18 diciembre 2016

Pintores, litógrafos y fotógrafos masones en Gijón (Asturias) Siglo XIX

Hermanos y masones: Jesús  y Marceliano Cuesta,  en una foto cedida por la saga familiar

Lo cierto es que tenía muy abandonado este blog en cuento a los trabajos historiográficos sobre la masonería asturiana, por lo cual aporto en esta ocasión mediante la entrega parcial del capitulo de mi libro, aún sin publicar, sobre  la MASONERÏA EN GIJON siglo XIX y XX, 

En este caso, el capítulo está dedicado a los fotógrafos, pintores y litógrafos, que poblaron las logias asturianas, teniendo algunos de ellos cierto renombre en sus distintas profesiones.

Iré entregando cada mes aproximadamente algunas partes de este libro que guarda el sueño del olvido y que algún día habrá que publicar, y recobrando en parte el trabajo inicial como historiador de la masonería asturiana, que fue mi primera ocupación.

Víctor Guerra

Pintores, litógrafos y fotógrafos masones en Asturias Siglo XIX.

La presencia de artistas u hombres ligados a las artes liberales en el seno de las logias no parece haber sido un fenómeno muy frecuente en la masonería, y si embargo, en ese sentido los talleres masónicos gijoneses presentan unos rasgos interesantes, ya que en su seno encontramos una cantidad tal de fotógrafos, no solo entre el común de los hermanos francmasones, sino en los cargos directivos de las logias que nos hace reflexionar sobre el objeto de esa continuada presencia . 

Para alguien que haya observado la simbólica indumentaria de los francmasones, la composición ritualística, el atrezzo de los templos, pudiera pensarse que es un mundo ideal para reflejar a través del negativo y, sin embargo son escasas las escenas que se han podido ver impresionadas en los trabajos de los profesionales de la fotografía que pulularon por la ciudad, incluso pudiera llegarse a pensar que dichos archivos quedaron más bien en la intimidad de los laboratorios personales de dichos fotógrafos francmasones, pero la investigación y la recepción de nuevos aportes documentales nos están dando razón a esta plausible teoría.

¿Fue fruto de esta escasa aportación fílmica, la ley de represión de 1940, que contribuyó a desaparecer por completo los posibles archivos, o tal esterilidad se debe a otras causas?

Es muy posible que esa falta de documentos gráficos se haya debido a varios factores: 1º/ Que el juramento que cada masón realiza a la hora de su iniciación le impide revelar detalles de las ceremonias, de los atrezzos ritualísticos etc., lo que explicaría dicha ausencia. 

2º/ Que la primordial discreción que las logias y los masones observaban, impedían cualquier atisbo o resquicio para poder dar publicidad, o descubrir diversos entresijos del cerrado mundo de la masonería al público en general. De ahí, que solo tengamos fotos individuales o de grupos con el atuendo masónico pero no de los interiores de las logias o fotografías personales dentro de los ámbitos internos de los talleres.

El mundo cerrado de la masonería, ese atrezzo y dramatización ritualística que vemos en diversos grabados debió ser toda una tentación para profesionales de la fotografía como: Julio Peinado, Bastide, o el propio Farias, y extraña pues, que no hayan dejado constancia de ese entresijado mundo decorativo que tanto morbo despertó entre los detractores de la masonería.

Detractores que no se «cortaron ni un pelo» que dirían los mas castizos, para presentar a la Institución masónica con carteles o grabados que la reflejaban como vengativos cortadores de cabeza a través de satánicos ritos. 

Nada de todo ello movió a los fotógrafos masones, como para atreverse a plasmar la inocencia existente en las prácticas masónicas. Lo máxime que llegaron a realizar, al menos que se sepa, son los daguerrotipos de insignes masones armados de banda y mandil, o con algunas de las herramientas que les distinguía como grandes dignidades de la Orden, tal y como hizo Ricardo del Río. 

Por otro lado los fotógrafos masones constituyeron a su vez una vanguardia profesional que como bien expresa Francisco Crabifosse «harían suyo en una formulación propia, cuyos matices contribuirían a su definición fotográfica en el contexto asturiano» .

La ciudad rica en matices paisajísticos, industriales y sociales atrae a una buena caterva de artistas, y profesionales ligados a la fotografía, o la litografía, algunos de los cuales pululan por los mismos centros fabriles como La Industria, o La Asturiana que fueron algunos de sus primeros destinos. Luego le sucedieron las aulas de la Escuela de Artes y Oficios, el Instituto Jovellanos o el propio Ateneo-Casino Jovellanos, que van a constituirse en los lugares de impartición de sus conocimientos y también de sus avanzadas técnicas.

Algunos ya eran masones de viejo cuño, otros se vincularán tras su establecimiento en el cerrado círculo empresarial que domina la vida social de la ciudad. Sus peripecias curriculares serán diversas y variadas, como así nos lo dejarán ver cada uno de ellos en su quehacer profesional y masónico.

Las primeras noticias que tenemos de miembros de la masonería del siglo XIX, dedicados a las artes liberales son varias: la de un miembro originario de Bélgica, este país junto con Francia, va a tener un acento especial entre los masones asturianos, pues el primer taller masónico que se va establecer en la ciudad estará vinculado con el Gran Oriente de Francia y, muchos de sus componentes, de la llamada primera ornada, son súbditos belgas y, de la república francesa, para quienes el triple emblema de Libertad, Igualdad y Fraternidad, que va a presidir los frontispicios de las logias, los balaustres y planchas de los masones con la abreviatura de L:.I:.F:.,[1], tendrá un doble sentido.

Ese súbdito belga ligado a las artes liberales va a ser Pierre Louis Guilhou, hermano del gran industrial Numa Gilhou que puso en Asturias a funcionar todo un emporio industrial como fue la Fábrica Mieres, frente a la cual hoy se encuentra el llamado Cementerio de los Franceses, uno de los enterramientos funerarios fuera de los lugares diseñados para ello, y en el cual está enterrado el magnate belga[2].

A Pierre Louis, de profesión pintor retratista, lo tenemos localizado en la primera logia que se instala de Gijón bajo los auspicios del Gran Oriente de Francia Los Amigos de la Naturaleza y Humanidad, que tendrá solo cuatro años de vida, pues pronto las garras de la monarquía isabelina haciendo patente la máxima de que la masonería iba en contra de los fundamentos de la Corona y el Altar, arremete con una orden fechada el 1 de mayo de 1853 disponiendo la persecución de las sociedades secretas.

Una desgraciada carta del Venerable de la logia gijonesa Joaquín Cabrera encontrada durante el registro de la logia de Gracia, (Barcelona) trajo para el taller gijonés fatales consecuencias produciendo el desbaratamiento de la logia y el encarcelamiento de algunos de sus dignatarios. Es precisamente en esa época y en las circunstancias que se dieron entre 1851 y 1853 cuando encontramos dentro de la logia a tan ilustre pintor retratista, que en marzo de 1853 va a ser elegido como Diputado ante el Gran Oriente de Francia, nombramiento que rehúsa puesto que tiene pensado partir como así lo expresa en carta ante el Gran Secretario del Oriente de Francia:

«Hagan el favor pues, muy queridos hermanos de no dar ningún curso a esta demanda. La logia había pensado sin duda que me instalaba para siempre en este oriente. Voy a escribir inmediatamente a la logia para testimoniar todos mis pesares por no poder por mi próxima partida cumplir el mandato que habían querido confiarme».

La estancia de Pierre Louis Guilhou, en la región viene determinada por la floreciente industria del vidrio que necesitada de profesionales, contrató a diversos artistas entre ellos a Guilhou, que reunía la doble condición de pintor y de daguerrotipista (dado que en ese periodo se denominaba retratista principalmente a aquéllos que utilizaban la técnica fotográfica para realizar retratos). Su estancia fue excesivamente larga, dada la escasa demanda existente, por lo que Guilhou debió estar vinculado al colectivo de artistas reunidos en torno a la fábrica de vidrio La Industria.[3]

Entre esa florida y exquisita mano de obra traída de la mano de Luís Truhán, estaban también prestigiosos doradores y grabadores de probada filiación masónica: Francisco Bronner, Milius Schmidt o un tardío Ulpiano Alonso.[4]

Otro fotógrafo de origen alsaciano, muy asentado en los bancos masónicos gijoneses es Louis Rapp, que aunque ejerce como fotógrafo local en Avilés, es un activo miembro de dos formaciones masónicas que se darán en la villa gijonesa, en la cuales se registra una primera estancia en la primigenia logia Los Amigos de la Naturaleza y Humanidad (1850-1854) donde ejerce de Orador en 1852 y, Tesorero en 1853, coincidiendo en el tiempo con Guilhou.

En este período su signación profesional en el cuadro lógico de la logia es la de obrero del vidrio. Rapp no va a estar presente en la segunda formación masónica que se va a dar en la ciudad, pero en cambio sí va a participar en la siguiente formación en la logia Amigos de la Naturaleza y de la Humanidad (1879-1886), donde le encontramos como industrial.

Quien nos aporta la noticia de su instalación como fotógrafo en este caso en Avilés, es una vez más, Francisco Cabrifosse que nos indica en su obra Historia de la Fotografía en Gijón, que Louis Rapp cederá su estudio a otro fotógrafo miembro de la hermandad masónica. 

En esta logia que se circunscribe entre 1879-1886, hay otro litógrafo, que trabaja en una de las incipientes fábricas que se dan en Gijón, en concreto en La Asturiana, fabrica impulsada por Mariano Suárez Pola y que comenzará trayendo hasta sus instalaciones a diversos artistas litógrafos ingleses, entre ellos a Guillermo Goodwin, que trabajará en las dos últimas logias: Amigos de la Naturaleza y de la Humanidad y, Amigos de la Humanidad.

En el primero de los talleres se iniciará un 14 de abril de la mano del venerable Apolinar Menéndez Acebal, en cuya ceremonia adoptará el simbólico de Milton. También participará en el taller más combativo de esta última década que trabaja bajo el título distintivo y acortado, de Amigos de la Humanidad, donde ejercerá en 1889 la función de 2º Vigilante, siendo a su vez uno de los firmantes del escrito que una gran parte de la comunidad extranjera y local, mucha de ella de militancia francmasona, haga llegar al alcalde Alejandro Alvargónzalez, de manos de vicecónsul británico Felipe Wals, para una posible ampliación y adecentamiento del Cementerio Civil del Sucu.

En 1886 tenemos localizado a otro fotógrafo asentado en Gijón y, que estuvo en activo hasta 1889, es José Bastide.[5] El estudioso de la fotografía F. Crabifosse, le adjudica un posible origen francés y, lo vincula a la colonia extranjera relacionada con la fábrica de vidrios, La Industria. Bastide como fotógrafo se establece en Gijón con un primer estudio hacia 1872, que ubica en la calle Álvarez Garaya, para trasladarse un par de años más tarde a una buhardilla de la calle Corrida nº 37, que hacía esquina con la calle Munuza,.[6] Un estudio fotográfico que será con mucho, el estudio de mayor tradición de la ciudad al ser ocupado por varios fotógrafos, alguno de ellos miembros de la masonería.

El trabajo de adaptación de la buhardilla para su futura expansión como estudio fotográfico es todo un documento acerca de las ideas que manejaba Bastide, que eran de una cierta envergadura, pues dicho establecimiento servirá de morada para otros profesionales hasta que las reformas urbanas que sufre Gijón entre la Dictadura de Primo de Rivera y el período republicano harán desaparecer el preciado edificio.[7]

La vinculación de este precursor de la fotografía con la masonería va a estar relacionada con la logia Amigos de la Naturaleza y de la Humanidad (1879-1888), en cuyo taller aparece con el simbólico de Demócrito.

Bastide pertenece a una logia de la cual solo existen los cuadros lógicos de 1879 y, 1880. Luego hay un vacío documental de seis años en los que se carece de cualquier noticia de las actividades o cuales fueron sus miembros , tal carestía termina al encontrar un pequeño filón de cartas firmadas por José Bastide como Venerable, y que están escritas entre 1887-1888. En ellas deja traslucir sus preocupaciones acerca de que Oriente pudiera auspiciar el taller que lidera, pues si bien el taller dependía del Gran Oriente de España (GOE), el deseo era irse con el Oriente que lideraba el Vizconde de Ros, el Gran Oriente Nacional de España (GONE).

También sus cartas dejan traslucir la persecución que sufrían los más combativos miembros de la masonería, que debido a dicha militancia eran expatriados profesionalmente a otros destinos, como deja entrever la carta que dirige Bastide como Venerable al Vizconde de Ros para que éste influyera en el Cuerpo de Telégrafos, para que un hermano del taller pudiera regresar desde Pravia (destino al que había sido expatriado por un superior de ideas carlistas) a Gijón y poder así incorporarse a las labores masónicas y a sus otras ocupaciones que le ayudaban a complementar su escaso sueldo de funcionario de telégrafos .

Profesionalmente Bastide era un aventajado fotógrafo que desde su inicial especialidad de «carte de visite» va a participar de una forma activa en las labores de divulgación de la profesión como medio de comunicación, para lo cual tomando como base el Ateneo-Casino Obrero imparte diversas conferencias de tipo científico, las cuales va a ilustrar con diapositivas, como así lo recoge la prensa local del momento.[8] Bastide va a tener además, una fuerte repercusión profesional, pues de su estancia y trabajos en la ciudad se recogen muchas noticias en la prensa local y regional.

Otro profesional de la fotografía que pasó por el estudio de la calle Corrida 37, fue Antonio Quiroga.[9] Victoria Hidalgo en su libro sobre la masonería asturiana del siglo XIX, le cita como miembro de la logia Amigos de la Humanidad, al que sitúa en la logia entre 1893-1894, con el simbólico Moherlesson. Sin embargo la presencia de este fotógrafo en la masonería hay que retrotraerla hasta la logia Amigos de la Naturaleza y Humanidad, bajo los auspicios del GONE, como así lo afirman Nicanor Alonso como ex -Venerable, Luciano Coste como ex 1º Vigilante, el ex secretario Julio Peinado y el Maestro de Ceremonias Ricardo del Río, en un documento que expiden el 21 de febrero de 1905 y en el cual también indican que su compañero y hermano masón pasó por sus méritos del grado Rosacruz (18º) al grado 30º de Gran Elegido Caballero Kadosh.

En este documento hay una curiosidad, y no está tanto, el que Quiroga, se iniciara en una u otra logia o tuviera uno u otro grado, sino en la fecha de emisión de la carta: 1905. Esto significa que la masonería asturiana no concluye abruptamente a partir de 1898, sino que de algún modo irá perviviendo a través, fundamentalmente, de la logia Amigos de la Humanidad, que en esa época parece ser la única que tenía alguna actividad, al menos administrativa al firmar tal balaustre.

Y no deja se ser curioso que extiendan una documentación administrativa con sus respectivos sellos y cuños, cuyo hecho concluye con otro argumento y es, que la finiquitación de la masonería del siglo XIX que daba Victoria Hidalgo, no es tal, puesto que fuera de esos plazos que se marcaron en su día por dicha profesora, tenemos a otros miembros de la masonería asturiana pululando por diversos acontecimientos en representación de sus respectivas logias, como pudiera ser el caso de César Álvarez Cascos en representación de su logia, en el Congreso de Librepensamiento de 1902, cuyo taller se da por finiquitado mucho antes.

Es cierto que los vacíos documentales de las logias asturianas permiten muy pocas disquisiciones sobre los periplos curriculares de sus miembros, bien por ausencia de la documentación, bien porque los datos consignados son tan escasos que permiten pocas más averiguaciones, de ahí que la siguiente noticia que tenemos de Quiroga es el hecho de tenerlo ahora asentado en los valles de Madrid en el seno de la logia Progreso nº 88 con el grado 30, habiendo sido elegido para desarrollar el grado de 2º Experto en el período de 1905 al 1909.,noticia que se comunica mediante el Boletín del GOE en agosto de 1905. 

Sin embargo, en noviembre de ese mismo año se le concede la plancha de quite. No deja de resultar paradójica la querencia de los francmasones por la logia Progreso de Madrid, pues estamos viendo que varios son los que se incardinan desde los talleres asturianos hasta ella y en otras ocasiones son otros los que dan el salto desde dicha logia a las tierras asturianas: así tenemos a Segy Martí, a Medina Farias y, ahora a Quiroga.

La irrupción de Antonio Quiroga en el mundo de la fotografía, rompe con los moldes clásicos, pues su Sociedad Electro-Fotográfica desde su concepción de fotógrafo ambulante, va a ir estableciendo toda una red de estudios por toda la península dependientes de una casa central que él mismo administraba. Siguiendo tal pauta abrió estudios en Málaga, Zamora, Salamanca, Bilbao, Lérida y aunque Crabiffosse le da como ausente de Gijón entre el año 1893 y 1894, lo cierto es que en ese curso masónico es nombrado para el desarrollo del importante cargo de Orador de la logia, que es imprescindible para el funcionamiento de la misma y no parece por las actas del taller que las ausencias sean notables.

Al estar el activo Quiroga en posesión de los altos grados masónicos, era lógico que tenían que abrirle muchas puertas en ese intento de expansión comercial, lo que es fácil de imaginar dada las relaciones de fraternidad y ayuda que se establecen entre masones, y está claro que tanto Quiroga como sus hermanos de sociabilidad podían prestarse valientes servicios, tal vez sea la explicación cabal de porqué encontramos al frente de su estudio de Oviedo al futuro francmasón Julio Pintado.

¿Tendría algo que ver en esa labor publicista y de favor el que ofreciera en Gijón en 1892 por 20 céntimos un retrato de Práxedes Mateo Sagasta, a la par reconocido hermano francmasón y Gran Maestre del Gran Oriente de España?

Contemporáneo a estos dos fotógrafos tenemos también a otro conocido profesional local, aunque aquí le traiga con la simplificación de nombres y apellidos que el tomó para firmar sus obras: Marceliano Cuesta. Sus apellidos eran García Menéndez Cuesta y García, y que a decir de Crabiffosse que le dio como nacido en Gijón, cuando es probable que fuese originario de Muñás de Arriba perteneciente a la parroquia de S. Pedro de Carcedo en el concejo de Valdés de donde era proveniente su familia. Será a través de los contactos que tuvo con distintos fotógrafos, concretamente con Carlos Mieg como se inicie en la fotografía hacia 1866. 

Abre su estudio en 1867 en la céntrica calle de Los Moros, lo cual le supone un fuerte desembolso, para lo que procede a hipotecar varios inmuebles que tenía en su tierra natal, auque las dificultades de pago son claras ya que tendrá que posponer los pagos hasta 1869.Realmente le costará salir adelante con dicho emplazamiento lo que le obligará a deambular con la cámara al hombro entre Gijón, Oviedo y Avilés, siendo en esta última villa donde ocupará un estudio cedido por su hermano de banco masónico Louis Rapp, el mismo que reseñábamos anteriormente.

Marceliano Cuesta se inicia en la logia Amigos de la Naturaleza y de la Humanidad (1879-1886), en la cual le encontramos mediante un cuadro lógico de 1886. En dicha logia procede a imponerse en la ceremonia de iniciación, el simbólico de Arquímedes. A pesar de tan expresivo nombre simbólico, Marceliano con su imaginaria palanca no puede levantar a su familia con la fotografía, profesión que abandona para dedicarse a otras labores más fructíferas, de hecho, en ese cuadro de miembros de la logia queda consignada su profesión como industrial. Era socio de una tejera en Cayés (Llanera) y, también entró en el sector de la destilería a través de la Alcoholera de Veriña, donde no solo terminó haciéndose con la propiedad, sino que además sus licores obtuvieron una medalla de oro en la Exposición Universal de Bruselas. 

Este inquieto francmasón activo republicano, cuya faceta política tocaremos más adelante, estuvo implicado así mismo en otras empresas y proyectos como fue la memoria sobre la piscicultura, que fue premiada en la Exposición Regional celebrada en 1899 en Gijón.

Su descendencia, fruto del matrimonio con Ramona González López, fallecida ya centenaria, le reportó siete hijos entre los que destacaron Jesús y Marceliano, por su afición al ciclismo en cuya actividad eran famosos, puesto que aglutinaban a su alrededor el mundo del velocípedo tanto lúdico como deportivo, del cual no solo conocían todos sus secretos, sino que además eran muy diestros en su manejo. Una foto de Marceliano (hijo) vestido de ciclista la podemos contemplar en el libro ya citado de Crabiffosse[10].

Ambos hijos fueron a su vez miembros de la masonería, Marceliano (hijo)[11] fue iniciado en febrero de 1924 en la logia Riego con el simbólico Watt y llegará a vestir el mandil de Maestro Masón (3º) en diciembre d e 1928, a causa de lo cual terminará siendo citado en la Causa General 155.

Su hermano Jesús,[12] que había nacido en Veriña (Gijón), el 26 de julio 1879, en su simbólico intentará recuperar sus viejas raíces familiares, para lo cual se autoimpondrá el nombre de Cangas de Tineo en una ceremonia que se celebra el 6 de octubre 1922, en el seno de la logia Jovellanos, donde pedirá la plancha de quite para poder constituir de forma regular la logia Riego, cuestión que se comunica al Gran Consejo del Grado 33, en diciembre de 1923. 

En marzo de 1931, Jesús Cuesta será dado de baja por falta de asistencia y pago. Y al igual que su hermano será citado como masón en la Causa General 155. 

Marceliano siguiendo buena parte de las pautas que se dan en los miembros de la masonería gijonesa va integrarse en el republicanismo federal, formando parte activa del Círculo Republicano Gijonés en cuya organización desempeñó en 1869 el cargo de secretario, formando parte de la candidatura para la Diputación Provincial de Asturias junto con Eladio Carreño y Melquíades Álvarez. Este último con el paso del tiempo formará parte de la masonería gijonesa del siglo XX.



[1] Son los tres principios que componen el lema emancipador y regenerador de la masonería.
[2] Así nos describe, Luís Miguel Piñera, en Los otros Cementerios de Asturias publicado en los suplementos de El Comercio, el pequeño cementerio mierense: «pequeño recinto de 300 metros cuadrados con tres palmeras al que se accede por una monumental escalinata y rodeado por unas cadenas. Todo en un manifiestamente mejorable estado de conservación a la orilla de la carretera. Allí está presidiendo, el mausoleo con la única inscripción de una estrella de cinco puntas la tumba de Numa Guilhou»
[3] ibidem. Página 145
[4] Todos ellos han sido tratados en el capítulo de este mismo libro titulado Pioneros
[5] Expediente de la logia AHN A-737/10-3.
[6] Dato que aporta Crabifosse en su libro de la historia de la fotografía en Gijón, y que se confirma en las cartas de Bastide al Vizconde de Ros, en una de ellas fechada el 4 de junio de 1888, aparece un sello de José Bastide “fotógrafo” C/ Corrida 37- Gijón.
[7] Proyecto que puede verse en el libro citado de Crabifosse, pag 30-31.
[8] Vesubio y las Ruinas de Pompeya. El Comercio, Gijón, 16/11/188. ; Los animales prehistóricos. El Comercio, Gijón, 27/11/1888.
[9] Expediente personal. AHPA expediente 3 legajo 385.
[10] Ibidem Pág. 134.
[11] AHN Expediente personal 6 Legajo 750.
[12] AHN expediente nº 17. Legajo 407.

Víctor GUERRA.

10 noviembre 2016

X aniversario de la Logia Progreso 1850. DH. Un discurso conmemorativo

Tres folios para diez años
Resultado de imagen de Derecho HUmano en España (DH)

La vida de las logias masónicas asturianas, no ha sido un campo lleno de rosas, ni mucho menos, pero tampoco es una excepcionalidad dentro del ámbito masónico español, que en general, hasta hace bien poco, era un mundo convulso hasta extremos inexplicables tratándose de masones.

No sé lo que es, si el carácter , la pasión, las ambiciones, las envidias, o un totun revolotum  de todo ello, pero el resultado final es que el camino por las logias masónicas españolas, y no menos el de los masones, dicho camino no es, ni ha sido fácil.

Aunque no se puede negar  que en unas logias ha habido más madurez que otras, o los factores han sido distintos, y eso hace que unas logias en 10 ó 15 años presenten una cierta estabilidad en el computo de sus membresías y otras presentes  pues cuenten con una amplia  nómina de Hermanos  fuera, o sea en las orillas del trabajo masónico, y pese a ello unas y otras,  siguen en el empeño de proseguir sus trabajos.

Estas cosas también deberían contar para un finiquito de cumpleaños, ¿Cuánto ha quedado por el camino y porqué?

Ahora que se manejan estadísticas de todo tipo  es bueno trabajar sobre ellas, y ver el tiempo de estancia medio en las logias, la edad de los Maestros, los tiempos en cada escalafón, el grado de abandono en cada grado, las asistencias a tenidas y actos, el numero de trabajos , etc..,esto nos daría, bien trabajado, y desde perspectivas poco interesadas, las pautas de los rumbos sobre los que se ha ido construyendo en la deriva masónica española las logias.

Hoy tenemos un ejemplo que el mismo autor del escrito, en el cual  nos marra que tras 10 años, «es el único fundador que queda dentro de la logia» .

No deja de ser sorprendente  en un período tan corto, y yo añadiría a ese desconocimiento  el poder saber cuántos VM ha tenido dicha logia y cuantos quedan en el seno de esos trabajos logiales, e incluso ir más allá,  cuantos de los que han quedado en las orillas siguen en el seno de los trabajos masónicos, etc. 

Esta es nuestra piedra, que al modo de Sísifo estamos de forma permanente , castigados a los trabajos de elevarla y tras echarse ladera abajo volver a levantarla.

Pese a todo ello, y a muchos más problemas y sinsabores la logia  Progreso 1850, perteneciente a la Federación Española de El Derecho Humano, ha persistido en en que el proyecto logial tenga continuidad , pese a todo y todos, y en ese empeño están, el tiempo dará y quitará razones,

De momento se han cumplido 10 años que no es poco, y nos alegramos por ello y apostamos para que puedan celebrar otros 10 años consolidados en la madurez.

El Derecho Humano, como estructura  necesita para abandonar esa especie de numerus clausus que  marca a la masonería española, porque el DH  por su historia y trayectoria lo merece, al igual que el esfuerzo de sus miembros.

Y no dando más allá la parpayuela les dejo con el discurso que para la historia ha dejado el "unico fundador" que queda en la logia, y que fue leído en la ceremonia del X aniversario de la logia.

Victor Guerra


En la Tenida de conmemoración del X aniversario de nuestro Encendido de Luces el Hermano Pedro-José, el maestro más antiguo de los que fundaron el taller y que sigue en nuestras columnas, leía el siguiente trazado fruto de sus recuerdos y sus sentimientos.

AL PROGRESO DE LA HUMANIDAD
LIBERTAD .·. IGUALDAD .·. FRATERNIDAD .·.

Muy Querido Hermano Gonzalo, Representante del Supremo Consejo, Muy Querido Hermano Manuel, Presidente de la Federación española, Venerables Maestras Laura y Belén, Venerable Maestra en cátedra Paloma y todas vosotras Mis Queridas Hermanas y Mis Queridos Hermanos en vuestros grados y calidades.

Escribir un trazado sobre los diez años que han pasado desde que encendiéramos luces un día como ayer de hace diez años supone realizar un viaje al pasado y rememorar momentos dulces y amargos, y pasar revista a lo que han supuesto estos diez años en la vida de nuestra Logia.

Han pasado diez años y cuantitativamente nos encontramos con un taller muy diferente al que existía el día en que recibimos la Luz del Supremo Consejo, frente a cuatro Maestros y Maestra en primera afiliación, dos compañeras y dos aprendices, hoy en día nuestras columnas acogen a veintiséis Hermanas y Hermanos, doce Maestras y Maestros activos, tres honorarios, cinco Compañeras y Compañeros, cinco Aprendizas y Aprendices, la verdadera sabia de toda logia, y hasta nueve profanos se encuentran a las puertas de nuestra cantera en diferentes situaciones administrativas.

Ciertamente la situación no es comparable y ello a pesar de las bajas que se han ido produciendo por el camino y a alguna de las cuales me vais a permitir que dedique un emocionado y fraternal recuerdo, Orlando en el O.·.E.·., Manolo Gallinal, sentado hoy en nuestras columnas, Carmen que emprendió un nuevo camino tras haber dejado su impronta como Venerable Maestra en momentos muy duros para el taller, Tronco perdido para nuestro taller aunque hoy trabaje en canteras amigas y no muy alejadas, Taliesín seguramente trabajando en algún remoto lugar, Hugo excelente Compañero.

Aunque la cantidad es importante no es comparable a la calidad y he de decir que la calidad de quienes ocupan las columnas de nuestro taller nada tiene que envidiar a la de aquellos que por ellas pasaron. Parece pues, mis Queridas Hermanas y Queridos Hermanos que el futuro de nuestra Logia se encuentra asegurado y hasta me atrevería a decir que en el medio plazo hasta podría desgajar una rama que diese luz en otro Oriente no excesivamente lejano. Demos tiempo al tiempo, laboremos y confiemos.

Comenzaba este trazado diciendo que estos folios obligan a realizar un viaje al pasado, volver a beber la copa amarga de recuerdos dolorosos y disfrutar del dulce sabor de los momentos en los que el egregor se hizo presente. También rememorar algunos de los encuentros que terminaron con todos vosotros y bastantes más sentados por más o menos tiempo en esas columnas.

Resulta amargo leer la Carta Patente y constatar que ya soy el único que continúa siendo miembro del taller diez años después, resulta amargo ver que de los que firmaron aquella carta sólo dos continuamos en la Orden, quien os habla y el Muy Querido Hermano Gonzalo, que me perdonará por apearle en este recuerdo el tratamiento. En algún caso esa amargura es profundamente dolorosa.

Frente a la amargura que dejan algunas ausencias he de apuntar la felicidad nacida del roce fraterno, engrandecida por el afecto y la amistad; la recuperación de alguna buena sintonía perdida en los años de hierro y el ver crecer una obra a la que he dedicado una buena parte de mis afanes en estos diez años. Por cierto, parece que va llegando el momento de comenzar a practicar un cierto y sano desapego para que otras y otros se hagan cargo de esta obra común y yo pueda dedicarme a disfrutar de los mejores momentos del pasado y de los que sin duda están por venir.

Quisiera distender un poco el discurso y rememorar para todas y todos uno de los momentos que tengo grabados en mi memoria. Se trata del día en que conocí al Hermano Ángel.

Por aquellas fechas solía citar a las profanas y profanos en el mesón cercano a mi domicilio y con facilidad de aparcamiento. No era un lugar especialmente concurrido entre semana lo que facilitaba los contactos al no precisar de métodos de reconocimiento sofisticados tales como una rosa entre los dientes, el Pravda bajo el brazo derecho o llevar en la mano cualquier ejemplar de novela extravagante. 

Llegaba con una cierta antelación y me sentaba en la mitad de las mesas para cuatro personas de cara a la entrada con el fin de ver a cualquiera que, rondando la hora, apareciese con cara de despiste. Cuando apareció el Hermano Ángel, que ya lucia la misma barba y pelo blancos y la misma sonrisa franca y de buena persona que ahora, me sorprendió el encontrarme con un personaje que a su edad anduviese luciendo un brillante en el lóbulo de su oreja. Está claro que no debemos dejarnos llevar por las apariencias pues el profano de marras acabó siendo, tras ser iniciado, un magnífico Hermano que se entretenía en escribir cada una de las planchas de grado dos veces, la primera como le apetecía y la segunda ajustándose a los deseos del vigilante de turno.

Diez años después el Hermano Ángel se empeña en ir a una extraña ciudad pegada al Mediterráneo por mor de los quereres y por tratar de organizarle la vida a su compañera de tantos años, un Maestro Honorario más al que acogeremos con todo el cariño en cada ocasión que se digne perderse por Oviedo y al que trataremos de visitar ya que ofrece cama y comida en estos menesteres.

Podría relatar el encuentro con la Hermana Carmen, en una cafetería de la zona del Milán, por aquello de no hacerla atravesar Oviedo viniendo de Santander, tras haber leído el más extraño currículum que recuerdo, escrito a mano para mayor escarnio. O el de un matrimonio inglés, aunque ella fuese española, que no tenían ni la más repajolera idea de lo que era la masonería salvo, pareció, que podría ser un buen lugar para trabar amistades y negocios.

Y así, unas y unos tras otras podréis recordar esos encuentros informativos a los que al poco tiempo indefectiblemente seguía la solicitud de ingreso y, salvo algún caso raro, la consecuente iniciación.

Como ya sabéis todas y todos los ágapes de Progreso son famosos en la Federación, así como un par de manteles con aspecto de piel vacuna, adquiridos en el chino de enfrente del taller, y que horrorizaban a nuestra querida Venerable Maestra, incapaz de entender que no eran otra cosa que una libérrima interpretación del ajedrezado del suelo del taller. Ya no existen, han sido sustituidos por algo más chic, una alegoría de París. El Supremo Consejo siempre presente.

Bromas aparte y volviendo al camino serio habrá que contar como entendimos desde el primer momento que no éramos una Logia perdida en un lugar del norte, cordillera por medio, si no una parte, importante, de algo a lo que nos habíamos unido libremente al firmar nuestra promesa de acatamiento de la Constitución Internacional y los RRGG de la Federación. Pero es momento de decir que ese compromiso se basa en la libertad que la propia Constitución internacional concede a las Logias para organizarse libremente dentro del marco jurídico que se encuadra tanto en una como en otros.

Esta Logia ha sido siempre leal para con la Federación, ha contribuido al trabajo común incluso por encima de sus posibilidades, en siete de estos diez años ha habido un miembro de este taller sentado en el Consejo Federal, y tenemos la sensación de que no siempre ha recibido el debido reconocimiento y respeto. En cualquier caso seguiremos trabajando para que la Orden sea más fuerte en España y para que los ideales plasmados en la Constitución Internacional no se queden en unas simples frases vacías de contenido.

En estos diez años hemos procurado hacer realidad el mandato de continuar fuera la obra comenzada en el Templo y llevar la luz del conocimiento, de la libertad, la igualdad y la fraternidad, la de la masonería en suma, a la sociedad en la que nos movemos. Parece que algo hemos conseguido.

En este tiempo hemos puesto en marcha proyectos pioneros como los Premios Progreso, idea del Hermano Iván, que hoy ven la luz por octava vez consecutiva, pudiendo afirmar que se trata de algo ya consolidado en la sociedad asturiana. Aquí nació la idea del Seminario de Maestros y aquí se celebró el primero de ellos y seguramente el de trabajo más intenso. Hemos sido los primeros en asomarnos a las redes sociales; hemos dado testimonio público de manera continuada de que la masonería se encuentra muy alejada de lo que cuentan algunos panfletos totalitarios, involucrándonos como taller en el apoyo moral o efectivo de manifestaciones sociales como la defensa de la enseñanza pública, las mareas o alguna de las campañas de Asturias Laica.

Mis queridas Hermanas y Hermanos, ya termino, pero antes he de dedicar algunas líneas a algo importante. Somos un taller heterogéneo en lo social, en lo político, en lo intelectual, en las creencias o en la ausencia de ellas y a pesar de ello conseguimos día a día, con mas o menos esfuerzo, hacer realidad ese desideratum masónico de “reunir lo disperso”. Somos personas unidas en pos un ideal común, el Progreso de la Humanidad, trabajando en Libertad, Igualdad y Fraternidad; buscando más la sabiduría que el conocimiento y tratando de alcanzar la máxima felicidad que a cada una y uno le sea posible. Deseo y espero que estos mismos ideales presidan la vida de este taller los próximos diez años.

He dicho por lo que me toca en base a mis recuerdos y hemos dicho en lo que al espíritu de este taller toca.

Oriente de Oviedo, el 29 de octubre de 2016, X aniversario del Encendido de Luces de esta Respetable Logia

Pedro- Jose Vila (DH)

16 octubre 2016

X ANIVERSARIO DE LA LOGIA PROGRESO 1850 DH (Oviedo)

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Como viene siendo habitual en las logias españolas, estas celebran los aniversarios, como si fueran cumpleaños, y cada una lo hace a su manera, unas publicando  trabajos de reflexión o  historiográficos de sus miembros, o realizando trabajos de profundización  en el estudio de la masonería como un fenómeno social como lo ha hecho recientemente la logia Renacimiento nº 64 de la Gran Logia Simbólica Española , y otras como es el caso de la Logia Progreso 1850, del DERECHO HUMANO  (DH)  con un enfoque más externalizado y mediático.  


El calendario de actividades  se centra en  dos días  una recepción para los masones asistentes  con su respectiva cena

12 h  TENIDA Solemne en 1º Grado, cerrada a profanos

14,30 Agape  fraterno abierto a todas las personas que deseen asistir

Y un cierre entre 19:00 y 21:00 consistentes en dos actos:

Conferencia  de la Profesora Almudena Hernando (UCM) sobre "La fantasía de la individualidad".

(Almudena Hernando Gonzalo es profesora titular en el Departamento de Prehistoria de la Universidad Complutense de Madrid. Dedica su investigación a la etnoarqueología y al estudio de los mecanismos de construcción de la identidad. Ha realizado proyectos de campo con los Qeqchí’ de Guatemala y los Awá-Guajá de Brasil, con el objetivo principal de entender la forma en que las sociedades orales entienden el mundo en el que viven. Esta información se ha completado con diversas estancias de investigación en las universidades de UCLA (Los Ángeles, California), Berkeley (San Francisco, California), Chicago (Illinois) y Harvard.Massachusetts).
Pertenece al Instituto de Investigaciones Feministas de la Universidad Complutense y a AGE. Archaeology and Gender en Europe, por su particular interés en el estudio de la identidad de las mujeres a lo largo de la historia.)

Dicha  disertación se celebrará en  Auditorio Palacio de Congresos Príncipe Felipe de Oviedo

PREMIOS PROGRESO

En ese mismo escenario  se hará la entrega de los VIII Premios Progreso a Rastru y a Ana Vanessa Gutiérrez
 


15 junio 2016

Logia EL TRABAJO, la masonería obrera en Trubia. Siglo XIX (4ª parte y final)

vguerra
Vengo exponiendo desde hace semanas la  ponencia presentada en  Septiembre del 2015  en el macro del Simposio Internacional de Historia de la Masonería Española; La Masonería Hispano-Lusa y Americana. De los Absolutismos a las Democracias 1815-2015, y titulada  LAS «LOGIAS OBRERAS» EN ASTURIAS. LA LOGIA EL TRABAJO DE TRUBIA 1872-1892



Entrego pues esta ultima parte de la ponencia que desarrollé para dicho Simposio, cerrando así esta exposición.

LOS ALTOS GRADOS  REAA  EN EL SENO DE LA LOGIA EL TRABAJO
Con respecto a los Altos Grados, en los cuales trabaja la logia dentro del Rito Escocés Antiguo y Aceptado (REAA), hay conocimiento de que en 1890 a cuatro de ellos se les propone para la exaltación al grado de Soberanos Príncipe Rosacruz (18º), siendo tales francmasones poseedores de los siguientes grados: Guzmán (5º), Galileo (3º), Mozart (3º); y al grado 16º de Elegido Perfecto y Sublime Masón: Manzzini (3º ) todos ellos llevaban 17 años en la Orden, y 14 años en sus respectivos grados o sea que eran al menos candidatos a estar en el núcleo de iniciadores de la logia. 

  Y la pregunta que surge con respecto a su larga permanencia en los Algos Grados ¿Acaso no hubo trabajos capitulares hasta entonces? O por el contrario ¿Se contentaban con su peculiar situación de estar durante tantos años sin apenas variación curricular?

En esa misma relación de proposiciones para la exaltación a otros Altos Grados, también se propone a su vez al grado 9º (REAA) de Elegido de los Nueve a los hermanos: Gambetta (7º). Zaragoza (5º), Cabrinetty (4º), Pelayo (3º), Roque Barcia (3º), con otros tantos años en la orden y en el grado, y siguiendo con esa lista de propuestas se continúa con la proposición al grado 4º del REAA de Maestros Secreto a los francmasones Pierrad (3º), Cervantes (3º), Ruiz Zorrilla (3º), Campomanes (3º), y Néstor Hugo (3º).

Haciendo un repaso sobre los tema sociológicos de la masonería asturiana la historiadora Victoria Hidalgo, clasificaba cuatro grandes grupos, en sus Conclusiones Generales, sobre la membresía masónica asturiana del Siglo XIX, un primer grupo compuesto por empleados, un segundo grupo compuesto por artesanos, industriales y comerciantes, un tercero en cual coloca a abogados y profesiones laborales y obreros, con apariciones muy significativas Gijón y Trubia en las logias ya citadas, y por último había un último estamento el de los propietarios y militares.

Si bien no hay mucho que objetar en cuanto a la cuantificación y clasificación por estamentos sociales y laborales que se realiza, se debe anotar que la logia El Trabajo de Trubia, de sus 55 miembros fichados, tenemos fuera de la órbita de los trabajos en los talleres fabriles de ajustadores, fresadores, torneros, etc, a nueve empleados, un cirujano, cuatro comerciantes, dos propietarios, uno de ellos es José Soler, que en la logia Concordia aparece como comerciante de abastos (tablajero), luego están un industrial y un maestro de música.

Es fácil comprender que tanto los empleados y el Maestro de Música, serían así mismo trabajadores contratados por la fábrica de Trubia, así como el personal administrativo contratado por sus altas cualidades técnicas, como sucede con el médico cirujano, ya que la fábrica contaba con una plantilla médica y farmacológica,

Esta cuestión se entiende bien porque durante un tiempo la fábrica de Trubia fue contratando a aquellos técnicos u obreros especializados que le resultaban interesantes y se encontraban fuera de Trubia, como fue el caso de los moldeadores que fueron especialmente buscados para ocupar plaza en el taller de bustos y moldeados que tuvo mucha repercusión ya que fabricó algunos bustos de notables como Agustín Argüelles, Expoz y Mina. Francisco Castaños. Joaquín de la Pezuela, etc, algunos de ellos tenidos como presuntos masones por el colectivo social astur, en cuya tarea de diseño estuvieron implicados artistas, algunos de ellos tenido como masón, como sucede con Mariano Benlliure.

Para llevar a cabo estos trabajos pues se contrató a técnicos como José Virto o litógrafos como Fedriani, venido este último de Andalucía, por tanto se puede afirmar estudiando los cuadro lógicos que la vinculación con la fábrica de armas de la membresía logial de El Trabajo, es casi que total.

Estos listados de miembros no aportan otro dato interesante como es la conjunción familiar presente en la logia, y presentes a su vez como trabajadores de la fábrica, por ello hubiera sido interesante tener las relaciones completas, si es que las hubo, de todos los miembros de la logia El Trabajo, para poder observar el peso real de la logia en el conglomerado familiar y fabril, pues es evidente que cincuenta y cinco trabajadores representan muy poco entre los casi mil cien obreros con los que contó, por ejemplo el complejo fabril en 1892.

En todo caso los trabajos logiales y su desarrollo, pues se ignora por completo cuestiones como el lugar de reunión, y los días y horas de reunión, puesto que la fábrica funcionó en rotación de turnos y eso conllevaba cierto trastorno en las citas.

Interesaría por ejemplo saber sí el resto de los elementos de la fábrica, cuadros directivos, miliares, administrativos y obreros, eran conocedores de la existencia de un logia masónica en las entrañas del tinglado fabril.

Nos inclinamos a pensar que las relaciones de permisividad o conflicto dependerían de épocas, pues la fábrica pasó por muchos conflictos tanto como empresa y núcleo fabril que daba albergue a una importante masa obrera, creemos que incardinados en los movimientos socialistas de aquellos momentos, no hay que olvidar la militarización a la que en parte estaba sometida la fábrica y sus trabajadores.

Es fácil pensar que todo el complejo fabril estaría en un cierto estadio de permisibilidad incluidos en esta consideración los cuadros técnicos y militares, téngase en cuenta que en Trubia había también una Iglesia evangélica nacida al calor de la presencia de algunos técnicos extranjeros contratados por la empresa y que fueron reclamo para dichas instalaciones, y no por ello generó conflictos, al menos que tengamos constancia. 

  Hay que tener en cuenta que si no hubiera ese grado de tolerancia no se entendería muy bien esa larga presencia de una logia en Trubia, y más si tenemos en cuenta los grados de control como empresa.

Indicar que el contrato de un técnico traído de Bélgica, como a otros muchos se les conminaba a «conducirse como hombre honrado. Se le estipulaban sus honorarios, jornada laboral y la duración del contrato, se obliga a enseñar con celo su oficio a los aprendices españoles para ayudar en su trabajo. Otra de las cláusulas del contrato indicaba que recibían un salario al fin de cada mes, efectuando la retención del décimo que se le entregará integro al terminar su contrato si lo ha había realizado a satisfacción de sus jefes.

Se les daba casa por cuenta de la fábrica, carbón para guisar y calentase y aceite para el alumbrado, teniendo también gratis médico y botica, no obstante si no cumplieses con las obligaciones que se imponían, o si «observase mala conducta o si faltase al respeto que debía a los Jefes y Oficiales de Artillería empleados en el establecimiento podrá ser despedido de la fábrica, y los gastos de regreso y demás serian por su cuenta»[1].

Al estudiar el taller, con los pocos cuadros lógicos existentes, se observa que prácticamente no hay muchas altas y bajas durante tanto tiempo que ha pervivido la logia, en general se mantiene como un taller estable y sin mucho movimiento viendo los pocos cuadros lógicos (1880-82 y 1889) este último año se observa que había tenido un importante aumento de efectivos con la iniciación de diecisiete miembros acecidos entre los meses de Enero y Noviembre de 1889, y una afiliación correspondiente a Luis Soler, como Maestro Masón (3º), que es uno de los miembros que Hidalgo Nieto situaba en la logia Concordia, de Avilés.

Parece que entre los años de 1880 hasta 1889 la logia había estado un tanto estancada, y se ignora cuantos miembros hubo antes y después de esas fechas de forma exacta en tanto que se carece de más datos de miembros.

La pirámide de edad del taller, en líneas generales está sustentado por gente joven, solo un miembro de la logia contaba con 67 años, cuatro de ellos estaban en los 60, y en la horquilla de los 50 y 60 años se movían unos cinco miembros; luego hay unos doce ubicados entre los 40 y 50 años de edad; y otros siete entre los 30 y 40 años, y el mayor número de miembros lo conforman aquellos que se encuentran en el abanico de entre los 20 y 30 años, que llegan a sumar unos diecisiete.

En cuanto al estado civil de los cuarenta y cuatro miembros de 1889, sin los añadidos de este último año, las cuantificaciones arrojan la siguiente relación: cinco viudos, y siete solteros el resto, o sea unos treinta y dos eran casados.

Al ir buscando las genealogías de muchos de los miembros masones de esta peculiar logia, nos hemos encontrado que aun siendo algunos ya nacidos en Trubia, como fruto del primer asentamiento de emigrantes o de desplazados, entre ellos no solo hay lazos de consanguinidad, y por supuesto laborales, como ya sucedía en parte con la logia de 1850 de Gijón, sino que existe un lazo identitario, muchos de ellos, los Zuazua, Miaja, Larrosa, etc provenían de los talleres y fábricas de armamento de la zona vasca; y ante tal dato cabe la pregunta de ¿Hasta qué punto ese seudo-carácter identitario, sirvió para conjuntar un grupo masónico, y con qué intereses...?

A continuación presento el cuadro general de las fechas de iniciaciones y grados obtenidos por los distintos miembros del taller:

Nombre Profano Simbólico Cargo Logia Fecha Iniciación Grado
Alonso, Antonio Cellini 2º Vgte
2º Vgte
1876
1880
19 Abril 1872 18º (1876)
Alvarez, Celedonio Gambetta G. Templo
Orador
1880
1888
26 Enero 1873 5º (1877)
Alvarez, Julio Maldonado Portaestandarte 1889 1º (1889)
Alvarez, Primo Raúl Arq. Decorador 1889 1º (1889)
Alzueta, Juan Manzinni G. Templo
2º Experto
1880
1888
22 Diciembre 1873 4º (1877)
Casillas, Camilo Figueras 1º (1889)
Casillas, Eladio Villacampa Dtor. Banquetes 1889 1º (1889)
Casillas, Saturnino Pelayo Tesorero 1888
1889
27 Diciembre1873 2º (1877)
Diaz, Basilio G. Bruno 1º (1889)
Diaz, Fernando Torrijos G. templo Externo 1889 1º (1889)
F. Gubieda, Celestino Amadeo 1º (1889)
Fedriani, Servando Marx Venerable
Venerables Adjunto
1876
1880
19 Abril 1872 18º (1876)
Fernández, Ricardo Julio Limosnero 1880 11 Enero1872 14º (1877)
Fernández Peña, José Covadonga 15 Abril1872 15º ( 1880)
Fuertes, Valentín Riego 1º (1889)
García, José Garibaldi 1º (1889)
Gaztelu , Luis Guillén 30 abril 1873
Gaztelu, Emilio Lincoln Archivero 1888 19 Abril 1873 5º (1877)
Gonzalez, Agapito Prim Preparador 1889 2º (1889)
Gonzalez, Apolinar Zamora 1º (1889)
Gonzalez López, Luis Cristo 1º (1889)
Granda, Guillermo Epaminondas Secretario 1876 3º (1877)
Hevia, Herminio Apolonio 1º (1889)
Iraola. Vicente Roque Barcia Arquitecto Decorador 1888 22 Diciembre 1873 3º (1877)
Larrosa, Ciriaco Arquímedes 2º Vgte 1888 3º (1889)
Lera, Miguel de Sixto Cámara Orador 1876 4 Enero 1872 14º (1877)
Longoria, José Aramis Arquitecto Revisor 1889 1º (1889)
López, Cenón Prim 1º Vgte
Secretario
1876
1880
11 Enero1872 14º (1877)
Lopez, Francisco Sócrates 1º Vgte
1º Vgte
1889
1890
3º (1889)
López, Ramón Castelar Venerable 1880 11Enero 1872 18º (1876)
Miaja, Félix Zaragoza Secretario Adjunto
Secretario Guarda Sellos
1880
1888
30 Abril 1873 4º (1877)
Miaja, Valentín Victor Hugo Arquitecto Revisor
Maestro Ceremonias
1888
1889
3º (1889)
Munuaga, Elías Manzzini Tesorero
1º Experto
1880
1888
18 Enero 1872 9º (1880)
Ortiz, Antonio Mozart Porta Estandartes 1888
Pardo, Salustinao Iris 1º (1889)
Peláez, Cornelio Ruiz Zorrilla 2º Experto 1889 3º (1889)
Reguera, José Favila Orador Adjunto 1880 22 Febrero 1872 9º (1877)
Rodriguez, Jesús Peral 1º (1889)
San Martin , Manuel Guzmán 24 Diciembre1873 3º (1877)
Sánchez , Andrés Marín 22 Mayo1873 4º (1877)
Sánchez, Ramón Pierrad Guarda Templo interno
1º Experto
1888
1889
3º (1889)
Soler, José Campomanes 1º Vgte
1º Vgte
1888-1890 3º (1889)
Soler, Ramón Prim Secretario Guarda Sellos 1889 2º (1889)
Soria, Luis Numancia 2º Diacono 1888 2º (1889)
Suárez, Facundo Juan Glez.Río 1º (1889)
Tamargo; Félix Cortés Tesorero 1880 30 Mayo 1873 4º(1877)
Tarrazo, Manuel Escalante Galileo Maestro Ceremonia
Orador
1888
1889
5 Septiembre 1877 2º (1879)
Vázquez, Antonio Padilla Limosnero Hospitalario 1889 2º (1889)
Vázquez, Facundo Cabrinety Limosnero Hospitalario
2º Vgte
1888
1889
22 Diciembre 1873 3º (1877)
Vázquez, Ramón Jovellanos Guarda Templo 1889 2º (1889)
Vidal Costa, Ramón Mendez Núñez Venerable 1888
1889
3º (1889)
Virto, José Castaños 12 Septiembre 1873 5º (1877)
Zuazua, Ceferino Colón 1º Vgte 1880 19 Marzo1872 18 (1876)
Zuazua, José Cervantes 1º Diacono 1888 3º (1889)
Zuazua, Laureano Guzmán Orador 1880 7 Mayo 1873 4º (1877)


Los Venerables Maestros o adjuntos localizados en dichos cuadros lógicos son en lo que respecta a los años1876-1880-1888 y 1889, el empleado Servando Fedriani (Marx), que era uno de los dibujantes litógrafos de la fábrica de Trubia, cuyas hermanas editaban una serie de postales, como la correspondiente a la Fábrica de Hornos de Trubia, editada como Hermanas Fedriani como razón social.

Luego hay un comerciante: Francisco López (Sócrates) que aparece en 1880 y 1890 como Venerable, y Venerable de Honor, así como el empleado Ramón Vidal Costa (Mendez Nunéz) 1888-1890.

Por los escasos documentos se tiene conocimiento de que la logia trubieca estaba presente en la vida orgánica masónica de la región, asistiendo a determinados actos como el levantamientos de columnas del Capitulo Vigilante de Asturias, o asistía a tenidas fúnebres, organizadas, en este caso, por la logia gijonesa Amigos de la Humanidad, y se recoge a la logia trubieca asistiendo a actos de logias de otras Obediencias, tal y como sucedió con la asistencia a un acto de La Perla del Cantábrico, en cuya celebración está presente una comitiva de la logia El Trabajo.

La estabilidad de un taller también viene precedida de una dato como es la residencia de los miembros, pese a ser muchos de ellos son originarios de varias provincias españolas como Orense, Cádiz, Segovia, Ribadeo, Palencia, Valladolid, Lérida, País Vasco, en general casi todos ellos estaban establecidos en la abigarrada localidad de Trubia (21), en todo caso se registran otras localidades de residencia: uno en la Felguera, otro en Mieres y otro en Godos, lo cual nos lleva a pensar que ese vivir pegados al entorno logial, lo hace ser un taller muy estable, eso sí muy cerrado sobre su propio entorno ya que la vida de su miembros se sujetaba a los horarios fabriles, a los estrechos ámbitos sociales y culturales de Trubia, en combinación con la fábrica y la logia. 

Llama la atención que un taller tan asentado en una localización tan «cerrada» como era Trubia y la fábrica, y tras casi veinte años de existencia, no se haya dado el constante conflicto interno logial, con luchas intestinas con el consiguiente tráfago de levantamientos y abatimientos de columnas, tal y como pasaba no solo en las grandes villas, como Gijón u Oviedo, sino en villas similares como Navia o Luarca donde continuamente había cambios y conflictos en los talleres de muy variada naturaleza. En Trubia parece haber siempre una calma chica dentro de la logia, es como si tal logia no fuese nada más que un proyecto administrativo, el cual no hubiera pasado del papel.

Otra cuestión es la adopción de los nombres simbólicos, atendiendo a las diferentes ponencias que han presentado diversos estudiosos a los diferentes simposios del CHEME, sobre el significado y simbolización de la adopción de un alias por parte de los masones, estas auto-adjudicaciones no dejan de indicarnos ciertas inclinaciones sociales y políticas por parte de sus portadores, que de esta manera plasman toda un componente de compromiso y aptitudes morales y políticas, y aunque por otra parte luego sea muy difícil rastrearlos como agentes activos de un «semi desconocido» movimiento obrero de matices socialistas en el seno de la localidad de Trubia.

Aunque en este sentido hay que tener en cuenta que este primigenio colectivo proletario vinculado a la Fábrica de Armas de Trubia apenas si ha sido estudiado en Asturias por los diferentes estudiosos e historiadores, aun teniendo en cuenta las dificultades de identificar y ubicar a los diferentes militantes activos del primigenio obrerismo asturiano y por ende trubieco, cuyo núcleo dio lugar, años más tarde (1900) al desarrollo de una potente agrupación de la Unión General de Trabajadores (UGT).

Agrupación trubieca que en 1900 en el 1º de Mayo, estuvo presente en un mitin de Oviedo, donde además estuvo también un orfeón de música de carácter socialista, sin dejar de resaltar la presencia en conflictos como la gran Huelga General de 1872, en favor de la reducción de la jornada laboral de las 12 horas.
Conflictos que no debieron pasar desapercibidos para el importante colectivo proletario ubicado en Trubia, pues las condiciones laborales también debían ser un tema específico en el seno de estas peculiares logias obreras, que por ejemplo en Trubia antes de nacer la logia en 1866, se había creado una Sociedad de Socorros Mutuos de la Fábrica de Armas de Trubia, la cual aún permanecía en 1904 con 34 miembros.

Tanta es la dificultad a la hora de identificar a los obreros trubiecos y sus ideas que Victoria Hidalgo al tener que identificarlos, lo resuelve redirigiéndonos al catedrático David Ruiz, que intenta a su vez definir a estos núcleo obreristas, citando como de pasada en este contexto, al referirse a los inicios del movimiento obrero asturiano «por haber protagonizado una agitación en la que parecieron dominar las ideas federales».[2]

Ante esta consideración del historiador David Ruiz, pareciera que este presenta al obrerismo trubieco fuera de los cánones «obreros y revolucionarios», y los vinculara más bien a las idea republicanas federales de los cual no se tiene apenas noticias.

No se deben ignorar a este respecto los trabajos del profesor Girón, cuando habla en sus trabajos sobre la UGT de las dificultades de reunión en 1900 de los metalúrgicos y las Juntas Directivas de las Sociedades Obreras en la fundación de la Sociedad de Obreros en Hierro o el atentado de 1909 que sufrió el dirigente socialista y luego masón Teodomiro Menéndez, en cuya protesta interviene la Sociedad de Obreros Armeros al ejercitar la acción pública contra el agresor.[3] 

  Aún dichas aproximaciones son muy generalistas y muy parcas en las identificaciones de los agentes motores del obrerismo en cuestión, y menos aún en lo referente a Trubia.

La pregunta que puede desprenderse a cerca de estas cuestiones es la siguiente: ¿Estarían los masones trubiecos, en el meollo de esos núcleos de concienciación política y sindical, incardinados en la primigenia Unión Nacional de Trabajadores en hierro, (1884) o en la conformación de la UGT de 1888,?

¿Y en todo caso estarían presentes en la conformación de la Unión de metalúrgicos en Hierro que funcionaba en la fábrica de Armas de Oviedo, o en la Sociedad de Obreros Armeros?

En lo concerniente a las fábricas de armas en Asturias y a la coexistencia con posibles logias en los entornos de dichas instalaciones, resulta paradójico apuntar que no hay registros de trabajadores armeros de la fábrica de Armas de La Vega de Oviedo registrados como masones en las logias ovetenses. ¿Cuál es la razón de esta paradoja de que Trubia arroje toda una logia y en Oviedo no encontremos un solo masón en la fábrica de La Vega?

No obstante, por crónicas populares y locales trubiecas se sabe que algunos apellidos que se consignan como miembros de la logia están relacionados con ese naciente movimiento socialista, y en ese sentido la adopción por parte de algunos estos miembros que ya en 1872 se autoimpusieran nombres simbólicos de esta naturaleza: Fuertes Valentín (Riego), Jose García (Garibaldi) el Venerable Fedriani como Marx, el Arquitecto Revisor de la logia Vicente Irola, recupera la memoria republicana de Roque Barcia en su adopción como nombre simbólico, Valentín Miaja como Victor Hugo, en general son nombres simbólicos que representan una rebeldía y una lucha por la utopía y la libertad: Ruiz Zorrilla, Peral, Lincoln, Arquímedes, Cristo, Villacampa, Pelayo, Padilla, Prim, etc.

La gran dificultad en el trabajo investigativo es que aun teniendo algunos documentos sobre algunos miembros, la mayoría de ellos, solo están consignados en los documentos administrativos del taller por el nombre y un solo apellido, y salvo los más significativos por su procedencia vasca, aragonesa o andaluza, que los distingue del resto, los demás resulta muy difícil su localización en noticias de prensa o los distintos expedientes masónicos.

Por ejemplo sabemos que Jose Zuazua llevó en 1900 el cinematógrafo a Oviedo y que se había casado con una hermana de sus compañeros de trabajo en Trubia, los Gaztelu, que en Oviedo regentaron el Salón de Actualidades. Las exhibiciones cinematográficas en Trubia se hacían en el seno de la instalación fabril.

Vicente Iraola, es uno de los «talleres» que funcionaron en Éibar entre 1898 y 1910, ya que armeros de esta localidad fueron traslados en un primer momento a las fábricas de armas de Oviedo y Trubia, llevando a dichas industria el hacer eibarrés, cuando quedaron patentes los aspectos negativos de mantener la producción armera cerca de las fronteras. Las crisis del sector armero sirvió para impulsar las aventuras en otros ramos de la industria»,[4] La llegada a Trubia de estos eibarreses, se sucede en parte tras la quema en 1794 de la villa de Éibar durante la Guerra de la Convención. (1793-1795).

Se conoce que la familia Miaja proceden de Éibar, y entre los que ya eran parte la sociedad trubieca estaba Eusebio Miaja Alonso, y es de suponer que junto con el resto de familiares «Miajas» algunos de ellos asentados en la Logia El Trabajo « tal familia fueron armeros que habían venido de Éibar (Guipúzcoa), los habían traído como técnicos a la Fábrica de Cañones de Trubia, que se había establecido a finales del siglo XVIII. Mi abuelo [Eusebio] fue después armero en la Fábrica de la Vega, en Oviedo». [5]

El cirujano Miguel de Lera, es más que posible que fuera el abuelo del escritor Angel María de Lera, nacido en 1912 en Baides (Guadalajara) autor de un renombrado libro sobre masonería.[6]

Ciriaco Larrosa, al cual el 5 de diciembre de 1889 el periódico El Día le da como fallecido en Trubia, aunque lo vincula como Maestro de la fábrica de Tarrasa y familiar del importante artillero Jose Ramón Larrosa Guisasola,[7] saga familiar provenientes de Éibar, el padre de este último había venido a trabajar a la industria de Carlos Bertrand, que aportaba material a los talleres de fundición y moldeo de la Fábrica de Armas de Trubia, de ahí que terminase también en dicha fábrica e Trubia, y que José ocupase una parte importante en la fábrica siendo el único trabajador que contó con el beneficio de tener un busto en bronce, fundido en 1900 .

Para ir cerrando este trabajo indicar que a casi a todos los miembros les fue abierta por el régimen franquista de persecución de la masonería la pertinente ficha como masones del siglo XIX, cuyo expediente en general se compone de una sola hoja, o poco más, y que como es lógico a la hora de confrontar fechas de nacimiento e ingreso en masonería cabe que frente a las intensas búsquedas de la policía franquista en pos de los masones trubiecos, por las fechas, lo lógico es pensar que la mayoría hubieran muerto.

Estos son algunos de los miembros con expediente

· Expediente personal de

Ceferino Zuazua.SE-MASONERIA_B,C.696,EXP.90

· Expediente personal de Felíx Miaja. SE-MASONERIA_B,C.800,EXP.82

· Expediente personal de Juan Alzueta. SE-MASONERIA_B,C.800,EXP.85

· Expediente personal de Manuel Tarrazo.SE-MASONERIA_B,C.800,EXP.9

· Expediente personal de Emilio Gaztelu.SE-MASONERIA_B,C.696,EXP.98

· Expediente personal de Saturnino Casillas.SE-MASONERIA_B,C.800,EXP.89

· Ficha de Vicente de Iraola. DNSD-SECRETARIA,FICHERO,33,I0025539

· Expediente personal de Laureano Zuazua.SE-MASONERIA_B,C.800,EXP.84

· Ficha de Ciriaco Fernandez Larrosa.DNSD-SECRETARIA,FICHERO,19,F0067591

· Ficha de Jose Zuazua. DNSD-SECRETARIA,FICHERO,69,Z0014138

Hasta aquí llegó este análisis de un fenómeno masónico como el que se dio en la localidad de Trubia con el emplazamiento de la logia El Trabajo (1872-1892) en cuyo desarrollo hay más interrogantes que respuestas, pero también a veces es bueno dejar constancia de las singularidades y de las dificultades para explicarlas.

Victor Guerra García

  • [1] Op. cit. SUAREZ MENENDEZ, Roberto. Fábrica de Trubia. ... pp. 121
  • [2] RUIZ, David. Asturias Contemporánea. Madrid. 1975 pa.27.
  • [3] GIRON GARROTE, José. El sindicato metalúrgico de Asturias desde los orígenes hasta 1923. En UGT. Un siglo de Historia. 1888-1988. Oviedo Edición José Girón, 1992. Pag 215 y sig.
  • [4] https://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Marcas_y_punzones_de_la_armer%C3%ADa_eibarresa
  • [5] Entrevista en LNE a Fernando Rodriguez Miaja. 11/06/2013.
  • [6] DE LERA, Angel Mª, La masonería que vuelve. Barcelona. Espejo de España Editorial Planeta 1980.
  • [7] http://www.ignaciogracianoriega.net/enh/20040920.htm
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