27 diciembre 2008

Agape Solsticial de los Hermanos Masones Asturianos

Saturnalia

Hace ya un tiempo los masones astures, instauraron  la fórmula de encontrarse en un marco como es el Ágape Solsticial, que salva de alguna manera las barreras obedenciales, ya que no se trata de trabajar ritualmente, sino que el objetivo es encontrarse en un marco abierto y neutro como es el parvís de la logia.

Por eso todos los años los masones asturianos bajo la bóveda celeste, bien en activo o en sueños, al llamamiento que hace de forma rotatoria una determinada logia de una determinada Obediencia, en este caso correspondió a la Logia Estrella del Norte de la Gran Logia Femenina de España, nos encontramos  en ese marco neutro del parvís  para  festejar  en días propicios para ese tipo actos, un ágape que unos denominan solsticial, y que otros simplemente denominamos un Encuentro entre Masones, el cual  se ha celebrado  en esta ocasión  en el taller  que compartimos varias Obediencias, sito en La Calzada (Gijón), sin nuestros característicos aditamentos como son los mandiles o los guantes, y sin mediar los grados o la Obediencias.

Esperemos que tal proyecto se proyecte en el tiempo.

Víctor Guerra

14 diciembre 2008

MASONERIA RECTIFICADA EN GIJON


-->
Por esas extrañas circunstancias, tal vez no tan extrañas dentro de la masonería, de nuevo se planteó la presencia del Gran Priorato de Hispania Ramón Martí en Gijón, con la intención de desarrollar la segunda parte de su conferencia, la cual impartiría el día 10 de este mes de diciembre en el marco de las conferencias que desarrolla el Ateneo Jovellanos de Gijón.

Lo cierto es que ya no es extraño en Gijón, hablar de masonería, pues ya son algunas las charlas que se han impartido y cientos los artículos publicados. Lo extraño en todo caso es que después de la polémica desatada con mis pots en el blog Masonería en Asturias, sobre la conferencia de Ramón Martí, éste tenía un empeño personal en que fuera su presentador en dicho foro, y a estas altura y como masón heterodoxo debo decir que ha sido todo un acierto.

Sé que ha sonado extraño esta puntual coyunta, incluso en mi propia Obediencia, y otros que ni siquiera me tienen en cuenta para nada han corrido para hacerme llegar todo tipo de noticias, de dimes y diretes. En defensa de mi presencia en esta extraña presentación de una masonería y su Gran Maestre, de lo cual me encuentro en sus antípodas, y haciendo un paréntesis decir que oyéndole dar su conferencia me sentía como pudieran sentirse Chefdebien o Rottiers de Montaleu frente a Maistre o Willermoz, en los Conventos de Paris de entre 1784-87. Personajes distintos en masonerías distintas y con visiones muy distintas.

Pero en todo caso me ha gustado porque en parte tal presentación era una provocación y una apostura, muy alambicada ¿En el porqué no? .

Pero también he querido exponer, de alguna forma, que hay más de una masonería y que estamos en estos momentos en la etapa de las “masonerías” , dos de las cuales estaban presentes en la mesa del Ateneo Jovellanos. Dos concepciones y dos praxis distintas: una racionalista y laica, y adogmática, y la otra cristiana y con una fuerte trabazón religiosa, y lo paradójico es que allí estábamos para pasmo del personal.

Volviendo a la realidad que nos ocupa, comentar que la charla de Ramón Martí, ya no se situó en el despliegue historicista de hace unos meses , sino en la concepción y en la praxis personal de ubicarse en un terreno masónico como el que ocupa el Rito Escocés Rectificado, que no es fácil , ni entendible, para propios y menos para extraños, y no se puede negar que no corren buenos tiempos para este tipo de masonerías, no es que la demás estén florecientes pues aún presentamos números más que ridículos en nuestras membresías; pero digamos que el RER, resulta paradójico hasta para los propios masones de otros ritos y otras órbitas obedenciales.

En ese marco de la exposición que escuchaba, he llegado a la conclusión de que deberíamos, Martí, y en general todos nosotros- los masones- re-elaborar nuestros discursos, porque no podemos seguir manteniendo el discurso de una transmisión entre operativos y especulativos y afirmarse en esas teorías, o hacer transliteraciones de las cofradías de canteros, sean laicos, albaciales o papales, a nuestras actuales logias.

Hay que plantearse que hemos cimentado nuestra inventada masonería en leyendas y en mitologías y partir de esa realidad, o cuando no hemos hecho otra cosa como el GODF que siguiendo el periplo de leyendas un tanto absurdas apoyadas en los libros bíblicos luego tira la biblia por la borda , y no se trata de tirar por la borda a unos u a otros o nuestra tradición , se trata de recomponerla y ajustarla y sobre manera estar “despiertos” y ver con que materiales podemos jugar y trazar nuestro proyecto, y con ellos re-elaborar nuestro discurso a la luz de los últimos trabajos sobre la historiografía masónica, como exponía hace poco en el blog de Rito Francés, al traducir a Dachez y su masonería inventada.

Durante la conferencia de Ramón Martí, me llamaron la atención diversas temáticas, pero no era un debate el que allí se establecía, sino que estaba como espectador en su conferencia, y por tanto no interrumpí, ni propicié el debate más allá de lo que se me preguntó, era como digo, su exposición, pero sí que llegados aquí no puedo dejar de anotar un tema que me llamó la atención y que manejó con cierta fruición el Gran Maestre Ramón Martí, y fue que el modelo de masónico laico que promovemos los que nos hallamos en el seno del GODF ha fracasado.

Yo creo que no, y las pruebas me remito en cuanto a membresías que están en esta masonería, y la intensidad que existe en otras latitudes en conocer cómo se desarrolla este modelo en Europa, del cual el GODF es su mayor exponente, y cuya organización cuenta con casi 50, 000 miembros, además de indicar que dicha masonería laica podemos decir está en expansión.

Y es más hay tal grado de convencimiento interno y de cohesión que en vez de ir desasiéndose de tal afirmación, puedo decir que acaba de reafirmarse una vez más esa vocación laica a través de la reforma que se ha hecho que ha supuesto que en el artículo primero de la Constitución del GODF diga esto: La francmasonería es una institución esencialmente filantrópica, filosófica y progresista, y tiene por objetivo la búsqueda de la verdad, el estudio de la moral y la práctica de la solidaridad, ella trabaja por la mejoramiento material y moral y el perfeccionamiento intelectual y social de la humanidad.
Es defiende los principios de tolerancia mutua, y el respecto a los otros y de si mismo sobre la libertad absoluta de conciencia.
Considera las concepciones metafísicas como del dominio exclusivo de la apreciación individual de sus miembros, ella rehúsa toda afirmación dogmática y entiende la laicidad como una pieza importante..

Por lo cual, lo que hay es una mayor beligerancia y combate entre bloques, no hay nada más que ir a Los Domingos del Laicista y ver lo que nos depara Sarkozy con su laicidad positiva ante lo cual el movimiento Libre Penssé ya ha reaccionado; y por tanto creo que no debería perder el paso el GODF que corrió en su día para determinar un Día de la Laicidad aunque luego renquea en temas de posición frente a propuestas como las de Sarkozy. Ahí sí que el modelo laico de una sociabilidad masónica que se constituye como tal se expresa , y en España debería también expresarse sin ambigüedades por las potencias adogmáticas, que hablan de recuperación de la memoria histórica y luego ante estas retorcidas propuestas de laicidad positiva se callan como muertos.

Dicho esto, Ramón Martí, dictó su conferencia, como digo más humana, y como no, más cercana a un numeroso público que se acercó a oírlo, casi unas 100 personas, muy adictas a la filosofía que despliega del Ateneo Jovellanos, y cuyos asistentes, fue una pena, volvieron a caer en los tópicos al uso en el debate, lo cual no nos permiten salir de la espiral en que siempre nos vemos envueltos los masones que nos vemos lastrados por los tópicos en las preguntas.

Interpelaciones que eran de estilo: “Zapatero y su gobierno son masones..?” o volvían una y otra vez a repreguntar sí las logias eran o auténticos laboratorios revolucionarios de los cuales emanan directrices, que no seguimos ni los propios, pero que sí se imponen a gobiernos o a líderes gubernamentales.

Una querida amiga argumentaba sobre la masonería y la mujer, como sí nosotros no fuéramos conscientes cada uno de nosotros de nuestra propia realidad y de las distintas posiciones en que se sitúa la mujer en masonería, y así fueron las preguntas…

¡Qué le vamos hacer¡, Es el gran daño que está haciendo la COPE y Cesar Vidal en algunos ámbitos de nuestro país.
Así fue, así pasó y asó lo sentí el que esto suscribe
Victor Guerra

07 diciembre 2008

Luis Fernández, pintor asturiano y francmasón, uno de los nuestros


Ya en su momento la noticia de que la obra de Luis Fernández Deux Pigeons VI” fue subastada por 95.000 Euros, me trajeron a la memoria los datos de este genial pintor asturiano, radicado en Francia y fracmasón del Gran Oriente de Francia.

Una de las cosas que más me han impresionado con relación a la masonería en Asturias, casi sin saber nade de ella, puras referencias tangenciales y por cierto muy malas, fue encontrarme de sopetón con un libo de Alberto Fernández, titulado: Luis Fernández, materiales para una biografía, que editaba la Consejería de Cultura del Principado de Asturias en tiempos de Antonio Masip, Bernardo Fernández, Manuel de la Cera, bajo la presidencia de Pedro de Silva.

En ese libro editado en un lejano año 85 se reproducían documentos masónicos del Gran Oriente de Francia pertenecientes al curriculun masónico de Luis Fernández.

El periplo de este pintor que sufrió miserias, incomprensiones, rechazos y explotaciones, y que hoy tiene un reconocido prestigio nacido en Oviedo en 1900, y cuyo periplo no deja de ser impresionante.

Pero de Luis Fernández poco se sabía, aunque el investigador Alfonso Palacio ha basado todo un sdesarrollo de su labor investigativa sobre dicha figura, y tras esperar años, como agua de mayo, por el trabajo de su tesis, parece que ahora Bellas Artes de Asturias acaba de publicarlo y espero poder tener un ejemplar para poder encontrar si es posible las sutilezas de un hombre, del que solo he conocido el libro citado y materiales que voy recogiendo allá y acá, sobre su obra y su vida, generalmente recortes de prensa.

Lo que más me ha llamado la atención hasta ahora fue una exposición que hubo de parte de su obra, hace unos años en Oviedo.

En ella me impresionaron sus cráneos, y sus trabajos donde la simbología del Maestro Secreto que trabaja en la soledad partiendo de una realidad que luego vemos representada en la distinta simbología esotérica tal y como lo veía: “ es muy posible que cuando representamos un objeto o una forma geométrica, expresemos con ello, incluso sin saberlo-como los mediuns- los mismos pensamientos y sentimientos que ese objeto o esa forma geométrica designaban simbólicamente en las religiones y civilizaciones ancestrales”

Como bien expresa Luis Feas, la influencia de la masonería en Luis Fernández se aprecia en la dedicación obsesiva del aprendizaje del oficio de pintor, rebuscando hasta incluso en viejos textos del siglo XII. Buscaba la luz de le esencia pictórica; y también se aprecia su influencia en la serie de trabajos como los cráneos, y sus velas, que tanto recuerdan al gabinete de reflexión, o la caverna del 4º.

Los datos masónicos de Luis Fernández. Este se inició en la logia Fraternité de Paris que trabajaba bajo los auspicios del Gran Oriente de Francia el 25 de enero de 1927 siendo sus padrinos Los Hermanos Laborie y Eyraud. La Exaltación al Compañerismo se produce en el mes de diciembre de 1927 y llega a la Maestría el 29 de Octubre de 1928.

Su logia abatiría columnas. y tanto Luis Fernández como otros Hermanos se pasan con armas y bagaje a la Logia Franche Amitié, que sitúa sus trabajos en la misma sede del GODF de Paris, la Rue Cadet..luego su periplo lo perdemos, aunque espero poder aportar algún dato más sobre este francmasón asturiano. Loq ue podemos decir a estas alturas es que las dos logias francesas hoy ya no existen.

La fundación Telefónica tiene una importante obra y referencias sobre este pintos astur.

Hace unos días conmotivo de la presentación del libro del investigador antes citado, este exponía lo siguiente en una entrevista que concedía al periodico La Nueva España:
"Fue masón. -Fue masón, pero su entrada en la masonería fue más bien el favor pagado a un amigo que, a su vez, le había hecho un favor especial.
Me da la sensación que vivió su masonería con una cierta tibieza desde el punto de vista institucional. Sin embargo, sí que la vivió en profundidad, en el sentido de asimilar todo ese librepensamiento, todos esos ideales de libertad, igualdad, fraternidad y honestidad en el trabajo que, en cierto modo, son valores inculcados por los masones. Así que masón sí, pero muy tibio en cuanto a las regla
s".

Victor Guerra

22 noviembre 2008

El Rotary de Gijón

Ahora que el Rotary de Gijón está en la celebración de su 80 aniversario , puede estar bien traer a la palestra este artículo que en su día se publicó en el Diario La Nueva España, no como un ataque como a veces se interpreta sino como una cooperación a su historia.

ROTARISMO Y MASONERÍA EN GIJON

Tanto la francmasonería como el rotarismo estaban, y a veces aún lo están, rodeados de una especie de tabú y de prohibición que tiene mucho que ver con al aforismo medieval de Graecum est, non legitur.



La apertura que se está notando desde distintos medios de comunicación, entre los que hay que destacar al diario La Nueva España, está cooperando a que el tupido velo histórico se descorra y puedan verse y apreciarse con meridiana nitidez todos estos temas tan secretistas. Frente a las noticias que se vienen publicando sobre el Rotary Club y la Masonería, algunos lectores y amigos, me preguntan sobre las divergencias y convergencias que existen o han existido entre rotarios y masones: ¿Sí son la misma familia iniciática, sin han trabajado juntos, sus orígenes... etc?



Tema curioso y complejo como para abordarlo en unas líneas, y más si tenemos en cuenta sus ramificaciones que en muchas ocasiones han sido confundidos y entremezclados, tanto por el vulgo como por los distintos servicios policiales franquistas que en 1936 les consideraban a ambos casi por un igual, de tal forma que les abren a ambos movimientos expediente de persecución dentro de la paranoia franquista de persecución contra la “masonería y el comunismo”, y cuya documentación tanto de la Francmasonería como del Rotary , hoy compone el Archivo Histórico Nacional de la Guerra Civil- sección Masonería.



Aunque no se puede negar que hubo lazos fraternales y amplias conversaciones, en las cuales ambos movimientos se veían con buenos ojos, llegando a tener un grado de colaboración importante, y evidentemente nutriéndose recíprocamente de diversos elementos que llegaron a considerar a ambas organizaciones como hermanas, de hecho el anarconsindicalista y masón Avelino González García, Director del periódico CNT veía al rotarismo “como el ensayo de una Asociación internacionalista”.



Es más, el rotarismo español de entre la década de 1927-1937, va a sufrir un atroz ataque por parte de la iglesia española, lo que despierta aún más las simpatías de una buena parte de la masonería que veían al Rotary, como un aliado para poder ir desbastando a los enemigos de la Orden masónica. Esa confusión generada entre masonería y el rotarismo, hizo al Grande Oriente Español encargar la elaboración de un informe para clarificar conceptos, cuyas conclusiones se presentaron en la VII Asamblea Nacional Simbólica de Junio de 1928 celebrada en Gijón, la cual se expresaba del siguiente modo: “por sus orígenes, los Clubes Rotarios cumplen una función internacional muy parecida a la masónica, aunque la limitación de sus fines los coloque en la situación de hermanos menores de nuestra Orden



En términos generales dentro de la masonería, había una parte de sus miembros que veía con buenos ojos al movimiento rotario, aunque en la citada gran asamblea masónica de Gijón, había quien también argumentaba “que el desarrollo del rotarismo en España es un poco raro, pues la patrocinan hombres muy significados en la actividades políticas derechistas, los que por otra parte procuran reducir aún más el área espiritual de la Institución.



En Asturias, y más en concreto en Gijón, no existía ese reconocimiento mutuo, como en otros lugares de la península, que viene afirmado por la escasa nómina de miembros rotarios- masones o viceversa en las logias y en los Clubs Rotarios, que queda reducida a poco menos que a la presencia del doctor mierense Vital Aza, y poco más.



Evidentemente había una razón para esa escasez de simpatía y es que el año 1927 en que se funda el Rotary Club en Gijón, éste lo hace desde una perspectiva diametralmente opuesta a la masonería tanto en lo ideológico como en lo social, y los únicos postulados coincidentes entre ambas organizaciones eran las ”obras de beneficencia y la ayuda mutua”.



Los masones gijoneses del siglo XX comienzan su andadura en 1911, como orden iniciática que tiene como divisa la “Libertad, Igualdad y Fraternidad”, apuestan por una democratización de la cultura desde criterios burgueses progresistas que conllevaron a la apuesta firme y decidida por experiencias de una singularidad excepcional como fue la Escuela Neutra.
Las logias masónicas gijonesas de aquel momento optaban a su vez por la pluralidad interclasista, tanto en lo social como en lo político, lo cual les lleva por un lado a ser en cierto modo garantes del espíritu republicano, y por tanto fieles defensores de la 2ª República como lo demuestran con su presencia en la comunicación y transmisión de los poderes constitucionales en Gijón 1931 y 1936; aunque por el camino hubieron de dejar a muchos otros hermanos masones alineados reformismo que pactó con la CEDA.



Y ahí está la radical diferencia con el Rotary Club gijonés, que nace de la mano del conservadurismo más reaccionario en el cual se encuadraban hombres como: Enrique Cangas, los hermanos Paquet, el cónsul inglés Arthurt Lovelace o, director del diario “La Prensa” Joaquín Bonet, por poner los ejemplos más significativos y extremistas.



.Entre los cincuenta y nueve miembros del Rotary Club de Gijón, que fueron fichados por los servicios policiales franquistas en su causa de persecución y represión de la masonería y el comunismo estaban entre otros: Angel María Azcoitia, Faustino Cangas Argüelles, Juan del Castillo, Justo Ojeda, Manuel Martínez Laviada, Velasco Heras, Pedro Silva, Jesús Gargallo, Secundino Fernández Felgueroso, Amado y Romualdo Alvargonzález, Celso Arango; Mariano Flórez Villamil, Alfonso Muñoz de Diego, Arturo Toral del Pozo, Dionisio y Antolín Velasco etc y aunque es verdad que había miembros rotarios encuadrados en Acción Nacional, había otros que estaban al margen de dicho movimiento fascista



La década de 1927 a 1937, va a poner también de manifiesto las preocupaciones personales e ideológicas de uno y otro colectivo, mientras en las filas masónicas la preocupación por la duración de la Dictadura de Primo de Rivera es intensa y aspiran con cierta ansiedad la arribada de un régimen republicano, se preparan para ello liberándose en parte de la presencia en sus filas de elementos que cada vez se tornaban más contrarios al espíritu democrático.

Por el contrario en las filas del Rotary Club gijonés, tal y como dejan traslucir las distintas actas que se conservan de Junio de 1933, hay más espíritu de ser un club social y recreativo que un ente preocupado por su entorno.



En dichas actas se explayan, el secretario y vicepresidente del Rotary Club nº 2483 del distrito 60 (Gijón) Enrique Cangas, a consecuencia de un viaje realizado a Andalucía con motivo de un Congreso del Rotary Club en Málaga y se extiende forma pormenorizada sobre los aspectos festivos del evento del cual “vino mareado del viaje, del montilla y la sangría ingeridos en las fiestas taurinas de Córdoba”. Sin que se explique o se deje constancia en las susodichas actas de los puntos abordados en dicho Congreso del Rotary”



Otra diferencia radical que separó a ambos colectivos, sobre manera en aquellos momentos últimos de la debacle, fue el grado de permisibilidad social y política que uno y otro tuvieron, mientras los rotarios no sufrieron más percance que ser objeto de apertura de expedientes personales, los masones asturianos sufrieron una dura persecución que tuvo como consecuencia directa , salvo alguna rara excepción, el dictado de duras sentencias de cárcel que iban desde 6 a 12 años de presidio, cuando no fueron condenados a la pena capital, siendo eso sí en la mayoría de los caos conmutada por cadena perpetúa.



Estas son en líneas muy generales, la sucinta historia de dos organizaciones, tenidas como hermanas, y que en Gijón, nunca llegaron a entenderse ni a reconocerse mutuamente, caso distinto fue el Rotary ovetense cuyas preocupaciones sociales estaban más en la línea de las que propugnaba la masonería asturiana del primer tercio del siglo XX.



Sin que esto presuponga un enjuiciamiento ni de la masonería ni del Rotary actuales, es conveniente recuperar para la memoria histórica estas consideraciones para una mejor compresión de fenómenos que luego se dieron en la sociedad gijonesa.

Victor Guerra   Miembro del CEHME y IDERM

14 noviembre 2008

El anticlericalismo Masónico y las Cámaras Girodano Bruno


Introducción.-

Las relaciones de la masonería y la Iglesia como institución, han sido fruto de varios y variados trabajos[1]. Pero ha sido parca la investigación sobre las relaciones de la masonería y el entorno eclesiástico, y aún menos aún los trabajos circunscritos al ámbito geográfico de Asturias. Tal vez el único acercamiento a dicha temática y problemática consista el trabajo a cerca del semanario masónico La Verdad, publicado en su día en este mismo boletín[2].

Por tanto, carecemos de trabajos de investigación en los que podamos realizar una apoyatura documental suficiente para analizar y esclarecer con profundidad las relaciones habidas entre las dos sociabilidades, que aún asentando en buena aparte, la una su magisterio en el bien común, y habiendo sido interpretada la otra -la masonería- como una religión civil (laica y política)[3], influida e influenciada en buena parte por las iglesias: Católica y Anglicana, no por ello dichas sociabilidades han dejado de estar encontradas en el difícil campo de la praxis, y más cuando ambos contendientes se han situado en el campo político.

En medio de un ambiente cargado de significaciones, de actitudes y de todo un mundo gestual, que supone toda una reivindicación, y una definición ideológica, donde la masonería va a constituirse en el vehículo hegemónico de tales aspiraciones, “ donde “había mucho de militancia en la masonería, pues en la vida profana cada hermano debía constituir un ejemplo paradigmático de todas las virtudes, y el secreto de comportamiento se aprendía en el seno de la Orden”[4].

 Es evidente que la lucha por arrancar al clero del ejercicio del poder en el seno de la sociedad civil, se podría decir que se da en torno a la Edad Media, acción que pasó por distintas fases hasta desembocar, a finales del siglo XIX, en la separación de la Iglesia y el Estado Aunque en algunas latitudes, este principio o proceso no se dio con toda profundidad, y tal situación fue caballo de batalla política e ideológica entre algunas de las sociabilidades, en las que se encuadra la masonería.

 Pero será la Reforma protestante y la Contrarreforma católica en el siglo XVII, cuando los llamados esprit forts primeramente apuesten por la separación radical entre la esfera espiritual y la temporal. A lo largo del siglo XVIII esa lucha se manifiesta en términos de oposición contra el clero por sus beneficios y privilegios, y por tanto no ha de sorprendernos que el Abate Lefranc de París; Auguste Barruel en Inglaterra y Lorenzo Hervás y Panduro en Roma, desarrollasen la tesis complotista de masones, jansenistas y protestantes, como fieles muñidores de la caída del Estado monárquico y la religión católica.

En el siglo XIX, los planteamientos siguen siendo los mismos aunque los postulados de del Siecle de la Lumieres, van a calar de forma tan honda en los movimientos filosóficos y políticos, éstos se van a manifestar con un mayor radio de acción con la articulación del librepensamiento como corriente ideológica, y se va a exteriorizar de forma contundente al amparo de la proclamación de las libertades por parte de la Revolución de 1868.

Librepensamiento y Masonería.-
Por su parte el movimiento librepensador devendrá de un proceso continúo por crear organizaciones que agrupasen los diversos criterios y personalidades, cuya expansión va a traer consigo la publicación en España, de forma más tardía con referencia al resto de Europa, y una vez logrados ciertos criterios conceptuales mínimos, la edición de diversos medios de opinión de carácter netamente librepensador, aunque a veces impregnado de hondas raíces deístas. Aún así, el movimiento tenderá, en líneas generales, a propensiones cada vez más radicales, creando a su vez una importante trama asociativa desplegando amplios espectros de acción tanto político como social.

Así se encuentra en 1869 en Barcelona, la primera publicación: El Librepensador, y en Madrid La libertad de Pensamiento, esta última revista se erige como “órgano de la Gran Asociación Española de Librepensadores”[1], aunque como nos indica el propio Álvarez Lázaro, habrá que esperar a 1889 a que el movimiento librepensador se consolide, cuestión que se efectuará el 15 de agosto de 1882 cuando Bartolomé Gabarró funde en Barcelona la “Liga Anticlerical de Librepensadores”, está a su vez se fracturará dando lugar a la “Unión Fraternal Ibérica de Librepensadores” y ésta a la “Asociación Universal de librepensadores”.

Movimientos librepensadores en general nucleados en torno a los movimientos republicanos federales, anarquistas y miembros de la masonería, y en ese gran cajón de sastre se van a dar las más variopintas concepciones y reivindicaciones, hasta tal punto que llegaran a crear estado de opinión y a movilizar amplias capas de la sociedad que enarbolaran el anticlericalismo como eje de sus discursos.

 Grupos nacidos, sobre manera, en Cataluña, que se van a ir ramificando por toda la península llegando a constituir o a sostener en pie lo que llegó a ser un verdadero catalizador del movimiento: Las Dominicales del librepensamiento, semanario que se fundará en Madrid en 1883, y convertido en el órgano de la “Federación Internacional de Librepensamiento en España, Portugal y América íbera”. Labor de divulgación que realiza el citado semanario,  que será apoyada por diversas Obediencias masónicas, tónica como bien recogen la convocatoria de la Logia La filosofía Positiva del Gran Oriente de Francia del 29 de mayo de 1905, era en ocasiones todo un clamor en algunas logias:

”...Considera que es preciso impulsar enérgicamente al Librepensamiento anticlerical y militante; urgir mediante una grandiosa manifestación que lleve a cabo la Ley de Separación[2].

En esta corriente se situarán hombres como Ramón Chíes, y Fernando Lozano, mentores de Las Hojas del Librepensamiento, y como no, masones como Odón de Buen o José Francos Rodríguez, éste último visitó en varias ocasiones Asturias de la mano de otra ilustre librepensadora y masona madrileña, pero gijonesa de adopción: Rosario de Acuña, que a su vez representaba la cultura del librepensamiento femenino de carácter deísta, aun cuando siempre se la exponga como la precursora de la “Escuela sin Dios”. Habrá también otras mujeres masonas Ángeles López de Ayala, o Belén Sagarra, en una visita que ésta realiza a Trubia, cuando tras su mitin –discurso se constituyan en varios grupos de librepensadores en diversa localidades asturianas[3]

Llegados a este punto, es bueno hacer un alto en el camino y aclarar la confusión conceptual que ha habido, y que aún hoy persiste, sobre masonería y librepensamiento, que suelen ser consideran como sinónimos. Dejemos que sea el profesor Álvarez Lázaro el que nos explique las convergencias:
“Sin duda, no pueden confundirse las organizaciones masónicas con las librepensadoras, pero el movimiento masónico supuso un gran soporte para el librepensador, y viceversa. La intransigencia de la iglesia católica los aglutinó en un común denominador: el anticlericalismo, pero el maridaje entre ellos hay que buscarlo también en la identidad de ideales. De hecho el confucionismo entre masonería y librepensamiento radica en el programa común de libertad, de instrucción, de tolerancia, de perfección del hombre en particular y del progreso humano” [4].
 Hombres que, además, en Asturias, tuvieron la oportunidad de la acción formativa y de reflexión en las logias, téngase en cuenta la cantera krausoinstitucionista que había en los talleres masónicos de aquel momento, y o que a su vez fueron portavoces y difusores de tales conceptos en sus respectivas acciones políticas y sociales, expresadas con más o menos radicalidad, y planteando una vez más, el trabajo masónico como proyección social y política.

Ello dio como fruto que en Oviedo se pusiese en pie un medio de comunicación que ayudara en esa labor evangelizadora contra el clericalismo imperante. Proyecto que se materializa con la edición del periódico ovetense La Verdad [5].

Portavoz democrático del republicanismo zorrilista, que a su vez representó la voz de las logias, al menos de una segmento de ellas, y se hizo también eco de las preocupaciones de los librepensadores asturianos, que hicieron de sus páginas el tablón de denuncia y escarnio del quehacer del clero, ya que en sus semanales páginas, además de artículos doctrinales de carácter político, librepensador y masónico, se retrataba con “pelos y señales “ la acción y vida cotidiana de la “clericalla y de los cogolludos”, como así los tildaban en buena parte de sus escritos.

Pero sí bien las convergencias entre ambos movimientos han quedado claras, también las divergencias se van hacer notar, y éstas se ponen de manifiesto a través de un rapport que cada Federación Internacional de librepensadores, debía presentar en su Congreso, y que tenía este texto: ¿En que proporción están representadas las diversas clases sociales en los grupos de librepensamiento y en las logias masónicas?

De hecho, será W. Heaford, secretario de la Federación Internacional de Librepensamiento inglesa, quien le ponga el cascabel al gato, al proclamar:

“Que las logias masónicas en Inglaterra son autocríticas, ricas, reaccionarias y religiosas. El Rito inglés exige al profano la aceptación de la idea de Dios. Muchos de nuestros librepensadores ricos, pero que en su mayor parte no son miembros de nuestras secciones de propaganda, no vacilan en pronunciar - A la gloria del Gran Arquitecto del Universo- y en hacerse francmasones. El Gran Oriente de Francia debe remediar este mal, formando entre nosotros logias abiertamente librepensadoras”[6].

Estaba claro que la masonería bíblica, y de hondas raíces místicas[7], cuya representatividad tiene la Gran Logia Unida de Inglaterra, y aquellas otras Obediencias situadas en ese alineamiento conceptual, tenían problemas para insertarse en dicha corriente Librepensadora, tal y como exponía el fundador de la logia zaragozana de Caballeros de la Noche en 1889:

“Fúndense sociedades librepensadoras o republicanas pero que no se cubran con el dictada de masónicas; Únanse si así lo desean los iniciados que comulguen con aquellas opiniones, que libres son para hacerlo, pero no quieran arrastrar a la francmasonería, está por encima de todos los partidos políticos y de todas las iglesias” [8].

Aunque había puntos en común dentro de las logias con respecto a la Iglesia, había una importante facción de masones y de logias que se alineaban más en la tesis del librepensamiento, que se hacían eco de esta proclamación expresada en el Congreso de 1904 de Roma, y que terminará por imponerse en el seno de algunas Obediencias:

“El librepensamiento no es una doctrina; es un método, es decir una manera de conducir el pensamiento y, por consecuencia, la acción en todos los dominios de la vida individual y social”.
Este método no se caracteriza por la afirmación de ciertas verdades particulares sino por la obligación de buscar la verdad, de cualquier orden que sea, por los medios naturales de la inteligencia humana, por la sola luz de la razón y la experiencia”[9].

La mayoría de los masones y librepensadores asturianos no se quedarán bajo la tesitura inglesa, sino que una parte de ellos, trabajará bajo cánones más aperturistas representados por el Gran Oriente de Francia, que ya había tenido en 1850, y luego en 1871 logias en Gijón[10].

La acción de los masones ovetenses tampoco se va a quedar solo en el papel, sino que les vamos a encontrar en varios acontecimientos que se darán dentro de la órbita de librepensamiento, tanto es así, que les vamos a encontrar en los diversos Congresos de Librepensamiento[11], como el de Madrid de 1892, suspendido por Sagasta,[12] o en el Congreso Universal de Librepensadores de Ginebra de 1902, donde asiste una representación asturiana que porta el estandarte de la logia Luz de Luarca, y que presumiblemente pudiera ser César Álvarez Cascos, quien lo representase.


[1] Álvarez Lázaro, Pedro: Librepensamiento y secularización en la Europa contemporánea. Universidad Pontificia de Comillas. Madrid 1996.
[2] AHNS. Legajo. 392. Expediente 8.
[3] El Noroeste. 17, septiembre de 1899.
[4] Álvarez Lázaro, Pedro: “Masonería y librepensamiento españoles de entre siglos”. En la publicación: La masonería en la Historia de España. Zaragoza 1989.
[5] Guerra García, Víctor: “La Verdad” un periódico masónico en el Oviedo finisecular. BIDEA nº 160. 2002.
[6] Álvarez Lázaro, Pedro op. cit.. Pagina 115.
[7] MASONERÍA BIBLICA: Bajo esta concepción masónica se sitúa de forma definida la Gran Logia Unida de Inglaterra (GLUI) y en las grandes logias americanas. Nace en el medio protestante, sin que ello signifique un conflicto con otras profesiones religiosas, ya que para llegar a es confluencia utiliza el GADU como voluntad revelada. Y huye de colocar a la masonería como movimiento filosófico que admita cualquier orientación u opinión. Y se considera como un sostén de la religión.
Es una masonería que basa toda su tradición en la Biblia, y no en la Biblia en general, sino en el viejo testamento por una parte de donde extrae el “corpus” general y luego hace una profesión de fe en el desarrollo neo-testamentario con el tema de los San Juanes.
En general practica el RITO DE EMULACIÓN[7] (RE). Rito codificado en 1813 en Gran Bretaña, por una logia de “Iniciación”, compuesta de “Modernos y Antiguos” que fundaron la GLUI. A juzgar por algunos investigadores es de los mejores ritos que se conservan, y éste basa sobre la construcción del templo de Salomón. Bajo esa concepción de tradición hace una lectura “dogmática” de los Landmars de Anderson.
Es un rito donde no hay trabajo filosófico ni simbólico que se descarga en el ámbito de los Agapes. Dicho Rito está compuesto de tres grados, más un complementario a la maestría que se denomina del Real Arco. Este Rito exige la creencia en Dios y en la inmortalidad del alma, y por tanto en sus rituales hay un momento reservado para la oración elevada al Altísimo.
[8] Ferrer Benimeli, José A: Masonería española contemporánea. Vol II. Editorial Siglo XXI. Madrid.
[9] AHNS. Legajo 392. Expediente 8.
[10] Guerra García, Víctor: 150 Aniversario del Gran Oriente de Francia en Gijón. Diario La Nueva España. 8 y 9 Mayo 2003, dentro del suplemento Más Gijón.
[11] Se celebraron 19 Congresos: Bruselas:1880;1895; 1910. Londres 1881. París 1881; 1882; 1889; 1900; 1905. Ámsterdam 1883. Amberes 1885. Londres 1887. Madrid 1892. Ginebra 1902. Roma 1904. Buenos Aires 1906. Praga 1907. Munich 1912. Lisboa 1913.
[12] El librepensamiento asturiano a su estuvo representado aunque deforma un tanto parca en el Congreso de Librepensamiento de septiembre de 1892, celebrado en Madrid, contra el cual protestará el prelado Martínez Vigil, en una comunicación ante el ministro de Gracia y Justicia por la celebración de tal Congreso; al que asistieron unas 150 organizaciones masónicas. A dicho congreso va acudir un gijonés de residencia, el tenedor de libros Eduardo Guilmain, que acude en representación de la logia Fraternidad Ibérica radicada en Madrid. Este librepensador masón, había trabajado en la logia Los Amigos de la Naturaleza y Humanidad entre 1873-1874, con el cargo de Orador de la logia. 


[1] VV.AA.: Masonería y religión: Convergencias, oposición, ¿Incompatibilidad? Curso de Veranos de El Escorial. Editorial Complutense. Madrid 1996. Ferrer Benimeli, José A.: Masonería, Iglesia e Ilustración Vol: I-IV Fundación Universitaria Española. Madrid 1986.
[2] Guerra García, Víctor: “La Verdad” Un semanario masónico en el Oviedo finisecular. BIDEA nº 160. Oviedo 2002.
[3] El término Religión se utiliza en este contexto  como nos indica Aldo Mola: “no   en el sentido hodierno de religiosidad, espiritualidad, pietas, sino en su acepción refuerte de fe”. Mola, Aldo Alessandro: “Es la masonería una religión?” en: Masonería y religión: Convergencias, oposición, ¿Incompatibilidad? Curso de Verano de El Escorial. Editorial Complutense. Madrid 1996.
[4]Sánchez Ferré, Pere:Anticlericalismo y Masonería en España”. En: Masonería y religión: Convergencias, oposición, ¿Incompatibilidad? Curso de Verano de El Escorial. Editorial Complutense. Madrid 1996.

Victor Guerra
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...