Mostrando entradas con la etiqueta masones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta masones. Mostrar todas las entradas

06 septiembre 2013

HOMENAJE DE LOS MASONES A JOVELLANOS


Cada año en el mes de agosto la  ciudad de Gijón brinda un homenaje a la figura de Jovellanos, que se realiza ante la estatua del  prohombre gijonés que está situada en la plaza 6 de Agosto.


Victor Guerra y Ricardo Fernández en una ofrenda ante la estatua de Jovellanos 

A esta cita anual acuden las instituciones publicas  como el Ayuntamiento que normalmente es representado por el el Alcalde/sa de turno, y a cuyo ofrenda floral y  demás..   van otras instituciones publicas como sociedades culturales, deportivas  y hasta acuden a la ofrenda los dos  periódicos de la ciudad LA NUEVA ESPAÑA y EL COMERCIO.

Acuden como no, los familiares del tribuno Melchor Gaspar de Jovellanos, y lo que es más extraño, desde que la Logia Rosario de Acuña, del Gran Oriente de Francia levantó sus columnas en el Oriente de Gijón, suele acudir a estos actos a colocar su ofrenda floral en homenaje a Jovellanos, con alguno de sus miembros.

Pero este homenaje ciudadano tiene  para los  masones un doble significado, uno es el rendirle homenaje a Melchor Gaspar de Jovellanos, en virtud de su sabiduría u buena hombría y como buen representante de su quehacer político social y cultural.

Y el otro acto es más íntimo y más desconocido para el gran publico y a buen seguro que para lo propios masones también, y es que esta estatua de Jovellanos responde a la querencia y deseo de otros antiguos masones que en la a tarde antes de la proclamación, de la 1ª República se presentan ante el Sr. Alcalde la siguiente embajada de vecinos, compuesta por Francisco Pérez Carreño, Eduardo Guilmain y Apolinar Menéndez Acebal[Masones], y manifiestan que traen órdenes verbales del Gobernador Civil para que la Corporación Municipal dimita y resigne el mando consistorial en el Diputado Provincial D. Alejandro Blanco. Tal orden es tomada en consideración por lo cual se adopta la siguiente providencia:

«Gobierno de la Provincia de Oviedo: Atendiendo a las consideraciones en que esa Corporación Municipal, funda su dimisión he acordado aceptarla nombrando provisionalmente a los individuos que al margen se expresan mientras por la superioridad no se resuelva lo más procedente. Lo que participo a Vd. Para su conocimiento y el de los interesados, a los efectos oportunos.
Oviedo, 13 de marzo de 1873»

De los veinticinco nombres que se propugnan como concejales que se consignaban al margen del documento, además de otros distinguidos masones como Justo del Castillo, están los componentes de la citada embajada: Pérez Carreño, Guilmain y Menéndez Acebal, * que serán a su vez los proponentes de un acto y realizadores por delegación consistorial de su desarrollo para:

«Perpetuar la memoria de la proclamación de la República, legando a la posteridad un monumento digno de aprecio y veneración se levante un pedestal sobre el que se ha de colocar en mármol del tamaño natural la estatua del gran patricio Jovellanos».

Y es por esto que la estatua de Jovellanos, que tardaría unos años en lograrse, es inaugurada en 1891 y  preside la ciudad desde la plaza 6 de Agosto, y a la cual los masones debiéramos brindar nuestra ofrenda floral en ese doble sentido como tributo a  un acto que tuvo su origen por otros notables masones  en 1873.

NOTAS: *
  • Eduardo Guilmail, nacido en Madrid y tenedor de libros. Logia  Amigos de la Naturaleza y Humanidad, 1873-74 y concejal en  1873.
  • Jesús Menéndez Acebal. Agente Marítimo Logia  Amigos de la Naturaleza y Humanidad, 1873-74 y concejal en  1873.
  • Francisco Perez Carreño. Capitán de Navío.Logia Logia  Amigos de la Naturaleza y Humanidad, 1871-74 y concejal en  1873.
Víctor Guerra

15 octubre 2012

Perfiles masónicos de Indianos del Oriente de Asturias en logias de Cuba Siglo XIX

 

Seguimos con la entrega de este trabajo sobre la presencia de asturianos del Oriente de Asturias en la masonería cubana y de un  total del listado que a dia de hoy tengo sobre posibles masones asturianos en Cuba, decir que tendré  unos 375, pues de todo ellos, lo pertenecientes al Oriente de Asturias  y que tenga algún que otro dato solo son unos cincuenta  y cuatro masones inscritos en los talleres sitos en la Isla de Cuba que son del Oriente de Asturias  y de algunos de ellos  tenemos algunos datos:

Eugenio Allende. Aunque su simbólico es el de “Eón”, éste no nos indica su procedencia, pero si nos atenemos a que hay “Allendes” con capital indiano en Ribadesella, y además está en la misma logia que Juan Alvarez García de simbólico “Ribadesella”, con el cual comparte no sólo la profesión de “comerciante”, sino que coinciden en el tiempo dentro del taller sito en ciudad de Cienfuegos, no sería muy aventurado considerarle como originario de dicho concejo.

Juan Amieva García. Nacido en 1868, su simbólico es “Llanes”, lo que indica a tenor de dicha adopción y de sus apellidos que es nacido en dicho concejo. Se encuentra adscrito a la masonería desde 1893 y en 1895 obtiene el grado de Maestro Masón, ejerciendo de Secretario del taller 2ª Unión y Concordia 194, ubicado en los Valles de La Habana.

Se le abrió expediente por la Dirección General de Seguridad Española.

Severo Ardisana Noriega. Se le ha adscrito a la zona de Llanes de donde son oriundos sus dos apellidos. Está soltero y su profesión es la regazador.
En la logia La Santiaguense 46 es conocido por un simbólico, muy típico por otra parte, entre los originarios de la zona, que tienen predilección por el personaje de “Pelayo”. A su vez, éste francmasón figura con el cargo de Portaestandarte y tiene el grado de Maestro Masón.

Se le abrió expediente por la Dirección General de Seguridad Española.

Manuel Atalaya Cossío De este francmasón apenas si había unas notas perdidas por los expedientes de su logia, la Porvenir 94, y a través de ello y de sus crónicas como periodista en el órgano oficial de la Liga Universal de los Librepensadores “El Librepensamiento”, se ha podido ir desentrañando su pequeño historial. Proviene de una familia de la zona de Abandames, con un posterior asentamiento en Villaviciosa. Adopta nuestro biografiado el simbólico de “Giordano Bruno” en recuerdo del pensador italiano del Renacimiento encarcelado y quemado vivo por la Inquisición.

De muy joven emigra a América, donde, tras un accidentado periplo, llega a Cuba, ingresando en la logia antes citada, donde le encontramos con el grado de Maestro Masón y el cargo de Orador e incardinado en los movimientos independentistas de la isla caribeña.

Francisco Balbín: ocupa el cargo de Gran Maestro de Ceremonias dentro de la Gran Logia Simbólica de la Isla de Cuba, y es de los pocos asturianos que están adscritos a las logias de marcado carácter antillano: La Gran Logia Simbólica de la Isla de Cuba, que surge de la fusión entre el Gran Oriente de Colón y la Gran Logia Isla de Cuba, y cuyo resultado es la Gran Logia Unida de Colón e Isla de Cuba bajo los auspicios del GONE.

José Barros Coviella es natural de Villaviciosa, o al menos así se estima, tras encontrar a otro individuo con los mismos apellidos en una relación de “Hijos de Villaviciosa y su Concejo en la Habana”. Está adscrito a la logia Unión Hispano- Americana 132, donde hay un originario de Villaviciosa y varios del área de este estudio.

Juan Bautista Naredo, “Infiesto”: su simbólico nos indica su origen, y más si tenemos en cuenta que hay fichados diversos “Naredos” en la zona de Villaviciosa y Cabranes. Tiene el grado de Maestro Masón (3º) y figura en 1880 como lismonero de taller Beth-ila 142 de Matanzas.

Se le abrió expediente por la Dirección General de Seguridad Espoañola.

Rafael Carriles Carrera: su simbólico “Hontoria”, nos traslada al verde valle llanisco de donde es originario este francmasón, que ocupa el cargo de 1º Vigilante dentro del taller Hijos de Palestina nº 40, que ayudará a fundar junto con otro medio centenar de hermanos masones. Entre ellos se encuentra el Guarda Templo con el simbólico “Pelayo”, que corresponde a Justo Cueto Peláez, y que no hemos incluido en el listado por ofrecer dudas su pertenencia al oriente asturiano, aunque sus dos apellidos son de neta raigambre en esta comarca.

El hermano “Hontoria no está en los listados de Ferrer Benimeli, sino que sale de una referencia de Castellanos Gil sobre logia antes citada, que cuatro años más tarde de su fundación abandona el GONE para pasar al GOE, por razones relacionadas con el enfrentamiento entre Obediencias, tal y como se recoge en el siguiente texto:

“...puesto que se les había prohibido a principios de 1893 las vistas de masones pertenecientes a otras obediencias. Esta medida fue enjuiciada por los miembros del taller como una intromisión del Capítulo y que atentaba contra la “ Libertad, Igualdad y Fraternidad, Además consideraban que con dicha medida se pretendía evitar la discusión de temas importantes como el “capital y el trabajo” y” la pena de muerte” y otros que afectaban a cuestiones y problemas sociales

Y acuerdan romper de una vez y para siempre el circulo de hierro y las cadenas del opresor que arbitrariamente trataban de aprisionar y cohibir los derechos de libres masones honrados a los que componen la Respetable Logia Hijos de Palestina ..”[i]

José Cossío, simbólico “Panes”, no muestra ninguna duda a cerca de su origen, el concejo mas oriental de Asturias, Peñamellera Alta. El hermano “Panes” trabaja en los valles de Santiago de las Vegas, en el seno de la logia Los Templarios, donde ocupa el importante cargo de 2º Vigilante, donde además su Venerable ostenta también un conocido apellido de la zona, Trespalacios, y otros más de origen asturiano como Montoto, Arias o Calzada, que ocupan un lugar en el cuadro de dignidades del taller.

Manuel Cué. Simbólico “Nemo”, no nos confirma lo que presagia su primer apellido de claro matiz llanisco. Cué es un hiramita que se halla en un taller dependiente del GOE, Los Girondinos nº 16, ubicado en los valles de Victoria de Tuna, donde ocupa el cargo de Orador con el grado 18º; según su ficha, su profesión es la de hacendado.

¿Pero quién era Manuel Cué?
El libro de semblanzas titulado “Indianos del Oriente de Asturias” de Gracia Noriega, aporta alguna referencia sobre quién es éste hiramita:

“...nace en el caserío de La Arquera, el 9 de Junio de 1834, y pasó sus primeros años en casa de su abuelo a la sazón comerciante que anima al joven Cué con 17 años a emigrar a Cuba. Embarcó en la corbeta “Villa de Gijón” en 1851, ejerciendo diversos trabajos en comercios de emigrantes llaniscos, formando sociedad con uno de ellos que se refleja como Cué Gutiérrez y Cía, dedicada a la importación y exportación de mercancías...”

En 1865 se registra como la primera vez que Manuel Cué viene a Asturias, y volverá a Cuba en 1872, para regresar y casarse en 1874 en Santander, creando una casa comercial..

Hay ciertas discrepancias en fechas, pues si nos atenemos a la semblanza realizada por Gracia Noriega, es como si Manuel Cué, no se hubiera movido ya más de Asturias desde 1874, puesto que no se aportan más referencias de viajes y estancias de éste llanisco a las Antillas, que las debió de tener como hacendado que era, con propiedades y sociedades en aquellas tierras.

Era bastante típico que dichos indianos tuvieran residencia en ambas orillas del océano, como ya hemos visto con algunos personajes ya tratados en la masonería de 1900, que aún estando afiliados en la masonería asturiana sus domicilios estaban en las tierras de ultramar o viceversa.

Como todo indiano que volvía rico, y con la condición de ser o haber sido francmasón y con el grado de Príncipe Rosacruz (18º), tal vez sean más explicables sus preocupaciones filantrópicas, aunque también es cierto que era muy común entre los indianos no masones el prodigarse en tales hechos. Según nos cuenta Gracia Noriega la preocupación de Manuel Cué por la labor educativa era grande:

el indiano Manuel Cué permanece unido al recuerdo del colegio de la Arquera que levantó a sus expensas en las inmediaciones de Llanes(...), se preocupaba principalmente por la formación y en proporcionar toda la enseñanza que la carrera de comercio exige para que los jóvenes emigrantes encuentren rápida colocación...”

La escuela que manda construir el hermano “Nemo”, tenía una capacidad para 140 alumnos de escasa economía y cuyas edades oscilaban entre los 10 y 14 años. El coste de las escuelas fue de unas 20.000[ii] pts de la época, que aún se pueden contemplar en el pueblo del que toman el nombre. Esta institución educativa va estar regida por los Hermanos de la Doctrina Cristiana, los famosos “hermanos baberos” que habrían de regir varias instituciones educativas en Asturias, y que algunos de ellos fueron víctimas en los sucesos revolucionarios del 34.

José Cuétara. Este “hijo de la viuda” es una nueva incorporación al listado base, anteriormente mencionado. Hay diversos miembros con ese apellido y con el origen referenciado, lo cual lleva signarlo como procedente de Ribadesella o sus entornos, aunque el simbólico que adopta ,“Favila” , no clarifica mucha tal aseveración.

Favila” ejerce de Limosnero dentro del combativo taller Los Comuneros 144, cuyos ideales simbólicos se sustentaban en las figuras de Maldonado, Padilla y Bravo.

“... que son sus nortes y fieles defensores de sus recuerdos para inmortalizarlos, nos servirán d escudos por siempre y cual de ellos para llegar al cadalso moral de nuestras glorias y seguiremos sus huellas para llegar cual sólo uno, cual ellos hicieron en Castilla para morir con gloria por nuestros fueros y libertades”.

Tal y como comenta Castellanos Gil, la actividad de esta agrupación fue un tanto agresiva y poco fraternal, tal y como se desprende de sus palabras:
Hemos matado por completo la agrupación irregular de Colón y Cuba, (dos obediencias ubicadas en dicha isla).. pero nuestra obra no está cumplida, necesitamos trabajar, y levantar colegios colombinos y organizar otro taller...[iii]

José Díaz Benito. Su simbólico “Infiesto”, nos vuelve a llevar a los verde valles piloñeses, donde nace en 1866. En 1893 lo tenemos adscribiéndose a la masonería dentro del taller la 2ª Unión y Concordia 1893.
Se le abrió expediente por la Dirección General de Seguridad Española .

Ramón Díaz González, que adopta el simbólico de una pequeña aldea bien de Cangas de Onís o de Piloña, “ Cardes” de donde debe ser originario. Trabaja en una logia de corta vida, “por la apatía de su primitivo cuadro de dignidades y por la anulación de su Carta Patente”. Aunque de nuevo el taller vuelve a cobrar vida en 1890 en el valle de la Habana, donde nuestro hiramita ocupa en 1888 el cargo de Maestro de Ceremonias, y en cuyo cuadro de dignidades está con otros asturianos procedentes de Proaza y Gijón.

Julián Faya González. Pertenece a la logia Santiaguense nº 46 ubicada en los valles de Santiago las Vegas, su grado es el de Maestro Perfecto (5º). Su simbólico, “Sella”, le delata como originario de los concejos que riega el río del que toma dicho nombre, posiblemente de Cangas de Onís, Parres o Ribadesella , puesto que hay otro “ Sella” y con el mismo apellido: Ramón Faya, que trabaja en la logia con Francisco Cuétara, de simbólico “Alea” (conocido pueblo del concejo de Ribadesella). En este caso son un efecto palpable del refrán de que “ un clavo saca a otro clavo”.

Se les abrió expediente por la Dirección General de Seguridad Española.

Bernardo García González . Tabaquero que reside en Cabañas, donde se ubica la logia Samper nº 278 bajo los auspicios del GONE. Ingresa en 1890 y tiene el grado de Gran Elegido Sublime y Perfecto Masón (grado 14º). Nace en Piloña, como así indica la adopción del simbólico “Infiesto”. Quien comparte también dicho simbólico es otro piloñés, Francisco García Valdés, grado capitular Soberano Príncipe Rosacruz (18º), que está adscrito a la Logia Antonio Pío 26 ubicada en Regla, y que ignoramos la Obediencia a la que pertenece.
José Mª Pérez Ardavín, “Pumarada”, un simbólico adoptado en recuerdo de las plantaciones de manzanos de su tierra; tiene apellidos de origen piloñés, al menos el segundo de ellos, y la razón de inscribirlo como originario de tal zona no solamente es debido a su apellido, sino que además en la logia 2ª Unión y Concordia 194 convive con otro pilonés, José Díaz, de simbólico “Infiesto” y con un llanisco, Juan Amieva García . En el taller figura como 2º Experto.

Se le abrió expediente por la Dirección General de Seguridad Española.

Quien nos ha quedado fuera del cuadro y que puede ser un claro ejemplo de “dudoso origen su pertenencia al oriente asturiano” ha sido José del Fresno, de simbólico “ Miguel Angel” y de profesión sastre, que se recoge como natural de Oviedo y trabaja en la logia Hijos de Hiran donde hay tres asturianos más uno de Llanes, otro de Ribadesella y el último de Colunga. El apellido “Fresno” tiene en Miravalles (Villaviciosa) masones portadores de dicho apellido trabajando en los talleres asturianos de 1900, concretamente a Ramón y Maximino del Fresno, aunque su padre era D. Ramón del Fresno. A falta de otros datos que contrasten su identidad, se ha preferido dejarlo fuera por el momento, aunque anotándolo para posteriores trabajos investigación.

De los distintos masones que se creen oriundos del Oriente y que por la adopción de un nombre simbólico de carácter genérico podrían arrojar serias dudas estarían: “Johnson” cuyo simbólico corresponde a Ramón Sanfeliz Peláez, su primer apellido le hace originario de la zona de Villaviciosa, puesto que hay otro oriundo de tal concejo con el mismo apellido, sin embargo hay datos que lo constatan como natural de Cabranes. Lo que si sabemos es que Ramón Sanfeliz era miembro en 1922 del Centro Asturiano de la Habana, donde ocupa el cargo de vocal de la junta directiva, su ligazón a tal sociedad en la que siempre ocupará cargos directivos llega hasta 1937. 

Otro apellido originario de Villaviciosa es Obaya Vallín, que adopta el simbólico de “Pelayo”, común entre los oriundos de la zona oriental asturiana. Este simbólico también lo adopta Constantino Junco Junco, cuyos apellidos tienen solar en el pueblo de Junco (Ribadesella) y por último tendríamos a “Socrátes”, que corresponde a José González García, supuesto hermano de Carlos González García, “Infiesto”, con el que además comparte fecha y estancia en la logia Obreros del Progreso 174, por cierto la más numerosa en asturianos originarios del surco prelitoral del Oriente de Asturias.

Los demás francmasones en cuanto a la adopción de su simbólico, no ofrecen dudas como asignados a la zona del Oriente de Asturias, pues hacen claras referencias a sus lugares de nacimiento, o a las entidades ó villas donde vivieron; en todo caso, la adopción del simbólico en la logia por parte de estos francmasones ( los 222 de Benimeli) presenta esta composición: ciento once de carácter geográfico; unos catorce de estructura simbólica o míticos: Eón, Babel; otros cinco de referencia al mundo vegetal: Margarita, Roble, Pino; la posición ideológica a través de simbólicos como Libertad solo se registra en seis masones asturianos; y setenta y siete hacen referencia a personajes históricos, donde destacan: Pelayo con dieciséis; Jovellanos con siete; y finalmente Riego con cinco; y en el resto no consta su simbólico

Este es el panorama de las adopciones de simbólicos por parte de los doscientos veintidós masones donde se registra una mayor inclinación por los simbólicos de carácter geográfico y por los personajes históricos como Pelayo, o Riego.


[i] Texto de Castellanos Gil, ya citado , página 166; proveniente a su vez del AHNSGC signatura 785-A-7 Memoria de la logia Hijos de Palestina.
[ii]Llanes Fin de siglo XIX”. de Mª Cruz Morales.
[iii] Este texto como el anterior, están extraídos del libro de Castellanos Gil, en la obra ya citada y que se pueden encontrar en la página 169 y en el Archivo Sig. 748-A-13 ubicado en AHNSGC (Salamanca).

Víctor Guerra.
























































05 julio 2012

Aproximación al censo de Masones astures en Madrid


Con motivo de  la celebración del Symposium de Historia de la Masonería Española  del CHEME, celebrado en el 2004 en Madrid con la temática de  La masonería en Madrid y en España del siglo XVIII al XXI, presenté este trabajo sobre los masones astures en Madrid.
VG

INTRODUCCIÓN.-
Sabida es la presencia en Asturias de la masonería entre 1850 y1938, la cual ha sido motivo de investigación por parte de varios estudiosos que han cooperado a presentarnos de forma sistematizada una masonería regional que se articula en su clásica jerarquización de triángulos, logias o capítulos[1].

Tenemos al respecto una interesante documentación masónica a la que se unen los trabajos de investigación, que ya hemos visto, que nos ayudan a comprenderla, compendiar y censar toda esa actividad que se dio entre 1850 y 1938 en el marco geográfico que ocupa la región de Asturias y el territorio que abarcó la GLRN. Laguna que cada vez se van rellenando con los estudios sobre las condiciones y motivaciones de la sociabilidad masónica de los emigrados asturianos, muy localizados dichos estudios sobre en el ámbito de Cuba y Puerto Rico, donde se registra una abundante colonia de asturianos masones, estudiada de forma específica por el profesor Ferrer Benimeli y ampliada posteriormente[2].

Pero al margen de este estudio, apenas si contamos con trabajos que nos indiquen cuales fueron los ámbitos emigratorios de los masones astures, y cual es su cuantificación. Sabemos que Madrid era un tópico y típico lugar de emigración interior, y por tanto es fácil de suponer que se sintieran atraídos por la sociabilidad masónica que se dio en dichos valles, pues ya hemos visto que en el interior de la región se dio una importante actividad hiramista, pero la pregunta sería: ¿Cúando los asturianos salen a la emigración se produce el mismo efecto de vinculación que se da en la región? Esa sería la tesis central de esta breve exposición.

E
videntemente contestar a esa pregunta nos ponía en el camino de ir estructurando un pequeño censo, a la vez que iban surgiendo otras cuestiones: ¿Tenían los masones que emigraban a Madrid predilección por alguna logia en concreto? Posteriormente surgieron otras incógnitas que nos empezaban a preocupar: ¿Era posible en la Gran Logia Regional del Centro, denotar la existencia de un "loby" masónico asturiano?.
Dicho acercamiento no está exento de los problemas que supone trabajar con la documentación masónica, donde no siempre queda patente la identidad de origen del masón, y por tanto hay que buscar dichas vinculaciones territoriales mediante el uso de los nombres simbólicos[3].
 
En el caso de los masones que trabajan fuera de su región suelen ser muy generalizado entre ellos el auto-imponerse nombres simbólicos relacionados con su origen o naturaleza. Bien mediante la adopción del topónimo del pueblo o concejo como simbólico, así tenemos varios ejemplos: Somiedo, u Oviedo, son algunos de ellos que hemos encontrado en la membresía asturiana; en otras ocasiones se utilizan como simbólico algún accidente geográfico o topográfico: Sella, Narcea, etc.

Esas herramientas la adopción del nombre simbólico cuando la naturaleza u origen no se anota en la filiación del masón han sido las que nos han permitido con un cierto margen de error denotar como masones de procedencia asturiana a unos 50 miembros.

SIGLO XIX: LOS COMIENZOS
El buceo por la extensa documentación de las logias madrileñas, muy diversa en extensión y contenido, bien se trate de uno u otro taller, arrojó una primera relación de masones de origen asturiano que desde muy primeras fechas estaban en el seno de los trabajos de las logias.
A veces su paso por la sociabilidad masónica era fugaz, bien porque Madrid constituía un puerto de embarque para proseguir con el trabajo masónico en otros lugares, o bien porque la experiencia personal finalmente no se materializaba, cuya casuística es tan variada como a veces desconocida.
Al margen de controvertidos personajes considerados, por muchos otros estudiosos, como masones, Madrid cuenta con varios asturianos adscritos a diversas logias, que a su vez tienen la primacía de ser el componente más antiguo de miembros de la Orden, al menos en tierras madrileñas, y estos sí que están fielmente documentados. Estamos hablando de los hermanos Joaquín y Pedro Cinfuentes,[4] que van a formar parte, al menos por breve tiempo, de la logia bonapartista Beneficencia de Josefina, sita en los valles de Madrid, y trabajando bajo los auspicios de la Gran Logia Nacional de España, en el el Rito Escocés Antiguo y Aceptado[5]5.

Es una logia muy bien documentada, puesto que todo sus libros fueron requisados por el Tribunal de la Inquisición, entre ellos, uno libro de actas que va desde l 8 de febrero hasta el 10 de septiembre de 181 y que ha permitido datar como miembros a estos dos hermanos de sangre. La información se complementa con dos listados, uno incompleto elaborado por la Inquisición y, otro publicado en el periódico de tendencia antimasónica El Sol de Cádiz de 1812, que aporta una lista de 90 miembros, de éste conjunto de datos salen estos dos gijoneses.

Joaquín Cinfuentes. Es un natural de Gijón, casado y de 47 años de edad, en aquellos momentos, era un oficial del Ministerio del Interior que había sido iniciado el 17 de mayo de 1810. En ese mismo año ejercía como 1º Experto, y en el segundo curso masónico (1811) ejercía de 2º Vigilante. Pedro Cinfuentes, hermano del anterior era Tesorero General. Un viudo de 50 años que había sido iniciado el 2 de febrero de 1811, y ejercía en junio del mismo año de Tesorero de la logia.

Dando un salto en tiempo nos encontramos con las logias regularmente constituidas bajo diversas grandes Logias y Orientes, en el seno de las cuales encontramos a varios asturianos.

L:. Aurora nº 316.
En esta logia tenemos al Maestro de Banquetes, nada nos indica a primera vista que sea asturiano, aunque tanto sus apellidos como la adopción del nombre simbólico lo determina como tal, se trata de José Artime Rodríguez de profesión camarero, casado y con 27 años, que responde al simbólico de Jovellanos, éste se inició el 14 de marzo de 1892, y se le exalta a la maestría (3º) el 12 de diciembre de 1892.

L:. Comuneros de Castilla[6].
Logia que dependía de la Gran Logia Simbólica del Gran Oriente de España, tenía un concepto de la regularidad masónica y del apoyo a los hermanos muy singular, ya que "no considera acreedor de socorro sino al H:. que pertenezca como miembro de la logia de la Obediencia, y esté en actividad de trabajos”.[7]

Esta respetable logia madrileña envía a todas las Logias de Perfección, Soberanos Capítulos, Respetables Logias, y a los Masones regulares esparcidos por la superficie de la tierra un trabajo (plancha) sobre la Liga Antimasónica, que el obispo de Oviedo Martínez Vigil había puesto en pie, y al que dedican los francmasones de Comuneros de Castilla, sus buenas cuatro hojas para desarrollar el tema:
"Esa masonería Negra -jesuitismo-no ha de subsistir, por que ya el hermoso sol de la libertad ha prestado su benéfico calor a todas las almas, disipando negros nubarrones del oscurantismo y esclavitud que cubrían no há mucho nuestro horizonte, y del mismo modo que no se dará el caso de que un Pontífice haga lo que Gregorio VII con Enrique IV de Alemania, tampoco sucederá, estamos seguros de ello, que la Compañía de Jesús reconoce aquella energía vital propia tan solo de instituciones que tienen principios arraigados en todos los pensamientos libres".

Pues bien, esta pequeña publicación de la logia, aporta además varias noticias, entre ella una relación de periódicos masónicos y afines, entre los que cita como afín a la francmasonería al semanario La Verdad, de Oviedo[8].

Entre los miembros del cuadro lógico de la Respetable Logia Capitular Comuneros de Castilla nº 289, fechado el 22 de junio de 1887 y compuesto por 43 miembros, tres de ellos son oriundos de Asturias.

Por orden de lista, estaría el Hermano Oz, con el grado 32º que ocupa el cargo de 2ª Vigilante; casado, y con 56 años de edad, su profesión es la Comandante de Infantería. En la logia su condición es la de afiliado, puesto que proviene de la logia Hijos de la Verdad. El simbólico Oz al contrastarlo con otro listado de correspondencias de nombres simbólicos de la logia vemos que corresponde a Dionisio Rodríguez Fernández, natural de Mieres (Asturias).
El siguiente miembro es el hermano Flammarion, Aprendiz masón (1º), con 22 años de edad, y cuya profesión era la de escritor. Es un natural de Oviedo, y el simbólico corresponde a Indalecio Ramos y Manzano; también había un natural de Noreña: Nemesio Lavandera Rodríguez que tiene el grado de Compañero (2º), en el listado aparece con el simbólico de Calatrava, y sin embargo existe otro listado con la correlación de simbólicos[9] cuya correspondencia estaría más de acorde con el posible origen de sus apellidos, ya que le correspondería Pelayo, alias con el cual aparece en otros escritos, lo que confirma la equivocación que se produjo al respecto en algunos documentos.

L:. Española[10].
De esta logia apenas si hay documentación, pues tan solo ha llegado hasta nosotros un cuadro lógico compuesto por 42 miembros, en el que solo se aportan nombres, apellidos y el simbólicos
Con los pocos datos que facilita tal documento solo hemos podido determinar que el nº 19 del cuadro lógico de 1893, corresponde al Orador adjunto de la logia: Guillermo García de simbólico Galileo, que resulta ser un natural de Oviedo, cuyos grados obtuvo en las siguientes fechas: Aprendiz (1º) el 10 de octubre de 1892, y el grado de Maestro (3º) el 28 de noviembre de 1892.

L:. Fraternidad Ibérica[11]
Con el triunfo de la "Gloriosa", resurge con fuerza y potencia la masonería española, aunque dicho crecimiento no fue homogéneo ni armónico.
Frente a Obediencias de fuerte carácter republicano que incluso llegaron abolir la invocación del principio tradicional en la masonería el GADU (Gran Arquitecto del Universo), optando además por una defensa a ultranza del librepensamiento, en contraposición de otras grandes Logias y Orientes conformados por una sociabilidad masónica de tendencias más moderadas que defendían el régimen de la Restauración y la monarquía como forma de Estado.
En lo masónico éstas estructuras masónicas moderadas eran defensoras acérrimas del cumplimento fidedigno de las Constituciones andorsianas, en esa tendencia se inscribe la logia Fraternidad Ibérica, que es la logia más representativa del GONE-GONEP[12] .

Esta logia se funda en 1870 con el título distintivo de Fraternidad nº 1 y pasa por varias vicisitudes[13]. De la documentación total de la logia se conservan tan sólo nueve cuadros lógicos, correspondientes a 8 años distintos, hay también una amplia relación documental en base a las actas de las tenidas y los diplomas de grado de los propios masones. Después del 1896, no se tienen noticias, ni se conserva ni un solo documento del taller[14]

En el seno de esta sociabilidad trabajaba su piedra bruta Eduardo Guilmain Abarca, que es un tenedor de libros, cuyo origen o naturaleza se desconoce, aunque es muy posible que viniera a la ciudad de Gijón con aquellas familias que a primeros del siglo XIX vinieron atraídas por la incipiente industrialización de la ciudad, y se vincula a la historia de la ciudad de Gijón, en lo político y en lo masónico, primero siendo concejal de la corporación gijonesa, y luego como miembro de la masonería gijonesa.

En 1871 en el Ayuntamiento de Gijón hay dos francmasones miembros de la logia Los Amigos de la Naturaleza y la Humanidad(1871-1875) desempeñado cargos institucionales como concejales, uno de ellos es Eduardo Guilmain el otro es el marino y Pérez Carreño. Ambos plantean nada más tomar posesión, en el mes de junio, que estando en vísperas de la festividad de San Pedro y teniendo previsto acudir la Corporación a los actos religiosos de la procesión, -el concejal Guilmain - manifiesta: "que el Ayuntamiento no debía asistir a dicho acto en forma de Villa”, su compañero en las labores masónicas y políticas el concejal Pérez Carreño, pide a su vez se dé lectura del artículo 48 de la ley municipal, que indicaba que la Corporación no podía asistir a la función religiosa, puesto que no es una acto económico-administrativo.
El alcalde Domínguez Gil, a su vez comenta que no siendo el Estado ateo, se podría asistir con toda la Corporación a dichos actos religiosos y máxime “aquellos dotados por el estado”. Como no había acuerdo se procede a la votación que pierden el bando progresista por doce votos contra nueve.
De esta naturaleza era la lidia que sostenían los masones en aquellos momentos, en Gijón.

Eduardo Guilmain va a estar está presente en uno de los hechos más importantes del siglo, la proclamación de la 1ª República en 1873. En la tarde antes de la proclamación, se presentan ante el Sr. Alcalde la siguiente embajada compuesta por: Francisco Pérez Carreño, Eduardo Guilmain, (que ejerce de Orador en ésta segunda formación masónica de Amigos de la Naturaleza y Humanidad (1873-1874), y Apolinar Menéndez Acebal[15], que manifiestan que traen órdenes verbales del Gobernador Civil para que la Corporación Municipal dimita y resigne el mando consistorial en el Diputado Provincial D. Alejandro Blanco. Tal embajada tiene éxito y se adopta la siguiente providencia:
“Gobierno de la Provincia de Oviedo: Atendiendo a las consideraciones en que esa Corporación Municipal, funda su dimisión he acordado aceptarla nombrando provisionalmente a los individuos que al margen se expresan mientras por la superioridad no se resuelva lo más procedente. Lo que participo a Vd. Para su conocimiento y el de los interesados, a los efectos oportunos. Oviedo 13 de 1873”[16]

De los veinticinco nombres que se propugnan como concejales, y que se consignan al margen del documento, están distinguidos masones como Justo del Castillo, y los componentes de la citada embajada entre los que se encuentra los hermanos citados, que a su vez serán los promotores de la siguiente propuesta:
“Perpetuar la memoria de la proclamación de la República, legando a la posteridad un monumento digno de aprecio y veneración se levante un pedestal sobre el que se ha de colocar en mármol del tamaño natural la estatua del gran patricio Jovellanos”[17].

Su paso por el Consistorio gijonés, será una hábil herramienta para ir rubricando propuestas de claro matiz progresista, cuyos escritos irán encabezadas con el masónico saludo de Salud y Fraternidad. Desde sus cargos de concejales, van a intentar resolver las preocupaciones sociales que atenazan a una ciudad en crecimiento.

Guilmain amén de ser un lejano pariente del Conde de Aranda, D. Pedro Abarca de Bolea, es un hombre preocupado por sus entorno y los recursos financieros de la Institución masónica, y como miembro de la logia Fraternidad Ibérica en cuyos listados aparece en 1886 y 1888, y como digo, preocupado por el futuro de sus hermanos, propone a las altas jerarquías masónicas que adquieran tierras cultivables como necesidad para adaptarse al progreso. Esta es su propuesta:
"Conociendo los masones como conocemos que la tierra laborable... es el único sostén de los seres que pueblan el planeta, no podemos dejar de aconsejar a nuestros hermanos masones la adquisición, por todo los medios legales de aquellos terrenos que por incuria, abandono o por poco aprecio del profano puedan quedar a nuestro alcance. [...] Llegaría con la compra de terrenos (la Masonería) a tener una riqueza incalculable en bienes raíces, sus rentas serían cuantiosas y llegaría a producirse lo bastante para sostener por sí sola y para repartir dividendos activos a sus asociados"[18].

Cuestión muy ambiciosa que en aquellos momentos era toda una utopía para la masonería del momento, muy enfrascada en sus propias limitaciones financieras, y con pocas proyecciones de largo alcance, como pedía el hermano Eduardo Guilmain que además va ser un activo librepensador, pues asistirá al Congreso de Librepensamiento programado para septiembre de 1892 enviado por su logia, aunque el mismo día de la inauguración fue suspendido por Cánovas del Castillo.
 
Otro francmasón asturiano en esta logia madrileña es Pedro Fernández de la Pumariega de simbólico Palafox, que se encuentra en el seno de la logia en 1896; antes había estado en la logia asturiana Antorcha Civilizadora, entre los años 1879 y 1888. Este acudirá a la Asamblea de la Obediencia de 1888 en Madrid, como representante de su logia asturiana, más tarde se incardinaría en Fraternidad Ibérica

L:. Justicia nº 118[19].
Esta logia que trabajaba bajo los auspicios de la Gran Logia Simbólica del Gran Oriente de España, tiene entre sus miembros a otros dos asturianos a Francisco García González de simbólico Covadonga, que se constata en el cuadro lógico de 1883 , con el grado 14º y la profesión de profesor veterinario y también a Baltasar del Valle de simbólico Sella que ejercía en ese mismo tiempo y taller la función de Guarda Templo Exterior .
Continuará dentro de 14 días...

Víctor Guerra.



[1] HIDALGO NIETO, Victoria, La Masonería en Asturias en el siglo XIX, Oviedo 1985. GUERRA GARCIA, Victor, La Masonería en Asturias 1850-1938. Editorial KRK. 2000; Aproximación a la masonería gijonesa del siglo XIX y XX. Cuadernos del Ateneo Obrero. Gijón 2002.; La Masonería ovetense del siglo XIX. Universidad de Oviedo. 2003.
[2] FERRER BENIMELI, José Antonio, “Masones asturianos en Cuba y en Puerto Rico del siglo XIX“ Astura. Nuevos cartafueyos d‘Asturies, Oviedo, nº 9 (1993), pp.. 61-70. Trabajo que se ve incrementado por el proyecto ya en curso de GUERRA GRACIA, VICTOR, Masones asturianos en la diáspora siglo XIX y XX.
[3] La adopción del nombre simbólico es una costumbre que en algunas obediencias está en desuso como en la anglosajona, sin embargo en España es aún vigente, y por tanto es muy frecuente que el iniciado tome un nombre en el momento de dicha ceremonia, por el que se le reconocer en los trabajos de logia, y en los documentos masónicos. Dicha adopción suele tener resonancias que van desde la dimensión humana o a ideales que se quieren alcanzar u homenajear.
[4] Datos aportados por el profesor, J. Antonio, Ferrer Benimeli en su trabajo los "Masones asturianos en la Cuba y Puerto Rico del siglo XIX" . Revta Astura. Nuevos cartafueyos d‘Asturies, Oviedo, nº 9 (1993), pp.. 61-70. Trabajo que se ve incrementado.
[5] FERRER BENIMELI, J. A., La masonería en Española contemporánea Vol. 1800-1868 . pp. 90-100.
[6] Archivo Histórico Nacional Salamanca. (AHNS). Expediente. A 56
[7] VV.AA. La masonería en Madrid. Editorial Lavapiés. Madrid, 1987, pp 91.
[8] GUERRA GARCIA, Víctor, La Verdad, un semanario en el Oviedo finisecular. Bidea nº160. Otoño 2003.
[9] AHNS. Expediente. 565/14
[10] AHNS. Expediente. 734/2.
[11] AHNS. Expediente. A 2/670.
[12]ALVAREZ LAZARO, Pedro, La masonería escuela de formación del ciudadano. Universidad Comillas. Madrid. 1998
[13] Primeramente trabajaba en el seno del Gran Oriente Ibérico, al encontrarse este Oriente en 1873 sin las necesarias logias para seguir funcionando y tras haber firmado tratado de Amistad con el Grande Oriente Nacional de España, se decidió la fusión, y la logia en cuestión pasó a denominarse Fraternidad Ibérica nº1.
[14] MARQUEZ SANTOS, Francisco A., "La logia madrileña "Fraternidad ibérica" durante la Restauración" Rvta Hispania, XLV /160. 1985, pp 363-382.
[15] De los tres miembros de la embajada que se citan son masones Apolinar Menéndez Acebal, se hará más tarde francmasón en el seno de la logia “La Razón” en la cual se le localiza en 1878, y formará también parte de la logia “ Amigos de la Naturaleza y de la Humanidad” desde 1879 hasta que en 1886, pasa al Oriente Eterno; y el propio Guilmain
[16] AMG. Actas de la Corporación 1873.
[17] AMG. Ibidem.
[18]AHNS. Expediente. A 2/670.
[19] AHNS. Expediente . A 735.

09 junio 2012

MASONES EN LA CUENCA DEL CAUDAL, a propósito de Molleda Valdés…

Si la envidia fuese tiña….entre Edipo y Narciso


Hace unos días daba una conferencia en el Valle del Caudal (Mieres), sobre Masonería en la Cuenca del Caudal, al igual que lo hice  hace unos meses  junto a mi amigo Ernesto Burgos, aunque en esa ocasión el tema estuvo más relacionado con la temática de La Masonería y la revolución del 34.

En estas conferencias aporté algunos nombres ya conocidos de masones, divulgados también  por algunos otros historiadores, y recientemente por  Ernesto Burgos, cuya labor de divulgación  se basa en sus propias pesquisas,  pero tambien en el trabajo que vamos desarrollando a modo de labor colectiva con intención de levantar el edificio de la memoria histórica, otros historiadores y estudiosos del tema, y como parece que eso enfada y fastidia, y saca rosáceas ronchas a algunos hiramistas de pro, pues parecen que se dedican a presentar lo publicado, como fruto de un trabajo personal que lo es como sucede en el  caso de Ernesto Burgos, pero también hay algo más que no se dice y se sabe, al menos por quien presenta la cuestión en un post reciente. y me explico.

Estos días  me  he encontrado con un post de un Hermano Masón asturiano  que reseñaba  el trabajo de Ernesto Burgos sobre Juan Molleda Valdés,  estoy hablando del Blog Memoria social y Masónica***  en el cual se  presentaba como el no va más de la investigación un artículo que se publicaba en el Diario La Nueva España, edición local de Las Cuencas, y firmado por el  amigo Ernesto, desde aquí debo decir que sabe trabajar muy bien los temas masónicos. Pero este cicatero Hermano tal vez por aquello de meter dedos en los ojos ajenos y negar  el pan y la sal a otros, a la vez que  demuestra que ignora su propia historia masónica, pues hay que tener en cuenta que varios de los trabajos sobre Juan Molleda Valdés, se escribieron de mi mano cuando compartía con dicho Hermano responsabilidades en la logia Rosario Acuña, o sea  que nunca leyó una sola línea de lo que escribía en aquellos lejanos años  2005 y se le entregaba;  y ahora nos presenta el artículo de Ernesto Burgos, yo creo que pasa fastidiar  meter en el lío, sin venir a cuento intentando decirnos que la buena labores que hacen otros, y lo malo que somos los demás...

Bendita cultura la que tienen algunos notables masones que no leen aquellos trabajos que se les ha entregado en el taller  por lo cual dado lo que dicen  ni si quieran han ojeado ni una sola pagina de los entregado o lo publicado, o si lo hicieron todavía es peor, porque supone bastante mala leche ignorar...

A este Hermano Masón de la logia Rosario Acuña, habrá que recordarle que sobre Juan Molleda Valdés se escribió esto:

“Masonería y la Revolución de Octubre de 1934
 LOS TERRITORIOS MINEROS y LA MASONERÍA.
En Asturias la presencia de la masonería, tanto en un siglo como en otro, (siglo XIX y XX)  mayoritariamente hay que significar que su presencia se recoge en las grandes ciudades, en el caso que nos ocupa, la presencia masónica se circunscribe a Gijón, Oviedo y Avilés,  y con alguna otra ramificación hacia el Occidente asturiano llegando su registrase su presencia en los concejos de Belmonte, Luarca y Navia en el siglo XIX, y en Grandas de Salime en el siglo XX; y menos hacia el Oriente; donde los únicos talleres que se registran son Luz de Bimenes en el siglo XIX, en el Concejo del mismo nombre y el Triángulo Ferrer en la primera mitad del siglo XX en Nava.[1]

Si echamos pues, un vistazo al mapa de Asturias, veremos que el espacio que queda por cubrir es toda la parte sur del territorio, aquella donde la presencia agroganadera es importante, sector que no suele vincularse a la masonería, no sé si llega a tan solo dos casos de agricultores asturianos en el seno de los Hijos de la Luz; otra ausencia importante de la Orden es la que se registra en el ámbito minero, donde solo tuvo una pequeña punta de lanza en Turón con el triángulo Costa.

Pero si bien los territorios mineros asturianos no fueron fértiles a la hora de suscitar el trabajo en logia, no por ello dejó de haber una presencia entre las gentes mineras de singulares francmasones muy incardinados en la vida social y cultural de dichos valles.

En cuanto a la presencia de francmasones  en el valle del Caudal, si bien no fue un enclave masónico importante pues tan solo se registra la presencia de un pequeño taller en Turón, no por ello dejó se ser una excelente cantera de la denominada Orden Hijos de la Viuda, más en el siglo XIX, que en el XX. Aunque en honor a la verdad también hay que decir que no están vaciados al completo las nóminas de masones del siglo XX, y menos aún definidas sus pertenencias u orígenes.

Un primer acercamiento pues a la masonería o francmasones que provenían u eran originarios del valle del Caudal nos presenta un interesante cuadro que tuvo esta membresía masónica[VGG1] :

Molleda Vázquez, Juan

Nataniel

Caballeros de la Luz 1886 * Mieres Empleado particular
Álvarez Robles, José Cazalla Nueva Luz 1880 Mieres Secrt. Ayuntamiento
Álvarez Cienfuegos , Carlos Rcchefort Nueva Luz 1880 Mieres Suplente “
Suárez Torres, Manuel Pelayo Nueva Luz 1880 Mieres Capataz de Minas
Vázquez Prada, Braulio Villalar Nueva Luz 1880 Mieres Propietario
Sela Sampil, Inocencio Oviedo Nueva Luz 1880 Santullano Abogado
Álvarez Clos, José Trafalgar Nueva Luz 1880 Mieres Industrial
Sela Castañón, José Aristóteles Nueva Luz 188 Mieres Capataz de Minas
Rozada Diaz, Paulino Torrijos Nueva Luz 1880 Mieres Militar
García Canteli, Rafael Milan Nueva Luz 1880 Mieres Maestro Tornero
Belugan Cabibel, Agustín Cambronne Nueva Luz 1881 Mieres Pagador
García Cañete, Rafael Ordoño 18º J. González Río Mieres Tenedor
Fernández, Julio César J. González Río Mieres Comisionista
Vigón Braulio Martinez Marina J. González Río Mieres Comisionista
Fernández Nespral, Demetrio Arístides J. González Río Mieres Empleado
Muñiz, Dionisio Estrabón J. González Río Mieres Empleado FC
Quintana Lavilla, Eugenio J. González Río Mieres
Esta nómina de  hiramistas, algunos son desconocidos, y es muy difícil  la localización de su currículo social y masónico más allá de los datos que se recogen en la actas de las logias y en los escasos cuadros lógicos de las logias.”


Pero es más,  por ejemplo de Juan Molleda Valdés, sabemos  también desde hace un buen porrón de años lo que escribió  Pedro Álvarez Lázaro en su libro: La Masonería . Escuela de formación del Ciudadano. La educación interna de los masones españoles en el ultimo tercio del siglo XIX. (Madrid 1998) en cuyo libro  nos da la referencia de su carta a Las Dominicales de Librepensamiento.

También se hace eco de esa carta de Las Dominicales de Librepensamiento, el profesor de la Universidad Libre de Bruselas, Jean Pierre Bastian,  y también Manuel León en el trabajo” Protestantes y Masones”  con el cual he trabajado y avanzamos sobre este personaje varios apuntes en un trabajo conjunto sobre evangélicos y librepensamiento, y   en él aventuramos que por la adopción del nombre simbólico, es muy posible que estemos ante  un masón evangélico, lo cual explicaría su posición muy consubstancial con la expuesta  por otros famoso masón y evangélico: Juan Emeterio Fuente:

la masonería no es una religión, y por eso no tiene dogma religioso alguno; es una asociación de hombres libres y honrados, y por eso no solo admite cristianos de todas las religiones, sino también judíos, mahometanos y hasta paganos y salvajes son miembros de ella... Y solo exige la creencia en el G.A.D.U. (Gran Arquitecto del Universo) dejando que cada uno busque a Dios a su manera y sin mezclarse en su conciencia... La masonería no se mezcla con la vida de la Iglesia, los medios de que se vale para alcanzar su objetivo son muy diferentes... La masonería busca primero el amor, le anima y le fortalece primero la fe y la esperanza, La iglesia forma el ser espiritual del hombre en contraposición con su naturaleza carnal, le hace dirigir su mirada hacia el cielo, a la vida eterna”.  Con estas palabras se abría la sesión inaugural del templo masón gijonés, pero las actuaciones en el campo civil y en especial la defensa de las libertades, estarían apoyadas también por las iglesias de Oviedo y Gijón, siendo José García Rubiera, primer protestante de Gijón, otro de los activistas que promovían la libertad frente la dominación clerical.

Nos dice Víctor Guerra que los combativos hermanos “Prin” y “Gravina” con el visto bueno Venerable “Melanchton”, atacaron duramente a los jesuitas que estaban construyendo el Colegio de la Inmaculada, expresándose en términos como estos: “ ellos intentarán apoderarse de la enseñanza para sembrar sus perniciosas doctrinas. Mas ¿lo conseguirán? ¿Verá impasible el espíritu de Jovellanos desaparecer su obra? ¿Dejará que la tierra donde nació sea humillada bajo la despótica tiranía? ¡Oh ! No. El jesuitismo lleva consigo la maldición de Dios y la maldición de la sociedad; la sentencia de muerte está promovida contra él
Más datos  sobre este tema, los pueden encontrar en Historia del Protestantismo en Asturias” de Manuel León

En todo caso  hay que significar que sobre el Hermano  Molleda, por mi parte  escribí esto en el año 2005: ( Es una pena que el Hermano Masón estuviera en esos momentos y ahora más atento a sus labores personales, y a crear sus propias redes propias y estrategias de eliminacion  de competencias  que al trabajo de los Hermanos de su taller)


Decía o más bien escribñia en el año 2005    “Luego tenemos otro librepensador en la figura del mierense Juan Molleda Vázquez, miembro de la logia Caballeros de la Luz, y de simbólico Nataniel, que tanto recuerda a estereotipos religiosos protestantes. 

Este mierense es autor de la novela El hijo del infortunio, o historia de un desgraciado, editada en 1882 en la Imprenta y Litografía Vicente de Madrid.   Escribirá varios artículos en prensa tanto en “La Verdad” de Oviedo,  como en Las Dominicales del Librepensamiento, en cuyo nº 68 de del 8 de junio de 1884, exponía lo siguiente:

“Es indudable que cuantos hemos tenido la gratísima satisfacción de haber transpuesto los umbrales de una logia, vendados los ojos, para abrirlos allí a luz, profesamos las nobles, benéficas y generosas ideas del libre pensamiento. Es así mismo innegable que todos absolutamente todos los libre-pensadores tienen sus creencias similares a las de los masones, hasta tal punto, que me atrevo a asegurar, sin temor a que se desmienta que hoy no hay un solo masón que deje de ser libre-pensador, como tampoco no hay -ningún libre-pensador que, en condiciones para ello y excitado a serlo por algún hermano, dejase de entrar en esta universal asociación, que contando millones de prosélitos se extiende en mil diversa ramificaciones por los más apartados confines del globo”.

Ponencia con el título: En anticlericalismo Masónico del Siglo XXI, al socaire del simbólico “Giordano Bruno, adoptado por los masones asturianos, dictada  con motivo de un Simposio del CHEME, (no editada publicada por ciertos problemas del CHEME)  pero publicada en este mismo blog el 14 de noviembre del 2008 como: EL anticlericalismo Masónico y las Cámaras Giordano Bruno . ( Como digo es una pena que tan significado  masón tan atento a la prensa local, no lea este blog, pues igual aprendía tambien algo, aunque sea de la mano de este modesto estudioso de la masonería asturiana, que se ha dedicado a estas labores desde hace años y en convivencia con el citado masón  que por cierto cuando le conocí allá por 1996 y le preguntaba por  la masonería astur, se levantaba de hombros, porque no tenía más idea que lo que había reseñado Benimeli, y poco más.

Esa una pena que algunos masones basen su cultura masónica en base a rastreos de prensa, y se dediquen  a querer meter el dedo en el ojo a otros, o tengan como misión y objetivo  o destejer la labor que uno va haciendo, y  es de lamentar que no  dediquen su brillante tiempo a conocer su propia historia, esa que ensalzan de otros y que resulta que tienen inserta en su propia pagina web logia, eso sí como está firmada por quien tienen como enemigo... pues ya se sabe a estos ni agua...http://www.asturmason.es/v1/index.php?option=content&task=view&id=77&catid=36&Itemid=72


En este sentido, decir que  hay un trabajo colgado en la pagina de Turón, y que espero que podamos completar tanto mi amigo Ernesto Burgos, como yo mismo,  con un trabajo a dúo tal  y como quedamos durante le conferencia que dimos hace unos meses en la Casa de Cultura de Turón.

Confío en  que este verano salga las galeradas  de ese trabajo, y mientras tanto pueden leer parte de ese trabajo en: http://www.elvalledeturon.net/historia/masoneria-en-turon/la-masoneria-y-la-revolucion-del-34-i.

Víctor Guerra.

[1] GUERRA, Víctor.: “La Masonería en Asturias 1850-1938 – Los francmasones de la Comarca de la Sidra” Edt. KRK. Oviedo 2000.
[2] Se denomina triángulo, a un taller masónico que lo componen como mínimo tres masones, de los cuales uno ha de ser maestro masón (3º).
[3] Logias donde se inicia el francmasón, cuando se cambia de logia es habitual hablar de logia madre
[4] Levantar Columnas es la expresión ritual que expresa la instalación de un taller en un valle u oriente, en este caso en el de Turón.
[5] Se dice del iniciado como masón que por su propia voluntad abandona la actividad masónica.
[6] Título de Constitución dado por una obediencia que garantiza la regularidad de una taller, esa carta solo puede ser entregada a los hermanos fundadores, en el momento que una logia abata columnas, o sea deja de estar activa, debe entregar su Carta Patente. De no hacerlo pasaría a ser considerada como “taller salvaje”.
[7] Toman para el triángulo el nombre de Costa en homenaje a Joaquín Costa, político y escritor español. En su obras se denota una gran preocupación por la idea de modernizar España. Fue un prolífico escritor sobre tema temas sociopolíticos. Y en cuya memoria levantaron diversos talleres, y también muchos francmasones adoptaron su apellido como simbólico.


Página: 1
[VGG1] A este cuadro le faltan los masones del siglo XX

*** Al final gracias a estos rifirrafes tal blog terminará subiendo de lectores. Me alegro. Sonrisa)
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...