31 diciembre 2011

ESTADISTICAS DEL BLOG MASONERIA EN ASTURIAS



Masonería en Asturias
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Blog modesto y silencioso, con unos contenidos que cada 14 días se van renovando en este año del 2011 se han publicado unos 33 artículos

En general trabajos bastante largos, libros enteros entregados en formatos más cortos y  en ellos se resume la historia masónica de mi tierra(Asturias) pues no en vano han sido 210 artículos escritos y publicados desde que empecé con la edición de este blog, 
Su contenido, en su mayor parte, es fruto de mi labor como historiador o masonólogo  y enfocado sobre manera  al quehacer masónico asturiano. Lo cual no está nada mal.

INDICE DE LECTORES ANO 2011:  12.333        TOTAL PAGINAS VISTAS. 61.666

Año2007: 6.111 Lectores
Año 2009:  11.214 Lectores
Año 2009: 13.716 Lectores
Año 2010:  13.919 Lectores

Víctor Guerra

27 diciembre 2011

FELICES FIESTAS Y FELIZ AÑO 2012



             Rito Francés       En Oro y Azur       La Masonería del Oriente de Asturias015/(PAPEL) El Rito Francés o Moderno     El Toque y la Palabra  Ritual del Rito Francés (Primer Grado)  Trabajos de Banquete 007/(PAPEL) Ritual del Rito Francés (Primer Grado)
Revista CULTURA MASONICA  Nº 2/Enero 2010   Revista CULTURA MASONICA  Nº 5/Octubre 2010 Revista CULTURA MASONICA  Nº 1/Noviembre 2009 Revista CULTURA MASONICA  Nº 4/Julio 2010
A TODOS   FELICIDADES y buen año 2012, pues sin vosotros este esfuerzo no  habría  podido llevarlo a cabo

Víctor Guerra MM.:.

12 diciembre 2011

Los Jovellanistas ¿Una sociedad secreta..?


En la prestigiosa revista masónica Latomia, que dirigía el luanquin González Blanco, un buen escrito y buen masón que puso en su momento a este  boletín que era el órgano de expresión de la logia Unión de Madrid, se publicaba este artículo en 1932, como un auténtico referente critico de la masonería.

En 1835, dice,  el Sr. Pizala [Historia de la Guerra Civil t. IV,pag. 664] principiaron a organizarse de nuevos los masones escoceses- en realidad nuca estuvieron del todo desorganizados, pese a la afirmación del historiador citado-; en el mismo año y en el siguiente los “Jovellanistas”.

Esta sociedad, también secreta, representaba el partido moderado, y aquélla el que luego se denominó progresista.

Considerábanse como jovellanistas los generales Rendón, Ceballos Escalera, conde de Mirasol y algunos otros. La Masonería escocesa recelaba de ellos y quería suplantarlos por coroneles de su confianza. ¿Pero, en realidad, existieron los jovellanistas? ¿Fue simplemente esta Sociedad Secreta un ente de razón inventado por los progresistas para acusar a los moderados de tener también una Sociedad Secreta? Todo parece confirmar esta aserción, más lo cierto es que el propio Espartero, si no cabeza, brazo del partido progresista, lo creyó así.

Lo cierto es que de las maquinaciones de los progresistas surgieron los llamados jovellanistas, dando aires de secta a lo que nunca pasó de cábala e intriga política.

La representación de Espartero, documento histórico de suma importancia, dice en uno de sus párrafos: “ No podrá menos de deducirse la existencia de un proyecto para fomentar la revolución, el desorden, o por lo menos una alarma, que bajo la sombra de la noche introdujese la confusión y diese ostensible pretexto al General Narváez de acometer con sus fuerzas, para que saliendo, como cierto alboroto, como oportuna la previsión y como necesaria la medida de investir con la dictadura a la persona determinada por las inteligencias- a los moderados se les llamaba sarcásticamente Los de la suprema inteligencia; más tarde llamarían en México a los porfiristas científicos- quienes sabrían robustecerla, dando al suceso el color que convinieses a la extensión de sus miras. Fácil es calcular hasta dónde hubiesen llegado las pretensiones, y hasta dónde los efectos del vasto plan que hace mucho tiempo se fraguan, según la voz publica en la tenebrosa Sociedad, que la misma señala con el nombre de Jovellanos.

Y sin embargo, aunque se llegó a publicitar el reglamento de ella, la tenebrosa Sociedad no existió nunca. Rossel en sus adicciones a la Historia de España, del padre Mariana. Escribía en 1842: “la famosa Sociedad Secreta de Jovellanos, que pensamos no se conoció sino en el nombre, o como un informe embrión abortado para espanto de los crédulos..”

Flórez – Historia de la vida de Espartero- dice , sin mayores probanzas, y en forma un tanto dubitativa, dice que los enemigos de la libertad “estaban en realidad secretamente asociados, con la denominación de jovellanistas o alguna otra adoptada últimamente, puesto que esto de los nombre es accidental…

Añadiendo en otro lugar que entre los que figuraban en las listas de Jovellanistas que circulaban por Madrid estaba González Bravo.

Pizala publicó en su Historia de la Guerra Civil en el tomo III, pág. 424- El reglamento de los Jovellanistas, trasunto fiel de otras sociedades análogas, con un preámbulo perfectamente vacuo e hijo de una pluma adocenada. Cabalmente entre los moderados abundaban los buenos literatos.

Se dice que en el sello de la fantástica Sociedad había una leyenda en latín de esta guisa: “acheronte movedo”. En todo caso diría Acheronta movebo, Lo moderados eran buenos latinistas; pero sobre todo moderados, y no parece lógico que tomaran en nombre del orden la divisa: Flectere si nequeam superos, Acheronta movebo; esto es: Si no logro atraer en mi favor a los dioses del Empireo, recurriré a los poderes infernales”.

De nuevo en 1839 volvemos a encontrar en un importante documento una alusión a los Jovellanistas. Se trata del programa del club disidente del progresismo, que temeroso de la prepotencia militar de Espartero, trataba de sustituir el ministerio Pita-Arrazola con los progresistas HH.:. Calatrava, Olózaga, Zumalacárregui y González. En tal documento se considera a la reina “sojuzgada por las pandillas de jovellanistas y ayacuchos”.

Mi aviso es que no existió tal Sociedad Secreta, y no como fantasma que los progresistas, en un momento dado, necesitaron sacar plaza para mejor servicio de sus planes políticos.
H.:.Progreso  de  la Respetable Logia La Unión de Madrid.

Los jovellanistas
Un importante grupo de intelectuales opuestos a Napoleón recibieron el nombre de jovellanistas porque siguieron las doctrinas de Jovellanos, el gran pensador de la Ilustración, muerto en plena guerra de la Independencia.

Aunque este grupo no aceptó las renuncias de Bayona, coincidía con los afrancesados en proclamar necesidad de reformas. Los jovellanistas consi­deraban que una nación es una formación histórica, en la cual cada generación debe tener en cuenta la labor de la anterior y que el país contaba con una constitución, formada por las leyes tradicionales de los reinos hispánicos, que habían permanecido ahogadas por el absolutismo durante tres siglos. Como modelo de sistema político, tomaban el de Gran Bretaña ­y consideraban la necesidad de independencia poder judicial, así como la intervención de las Cortes (constituidas por los tres estamentos tradicio­nales),en el gobierno y en la labor legislativa
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Son antiguos reformistas y piensan que hay una necesidad de reformas, pero respetando elementos del Antiguo Régimen (son un freno revolucionario) •Intelectuales opuestos a Napoleón recibieron el nombre de jovellanistas porque siguieron las doctrinas de Jovellanos, muerto en plena guerra . •Coincidían con los afrancesados en proclamar necesidad de reformas sin revolución, pero no aceptaban las renuncias de Bayona y por tanto no admitían a Napoleón y a José I. •

Pensaban que una nación es una formación histórica, en la cual cada generación debe tener en cuenta la labor de la anterior y que el país contaba con una constitución, formada por las leyes tradicionales. •Como modelo de sistema político, tomaban el de Gran Bretaña y consideraban la necesidad de independencia poder judicial, así como la intervención de las Cortes (constituidas por los tres estamentos tradicionales),en el gobierno y en la labor legislativa.

Fuente: Cortes De Cádiz   Y Constitución 1812.

Víctor Guerra. Miembro del Centro de Estudios Históricos de la Masonería Española (CEHME)




















28 noviembre 2011

JOVELLANOS COMO IDEAL MASÓNICO

 

Escribía acertadamente Orlando Moratinos, un artículo sobre la “Masonería en Jovellanos” en el cual decía “que durante el siglo XVIII y XIX, los términos masón y liberal , se confunden y se entremezclan, dándose las situaciones de tal calibre como que se confundan las Sociedades Patrióticas con las logias masónicas”.

Eso es evidente que ha sido así, aunque recientes investigaciones sobre dichos siglos también están aportando nuevas dataciones como las posibles membresías masónicas  sobre Porlier o Carlos Espinosa de los Monteros u otros ilustres asturianos, que no es el caso de Jovellanos, más jansenista que masón.

Aunque en todo caso el perfil de muchos de los estudiosos tampoco va  dejar mucho margen para que se pueda contemplar dicha membresía  ni como hipótesis.

Aunque  no por ello se puede negar  que ha habido una fuerte atracción por parte de los masones  hacia la figura de Jovino,  (D. Melchor Gaspar de Jovellanos,). Tal vez esa atracción provenga del su perfil de ilustrado, y de  hombre preocupado por la realidad circundante, que conllevó por ejemplo a que una logia de Luarca ,del siglo XIX, escogiera como título distintivo del taller,  el nombre de Jovellanos.

Fue este taller fundado allá sobre 1891  en Luarca y enel  cual trabajó masónicamente César Álvarez Cascos, pariente de nuestro Presidente Regional Sr. Francisco Álvarez Cascos y también. pariente de otro ex- Alcalde luarqués el   Sr.  Landeira.

Pero la adopción del mito y de la figura como trascendencia, podemos decir  va a ser adoptada por diversos masones asturianos que trabajaran en los talleres asturianos de dicho siglo, los cuales adoptan como nombre simbólico el patronímico del  gran patricio gijonés “Jovellanos”.

Es una costumbre en todo iniciado como masón al menos en la cultura masónica española tomar un nombre nuevo de acuerdo con su nueva condición, un “alias”  que suele en la mayoría de los casos tener esa resonancia  a veces muy de acorde a la dimensión humana,  o a los ideales que se tienen por elevados.

Así tenemos registrados en la masonería asturiana del siglo XIX distintos miembros de la masonería que adoptan tal simbólico de Jovellanos como  Froilán Arias Carvajal, propietario y Venerable de la logia La Justicia de Avilés; Daniel Cerra de Amigos de la Humanidad de Gijón; Celestino Fernández de la logia  Concordia; el relojero José González Menéndez de Luz de Luarca ; el militar José Miranda de la Respetable Logia Juan González Río de Oviedo,  o el tornero Ramón Vázquez de la logia de Trubia : El Trabajo.

Realmente no son muchas las adopciones si tenemos en cuenta el número total de miembros de dicho siglo, pero hay que añadir que la adopción del nombre de Jovellanos como  !nombre simbólico masónico! no se queda solo en Asturias sino que se recoge por toda la hagiografía  de las logias masónicas que incluyen además el area  latinoamericana.
En el siglo XX , tas el naufragio masónico del 98,  los masones asturianos renacidos como el ave fénix,  vuelven a levantar columnas y su primer taller asentado en el Oriente de Gijón en 1912 , es curioso pero también va a  el nombre del ilustrado pasando  de AMESE como triángulo a ser la logia Jovellanos n° 337 del Gran Oriente Español, y más tarde, con la reorgaización en logias regionales y la creación de las Grandes Logias Regionales,  pasará a constituirse en la logia  n°1 , sin perder su título distintivo de Jovellanos perteneciente a  la Gran Logia Regional del Noroeste- Gran Oriente Español.

Este taller será posiblemente el de más peso específico tanto en cantidad como en calidad del siglo XX, y en el cual trabajaron hombres como el gran tribuno y reformista Melquíades Álvarez, el socialista y diputado Teodomiro Menéndez o el ácrata y maestro Eleuterio Quintanilla, pasando por el abogado comunista José Loredo, o el republicano y concejal del Ayto. de Gijón José María Fombona, por citar hombres de las diversas tendencias ideológicas.

La adopción del simbólico Jovellanos por parte de los masones asturianos va ser en esta primera mitad del siglo XX, muy escasa, pues hasta la fecha solo tenemos recogidos con tal alias simbólico a dos hombres: al contable Celestino González  Labayen que trabajaba en la logia López del Villar n° 14 y al comerciante José Rodríguez García de la logia Jovellanos n°1 . Está claro que hay un cambio de perspectivas y en el horizonte aparecían otros referentes.

Valgan pues estos datos como aportación para ir completando esos acercamientos de diversos estudiosos a la figura de Jovellanos y su adopción por la masonería.

Víctor Guerra. Miembro del Centro de Estudios Históricos de la Masonería Española (CEHME) y Director de la Academia Internacional Vº Orden del Rito Moderno (UMURM)

13 noviembre 2011

MASONERIA EN GIJON SIGLO XX (ultima Entrega)


 
5. 7 El Respetable Triángulo Astúrica
En el mes de marzo de 1925 se recoge la noticia procedente del Boletín de la Gran Logia Española, que en los valles de Gijón se ha constituido un nuevo taller denominado triángulo Astúrica  supeditado o bajo los auspicios de  la Gran Logia Regional Catalana-Balear. De este taller se ignoran casi todos los datos de origen, cuadros lógicos, fechas de constitución... etc. Parece que viene de la mano de uno de los miembros de la Jovellanos que no quedaron muy complacidos con el omnipresente poder del Gran Maestre Alberto de Lera y por supuesto de la reorganización que se estaba dando en el seno de la orden en Asturias, además del matizado carácter republicano de su fundador.

Tampoco debía encontrarse muy a su gusto en un taller tan heterogéneo como el jovellanista, con lo cual emprende una medio aventura con un tal Federico Fernández, “teniendo su centro de propaganda en las sociedades republicanas, Ateneo Obrero, Asociación Náutica, Sociedad Espiritista y Sociedades Obreras”, según comenta en su acta de retractación Gervasio de la Riera.[1]

Quien pone en marcha tal proyecto es José María López Fombona. Este fue un Procurador y Secretario Judicial que nació en Gijón en 1882. De formación autodidacta y muy implicado ya desde muy joven con el Partido Republicano Federal, por cuya representación se sienta en el consistorio gijonés en 1916 como Concejal y ejerciendo como tal hasta 1920. En 1922 vuelve a ser elegido y renuncia a su cargo con la entrada de la Dictadura de Primo Rivera.

Por sus supuestas colaboraciones en las huelgas del 17, sufrió prisión en el cárcel del Coto, la cual visitaría en más de una ocasión debido a sus constantes y airadas protestas por la actuación represora de las fuerzas del orden en los conflictos obreros gijoneses.

En 1931 contribuyó a la proclamación de la República como representante de Acción Republicana de Gijón de la que fue uno de sus fundadores presidiendo además el primer Congreso Nacional, por representación de tal partido sale concejal  haciéndose cargo de la alcaldía de Gijón provisonalmente, pasando a u cargo habitual como Teniente Alcalde, (en su haber tiene el  haber organizado el Congreso Municipalista),   del cargo consistorial   es destituido en 1934 por orden del Gobernador General de Asturias. Durante la Guerra Civil organizó como funcionario de la Consejería de Sanidad la primera asistencia sanitaria y se encargó a su vez como abogado que era de la recuperación de los archivos parroquiales por parte del Gobierno del Frente Popular de Asturias. [2]

La región va cayendo en manos fascistas y Fombona huye con el resto de los masones y frentepopulistas a Francia, y realiza el clásico periplo de volver a entrar a la España republicana, para  ponerse al servicio de la República, que de nuevo  le envía como secretario de juzgado a Valdepeñas, y de ahí a la Audiencia de Albacete.

Perdida la Guerra Civil, se exilia a Méjico de donde vuelve en 1956, aún en plena vigencia del Decreto de Represión de la Masonería que sería derogado en 1964. Dos años más tarde (1966) deja éste mundo para ir a la  Gran Logia del Oriente Eterno.

Su historial masónico comienza cuando “ve la luz” en la masonería, casi acabada ésta de asentarse en Gijón, y en el único taller existente en aquellos momentos  Jovellanos 337. Es aceptado al regazo de los secretos hiramistas como Aprendiz Masón (1º),[i]con el simbólico de “Tholomeo”, el 3 de Enero de 1913. En septiembre del mismo año es exaltado al grado de Compañero (2º), dos años más tarde se le da de baja por falta de asistencia a las tenidas y pago de las correspondientes capitaciones o cuotas. La siguiente noticia  masónica que tenemos sobre él es su simpatía por los movimientos que se lideran que se lideran desde la Regional Catalano-Balear y la puesta en pie del triángulo que se acaba de reseñar.


5.8 Respetable Logia López del Villar
Unos años más tarde, en el mes de marzo de 1933 se “instala “ un nuevo taller al “Oriente de Gijón en el lugar solo conocido por los Hijos de la viuda”. La Respetable Logia López del Villar, que se conforma con miembros provenientes de las logias Jovellanos y Riego. Su cuadro lógico lo van a constituir José Antonio Vigil como Venerable Maestro; Manuel Tejedor (Comisionista) afiliado a la masonería desde 1924 cuyo simbólico es el de “Jaurés” y con el grado 13º, que ejerce  como 1º Vigilante; Ramiro del Olmo (viajante) de simbólico “Felix” y grado 4º, será el 2º Vigilante.

La comisión instaladora proveniente de la GLRN,  y estará compuesta por Rogelio García como Gran Maestre, y Antonio López del Villar como Gran Secretario y en cuyo honor se ha constituido tal logia..

¿Quién es ese personaje López del Villar, para que se erija un taller en su memoria, aun cuando no se había muerto? “El Ilustre y Poderoso hermano Antonio López del Villar grado 33º pasó al Oriente Eterno el 5 de Marzo de 1934 en cuya memoria se celebrará una Tenida Fúnebre en la desde del taller. Así despedían  los francmasones asturianos a su hermano: Antonio López del Villar Mejido, un madrileño que había venido al mundo en 1864 y cuya residencia habitual fue durante algunos años Tánger, de hecho el se inicia en la logia Saeïda nº 220 que trabajaba bajo los auspicios  el Gran Oriente de España, (GOE) y en la cual adopta el simbólico de “Riego”.
Dicho taller abate columnas al extinguirse el Oriente, aunque antes recibirá los grados de Compañero (2º) y de Maestro Masón (3º). En 1895 se afilia a la logia Abd- el Aziz nº 326, y es elegido 1º Vigilante. En 1900 ya tenía en su poder el grado 9º de la masonería y por esas fechas traslada su domicilio a Madrid, afiliándose a la logia Esperanza nº 8, con el grado 18º, siendo elegido Gran Consejero de la Orden un año más tarde al recibir el grado 30º.

 En la capital de España mantiene una doble pertenencia puesto que también está en la logia Ibérica nº 7 donde desarrolla el cargo de Experto, igualmente está trabajando en Cámara de Caballeros Kadosch Igualdad n º 1.

No será hasta Diciembre de 1920, cuando traslada su domicilio a dicha villa de Gijón y  cuando se afilie a la logia Jovellanos nº 337. Aquí de nuevo empezará una imparable actividad masónica ocupando cargos como secretario primero del taller antes mencionado y luego como tal en la Gran Logia Regional del Noroeste, (que se constituye en Octubre de 1923), y cuyo secretariado no dejará ya hasta su pase al Oriente Eterno, y que conjugará de modo indiscutible con su amigo y hermano y protector el Venerable Alberto de Lera.
Durante todo ese tiempo mantuvo todo tipo de cargos honoríficos y de representaciones de otras logias extrajeras en los distintos eventos masónicos que hubo en España.

La logia López del Villar, apenas si ha legado documentación alguna, a excepción de algún documento como la presentación de una terna de “Garantes de Amistad”, hay poca documentación más, tal vez el documento más curioso de este taller es el recibo nº 88 de un hermano que paga su “capitación “ correspondiente a los meses de Noviembre y Diciembre de 1936, un total de 10 pesetas. Este hermano que aún tiene la baveta levantada, en señal de su grado de Aprendiz Masón no es otro que José Maldonado. Un tinetense que allá por 1931 se vio enfrascado en las labores consistoriales como representante republicano, para pasar más tarde a la política regional como Diputado y finalmente ya en el exilio como el último Presidente de la  II República Española.


5. 9 La Logia Jovellanos nº 1
Tras la reunificación administrativa de efectivos bajo la supervisión de la GLRN, trajo consigo a finales de 1923 que la Jovellanos 337, pasase a ser renumerada como la logia Jovellanos nº 1. de la Gran Logia Regional del Noroeste.

Si en un principio por ser el primer y único taller masónico aglutinante de todos los efectivos , ya tenía un prestigio importante, y más dada la cantidad y cualidad de sus miembros,  aún lo va a ser más a partir de 1923, donde arranca toda una labor que llega a situar al taller en el año 1932 en todo un récord con unos 125 miembros, aunque la masonería ya había gustado de mejores tiempos y mieles.

¿Quién había estado, estaba   dentro del taller gijonés? A pesar de las especulaciones que se han hecho sobre sí determinados francmasones solo habían estado  unos pocos días dentro de la masonería, hoy la existencia  de nuevas notas que se añaden a los cuadros lógicos ya existentes y nuevas referencias, nos dicen que Melquíades Álvarez, simbólico “Triboniano”, (el gran tribuno y jefe del Partido Reformista) aún estaba en esa época , al menos así aparece en el listado de miembros de la logia, aunque eso sí con escasísima actividad (si es que alguna vez tuvo alguna) pues su última exaltación data de 1917 al grado de Maestro Masón (3º), por lo que se ve la intensidad de los trabajos o la asistencia de Melquíades era más bien baja, aunque no pidió al menos hasta ese momento su plancha de quite,[ii] lo mismo pasará con algunos otros como Eleuterio Quintanilla simbólico “Floreal”, que no pasará del grado de Aprendiz Masón o del abogado Luis Cinfuentes González, simbólico “Fiore”.

Frente a ellos, en la logia gijonesa persisten los ovetenses Fernando García Vela, “Platón” escritor y mano derecha de Ortega y Gasset y sostenedor de la Revista de Occidente, que llega al grado de Maestro Masón (3º); José María Suárez de simbólico “Begón”, tipógrafo, escritor y orador que fundó con Teodomiro Menéndez y Aurelio Cuartas las Juventudes Socialistas de Oviedo, fue director de “La Aurora Social”  llegando también al banco consistorial de la ciudad de Oviedo; otro de los último masones fue Rogelio García Fernández, “Washington”, ultimo Gran Maestre de la GLRN que fue el encargado de llevar hasta el exilio francés el pequeño aparato administrativo que aún se sostenía en pie y que colaboraría en suelo catalán y luego en Francia a las operaciones de la AMI (Asociación Masónica Internacional) para el acogimiento de hermanos masones en el duro exilio.

Pero si hay un acto en el cual los masones de las logias gijonesas van a dejar una vez más patente su fidelidad al orden constitucional, será con la llegada de la II República, cuando de nuevo se vuelve casi a repetir casi miméticamente lo sucedido en 1873.

“ El 14 Abril de 1931 en la villa de Gijón ... EL Alcalde hasta la fecha D. Claudio Vereterra y Polo teniendo en su presencia a D. Carlos Martínez.... declara que ha recibido un telegrama de fecha de hoy de Oviedo a las 21 h. que dice: Gobernador Civil al Alcalde. Por acuerdo de la Junta Autoridades he cesado en el desempeño Gobierno Civil, encargándose D. Teodomiro Menéndez. Salúdole y expresóle profunda gratitud por su cooperación y habiendo recibido por conferencia verbal telefónica orden del nuevo Gobernador de entregar el mando civil de la localidad al dicho Carlos Martínez, en este momento hace entrega de dicho mando con todas sus consecuencias”[3]

El nuevo gobernador era Teodomiro Menéndez , miembro de la logia Jovellanos, y como testigos de la transmisión firmaban como no, dos destacados francmasones viejos residentes de Gijòn como eran: Antonio López del Villar y Alberto de Lera .

Aún habrá una tercera vez, en la cual serán los masones quienes de nuevo  estén presentes en la comunicación y cambio de poderes: el 22 de febrero de 1936 se presentan en las consistoriales de la Villa de Gijón, cuatro señores que vienen a dar posesión a la Comisión del Frente Popular que ha de formar la Comisión Gestora del Ayuntamiento de forma  interina, haciéndose cargo de la alcaldía uno de los presentes. Estos cuatro señores eran los Diputados a Cortes: Luis Laredo Vega, Inocencio Burgos Riestra, Angel Menéndez Súarez, Mariano Moreno Mate , salvo Inocencio Burgos, el resto son  miembros activos de la masonería pertenecientes a los talleres bajo la Gran Logia Regional del Noroeste. No podemos adscribirlos a los talleres exactos, por falta de documentación específica, aunque documentalmente está probada su adscripción a la masonería, junto con otro diputado José Díaz Fernández escritor de la novela  “El Blocao” e hijo adoptivo de Castropol, y que perteneció a la logia Jovellanos con el simbólico de “Wagner”.

Otros destacados miembros de la logia Jovellanos 1, han sido ya tratados,  y otros pertenecen más al ámbito ovetense, puesto que toda su actividad, a excepción de la masónica, se desenvuelve en esa ciudad y no tendría mucho sentido dado el corto espacio del que se dispone tratarlos aquí.

Tal vez reseñar por último, aunque ya de pasada, uno de los capítulos más negros y silenciado de la historia como fue la Represión de la Masonería tras el final de la Guerra por un régimen paranoico con relación a dichos tema. Según iban cayendo los frentes las checas falangistas y los instrumentos que Franco iba creando para su represión iban incautándose de toda la documentación masónica de las logias ubicadas en las distintas ciudades y villas y deteniendo aquellos que los listados o las acusaciones de particulares les indicaban, los procesos, en algunos caos ni los hubo fueron largos y variados. He aquí un ejemplo de ello, el caso del médico Honesto Súarez Alvarez de simbólico “Cajal “que se inicia en la masonería en la logia Jovellanos nº1 en 1924 y concluye dicha estancia en 1936, su periplo nos lo cuenta Marcelino Laruelo Roa en su libro La libertad es un bien muy preciadoGijón 1.999, del que tomamos ésta larga cita.


Orden de proceder contra el médico Honesto Suárez:
En Gijón, a los cuatro días del mes de Febrero de 1938, II Año Triunfal, ante mí, don Emilio Muinelo Quesada, capitán jefe del cuerpo de Seguridad de esta plantilla de Gijón, y auxiliado por el cabo don Bonifacio López Uriarte, cabo del 37 compañía de Asalto de esta plantilla, por el presente atestado hago constar:

COMPARECENCIA: En la fecha arriba indicada comparece el alférez de la 42 compañía de Asalto don Fernando Rubio de la Riva, destacado en esta plaza, el cual manifiesta: Que suponiendo por confidencias obtenidas que don Honesto Suárez, que durante el movimiento rojo había ocupado el cargo de presidente del Tribunal Médico, se encontraba escondido en un caserío del pueblo de Rioseco de Caldones habitado por una tal Josefa, que durante varios años había estado al servicio de don Honesto, el declarante, junto con don José Mª Basterrechea Azcue y don Pedro Ibarra Iriarte, de Investigación de Falange, y varios números de Falange de Segunda Línea, se trasladó a dicho pueblo de Rioseco, sorprendiendo en el caserío antes citado a don Honesto Suárez, (...), por lo que, convenientemente custodiado, se trasladó al cuartel de Asalto de esta plaza. Que no tiene más que decir, que lo dicho es la verdad y que se ratifica, una vez leída por sí mismo la presente declaración, firmándola conjuntamente."
Declaración de Honesto Suárez Alvarez.
Dice que el día anterior a la entrada de las fuerzas nacionales fue trasladado de la cárcel del Coto a la de la Residencia, siendo puesto en libertad en el momento de la liberación de esta plaza, trasladándose de esta prisión a Rioseco de Caldones, donde permaneció escondido en la casa de la madre de Josefa García Meana, que era sirvienta suya desde 1930. Había entrado en la logia "Jovellanos" en 1928; pertenecía al capítulo de Caballeros de Rosacruz, Alberto de Lera nº 78; fue Venerable Maestro de la logia "Jovellanos" en 1931 y 1932, Guarda-Templo y Vigilante en algunas ocasiones; la última reunión masónica se celebró en Enero del 37. Era presidente del Colegio de Médicos de Gijón y por decisión de la mayoría de los colegiados se afiliaron a la CNT una vez iniciada la guerra.

La pena de muerte impuesta por el Tribunal Popular republicano de Gijón a Honesto Suárez le fue conmutada gracias a los trabajos de otro ilustre hermano masón Martínez Barrio. Al derrumbarse la resistencia en Asturias, Honesto  estuvo escondido, siendo detenido por las tropas franquistas, y fue nuevamente juzgado y sentenciado, he aquí el resultado:
 Sentencia:

RESULTANDO: Que el procesado en esta causa era con anterioridad al GMN un de los dirigentes más destacados de la política izquierdista en Asturias, figurando como directivo (vicepresidente en Gijón) del Partido Radical Socialista desde su fundación y, al disolverse éste, como miembro relevante de Izquierda Republicana, habiendo desplegado en todo momento, y muy particularmente en el último período electoral, una gran actividad en favor del llamado Frente Popular, (...). Fue nombrado después jefe de los servicios médicos locales, ya con la categoría de capitán-jefe del personal de Sanidad Militar, desde cuyo puesto nombró todos los sanitarios militares de Asturias. Desempeñó igualmente los cargos de director general de hospitales militares y presidente del Tribunal Médico Militar.(...). Fue nombrado también presidente del Tribunal Médico del Ejército del Norte, de cuyo cargo no llegó a tomar posesión por haber intentado huir a Francia en el mes de Julio de 1937, siendo detenido por las sedicentes autoridades rojas, que le juzgaron y condenaron a la última pena, no llegando a ejecutarse ésta por orden directa del gobierno de Valencia, permaneciendo en prisión hasta que fue libertado por el entonces coronel Franco Mussió un día antes de la entrada de las fuerzas nacionales en la plaza de Gijón. Este procesado era elemento activo de la secta masónica, en la que había ingresado en el año 1928, siendo iniciado en la logia "Jovellanos" (...) alcanza hasta el año treinta y siete, durante el que se tiene conocimiento asistió a una tenida celebrada en la citada logia "Jovellanos". Al ser detenido trató de negar su personalidad, presentándose con nombre supuesto y documentación falsa de súbdito cubano.
HECHOS PROBADOS.

FALLAMOS: Que debemos de condenar y condenamos al procesado Honesto Suárez Alvarez a la pena de muerte como responsable, en concepto de autor, de un delito de rebelión militar con las circunstancias agravantes antes dichas.

Finalmente su suegro  un hombre de derechas que había perdido dos hijos, uno militar y otro  que había sido “paseado” estando preso en “La Iglesiona de Gijón” intercedió ante  el propio Franco, que paradójicamente le perdonó la vida a Honesto Suárez.

Este era el periplo de muchos masones. Recordar tan sólo que en el Archivo de Salamanca existen expedientes que se abrieron contra sesenta mil personas acusadas de masonería , cuando en realidad no llegaban a 6.000 miembros.

Víctor Guerra. Miembro del Centro de Estudios Históricos de la Masonería Española (CEHME)
NOTA: Este trabajo es propiedad del autor, y por tanto su uso, reproducción, y explotación debe contar con el permiso del autor.

[1] Expediente personal .AHN A-166/2
[2] Notas mecanografiadas del archivo de Luciano Castañón, facilitadas por su hijo Chema Castañon.
[3] AMG. Actas de la Corporación de 1931


[i] Aprendiz. Grado primero de la masonería admitidos además en todos los Ritos y Sistemas, este grado se adquiere mediante la ceremonia de la Iniciación,; su mandil es blanco y con la baveta levantada siendo sus medidas las correspondientes al número dorado (350x210 x105) la altura de la baveta. Sus herramientas son el mazo, cincel y regla de 24 divisiones.

[ii] Plancha de Quite. Es el documento que extiende la logia a un masón que quiere afiliarse a otra logia o pasar a la condición de “Durmiente”.

02 noviembre 2011

LA GRAN LOGIA REGIONAL DEL NOROESTE. MASONERIA EN ASTURIAS (5ª Entrega)

5.4 La Gran Logia Regional del Noroeste
A partir de 1922 el poder central del Gran Consejo Simbólico del Grado 33º, que regía los destinos de la masonería española dentro del GOE, estaba siendo contestado por las propias logias que requerían un mayor control tanto en la organización interna como en la territorial. Tal era la tensión en esos momentos dentro de la masonería, que termina fraguándose en abril de 1924 un documento donde los Grandes Maestres Regionales deciden asumir el poder sobre los grados de la masonería simbólica. Por tanto, el Supremo Consejo del Gran Oriente Español (GOE), integrado por los Grandes Maestres Regionales que tendrán plena jurisdicción sobre los tres primeros grados simbólicos (Aprendiz, Compañero y Maestro), y el Supremo Consejo del grado 33º, tendrá plena jurisdicción sobre los altos grados filosóficos (desde el 4º al 33º) del Rito Escocés Antiguo y Aceptado.[i] Ello configura una nueva forma de organizarse y de regirse.

De ahí la constitución de las Grandes Logias Regionales: Gran Logia Regional del Mediodía; Gran Logia Regional del Nordeste, Logia Regional del Centro, Logia Regional Catalano-Balear, Logia Regional de Noroeste, la Gran Logia Regional del Sudeste y la Gran Logia Regional del Levante.

Con motivo de ésta reorganización se constituye la Gran Logia Regional del Noroeste (GLRN) bajo cuyo amparo se ponían los siguientes talleres en Asturias las Logias Jovellanos; Argüelles; Riego; y los triángulos Ferrer en Nava, Costa en Turón, Evaristo San Miguel en Gijón; en las provincias gallegas la organización dependiente de la GLRN, se estructuraba de esta manera en Coruña: Suevia, y Curros Enriquez; en Lugo: Lucus; en Santiago: Libredón; en Pontevedra: Helenes; y en Vigo: Vicus, los triángulos gallegos eran Adelante en Orense, y Solón en Pontevedra, y luego estaba el triángulo Libertad en León. En líneas generales se contaba con un total de unos 300 miembros sobre 1930, y cuatro años más tarde, este número ya ascendía a unos 500 afiliados, aunque es muy posible que realmente hubiera más.

Las figuras más importantes dentro del panorama que abarcaba la GLRN, y que representaban a su vez la heterogeneidad política, que se hallaba dentro de dichos bancos masónicos, eran las siguientes en Asturias se contaba con la presencia del socialista Teodomiro Menéndez; de los reformistas Melquíades Álvarez y Alberto de Lera; los anarquistas eran representados por Eleuterio Quintanilla, y finalmente si hubiera que sacar de entre el variopinto conjunto republicano dos nombres de distinta época, estos podrían ser representados por Gervasio de la Riera y José María López Fombona; en Galicia la cosa no era tan distinta, tal vez un poco más matizada por el tema nacionalista que arrojaba esta representatividad: Casares Quiroga y Poza Juncal por Acción Republicana Gallega y Abad Conde, López Varela, y Vega Barrera por el Partido Radical; y León estaría representada por el diputado socialista Alfredo Nistal.

Durante los primeros años hubo dentro de la GLRN fuertes encontronazos entre los miembros más jóvenes en cierta manera muy retraídos sobre el funcionamiento de la Orden y los veteranos, un número muy reducido y muy bragados en las cuestiones internas, que son en definitiva los que orquestan la articulación del elemento aglutinador como la GLRN y que están alineados en la corriente simbolista en completa disconformidad con los otros dos asturianos como Barcia y José María Rodríguez que representaban a los altos grados (filosofismo).

Todas las formaciones que estaban bajo el GOE, al pasar bajo la dependencia del elemento coordinador vuelven a renumerarse, así el taller Jovellanos nº 337, con la constitución de la Gran Logia Regional del Noroeste, pasará renumerarse pasando a ser la Respetable Logia Jovellanos nº 1.

Este taller con sede en Gijón, se constituirá en el mayor baluarte masónico del noroeste español. Ya que en diciembre de 1930, el sólo cuenta con 90 miembros, aunque hay que anotar que unos años antes se había producido una cierta desbandada debida en parte a las distintas fricciones políticas, por otro lado hay una cierta obligación de poner las cuentas al día puesto que no se puede capitar al GOE, por hermanos que ya no estaban ni asistiendo ni pagando sus obligatorias cuotas, lo cual produce una fuerte purga por falta de pago y asistencia, y luego hay otro descuelgue de algunos miembros al constituir nuevas formaciones masónicas en integrarse en ellas.

5. 5 La Respetable Logia Riego nº 2
Uno de ésos los talleres que se descolgaron de la logia madre en dicha época, y que llegó a consolidarse fue Respetable Logia Riego nº 2 , que en enero de 1923, levantaba columnas con 19 miembros, provenientes todos ellos de la logia Jovellanos. El nuevo taller trabajará bajo los auspicios del Gran Oriente Español (GOE) y bajo el Rito Escocés Antiguo y Aceptado.

Esta nueva formación, viene de la mano de Alberto de Lera, que a buen a seguro auxiliará a las tres luces del taller, [ii] compuestas por Marcelino Aguirre Victorero como Venerable Maestro, de simbólico “Atenas”; Pedro Fernández del Fueyo, natural de Pola de Lena y de profesión sastre), que ocupaba el cargo de 1º Vigilante, hermano de otro reconocido masón encuadrado dentro de los talleres orensanos y que llegó a ser Alcalde de la ciudad de manos de la autoridad gubernativa en 1934, como representante de la tendencia más derechista del lerrouxismo; y José Antonio de la Riera con el grado de Maestro Masón (3º) que ocupaba el cargo de 2º Vigilante. El cargo de Orador lo ocupaba un hijo del venerable, Marcelino Aguirre. Otro de los elementos significativos de dicha formación es Julio Peinado Alonso, fotógrafo (son varios los fotógrafos afiliados a la masonería y todos ellos de una cierta entidad profesional).

En 1926 en uno de los recuentos anuales para la Gran Logia Regional, el taller Riego nº 2, registra treinta y tres miembros. Su composición socioprofesional será la siguiente: 6 miembros dedicados al comercio, otros 6 figuran como empleados, 5 son industriales, varios son maquinistas, 2 fotógrafos, 1 médico, 1 periodista, 1 castrador, 1 viajante, 1 relojero y 1 pintor. No será pues esta logia tan multitudinaria y heterogénea ideológicamente como de la que provienen muchos de ellos. En éste taller (dedicado a la memoria del tinetense y masón General Rafael del Riego[1]), hay una monocromatismo ideológico liderado por el reformismo que preside Alberto de Lera.

Esta logia terminará abatiendo columnas en Septiembre de 1935, al quedar disueltas tanto ella, como la López del Villar nº14, dadas las precariedades y los momentos políticos tan críticos por los que se está pasando, los menguados efectivos de todas ellas serán reunificados bajo la logia Jovellanos 1. Los momentos críticos vendrían expresados, por un lado, por los procesos revolucionarios del 34 que salpicaron a la orden en toda su línea de flotación, al ser acusados varios miembros del triángulo Costa de Turón de dar muerte a los religiosos maristas, de cuyo crimen se acusó al masón y presidente el citado triángulo Leoncio Villanueva. Otros implicados, pero desde la vertiente represora fue el General López Ochoa que no se le perdonaría más adelante sus implicaciones en el 34, para unos por ser excesiva su represión sobre los revolucionarios asturianos, aunque para las derechas su mando en la región fue contestado por ser demasiado pusilánime.[2]

Si a esta implicación le unimos el nudo gordiano que se había formado entre reformismo y masonería, con lo cual ésta última se ve en una difícil tesitura, al establecerse el pacto del Partido Reformista con la derecha más recalcitrante como era la CEDA. Ante ello el Gran Consejo de la Orden, viendo las repercusiones que ello podría traer se desmarca rápidamente de tal operación y rompiendo con ese indigerible nudo, cursa la petición a todos los talleres bajo sus auspicios “para que irradien aquellos hermanos que colaboraban con partidos, que a su vez actuaban en contra de los fines de la masonería, en concreto esa acción se dirige contra los militantes del Partido Demócrata Reformista Liberal. Con la misma intención y siguiendo tales directrices la GLRN envía a todas sus logias y triángulos, una circular donde se comunicaba la obligatoriedad de efectuar de una declaración expresa por escrito de no estar militando en partidos políticos, cuyo ideario fuera hostil a los principios que defendía la masonería.[3]

Años antes ya se había empezado a notar los primeros síntomas de que las cosas no venían demasiado bien rodadas para el colectivo masónico. Tal “movida” se empieza hacer manifiesta dentro de los talleres gijoneses, cuando en 1933 Marcelino Aguirre, grado 30º de la logia Riego , escribe una carta a Rogelio García y Antonio López del Villar como Gran Maestre y Gran Secretario del a GLRN, solicitando la “plancha de quite” por una excesiva cohabitación de la política dentro de los talleres, ante lo cual contesta el Gran Maestre que la culpa estaba en aquellos que se habían dejado influenciar por opciones partidistas:

“...en los que nos han inducido a llegar a esta situación... se trata, no ya de una alianza con las derechas, como desgraciadamente ocurre, que por sacar provecho se alían en vergonzoso conglomerado de toda calaña. Desde luego miserables y faltos de dignidad, más en este caso , se ha llegado a la exageración implicándose en el contubernio con lo más denigrante y opuesto a nuestros principios, nada menos, que con jesuitas y católicos de la clase más fanática y cerril.” [4]

5. 6 El respetable Triángulo Evaristo San Miguel (Jove)
Fruto no de estos últimos acontecimientos, pero sí del mismo malestar que en parte aquejaba a la masonería, la politización, y del uso que se hacía de ésta en función de intereses partidistas, que como se ve ya estaba presente en 1923, nace una nueva formación que se produce a finales de 1923, y que se denominará Respetable Triángulo Evaristo San Miguel, el cual tendrá su sede en Gijón, concretamente en el barrio de Jove. 

Quien propicia la nueva partición de la logia Jovellanos para constituir un pequeño triángulo de apenas cuatro miembros, es un veterano masón y político Gervasio de la Riera. Además de haber sido una activo concejal e industrial y propietario de los Astilleros Riera; está inserto en la promoción cultural de Gijón a través del Ateneo Obrero de Gijón del cual es directivo. Precisamente en 1904, se había reunido la Junta Directiva de dicho Ateneo con el objeto de debatir la propuesta de Gervasio de la Riera sobre la posibilidad de crear una sucursal de tal Ateneo Obrero en el populoso barrio de La Calzada. Es precisamente en este nuevo proyecto donde Gervasio de la Riera va a jugar un papel importante, puesto que se va a constituir en el principal promotor de la idea y cuyo concepto expone en el acto inaugural:

“La gloria de este nuevo acto de vida dado por el Ateneo, a la sociedad, correspondía, pues ella, con su constancia, y con su amor a la instrucción, era merecedora de todos los homenajes. El Ateneo de que manera se había sabido mantener alejado de toda cuestión política y social que hubiera podido apartarlo de su verdadero objeto y para probar con hechos su actual prosperidad citó uno de ellos: el número de socios que llegó a mil en Enero último”[5]

Hay que tener en cuenta que La Calzada en 1910 contaba con 2.500 habitantes, y que dicha cantidad era doblada en la década de los años 30. En éstos primeros tiempos la infraestructura de dichos conglemerados urbanos era mínima, como también lo era la instrucción y más cuando buena parte de esa masa provenía del agro y tenía que desenvolverse en un medio industrial como La Calzada. De ahí que empiece a considerarse la formación sociocultural como una de las piezas claves para resolver tales problemáticas, esa es la idea que propugna esta burguesía progresista que encabeza Gervasio de la Riera y que en parte provenían de la vieja escuela que se había formado en la Universidad de Oviedo con Fermín Canella y grupo de Institucionistas que representaban las ideas del krausismo en Asturias.

Gervasio de la Riera, llega a la masonería entre 1913 y 1916, éstas dos, son las fechas de los cuadros lógicos entre los cuales picó a la puerta de la logia Jovellanos, el republicano Gervasio de la Riera. En 1922, ejerce de 2º Vigilante en dicho taller, habiendo alcanzado el grado 18º y utilizando el simbólico de “Benot”. En 1923 Gervasio parece que no está dispuesto a secundar los movimientos que se dan en la masonería asturiana encabezadas por Alberto de Lera, y producto de ese cisma, tal vez también influido tal conflicto por los posicionamientos políticos republicanos un tanto encontrados con el reformismo, funda el triángulo Evaristo San Miguel, llevándose tras él a otro de sus familiares, a José Antonio de la Riera de simbólico “Neptuno” cuya llegada a la masonería es un poco más tardía en 1922, seguramente habría llegado a ésta de la mano de su pariente, que le habría encaminado hacia los secretos hiramistas, a este grupo se unen Víctor Álvarez Cuervo “Garrigós; y un natural de Lieres y domiciliado en Veriña, cuyo topónimo adopta como nombre simbólico (este debe ser de los pocos masones que habitan fuera del casco urbano gijonés), por otra parte la adopción de dicho simbólico es una cuestión muy típica entre algunos autóctonos y los indianos.

Esta nueva formación parece contar con el beneplácito de la GLRN, pero va a sufrir un gran descalabro a finales del año 1924, cuando los dos Riera, junto a varios pesos pesados de la masonería: José Tenas, Mariano Merediz, Patricio Fernández Armayor y Pedro Fernández Fueyo, serán expulsados de la Orden, quedando el triángulo completamente desmantelado, de hecho los dos miembros del pequeño taller que no son expulsados, vuelve al seno de su logia madre.

¿ Es la constitución de este nueva formación y el pretendido espacio que querían ocupar, lo que en parte causa su expulsión? No lo sabemos a ciencia cierta, pero es muy posible que desde dicho triángulo se hiciesen algunas maniobras en pro de lograr algunos apoyos, no bien entendidas y que ello provocara tan drástica situación. Hay que tener en cuenta que quien firma tal sentencia es Alberto de Lera, que con ello pierde varios de sus más valiosos bastiones del reformismo, por lo cual la “posible pifia” debió ser grande para que el vetusto venerable tuviera que irremediablemente estampar su firma comunicando al Orbe Masónico tan ejemplarizante castigo, tal como se publica en bando tipografiado por la GLRN, y la comunicación al Supremo Consejo del Grado 33 y Gran Consejo Federal.[6]


[1] Se ha discutido muchos sobre si el General Riego, fue masón y las últimas conclusiones así lo atestiguan: aunque pertenece a esa diseminada masonería del siglo de finales de finales del siglo XVIII.
[2] A este respecto, anotar que el autor de este trabajo está trabajando en la investigación sobre los sucesos del 34 y la repercusión en la masonería.
[3] Circular de la Gran Logia Regional del Noroeste .AHN A-737/8-6
[4] AHN. Expediente personal de Marcelino Aguirre B-752/2
[5] Alonso, Avelino:. “El Ateneo Obrero de La Calzada, 1904-1937”. Diario El Comercio (Historia Vivida) Gijón 1999.
[6] AHN. A-738/1-9

[i] El Rito Escocés Antiguo y Aceptado. Es uno de los más antiguos de la orden masónica, y que ha creado polémica en cuanto a su origen y fundación. En Francia en el año 1786, hubo una separación de obediencias, las cuales para distinguir sus ritos continuaron uno con el título de Rito Escocés y otra con el Rito Escocés Antiguo y Aceptado. La denominación Escocés Antiguo y Aceptado, deviene de cuando en 1717 se constituye la Gran Logia de Londres algunos masones que no compartían los principios de esta primera federación de logias y constituyeron otra, pasarían a llamarse los antiguos en oposición a los modernos, que también recibían el nombre de adoptados. Tras el reconocimiento de las Grandes Logias de Escocia e Irlanda, agregaron a su título la palabra Aceptado. El Rito Escocés Antiguo y Aceptado conforma un sistema ritual de 33 grados, en los cuales los tres primeros (Aprendiz, Compañero y Maestro) corresponde a la Logias Simbólicas. Independientemente de éstos tres primeros grados, pero muy ligados también con ellos, están se hallan los grados filosóficos que van desde el 4º al 33º.
[ii] Tres luces. Las luces masónicas son seis: tres inanimadas: El Libro, La Escuadra y el Compás y las otras tres personales o físicas: el Venerable y los dos Vigilantes de la logia.

Víctor Guerra. Miembro del Centro de Estudios Históricos de la Masonería Española (CEHME) y Director de la Academia Internacional Vº Orden del Rito Moderno (UMURM)

NOTA: Este trabajo es propiedad del autor, y por tanto su uso, reproducción, y explotación debe contar con el permiso del autor.


































15 octubre 2011

LA ESCUELA NEUTRA. HISTORIA de la MASONERÏA EN GIJON Siglo XX (4ª Entrega)


5. 3 Un proyecto socio educativo de la masonería : La Escuela Neutra

García Rúa asistió, de los seis a los trece años, a la Escuela Neutra Graduada de Eleuterio Quintanilla.

Esta primera masonería además de estar presente en el tejido asociativo gijonés de carácter industrial, político y cultural, todo ello en pro de ir caminando hacia un modelo societario distinto y enraizado en la triple proclama masónica de Igualdad, Libertad y Fraternidad, un nuevo modelo de intervención socioeducativa, ya que la transformación no vendría por más que lo quisieran algunos a través de los procedimientos revolucionarios, sino a través del cambio de individuos imbricados de una visión igualitarista (concepto de trabajo interno y uno de los objetivos de la masonería). Ese anhelo que viene de la necesidad, ya desde el siglo anterior de poner en marcha un proyecto que satisfaga sus inquietudes se plasma en este arranque de 1900, con toda la “fuerza y vigor” en un proyecto como la Escuela Neutra .

Si bien el esfuerzo educativo que la masonería puso siempre en marcha puede, en ocasiones considerarse como estéril, sus resultados deben ser analizados desde otra perspectiva y es la del enconado debate por que la parcela de la libertad y del libre pensamiento no estuviera sojuzgada:

“La escuela neutra deslinda el campo de las creencias; a un lado todos los que moldean y sistematizan la divinidad; del otro lado la ciencia donde las almas que pueden ver y oír encontraran fácilmente a su Dios. Esta escuela, por tanto, no es atea; coloca al hombre en el camino de la fé: el estudio de las leyes de la naturaleza es una oración clarividente al Sumo Hacedor . Conocer a Dios es su ser, no es imposible; admirarle en sus obras, de la obligación de toda alma racional y ¿ Qué es si no una admiración profunda y avasalladora el conocimiento de las leyes que rigen la tierra y la vida, el cuerpo y el alma?

¡ Este es el ateísmo de la escuela neutra! Ella le dice al niño: “Mira, oye, observa, estudia y deduce (...) es necesario desterrar la enseñanza sectaria que infunde odio, y la imagen del diablo para sustituirla por una enseñanza que desarrolle “la Sensibilidad piadosa que nos hace ver en cada hombre un hermano. (...) es preciso enseñar que los hombres,, todos los hombres, judíos, moros, protestantes o budistas, católicos o salvajes todos son acreedores a nuestro amor ” [1]
 
Lo cual no nos indica que la Escuela Neutra quisiera acabar con la formación religiosa, sino muy al contrario era capaz de invocar una cierta  neutralidad  invocada desde las filosofías krausistas y reformistas  y que estaban por ende encarnadas en un sector del librepensamiento de carácter deísta, que representaba Rosario de Acuña, un sector que era metido en el mismo saco general de librepensadores, masones y sectarios, y  que tan vituperado estaba siendo desde los sectores católicos y eclesiásticos.

Este proyecto educativo de la Escuela Neutra nace a raíz de la  creación del triángulo AMESE,  la lección inaugural y la puesta a punto oficial del taller masónico, tan sólo median unos días de diferencia, el primero se fundó el 15 de Octubre de 1911, y la lección inaugural de la Escuela se celebró en los Campos Elíseos por Rosario de Acuña, el 29 de septiembre del mismo año, (y no como comenta Victoria Hidalgo en un artículo, que data la creación “un año antes”).  Detrás del proyecto de la Escuela Neutra estaba la masonería que aunaba en torno suyo y a su experiencia educativa un buen número de colaboradores y benefactores que tutelaban de forma delegada tal experiencia a través de la Sociedad Amigos de la Enseñanza.

No es que hubiera más o menos vinculación al taller, sino que éste proyecto era una actividad más de los masones, que agrupaban en torno suyo a librepensadores y a las gentes más progresistas de la sociedad gijonesa para poner en marcha una de las experiencias educativas, que además de ser un objetivo primordial para la masonería, que venía buscando desde largo este proyecto, va a marcar  a su vez,  una pauta educativa dentro de la historia de la enseñanza.

En el primer acto oficial en el Teatro de los Campos Elíseos, están ocupando la presidencia destacados masones como Rosario de  Acuña (iniciada en Alicante en la logia Constante Alona), Melquíades Álvarez (que aparece en el cuadro lógico de la Jovellanos de finales de 1912). Abre el turno de intervenciones Eleuterio Alonso  que además de ser concejal y Alcalde accidental, entre 1908 y 1909, será uno de los integrantes del primer cuadro lógico de AMESE, en el cual ocupará el cargo de secretario, con el grado de Compañero (2º) y el simbólico de “Salmerón”, intervendrá para explicar el proceso y puesta a punto de la idea, “que viene de la mano de una serie de librepensadores que se reúnen en torno al Centro Instructivo Republicano, donde se forma una comisión de filántropos”.

Entre éstos notables ciudadanos se encuentran Marcelino González García, el mismo que otorga su patronímico y el de algunos de su hijos para diversas calles del barrio gijonés del Llano. Marcelino se afiliará a la logia Jovellanos en 1918 y perseverará dentro de ella, al menos se tiene constancia de la presencia de tal hiramita de simbólico Nalón” hasta al menos 1926, año a partir del cual se registra un vacío documental. Este rico propietario cede a la Escuela Neutra un local en la calle Covadonga esquina Concepción Arenal, donde habían estado los talleres de diario El Noroeste. Otro de los indianos que apoyan el proyecto es Laureano Súarez y el ya mencionado José Mª Rodríguez que además presidirá durante años la sociedad que se constituye para el patronazgo de la Escuela Neutra.

La Sociedad Amigos de la Enseñanza, de la cual existe el libro de actas desde Julio de 1918 hasta Enero de 1930, nos va desgranando en dicho dietario de reuniones de la Junta Directiva, las distintas vicisitudes por la cual pasa la experiencia educativa que tuvo como primer director a Aurelio Guerra, maestro de primera enseñanza y escritor, nacido en Puerto Rico en 1888, y que en 1911dirige el proyecto laicista, para más tarde en 1915 se trasladarse a Grado par dirigir la escuela Luz y Guía, volviendo más tarde  a dirigir en Gijón las escuelas sostenidas por el Ateneo Obrero en el barrio del Llano, llegando a obtener en 1929  la escuela municipal de Villar (Cenero).[2]

A este proyecto se va a similar  Eleuterio Quintanilla, primero como profesor  y más tarde como director, llegando a tal grado de identificación con el proyecto  que a veces en la historiografía no se habla de la Escuela Neutra, sino de la “Escuela de Quintanilla”.

Eleuterio Quintanilla: El libertario Quintanilla no sólo reunió sobre sí la condición de pasar de chocolatero a admirado director de la Escuela Neutra, sino que como anarquista forma parte del patrimonio masónico, y ello por varios motivos que van desde el espíritu de la instrucción que le llevan a través del autodidactismo a formarse con tal profundidad que en unos años asume la dirección de una de las experiencias educativas más importantes del pasado siglo, por otra porque él,  junto a otros afiliados a la masonería con claros planteamientos ideológicos y reconocidas militancias partidistas, van a representar la pluralidad ideológica y la tolerancia que había dentro de las logias asturianas.

No deja de sorprender la presencia de los anarquistas en la masonería, cuestión esta que se da fundamentalmente en Cataluña y en Asturias, lugares al menos donde la presencia ácrata es más fuerte, la atracción de los anarquistas por la masonería habría que tratarla desde el punto de vista del carácter anticlerical de la masonería, un factor que fue en un momento dado aglutinante, puesto que la jerarquía católica española muy reaccionaria y tramontana representaba la mayor opresión y dominación de la clase obrera.

Por otra parte, la visón secularizada del mesianismo de ambos colectivos les lleva a trabar lazos en pro de constituirse como una alternativa totalizadora , puesto que de alguna forma beben de las mismas fuentes, la intelectualidad anarquista bebe del optimismo filosófico de los ilustrados, que prepara al hombre, y la masonería es heredera directa de la Ilustración, que entre otras cuestiones pretende transformar la sociedad.
Esto fue en esencia lo que arrojó en manos de la masonería a los más importantes pensadores anarquistas, que generaron dentro de la orden cierta tensión por su (a veces) radicalismo, pero también es cierto que las tensiones por la doble pertenencia no se dio tanto en los talleres masónicos como en las propias filas anarquistas,  y cuya aportación ha sido realmente interesante.

Eleuterio nació en 1886 en Gijón, siendo atraído desde muy joven por las ideas libertarias, en las cuales se fue reafirmando por la amistad que mantuvo con Ricardo Mella. Fue un colaborador periodístico infatigable y sus artículos pueden verse en la prensa libertaria del momento: “Solidaridad Obrera”, “EL Libertario y funda con Mella “Acción Libertaria”. Eleuterio Quintanilla propugnó dentro de la organización libertaria la alianza con la UGT, que también defendía desde las posiciones socialistas el hermano masón y compañero de taller en la Jovellanos, Teodomiro Menéndez, ambos salieron derrotados frente a sus organizaciones ante la petición de tal alianza. También responde en parte, a posicionamientos masónicos, la negativa de Quintanilla en el Congreso de 1919 a entrar en la III Internacional, puesto que entrar en ella irremediablemente conllevaría la expulsión de los militantes anarquistas dentro de la masonería.

Eleuterio se incorpora a la masonería en Agosto de 1917 en la logia Jovellanos nº 337, con el simbólico de “Floreal”, prácticamente Eleuterio no pasará del grado de Aprendiz (1º), pues que como él mismo dice en un informe para la Comisión Depuradora de Organismos Civiles de Asturias, “sus ocupaciones políticas y profesionales y su mala salud, hacen que esté en la situación de durmiente”. Aunque sus intenciones eran las de pasar al mundo del trabajo activo en logia: “Ultimamente tenía solicitado la reincorporación al taller, que quedó sin efecto por atenerme a los acuerdos nacionales de Federación Anarquista Ibérica (FAI) sobre la pertenencia a la masonería”

En Enero de 1933 la logia Jovellanos nº 1, comunica mediante escrito a Eleuterio “que dadas sus faltas y la deuda con el tesoro habéis causado baja sin plancha de quite”.

A Eleuterio durante la Guerra Civil se le confió la custodia del tesoro artístico de Asturias y Santander, para su traslado a Francia[3]. Salió definitivamente de España en 1939 al frente de una colonia infantil, puesto que, presidía el Congreso Nacional de la Infancia Evacuada. Y además dirigía el Orfanato Minero.Murió en Burdeos en 1966.

Volviendo a la citada junta que presidía los destinos de la Escuela, encontramos en ella buena parte de la plana mayor de la masonería gijonesa. En Septiembre de 1919 están como Presidente Mariano Merediz Díaz Parreño, de simbólico “Giner”; Secretario: Pío de Lera de simbólico “Quiroga”; Contador: Marcelino Aguirre de simbólico “Marx”; y como vocal Gaspar Citolé (dentista) simbólico “Marne”; todos ellos vinculados a la logia Jovellanos en uno u otro momento (para ver las fechas exactas y el tiempo de estancia consultar las tablas anexas al final del documento). En 1921 ocupan la Junta Directiva como Presidente Desiderio Martín “Duero”; Secretario: Jesús Fernández simbólico “Veriña”; Contador Manuel Acebal “Euclides”, todos ellos en las logias Jovellanos y alguno en la Riego, y el único que militaba en otra logia concretamente en la ovetense Argüelles  era el   vocal Luis de Santos.

De los datos documentales que se han salvado sobre la “Escuela sin Dios”, como la denominaban los sectores católicos, extraemos que se impartían clases todo el año sin interrupción vacacional alguna, que la media de matriculación estaba situada en torno a los 70 alumnos año, que los índice de participación más alta se registran en torno al año 1923 y 1924 con 94 alumnos, decayendo a partir del 1928 que registra tan sólo 47 alumnos y en Enero de 1931, (punto en el cual concluyen los registros), tan solo hay matriculados 41.

La escuela como todo proyecto necesitaba fondos, y en parte estos provenían de los socios protectores, otra de la propia logia que le pasaba a la institución una asignación mensual que a su vez provenía de la capitación (aportación que debe todo masón a su logia o proyectos afines),y que en este caso aportaban los distintos masones de las logias asturianas en pro del proyecto que apadrinaban. Para sufragar los cuantiosos gastos del proyecto se contaba con la colaboración de las instituciones obreras: metalúrgicos, vidrieros...etc, (con las que tenía muy buena mano Eleuterio Quintanilla) y que soportaban una buena parte del  sostenimiento de la Escuela, de la cual se beneficiaban ampliamente, todas estas aportaciones eran complementadas con subvenciones por parte del propio Ayuntamiento, (que a su vez  eran apoyadas por los distintos concejales reformistas y masones que había dentro del Consistorio, cuestión que  se rompe en la época de la Dictadura). Hay que tener en cuenta que la aportación del alumnado era muy escasa, puesto que en 1922 tan solo  se pagaba unas 5 pesetas por alumno y mes, llegando en 1933 a las 10 pesetas.

La Escuela finalmente contará con local propio gracias a que la Sociedad Amigos de la Enseñanza y la logia Jovellanos que se hacen con un solar, abordando la construcción de un edificio que será sede de los distintos talleres masónicos y de la GLRN así como de la Escuela Neutra, con absoluta independencia una entidad de la otra, como así se recoge en las actas de la Sociedad que rige los destinos del proyecto socieducativo. Dicho solar estaba ubicado en la calle la Playa nº 5-7, llamada también Vázquez Mella.[4]


[1] Discurso de Rosario Acuña leído en la inauguración de la Escuela Neutra Graduada el 29 de septiembre de 1911. Biblioteca del Padre Patac.
[2] Suárez, Constantino.: “Escritores y Artistas Asturianos”. Tomo IV. IDEA. Oviedo 1955.

[3] Referenciado por Miguel Angel González Muñiz.
[4] En dicho solar se terminó construyendo la sede de los talleres dependientes de la GLRN, que finalmente fueron incautados al final de la Guerra Civil por los servicios de Recuperación y Tribunales de Represión de la masonería, y sacados a subasta años más tarde. 

Víctor Guerra. Miembro del Centro de Estudios Históricos de la Masonería Española (CEHME) y Director de la Academia Internacional Vº Orden del Rito Moderno (UMURM)
NOTA: Este trabajo es propiedad del autor, y por tanto su uso, reproducción, y explotación debe contar con el permiso del autor.
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