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15 marzo 2009

Cristóbal Cano Sirvent: Anarquista y francmasón en Villaviciosa

Hace unas semanas se estrenaba en “La Villa” así se denomina en Asturias a Villaviciosa, una obra de teatro, que viene de la mano de un escritor asturianista Lluis Portal “Oh 36” y que en parte recoge la vida de este anarquista y francmasón Cristóbal Cano , y que en “La Villa” se le ha tenido por “la bestia parda”.

La obra recoge el periplo de un hombre conservador, monárquico, católico..Carlos de la Concha García-Ciaño., durante la dictadura de Miguel Primo de Rivera, De la Concha formó parte del grupo político creado por éste, la Unión Patriótica. Fue diputado provincial, y fundador de los ateneos de Villaviciosa y Xixón. Fundó en 1929 -y dirigió- el periódico local Orientaciones, En el transcurso del conflicto bélico, el doctor se escondió en un zulo realizado en su propia casa -el edificio, de tres plantas, aún existe en la Plaza de Carlos I de Villaviciosa-, perfectamente disimulado, con el fin de protegerse de la persecución a que le sometió de forma concienzuda, pero infructuosa, el dirigente anarquista y masón Cristóbal Cano Servet, empleado de la fábrica El Gaitero, y presidente del Ateneo Obrero de Villaviciosa, hasta su exilio en 1937. Durante los 15 meses que permaneció escondido en su propio domicilio, el doctor De la Concha escribió un interesante diario en verso.

Se sabe quien fue Don Carlos de la Concha, proveniente de una familia de rancio abolengo en La Villa, ¿Pero qué sabemos de Cristóbal Cano?

Cuando hace años aterricé en esta tierra, creo que según me dicen, que aterrorice a los biempensantes de La Villa la publicar La Masonería en Asturias, Los francmasones de la Comarca de la Sidra, y en dicho libro relato quien fue en realidad Cristóbal Cano.

Cristóbal Cano , es el que está sentado con las manos en la piernasCristóbal Cano, sentáu nel centru. Directiva del Atenéu Obreru de Villaviciosa 1936 qu

Cristóbal Cano Sirvent, Nació en Llano de los Lobos (Almería) el 5 de mayo 1877, casado y patriarca del clan Cano, pues no sólo es el padre de Emilio y Carlos Cano, sino padre de una extensa prole y tío por otra parte de Barrera Cano,a alguno de ellos también masón.

Su profesión de electricista le trae a Villaviciosa en 1904, donde halla trabajo en una pequeña central eléctrica instalada en Amandi, frente a cuya instalación vivía, ocupando a su vez los bajos de dicha vivienda con una pequeña barbería. Este polifacético almeriense pasará a prestar más adelante sus servicios profesionales en la Fábrica del Gaitero, primero recogiendo las muestras por los lagares de sidra y luego se le encarga de las cuestiones eléctrico-mecánicas de la fábrica.

Poco a poco va prosperando y se convierte así en un pequeño industrial que se dedica a múltiples tareas, desde llevarle al Sr. Obdulio Fernández el cobro de sus casas. (Parece ser que el susodicho Señor no quería mucho trato con sus inquilinos y los cobros de rentas, y a sabiendas de las habilidades de Cano para tales menesteres, le propuso encargase tal tarea sin muchas restricciones en cuanto a la admisión de inquilinos que dejaba a criterio de Cano, con tal de que entregase puntualmente las rentas de las denominadas “Casines de D. Obdulio”, amén de los engorros y compromisos. Cristóbal Cano, simultanea esta labor con la venta y reparación de aparatos de radio, la confección de sellos de caucho, reparaciones de motores, que le irán reportando más capital y una cierta notoriedad y trabajo, estas cuestiones mercantiles de menor entidad conviven con el negocio de un servicio de automóviles. A la muerte de un hijo de Primitivo García su socio, en un accidente automovilístico, la sociedad se disolverá quedando Cristóbal Cano con dos vehículos, uno de los cuales conducirá su hijo Emilio.

Automóviles Cano oferta al Ayuntamiento de Villaviciosa, como así lo notifica el semanario “El Progreso” y las actas del Pleno Municipal [i] una propuesta de alquiler de sus vehículos para uso municipal, cuyas tarifas se citan en el correspondiente acta del 23- Noviembre de 1937:

Carreteras del Estado y provinciales:

setenta céntimos por Km. 15 pts; por salida inferior a 30 km , se abonaran 3 pts por cada hora de espera o parada que se exceda de 3 horas.

A juzgar por los escasos cargos en los presupuestos anuales del consistorio maliayés, por alquiler de automóviles para desplazamientos del alcalde o de los concejales, no parece que el Ayto. de Villaviciosa o sus ediles viajen mucho o Cristóbal Cano fuera su mejor cliente.

Cristóbal, por otro lado, está inmerso de lleno en la vida cultural de Villaviciosa impulsando uno de los proyectos más apetecidos por los francmasones asturianos y que ya había apuntado su compañero Infiesto en su plancha “la incorporación de la clase obrera al mundo de la instrucción”, cuya puesta en práctica ya habían puesto en marcha sus hermanos de logia en Gijón, que colaboran de forma intensa con la puesta a punto de proyectos como el Ateneo Obrero de Gijón o el Ateneo Obrero de la Calzada que impulsa Gervasio de la Riera.

Con estos ejemplos como referencia, Cristóbal no duda en aunar voluntades y conjuntar criterios, poniendo en marcha en Marzo de 1911 un Casino-Ateneo Obrero, constituyendo parte de su primera Comisión Organizadora; la implicación de Cano en el proyecto es intensa puesto que forma también parte de su primera Junta Directiva que visita al Diputado José Mª Rodríguez González en un intento de recabar su padrinazgo y ayuda para la construcción del edificio social, cuestión que medio consiguen. Acuden a su vez en varias ocasiones al Consistorio maliayés, que en 1918 les sufraga con 2000 pts. pagaderas en dos años, y les ascienden la subvención de 500 pts. a 1000 pts anuales.

Cristóbal Cano no se conformará con haber puesto la idea en marcha y formar parte de la primera directiva para echar adelante el proyecto, sino que se le encuentra en algunas de sus directivas como Presidente de tal entidad en los años 1911; 1916; 1920; y 1928 y como vocal en 1913.[ii]

El Ateneo Obrero nace con el objetivo de dotar a la clase trabajadora de los posibles para adquirir la instrucción académica y social, necesaria y para ello se articulan las docencias de Contabilidad, Cálculo Mercantil, Francés e Inglés, Dibujo y Mecanografía, a las que asisten un total de 128 alumnos, como complemento pone en marcha la Biblioteca Circulante que en 1922 ya está consolidada con 1.450 volúmenes, y con una masa social que ampara dicho proyecto, cifrada en cerca de 500 ateneistas, 45 socios protectores y 20 socios protectores anuales. El proyecto, no sólo es de Cristóbal Cano, sino de una serie de personas que junto a él dedican muchas horas a impulsar su máxima ilusión, buscando activos financieros, diseñando las distintas actividades educativas y recreativas que esta institución prestará a lo largo de toda su vida; entre esas personas que ayudan a poner en pie tal utopía, hoy es una realidad constatable con un esplendoroso edifico en el centro de Villaviciosa, se encuentran varios hermanos de la fraternidad francmasónica, entre los cuales están Germán Rojo y David Alonso Fresno, que a su vez, formarán parte de los cuadros directivos del Ateneo Obrero, al menos hasta 1936.

La proyección social y política de Cano Sirvent, no se queda solo en el ámbito del Ateneo, sino que formará parte del Consistorio, al menos esto es lo que refleja un acta del Pleno Municipal del 29 de Enero de 1931, formando parte del Partido Radical Socialista, (del cuyo partido en Villaviciosa era presidente) y que por efecto de la doctrina de silencio administrativo, conforme al artículo 14 del Decreto del 15/2/1930, párrafo segundo del 174, Estatuto Provincial, Cano Sirvent queda posesionado como Concejal. Aunque en las elecciones del 28 de Abril del mismo año, no saldrá elegido.

Cristóbal Cano, que comienza su vida política en la ideas reformistas, pasará a liderar por un tiempo el movimiento radical-socialista villaviciosino, para ir derivando a posiciones más libertarias, dados los problemas y escisiones que se van produciendo dentro del partido radical socialista.

De hecho su proyección más singular es formar parte del patrimonio de masones anarquistas, entre los que se encuentran destacados militantes como Eleuterio Quintanilla, el alcalde González Mallada o Avelino González[iii], Director del Periódico CNT. Puede parecer sorprendente la presencia de los anarquistas en la masonería, fenómeno éste que se circunscribe fundamentalmente a Cataluña y Asturias, lugares donde la presencia ácrata ha sido importante.

La atracción de los anarquistas por la masonería habría que tratarla desde dos puntos de vista:

1º/ El carácter anticlerical de la masonería, factor en un momento dado aglutinante, puesto que la jerarquía católica española muy reaccionaria y tramontana, representaba la mayor opresión y dominación de la clase obrera.

2º/ Por otro lado está la visión secularizada del mesianismo de ambos colectivos que les lleva a trabar lazos en pro de constituirse como una alternativa totalizadora, puesto que de alguna forma beben de las mismas fuentes: la intelectualidad anarquista bebe del optimismo filosófico de los ilustrados, que prepara al hombre, y la masonería es heredera directa de la Ilustración, que entre otras cuestiones pretende transformar la sociedad. Esto fue, en esencia, lo que arrojó en manos de la masonería a los más importantes pensadores anarquistas que generaron dentro de la orden cierta tensión por su, a veces, radicalismo, pero también es cierto que las tensiones por la doble pertenencia no se dio tanto en los talleres masónicos como en las propias filas anarquistas y su aportación podría decirse que ha sido realmente interesante.

Tanto es así que Eleuterio Quintanilla en una reunión del grupo “ORTO” de la FAI, al que pertenecía en 1937, defiende frente a algunos planteamientos de compañeros, como Manuel Gómez, Acracio Bartolomé sobre la incompatibilidad de pertenencia a la FAI y ser masón, - algunos apuntan que hasta “sería bueno estar dentro de ella pues conoceríamos muchas cosas por ser quien maneja los hilos de la política internacional. El maestro Quintanilla contesta que él ha sido masón, y que muchos grandes hombres del anarquismo han sido masones., - y se extiende en explicar lo que representa el orden internacional y la masonería- finalmente “se acuerda que no procede por el momento declarar la incompatibilidad de la FAI con las Masonería”[iv]

Como anarquista, Cano Sirvient está presente en el movimiento obrero a través de la CNT, representando a los afiliados de la Fusión, champaneros de Villaviciosa, que tiene una delegación en el Pleno Regional de la CNT de Asturias, León y Palencia de 1932 con 150 afiliados, a los que representa Cristóbal Cano. Hay que destacar la fuerza del anarconsindicalismo en Villaviciosa, puesto que a ese mismo Pleno acude también José Maximino de la Ballina, que lleva tras su representación 542 votos de la sectorial de Oficios Varios; lo que da una idea aproximada de la presencia libertaria en Villaviciosa: un trabajo historiográfico aún sin desarrollar .

La militancia libertaria de Cano, le llevará a colaborar con el movimiento revolucionario del 34, como representante de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT), aunque esa es su idea, la realidad será mucho más prosaica.

El núcleo del conflicto del 34 lo conforman las Cuencas Mineras y los centros urbanos industriales como Gijón, donde la CNT tenía una presencia mayoritaria en los sectores de la construcción y el pesquero, aunque los pequeños núcleos rurales con una incipiente industrialización no estaban exentos de la presencia anarquista, que en momentos tan críticos como estos jugaban un papel histórico.

No parece que a Villaviciosa le haya afectado de forma contundente el movimiento revolucionario, pues apenas si en los documentos municipales es tratado el tema de las insurrecciones. Hay que tener en cuenta que en la zona hubo un fuerte contingente armado que imposibilitaba cualquier movimiento de los insurgentes, pero aún en esos momentos un pequeño grupo de ciudadanos eran conscientes del peligro que corría el ejercicio de las libertades, ya que algunos síntomas internacionales y nacionales iban presagiando la tormenta que se avecindaba, como consecuencia de esa sensibilización se funda la primera agrupación socialista en Villaviciosa y se constituye la alianza obrera UGT-CNT, a cuyos dirigentes maliayeses tal proyecto les costó, penas de prisión.

Decía antes, que en realidad la participación de Cano en la revolución del 34 fue mucho menos revolucionaria y más prosaica, como suele a veces ser la realidad, el 6 de Octubre, estaban reunidos una serie de personajes de la “Villa” en la Ferretería de Máximo, y entre ellos Cano y su hijo Carlos, y al pasar por allí un Teniente de la Guardia Civil que denominaban “Cucharón“, se lo llevó detenido y junto a él a su hijo Carlos por protestar, su causa fue sobreseída, aún así estuvo tres meses encarcelado. El semanario “El Progreso de Diciembre de 1934 una vez concluida su prisión se hace eco de su retorno a Villaviciosa en un suelto que decía: “tanto Cristóbal como su hijo Carlos se han reintegrado a sus hogares”.

Cristóbal, aún con todo, y tras su despido de la fábrica el Gaitero, opta por alejarse de Asturias; la tensión política existente en el seno de la sociedad maliayesa todavía es tensa, sumado a que dentro de los talleres masónicos sucedía lo mismo con los masones que componían las filas reformistas, tras su pacto con la CEDA, lo que provoca unas pésimas relaciones entre los sectores republicanos y reformistas, llegando la situación a las amenazas de irradiación que terminarán sin muchos más paliativos cumpliéndose nos tardando mucho. En medio de ese tira y afloja, está Cristóbal sufriendo el envite que recibe la Orden, con el fracaso del movimiento revolucionario en el que se ve implicada

En relación con los sucesos del 34, la masonería pagó parte de los platos rotos, puesto que por diversas causas se vio implicada como parte activa del movimiento revolucionario, fundamentalmente a través de los sucesos de Turón. Tras estos sucesos y el período de prisión por el que tuvo que pasar, Cristóbal pone tierra de por medio, trasladándose a Madrid y luego a Sevilla donde tiene trabajo, tomándose de este modo, un cierto tiempo de reflexión y distanciamiento, aunque su temperamento le llevará pronto a estar “al orden”.

El reflejo de lo que podía estar pasando, lo podemos encontrar en el artículo del presbítero Juan García Morales que publicó el 14 de Noviembre de 1934 en el semanario “El Progreso” de Villaviciosa y que decía entre otras cosas

... Quedamos en que el liberalismo era pecado. De ninguna manera se podía pactar con los liberales. Después quedó todo como una balsa de aceite. Liberales y católicos se unieron en fraternal abrazo. Los liberales tenían capilla particular en su casa y educaban a sus hijos en los colegios religiosos. Los liberales de antaño son los católicos de hoy. ¡ Masones! La palabra hiere a pedradas en nuestros oídos. Si solo el nombre de republicano era un baldón; sí este nombre infundía miedo y pavor en el ánimo; sí hasta al republicano se le negaba la hombría de bien. ¿Con que ojos se mirarían por aquellas calendas a los masones? Pues bien hoy ser masón tampoco tiene importancia, católicos y masones están unidos.... “majora videimus”..

En 1936, nuestro almeriense vuelve a Villaviciosa y se reincorpora de nuevo a la Fábrica de El Gaitero, de la cual había sido anteriormente despedido.

Pero algunas situaciones y planteamientos van a jugar en su contra pues las malas lenguas le hacían víctima de todas las atrocidades que había habido en la localidad antes, ahora y para el futuro; de esa concepción nos queda una nota policial donde se le denomina como hombre de ideas avanzadísimas y peligroso autor de todos los asesinatos cometidos por las hordas rojas en esta localidad[v].

Aún así, ocupa la presidencia de la Junta Obrera, a la vez que se engancha de nuevo al activismo político con el triunfo del Frente Popular que de modo ajustado había cosechado la victoria de las urnas y donde la Orden tenía unos importantes valedores en la figura de varios diputados francmasones como José Maldonado, Alvaro de Albornoz Limiana, Luis Laredo Vega, Mariano Moreno Mateo y hasta alguno en el bloque derechista como Melquiades Alvarez, y Mariano Merediz[vi].

En Octubre del 36 la Confederación Nacional del Trabajo (CNT) propone como Gestor al Ayuntamiento de Villaviciosa a Cristóbal, cuestión que se aprueba en el Pleno del 12 de Octubre, dos meses más tarde se le elige para formar parte de las Comisiones de Obras Públicas e Instrucción Pública. Su paso por el plenario de la Corporación no trasluce su actividad real, puesto que sólo tiene dos intervenciones que son recogidas como tal en las actas del Pleno:

1ª/ Sobre la revocación de unos acuerdos, que se han tomado de espalda al Pleno de la Corporación

2ª/ Pidiendo que se investiguen ciertos sacrificios de animales al margen de los acuerdos que se han tomado para evitar el estraperlo. A pesar de las pocas intervenciones está presente en casi todos los plenos, registrándose su presencia en la último acta republicana del 13 de Septiembre de 1937, luego ya vendría en Febrero de 1938 ¡El año triunfal![vii]

De su vida masónica nos ha quedado muy poca información, apenas la que aportan los distintos cuadros lógicos y poco más. Por ella sabemos que se circunscribe al igual que sus amigos y convecinos a la logia Jovellanos 1, de forma tardía, puesto que “que ve la luz “el 19 de Julio de 1925 en cuya ceremonia adopta el simbólico de “Costa” [viii]. Se le exalta a Compañero (2º) el 27 de Mayo de 1928, pero luego, por falta de cuadros lógicos, se pierde su curriculum masónico.

No obstante otras fuentes nos indican que el hermano Costa sigue en activo dentro de la orden, como parece demostrar la carta que dirige con fecha del 27 de Junio de 1932 a Marcelino Domingo pidiéndole que interceda ante un Consejero del Banco Popular para que se promueva a un hijo suyo Emilio Cano, también iniciado masón, a la categoría de Apoderado del banco donde presta sus servicios. [ix] Esta cuestión de acudir a los hermanos masones que ocupaban altos cargos en la administración de forma profana o que podían tener una cierta influencia, se recurría a ellos con cierta frecuencia pidiéndoles determinadas recomendaciones, esto era una cuestión bastante generalizada que se manifiesta en los contenidos de muchos expedientes masónicos realizados por el franquismo.

Tras la caída de los últimos bastiones republicanos, se da la orden de ponerse a salvo aquellos que pudieran temer por su vida, Cano Sirvent termina cogiendo un barco que acoge a la plana mayor de republicanismo y que llega a Burdeos el 21 de Octubre 1937, es más según recoge el diario bordolés “La petite Gironde del 23 de Octubre de 1937 en su diario registro de barcos comenta: “Rubio venant de Villaviciosa, avec refugiés espagnols”[x]. Aunque según otras manifestaciones [xi] , Cristóbal perdió dicho barco y se fue a Gijón encontrando a Luis Valdés, un antiguo chófer suyo, que en aquellos momentos era maquinista de un pequeño barco, con el cual llegarían a Burdeos.

De hecho hay constancia del paso de Cristóbal por las oficinas masónicas de la AMI,[xii] y por la intendencia que monta la GLRN en los valles de Barcino, donde satisface sus obligaciones para con su taller como así se comprueba con la matriz de un resguardo de “capitación” a la GLRN en 1938, tras esa pequeña estancia vuelve a entrar en tierras francesas, donde entrega al Cónsul español en aquella ciudad las 30.000 pesetas que había tomado de la Caja de La Unión Obrera, para las operaciones de evacuación.

Fija su residencia en la ciudad francesa de Burdeos, donde muere el 2 de Enero de 1948.



[i] Villaviciosa 1934. Reproducción facsimilar de los periódicos Orientaciones y Progreso, Edc, La Oliva. Villaviciosa 1996 y Actas del Pleno Municipal de Villaviciosa.

[ii] AHPA Ateneo Obrero de Villaviciosa Caja 20.097.

[iii] Algunos de éstos libertarios estaban insertos en los grupos de la Federación Anarquista Ibérica (FAI): Eleuterio Quintanilla en el grupo “ORTO”; y el alcalde Mallada en el grupo “Solidaridad”.

[iv] Acta del Grupo “ORTO” del día 28-6-1937. Archivo Histórico Provincial de Oviedo. Rollo 1233.

[v] Diligencia enviada al Sr. Auditor de Guerra por la Comandancia de la Guardia Civil de Villaviciosa. AHNGC/ Expediente 3 Legajo 54

[vi] Estos diputados estaban, o habían estado, dentro de las filas masónicas: Maldonado y Laredo Vega se habían iniciado en la Logia Argüelles, Mariano Moreno Mateo, (defensor de los represaliados del 34) provenía de una la logia de Madrid: La Mare Nostrun); Melquiades Alvarez y Mariano Merediz de la logia Jovellanos de Gijón; y Alvaro de Albornoz era miembro de la Gran Logia Regional del Mediodía.

[vii] Actas del Pleno del Ayuntamiento de Villaviciosa 1936.

[viii] Joaquín Costa (1846-1911)Político y escritor español, preocupado por la modernización de España son de destacar sus obras “Colectivismo agrario en España” ; “El problema de la Ignorancia del Derecho o el estudio Oligarquía y caciquismo como la actual forma de gobierno de España”.

El nombre de Costa ha sido tomado por diversas formaciones masónicas a lo largo del siglo XX. Resaltar que en Turón hubo a la memoria del político que se denominaba Triángulo Costa, al cual se le implicó en el movimiento revolucionario del 34.

[ix] Carta Manuscrita que se halla en el expediente 3, Legajo 54 del AHNGC.

[x] “Socialistas de Villaviciosa durante la II República”. Cuadernos del Puntal . Villaviciosa Mayo 99

[xi] Según una larga correspondencia que tuvo el historiador local, Senén Rivero con el hijo de Cristóbal: Emilio Cano, con relación a los temas históricos, algunos de cuyos datos han servido para reconstruir parte de esta historiografía. Esperemos que en un día se aborde un largo trabajo sobre el anarquismo en Villaviciosa, en la cual será una figura capital Cristóbal Cano.

[xii] Con la caída de Cataluña, pasaron a Francia los organismos dirigentes de las dos obediencias españolas GOE y GLE, que crean la Comisión Representativa de la Familia Masónica Española en París en 1939, en ese mismo año en un informe de la Comisión cifraban en 529 hermanos que se hallaban fuera de los campos de concentración, y dentro de ellos se estimaba que hubiera otros tantos o más hasta completar unos 1.200 masones que junto a sus familiares alcanzaban la cifra según el profesor Ferrer e Ignacio Cruz, de unas 3.500 personas. La preocupación por estos francmasones no solo vino de este organismo, sino también de las logias francesas adyacentes a los campos de concentración y de las propias obediencias francesas, además de la ayuda recibida de Méjico, dos organismos de repatriación como el SERE y JARE se encargaban de la selección de exiliados que podían partir para los Hispanoamérica, y la Comisión antes citada, colaboraba y presionaba para que en esos envíos fueran masones que tenían o querían ir a ese continente.

26 mayo 2007

PERFIL BIOGRÁFICO DE EDUARDO BARRIOBERO

Una de las figuras masónicas relacionadas con Asturias fue Eduardo Barriobero, en otro post veremos cual su vinculación, Ahora como se están publicando diversos trabajos sobre su figura , nos interesa traerle hasta este Blog, para recuperar su figura


La trayectoria vital de Eduardo Barriobero constituye por sí misma un ejemplo de los vínculos de cooperación entre anarquistas y republicanos durante el primer tercio del siglo XX. Acerca de su figura existen recientes estudios biográficos, a los que debe remitir obligatoriamente el siguiente resumen[6].

Eduardo Barriobero y Herrán nació en Torrecilla de Cameros en 1875, hizo estudios de bachillerato como alumno libre en el Instituto Provincial de Logroño y se licenció en Derecho en Zaragoza, lugar donde ingresó en el Partido Federal. Iniciado en el periodismo en los diarios de tendencia republicana de La Rioja[7], colaboró pronto en los de ámbito nacional[8], trasladándose a Madrid a finales de siglo. Aunque en adelante fijó su residencia en la capital, donde desarrolló la mayor parte de su actividad pública, nunca perdió los vínculos afectivos y políticos con su tierra de origen[9].

En lo que respecta a la militancia política, Barriobero se mantuvo siempre dentro del republicanismo de izquierda, aunque manteniendo una postura independiente. Así, durante la Restauración se vinculó a distintas plataformas de conjunción republicana, llegando a abandonar en ocasiones la disciplina del Partido Federal.

A su llegada a Madrid ingresó en Acción Democrática[10], agrupación cívica ligada a la corriente "germinalista" de Ernesto Bark, quien pretendía la unión en un mismo frente de todos los republicanos, junto con los socialistas y anarquistas, para instaurar un auténtico régimen democrático[11]. En 1903 se adhirió a la Unión Republicana impulsada por Salmerón, al servicio de la cuál publicó su libro Lo que debe saber todo buen republicano[12], y, aún dentro del germinalismo de Bark, reemprendió como director la edición del diario Germinal, siguiendo una línea pro federal, aunque con la misma vocación de hacer frente común con los anarquistas[13].

En 1910 formó parte del grupo de federales partidarios de la unidad de acción con el Partido Radical, en cuya candidatura concurrió ese año a las elecciones a Cortes[14]. Es de destacar que dentro de su actividad en favor de esta formación, Barriobero participó en Logroño, el 9 de enero, junto al propio Lerroux y a Hermenegildo Giner de los Ríos, en el mitin de propaganda a raíz del cuál se organizó en La Rioja el Partido Republicano Radical[15]. En 1914 obtuvo acta de diputado, por la circunscripción de Madrid, como candidato federal en la conjunción republicano-socialista. No obstante, su regreso al Parlamento en 1918, como diputado por la circunscripción de Valverde del Camino, lo hizo como republicano independiente, apoyado por los trabajadores de las minas de Río Tinto, en cuya defensa había intervenido en un reciente proceso, y ya no se reincorporaría oficialmente al Partido Federal hasta 1930. Revalidada la representación por Valverde en 1919, participó desde su cargo durante esta legislatura en algunas iniciativas de concordia entre republicanos impulsadas por el Partido Radical, como la Federación Republicana o el Congreso de la Democracia Republicana, celebrado en Madrid en noviembre de 1920[16]. En estos últimos años, de finales de 1918 a principios de 1920, la recuperada inmunidad parlamentaria permitió a Barriobero hacerse responsable, como director, de varias publicaciones republicanas, amparando de este modo a la plantilla de periodistas: El Parlamentario, de Madrid, República, de Sevilla, La Federación, de Gijón, y República, editado por la Federación Republicana de Orense[17].

Durante la Dictadura de Primo de Rivera Barriobero estuvo implicado en las principales conspiraciones cívico-militares para derrocar el régimen: la "Sanjuanada", fracasada en 1926, en la que sirvió de enlace con el Comité Nacional de la CNT, entonces residente en Gijón, y la promovida por Sánchez Guerra, abortada en enero de 1929[18]. Al parecer, también participó en una conspiración organizada en paralelo a la Sanjuanada por elementos anarquistas, destinada a implantar la República Federal, en cuyo Gobierno se le reservaba el cargo de Ministro de Justicia[19]. Debido a esta actividad opositora resultó varias veces detenido y encarcelado.

Reincorporado en marzo al Partido Republicano Democrático Federal, salió elegido Presidente de esta agrupación en agosto de 1930. A partir de este momento Barriobero imprimirá al PRDF una orientación obrerista, dirigida a la búsqueda del voto libertario, y maximalista en lo referente al cumplimiento del Programa pimargalliano de 1894, pasando a liderar, hasta la Guerra Civil, a un importante sector del federalismo español identificado con esta postura. Ya bajo la Segunda República, la XII Asamblea Federal de mayo de 1931 le confirmó en su cargo, en el marco de una creciente disensión ante la línea imprimida al partido por el riojano, que había colocado al PRDF al margen de cualquier entendimiento con los restantes grupos republicanos. Esta división entre los que Millares Cantero denomina barrioberistas o neointransigentes, partidarios de Eduardo Barriobero, y los franchystas o neobenévolos, el sector moderado del partido, favorables a la concordia con otras fuerzas republicanas de izquierda y contrarios a la postura procenetista de aquéllos, acabó por producir la escisión del PRDF. La separación se consumó en febrero de 1932 con la formación de otro Partido Federal de ámbito nacional, bajo la presidencia de José Franchy Roca (de ahí el apelativo de franchystas para referirse a esta corriente), pero ya se había traducido en 1931 en la dispersión de los diputados federales en dos grupos parlamentarios diferentes[20].

Eduardo Barriobero resultó elegido diputado a Cortes Constituyentes por Oviedo en las elecciones de junio de 1931[21]. Durante casi toda su gestión parlamentaria se encontró en la oposición, como los demás representantes neointransigentes del PRDF oficial, convergiendo en esta labor con otros diputados de extrema izquierda: Antonio Jiménez, José Antonio Balbontín, Ramón Franco, Salvador Sediles, Ángel Samblancat, Rodrigo Soriano. Junto a éstos acabó constituyendo la Alianza de Izquierdas, en enero de 1932, y animó distintas plataformas de propaganda y acción ligadas al republicanismo burgués más radical y crítico con el Gobierno: el semanario anticlerical Fray Lazo, del que Barriobero fue una de sus principales plumas, la IRA (Izquierda Republicana Anticlerical), el diario La Tierra y el proyecto editorial La Novela Proletaria, estas dos últimas publicaciones que también contaron con anarcosindicalistas entre sus colaboradores[22].

Los dos bloques del federalismo acordaron reunificarse en una nueva Asamblea Nacional, celebrada en abril de 1933, momento en que Barriobero resignó sus poderes, que pasaron a una nueva Directiva. Durante esta etapa de concordia se produjo la polémica colaboración de los federales con el Gobierno de Azaña, muy controvertida entre las bases del partido y frente a la cuál Barriobero se mostró crítico desde el primer momento, desvinculándose muy pronto de la misma[23]. La unificación del federalismo resultó endeble y pasajera, volviendo a disgregarse las tendencias enfrentadas tras la Asamblea Nacional de octubre de1933.

En abril de 1935 Barriobero volvió a ascender a la presidencia del PRDF, desde la cuál firmó, tres meses más tarde, un pacto de acción conjunta con el Partido Sindicalista de Ángel Pestaña. No obstante, este acuerdo quedó roto al formarse el Frente Popular, en el que la formación libertaria consiguió ingresar mientras se excluía a los federales, por indicación expresa de Azaña, de las candidaturas conjuncionistas[24]. Durante la Guerra Civil seguiría ostentando el liderazgo de buena parte de las bases federales, resultando elegido, en marzo de 1937, para integrar una Junta Nacional de Unificación Federal, destinada a superar la división interna, aunque el encarcelamiento que sufrió poco después le impidió participar en dicha tarea.

Junto a la actuación de Barriobero como dirigente republicano, la otra faceta destacada de su biografía la constituye una constante actividad en defensa de los derechos de las organizaciones obreras, y del anarcosindicalismo en particular. Iniciada su carrera jurídica en 1907, se especializó muy pronto como criminalista en procesos político-sociales, de los que destacan el proceso por los sucesos de Cullera (septiembre de 1911), que habían repercutido en la ilegalización de la CNT al año siguiente de su fundación, y la defensa de anarquistas desarrollada en Barcelona a principios de los años 20, durante el periodo álgido del pistolerismo, intervención que, de acuerdo con el testimonio del abogado, le valió tres tentativas de asesinato a cargo de elementos del Sindicato Libre[25].

Barriobero relató en folletos los pormenores de algunos de las causas más célebres de las que se ocupó, cuya publicación constituyó una forma de denunciar públicamente el maltrato a que se sometía a los detenidos, las irregularidades judiciales cometidas en su procesamiento y la dureza de las penas solicitadas para los inculpados, erigiéndose estas obras en alegatos contra la represión[26].

Esta labor jurídica y propagandística se completó con campañas dirigidas a la opinión pública para denunciar la persecución policial contra el movimiento libertario y las arbitrariedades judiciales y para solicitar medidas de gracia o amnistías. A finales de 1913, Barriobero tomó parte en la fundación de la Liga Española para la Defensa de los Derechos del Hombre, siendo elegido miembro del primer Comité Nacional de esta organización[27].

Así mismo, llevó las reivindicaciones garantistas al Parlamento destacando sus intervenciones respecto a los sucesos de Cenicero de 1915 y la huelga general de agosto de 1917, y las varias dedicadas a la promulgación de un indulto general en las legislaturas de 1918 y 1919[28]. Este último año utilizó su condición de aforado para amparar un delito de imprenta cometido por la CNT durante el conocido como Congreso de la Comedia, celebrado en Madrid por esta organización[29].v

Las intervenciones de Barriobero como abogado de anarcosindicalistas y activista por los derechos civiles le llevaron a colaborar estrechamente con la CNT, en la que ingresó en la temprana fecha de 1912[30]. Al proclamarse la Segunda República Barriobero ya había intervenido en unos 500 procesos a anarcosindicalistas, por lo que era considerado por la CNT uno de sus principales abogados[31], y bajo el nuevo régimen siguió acudiendo en multitud de ocasiones a los tribunales para defender a los anarquistas; a principios de 1933, según sus declaraciones, tenía a su cargo "unos doscientos procesos de la Confederación Nacional del Trabajo"[32].

Entre otras causas, intervino en las seguidas en La Rioja y Aragón por la insurrección libertaria de diciembre de 1933[33] y en Asturias por la revolución de octubre de 1934, participando como letrado en el consejo de guerra por los sucesos de Turón, en el que se solicitaban cuarenta penas de muerte. Como parte de este trabajo a favor del amparo de los derechos de las organizaciones obreras, ejerció como abogado del Socorro Rojo Internacional[34]. Su prolongado compromiso como defensor de la CNT, durante más de 25 años, hizo gozar a Barriobero de gran popularidad entre los anarcosindicalistas y del aprecio de figuras destacadas del movimiento libertario[35].

Al igual que durante la Restauración, bajo la Segunda República Barriobero complementó la acción en los tribunales con la parlamentaria y propagandística, centrando estas últimas en el objetivo de lograr el respeto a la libertad de asociación y de propaganda del movimiento libertario y el cese de la represión gubernamental ejercida sobre el mismo.

La reivindicación de los derechos societarios del proletariado anarquista conservó vigencia durante el primer bienio de la Segunda República debido a la política laboral y de orden público puesta en marcha por los sucesivos Gobiernos. En lo que respecta al orden público, el Gobierno de conjunción republicano socialista se comportó desde el principio de forma poco tolerante hacia las perturbaciones sociales, mostrándose contundente a la hora de reprimir los conflictos planteados por la CNT, pacíficos o violentos, y se dotó de amplios poderes de excepción, de entre los que destacó la Ley de Defensa de la República, que le permitió suspender publicaciones, clausurar sindicatos y detener a militantes libertarios por cauce gubernativo, al margen del sistema judicial.

Desde el Ministerio de Trabajo, que permaneció casi en exclusiva en manos de Largo Caballero, Presidente de la Unión General de Trabajadores, se llevó a cabo una política de desarrollo del corporativismo obrero destinada a fortalecer a la UGT en detrimento de la CNT, que, reacia a integrarse en los órganos de mediación, quedaba marginada en las negociaciones laborales. Tales medidas suscitaron el rechazo de los anarcosindicalistas y les llevaron a una dinámica de radicalización en su enfrentamiento con el poder, de la que la estructura de la CNT salió muy debilitada y en el curso de la cual acabaron en presidio muchos de sus afiliados[36].

Ante esta situación Barriobero consagraró la mayor parte de sus intervenciones en el Congreso durante la Segunda República a garantizar los derechos y libertades, de los ciudadanos en general, y de los sindicalistas libertarios en particular[37]. De entre éstas destacan su oposición a la Ley de Defensa de la República, haciendo hincapié en que dejaba sin efecto los derechos y libertades consignados en la Constitución, "como en los tiempos de la Dictadura"[38], y la denuncia de todos los casos en los que la represión de conflictos sociales resultó notoriamente desproporcionada y violenta: los sucesos del Parque de María Luisa en Sevilla, respecto a los que afirmó que se había aplicado la ley de fugas[39], los sucesos de Arnedo, que adució como síntoma de un estado de "anormalidad completa en el ejercicio de la función de la autoridad”[40], las deportaciones de los detenidos tras la insurrección libertaria de Suria y Fígols, que denunciará como contrarias a la Constitución, pidiendo varias veces su cese[41], y, sobre todo, Casas Viejas, sucesos por los que pedirá la dimisión del Gobierno para depurar sus responsabilidades políticas, derivadas tanto por ser causante de la insurrección, al perseguir a los anarcosindicalistas, como por haber incurrido en negligencia respecto a las extralimitaciones cometidas por las autoridades[42].

El carácter central de la reivindicación de los derechos y libertades vulnerados por la práctica gubernamental se evidenció a la hora de negociar la entrada en el Gabinete Azaña de la minoría federal, coyuntura en la que Barriobero propuso, además de la derogación de la Ley de Defensa de la República y la promulgación de una amplia amnistía, puntos que contaron con una apoyo unánime entre sus compañeros, varias condiciones más, entre las cuáles se encontraban: "trato de igualdad a las organizaciones obreras", postulando un republicano para ocupar la cartera de Trabajo, "desaparición de las restantes leyes de excepción" y "abolición del fuero militar, prisiones gubernativas y persecuciones por delitos de opinión"[43].

Durante el bienio radical-cedista, en el que la represión sobre el movimiento obrero resultó más fuerte y generalizada, Barriobero, excluido de su escaño, mantuvo la defensa de las garantías para el asociacionismo proletario como punto central del programa del PRDF[44], e impulsó la formación del Comité Nacional Pro Amnistía, creado en mayo de 1935, en cuyo equipo fundacional coincidió con su antiguo correligionario José Franchy Roca[45].

Al inicio de la Guerra Civil, Barriobero fue designado por la CNT para dirigir la Oficina Jurídica de la Audiencia de Barcelona, cargo que ocupó hasta que la Generalidad disolvió este organismo en noviembre de 1936. A finales de dicho mes el cenetista Juan García Oliver, Ministro de Justicia, le escogió a su vez para desempeñar la Fiscalía General de la República, nombramiento que quedó anulado por imposición del Presidente Azaña[46].

Detenido en septiembre de 1937 por el Gobierno de la República, acusado del robo y evasión de 8 millones de pesetas durante la administración de la Oficina Jurídica, delito del que le declaró finalmente absuelto el Tribunal Supremo en noviembre de 1938, pasó encarcelado el resto de la guerra, los últimos meses, enfermo de gravedad, bajo custodia en un hospital[47]. Tras la rendición de Barcelona, el 7 de febrero de 1939, fue sometido a Consejo de Guerra sumarísimo y fusilado.

Este repaso no puede concluir sin mencionar otras dos facetas de la actividad pública de Barriobero, la de infatigable propagandista anticlerical y la de literato. Respecto a la primera, cabe reseñar su participación en el Congreso de Librepensadores, celebrado en Madrid en noviembre de 1903[48], su papel como fundador de la Liga Anticlerical Española, que impulsó, a finales de 1911, como director del semanario La Palabra Libre, y, en los inicios de la Segunda República, la ya comentada pertenencia a los grupos Fray Lazo y la IRA, y sus discursos, como diputado, en el debate constitucional acerca de la “cuestión religiosa” [49].

En cuanto a la segunda, Barriobero fue un prolífico creador literario, ligado a los círculos de la bohemia madrileña, dedicándose también a la edición a partir de los años 30
; según propia estimación, en 1931 llevaba publicados 160 libros, "entre chicos y grandes"[50].

Su actividad como escritor y editor constituyó extensión de las políticas, dando a la imprenta libros de contenido anticlerical[51], y colaborando como autor en colecciones obreras, como la ya mencionada La Novela Proletaria, o La Novela Roja, de más clara orientación libertaria, editada entre mediados de 1922 y finales de 1923, en la que dominaron temáticamente "los distintos aspectos de la cruenta represión gubernativo-patronal”[52].

En el siguiente post, daremos los datos de membresía de Barriobero a la Masonería y su vinculación con Asturias

28 abril 2007

ANARQUISTAS FRANCMASONES EN ASTURIAS




La atracción entre movimientos que podríamos considerar, o que se consideran, “heterodoxos” es más intensa cuando carecen de un cuerpo doctrinal único o cerrado y de ahí arrancaría la vinculación tan intensa que ha habido entre masonería y librepensamiento o el movimiento libertario y la masonería que comenzó en el siglo XIX, y culminó con la caída del régimen republicano y la represión que desató sobre ambos el dictador Francisco Franco.

La presencia de anarquistas en la masonería tiene mucha trascendencia pues diversos precursores como Bakunin que llegó a poseer el grado 32º. También se inició como masón J. P. Proudhon en la logia Sincerite, Parfaite Unión et Constante Amitié Réunis. O los hermanos Reclús (Eliseo y Elías). En el ámbito catalán tendríamos a Anselmo Lorenzo iniciado en la logia Hijos del Trabajo, Fraga Pellicer que regentaba la tipografía La Academia, o el pedagogo Ferrer i Guardia, fundador de la Escuela Moderna e iniciado en 1883, en la logia Verdad de Barcelona y que tomará como nombre simbólico el de “Zero

En Asturias esa atracción de los anarquistas por la masonería solo se registra durante el primer tercio del siglo XX. Estos primigenios libertarios van a ocupar sitial en logia revistiéndose con el mandil masónico, aunque en ocasiones su transcendencia irá mucho más allá, prolongándose como no podía ser menos en el movimiento obrero y también en el educativo y social.

El patrimonio de masones anarquistas en las logias asturianas es muy reducido, a expensas de una posterior y profunda investigación sobre el tema, aunque como punta de ese incipiente iceberg de los listados masónicos, tenemos a destacados militantes como el maestro laico de la Escuela Neutra y miembro del grupo específico “Solidadridad”, el periodista Avelino González[1], director del periódico CNT, o el líder anarcosindicalista de la empresa villaviciosina de sidra champanada El Gaitero: Cristóbal Cano[2], también tenemos al chofer del dirigente anarquista y Consejero Consejo Soberano de Asturias Segundo Blanco, el villaviciosino José Caveda Obaya, militante libertario inserto en los grupos de acción específica de la Federación Anarquista Ibérica (FAI), que en 1937 trabajaba en el seno del grupo “ORTO”

Puede parecer sorprendente la presencia de los anarquistas en la masonería, fenómeno éste que se circunscribe fundamentalmente al ámbito catalán donde hubo importante francmasones anarquistas como Anselmo Lorenzo, aunque Asturias tampoco se queda atrás donde la presencia ácrata ha sido importante.



La atracción de los anarquistas por la masonería habría que tratarla desde dos puntos de vista:
1º/ El carácter anticlerical de la masonería, factor en un momento dado aglutinante, puesto que la jerarquía católica española muy reaccionaria y tramontana, representaba la mayor opresión y dominación de la clase obrera.
2º/ Por otro lado está la visión secularizada del mesianismo de ambos colectivos que les lleva a trabar lazos en pro de constituirse como una alternativa totalizadora, puesto que de alguna forma beben de las mismas fuentes: la intelectualidad anarquista bebe del optimismo filosófico de los ilustrados, que prepara al hombre, y la masonería es heredera directa de la Ilustración, que entre otras cuestiones pretende transformar la sociedad.

Esto fue, en esencia, lo que arrojó en manos de la masonería a los más importantes pensadores anarquistas que generaron dentro de la orden cierta tensión por su, a veces, radicalismo, pero también es cierto que las tensiones por la doble pertenencia no se dio tanto en los talleres masónicos como en las propias filas anarquistas y su aportación podría decirse que ha sido realmente interesante.

Tanto es así, que Eleuterio Quintanilla en una reunión del grupo “ORTO” de la FAI, al que pertenecía en 1937, defiende frente a algunos planteamientos de compañeros, como Manuel Gómez, Acracio Bartolomé sobre la incompatibilidad de pertenencia a la FAI y ser masón, - algunos apuntan que hasta “sería bueno estar dentro de ella pues conoceríamos muchas cosas por ser quien maneja los hilos de la política internacional. El maestro Quintanilla contesta que él ha sido masón, y que muchos grandes hombres del anarquismo han sido masones., - y se extiende en explicar lo que representa el orden internacional y la masonería- finalmente “se acuerda que no procede por el momento declarar la incompatibilidad de la FAI con las Masonería[3].

Y así hemos tenido a los renombrados anarquistas bajos los auspicios de la masonería :

Eleuterio Quintanilla nacido en Gijón en 1886, y se enrola en las filas libertarias colaborando con el periódico Solidaridad Obrera en 1909 y en una año más tarde funda con Ricardo Mella Acción Libertaria, su pertenencia a la masonería data de 1917 año en que inicia masón en la logia Jovellanos nº 337 de Gijón y tomando como nombre simbólico el de “Floreal”, aunque más tarde se le da de baja en 1933 por falta de asistencia y pago de las capitaciones. Aunque él mismo en un informe que realiza para la Comisión Depuradora de Organismos Civiles de Asturias en julio de 1937 comenta que: “ha sido hermano francmasón desde 1914, y que lleva algunos años como durmiente.[4] Últimamente tenía solicitado mi reincorporación al activo, que quedó sin efecto por atenerse al reciente acuerdo nacional de la FAI respecto a la francmasonería”[5].

Avelino González Mallada, su expediente es minúsculo y se recoge en la Causa general 1555 de 1937 como masón miembro de la logia Jovellanos donde utilizaba el simbólico de “Panurgo” llegando a obtener el grado 4º de Maestro Secreto. En una declaración que realiza ante el alférez jurídico Angel Colmeiro del Tribunal de la Represión de la Masonería y el Comunismo, Mallada comenta “que él había estado en la logia el día anterior en la liberación de la ciudad”
A este gran luchador anarquista que llegó al alcalde de Gijón, le ha dedicado un extenso trabajo Ramón Álvarez Palomo[6], aunque su pertenencia a la masonería se recoge muy de pasada y por confesiones de la propia familia de Mallada.

Avelino González, García[7], periodista y director del periódico CNT, fue iniciado en la logia Riego nº 2, el 21 de marzo de 1924 y llegando a revestir el grado de Maestro Masón (3º) en octubre de 1927, tuvo intensa actividad hasta 1930, dejando de concurrir con cierta frecuencia a partir de 1932, como recoge un informe del secretario de la Gran Logia regional del Noroeste, López del Villar , que además comenta que ha habido ciertos rozamientos entre los anarquistas masones y hermanos de otras ideologías, que es de suponer que fueran los masones reformistas que aún quedaban en las logias, y que serán definitivamente expulsados cuando Melquíades Álvarez pacte con la CEDA.
NOTA: Cruzando datos por indicación de un nieto de Gonzalez Mallada, resulta que tanto Gonzalez Mallada y Gonzalez García son la misma persona, en tanto que hubo un cambio de apellidos por parte del Avelino ,. Debido a eso los Servicios Especiales le abrieron dos expedientes

El resto de los masones anarquistas asturianos que he consignado se pueden ver en mi libro: La masonería en Asturias (La francmasonería en la Comarca de la Sidra). Edt. KRK.

Queda pues por dilucidar la pertenencia de más miembros de la masonería al movimiento libertario y anarcosindicalista, y un tema interesante la posible relación que hubo entre los anarquistas que estuvieron en el seno de las logias gijonesas y miembros masones que profesaban otras ideologías como Teodomiro Menéndez o el aún republicano Melquíades Álvarez, cada uno en su organización van a proponer la Alianza Obrera, y que tantos disgusto les costó a Teodomiro o a Quinanilla.

Decir al pairo de esto que tanto el líder socialista, como el reformista Melquíades Álvarez eran miembros de la logia Jovellanos que trabajaba al oriente de Gijón, y eran a su vez miembros patronales de la Escuela Neutra en la cual desarrollaron buena parte de su actividad como director Eleuterio Quintanilla y Avelino González García como maestro.

Víctor Guerra

[1] Algunos de éstos libertarios estaban insertos en los grupos de la Federación Anarquista Ibérica (FAI): Eleuterio Quintanilla en el grupo “ORTO”; y el alcalde Mallada en el grupo “Solidaridad”.[2] Hay constancia del paso de Cristóbal Cano por las oficinas masónicas de la Asociación Masónica Internacional, (AMI) en Francia y por la intendencia que monta la Gran L logia Regional del Noroeste, (GLRN) en los valles de Barcino, con la caída del régimen republicano donde satisface sus obligaciones para con su logia, como así se comprueba con la matriz de un resguardo de “capitación” a la GLRN en 1938, tras esa pequeña estancia vuelve a entrar en tierras francesas, donde entrega al Cónsul español en aquella ciudad las 30.000 pesetas que había tomado de la Caja de La Unión Obrera, para las operaciones de evacuación, cuestión que siempre la historia local siempre ocultado, para hacerle pasar por un vulgar ladrón .[3] Acta del Grupo “ORTO” del día 28-6-1937. Archivo Histórico Provincial de Oviedo. Rollo 1233.[4] Dado de baja a petición propia[5] AHN. Expediente personal 150/23[6] Álvarez Palomo, Ramón: Avelino G. Mallada (Alcalde anarquista) edición del propio autor[7] ANH Expediente personal 220/53
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