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12 octubre 2008

Masones en el Pacto Republicano Federal astur-galaico (IV)

Tal vez la explicación de tal ausencia se pueda explicar en que al ser solo el partido republicano Federal quien afrontó el tema del pacto federal dejó de  lado al resto de fuerzas republicanas.

 Pues  amén del presidente,  estaban en la Comitiva: Ramón Hermida; Romero; Cándido Salinas; Gonzalo Brañas; José Vales Sanjurjo; Miguel López; José Zabalbeitia; y Juan Manuel Seara.

Este  pacto ente astures y galaicos se firma, pero aún así con todo, fracasa, pues en las elecciones a las Constituyentes de 1869, los Republicanos Federales que presentaban unos cuarenta candidatos sólo obtuvieron un diputado que recayó en  Eduardo Chao.

La intensa actividad política de los republicanos federales generó, así mismo, una serie de folletos en aquellos momentos como: “La verdad a las aldeas”, de Pérez Costales que se anunciaba en la prensa republicana gijonesa como La República Española, o el opúsculo “Conferencias populares dedicadas a los obreros y aldeanos de, Galicia” de Esteban Quet, o “La República democrática federativa” de Federico Gallardo, entre otros.      
                                                                                                                                                                                                                                                                                                                               El fracaso de los pactos, pese al empeño de Eladio Carreño, trae consigo una nueva etapa, puesto que los lemas de convocatoria y enganche se endurecen y radicalizan, de ahí que una gran parte de los intelectuales gallegos clamen por "Una Galicia para los gallegos" y consideren como extranjerismo al federalismo y al socialismo. Se demanda pues, el autogobierno y se habla del retorno a la genética gallega, aunque frente a todo ello, estaba patente la posición más abierta de Moreno Barcia, que  va convertirse en una figura vital y capital para lo que podríamos denominar como la constitución del “estado galego” pero sin ese retorno a la genética.

Por último estaba la Comitiva de Pontevedra formada por Francisco Castro Barceló; José Alonso y Manjón; Sebastián Vallejo; Ventura España; José Benito Rial de Villaverde; Juan Cuiñas; Ignacio Villar; Federico G. Gallardo y Patiño, entre ellos no se registra ningún francmasón.
Por lo escrito hasta ahora hemos visto que de los 40 miembros que formaban las distintas comitivas convocadas en La Coruña,  la presencia de la sociabilidad masónica dentro de la firma de este  Pacto Federal era más bien escasa, aunque ello  se puede justificar por varias cuestiones: 

Por un lado  el reducido  número de componentes de las comitivas.

Otra plausible  explicación de las notables ausencias que se registran en las comitivas es el  supuesto enfrentamiento que existía entre las diferentes facciones republicanas, y para ello no hay nada más que ver la prensa del momento, donde los ataques entre el propio republicanismo eran cruentos y hasta furibundo y de  una radicalidad difícil que debía hacer muy difícil cualquier tipo de consenso, de esa situación y  realidad  en parte se nutrieron las logias.

De hecho la inhibición de ciertos republicanos que no podían participar, pero sí al menos aplaudir la idea, viene explicada incluso años más tarde en las referencias que encontramos ya muy tardías,  que realizaba el Semanario Democrático La Verdad, editado en Oviedo, entre 1887-1890 -del que han aparecido los números correspondientes a 1889-, y en cuyas páginas  se puede comprobar la otra pata del banco que faltaba como era  la versión de los republicanos ovetenses seguidores de Ruiz Zorrilla,  muy bien ubicados en las logias ovetenses.

Además de mediar en la cuestión en esas diferencias políticas los conflictos locales que abrieron una gran brecha entre la ciudadanía republicana como sucedió en Asturias con el tema de muselistas y apagadoristas[1], ni mejoraba la situación.

Sin embargo aunque pudiera parecer que no había masones federales, al tenor de su presencia en las comitivsa firmantes,  cuando analizamos esa posible presencia entre las filas federales[ a pesar de que apenas si existen listados de militantes republicanos]  vemos que  éstos tenían en algunos casos,  o tendrían unos meses más allá de la firma un peso importante en los órganos de decisión del partido Republicano Federal, tal y como se comprueba  por las noticias que recogemos a lo largo del año 1869, en el semanario La República Española, sobre la creación de los Comités Republicanos que se forman en la provincia.

 Éstos comités republicanos federales que se iban formando a lo largo de 1869 en Asturias, arrojaban  este saldo: Comité de Oviedo: Secretario Ramón Lafarga de simbólico “Farnesio” y el correligionario Casimiro SuárezCicerón, ubicados ambos en 1877 en la logia Luz Ovetense.

 En el Comité de Gijón: como Vocales estaban Eduardo Guilmaín Abarca, que llevó una larga vida en la masonería gijonesa la cual  se desarrolló desde 1851hasta 1874, más tarde se le localiza en Madrid en el seno de la logia Fraternidad Ibérica entre 1888 y 1896. Eduardo era un lejano descendiente del famoso Conde de Aranda.

  Justo del Castillo que estaba  sentado en los bancos de la logia gijonesa Los Amigos de la Naturaleza y Humanidad en 1871; el Secretario del comité que los ejercía Apolinar Menéndez Acebal de simbólico “Estrabón”,  al que tenemos en 1878 situado en la logia gijonesa de La Razón, para pasar a formar parte, hasta su muerte en 1886, a la logia Amigos de la Naturaleza y de la Humanidad.

En el Comité de Avilés se encuentra a Indalecio García,  que formó parte entre 1879 y 1887 de las logias La Justicia y Concordia.

En los Comités del Occidente astur tenemos en Navia: al notario Rafael Fernández Calzada,  al que en 1877 situamos en la logia Luz Ovetense (1879-1880), y luego en Antorcha Civilizadora de Navia.

 Si hablamos de los Comités del oriente de Asturias tenemos    en el Comité de Llanes que  el Vicepresidente era  Manuel Vega Isla,  de simbólico “Galeno”, como no podía ser menos para un médico, el cual labraba  su piedra bruta en la logia ovetense Nueva Luz (1886); y en el Subcomité de Celorio ejercía de Secretario D. Manuel Cué, rico  francmasón iniciado en Cuba.

 Si regresamos a Gijón, concretamente al  Comité de la Juventud Republicana  el presidente era: D. Apolinar Menéndez Acebal, del cual ya dimos sus datos masónicos, siendo el Secretario D. Braulio Vigón miembro de la prestigiosa logia ovetense Juan González Río entre 1888-1892 y D. Jesús Menéndez Busto de simbólico “Torrijos  al que encontramos en la logia en Amigos de la Naturaleza y de la Humanidad entre 1879-1880.

 Así mismo dentro del Círculo Republicano, está de nuevo D. Eduardo Guilmain, como Vocal, y como Secretario D. Marceliano Cuesta, de simbólico “Arquímedes” que trabajaba en la misma logia que Busto, pero al que encontramos en los cuadros lógicos de 1886.

 Este activo Comité Republicano de Gijón dirigida a todas las provincias españolas una carta donde se propone a la ciudad de Gijón como sede del pacto federal, cuestión  que no llega a fraguarse, lo que no quita para que se mantenga la petición de adhesión al pacto y que firman amén de Eladio Carreño en Gijón el 27 de Mayo de 1869, parte de los anteriormente citados más Juan Arranz de la Torre.[2]

 Esta  presencia de los francmasones dentro del Partido Republicano Federal, y de su peso en distintos organismos públicos, -pues algunos de ellos tuvieron una activa vida municipal-[3], nos podría llevar a pensar que estamos ante la correa de transmisión de los valores masónicos a través del partido que en su momento instituyó Pi y Margall, y es muy posible que así fuera, dado que en esos momento se estaba dando una alta masonización de la política o viceversa.

 Tal cosa se explica cuando  vemos  que los  republicanos ovetenses  seguidores de Ruiz Zorrilla, hay destacados miembros que lideraban las logias Nueva Luz y la Juan González Río, aunque no veían con buenos ojos a los federales gijoneses, contra los cuales ya venía de muy  de lejos su encono  que no era ni más ni menos que la la viva reproducción  de lo que a su vez sucedía entre los lideres Pi y Margall y Ruiz Zorrilla.

En el caso asturiano el origen de las rencillas  hay  que buscarlas en que el federalismo gijonés, acaudillado por Carreño,   consideraba que el “partido Progresista era un partido dogmático, un partido medio, incapaz de sostener en sus manos la bandera del progreso. Amalgamado con los eternos enemigos de la libertad, con los hombres funestísimos del 56, ametralladores de las Cortes Constituyentes y verdugos del pueblo” como asó lo publica La Republica Española

 Años más tarde aún los rencores republicanos se mantienen vivos y  enconados, como se  deja entrever un suelto publicado en el periódico La VerdadDe todo un poco”:
 “La Verdad no está subvencionada, ni hay señores que paguen para la impresión 13.000 reales anuales, además de 1.000 reales para gratificar al director y otros emolumentos a los redactores […] por otra parte ignora el gran conspirador gijonés (pour vive) que con solo pensar lo que dice, ofende al caudillo de los revolucionarios españoles, que es demócrata de verdad y jamás obra autoritariamente, como cierto y determinados federales”

 Para entender en parte, esa  falta de presencia masónica entre  la comitiva asturiana   firmante del pacto federal , personalmente creo que es debida a otra cuestión fundamental e incuestionable como es que tras la caída en 1853 de la logia gijonesa Los Amigos de la Naturaleza y de la Humanidad, en Asturias no se levantaran talleres masónicos hasta después de La Gloriosa, y ello será en 1871 cuando de nuevo se vea florecer la actividad masónica, de ahí que aunque encontremos diversos republicanos activos en la masonería está membresía no será patente hasta la década de 1870.

 Por otro lado,  la realidad masónica y republicana gallega no va a distar tampoco mucho de la que se daba en Asturias, tan solo las singularidades de los personajes, la idiosincrasia de las ciudades en que habitaban   y las concomitancias y los lazos que establecían en  favor de la presencia de una u otra tendencia ideológica  serán las que marquen las diferencias, pero éstas tampoco serán abismales con relación a los que sucedía en Asturias, y aunque hemos visto que pese a que tampoco los listado masónicos son muy precisos,  el peso masónico de los gallegos superaba con creces al astur al menos en cuanto a la presencia en el seno de las comitivas firmantes del Pacto Federal Galaico-Asturiano.

 Victor Guerra García

Centro de Estudios Históricos de la Masonería Española (CEHME)
Instititut d´ Études et de Recherches Maçonniques Septentrion (IDERM) Francia


[1] Polémica que dio en Gijón en  1880, sobre la ubicación del puerto marítimo para Gijón
[2] Pacto Federal. “La República Española”. 1 de junio de 1869.
[3] Con cargos en el Ayuntamiento gijonés estaban Eduardo Guilmain, Justo del Castillo y Apolinar Menéndez Acebal.

04 octubre 2008

Masones en el Pacto Federal Astur-Galaico: Moreno Barcia y otros (III)


El otro masón que acompaña a Eladio Carreño, en la firma del Pacto es José Pérez Villamil, del cual no lo podemos confirmar como francmasón, pues el escaso desarrollo de la historiografía de la Villa de Ribadeo, nos ha impedido saber a ciencia cierta si uno de los baluartes septembrinos como lo era Pérez Villamil, pertenecía o no a la orden masónica, aunque a tenor de lo que expone el masonólogo Alberto Valín quedamos en una incertidumbre muy clásica en masonería:

“No nos sorprendería en absoluto encontrar a republicanos como Segundo Moreno, Andrés Caballería, José Pérez Villamil o Mamerto Infanzón. Pero desgraciadamente, y debido al sempiterno problema de no haber tenido acceso a su desconocida documentación, tenemos que contentarnos con bosquejar, a grandes rasgos, esa poco conocida historia[1].

 En Ribadeo había una logia La Fortaleza nº 82 (1891-1894)[2], en la que  el profesor Valín, sitúa a Pérez Villamil, y fundamenta su tesis de pertenencia y membresía  en que éste había enviado al Marqués de Santa Marta, un pésame por la muerte de su mujer, y en cuya misiva se tilda de “correligionario” al  Marqués de Santa Marta, que  era a la sazón el Gran Maestre General de la Gran Logia Simbólica Española, bajo cuyos auspicios estaba la logia ribadense.

 En el resto de las comitivas, puesto que estaban representadas las cuatro provincias gallegas,  encontramos a varios miembros de la francmasonería,  por Orense asisten: Camilo Pérez Castro; Emilio Meruéndano; Esteban Quet; Francisco Casanova; Alejandro Quereizneta; José Casal y el al activo militante republicano federal Cesáreo Rivera Abraldes, alcalde de Rivadavia y Diputado a Cortes Constituyentes de 1873, por el mismo distrito que le encontramos en pleno Sexenio Democrático.

 Cesáreo Rivera  se iniciará el 31 de octubre de 1871, lo que se ignora es si fue iniciado en el seno de la logia orensana Auria nº 59, fuese a como fuese, tomó el simbólico de Zuinglio” y estuvo, al menos eso sí lo podemos  documentar,  en el seno de la logia Luz de Avia n º 64 de Orense, entre 1871 y 1876, taller  que finalmente abandonó, aunque la logia siguió trabajando a la gloria del G:.A:.D:.U:.[3], hasta abatir columnas, supuestamente sobre 1894.

 El hermano Zunglio como grado capitular formó parte del Soberano Capítulo Unión Ibérica nº 86, en el cual le encontramos en 1890 con el grado 14º del REAA[4].y el cargo de Orador[5].

 También en dicha comitiva se encontraba Antonio Prieto Puga. Tras el renacimiento en 1869 de la masonería a través de logias como la coruñesa Herculina nº 10, o la Finisterre nº11:
“Tanto cualitativa como cuantitativamente, se dieron en plena Restauración Borbónica, a lo largo, aproximadamente, de la década 1885-1895, sin duda la etapa de su gran apogeo, para caer repentinamente, en aquel insostenible y mortal declive – como una forma más o menos parecida, sucedió en el resto de España peninsular- que llevaría en tres años escasos, al total abandono, desapareciendo de nuevo en un silencioso “sueño masónico” hasta bien entrado el nuevo siglo”[6].

 Hay que tener en cuenta,  como nos indica el citado profesor, que la Heculina es fundada, mes y medio  después de haberse celebrado el Pacto Federal, y parece haber muchas prisas por fundar un taller  de altos grados,  lo cual nos da la pista de lo que en parte estaba sucediendo:

“No olvidemos que la influencia republicano –federal de esta logia tuvo que ser importante, y que estos federales como Tapia Segade o Antonio Prieto, temerosos de la probable influencia centralista de la dirección del Partido Republicano Federal Español, habían escogido días antes la vía pactista regional dentro del seno de este partido, con ánimo de poder garantizar la autonomía de los distintos entes regionales”[7].
 Prieto Puga es un empleado de origen orensano, concretamente  de Xunqueira de Ambía que se inicia en la masonería en enero de 1867, y dadas las urgencias del naciente taller, el hermano Prieto Puga es exaltado al grado de Compañero (2º) el 24 del mismo mes y año.

La ascensión de Prieto Puga es meteórica pues en el cuadro de 1872 ya ocupa el cargo de 1º Vigilante con el nombre simbólico de Bravo,  y aparece ostentando el grado 29º del REAA. En el curso masónico siguiente ya ocupa la Veneratura[8]. Prieto Puga será andando el tiempo cofundador y propietario del periódico coruñés La Voz de Galicia,  y ocuparía el cargo de  Gobernador Accidental de la Coruña,  durante la caída de la Iª Republica, aunque se despediría de ella dando un:  ¡Viva la Asamblea Nacional, único poder legítimo de la República Federal Española!

  En la comitiva que salió de Lugo hacia La Coruña iban: Vicente Somoza, Vicente Calderón y Vieites; Cándido Robellón; Idelfonso Serrano; Serafín Villar; José Sanjurjo, Eladio Fernández Miranda y el francmasón: Segundo Moreno Barcia, que habitaba en la villa de Ribadeo, en cuya villa sita en la frontera astur-galaica se van a levantar entre 1873 y 1894 dos logias: Perfección y La Fortaleza.

 La primera que se tiene datada es la logia Perfección nº 89 (1873-1874), en la que supuestamente debía encontrarse inscrito Segundo Moreno cuya pertenencia a este taller, salvo que aparezca documentación al respecto, debemos dejar colgada en el clavo de las conjeturas, aunque es muy fácil que lo fuera, puesto que había sido profesor y director de la Escuela Náutica de Ribadeo en ese tiempo.

 Lo que si sabemos ya de forma documental es que Segundo Moreno Barcia, [tío del Gran Maestre del Gran Oriente Español: Augusto Barcia,  que lo fue en el curso masónico 1921-1922] era un francmasón que trabajaba la piedra bruta dentro de la logia Brigantina, la cual  busca la exaltación “coruñesista” en el gentilicio Brigantium .

 Dicho taller masónico levanta columnas en 1877, bajo los auspicios del Gran Oriente de España.  Moreno Barcia, ejerce como Venerable,  con el máximo grado del Rito Escocés Antiguo y Aceptado de  Soberano Comendador del Grado 33ºdurante el curso masónico de 1888.

En 1892, año se le pierde la pista en esta logia que continuará sus trabajos hasta 1895.[9]
 A Moreno Barcia simbólico Manín”le volvemos a encontrar en el seno de un orientalista Rito como es el de Memphis y Mizrain[10] al que se va a acoger la Gran Logia Regional Galaica que recibe la Carta Patente[11] el 10 de mayo de 1890, cuya sede será, como no podía ser menos,  la ciudad de La Coruña.

Esta logia se denominará unos meses más tarde Gran Logia Regional de Asturias y Galicia nº 2.

 Sobre las orientaciones de la masonería de aquellos momentos el Hermano Robespierre en un artículo publicado en el Boletín del Gran Oriente de España escribía:
Hoy dentro de que llaman Masonería española, existen grandes Orientes bien caracterizados: lo hay liberal progresista como el de España; reaccionario, absolutista y casi feudal como el Nacional (de Pantoja); republicano y librepensador como el Nacional (de Ros), en su novísima evolución, creando logias Giordano Bruno y republicano de acción como el llamado Mizraím[12].

Será pues en esta última órbita, en la cual se inscriban buena parte de los francmasones que lideran el pacto republicano federal, que como vanguardia de su pensamiento y escala de valores van a poner en marcha las Escuelas Laicas.

 En Coruña va a ser Moreno Barcia uno de sus promotores a través de Asociación Benéfica “Miguel Servet”, que  será el ente que  ponga en funcionamiento tales centros educativos.

 Este impacto del krausismo y la Institución Libre de Enseñanza dentro de la masonería y entre los dirigentes del republicanismo en general,  va a traer como consecuencia que en Asturias se dé también varias fundaciones como el Ateneo Casino Obrero de Gijón,  que liderarán en un primer momento Eladio Carreño y Angel Hevia,  y en cuyas directivas se irán sumando diversos francmasones.

 Volviendo al Comité de la Coruña firmante del pacto federal, no deja de ser paradójico que en la comitiva presidida por un asturiano: Ramón Pérez Costales[13] no aparezca ningún francmasón, sabiendo como sabemos de la intensa actividad de las logias en la ciudad de La Coruña y su adscripción al republicanismo.



[1] VALÍN FERNÁNDEZ ALBERTO. Op. cit.,p. 385 .
[2] De esta logia tenemos en 1892 un cuadro de dignidades: Venerable: Francisco Ordóñez; Orador: Francisco Salvadores; Tesorero: Tomás Fernández y Secretario: Marcos González.
[3] Esta invocación del Gran Arquitecto del Universo, es utilizada comúnmente en el seno de la denominada  Masonería de Tradición.
[4] Es uno de los más antiguos ritos que se practican en la masonería, y uno de los más extendidos. Hay varias historias sobre su origen,  unas van a buscar sus orígenes junto al primer hombre, y otras nos hablan que fue un rito instituido alrededor de 11762 en las Grandes Constituciones de Federico II de Prusia. Es un Rito escalonado en  33 grados.
[5] Guardián de las Constituciones y censor de las Ceremonias. Su palabra es incontestable puesto que representa la Ley del Derecho Masónico.
[6] VALÍN FERNÁNDEZ, ALBERTO. Op. cit.
[7] VALÍN FERNÁNDEZ, ALBERTO. Op cit p. 81
[8] El Venerables es el presidente de la logia.
[9] Años antes, junto a otro reconocido masón coruñés Santiago Casares Paz, (padre del también francmasón Quiroga Casares) una generación más joven que Moreno Barcia, van a trabajar codo con codo en el proyecto de la Constitución Federal Española.
[10] Este Rito fue patentado en 1814 en París, aunque se ha escrito en varios tratados que se practicaba con anterioridad en Italia, y en cuyo desarrollo intervinieron dentro de la masonería diversos grupos como los Carbonarios que resultaron ser el soporte imprescindible para su desarrollo. Se compone de 90 grados tomados del Escocismo, del Martinismo y de la llamada Masonería Hermética.
[11] Carta constitutiva entregada por una Obediencia a siete maestros masones, por la cual se autoriza y reconoce la facultad para constituirse en un taller masónico.
[12] ÁLVAREZ LÁZARO, PEDRO: La masonería escuela de formación del ciudadano.  Madrid.  Universidad de Comillas 1998.
[13] Ramón Pérez Costales, natural de Oviedo. Era un médico muy comprometido con las conspiraciones contra Isabel II, tanto es así, que participa en 1866 en el levantamiento de los Sargentos del Cuartel de San Gil por lo cual tiene que exiliarse a Portugal. Cuando triunfa La Gloriosa, Pérez Costales regresa y se establece en La Coruña, de ahí que le veamos al frente de la comitiva coruñesa del Pacto Galaico-Astur. En 1872 sale elegido Diputado cargo que repite en las Cortes Constituyentes de la Iª República (1873). Cuando Pi y Margall se hace cargo de la Presidencia del República Pérez Costales es nombrado Ministro de Fomento
Pérez Costales fue pintado por Picasso, puesto que Costales actuó como protector y doctor personal del pintor durante la estancia de Picasso en Coruña. La  esposa de Costales de origen  francés ayudada a Picasso con sus lecciones del idioma francés. El doctor Costales patrocinó y fue mentor en Galicia con su primera exhibición: "Una Vida de Picasso”. Con la caída de la Republica tras un corto exilio  regresa a Coruña y toma como iniciativa fundar la Academia Gallega, la cual  toma cuerpo en 1906. Fallece en 1911.

.Trabajo de Victor Guerra (Inédito)

28 septiembre 2008

MASONES EN EL PACTO REPUBLICANO FEDERAL ASTUR-GALAICO: Tapia Segade. (II)


Continuación del anterior post.

...A este respecto decir que aún resta mucho por estudiar para  poder decantarse por una íntima  convivencia e influencia entre republicanismo  y masonería. Aunque buena parte de los estudios que se han hecho al respecto se inclinan hacia esta posición,  ya que hay sucesos y eventos que han permitido ir desarrollando un cierto corpus documental que va dando suficientes pautas para ir  confirmando  la teoría de una cierta influencia mutua y cada vez más clara entre los movimientos políticos y masónicos.

Cuestión ésta que  vemos registrada en posicionamientos y documentos  de todo tipo y naturaleza que empiezan a dar solidez a la simbiosis entre masonería y republicanismo.

Entre esos destellos que nos van colocando en dichas certidumbres,  está el hecho de encontrar en el ámbito interno de muchas logias una concepción republicana entre sus miembros que a la vez  reflejan una heterogénea conformación del movimiento republicano, como bien explica Manuel Suárez Cortina:

Una tripartita organización y división entre un posibilismo débil social y políticamente, una izquierda federal escindida por la posición de Pi y Margall, de un lado, y los federales orgánicos que conformaron el Partido Federal Coalicionista, y, finalmente junto a ellos, un republicanismo progresista que se organizó solamente a principios de los 80. [...] que diseñaron estrategias de unión, fusión, alianza y coalición reiteradamente fracasadas en su articulación y funcionamiento[1].

Parte de esas estrategias políticas, y quedaría por demostrar la posible e hipotética influencia masónica en ellas,  fue el pacto que suscribió el Partido Republicano  cuyo ideario expresado en 1868, consideraban que:
“La soberanía popular es el fundamento de nuestro dogma y por su naturaleza intransferible e inalienable declara así mismo, que todo poder político que siempre emanará de ella, será por lo tanto amovible y responsable.
La asamblea general Galaico-Asturiana considera de hecho como única forma de gobierno, capaz de perpetuar la práctica de nuestras grandes y patrióticas aspiraciones la Republica democrática federal”[2].

Para llevar adelante este proyecto el Partido Republicano Federal decide crear diversos comités asentados en las cabeceras de los Concejos o Ayuntamientos. Dichos comités “estarían formados por tres o más individuos nombrados por sufragio directo de todos los republicanos del mismo Concejo o Ayuntamiento

Dentro de los partidos republicanos que tenían representación, al menos en Asturias, el Partido Republicano Federal disfrutaba de una presencia importante en una ciudad industrial como Gijón, aunque esa percepción está también un tanto inflada  puesto que se ha focalizado por parte de los historiadores cuando se ha estudiado el republicanismo asturiano,  en una sola tendencia y ubicación,  como ha  sucedido con el republicanismo federal gijonés, al cual se le ha colocado como  paradigma y buque insignia del movimiento republicano, lo que ha fagocitado otras posibles existencias, tal vez hasta con más fuerza y razón y presencia.

Esa cuestión ha conllevado a que haya quedado sin estudiar la presencia de otras facciones republicanas existentes en el territorio astur, cerrando la posibilidad de poder valorar el peso, organización y desarrollo de otras opciones políticas republicanas.  Encontrándonos con paradojas tan curiosas como haber encontrado en pleno siglo XXI  un descocido semanario masónico y republicano como La Verdad[3],   con  veneros en base a noticias y artículos y editoriales que rompen con la idea de un aislado Alas Clarín, como uno de los pocos referentes republicanos del Oviedo de la Regenta.

Los  acercamientos, aún tímidos, al tema de la relación entre masonería y republicanismo denotan que una parte de los masones de las logias gijonesas se encuadraban en la opción federal que encabezaban en Gijón el médico Eladio Carreño y el industrial Tomás Zarracina, aunque ninguno de los dos  era miembros de la masonería. Sin embargo en Oviedo  el peso del republicanismo estaba muy enraizado en la sociabilidad masónica cuya tendencia mayoritaria era la encabezada por Ruiz Zorrilla. Lo cual no es baladí al tenor de la cantidad y cualidad de sus miembros.

Pero volviendo al tema que nos ocupa el Pacto Federal y su  estrategia de  puesta en marcha de distintos comités locales por parte del Partido Republicano Federal,  fragua en Coruña el 18 de julio de 1869  con el Pacto Galaico- Asturiano:

 “Puesto que consideran que la soberanía popular es el fundamento de nuestro dogma y por su naturaleza intransferible e inalienable, declara así mismo que todo poder político que siempre emanará de ella será por lo tanto amovible y responsable. La asamblea Galaico-Asturiana considera de hecho como única fuerza de gobierno, capaz de perpetrar la práctica de nuestras grandes y patrióticas aspiracione: La Republica Democrática Federal”[4].

Los Comités firmantes de este Pacto Galaico Astur estaban compuesto, en el caso del asturianos  por el médico Eladio Carreño, y su comitiva la cual  había arribado a Coruña a bordo del vapor “Cantábrico” tras una travesía lenta y peligrosa por la intensa neblina que se cernió sobre toda las costa.

La comitiva la integraban siete personas: Wenceslao Guisásola, Rafael González Posada, José Pérez Villamil, Francisco Palacios, Fernando Álvarez, Federico Tapia Segade, y Ramón de Dolaragaray.

En esta primera comitiva  encontramos a dos masones: Federico Tapia Segade, [5], asturiano de raíces, pero asentado en la vida coruñesa, el cual en ese momento ocupaba un destacado lugar como activo militante del republicanismo en la  capital gallega,  además dada  su activa militancia va a estar también  presente en el primer congreso del Partido Republicano Federal de Madrid del 31 de marzo de 1870 representando a La Coruña, ciudad de la cual  será Alcalde durante el período de 1872 a1873.

La documentación masónica galaica, muy escasa al respecto, nos dice que en septiembre de 1870 el propietario coruñés,  nacido en 1825,  Tapia Segade, de nombre simbólico “Templanza”   se había iniciado como Aprendiz masón en febrero de 1867, el cual va a encabezar junto con otros la separación de la logia Herculina nº 10, en dicho taller vestían en ese momento, el  mandil masónico,  varias personalidades destacadas de la política, las ciencias y las letras, atraídas como dice el profesor Valín “por la seducción del esotérico encanto de la utopía francmasónica[6].

Entre esas figuras que se sientan en la Herculina nº 10 cabe destacar al arquitecto urbanista Arturo Soria y Mata, y a Manuel Becerra Bermúdez. [En la relación de masones de la logia coruñesa, hay un oriundo del Concejo Nava, concretamente del pueblo del cual tomará prestado el nombre para su simbólico “Pruneda” y que responde a las coordenadas de Timoteo Peña González, al que encontramos tallando su piedra bruta en la logia Herculina entre los años 1871-1872, con el grado de Maestro Masón (3º) y la profesión de Vista de Aduanas].

Esa ruptura dentro de la logia Herculina va traer consigo el levantamiento de columnas de otro taller la Respetable Logia Romano nº 6, taller del cual carecemos  de casi todas las bases documentales, aún así se sabe que la ruptura no fue fácil y arrojó innumerables problemas que parecen resolverse a juzgar por la plancha[7], que envían al Gran Consejo del Gran Oriente de España el 28 de Mayo de 1872, donde ambos talleres se tienden la mano de la paz y la concordia.

 En la logia Romano nº 6, encontramos que el firmante junto con Eladio Carreño el Sr.  Tapia Segade era  el 1º Vigilante[8] de la logia, y será en ese mismo taller donde se le exalte al grado 30º del Rito Escocés Antiguo y Aceptado (REAA),  que recibe el título de  Gran Caballero Kadohs.

La inclusión de Tapia Segade dentro de los firmante por Asturias, creemos  responde  a lo menguado de la comitiva gijonesa, pues no parece que haya una representatividad más extensa que responda a pluralidad  regional,  lo cual es lógico por otro lado,  ya que tal comitiva  responde a su vez a la presencia del partido en la región  muy centrado en Gijón.

Ello sin olvidar las ascendencia asturiana de Tapia Segade, aunque su vinculación vital es con Galicia, como lo demuestra su participación en el proyecto federal gallego que culmina en la primera Asamblea Federal de la Región Gallega que convoca el Partido Democrático Federal (partido de Pi y Margall) para aprobar el proyecto de Constitución o Pacto para la Constitución del Estado, que tiene lugar en el Teatro de María Pita de la Coruña entre el 16 y el 19 de diciembre de 1886, siendo él precisamente  quien la presida




[1] SUAREZ CORTINA. MANUEL: El gorro frigio (Liberalismo, Democracia y Republicanismo en la Restauración)” Madrid. Editorial Biblioteca Nueva. 2000.
[2]  También en el aspecto del republicanismo los historiadores clásicos del republicanismo asturiano como Suárez Cortina en su obra: El Gorro Frigio. O Radcliff, Pamela: Política y Cultura Republicana en Gijón de fin de siglo,  y el libro de TOWSON N.: El Republicanismo en España (1830.1977). Trabajos en los cuales se obvia cualquier referencia al republicanismo ovetense, bosquejándose así mismo toda una historiografía en base a la presencia republicana federal gijonesa, anulando  las posibles presencias de otros grupos o tendencias, con cierta fuerza y presencia  en la región, pero a los cuales no se han investigado por el desconocimiento de las fuentes,  o la falta de uso en manejar archivos masónicos .
[3] GUERRA GARCÍA, VÍCTOR  “La Verdad, un semanario masónico en el Oviedo finisecular. Boletín del Real Instituto de Estudios Asturianos º 160, Oviedo, 2002.
[4] La Republica Española. Periódico Democrático. Gijón 27 de julio de 1869.
[5] Para conocer la figura de Tapia Segade es importante el libro de ALFEIRÁN RODRÍGUEZ, XOSÉ Y ROMERO MASÍA, ANA El republicanismo coruñés Aproximación histórica e selección documental 1868-1936. La Coruña. Edita Ayuntamiento de La Coruña. 2001.
[6] VALÍN FERNÁNDEZ, ALBERTO. Op, cit.
[7]Balaustre, así se llaman a los documentos internos que se envían entre si los masones y logias.
[8] Oficial de la logia que se ocupa de los Compañeros y de la disciplina del taller.

Victor Guerra
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