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28 septiembre 2008

MASONES EN EL PACTO REPUBLICANO FEDERAL ASTUR-GALAICO: Tapia Segade. (II)


Continuación del anterior post.

...A este respecto decir que aún resta mucho por estudiar para  poder decantarse por una íntima  convivencia e influencia entre republicanismo  y masonería. Aunque buena parte de los estudios que se han hecho al respecto se inclinan hacia esta posición,  ya que hay sucesos y eventos que han permitido ir desarrollando un cierto corpus documental que va dando suficientes pautas para ir  confirmando  la teoría de una cierta influencia mutua y cada vez más clara entre los movimientos políticos y masónicos.

Cuestión ésta que  vemos registrada en posicionamientos y documentos  de todo tipo y naturaleza que empiezan a dar solidez a la simbiosis entre masonería y republicanismo.

Entre esos destellos que nos van colocando en dichas certidumbres,  está el hecho de encontrar en el ámbito interno de muchas logias una concepción republicana entre sus miembros que a la vez  reflejan una heterogénea conformación del movimiento republicano, como bien explica Manuel Suárez Cortina:

Una tripartita organización y división entre un posibilismo débil social y políticamente, una izquierda federal escindida por la posición de Pi y Margall, de un lado, y los federales orgánicos que conformaron el Partido Federal Coalicionista, y, finalmente junto a ellos, un republicanismo progresista que se organizó solamente a principios de los 80. [...] que diseñaron estrategias de unión, fusión, alianza y coalición reiteradamente fracasadas en su articulación y funcionamiento[1].

Parte de esas estrategias políticas, y quedaría por demostrar la posible e hipotética influencia masónica en ellas,  fue el pacto que suscribió el Partido Republicano  cuyo ideario expresado en 1868, consideraban que:
“La soberanía popular es el fundamento de nuestro dogma y por su naturaleza intransferible e inalienable declara así mismo, que todo poder político que siempre emanará de ella, será por lo tanto amovible y responsable.
La asamblea general Galaico-Asturiana considera de hecho como única forma de gobierno, capaz de perpetuar la práctica de nuestras grandes y patrióticas aspiraciones la Republica democrática federal”[2].

Para llevar adelante este proyecto el Partido Republicano Federal decide crear diversos comités asentados en las cabeceras de los Concejos o Ayuntamientos. Dichos comités “estarían formados por tres o más individuos nombrados por sufragio directo de todos los republicanos del mismo Concejo o Ayuntamiento

Dentro de los partidos republicanos que tenían representación, al menos en Asturias, el Partido Republicano Federal disfrutaba de una presencia importante en una ciudad industrial como Gijón, aunque esa percepción está también un tanto inflada  puesto que se ha focalizado por parte de los historiadores cuando se ha estudiado el republicanismo asturiano,  en una sola tendencia y ubicación,  como ha  sucedido con el republicanismo federal gijonés, al cual se le ha colocado como  paradigma y buque insignia del movimiento republicano, lo que ha fagocitado otras posibles existencias, tal vez hasta con más fuerza y razón y presencia.

Esa cuestión ha conllevado a que haya quedado sin estudiar la presencia de otras facciones republicanas existentes en el territorio astur, cerrando la posibilidad de poder valorar el peso, organización y desarrollo de otras opciones políticas republicanas.  Encontrándonos con paradojas tan curiosas como haber encontrado en pleno siglo XXI  un descocido semanario masónico y republicano como La Verdad[3],   con  veneros en base a noticias y artículos y editoriales que rompen con la idea de un aislado Alas Clarín, como uno de los pocos referentes republicanos del Oviedo de la Regenta.

Los  acercamientos, aún tímidos, al tema de la relación entre masonería y republicanismo denotan que una parte de los masones de las logias gijonesas se encuadraban en la opción federal que encabezaban en Gijón el médico Eladio Carreño y el industrial Tomás Zarracina, aunque ninguno de los dos  era miembros de la masonería. Sin embargo en Oviedo  el peso del republicanismo estaba muy enraizado en la sociabilidad masónica cuya tendencia mayoritaria era la encabezada por Ruiz Zorrilla. Lo cual no es baladí al tenor de la cantidad y cualidad de sus miembros.

Pero volviendo al tema que nos ocupa el Pacto Federal y su  estrategia de  puesta en marcha de distintos comités locales por parte del Partido Republicano Federal,  fragua en Coruña el 18 de julio de 1869  con el Pacto Galaico- Asturiano:

 “Puesto que consideran que la soberanía popular es el fundamento de nuestro dogma y por su naturaleza intransferible e inalienable, declara así mismo que todo poder político que siempre emanará de ella será por lo tanto amovible y responsable. La asamblea Galaico-Asturiana considera de hecho como única fuerza de gobierno, capaz de perpetrar la práctica de nuestras grandes y patrióticas aspiracione: La Republica Democrática Federal”[4].

Los Comités firmantes de este Pacto Galaico Astur estaban compuesto, en el caso del asturianos  por el médico Eladio Carreño, y su comitiva la cual  había arribado a Coruña a bordo del vapor “Cantábrico” tras una travesía lenta y peligrosa por la intensa neblina que se cernió sobre toda las costa.

La comitiva la integraban siete personas: Wenceslao Guisásola, Rafael González Posada, José Pérez Villamil, Francisco Palacios, Fernando Álvarez, Federico Tapia Segade, y Ramón de Dolaragaray.

En esta primera comitiva  encontramos a dos masones: Federico Tapia Segade, [5], asturiano de raíces, pero asentado en la vida coruñesa, el cual en ese momento ocupaba un destacado lugar como activo militante del republicanismo en la  capital gallega,  además dada  su activa militancia va a estar también  presente en el primer congreso del Partido Republicano Federal de Madrid del 31 de marzo de 1870 representando a La Coruña, ciudad de la cual  será Alcalde durante el período de 1872 a1873.

La documentación masónica galaica, muy escasa al respecto, nos dice que en septiembre de 1870 el propietario coruñés,  nacido en 1825,  Tapia Segade, de nombre simbólico “Templanza”   se había iniciado como Aprendiz masón en febrero de 1867, el cual va a encabezar junto con otros la separación de la logia Herculina nº 10, en dicho taller vestían en ese momento, el  mandil masónico,  varias personalidades destacadas de la política, las ciencias y las letras, atraídas como dice el profesor Valín “por la seducción del esotérico encanto de la utopía francmasónica[6].

Entre esas figuras que se sientan en la Herculina nº 10 cabe destacar al arquitecto urbanista Arturo Soria y Mata, y a Manuel Becerra Bermúdez. [En la relación de masones de la logia coruñesa, hay un oriundo del Concejo Nava, concretamente del pueblo del cual tomará prestado el nombre para su simbólico “Pruneda” y que responde a las coordenadas de Timoteo Peña González, al que encontramos tallando su piedra bruta en la logia Herculina entre los años 1871-1872, con el grado de Maestro Masón (3º) y la profesión de Vista de Aduanas].

Esa ruptura dentro de la logia Herculina va traer consigo el levantamiento de columnas de otro taller la Respetable Logia Romano nº 6, taller del cual carecemos  de casi todas las bases documentales, aún así se sabe que la ruptura no fue fácil y arrojó innumerables problemas que parecen resolverse a juzgar por la plancha[7], que envían al Gran Consejo del Gran Oriente de España el 28 de Mayo de 1872, donde ambos talleres se tienden la mano de la paz y la concordia.

 En la logia Romano nº 6, encontramos que el firmante junto con Eladio Carreño el Sr.  Tapia Segade era  el 1º Vigilante[8] de la logia, y será en ese mismo taller donde se le exalte al grado 30º del Rito Escocés Antiguo y Aceptado (REAA),  que recibe el título de  Gran Caballero Kadohs.

La inclusión de Tapia Segade dentro de los firmante por Asturias, creemos  responde  a lo menguado de la comitiva gijonesa, pues no parece que haya una representatividad más extensa que responda a pluralidad  regional,  lo cual es lógico por otro lado,  ya que tal comitiva  responde a su vez a la presencia del partido en la región  muy centrado en Gijón.

Ello sin olvidar las ascendencia asturiana de Tapia Segade, aunque su vinculación vital es con Galicia, como lo demuestra su participación en el proyecto federal gallego que culmina en la primera Asamblea Federal de la Región Gallega que convoca el Partido Democrático Federal (partido de Pi y Margall) para aprobar el proyecto de Constitución o Pacto para la Constitución del Estado, que tiene lugar en el Teatro de María Pita de la Coruña entre el 16 y el 19 de diciembre de 1886, siendo él precisamente  quien la presida




[1] SUAREZ CORTINA. MANUEL: El gorro frigio (Liberalismo, Democracia y Republicanismo en la Restauración)” Madrid. Editorial Biblioteca Nueva. 2000.
[2]  También en el aspecto del republicanismo los historiadores clásicos del republicanismo asturiano como Suárez Cortina en su obra: El Gorro Frigio. O Radcliff, Pamela: Política y Cultura Republicana en Gijón de fin de siglo,  y el libro de TOWSON N.: El Republicanismo en España (1830.1977). Trabajos en los cuales se obvia cualquier referencia al republicanismo ovetense, bosquejándose así mismo toda una historiografía en base a la presencia republicana federal gijonesa, anulando  las posibles presencias de otros grupos o tendencias, con cierta fuerza y presencia  en la región, pero a los cuales no se han investigado por el desconocimiento de las fuentes,  o la falta de uso en manejar archivos masónicos .
[3] GUERRA GARCÍA, VÍCTOR  “La Verdad, un semanario masónico en el Oviedo finisecular. Boletín del Real Instituto de Estudios Asturianos º 160, Oviedo, 2002.
[4] La Republica Española. Periódico Democrático. Gijón 27 de julio de 1869.
[5] Para conocer la figura de Tapia Segade es importante el libro de ALFEIRÁN RODRÍGUEZ, XOSÉ Y ROMERO MASÍA, ANA El republicanismo coruñés Aproximación histórica e selección documental 1868-1936. La Coruña. Edita Ayuntamiento de La Coruña. 2001.
[6] VALÍN FERNÁNDEZ, ALBERTO. Op, cit.
[7]Balaustre, así se llaman a los documentos internos que se envían entre si los masones y logias.
[8] Oficial de la logia que se ocupa de los Compañeros y de la disciplina del taller.

Victor Guerra
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