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27 octubre 2014

Masonería y la Revolución de Octubre del 1934 (II)

Rafael Fernández Tomás celebra este verano la declaración de Soberanía del gobierno de su abuelo en 1937
En la entrega anterior nos quedábamos a las puertas e saber quienes eran los masones de la Cuenca Minera y en concreto los miembros del Triángulo residente en Turón .
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NOTA: Se dan todos como residentes en Turón, incluido Francisco Díaz, aunque sus orígenes son muy diversos

2.- QUIEN ERAN QUIEN EN EL TRINAGULO COSTA?
¿ Quienes son éstos masones que componen un grupo muy cercano a una “Logia Justa y Perfecta ” [1]? Su naturaleza y orígenes son de muy diversa índole, al igual que sus periplos existenciales. Por tanto el acercamiento a sus curriculum existencial nos dará una aproximación tanto a sus personas como a los contextos sociológicos en que se desenvolvieron

Francisco Serrano Nieto[2]: Es un empleado, natural de Ecija (Sevilla) donde nace el 2 de marzo de 1892. Su estado civil es el de casado y tiene su domicilio en Figaredo.

Francisco se inicia en la logia Argüelles nº 3 en 1926, en cuya ceremonia de iniciación adopta el simbólico de“Jaramillo”. De ésta logia ovetense, ha llegado hasta nosotros muy pocas noticias de su actividad y miembros, aún así todo del hiramita “Jaramillo” sabemos que la baveta de su mandil pasa a estar doblada, símbolo del grado de Compañero (2º), y cuya exaltación se produce en enero de 1928, año en el que ejerce dentro del taller el cargo de Guarda Templo[3].

Entre esta última fecha y el cuadro lógico de finales de ese mismo año, se le exalta al grado de Maestro Masón(3º), recibiendo por tanto el ribeteado mandil de Maestro en el seno del triángulo Costa.

Francisco al igual que sus otros compañeros, a lo largo de este tiempo trabajara para que la fundación del triángulo sea un éxito, y ello vendrá de la mano del amplio cuadro de miembros que se establece como punto de partida, que le eligen como Presidente del taller.

Por otra parte, sabemos que Francisco Serrano militó en el Partido Radical- Socialista de Alvaro de Albonoz y Limiana; y que con la entrada de las tropas franquistas tras la caída del frente del Caudal, el francmasón “Jaramillo” estuvo militarizado en las Minas de Turón.

Como miembro de la masonería se ve inserto en la causa de represión que se efectúa sobre la Orden y sus afiliados, cuyas consecuencias más inmediatas era la obligación de realizar una retractación y abjuración como masones ante las autoridades competentes; por ello el 22 de enero de 1945 presenta su abjuración canónica, y en la cual alega la atenuante de haber tenido un “hijo en el frente y en el bando nacional”.

Así con todo, se le somete a proceso dentro de la denominada “ Causa General “ que le condena a doce años y un día de reclusión menor y sus accesorias legales.
El francmasón “ Jaramillo” terminó sus días de peón en el pequeño tren de vía estrecha (FEVE) que recorría el valle de Turón[4].

Otro miembro del triángulo Costa que ocupaba el cargo de Secretario del taller era: Francisco Díaz Díaz[5]: Un natural de Ribadesella, que viene al mundo a la vera del Río Sella el 14 de mayo 1889; sus ocupaciones profesionales le llevan hasta el Concejo de Pola de Lena, exactamente a Vega del Rey, como vecino y aserrador mecánico. Su filiación política según el acta de acusación de la “Causa General”, se desarrolla en el seno del partido republicano, sin que se especifique más al respecto; dicha militancia muy bien pudiera estar dentro del partido Acción Republicana de lideraba Manuel Azaña.

Francisco se inicia en la logia Argüelles de Oviedo con el simbólico de “Sócrates”. En dicha logia coincide con Francisco Serrano, ambos desde su iniciación emprenden una aventura que se consolida al ir obteniendo sus distintos grados. En enero de 1926 se le exalta al grado de Compañero (2º) y finalmente obtiene el grado de Maestro Masón (3º), con cuyo título le encontramos en el seno del taller turonés en el año de su fundación.

Este riosellano se ve incurso también en los procesos seguidos contra los masones en 1936ante lo cual se le abre el correspondiente proceso que en 1953 le sentencian a 12 años de reclusión menor, que se le conmuta finalmente a una pena de seis años y un día de prisión gracias a dos atenuantes que el auto expresa de este modo: 1ª/ Haber salido fuera de la orden en 1928; 2ª/ La falta de cultura del encausado.

Las dos atenuantes planteadas no dejan de ser singulares, al menos como argucias para poder aliviar en las posibles condenas, y son curiosas, primero, porque el triángulo se forma a finales de Diciembre de 1928, con lo cual difícilmente podía estar fuera de la Orden cuando además aparece en el cuadro de miembros del triángulo Costa de 1931; y segundo porque sería difícil y sumamente creíble que alguien que había llegado al grado de Maestro Masón (3º) no tuviera una cultura básica. Dichas atenuantes, por otro lado, no se contemplan en la Ley de marzo de 1940 sobre La Represión de la Masonería y el Comunismo, que vienen así resumidas en el texto:
“suministrar información sobre las actividades de la secta, sobre sus jefes o iniciadores; haber servido como voluntario en los posibles frentes de guerra durante más de un año en los ejércitos nacionales; haberse sumado a la preparación del Movimiento Nacional, con riesgo grave; o haber prestado servicios a la patria, que por salirse de lo normal, merecieran dicho título de excusa.”

Y no parece que ninguna de ellas las haya cumplido cabalmente nuestro riosellano, que a tenor de los resultados del juicio, bien pudo haber pensado que le había tocado la lotería, pues atendiendo a tan singulares atenuantes, se le condenó a tan sólo a seis años de prisión mayor. Y más si se tiene en cuenta que su identidad trajo de cabeza a los servicios de documentales y de represión, que le habían confundido con un oficial del Ejército, concretamente con un Teniente de la Guardia Civil de Cáceres que además nunca había estado en Asturias.

El tercer miembro del cuadro lógico de 1928, con el que se abre la historia de la masonería en la cuenca del Caudal es Leoncio Villanueva Viejo, que ocupa en un primer momento, el cargo de Tesorero y Limosnero del taller turonés. Leoncio es natural del pueblo de Linares (Turón) donde viene al mundo el 1 de septiembre de 1890, en el seno del matrimonio formado por Ramón y Magdalena

Su vida hasta el asentamiento definitivo en su tierra de origen, dio unas pocas vueltas por este mundo como marinero, finalmente fija su residencia en el pueblo de Turón donde instala sobre 1923 un pequeño comercio de ferretería “La más Barata”.

Según el cuadro lógico del triángulo Costa, Leoncio Villanueva de simbólico Costa”, proviene de la logia Jovellanos 1 de Gijón, sin que se especifiquen las fechas de su iniciación o la exaltación a los diversos grados que obtuvo. En su expediente aparecen diversos documentos que lo relacionan con la logia ovetense Argüelles, aunque hay una pequeña ficha, que le relaciona con la logia Riego de Gijón, sin embargo en ningún cuadro lógico de los que se conservan aparece como miembro de las citadas logias.

Es muy posible que Leoncio Villanueva fuera iniciado en 1927, año en que no hay constancia documental alguna, ( puesto que los listados de masones asturianos que se poseen en el Archivo Histórico Nacional de la Guerra Civil de Salamanca, cesan en su mayoría a partir de 1926) y ante dicha laguna documental es difícil en ocasiones encontrar datos sobre los periplos de éste u otros francmasones. Aunque se puede aventurar que es muy posible que haya estado vinculado a la logia Argüelles de Oviedo, en función a la cercanía de dicho a taller con su lugar de residencia, que constituía todo un alivio a la hora de asistir a las tenidas y reuniones fijadas por la logia, y si a ello se une que había cuatro compañeros francmasones y convecinos que trabajaban en dicho taller, pues razón de más para casi certificar su pertenencia a la logia ovetense. masónico.

A pesar de la esterilidad documental, sabemos que recibe el mandil de Maestro Masón (3º) en el 2º trimestre de 1929, puesto que así se lo comunica la Gran Logia Regional de Noroeste al Gran Consejo Federal Simbólico.

Hay otra nota curiosa con relación a Leoncio Villanueva y es que según notas contenidas en su expediente personal, se constata que ha recibido el grado capitular (4º) de Maestro Secreto [6]dentro del Rito Escocés Antiguo y Aceptado[7] en el Soberano Capítulo “Verdad” de Oviedo; ( es curiosa la nota, puesto que se tenía noticia de la existencia de un Soberano Capítulo[8] Rosacruz en Gijón el “S\C\ Alberto de Lera” , pero no que funcionase otro en la capital del Principado).

El hermano “Costa” a juzgar por el nombre simbólico adoptado, coincidente con el nombre del triángulo, por su posición como tesorero, y por la correspondencia que cruza con el órgano coordinador de las logias asturianas (GLRN), es deducible que se constituyera en el alma mater de la formación turonesa, y más cuando se confirma su nombramiento como presidente del triángulo.

Su filiación política es la de socialista, de hecho ocupa la presidencia de la Agrupación del POSE en Turón en 1925. De hecho por su adscripción a tal organización política, formará parte del Consistorio mierense, como resultado de las primeras elecciones celebradas con motivo de la proclamación de la República , donde le tenemos tomando posesión de su acta de Concejal el 17 de Abril de 191, junto al reformista Ramón Fernández Riesgo (hermano del masón Joaquín Fernández Riesgo) cuya corporación pasó a presidir Ramón González Peña por veinticinco votos a favor y seis papeletas en blanco.

La actividad municipal de Leoncio, es intensa, puesto que está en la Comisión de Instrucción Pública, y también en la Régimen Interior y Mercados, desde esta última Comisión es donde más se le va a ver trabajar, de hecho tres de sus primeras acciones son: 1ª/ “Denuncia que algunos señores se dediquen a la enseñanza como ocurre en los colegios de la sociedad Hulleras de Turón, sin poseer los títulos requeridos”; se aprueba su propuesta y se presenta ante la Dirección General de Instrucción Pública. 2ª/ Leoncio hace participe a la Corporación de las múltiples quejas que existen ante la postura de Hulleras de Turón sobre el horario de cierre del economato de dicha empresa. 3ª/ Se hace eco de las deficiencias existentes en el transporte entre Turón y Mieres.

La actividad municipal de Leoncio, al igual que de sus otros compañeros es intensa, de hecho se registra su presencia a los largo de todo el año 1931 y ya en marzo d e1932 pide una licencia a la Corporación, de cuatro meses para asuntos propios. Aunque más tarde se reintegra a la actividad municipal, ya no se le ve tan activo al menos en lo que respecta a las propuestas y mociones presentadas en las distintas sesiones ordinarias o extraordinarias.

Leoncio será destituido de su cargo el 2 de noviembre de 1934, junto con Cándido Barbón, puesto que se les acusa de estar incursos en el artículo 189 de la Ley Municipal, con motivo de la huelga revolucionaria declarada el cinco de octubre del 34.

A Leoncio Villanueva, lo dejamos aquí, para retomarlo más delante puesto que a través de su persona como masón y como miembro del Comité Revolucionario encargado de las tareas del transporte de heridos en Turón, tendrá un especial papel a partir de los acontecimientos que se desarrollarán durante y después de los conflictos de 1934.



Textos @ Víctor Guerra. Trabajo inédito

[1] La logia Justa es la compuesta por cinco maestros masones y la Logia Perfecta es la que está compuesta por siete o más hermanos, quienes , como mínimo , tres han de ser maestros y dos compañeros y la Logia Justa y Perfecta son aquellas que cuentan con un mínimo de siete miembros, en la cuales debe haber cinco con el grado de Maestro Masón y dos de Compañero.
[2] Expediente 33, legajo 232 AHN.
[3] Oficial del taller encargado de mantener a “cubierto” de miradas e intromisiones el desarrollo de las tenidas. Y es el encargado de retejar a los invitados y visitantes.
[4] Informaciones aportadas por Ernesto Burgos en la publicación CAMIN DE MIERES 1994, “El triángulo Costa de Turón)
[5] Expediente personal 4; legajo 692 AHN
[6] Grado: Los grados en masonería son una etapa de educación en el denominado método masónico, a los que se accede una serie de iniciaciones, los tres primeros son: Aprendiz, Compañero y Maestro, en el siglo XVIII basándose en la masonería simbólica y con afanes “individualistas se desarrollan gran cantidad de sistemas con múltiples grados. También pueden considerarse como extensiones o desarrollos del grado e Maestro. Cada Rito se divide en series u órdenes y las series en clases. Cada grado lleva consigo una serie de ritos de recepción, compendio simbólico, juramento, palabras y modos de reconocimiento. Los grados en el Rito Escocés Antiguo y Aceptado son Grados simbólicos: 1º Aprendiz; 2º Compañero, 3º Maestro Masón; Grados de Perfección: 4º Maestro Secreto, 5º Maestro Perfecto, 6º Secretario Intimo, 7º Intendente de los Edificios, 8º Preboste y Juez, 9º Maestro Elegido de los Nueve y así hasta el 33º de Soberano Gran Inspector General.
[7] (REAA) Este rito es uno de los más antiguos de la orden masónica, y que ha creado polémica en cuanto a su origen y fundación, las primeras referencia de este rito se tiene, datan de 1733, y es uno de los más usados; en Francia en el año 1786, hubo una separación de obediencias, las cuales para distinguir sus ritos continuaron un con el título de Rito Escocés y otra con el Rito Escocés Antiguo y Aceptado. El número de grados que se utilizan es de 33º, en los cuales los tres primeros (Aprendiz, Compañero y Maestro) corresponde a las logias simbólicas que se federan y constituyen una obediencia, regida por un Gran Consejo, luego estarían los grados filosóficos que irían desde el 4º al 33º constituyendo una masonería filosófica regida por el Supremo Consejo del Grado 33º
[8] Nombre que reciben los talleres que se dedican al trabajo masónico en los denominados grados superiores del 4º al 33

14 octubre 2014

MASONERIA Y OCTUBRE DEL 34 (1)



Hace apenas unas semanas que el Diario La Nueva España está desarrollando el tema del la Revolución de Octubre del 34,  por como además estamos en plena efervescencia  del aniversario, saco aquí un viejo poco conocido y  sin concluir, y sin pulir y que aporto como un trabajo más para conocer la Masonería y la famosa Revolución del 34.

Espero que ustedes lo disfruten, y son temas como digo novedosos.


LA MASONERÍA Y LA REVOLUCIÓN DEL 34

1º.- INTRODUCCION


Los territorios mineros asturianos enmarcados en las cuencas del Nalón y del Caudal no solo fueron el escenario primordial de la Revolución del 34, sino que además sufrieron, como era de esperar y pese a las promesas, las repercusiones que se desprendieron de tales actos, como fue la fuerte represión posterior cuyas consecuencias aún llegaron a 1936. Tanto es así que hay historiadores que plantean que la revolución del 34 no fue un acto individualizado en el tiempo, sino un prolegómeno de la Guerra Civil.

Tales hechos además tuvieron una repercusión importante en la masonería, pues ya es tópico encontrarse en determinados manuales al uso con la expresión de que detrás de la revolución del 34 “estaba la mano invisible de la masonería” y así lo expandieron diversos autores, entre ellos el autor del libro: Masones y pacifistas:

“ En julio de 1934, cuando el calor dispersó a los padres de la Patria, era evidente que los radicales iban a caer en brazos de las derechas. Para evitarlo con la complicidad de los mismo radicales se ideó un plan maquiavélico: permitir que los socialistas y los separatistas acumulasen armas en Asturias y Cataluña.[...] El gobierno Samper, con a feliz excepción de Salazar Alonso, se esmeró en dar realidad al proyecto “trazado con buril en la plancha de los maestros”[1]

De la misma línea son las reflexiones de Ferrari Billoch en el libro “Entre masones y Marxistas”, aunque menos broncas que las del fantasioso Tusquet, aunque éste incide más en el tema de la conjura judeo- masónica internacional. Al igual que lo hace Vaca de Osma, que además afirmar sin citar fuentes que algunos dirigentes asturianos, era masones, (Ferrari Billoch, adelantaba el nombre de Indalecio Prieto), y que nos introduce en la misma tónica:

“ Por otra, se entregan sin reservas a las tácticas revolucionarias al lado de comunistas y , no siempre de la CNT. No obstante hay conexiones entre las dos tácticas, pues hay numerosos masones en la preparación de la revolución de Asturias en octubre del 34, cuyo principal líder era el masón Belarmino Tomás[...]. Lo más curioso de aquellos bandos en los que se mezclaba lo republicano, lo marxista, lo masónico y lo separatista, es que en el famoso Octubre rojo e independentista de 1934, había masones dirigiendo la revolución y el secesionismo”[2]

Pues bien esta tesis del complot masónico va a ser sostenida por diversos autores que pondrán en circulación diversos trabajos que van desde los opúsculos y hojas de propaganda antimasónica, a trabajos más densos como son los libros ya mencionados, más otros que completan un largo y basto catálogo.[3]

No se entraré aquí a valorar hasta que punto a nivel español estaba implicada la masonería como organización, ya que muchas de las cuestiones apuntan a que distintos francmasones de muy distinta ideología y tendencia y logias estaban en el ojo de huracán, aunque mostraban grandes contradicciones como así lo refleja Amaro del Moral en su libro:

“La explicación de los sucedido estaba clara: la masonería, por un lado, estaba en contra del movimiento revolucionario; por otro, en contra del golpe de Estado, jugando un papel de equilibrio, coincidiendo con los que creían en la posibilidad de desplazar a la reacción del poder por medio legales, parlamentarios, por el juego de las maniobras y de las intrigas de las logias y en esa política se confundían Martínez Barrio, Besteiro, Trifón, los militares masones y todos los que, en el fondo, estaban en contra de Largo Caballero y de un movimiento revolucionario de clase”[4]

Conociendo la idiosincrasia y el basamento ideológico y social que se daba en las logias asturianas, ese tipo de acciones debían generar mucha reticencia, pues hay que tener en cuenta que la base social que conformaba la masonería asturiana, era hasta poco antes del 34, de una atomizada presencia reformista que a veces tuvo dificultades con otras tendencias ideológicas presentes en el seno de los bancos masónicos asturianos como los socialistas o los anarquistas. O los propios republicanos.

Aún así intentaré a través de este trabajo ir definiendo quienes fueron, no los autores que colaboraron de lleno en el movimiento del 34, cosa harto difícil dadas las lagunas documentales, pero sí al menos quisiera dejar constancia de quienes de alguna manera u otra estuvieron implicados en los sucesos que después se desarrollaron y que tuvieron una repercusión muy contundente dentro de la masonería asturiana, y más en las zonas mineras del Nalón y del Caudal, donde se concentró la represión y se concretó la implicación de varios francmasones en el movimiento revolucionario al pertenecer a los Comités, ello además se constituyó en la punta de lanza para implicar de lleno a toda la masonería asturiana que vió tremendamente atenazada por tales acusaciones.

1. LOS TERRITORIOS MINEROS y LA MASONERÍA.

En Asturias la presencia de la masonería, tanto en un siglo como en otro mayoritariamente su presencia se recoge en las grandes ciudades, en el caso que nos ocupa, la presencia masónica se circunscribe a Gijón, Oviedo y Avilés y con alguna otra ramificación hacia el Occidente asturiano llegando su registrase su presencia en los concejos de Belmonte, Luarca y Navia en el siglo XIX, y en Grandas de Salime en el siglo XX; y menos hacia el Oriente; donde los únicos talleres que se registran son Luz de Bimenes en el siglo XIX, en el Concejo del mismo nombre y el Triángulo Ferrer en la primera mitad del siglo XX en Nava.[5]

Si echamos pues, un vistazo al mapa de Asturias, veremos que el espacio que queda por cubrir es toda la parte sur del territorio, aquella donde la presencia agroganadera es importante, sector que no suele vincularse a la masonería, no sé si llega a tan solo dos casos de agricultores asturianos en el seno de los Hijos de la Luz; otra ausencia importante de la Orden es la que se registra en el ámbito minero, donde solo tuvo una pequeña punta de lanza en Turón con el triángulo Costa.

Pero si bien los territorios mineros asturianos no fueron fértiles a la hora de suscitar el trabajo en logia, no por ello dejó de haber una presencia entre las gentes mineras de singulares francmasones muy incardinados en la vida social y cultural de dichos valles.

En el valle del Nalón un primer rastreo sobre la presencia masónica en dicho valle sin pretender ser exhaustivo arroja este panorama:


Nombre y Apellidos Nombre Simbólico Logia Natural/Residente Profesión
Alejandro Nespral
Paz
NuevaLuz/ J.G. Río Langreo Capataz Minas
Severino Calleja Glez. Logia Argüelles Sotrondio Minero
Francisco Estrada

Nalón

Logia Condorcet Empleado
Mario Álvarez Campa Galileo Logia Riego Sama Procurador
Gaspar Fernández Paredes Sama Logia Palafox Comerciante
Manuel Alvarez Marina Logia Jovellanos Sama Empleado
José Rodríguez García Jovellanos Logia Jovellanos Laviana Comerciante
Enrique Alvarez García Sama Logia Catoniana Sama Estudiante
Marcelino Santos Tagarro Farmacéutico
Valentín Ochoa Rodríguez Dante Logia Riego Sama Empleado
Lino Vázquez Cordero Bienvenido Logia Jovellanos Laviana Secret. Ayto.
Sabino Antuña Sánchez Nalón Logia Jovellanos Langreo Industrial
Bernabé Hernández Gómez Sócrates Logia Jovellanos Laviana Maestro Laico



Nota: Alejando Nespral pertenece al siglo XIX, y el resto al siglo XX
Esto en cuanto lo que respecta al valle del Nalón, si nos referimos al otro valle hermano al Caudal, si bien no fue un enclave masónico importante pues tan solo se registra la presencia de un pequeño taller en Turón, no por ello dejó se ser una excelente cantera de la denominada Orden Hijos de la Viuda, más en el siglo XIX, que en el XX. Aunque en honor a la verdad también hay que decir que no están vaciados al completo las nóminas de masones del siglo XX, y menos aún definidas sus pertenencias u orígenes.

Un primer acercamiento pues a la masonería o francmasones que provenían u eran originarios del valle del Caudal nos presenta un interesante cuadro que tuvo esta membresía masónica[VGG1] :

Molleda Vázquez, Juan

Nataniel

Caballeros de la Luz 1886 * Mieres Empleado particular
Álvarez Robles, José Cazalla Nueva Luz 1880 Mieres Secrt. Ayuntamiento
Álvarez Cienfuegos , Carlos Rcchefort Nueva Luz 1880 Mieres Suplente “
Suárez Torres, Manuel Pelayo Nueva Luz 1880 Mieres Capataz de Minas
Vázquez Prada, Braulio Villalar Nueva Luz 1880 Mieres Propietario
Sela Sampil, Inocencio Oviedo Nueva Luz 1880 Santullano Abogado
Álvarez Clos, José Trafalgar Nueva Luz 1880 Mieres Industrial
Sela Castañón, José Aristóteles Nueva Luz 188 Mieres Capataz de Minas
Rozada Diaz, Paulino Torrijos Nueva Luz 1880 Mieres Militar
García Canteli, Rafael Milan Nueva Luz 1880 Mieres Maestro Tornero
Belugan Cabibel, Agustín Cambronne Nueva Luz 1881 Mieres Pagador
García Cañete, Rafael Ordoño 18º J. González Río Mieres Tenedor
Fernández, Julio César J. González Río Mieres Comisionista
Vigón Braulio Martinez Marina J. González Río Mieres Comisionista
Fernández Nespral, Demetrio Arístides J. González Río Mieres Empleado
Muñiz, Dionisio Estrabón J. González Río Mieres Empleado FC
Quintana Lavilla, Eugenio J. González Río Mieres

Nombre y Apellidos           N. Simbólico Grado    Logia                      Origen            Profesión

Aunque había habido tiempos mejores para la masonería, como hemos podido comprobar por los cuadros de miembros de las logias que estaban de alguna forma vinculados con dichos territorios, parecía como que nunca se iban a asentar las simbólicas columnas de la masonería en las cuencas mineras asturianas, hasta que a finales de 1928, por la voluntad de varios Maestros Masones (3º) Juan Serrano (Jaramillo) y Francisco Díaz (Sócrates), provenientes de la logia Argüelles (Oviedo) junto al Compañero (2º) Leoncio Villanueva “Costa que provenía de la Jovellanos 1, (Gijón), dependientes dichas logias a su vez de la Gran Logia Regional del Noroeste, que presidía Alberto de Lera como Gran Maestre, y López del Villar como Gran Secretario. Se ponen de acuerdo dichos hiramitas para romper esa “ficticia regla de la esterilidad masónica de las Cuencas” y establecen una pequeña célula masónica en el valle del Caudal, concretamente en Turón

Aunque ellos tres podían conformar la unidad básica de un taller masónico un “triángulo[6], prefirieron buscan en sus “logias madres[7] hermanos con los que tuvieran cierta afinidad de residencia y de conceptualización del trabajo masónico y que además estuvieran dispuestos a acompañarles en la aventura que querían emprender “ levantar columnas [8]en el valle del Caudal. Para ello contactan con otros tres hermanos masones, dos de la logia ovetense Argüelles y otro que había pertenecido a la logia gijonesa Jovellanos, aunque en esos momentos estaba “durmiente [9], con esta ampliación de miembros garantizaban la continuidad del proyecto.

Así comienza un nuevo taller en los valles de Caudal, cuyo alma mater va a ser Leoncio Villanueva, que se constituirá en el enlace con el estamento administrativo de la Gran Logia Regional del Noroeste (GLRN) con sede en Gijón; más adelante este turonés jugará un papel importante en el futuro del citado triángulo.

A lo largo de 1927 y 1928 van preparando los distintos documentos que se les solicita desde el elemento coordinador (GLRN) y desde el Gran Oriente Español, para autorizar la instalación del taller, cuya carta patente[10] les llegará confirmando la adopción del nombre y adjuntando el número correspondiente, quedando como Respetable Triángulo Costa nº 5[11], con sede en el Valle de Turón; pero antes de que les llegue la carta patente trabajaran en “instancias”, o sea con carácter provisional, aunque ello no supone que dejen de trabajar ya que en el cuadro lógico que en diciembre de 1928 presentaban a la GLRN tenía esta composición:


[1] TUSQUET.J.: “Masones y Pacifistas. Prólogo de Serrano Suñer”. Burgos 1939. Pag 85
[2] VACA DE OSMA, J. Antonio.: “La masonería y el poder”. Edt. Planeta 1992. pag. 246 y 247.
[3] FERRER BENIMELI, J. A.: “El Contubernio judeo-masónico-comunista”. Edto. Istmo. En dicho libro desarrolla ampliamente esta temática y donde se puede encontrar una amplia bibliografía, y por supuesto parte de las claves para entender este fenómeno del complot y la mano invisible de la masonería en las cosas de Estado.
[4] MORAL, Amaro.: “1934 El movimiento revolucionario de Octubre” Ed. Akal , pag 249.
[5] GUERRA, Victor.: “La Masonería en Asturias 1850-1938 – Los francmasones de la Comarca de la Sidra” Edt. KRK. Oviedo 2000.
[6] Se denomina triángulo, a un taller masónico que lo componen como mínimo tres masones, de los cuales uno ha de ser maestro masón (3º)
[7] Logias donde se inicia el francmasón, cuando se cambia de logia es habitual hablar de logia madre
[8] Levantar Columnas es la expresión ritual que expresa la instalación de un taller en un valle u oriente, en este caso en el de Turón.
[9] Se dice del iniciado como masón que por su propia voluntad abandona la actividad masónica.
[10] Título de Constitución dado por una obediencia que garantiza la regularidad de una taller, esa carta solo puede ser entregada a los hermanos fundadores, en el momento que una logia abata columnas, osea deja de estar activa, debe entregar su Carta Patente. De no hacerlo pasaría a ser considerada como “taller salvaje”
[11] Toman para el triángulo el nombre de Costa en homenaje a Joaquín Costa, político y escritor español. En su obras se denota una gran preocupación por la idea de modernizar España. Fue un prolífico escritor sobre tema temas sociopolíticos. Y en cuya memoria levantaron diversos talleres, y tambien muchos francmasones adoptaron su apellido como simbólico.


Textos@ Victor Guerra.

05 septiembre 2012

UN mason de Turon represaliado despues de muerto

Traigo , como no podía ser menos un trabajo de un buen amigo sobre un hermano Masón que ya había tocado tiempo ha , con el tema de la masonería en Turón.   Aquí les dejo con el trabajo publicado en el Diario La Nueva España, edición "Cuencas" y que tiene como mano ejecutora al amigo Ernesto Burgos
Víctor Guerra

Cándido Barbón, represaliado después de muerto

El tribunal especial contra la masonería y el comunismo aún recababa informes sobre el concejal socialista mierense tras fallecer en el frente del Cinturón de Hierro vasco


Barbón, represaliado después de muerto

Barbón, represaliado después de muerto

ERNESTO BURGOS HISTORIADOR 

Nadie se lo podía haber imaginado un par de meses antes, pero la vida tiene estas cosas. Cándido Barbón, masón, concejal socialista con Manuel Llaneza, revolucionario en 1934, preso y torturado más tarde, combatiente en la Guerra Civil, pero sobre todo asturiano de la Cuenca minera, fue a morir defendiendo la bandera vasca en el frente del Cinturón de Hierro. Ya lo ven, mucha historia para contar en una página, por eso empiezo ya, sin más adornos.
Cándido, hijo de Telesforo Barbón y Carmen Entrago, nació el 25 de julio de 1894, y empezó muy pronto a trabajar en las minas de Turón. Allí pasó su juventud y pudo formar su propia familia, participando muy pronto en la vida política del valle dentro de la Agrupación Socialista, que llegó a presidir en 1918, después de haber sufrido las consecuencias por su activa participación en la huelga revolucionaria que había tenido lugar un año antes, lo que le llevó a dar con sus huesos en el Penal de Cartagena. 

Su caso fue uno de los citados por Andrés Saborit en el informe que presentó ante el Congreso de los Diputados los días 24 y 25 de mayo de 1918: «?Los obreros Cesar Suárez, Clemente de Bueno, Benigno García y Cándido Barbón fueron cogidos a diferentes horas; les pegaron durante todo el día; a las once de la noche los sacaron a u despoblado; a Cándido Barbón le hicieron ponerse de rodillas, y haciendo un simulacro de fusilamiento le pusieron un revolver en la sien. Este hombre, este compañero asustado, dicen los mineros que llegó a manifestar algo de lo que quería la fuerza que dijera, y lo que quería la fuerza que dijese era dónde estaba Llaneza, donde estaban las armas?».

Las torturas no pudieron con él, ya que no tardó en volver a la propaganda socialista dirigiendo la publicación mensual «El despertar de Turón», que se comenzó a editar en 1919 y, como otras revistas políticas locales que salieron a la calle en el Mieres de aquella época, tuvo una vida corta: apenas cuatro números. Pero a la vez su inquietud intelectual le hizo buscar nuevos caminos y así llamó a las puertas de la Masonería en la Logia «Argüelles» nº 3 que se había constituido de Oviedo en 1925.

Seguramente llegó hasta allí de la mano de algún compañero socialista, que tal vez fuese el abogado Juan Pablo García, quien iba a ocupar el cargo de Gran Comendador del Supremo Consejo del Grado 33º para España en la década de 1970, o el republicano Joaquín Fernández Riesgo, concejal de esta tendencia en el consistorio que dirigió Manuel Llaneza. Joaquín, también era de Turón y con él y otros vecinos que también se sentaban en la misma logia, pudo formar el Triángulo «Costa» en la localidad minera para evitar así los molestos desplazamientos a la capital.

Este invierno estuve en la Casa de Cultura turonesa dando una charla al alimón con Víctor Guerra, uno de los mayores expertos en estos temas, y él, que ha escudriñado en los archivos más que nadie, ha llegado a la conclusión de que Cándido Barbón fue el único minero iniciado como masón en Asturias, donde sí hubo capataces y otros empleados de las explotaciones pero ninguno más que hubiese llegado a compartir la oscuridad de la galería con la de la «cámara de reflexión». Y no por una cuestión de elitismo, ya que entre los miembros de las logias asturianas encontramos también a jornaleros, obreros manuales y hasta anarquistas de casta como Eleuterio Quintanilla.

Barbón, quiso compaginar su ideal socialista con la membresía masónica y por ello escogió como nombre simbólico el de «Kautsky», para homenajear así a un teórico marxista centroeuropeo. Su elección no fue inocente, ya que se dio en el marco de las disputas que se vivieron con intensidad en el socialismo de la Cuenca minera entre partidarios y detractores de la entrada en la III Internacional. Él se sumó inicialmente a las tesis pro-soviéticas con la Agrupación Socialista de Turón y llegó a ser uno de los primeros dirigentes del Partido Comunista de Asturias. Luego, se enteró de que Moscú consideraba a los masones como «restos de la burguesía decimonónica y como una quinta columna del capitalismo», prohibiendo a sus seguidores la permanencia en la Hermandad y, obligado a elegir, obró en consecuencia y volvió otra vez al socialismo donde no se planteaba este problema.

Sepan, de paso, que, mucho más tarde, cuando se empezó a conocer lo que Hitler estaba haciendo en los campos de concentración alemanes, según el profesor Aldo A. Mola, de la Universidad de Milán, los soviéticos seguían considerando que «los fascistas y nazis que eliminaban a los masones no hacían otra cosa que ahorrarles trabajo a los regímenes comunistas».

Esta es una cuestión que merece un estudio más detallado, sobre todo en España, donde se dieron casos como el Andréu Nin, iniciado en la logia barcelonesa «Adelante» nº 360 y maestro venerable en 1917 de la logia «Justicia» Nº 393, que tuvo que escuchar decir a Trotski opiniones como la de que la masonería no representaba otra cosa que un proceso de infiltración de la pequeña burguesía en todas las capas sociales. 

En fin, volvamos a lo nuestro, al 14 de abril de 1931, para ver a Cándido Barbón dirigiéndose a los vecinos, al término de un espontáneo y bullicioso desfile popular de celebración, para proclamar la República y entrar a formar parte, tres días más tarde, de la nueva corporación, junto a Leoncio Villanueva, también compañero del Triángulo Costa. Ambos fueron destituidos tras la revolución de Octubre y pasaron directamente del Salón de Plenos a ser torturados en «El Hachu».

Con la Guerra Civil sabemos otra vez de él, luchando y participando activamente en la resistencia que se vivía en secreto en los barrios obreros de Oviedo. Vean este párrafo que dejó escrito el tránsfuga Oscar Pérez Solís sobre este episodio: «?Y me parece que antes de la ofensiva roja de octubre hubo bastante actividad de este género. Hasta sospecho que vinieron a Oviedo emisarios del campo rojo para dar instrucciones a nuestro enemigo interior sobre lo que debía hacer cuando los sitiadores hubiesen arrollado nuestra resistencia, cosa que ellos se figuraban, tenían al alcance de la mano. Por aquellos días se me dijo -y como es de cajón, puse el caso en conocimiento de la Policía- que a Cándido Barbón, un conocido jefe marxista de Mieres, donde creo que había sido alcalde, se le había visto en Santo Domingo. Por torpeza involuntaria de los que en el primer momento debían haber obrado con inteligencia y rapidez, las activas diligencias de la Policía no dieron el resultado apetecido, pero la impresión obtenida fue la de que, en efecto, el Cándido Barbón, cuya pista se perdió rápidamente, había estado en Oviedo. ¿A qué? Es de presumir». 

En efecto, el minero turonés pudo presumir de haber entrado en Oviedo, aunque no desfilando en señal de victoria, como habría deseado. Aquello fue poco antes de que el destino le mostrase inesperadamente una carta marcada. Después de haberse jugado tantas veces el pellejo en Asturias, fue a dejar su vida en un monte del Cinturón de Hierro vasco.

Cándido Barbón Entrago cayó en combate el 12 de junio de 1937 en Larrabetzu, cuando aquel frente sufrió los ataques más duros de la ofensiva franquista. Aquella fue una de las zonas más castigadas por los bombardeos de la «Legión Cóndor» y allí se pueden observar todavía hoy las fortificaciones que atravesaban el casco urbano del pueblo, cuya población civil había sido evacuada hacia la retaguardia en febrero de aquel año.

Para ayudar a la defensa de aquel punto estratégico, el Ejército Vasco (Euzko Gudarostea) fue apoyado por otras unidades del Ejército Popular que llegaron desde Santander y, sobre todo desde Asturias. Dicen que los asturianos no encajaron bien al principio entre los nacionalistas vascos porque defendían una revolución que no era la suya, pero el caso es que muchos, como Cándido Barbón, no dudaron en regar aquella tierra con su sangre.

Si ustedes se acercan alguna vez hasta allí, no dejen de visitar el pinar de Bolumburu y, si pueden, dejen unas flores ante la fosa común donde se encuentran los restos de los milicianos asturianos caídos en aquellos días de la primavera de 1937. 

En cuanto a nuestro paisano, ni después de muerto pudo librarse de la persecución franquista, porque la obsesión de los vencedores no se paraba en minucias. En 1948, el Tribunal Especial para la Represión de la Masonería y el Comunismo aún andaba recabando informes para completar el expediente masónico del hermano «Kautsky». Aunque supongo que a él ya no le podría afectar mucho que le multasen y menos aún que le prohibiesen ejercer ningún empleo o cargo de carácter público? 

Ernesto Burgos

27 noviembre 2009

Masonería y la Revolución de Octubre del 34 en ASTURIAS (V)

COMIENZO DE UNA CRISIS

El ambiente  de crisis sociolaboral que se manifestaba en las múltiples huelgas obreras, se tradujo en una represión a mediados del 34. La derecha exigía del Gobierno radical el desbaratamiento de la Alianza Obrera “por no tener otro objetivo que la revolución” ,y a cuya petición se sumaban las patronales.

Aspectos éstos que distintos autores ya han descrito y analizado en multitud de libros, [1] no viniendo al caso extenderse una vez más para decir lo que ya se ha dicho y analizado en multitud de ocasiones. Pero si que sería necesario, y es objetivo de este estudio es acotar cual era en realidad la posición y vinculación de la masonería ante la situación revolucionaria de 1934.
Si en la calle había preocupación y un ambiente tenso que desembocaría en el proceso revolucionario, la masonería como grupo social no va estar ajena a esa preocupación, que se viene arrastrando desde la proclamación de la República., y que se puede palpar en la documentación 1932-33, donde ya se registra cierta “movida” dentro de los talleres, dependientes del elemento coordinador de las logias asturianas (GLRN); aunque no sólo esta situación era patrimonio de los masones asturianos, sino que a su vez dicho proceso se estaba dando en el seno de toda la masonería española.
Concretamente en la logia Jovellanos 1, hay un documento que nos retrata muy bien dicha situación: Marcelino Aguirre, grado 30º, en noviembre de 1933 escribe una carta a Rogelio García y Antonio López del Villar, como Gran Maestre y Gran Secretario, respectivamente GLRN, en la que solicitaba la “plancha de quite [2] por una excesiva cohabitación de la política dentro de los talleres, ante lo cual contesta el Gran Maestre que la culpa estaba en aquellos que se habían dejado influenciar por opciones partidistas:
“...en los que nos han inducido a llegar a esta situación... se trata, no ya de una alianza con las derechas, como desgraciadamente ocurre, que por sacar provecho se alían en vergonzoso conglomerado de toda calaña. Desde luego miserables y faltos de dignidad, más en este caso, se ha llegado a la exageración implicándose en el contubernio con lo más denigrante y opuesto a nuestros principios, nada menos, que con jesuitas y católicos de la clase más fanática y cerril.”
Evidentemente se estaba hablando del pacto que Melquíades Álvarez había echo con las fuerzas más reaccionarias de la derecha y que habían conformado la CEDA, que terminan entrando en el gobierno del republicano y masón Lerroux, y que es en parte el detonante, más tarde, del proceso que se dio en llamar la Revolución del 34.
En otra plancha de mayo de 1934, de la GLRN al Gran Consejo Federal Simbólico, la GLRN, manifiesta su descontento y desacuerdo con la forma en que ha sido aprobada la Ley de Amnistía que primaba la liberación de militares monárquicos; de esta forma se expresaban los talleres asturianos, vaticinando la tormenta que estaba al caer:
“... se ha dicho con este motivo- y desgraciadamente nadie lo ha desmentido- que el actual Gobierno había masones y que masones habían votado la Ley de Amnistía, como esto no puede ser y como creemos que la Masonería ha de velar por su prestigio, en estos últimos tiempos un poco empañado, por excesiva benevolencia con ciertas conductas políticas. Entendemos que nuestra querida Institución está en el deber de hacer pública su disconformidad con la Amnistía, no ya porque pueda ser anticonstitucional, por excesiva mente parcial y antiliberal.”
Esa postura combativa dentro y fuera de los talleres, ya no se trataba de una cuestión política, sino de ética y de justicia; lo cual hará muy próximos a los masones al
sentimiento revolucionario que se da en Asturias y Cataluña, viéndose implicados algunos de ellos en dichos conflictos y no pudiendo sustraerse a lo que sucedía en su entorno dada su condición de militantes políticos, y como masones que perseguían la triple bandera programática de la masónica: Libertad, Igualdad y Fraternidad.
La generalización de huelgas políticas van adquiriendo cada vez más la consideración de huelgas generales (casi treinta conflictos laborales que se contabilizan entre Enero y
Octubre), configuran una situación prerrevolucionaria que se acentúa cuando empiezan a coartarse las libertades individuales con registros indiscriminados a activistas y a significados masones.
De hecho el miedo estaba instalado en los talleres, así se manifiesta en la balaustre que dirige GLRN al Gran Consejo Federal Simbólico en Madrid en Marzo de 1934:
“Dadas las circunstancias anormales que atravesamos, y ante el temor de algún incidente desagradable, agradeceríamos nos digáis si creéis prudente suspender momentáneamente los trabajos de nuestros talleres, (...) puesto que al no estar registrados en el Gobierno Civil dentro del Registro de Asociaciones podrá ser un obstáculo para reunirse como hasta ahora”
Ese era el ambiente que había en esos momentos dentro de los talleres asturianos, desde luego nada halagüeño, en los ambientes obreros era aun más tenso y con ciertos temores frente a las reacciones de la patronal que empezaba a crear una fuerza casi paramilitar alrededor de sus instalaciones, en Turón en las empresas mineras, que dirigía el ingeniero Del Riego en Turón se cuenta que:
“... se venían fraguando unas tensas relaciones desde hacía tiempo entre obreros y patronal, optando ésta por contratar a cuarenta guardas jurados armados para su protección personal .”
Todo éste ambiente ya presagiaba de forma “suave” algo que ya habían denotado las elecciones de noviembre de 1933, la fracturación de la fuerzas republicanas, donde la derecha republicana representada por los Liberales-Demócratas de Melquíades Álvarez se presenta en coalición con Acción Popular, obteniendo 13 diputados, dos de ellos antiguos masones (Melquíades Álvarez, Merediz Díaz Parreño[3]) Los socialistas tan solo sacan 4 diputados entre los que se encontraba el masón Teodomiro Menéndez.
Ante esa fuerte basculación política de Melquíades Álvarez,( cuyo Partido Reformista gozó durante años de las simpatías de la masonería asturiana que coadyuvó además a su vertebración en la región), la masonería rechazará no solo tal opción política , sino que será denostado “por sus inclinaciones pre-fascistas”, contrarias por otra parte a los intereses de la Orden. El pacto con la CEDA, va a traer como consecuencia que el Gran Oriente Español de instrucciones precisas para que se expulse fuera de las logias aquellos hermanos que colaboraran con las organizaciones de tendencia derechista como el Partido Liberal. Demócrata
De hecho la logia Riego de Gijón recibe el siguiente balaustre de la GLRN, con relación a la afiliación de los masones al PLD :
“ Se hace saber que todos nuestros hermanos:. Que militen en partidos como (PLD) están en el deber de hacer y una declaración expresa y por escrito de no hallarse conformes, ni aceptar tales amalgamas con esas organizaciones jesuizantes y de todo punto reaccionarias y contrarias en un todo a nuestros principios L\I\F\, comprometiéndose a negar su voto a favor de tal alianza, la cual integran en parte MM\m, expulsado de la Orden y haciendo, constar a la vez que se dan de baja en el partido.”

LA REVOLUCION y la MASONERIA
Tras la escalada socio-política que se estaba librando, acentuada por la detención del alijo de armas del barco “Turquesa” se entra en una dinámica que Paco Ignacio Taibo nos relata casi día día en su Historia General de Asturias:
“5 de septiembre acaba la huelga de los tranviarios en Oviedo; 8 de septiembre huelga general en toda Asturias; 10 de septiembre Duro Felguera cierra indefinidamente el Pozo Fondón y la patronal castiga a los trabajadores del muelle de Gijón; 12 de septiembre, detenciones de socialistas y anarquistas, destitución de nueve alcaldías socialistas decretados por el Ministerio de Gobernación; 20 de septiembre la Alianza Obrera emplaza públicamente al Gobernador de Asturias para que resuelva en diez días el conflicto de EL Fondón; 23 de septiembre los detenidos del “Turquesa” son visitados por una marcha obrera; 24 de septiembre la policía decomisa bombas y pistolas en la Casa del Pueblo de Turón; el 25 de septiembre “Avance” en su titular de primera página “AL DIA SIGUIENTE DE LA REVOLUCION; 29 de septiembre el gobernador moviliza las fuerzas del orden(....) 30 de septiembre la revolución social toca a la prensa.”
El Concejo de Mieres, junto con la cuenca del Nalón van a constituirse en las claves de la insurrección asturiana, pues no en vano, tan sólo, en el territorio mierense habitaban siete mil ochocientos mineros y unos mil metalúrgicos que en su levantamiento toman por completo la villa, constituyendo los primeros comités revolucionarios el primero será el de Mieres, que se compone en un primer momento por dos miembros de cada organización política: socialistas, cenetistas, comunistas y un miembro del Bloque Obrero y Campesino (BOC). En este Comité los socialistas estaban representados por : Juan Pablo García, que se había iniciado en la masonería en el seno de la madrileña logia Concordia, luego de vuelta a su tierra, se adscribió a la logia Argüelles de Oviedo, donde aparece nuevamente afiliado el 24 de diciembre de 1931, con el nombre simbólico de “Espartaco”.
A lo largo de la primera jornada revolucionaria se van configurando las distintas tareas a abordar por el Comité, y estructurando a su vez pequeñas células encargadas de las tareas del transporte y evacuación de los heridos, de las vituallas, etc. Paralelamente además se va extendiendo el movimiento revolucionario que sube Caudal arriba hasta llegar a Santullano donde se ataca el cuartel de la Guardia Civil que ante el asedio se refugia en la casa de otro ex -miembro de la masonería José Sela Castañón patrón de las minas: Hulleras de Riosa, Tres Amigos, Peñón y Poca Cosa; su casa es destruida y tras la muerte de dos guardia civiles José Sela es detenido por los milicianos ante el riesgo de linchamiento por parte de los obreros, puesto que “se le acusaba de avaricia y mal trato de éstos”, hecho que e contrastaba vivamente con la actuación de otro capataz minero y exmasón: Víctor Felgueroso.
José Sela se inició dentro de los talleres del siglo XIX, concretamente dentro del taller ovetense “ Nueva Luz” en 1880 y donde adopta el simbólico “Aristóteles” obteniendo el grado de Compañero (2º) en 1881.
Los milicianos trasladan a José Sela para que recomiende a la Guardia Civil de la localidad de Ujo su rendición Confirmar si es Sela Sela o Sela Castañon??
La revolución se extiende valle arriba hacia Turón, donde están los pozos : Hulleras de Turón, San Vicente y la Mina Riquela, cuyos trabajadores están en su mayoría afiliados al Sindicato Minero socialista (SOMA), que cuenta con casi cuatro mil afiliados en la zona, seguidas muy de lejos, por el resto de organizaciones como el Partido Comunista o la CNT.
En la noche del cuatro de octubre las milicias que habían establecido las Juventudes Socialistas asaltan las oficinas de Hulleras de Turón, en cuya empresa había habido fuertes tensiones, entre la patronal y los elementos obreros, y tras hacerse con dinamita y distintas armas consiguen rendir también el cuartel de la Guardia Civil de La Rabaldana.
En esos momentos, el día 5 ya se había detenido al ingeniero de Hulleras de Turón Rafael del Riego, (descendiente del general y masón Rafael del Riego nacido en Tuña y pariente también de Joaquín del Riego Martínez que fue Venerable de la logia Argüelles entre 1926 y 1927), el día 6 llegaban procedentes de diversos lugares los ingenieros: Luis Bertier, Emilio Durán, Francisco de la Brena que son trasladados a la antigua Casa del Pueblo, donde llegan a juntarse 26 detenidos, y entre los cuales se hallaban también el jefe de los guardias jurados, y dos miembros de este cuerpo, ocho religiosos de La Salle, un sacerdote Pasionista de Mieres, y tres sacerdotes de Turón, dicho grupo se ira incrementando con la llegada de dos militares el teniente coronel Luengo Varea y el comandante Muñoz.
En la noche del día ocho de octubre son fusilados los ocho Hermanos de La Salle y el sacerdote Pasionista y los oficiales mencionados. La decisión sobre el fusilamiento de éstos religiosos, recae directamente en el Comité en el que participa Leoncio Villanueva compañero y amigo de Silverio Castañón que comandaba el citado Comité.
Parece ser al tenor de algunas informaciones, que en
la sesión en la que se decide la muerte de los religiosos, el Comité estaba compuesto por seis socialistas, seis comunistas y un cenetista; dos de los miembros del citado Comité: Fermín López dirigente de Juventudes Socialistas y el masón Leoncio Villanueva concejal del PSOE, se opusieron al resto supuestamente formado entre otros por: Jacinto Salaberría, Fermín López Navas, Aurelio Choya y Fernando Castañón...., lo cual no fue suficiente para detener tal el fusilamiento que fue muy criticado dentro de las filas revolucionarias. [1]
El ataque a la iglesia, y en esta caso a los Hermanos de la Salle, proviene de la identificación de la iglesia con el poder político, y de hecho el clero católico de aquellos momentos estaba dando muestras de adhesión a la fuerzas vivas encarnadas en la Guardia Civil, que había tenido fuertes desaciertos en Asturias y más en las cuencas mineras, además de crear y colaborar con la patronal en los sindicatos amarillos y de adscripción política en el sector más derechizante la CEDA, hicieron que estos fueran víctimas a veces, injustificables como el caso de los religiosos citados, del algunos Comités revolucionarios. Pero en general en el 34, se recogen, (treinta y tres religiosos muertos por distintas causas) causas de protección de los Comités revolucionarios, frente al propio pueblo.
Con respecto a la participación de Leoncio Villanueva en el caso de los “Mártires de Turón “ en la obra de Pedro Chico González , se recoge así:
“ Leoncio Villanueva (...) no era incompatible con su compadreo cotidiano con el capellán D. Tomas con quien no perdonada la partida de cartas después de la comida ( ...) sobre los aireados en los procesos legales que se siguieron a la revolución, el masón no tuvo que ver en la muerte de los religiosos de Turón. Sin embargo múltiples testimonios le implican en la misma, al menos por omisión”.[2]
En cuanto al resto de las actuaciones de los masones asturianos en la revolución del 34, se pueden resumir del siguiente modo: en Nava, prácticamente el triángulo ”Ferrer” estaba sin actividad y muy dividido en aquellos momentos, puesto que algunos de sus miembros ya estaban instaladas dentro de las filas derechistas como el farmacéutico Gustavo Acebo. En Villaviciosa el anarquista Cristóbal Cano y su hijo son detenidos en los primeros días de octubre:
No parece que a Villaviciosa le haya afectado de forma contundente el movimiento revolucionario, pues apenas si en los documentos municipales es tratado el tema de las insurrecciones. Hay que tener en cuenta que en la zona hubo un fuerte contingente armado que imposibilitaba cualquier movimiento de los insurgentes, aún así a algunos dirigentes maliayeses les costó, penas de prisión.
Decía antes, que en realidad la participación de Cano en la revolución del 34 y otros fue mucho menos revolucionaria y más prosaica, como suele a veces ser la realidad. Puesto que el 6 de Octubre, estaban reunidos una serie de personajes de la “Villa” en la Ferretería de Máximo, y entre ellos Cano y su hijo Carlos, y al pasar por allí un Teniente de la Guardia Civil que denominaban “Cucharón“, se lo llevó detenido y junto a él a su hijo Carlos por protestar, su causa fue sobreseída, aún así estuvo tres meses encarcelado, el semanario “El Progreso” de Diciembre del 34 una vez concluida su prisión se hace eco de su retorno a Villaviciosa en un suelto que decía: “tanto Cristóbal como su hijo Carlos se han reintegrado a sus hogares”.[3]
En Gijón que se recibió la orden de inicio del movimiento revolucionario en el curso de la noche del 4 de octubre, emprende su propio periplo revolucionario, pero a pesar de que en dicha ciudad está radicado todo el aparato masónico,( pues es allí donde residen la mayor parte de las logias y ente coordinador la GLRN), no parece a la vista de los documentos que la participación directa de la masonería en el movimiento revolucionario haya sido importante, de hecho en el Comité Revolucionario de la CNT de Gijón no había reconocidos masones, y en los expedientes que se instruyeron tras la Guerra Civil apenas hablan de penas o detenciones sufridas durante dicha época, sin embargo masones como Eleuterio Quintanilla, Mallada,... reconocidos masones, por fuerza debieron tener su actuación, aunque no debió ser

[1] Sobre el 34 en Asturias, existe mucha bibliografía, aunque los datos aquí expuestos se ha tomado de la Historia de Asturias, tomo 7, de Paco Ignacio Taibo II. Edto Silverio Cañada; existe también un trabajo sobre Rafael del Riego de Eduardo García publicado en el Diario La Nueva España del 21 de Noviembre de 1999 en su suplemento Siglo XXI
[2] Chico González, Pedro “Testigos de la escuela Cristiana” 1989, Edición privada con licencia eclesiástica.
[3] V. Guerra. obra cit.[1] “Insurrección defensiva y revolución obrera (el Octubre español de 1934)” de David Ruiz, Barcelona 1988. Aporta una buen referencia bibliográfica. Historia General de Asturias. Paco Ignacio Taibo Tomo 7º - 8º “Octubre del 34” Gijón 1978.[2] Documento que extiende la logia a un hermano que o bien desea afiliarse a otra logia o permanecer en “sueños”[3] Este último fue expulsado de la Orden masónica en Diciembre de 1924, junto con otros destacados masones como Gervasio de la Riera, o el lenense Pedro Fernández Fueyo. Merediz muere además en una de las “sacas de prisioneros de la Guerra Civil.

Textos@ Victor Guerra, Trabajo inédito sobre el 34 y la masonería.
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