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22 abril 2016

Logias Obreras.: EL TRABAJO de Trubia (1ª parte)

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No hace mucho alguien patrimonializaba a modo de invisibilización permanente  ciertos datos referidos a las logias masónicas obreras asturianas, fenómeno poco estudiado en España, más proclives los investigadores a sacar listados de «nobles y significados» masones que ha realizar laboriosos estudios acerca de la cuestión sociológica de la atracción y presencia de las clases obreras en las organizaciones burguesas, como la masonería.

En cuya temática, quien de verdad es todo un referente, es el profesor Alberto Valín  Fernández, profesor titular de Historia Contemporánea de la Facultad de Vigo, el cual ha dedicado diversos estudios a este tema,

El cual aportó propuestas metodológicas muy interesantes para afrontar dichos estudios, que en general no se han seguido puesto que es más fácil seguir contando masones como si fueran ovejas, y hablar de las adscripciones políticas como etiqueta determinante del quehacer masónico, que lo que en parte vienen haciendo algunos investigadores y masonólogos al uso.

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Siguiendo la propuesta de Alberto Valín  y a modo de despedida como miembro del Centro de Estudios Histórico de la Masonería Española (CEHME) el que abandono por fuertes discrepancias, presento esta ponencia presentada en el último simposio celebrado en Gijón en el 2015.

En ese contexto  presenté la ponencia sobre la única logia que se puede considerar obrera en Asturias, y que estuvo radicada en la fabrica de Armas de Trubia, cuyo trabajo será publicado en su momento, pero antes deseo adelantarles a ustedes, queridos lectores su contenido para su conocimiento, ya que hay quien está utilizando dichos datos para sus conferencias, y que mejor que ustedes tengan noción directa de al menos lo que yo escribí a cerca del  obrerismo masónico , y el incipiente socialismo asturiano y sus relaciones con la masonería.

Dada du longitud  se publicara cada 15 dias una parte,o sea que habrá unas 3 a 4 entregas , hasta dar por entregada toda la ponencia que se titula :


«LOGIAS OBRERAS» EN ASTURIAS. LA LOGIA EL TRABAJO DE TRUBIA 1872-1892

Trabajo original e inédito de Victor GUERRA GARCIA
Introducción.

La masonería asturiana recogida en un primer trabajo por Victoria Hidalgo,[1] nos aporta una serie de talleres masónicos que se dieron en Asturias durante el siglo XIX, los cuales se extendieron por toda la región, presentando un aspecto de conformación territorial en la cual se recoge la presencia de varios de ellos repartidos en las tres grandes urbes asturianas: Oviedo, Gijón, y Avilés, y con una presencia menor en el resto de la región, tal y como muestra la relación que se adjunta.

La ciudad de Gijón, fue donde se radicó la primera logia masónica de Asturias: Los Amigos de la Naturaleza y Humanidad, 1850-1854 que llegó a contar con 31 miembros, la cual fue pocos años más tarde ilegalizada, concluyendo algunos de sus miembros en galeras.[2]

Hubo que esperar casi veinte años para que hubiera una nueva refundación masónica con el levantamiento de columnas de la logia Los Amigos de la Naturaleza y Humanidad, 1872-1875 (34 miembros); luego vendrían otras como: Amigos de la Naturaleza y de la Humanidad, 239, 1879-1888 (76 miembros); Amigos de la Humanidad, nº 61; 1889-1894 (59 miembros); La Perla del Cantábrico, nº 75; 1891-1892 (16 miembros); la logia La Razón, n º l24; 1878-1888 (8 miembros); Ciencia y Virtud, nº 128 (¿?). y el Capitulo Provincial Juan Padilla.

En Oviedo, la capital administrativa de la región, el levantamientos de columnas hiramistas fue algo más tardía, y contó con los talleres: Luz Ovetense, 1874-1877, (52 miembros); Nueva Luz, 1877-1888 (98 miembros); Los Caballeros de la Luz; 1886-1888 (11 miembros); Juan González Río, nº 42; 1888-1893 (129 miembros) y el Capitulo Vigilantes de Asturias, 1889-1892 (29 miembros).

Otro núcleo industrial y portuario como Avilés, albergó las logias: Justicia, nº 123; 1879-1880 (24 miembros) y Concordia, nº 375; 1887-1888 (24 miembros).

El resto de talleres se fueron dispersando a lo largo del territorio con una presencia menor, que se dio preferentemente en pequeñas villas, como Belmonte que contó con la logia Fraternidad, nº 128; 1880 (11 miembros), o Bimenes, donde se situó la logia Simbólica: Luz de Bimenes, nº 87, 1891; luego Luarca, llegó a contar con la instalación de tres logias: Estrella Benéfica, nº 169; 1882; Luz de Luarca, nº 236; 1888-1891 (12 miembros) y la logia Jovellanos, nº 128; 1891-1892 (18 miembros) casi siempre con César Alvarez Cascos al frente. 

A su vez la localidad de Navia, en el occidente astur, albergó la logia Antorcha Civilizadora, 1879-1888 (20 miembros); y el triángulo Rafael del Riego en 1892 con 5 miembros frente a las cuales estaba el notario Rafael Calzada; y finalmente la pequeña localidad de Trubia, contó con la logia El Trabajo, nº 39; 1872-1892 (53 miembros).

En líneas generales, podemos decir que tras un primer intento de instalación masónica en 1850, por el empeño de una serie de masones foráneos que constituyeron la primigenia logia: Los Amigos de la Naturaleza y Humanidad, 1850-1854, bajo los auspicios del Gran Oriente de Francia (GOdF),[3] el resto de los emplazamientos masónicos que se darán en la región lo hará a partir de La Gloriosa, y será entre 1871-18722, tras el advenimiento de la Restauración, cuando Asturias vea de nuevo florecer la Acacia.

La configuración de esta primigenia masonería, tras varios intentos, se conforma en base a una cierta mezcolanza socio profesional, que caracteriza a groso modo a la masonería asturiana como una sociabilidad filantrópica burguesa compuesta por comerciantes, empleados públicos, abogados, médicos, políticos, etc.., los cuales desarrollan su trabajo tanto en su entorno social y político, y como no, en el seno de las logias, proyectando en términos generales una plural cultura política mayoritariamente de carácter republicano de variado origen y desarrollo, lo cual no quiere decir que no coexistieran otras culturas políticas en el seno de las logias, o existieran masones proletarios, e incluso se dieran logias que rompieran de algún modo con los encasillamientos historiográficos en los cuales los masonólogos han querido encerrar el plural quehacer masónico del siglo XIX y XX.

En este aspecto la historiografía masónica española, por lo general presenta una metodología de trabajo muy similar, cuasi clonada al ubicarse en un cierto positivismo historiográfico, que en parte genera una reconstrucción historiográfica con tintes planos y cuasi lineales en cuanto a la diversidad y pluralidad del quehacer masónico y tics de encasillamiento que no siempre dibujan el quehacer cotidianos de las logias.

Construyendo de este modo una abundante bibliografía, donde las estructuras masónicas como los propios masones, son en general muy bosquejados reproduciendo comportamientos y aptitudes muy «clonizadas» y perdiendo en esos retratos mucha de la diversidad existente, por culpa de esa metodología positivista enquistada en el quehacer masonológico español.

Sin embargo sabemos que hay otras visiones y enfoques metodológicos que nos ayudan a entender y a trabajar la plural fisonomía de la masonería española de otro modo, abordando el quehacer masónico desde otros contextos y parámetros, tan interesantes como singulares, para un cabal entendimiento de la plural y geodiversa sociabilidad masónica española desde perspectivas metodológicamente abiertas.

Una de estas líneas la abrió precisamente Ferrer Benimeli,[4] tras el cual, han ido llegando otros acercamientos y perspectivas sobre el fenómeno masónico, provenientes de diversos autores, que aun tocando temáticas, a veces localistas, o específicas, han cooperado a que hubiera una visión más plural con respecto a cuestiones como el tema social, o la propia proyección de la masonería.[5]

Trabajos y estudiosos que han sido clave de bóveda para ir perfilando una cierta comprensión acerca de la existencia de determinadas y singulares logias, como alguna que tuvieron implantación en Asturias, las cuales fruto de esa corta visión positivista han pasado desapercibidas, a pesar de constituir primigenios fenómenos de una sociabilidad proletaria insertada en una cultura burguesa, como es la masonería.

Ejemplo de esa falta de perspectiva metodológica, puede verse en el trabajo de Victoria Hidalgo, cuando apenas sí refleja en su trabajo más allá de los datos al uso en los expedientes policiales franquistas como sucede en el caso de la logia El Trabajo, de Trubia, cuando en realidad estamos ante una extensa logia compuesta solamente por obreros, y cuya vida masónica se abarca un gran período de casi 20 años, lo cual hace que dicha logia esté presente durante todo el período masónico del siglo, tras el desastre de 1854, y la restauración masónica en 1871, cosa que ninguna otra logia de la región había logrado.

Una forma de contrastar esa presencia a lo largo del siglo XIX es el cuadro adjunto, donde se pueden ven las presencias que han tenido las diversas logias asturianas a los largo del tiempo. Hay que advertir que no siempre las fechas son las exactas, pues en ocasiones faltan las fechas y actas de los levantamientos de columnas, y en otras ocasiones solo se trabajan con las fechas de los cuadros lógicos existentes, etc..., lo cual conlleva un baile de fechas la hora de datar el nacimiento o el cierre de los diversos talleres masónicos asturianos.

Pese a toda esa dificultad, la investigadora asturiana aun contando con ciertos datos que a mi juicio debería haberle llamado la atención, apenas si parece darle importancia a tales hechos y documentos en su trabajo de investigación, más allá de comentar que dicha logia estaba «compuesta en su práctica totalidad por obreros que desempeñaban su trabajo en la Fábrica Nacional de Armas de Trubia, a quienes hay que referirse al hablar de los inicios del movimiento obrero asturiano»;[6] y aquí se acaba la cita sobre el bosquejo de tan singular logia masónica.

Para descontextualizar este tipo de logias es bueno partir de las metodologías que se han ido desarrollando diversos masonólogos que han ido exponiendo sus trabajos en este campo, como P. Martin[7] o los interesantes trabajos de Alberto Valín[8], quienes van conformando un abordaje distinto y plural a la hora de analizar la actividad masónica desde ópticas distintas, sacando a flote, por ejemplo, la existencia una sociabilidad de carácter proletario que se da en el medio masónico español, con todos sus reparos, encuentros y desencuentros.

Dichos puntos de arranque hacen emerger, como expongo, con respecto a la historia masónica asturiana, la importancia y singularidad de una logia como la que se da en el contexto muy «sui generis» tanto en lo geográfico, social y laboral como la que se ubicó en la localidad de Trubia, la cual asumió el titulo distintivo de El Trabajo, lo cual de mano aporta una especial singularidad a la cual hay que unir que casi que la totalidad de sus miembros estuvieran relacionados con la Fábrica de Armas de Trubia, como trabajadores asalariados o empleados de tal emporio industrial.

Serán aproximaciones como: La masonería y el movimiento obrero: Imagos e ideas para una reflexión teórica y El movimiento obrero y la masonería: el encuentro de dos culturas políticas y sus representaciones del profesor Alberto Valín,[9] quienes nos marquen las pautas para un entendimiento de la realidad masónica desde ópticas distintas, teniendo que cuenta que los trabajos, son, como él mismo Valín nos indica de «auténtica relevancia al ser de los primeros trabajos de la historiografía internacional en abrir este interesante objeto de investigación masonológica -a niveles generales-, sobre las interrelaciones, adecuaciones o nexos entre la masonería y el obrerismo, se sigue echando en falta en estos discursos la necesaria teorización y, sobre todo, la fundamental, expositiva o concluyente visión sintética».[10]

Partiendo pues, de estas nuevas propuestas de estudio y enfoque, y teniendo en cuenta todos los riegos y deficiencias me embarco en la aventura de explicar la singular existencia de obreros en las logias asturianas, e incluso como éstos, partiendo de un cierto repudio de las instituciones burguesas, asumen la construcción y articulación de un proyecto de caracterizada concepción burguesa, como es la constitución de una logia masónica bajo estructuras tan jerarquizadas como pueden ser las Obediencia masónicas
NOTAS

[1] HIDALGO NIETO, Victoria, La Masonería en Asturias en el siglo XIX. IV Premio Juan Uría Ríu. Oviedo, Comunidad Autónoma del Principado de Asturias. Consejería de Educación, Cultura y Deportes, 1985

[2] GUERRA GARCIA, Victor. El Gran Oriente de Francia en Asturias. Las logias gijonesas siglo XIX y XX. Asturias. Editorial Masónica. Es. 2015

[3]Op.cit: GUERRA GARCIA, Victor. El Gran Oriente de Francia...pp.55-84

[4] FERRER BENIMELI, J. A. La masonería española y la cuestión social, en Estudios de Historia Social, Madrid, Mº. de Trabajo y Seguridad Social. Núms. 40-41, enero-junio de 1987, p. 30.

[5] SÁNCHEZ I FERRÉ, P. “Anselmo Lorenzo anarquista y masón”, en Historia 16, nº 105, enero 1985, pp. 25-33; "Masonería y movimiento obrero en España", en Revista de Extremadura, nº 4, enero-abril 1991, pp. 57-66; "Francesc Ferrer i Guardia i la maçoneria. Una aproximació crítica (1901-1910)", en Revista de Catalunya, nº 50, marzo 1991, pp. 81-92; "Maçoneria, anarquisme i republicanisme". (VV.AA.) I Jornades sobre Moviment Obrer a l'Arús. Barcelona, Asociació Amics Bibliotèque Arús, 1991, pp. 31-38. GUTIÉRREZ MOLINA, J. L. "Masonería y movimiento obrero: Vicente Ballester y la logia Fermín Salvoechea (1926-1930)", en Papeles de Historia, nº 3, 1993, pp. 83-93 RUIZ PÉREZ, J. "Masonería y posibilismo libertario: la actividad masónica de Marín Civera". (Ferrer Benimeli, J. A., coord.) La masonería en Madrid y en España del siglo XVIII al XXI. Zaragoza, Centro de Estudios Históricos de la Masonería Española, 2004, pp. 1.005-1.021. GONZÁLEZ FERNÁNDEZ, A. "Socialismo y masonería". (VV. AA.) Los orígenes del socialismo en Sevilla. 1900-1923. Sevilla, Área de Cultura del Ayuntamiento, 1996, pp. 259-268; "Masonería, republicanismo y anarquía: Pedro Vallina", (Ferrer Benimeli, J. A., coord.). La masonería española y la crisis del 98. Zaragoza, Diputación General de Aragón, 1999, pp. 43-63; "La masonería ante la cuestión social". (Braojos Garrido, A., coord.) Masonería, prensa y opinión pública en la España contemporánea. Sevilla, Ayuntamiento de Sevilla, 1997, pp. 71-98; GONZÁLEZ FERNÁNDEZ, A. Y ÁLVAREZ REY, A. "Actitudes y estrategias de la masonería sevillana ante los movimientos sociales (1912-1923)", en (Ferrer Benimeli, J. A., coord.) La masonería española entre Europa y América. Zaragoza, Diputación General de Aragón, 1995, pp. 145-162.

[6] Op.cit, HIDALGO NIETO. La Masonería en Asturias...pp. 173

[7] P.MARTIN, Luis: Generaciones políticas en la masonería española 1900-1931, Ayer, nº9º, 2013 pp.219-237; Modelos y Culturas políticas en la masonería española contemporánea 1808- 1931. Estado y nación en la Europa del Sur)Alcores, revista de historia contemporánea, , Nº. 8, 2009 , págs. 263-284. La Masonería un ejemplo de historia cultural. Reflexiones conceptuales y de método. La masonería española en el 2000: una revisión histórica / coord. por José Antonio Ferrer Benimeli, Vol. 2, 2001 (La masonería española en el 2000: una revisión histórica), págs. 1027-1048.

[8]VALIN FERNANDEZ, Alberto: Galicia y la masonería en el siglo XIX. Sada [A Coruña], Ediciós do Castro-Grupo Sargadelos, 1991 [2ª ed.], pp. 207-221); La logia masónica, entidad de ocio y formación", en (VV. AA.) XI jornades d'Estudis Històrics Locals. Palma, Govern Balear, 1993, pp. 237-242); Laicismo, educación y represión en la España del siglo XX. (Ourense, 1909-1936-39). Sada [A Coruña], Ediciós do Castro-Grupo Sargadelos, 1993, pp. 61-64; La masonería, una discreta forma de sociabilidad democrática en “La sociabilidad en la historia contemporánea” [A.Valín, dir.]. La sociabilidad en la historia contemporánea. Reflexiones teóricas y ejercicios de análisis. Ourense, Duen de Bux, 2001, pp. 75-96) “De Masones y Revolucionario: una reflexión en torno a este encuentro”. Anuario Brigantino 2005, nº28

[9]VALIN FERNANDEZ, Alberto: “El movimiento obrero y la masonería: El encuentro de dos culturas”. Criterios, res pública fulget: revista de pensamiento político y social, ISSN 1695-1840, Nº. 6, 2006, págs. 145-172; La masonería y el movimiento obrero: imagos e ideas para una reflexión teórica Studia historica. Historia contemporánea, ISSN 0213-2087, Nº 23, 2005 (Ejemplar dedicado a: Los estudios sobre la historia de la masonería hoy), págs. 23-63.

[10] VALIN FERNADEZ, Alberto.(2005), La masonería y el movimiento obrero: imagos....pag.46. 

Victor GUERRA GARCIA

15 abril 2016

SOCIALISMO Y MASONERIA EN ASTURIAS


El próximo  Lunes 18 de Abril en la Casa del Pueblo del POSE en Oviedo (calle Jovellanos 19) a   las 19, 30 h se desarrollará una conferencia –coloquio con el titulo que da título a este post.



Ricardo Fernández como ponente en una Tenida Blanca abierta en Gijón, con motivo del Simposio del CHEME 2015


Lo desarrollaran: Ricardo Fernandez Fernández, Concejal de Seguridad Ciudadana del Ayto de Oviedo, abogado, master en masonería por la UNED, y miembro de la logia Rosario de Acuña que trabaja bajo los auspicios del Gran Oriente de Francia (GOdF)


Este es uno de los concejales, de los dos existentes en Asturias que tiene membresía masónica, en una región que en durante el siglo XIX  y el primer tercio del siglo XX, tuvo numerosos miembros tanto en las consistoriales  gijonesas como ovetenses, y también en otras partes de la región, aunque la participación socialista en mazonería en Asturias siempre fue pequeña


El otro ponente es Yvan Pozuelo, Historiado por la Universidad de Oviedo y miembro del Centro de Estudios Históricos de la Masonería Española.

Este «interesante» investigador referente del CHEME y del hacer historiografico del historiador  Ferrer Benimeli, en Asturias, es el autor de una sonada  GUIA HISTORICA  DE LA MASONERIA EN ASTURIAS, a la cual le dedique un artículo en el blog Siglo XXI    sobre la cercenación  histórico-bibliográfica




Ambos dos ponentes  desarrollaran este tema tras la presentación por parte del Secretario de Cultura y Deporte de la AMSO-PSOE.

Están ustedes invitados

16 diciembre 2015

TEODOMIRO MENENDEZ, SOCIALISTA Y MASON, VISTO POR ETELVINO GONZALEZ


 La figura del socialismo asturiano, el diputado Teodomiro Menéndez apenas si ha contado con trabajos historiográficos más allá de alguna reseña periodística como la del Diario El País , de 1978

Por tanto su figura dentro del socialismo y la propia masonería ha quedado oculta para unos y para otros, aunque no deja de ser verdad que ha habido bastantes reticencias, sobre todo en todos en los ámbitos socialistas ante un posible abordaje prosopografico del tipo «socialistas con mandil», ya que el socialismo español pese a contar con una buena nómina de masones, y siendo una buena parte de sus padres fundadores y preclaros referentes de lo que se llamó «gente del mandil».

Por tanto la su figura de Teodomiro Menéndez como la de tantos otros ha sufrido de una clara invisibilización por parte de unos y otros, a pesar de que su figura atraviesa casi un siglo, la historia de España pues fallece con 100 años.

Teodomiro nace en Oviedo un 26 de julio de 1878, en la calle Rosal, que paradójicamente en ese enclave se recogen dos importantes citas de referencia relacionada con la masonería, uno de ellos es la famosa «Casa de los Masones de la Calle de la Vega» que según dicen los cronicones fue la sede la primera logia astur y que estaría liderada por D. Manuel de la Pezuela, aunque hay quien pone todo esto en duda toda esta historia.

La otra referencia ya es otro cantar pues se trata de una novela que se desarrolla entre Ponga y Oviedo, y en cuya trama a buen seguro que tendría encaje la figura de Teodomiro, y esta trama político-masónica se desarrolla en la calle Rosal, número 15, y cuya trama noveló Alberto Foyo, como «Rosal nº 15»

Teodomiro Menéndez, falleció en Madrid con unos 99 años en el cenit del año 1978, con la paradoja de que paso casi todo el franquismo en la ciudad de Madrid.

Su figura tras los años es recogida ahora de una forma curiosa por el historiador maliayés Etelvino Gonzalez López, que ha tenido a bien hacerme llegar un ejemplar de su libro titulado: TeodomiroMenéndez, político y sindicalista, publicado bajo el sello de dos fundaciones señeras como son la Fundación José Barreiro y la Fundación Indalecio Prieto , y prologado por Alonso Puerta.

El libro recoge pues los imputs más sobresalientes del ciclo vital de Teodomiro Menéndez de una forma curiosa, como es su formación como autodidacta a través de la Extensión Universitaria, la referencia extensa e intensa como Concejal ovetense, en cuya consistorial hemos tenido en varias ocasiones sentados en sus bancadas a notables masones, como Juan Gonzalez Río (siglo XIX) y a Teodoro López Cuesta en el siglo XX, y D. Ricardo Fernandez, Concejal de Seguridad Ciudadana, miembro del Gran Oriente de Francia, el cual ocupa uno de los sillones concejiles socialista del consistorio ovetense.
Prosigue Etelvino con su relato, repasando los hechos acaecidos en el periplo existencial de nuestro notable socialista que en 1919 obtiene el acta de Diputado, y entre medias estará presente en la proclamación de la 2ª Republica (1931) tal y como hicieron los masones republicanos gijoneses, y el 14 de abril fue designado por el Comité republicano-socialista como Gobernador Civil de Asturias.

Digamos que Teodomiro Menendez pasa por todo, encarcelamiento, un intento de suicidio ser apresado por la Gestapo, y finalmente recalará en Madrid hasta su muerte en 1978

El relato de Etelvino Gonzalez, ya digo que no es un texto al uso, sino que cada momento lo ilustra con una serie de documentos que ilustran a la perfección el quehacer del activo ovetense socialista que además de sindicalista fue también masón, tal y como recoge de unos datos aportados por mí en su momento, y que recoge como tal el susodicho historiador, muy al contrario de como hacen otros «ilustres», recoge en el capítulo 5 titulado Difícil Laberinto.

Será la logia Jovellanos, la primera, la número 337, con la cual renace en el primer tercio del siglo XX la masonería astur, y la que el 14 de diciembre de 1912 ponga «entre columnas» con los ojos vendado a Teodomiro Menéndez para proceder a la iniciación como Aprendiz Masón, adoptando tras ello el nombre simbólico de «Europa», y en cuyas bancadas de logia encontramos a anarquistas como Eleuterio Quintanilla o a quien fuera alcalde de Gijón: Avelino Gonzalez Mallada, o reformistas muy cercanos a Teodomiro como Alberto de Lera o el propio Melquiades Álvarez. En un escrito de la Gran Logia Regional de Levante se indica en 1927 que ha el Hermano Europa ha dejado de ser miembro de la masonería por «falta de asistencia y pago».

Reglamente es muy escaso el expediente masónico que los servicios franquistas lograron articular de Teodomiro Menendez, para la gran andadura de este activo socialista, y habría que preguntarse por ese hecho, que parece un tanto inusitado dadas todas sus andanzas públicas, políticas, masónicas y sindicalistas, otros por muchos se les reunión bastante pruebas de cargo.

En todo caso el Hermano Europa, tras la caída del régimen republicano y la aparición en escena de los servicios de recuperación de Marcelino  Ulibarri al servicio del franquismo y sus razzias antimasónicas, confeccionaran un dossier mínimo, pero que aun así terminará bajo la larga mano del Tribunal Especial para la Represión de la Masonería y del Comunismo, que con fecha del 3 de julio de 1942 le condenará a la pena de reclusión menor durante 12 años y las accesorias. Teniendo en cuenta que en 1935 se le pedía  por el delito de Rebelión Militar  en el 34, la pena capital  y 10 millones de pesetas de indemnización.

Lo cual no es mucho teniendo en cuenta su trayectoria política, más que masónica, ya que en general carecemos de más datos sobre el currículo masónico de Teodomiro, sí este llegó al grado de Compañero (2º) o Maestro Masón (3º), o a los Altos Grados, lo que nos indican los distintos cuadros lógicos de la Logia Jovellanos, es que el estatus del Hermano Europa, no va a cambiar hasta la  fecha en que se le puede rastrear en la logia gijonesa: 1926 y donde aún tiene el grado de Aprendiz, lo que nos está indicando una cuestión y es que Teodomiro Menéndez no participaba de la vida masónica.

De ahí que no fuera extraño que en 1927 se le expulsara por falta de asistencia y pago, pues la logia no podía seguir resistiendo, no la falta de asistencia, sino la de pago.

En todo caso esto nos  viene a demostrar lo poco trabajados que están algunos masones tan notables, al menos en el área política sindicalista,  como Teodomiro Menéndez al que por otra parte con independencia de su asistencia a la logia cabe preguntarse ¿Si utilizaba los ámbitos masónicos para sus relaciones políticas..?

El trabajo intenso de Etelvino Gonzalez López, no ha sido tanto historiografiar la vida intensa de Teodomiro, sino plasmar algunos pasajes con el documento oportuno que los representa lo cual hace que dicho texto sea una herramienta más que necesaria para aquellos que un día quieran abordar en toda su extensión la vida y obra de este importante militante socialista.

Creo que a tenor de lo que recoge el propio Etelvino, este nos va dando  pistas, por un lado es posible un acercamiento entre ambos  cuando Teodomiro toca dos teclas, por un lado su propia extracción  sociopolítica que era interesante para el proyecto reformista  de Alberto de Lera y Melquiades Alvarez, (que luego le negaría la posibilidad de un indulto en 1935) puesto que Teodomiro siempre se situó en el ala de los consensos, y luego debió de haber otro tema que les atrajo a los masones , como fue la conferencia de Teodomiro sobre el Caso Dreyfus, el cual además tendrá una cobertura importante en la prensa asturiana.

La otra lectura son sus entornos  en los cuales se denota la presencia de varios y variados masones, o que intentaron serlo como el escritor Pérez de Ayala, con el cual coincidirá  en varios estadios, llegando a presentar al propio escritor en una conferencia  sobre «el pintor Zuloaga y sus arte», tuvo contactos con Luis Laredo, Mariano Mateo, Fernando de los Ríos, Aurelio Guerra Rivera, primer director de la Escuela Neutra, Rosario de Acuña, Teodoro López Cuesta..., algunos estrechos colaboradores.... y otros meros compañeros, pero a lo largo de arqueólogo de Etelvino se denota la presencia de muchos masones en la diversa trayectoria política del Hermano Europa.

 En todo caso queda mucho por investigar y muchas incógnitas por despejar, su colaboración con el reformismo de Melquiades impulsado desde los ámbitos masónicos en el naciente siglo XX, sus desapego de las bases masónicas, o de cómo es posible que pudiera supervivir todo el franquismo y tardofranquismo en Madrid, habiendo sido un notable político y reconocido masón, al menos durante unos cuantos años aunque fuera como Aprendiz, otros por menos tuvieron que pasar todo un calvarios de multas, de destierros, los cual no concluyó hasta que se derogó el TOP.

En todo caso Etelvino, González pone sobre la mesa los documentos para hitar el periplo existencial de Teodomiro Menéndez, ahora queda que sobre esos cimientos documentales ir desarrollando todo una labor de recuperación del personaje y sus contextos que es cuando menos un superviviente nato.


Otras lecturas y reseñas: 

Victor Guerra
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