1888 y 1889, el empleado Servando Fedriani (Marx), que era uno de los dibujantes litógrafos de la fábrica de Trubia, cuyas hermanas editaban una serie de postales, como la correspondiente a la Fábrica de Hornos de Trubia, editada como Hermanas Fedriani como razón social.

Luego hay un comerciante: Francisco López (Sócrates) que aparece en 1880 y 1890 como Venerable, y Venerable de Honor, así como el empleado Ramón Vidal Costa (Mendez Nunéz) 1888-1890.

Por los escasos documentos se tiene conocimiento de que la logia trubieca estaba presente en la vida orgánica masónica de la región, asistiendo a determinados actos como el levantamientos de columnas del Capitulo Vigilante de Asturias, o asistía a tenidas fúnebres, organizadas, en este caso, por la logia gijonesa Amigos de la Humanidad, y se recoge a la logia trubieca asistiendo a actos de logias de otras Obediencias, tal y como sucedió con la asistencia a un acto de La Perla del Cantábrico, en cuya celebración está presente una comitiva de la logia El Trabajo.

La estabilidad de un taller también viene precedida de una dato como es la residencia de los miembros, pese a ser muchos de ellos son originarios de varias provincias españolas como Orense, Cádiz, Segovia, Ribadeo, Palencia, Valladolid, Lérida, País Vasco, en general casi todos ellos estaban establecidos en la abigarrada localidad de Trubia (21), en todo caso se registran otras localidades de residencia: uno en la Felguera, otro en Mieres y otro en Godos, lo cual nos lleva a pensar que ese vivir pegados al entorno logial, lo hace ser un taller muy estable, eso sí muy cerrado sobre su propio entorno ya que la vida de su miembros se sujetaba a los horarios fabriles, a los estrechos ámbitos sociales y culturales de Trubia, en combinación con la fábrica y la logia. 

Llama la atención que un taller tan asentado en una localización tan «cerrada» como era Trubia y la fábrica, y tras casi veinte años de existencia, no se haya dado el constante conflicto interno logial, con luchas intestinas con el consiguiente tráfago de levantamientos y abatimientos de columnas, tal y como pasaba no solo en las grandes villas, como Gijón u Oviedo, sino en villas similares como Navia o Luarca donde continuamente había cambios y conflictos en los talleres de muy variada naturaleza. En Trubia parece haber siempre una calma chica dentro de la logia, es como si tal logia no fuese nada más que un proyecto administrativo, el cual no hubiera pasado del papel.

Otra cuestión es la adopción de los nombres simbólicos, atendiendo a las diferentes ponencias que han presentado diversos estudiosos a los diferentes simposios del CHEME, sobre el significado y simbolización de la adopción de un alias por parte de los masones, estas auto-adjudicaciones no dejan de indicarnos ciertas inclinaciones sociales y políticas por parte de sus portadores, que de esta manera plasman toda un componente de compromiso y aptitudes morales y políticas, y aunque por otra parte luego sea muy difícil rastrearlos como agentes activos de un «semi desconocido» movimiento obrero de matices socialistas en el seno de la localidad de Trubia.

Aunque en este sentido hay que tener en cuenta que este primigenio colectivo proletario vinculado a la Fábrica de Armas de Trubia apenas si ha sido estudiado en Asturias por los diferentes estudiosos e historiadores, aun teniendo en cuenta las dificultades de identificar y ubicar a los diferentes militantes activos del primigenio obrerismo asturiano y por ende trubieco, cuyo núcleo dio lugar, años más tarde (1900) al desarrollo de una potente agrupación de la Unión General de Trabajadores (UGT).

Agrupación trubieca que en 1900 en el 1º de Mayo, estuvo presente en un mitin de Oviedo, donde además estuvo también un orfeón de música de carácter socialista, sin dejar de resaltar la presencia en conflictos como la gran Huelga General de 1872, en favor de la reducción de la jornada laboral de las 12 horas.
Conflictos que no debieron pasar desapercibidos para el importante colectivo proletario ubicado en Trubia, pues las condiciones laborales también debían ser un tema específico en el seno de estas peculiares logias obreras, que por ejemplo en Trubia antes de nacer la logia en 1866, se había creado una Sociedad de Socorros Mutuos de la Fábrica de Armas de Trubia, la cual aún permanecía en 1904 con 34 miembros.

Tanta es la dificultad a la hora de identificar a los obreros trubiecos y sus ideas que Victoria Hidalgo al tener que identificarlos, lo resuelve redirigiéndonos al catedrático David Ruiz, que intenta a su vez definir a estos núcleo obreristas, citando como de pasada en este contexto, al referirse a los inicios del movimiento obrero asturiano «por haber protagonizado una agitación en la que parecieron dominar las ideas federales».[2]

Ante esta consideración del historiador David Ruiz, pareciera que este presenta al obrerismo trubieco fuera de los cánones «obreros y revolucionarios», y los vinculara más bien a las idea republicanas federales de los cual no se tiene apenas noticias.

No se deben ignorar a este respecto los trabajos del profesor Girón, cuando habla en sus trabajos sobre la UGT de las dificultades de reunión en 1900 de los metalúrgicos y las Juntas Directivas de las Sociedades Obreras en la fundación de la Sociedad de Obreros en Hierro o el atentado de 1909 que sufrió el dirigente socialista y luego masón Teodomiro Menéndez, en cuya protesta interviene la Sociedad de Obreros Armeros al ejercitar la acción pública contra el agresor.[3] 

  Aún dichas aproximaciones son muy generalistas y muy parcas en las identificaciones de los agentes motores del obrerismo en cuestión, y menos aún en lo referente a Trubia.

La pregunta que puede desprenderse a cerca de estas cuestiones es la siguiente: ¿Estarían los masones trubiecos, en el meollo de esos núcleos de concienciación política y sindical, incardinados en la primigenia Unión Nacional de Trabajadores en hierro, (1884) o en la conformación de la UGT de 1888,?

¿Y en todo caso estarían presentes en la conformación de la Unión de metalúrgicos en Hierro que funcionaba en la fábrica de Armas de Oviedo, o en la Sociedad de Obreros Armeros?

En lo concerniente a las fábricas de armas en Asturias y a la coexistencia con posibles logias en los entornos de dichas instalaciones, resulta paradójico apuntar que no hay registros de trabajadores armeros de la fábrica de Armas de La Vega de Oviedo registrados como masones en las logias ovetenses. ¿Cuál es la razón de esta paradoja de que Trubia arroje toda una logia y en Oviedo no encontremos un solo masón en la fábrica de La Vega?

No obstante, por crónicas populares y locales trubiecas se sabe que algunos apellidos que se consignan como miembros de la logia están relacionados con ese naciente movimiento socialista, y en ese sentido la adopción por parte de algunos estos miembros que ya en 1872 se autoimpusieran nombres simbólicos de esta naturaleza: Fuertes Valentín (Riego), Jose García (Garibaldi) el Venerable Fedriani como Marx, el Arquitecto Revisor de la logia Vicente Irola, recupera la memoria republicana de Roque Barcia en su adopción como nombre simbólico, Valentín Miaja como Victor Hugo, en general son nombres simbólicos que representan una rebeldía y una lucha por la utopía y la libertad: Ruiz Zorrilla, Peral, Lincoln, Arquímedes, Cristo, Villacampa, Pelayo, Padilla, Prim, etc.

La gran dificultad en el trabajo investigativo es que aun teniendo algunos documentos sobre algunos miembros, la mayoría de ellos, solo están consignados en los documentos administrativos del taller por el nombre y un solo apellido, y salvo los más significativos por su procedencia vasca, aragonesa o andaluza, que los distingue del resto, los demás resulta muy difícil su localización en noticias de prensa o los distintos expedientes masónicos.

Por ejemplo sabemos que Jose Zuazua llevó en 1900 el cinematógrafo a Oviedo y que se había casado con una hermana de sus compañeros de trabajo en Trubia, los Gaztelu, que en Oviedo regentaron el Salón de Actualidades. Las exhibiciones cinematográficas en Trubia se hacían en el seno de la instalación fabril.

Vicente Iraola, es uno de los «talleres» que funcionaron en Éibar entre 1898 y 1910, ya que armeros de esta localidad fueron traslados en un primer momento a las fábricas de armas de Oviedo y Trubia, llevando a dichas industria el hacer eibarrés, cuando quedaron patentes los aspectos negativos de mantener la producción armera cerca de las fronteras. Las crisis del sector armero sirvió para impulsar las aventuras en otros ramos de la industria»,[4] La llegada a Trubia de estos eibarreses, se sucede en parte tras la quema en 1794 de la villa de Éibar durante la Guerra de la Convención. (1793-1795).

Se conoce que la familia Miaja proceden de Éibar, y entre los que ya eran parte la sociedad trubieca estaba Eusebio Miaja Alonso, y es de suponer que junto con el resto de familiares «Miajas» algunos de ellos asentados en la Logia El Trabajo « tal familia fueron armeros que habían venido de Éibar (Guipúzcoa), los habían traído como técnicos a la Fábrica de Cañones de Trubia, que se había establecido a finales del siglo XVIII. Mi abuelo [Eusebio] fue después armero en la Fábrica de la Vega, en Oviedo». [5]

El cirujano Miguel de Lera, es más que posible que fuera el abuelo del escritor Angel María de Lera, nacido en 1912 en Baides (Guadalajara) autor de un renombrado libro sobre masonería.[6]

Ciriaco Larrosa, al cual el 5 de diciembre de 1889 el periódico El Día le da como fallecido en Trubia, aunque lo vincula como Maestro de la fábrica de Tarrasa y familiar del importante artillero Jose Ramón Larrosa Guisasola,[7] saga familiar provenientes de Éibar, el padre de este último había venido a trabajar a la industria de Carlos Bertrand, que aportaba material a los talleres de fundición y moldeo de la Fábrica de Armas de Trubia, de ahí que terminase también en dicha fábrica e Trubia, y que José ocupase una parte importante en la fábrica siendo el único trabajador que contó con el beneficio de tener un busto en bronce, fundido en 1900 .

Para ir cerrando este trabajo indicar que a casi a todos los miembros les fue abierta por el régimen franquista de persecución de la masonería la pertinente ficha como masones del siglo XIX, cuyo expediente en general se compone de una sola hoja, o poco más, y que como es lógico a la hora de confrontar fechas de nacimiento e ingreso en masonería cabe que frente a las intensas búsquedas de la policía franquista en pos de los masones trubiecos, por las fechas, lo lógico es pensar que la mayoría hubieran muerto.

Estos son algunos de los miembros con expediente

· Expediente personal de

Ceferino Zuazua.SE-MASONERIA_B,C.696,EXP.90

· Expediente personal de Felíx Miaja. SE-MASONERIA_B,C.800,EXP.82

· Expediente personal de Juan Alzueta. SE-MASONERIA_B,C.800,EXP.85

· Expediente personal de Manuel Tarrazo.SE-MASONERIA_B,C.800,EXP.9

· Expediente personal de Emilio Gaztelu.SE-MASONERIA_B,C.696,EXP.98

· Expediente personal de Saturnino Casillas.SE-MASONERIA_B,C.800,EXP.89

· Ficha de Vicente de Iraola. DNSD-SECRETARIA,FICHERO,33,I0025539

· Expediente personal de Laureano Zuazua.SE-MASONERIA_B,C.800,EXP.84

· Ficha de Ciriaco Fernandez Larrosa.DNSD-SECRETARIA,FICHERO,19,F0067591

· Ficha de Jose Zuazua. DNSD-SECRETARIA,FICHERO,69,Z0014138

Hasta aquí llegó este análisis de un fenómeno masónico como el que se dio en la localidad de Trubia con el emplazamiento de la logia El Trabajo (1872-1892) en cuyo desarrollo hay más interrogantes que respuestas, pero también a veces es bueno dejar constancia de las singularidades y de las dificultades para explicarlas.

Victor Guerra García

  • [1] Op. cit. SUAREZ MENENDEZ, Roberto. Fábrica de Trubia. ... pp. 121
  • [2] RUIZ, David. Asturias Contemporánea. Madrid. 1975 pa.27.
  • [3] GIRON GARROTE, José. El sindicato metalúrgico de Asturias desde los orígenes hasta 1923. En UGT. Un siglo de Historia. 1888-1988. Oviedo Edición José Girón, 1992. Pag 215 y sig.
  • [4] https://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Marcas_y_punzones_de_la_armer%C3%ADa_eibarresa
  • [5] Entrevista en LNE a Fernando Rodriguez Miaja. 11/06/2013.
  • [6] DE LERA, Angel Mª, La masonería que vuelve. Barcelona. Espejo de España Editorial Planeta 1980.
  • [7] http://www.ignaciogracianoriega.net/enh/20040920.htm

23 mayo 2016

EL TRABAJO, Logia masónica obrera en Trubia. Siglo XIX (3ª parte)



Vengo exponiendo desde hace semanas la  ponencia presentada en  Septiembre del 2015  en el macro del Simposio Internacional de Historia de la Masonería Española; La Masonería Hispano-Lusa y Americana. De los Absolutismos a las Democracias 1815-2015, y titulada  LAS «LOGIAS OBRERAS» EN ASTURIAS. LA LOGIA EL TRABAJO DE TRUBIA 1872-1892


http://www.asturmason.net/2016/04/logias-obreras-el-trabajo-de-trubia-1.


Ahora entrego una tercera parte  en la cual se ven el cuadro de miembros de la logia El Trabajo, que espero ayude a la difusión del trabajo de la masonería en Asturias


La Logia El Trabajo, el contexto geográfico e industrial

La fábrica en la cual se inserta la logia El Trabajo, o al menos el tinglado industrial «se halla al pie de la pequeña población de Trubia, situada a 19´57¨ lat. N., y 15´ 27¨ Log O., del Meridiano de Madrid, y a la orilla izquierda del río Trubia, en un valle plano cuya orografía está marcada por el río y las montañas aledañas que apenas sí dejan espacio para el asentamiento de un núcleo poblacional como es Trubia se halle comprimido por dichos accidentes geográficos y las instalaciones industriales, lo cual hace de esta parroquia ovetense, un duro enclave por la humedad y las nieblas».

En ese contexto geográfico, se emplaza un desarrollo industrial de con carácter público y estatal como industria estratégica y dedicada al desarrollo y fabricación de cañones y munición.

Su importancia como asentamiento cobra vigencia a raíz de un proyecto político intervencionista que impulsa toda la reindustrialización del país haciendo del Estado un gran empresario y será en ese contexto cuando en 1794 cuando se decide construir una instalación dedicada a la fabricación de cañones en base a dos importantes razones: la primera la cercanía con los yacimientos de materias primas y la flexibilidad de la instalación a lo hora de la producción, y dos, lo idóneo del emplazamiento para que pudiera ser custodiada por una escasa guarnición militar, dado su valor estratégico.

Hay que tener en cuenta que el «conflicto ocurrido en la guerra con la República francesa a últimos del siglo XVIII, y la ocupación de las fábricas de arnas de Guipúzcoa y de municiones de Eugeni y Orbaiceta así como las fábricas de San Sebastián por las tropas francesas obligó al gobierno de aquella época a pensar seriamente en trasplantar estas industrias a parajes seguros, y a distritos libres de peligros tan manifiestos como ello suponía para los intereses y seguridad del estado».[1]

Esta implantación industrial conllevó la llegada de miles de trabajadores al pequeño núcleo de Trubia, el cual recibió a amplios contingentes de trabajadores especializados o no, provenientes muchos de ellos de emporios industriales como el País Vasco. Dicha emigración, no solo supuso la llegada de miles de obreros, sino el arribo de las familias de éstos, y con ellos toda la cultura obrerista que se daba en aquellos momentos.

La fábrica de Trubia, como familiarmente se la denomina, pasó por distintos periodos, en 1808 se «ordenó la dispersión del personal contratado, que se refugiaron en los pueblos de la montaña trubieca y en los concejos aledaños, desplazándose otros trabajadores a Sevilla o Mallorca. Aunque con las guerras carlistas el emplazamiento trubieco cobrará cierta importancia aunque las instalaciones fueran inservibles. 

Pero será la elección del Mariscal de Campo Francisco Antonio Elorza, beligerante artillero liberal que se levantó contra el absolutismo razón por la que tuvo que exiliarse, lo cual no primó en 1844 en su elección como responsable de la fábrica, sino más bien s estimaron sus conocimientos en el trabajo del hierro, más que sus ideas políticas, lo que relance tal emporio industrial. 

La construcción de la instalación fabril fue paralela a fabricación del armamento, pasando de este modo tal tinglado industrial a cobrar cierta importancia, tras no pocas reestructuraciones y modernizaciones, que fueron modificando no solo la estructura de la fábrica, sino también la conformación y desarrollo del propio pueblo de Trubia, que debido a la llegada de esa masa ingente de trabajadores, en 1892 sumaba una cantidad no menor a unos 1.100 obreros, trabados en torno al «expansionismo del modelo empresarial estatal de carácter paternalista empresarial» lo que conllevó la existencia de un teatro, un casino, una escuela de idiomas, corales polifónicas y orfeones, escuela de aprendices en la propia fábrica, que a su vez fueron pioneras en España y parte de Europa, sin olvidar la creación de la «ciudad obrera» dentro y fuera del complejo fabril.[2]

Una personalidad ingenieril vinculada al desarrollo industrial asturiano como Francisco Gascue Murga,[3] en esa misma época propugnaba organizar economatos, cooperativas y otorgar concesiones a los trabajadores con el fin de concentrar a la población obrera dentro de un esquema productivista, pues no en vano, el desarrollo de la fábrica de Trubia requirió después de crearse la logia, en 1879 el recibo en «dinero y materiales de una cantidad próxima a los 24, 7 millones de pesetas».[4]

Pero no todo estaba bajo el control tutela del paternalismo fabril, sino que los obreros también tenían parte en el desarrollo de sus propias redes sociales, así es como Trubia contaba con una activa agrupación socialista asentada sobre un desarrollo ideológico a lo largo de una serie de años, y cuyas acciones se dejan sentir por ejemplo cuando solicitan al Rector de la Universidad de Oviedo, en 1900, que le llegasen como tal los beneficios de la Extensión Universitaria con sus actividades, acordando además «crear una escuela nocturna gratuita con la que Buylla colaboró durante el curso 1900-1901 en el Centro Obrero con sus lecciones sobre la Enseñanza Popular y una conferencia sobre. El obrero en el siglo XIX».[5]

Para ir completando el dibujo social ideológico y religioso en Trubia, indicar que la localidad parece que contó con una pequeña Congregación Protestante en1876 y que vendría, como es de suponer, de la mano de las contrataciones que el Director Elorza hizo por medio Europa, lo cual conllevó a la llegada de técnicos y obreros especializados, inmersos en la práctica de otras confesiones religiosas.

La logia El Trabajo de Trubia 1872-1892

De esta peculiar logia compuesta de forma mayoritariamente por obreros, vuelvo a incidir en que hay pocas noticias, puesto que su expediente masónico,[6] es exiguo al tenor de su larga existencia, tal vez esta sea la verdadera razón por la cual dicho taller no haya tenido un mejor tratamiento historiográfico como buque insignia del obrerismo masónico.

Lo que sabemos por la documentación existente, es que fue una de las primeras logias fundadas en Asturias, coetánea con la logia gijonesa Amigos de la Naturaleza y Humanidad regularizada esta por el GOdF en Asturias en 1872; en cambio la logia trubieca, se abre también en ese año pero trabajando bajo el amparo del Gran Oriente Nacional de España (GONE).[7] Lo cual la sitúa como una de las logias pioneras en la introducción de la masonería en la región, junto con la logia del GOdF, y se de hacer constar que El Trabajo fue una de las últimas logias en cerrar sus trabajos, se tiene constancia documental de que el taller estaba efectivo al menos para los temas administrativos en 1892.

Se tiene constancia de que el levantamiento de columnas se produce el 17 de abril de 1872,[8] y es la primera logia que se coloca bajo dicho auspicio del GONE en la región, y con relación al resto del estado lo manifiesta el numeral de afiliación a la obediencia, que en el caso de la logia de Trubia le correspondió el número 75. 

A lo largo de su periplo existencial como taller sabemos que de logia simbólica pasó a ser una logia Capitular; [9] y en el tiempo que media entre los años 1880-1888 la logia había cambiado de obediencia, de ahí que en un momento dado se la encuentre bajo los auspicios del Gran Oriente de España, y con fecha del 23 de diciembre 1888 esté solicitando ser admitida en el Gran Oriente Nacional de España (Vizconde Ros).[10]

La logia sostiene un baile de pertenencias, muy similar al que se produce en el resto de las logias de la región, en cuanto a estar en una un en otra estructura masónica imperante en suelo español.

En cuanto a la documentación sobre su membresía a lo largo de casi veinte años, indicar que es muy escasa, tan solo se disponen de cuatro cuadros lógicos de logia, pertenecientes dos al año 1880, uno a 1882, y otro es de 1889. Analizando las fechas y algunos otros detalles como la datación de la creación de la logia y el estudio de los escasos cuadros lógicos de dicho taller, cabe preguntarse ¿De dónde provenían, al menos los fundadores, de esta primigenia logia El Trabajo?

Puesto que estamos ante una de las primeras logias en establecerse en la región, y siendo tan solo coetánea con la logia Amigos de la Naturaleza y de la Humanidad (GOdF), no se percibe que hubiera posibles trasvases entre ambas, ya que sabemos que algunos miembros de la logia refundada del GOdF en Asturias, intentas recuperar sus grados para poder levantar un nuevo taller, pero ningún miembro de El Trabajo proviene o ha sido iniciado en la logia refundada del GODF en Asturias, por tanto, aquí se abre una gran incógnita ya que ignoramos quiénes y en dónde se iniciaron los primeros masones que compusieron el núcleo fundador de la logia El Trabajo.

A este respecto, hay una cita en el trabajo de Victoria Hidalgo Nieto sobre la Masonería en Asturias, en cuya tabla general de miembros de las logias asturianas, en concreto en lo referido a los masones Ramón y Luis Soler, donde la historiadora les cita a su vez como miembros de la logia denominada Concordia de Avilés, pero esta logia en principio fue más tardía, al menos en lo que respecta a Ramón Soler y a José Soler se les encuentra en un cuadro lógico de la logia avilesina Concordia en 1887, y en 1889 Ramón Soler (Prin) natural de Trubia y con 21 años, ocupa plaza en la logia El Trabajo con el grado de Compañero (2º) por tanto este no es uno de los iniciadores; y José Soler (Campomanes) ¿posible padre del anterior? de 44 años natural de Lérida, tiene el grado de Maestro Masón (3º) , datos de 1889, pero ambos no están en el cuadro de miembros de 1880. Por tanto no podían ser los iniciadores de la logia trubieca.

Tampoco se rastrea la posible presencia o cohabitación de los miembros de la logia El Trabajo, en el resto de las logias asturianas, salvo algunos como los Soler, y aquellos otros que como como grados capitulares del REAA, coparticipan en el Capítulo Vigilantes de Asturias.

Otro detalle que conocemos es que los primeros 23 miembros del cuadro lógico de 1880 fueron iniciados entre 1872 y 1873, y tan solo Manuel Tarrazo fue iniciado en 1877. ¿Quién fue el grupo iniciador?  Es la gran interrogante

Nombre Profano Simbólico Cargo Logia Cargo Profesión Años en que aparece
Alonso, Antonio Cellini 2º Vgte
2º Vgte
1876
1880
Ajustador 1876-1880
Alvarez, Celedonio Gambetta G.Templo
Orador
1880
1888
Ajustador 1880-18880-1890
Alvarez, Julio Maldonado Portaestandarte 1889 Tornero 1889-1890
Alvarez, Primo Raúl Arq. Decorador 1889 Torneo 1889-1890
Alzueta, Juan Lima G. Templo
2º Experto
1880
1888
Ajustador 1880-1888-1889
Casillas, Camilo Figueras Tornero 1889-1890
Casillas, Eladio Villacampa Dtor. Banquetes 1889 Cilindrero 1889-1890
Casillas, Saturnino Pelayo Tesorero 1888
1889
Ajustador 1880-1889-1890
Diaz, Basilio G. Bruno Tornero 1889-1890
Diaz, Fernando Torrijos G. Templo Externo 1889 Cilindrero 1889-1890
F. Gubieda, Celestino Amadeo Tornero 1889-1890
Fedriani, Servando Marx Venerable
Venerables Adjunto
1876
1880
Empleado 1876-1880-1888-1889
Fernández, Ricardo Julio Limosnero 1880 Ajustador 1880-1888-1890
Fernández Peña, José Covadonga Delineante 1880
Fuertes, Valentín Riego Cilindrero 1889-1890
García, José Garibaldi Forjador 1890
Gastelu, Emilio Lincoln Archivero 1888 Ajustador 1880-1888-1890
Gaztelu. Luis Guillén Delineante 1880
González, Agapito Prim Preparador 1889 Ajustador 1889-1890
Gonzalez, Apolinar Zamora Tornero 1889-1890
Gonzalez López, Luis Cristo Tornero 1890
Granda, Guillermo Epaminondas Secretario 1876 1876
Hevia, Herminio Apolonio Tornero 1889-1890
Iraola. Vicente Roque Barcia Arquitecto Decorador 1888 Ajustador 1880-1888-1890
Larrosa, Ciriaco Arquímedes 2º Vgte 1888 M. Ajustador 1888 (murió 1889)
Lera, Miguel de Sixto Cámara Orador 1876 Cirujano 1876-1880
Longoria, José Aramis Arquitecto Revisor 1889 Comerciante 1889-1890
López, Cenón Prim 1º Vgte
Secretario
1876
1880
Empleado 1876-1880
Lopez, Francisco Sócrates 1º Vgte
1º Vgte
1889
1890
Propietario 1888-1890
López, Ramón Castelar Venerable 1880 Comerciante 1880-1890 V. M. Honor
Miaja, Félix Zaragoza Secretario Adjunto
Secretario Guarda sellos
1880
1888
Ajustador 1880-1890
Miaja, Valentín Victor Hugo Arquitecto Revisor
Maestro Ceremonias
1888
1889
Ajustador 1880-1888-1890
Monuaga, Elías Mazzini Tesorero
1º Experto
1880
1888
Tornero 1880-1888-1890
Ortiz, Antonio Mozart Porta Estandartes 1888 Empleado 1888-1890
Pardo, Salustinao Iris Comerciante 1888-1890
Peláez, Cornelio Ruiz Zorrilla 2º Experto 1889 Industrial 1889-1890
Reguera, José Favila Orador Adjunto 1880 Tornero 1880
Rodriguez, Jesús Peral Tornero 1890
San Martin , Manuel Guzmán Tornero 1880
Sánchez , Andrés Marín Maestro Música 1880
Sánchez, Ramón Pierrad Guarda Templo interno
1º Experto
1888
1889
Ajustador 1888-1890
Soler, José Campomanes 1º Vgte
1º Vgte
1888-1890 Propietario 1889-1890
Soler, Ramón Prim Secretario Guarda Sellos 1889 Empleado 1889-1890
Soria, Luis Numancia 2º Diacono 1888 Empleado 1888-1890
Suarez, Facundo Juan Glez.Río Moldeador 1889-1890
Tamargo; Félix Cortés Tesorero 1880 Ajustador 1880
Tarrazo, Manuel Escalante Galileo Maestro Ceremonia
Orador
1888
1889
Empleado 1880-1888-1890
Vázquez, Antonio Padilla Limosnero Hospitalario 1889 Tornero 1889-1890
Vázquez, Facundo Cabrinety Limosnero Hospitalario
2º Vgte
1888
1889
Ajustador 1880-1888-1890
Vázquez, Ramón Jovellanos Guarda Templo 1889 Tornero 1889-1890
Vidal Costa, Ramón Mendez Núñez Venerable 1888
1889
Empleado 1888-1890
Virto, José Castaños Moldeador 1880
Zuazua, Ceferino Colón 1º Vgte 1880 Ajustador 1880-1888-1890
Zuazua, José Cervantes 1º Diacono 1888 Comerciante 1888-1890
Zuazua, Laureano Guzmán Orador 1880 Maestro Cilindros 1888-1890


[1] SUAREZ MENENDEZ, Roberto, Fabrica de Trubia 1794-1987 Historia y fabricación artística. Carreño, Asturias: Centro de Escultura de Candás. Museo Antón. Ayuntamiento de Carreño.1993
[2] ALVAREZ QUINTANA, Covadonga: «Nacimiento y evolución de la casa de empresa en la Fábrica Nacional de Armas de Trubia». Revista Liño nº 10, 1991, pp 125-150.
[3] http://www.euskomedia.org/aunamendi/62045.
[4] Op.cit, SUAREZ MENENDEZ. Roberto, Fabrica de Trubia... pp.62.
[5] CRESPO CARBONERO, Juan A. Democratización y Reforma social en Adolfo A. Buylla. Oviedo, Universidad de Oviedo.1998.
[6] CDMH. Masonería 739-A-18
[7] L mayoría de las logias de esta estructura (GONE 1868-1895 se articulan a partir de 1866-68, 25 en 1870; y otras tantas en 1781 y luego otras 14 en 1872, entre ellas El Trabajo. Luego este organismo contará con las logias asturianas: Luz Ovetense 1874; Nueva Luz en 1877, La Justicia, Fraternidad, Razón, y Antorcha Civilizadora en 1879 y Amigos de la Naturaleza y de la Humanidad en 1880 y Estrella Benéfica en 1882.
[8] En ese mismo año hubo una primera huelga general en Gijón que afectó a los obreros de la construcción y que se extendió a otros sectores, como los siderometalúrgicos.
[9] Carta de la Respetable Logia Capitular El Trabajo numero 235 dirigida al Gran Comendador Presidente del Supremo Consejo de Gran Oriente Nacional de España del 23 de diciembre de 1888.
[10] Op,cit, HIDALGO NIETO, Victoria. La Masonería en Asturias....Pp. 172, y FERRER BENIMELI, J.A. En su trabajo: Implantación de logias y distribución geográfico-histórica de la masonería española. «Masonería e la España del siglo XIX» 1987, pp.57-216. Indica que las logias asturianas bajo el GONE (Vizconde Ros) fueron con este numeral parte de dicha estructura, lo que no indica son las fechas): nº 32: Luz de Luarca, nº 39: El Trabajo; nº44: Juan González Río; nº 61: Amigos de la Naturaleza.

NOTA: Dentro de 15 días  La Logia El Trabajo,  y sus Altos Grados masónicos

Victor Guerra García
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