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16 enero 2019

MASONES SEFARDITAS EN ASTURIAS (I)

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Mucho se ha escrito sobre la raíz y presencia judaica en la masonería, lo cual se deja traslucir en leyendas, rituales, grados, y como no en la membresía, o sea en la presencia de notables judíos en la masonería, sin olvidar los problemas que hubo en diferentes épocas y logias sobre dichas pertenencias y su influencia.

Tema capital, además para los antimasones que han hecho de esta cuestión el martillo pilón de su juego contra la masonería.

Pero en este caso no entraré aquí a desarrollar estos complejos temas, bastante bien estudiados en Francia, sino de las posibles presencias, en este caso de sefarditas masones en Asturias.

En el seno de la masonería asturiana del siglo XIX, tal vez podemos identificar por su apellido a Manuel Toledo Benito, al cual encontramos en Llanes, aunque su nacimiento hay que situarlo en Madrid, de donde es originario.

Manuel Toledo, es un industrial con asentamiento en la villa llanisca, aunque en uno de los cuadros lógicos de miembros de la masonería asturiana de 1886 se le consigna con la profesión de telegrafista.

¿En realidad quién era Manuel Toledo? Un pequeño apunte sobre las imprentas y publicaciones llaniscas[i] nos da el perfil de este inquieto francmasón:

«Grande era la necesidad sentida, de establecer una nueva imprenta y un nuevo periódico, que diera a conocer a los naturales del partido judicial, residentes en América, cuanto aquí ocurriese, y comprendiéndolo así D. Manuel Toledo y Benito, natural de Madrid y vecino de la villa de Llanes, adquirió la maquinaria, tipos y útiles necesarios para llenar aquél vacío».
Bajo la mano de Manuel Toledo se funda por segunda vez el 28 de marzo de 1885, El Oriente de Asturias que ya había visto la luz por primera vez allá por el año 1868. En esta ocasión se constituye en una publicación semanal que tendrá una vida de ocho años, existencia nada desdeñable por aquél entonces.

Manuel Toledo, como Oficial de 1ª de Telegrafía debió pedir cierta excedencia para dedicarse a las labores de impresor, pues sabemos por el periódico El Telegrafista. Revista de Comunicaciones, editado en Madrid, y cuya noticia se da en el número 8 de 3 de abril de 1891 a Oviedo, o sea que había reingresado y había obtenido el destino en Oviedo.

Tal vez eso explique por qué nuestro francmasón vende no solo la cabecera del semanario sino también su maquinaria, será en el mes de diciembre de 1892. (año en precisamente recibe el grado 18º de Soberano Príncipe Rosacruz). Que está muy en consonancia con la labor desempeñada por Manuel “este grado se consagra al triunfo de la Sabiduría y la Ignorancia, al desarrollo máximo de la Fraternidad y la Libertad de la palabra, a la propaganda y educación del pueblo”.

Si superponemos esta encomienda con los objetivos del semanario, podremos comprobar la identidad de criterios que se estaban dando desde un claro matiz masónico, y que bien parece que el semanario por programa y objetivo: “Defender los intereses generales de la zona Oriental de Asturias: proponer las reformas y mejoras que fuesen posibles en la vida local, siempre que representarán los deseos de la opinión pública y persiguiesen el mejor éxito con elevación de miras”

Manuel Toledo trabaja masónicamente, primero bajo los auspicios de la Respetable logia Nueva Luz, en cuyo cuadro lógico lo encontramos con el grado de Compañero (2º).
Cuando esta logia sé disuelve, al igual que otros convecinos del oriente asturiano, Manuel se integra en la logia ovetense Juan González Río, donde le encontramos con el grado de Maestro Perfecto; (5º).

En el cuadro de honor de 1892 de dicha formación masónica aparece con el grado (18º) anteriormente comentado.

Pero como las imprentas de aquellos momentos, en ella no solo se imprimía como es el caso que nos ocupa el seminario del Oriente…, sino que trabajaba como impresor y cuya denominación del negocio respondía a su titular, como nos lo recuerda el Reglamento de la Sociedad Casino-Teatro de Llanes, editado en 1892, Imprenta de Manuel Toledo.

Utiliza como simbólico el nombre de Salmerón.

Indicar así mismo que esa misma columna de honor del taller, donde sólo hay cuatro personas, una de ellas es una joven de apenas 30 años, y que parece ser también de ascendencia sefardita: Eulalia Menéndez Vizcaíno, que posee el grado de Maestra Elegida de Los Nueve (9º) y que a su vez es una de las dos mujeres que tuvieron sitial de pleno derecho dentro de la francmasonería, pero de la cual se ignora prácticamente todo.

En la logia ovetense, Manuel Toledo alcanza el grado de Gran Elegido Caballero Kadosh (30º), grado que según el dominico Obispo dominico Martínez Vigil, era el grado capital para concluir que la masonería era una sociedad inmoral, antirreligiosa, antimonárquica y criminal, según explica en su sermón: «..A continuación su tercer capítulo describe la ceremonia de iniciación de un Caballero Kadosh, es decir , de un grado 30 y también de un explotador de los que existen , a su juicio, en la masonería, ceremonia que, dice, se realiza en cuatro cámaras distintas: “sepulcro, altar, areópago, y senado “, en las que se ha de superar diversas pruebas y prestar diversos juramentos. En la primera cámara, el masón jura odio y persecución a los Papas, desde San Pedro a León XIII y los que le sucedan, y a los reyes. En segunda, se renuevan el juramento anterior y jura trabajar por la emancipación humana y destruir la religión católica. En la tercera, ante los Jueces francos, realiza un juramento en el que se renuevan aún los odios y propósitos anteriores, después de haber firmado una profesión de fe masónica, que le compromete de por vida. Y así llegaremos a la cuarta en donde el masón jura guardar secreto sabiendo... que la menor “indiscreción le costará vida. En este momento le es revelado el verdadero secreto de la masonería.

Pero, ¿Cuál es el verdadero secreto? La respuesta no puede ser más simple y menos contundente: En las liturgias masónicas está representado por puntos suspensivos: no se escribe nunca, se transmite verbalmente, pero se comprende cual sea, por los ritos que se verifican después de esa manifestación»[ii]

El hermano Salmerón, debía ser ajeno a todas esas supersticiones pues se encuentra de forma muy activa en los cuadros de miembros activos de la citada logia de Oviedo en los períodos 1888-1889, 1892-1893.

Lo que nos he podido comprobar es si el divertido autor Manuel Toledo Benito, fue quien redactó un texto en 1926, que aparece en el libro de José D. Forgione  Ortografía intuitiva, el cual fue editado por Kapelusz en Buenos Aires en 1963.

Texto de Manuel Toledo:

Cuéntase de un señor que, por ignorancia o malicia, dejó al morir el siguiente escrito, falto de todo signo de puntuación:

Dejo mis bienes a mi sobrino Juan no a mi hermano Luis tampoco jamás se pagará la cuenta al sastre nunca de ningún modo para los jesuitas todo lo dicho es mi deseo
Fulano

Se dio lectura del documento a las personas aludidas en él, y cada cual se atribuía la preferencia. Mas a fin de resolver estas dudas, acordaron que cada una presentara el escrito corriente con los signos de puntuación cuya falta motivaba la discordia. Y, en efecto, el sobrino Juan lo presentó de esta forma:

Dejo mis bienes a mi sobrino Juan, no a mi hermano Luis. Tampoco, jamás, se pagará la cuenta al sastre. Nunca, de ningún modo, para los jesuitas. Todo lo dicho es mi deseo.
Fulano

Como puede verse, el favorecido resultaba ser Juan; más no conformándose el hermano Luis, este lo arregló así:

¿Dejo mis bienes a mi sobrino Juan? No: a mi hermano Luis. Tampoco, jamás, se pagará la cuenta al sastre. Nunca, de ningún modo, para los jesuitas. Todo lo dicho es mi deseo.
Fulano
El sastre, a su vez, justificó su reclamación como sigue:

¿Dejo mis bienes a mi sobrino Juan? No. ¿A mi hermano Luis? Tampoco, jamás. Se pagará la cuenta al sastre. Nunca, de ningún modo, para los jesuitas. Todo lo dicho es mi deseo.

Fulano
De este modo, el sastre intentó cobrar su cuenta; pero se interpusieron los jesuitas, reclamando toda la herencia, y sosteniendo que la verdadera interpretación del escrito era esta:

¿Dejo mis bienes a mi sobrino Juan? No. ¿A mi hermano Luis? Tampoco, jamás. ¿Se pagará la cuenta al sastre? Nunca, de ningún modo. Para los jesuitas todo. Lo dicho es mi deseo.

Fulano
Esta lectura motivó gran escándalo entre los concurrentes y, para poner orden, acudió la autoridad. Esta consiguió restablecer la calma, y después de examinar el escrito, objeto de la cuestión, exclamó en tono severo:

-Señores: aquí se trata de cometer un fraude. El finado no ha testado y, por tanto, la herencia pertenece al Estado, según las leyes en vigor. Así lo prueba esta verdadera interpretación:

¿Dejo mis bienes a mi sobrino Juan? No. ¿A mi hermano Luis? Tampoco. Jamás se pagará la cuenta al sastre. Nunca, de ningún modo para los jesuitas. Todo lo dicho es mi deseo.

Fulano
“En su virtud, y no resultando herederos para esta herencia, yo, el Juez ..., etc., etc., me incauto de ella en nombre del Estado. Queda terminado este asunto”.
Conclusión: El uso de los signos de puntuación viene determinado por el sentido de las frases y es necesario usar los que en cada caso convengan y precisamente donde convengan.

Hasta aquí el famoso texto

Victor Guerra

[i]Apuntes históricos, genealógicos y biográficos de Llanes y sus hombres”. de Manuel García Mijares. Edt. Oriente de Asturias, Llanes 1990
[ii] Extraído este punto del trabajo de Victoria Hidalgo. Como complemento puede leerse el estupendo trabajo de A de L. Frau y R. Arús. Diccionario Enciclopédico de la Masonería”. Sobre los grados filosóficos.

05 diciembre 2018

PRECISIONES HISTÓRICAS SOBRE EL LE DROIT HUMAIN (DH) EN ASTURIAS.

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Placa colocada por la Logia Progreso 1850 en Oviedo

No deja de ser curioso que en algunos masones se dé esa manía tan cazurra de ir moviendo los mojones de la historia para el acomodo a las necesidades propagandísticas propias.

Hace un par de años, ya me vi embarcado en una dura polémica a la hora de precisar como unos mojones de la historia masónica del Gran Oriente de Francia, se fueron moviendo desde 1773, fecha de fundación de esta Obediencia masónica hasta llevarlos hasta 1728. 

Tras mucho batallar uno de sus grandes referentes intelectuales ye investigadores como Pierre Mollier escribió al respecto, y dejó claro, lo que yo exponía desde el principio

Ahora nos viene otro movimiento de lindes, el cual parece empeñado en convertir en realidad una falsedad histórica, lo cual se logra mediante repetición, cuestión muy gobeliana que como vemos va creando escuela.

Esto se deja notar en esos recetarios de masones que a modo de la lista de los reyes godos se repite una y otra vez, haciendo pasar por masón a todo aquel que en su memento apeteció a los confeccionadores de tales listados.

No hace mucho Felipe Llanes, que hasta hace unas horas fuera el Gran Comendador del Supremo del Grado 33 del REAA, que representa a la Masonería de Tradición, nos daba como masones cualificados a Campomanes y a Agustín Argüelles El Divino, pruebas documentales más bien pocas. Otros dan como masón al Conde de Aranda y se quedan tan panchos.

Y en estos momentos la Respetable Logia Progreso 1850, que trabaja bajo los auspicios de Le Droit Humanin (federación española) con sede en Oviedo, y  con motivo del levantamiento de columnas de la Logia EL TRABAYU, viene a coronar los actos masónicos, haciendo mover el mojón histórico, para de este modo arrimar a su plancha la sardina publicitaria, haciendo pasar a este respetable taller masónico, por la primera logia mixta que se creó en Asturias.

Lo cual nos lleva al dicho popular de «que quien no sabe es como el que no ve», por mucho que tenga delante el pescado, es que ni lo ve ni lo huele, y por eso intenta trampas en el solitario, ignorante como es de su propia historia, más allá de publicitar a diario proclamas sobre Marie Deraisme.

Volviendo al tema del quehacer de la Logia Progreso de Oviedo, indicar que el día 16 de noviembre 2018, plantó en el Parque Pura Tomás de Oviedo, con presencia de sus dignatarios y alguna autoridad municipal, un monolito en memoria «homenaje a aquellos/as masones/as que implantaron la primera logia mixta en Asturias, en octubre de 2006».

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Participantes en el acto de colocación de la placa cuestionada

Ya en su momento. quien me envío el profano tarjetón para asistir a la colocación de tan magno monolito, le hice saber que su pretensión tal y como rezaba en el tarjetón, anunciando que se constituía (logia Progreso) como la primera logia mixta en Asturias, no  era cierto, ya que ese privilegio ya estaba siendo ocupado por otros talleres, tanto en el siglo XIX como en el XX.

Tras algunas argumentaciones y contra argumentaciones, algunas me parecieron un tanto peregrinas, pues se apelaba a que una de las primigenias instalaciones masónicas era “salvaje”,  lo que venía a decir el mensajero del tarjetón, era que esa primera logia no contaba. Y ahí quedó la cosa en tablas una vez expuestas las razones históricas.

Sabía  que la cosa no acabaría así,  pues sabiendo de ciertos tics publicitarios de algunos los Alter Ego de la logia referida, tenía la certeza de que esa intención de colocarse la medalla de ser la primera no iba a quedar en saco roto, y de alguna manera se intentaría colar el gol de la perfidia histórica.

Y así fue, tenía intención de visitar el famoso monolito para constatar como fedatario masónico de este blog, lo que indicaba la famosa placa, pero no ha hecho falta en un grupo de redes sociales francés: franc-maçonnerie, dentro de la campaña de difundir la mentira histórica para hacerla para por una verdad histórica con monolito incluido. 

En ese contexto es como encontré la citada placa que arriba reproduzco, que como se puede leer dice que  la Logia Progreso se reivindica como LA PRIMERA LOGIA MIXTA ASENTADA EN LA CIUDAD DE OVIEDO.

Indicar que la Logia Progreso 1850 del DH, no consta como la primera logia mixta de Asturias, puesto que fue instalada como tal taller en el año 2006,  y ya en la década de los años 90 había habido una logia mixta en Asturias.

Por otro lado, debo añadir que lo indicado en la placa no obedece a la realidad, puesto que tampoco fue la primera logia mixta instalada en Oviedo, 

Ahora les explico por qué, pero ante déjenme decirles, el chasco que supone que autoridades municipales, y la propia ciudadanía, [cuando de antemano se sabía lo que expongo por parte de los promotores del evento porque ya lo he publicado en varios lugares] hacer pasar a las Instituciones públicas y a los lectores por lo que exponen falsamente los promotores,  pertenecientes a su vez a la Logia Progreso, la verdad es algo para hacérselo mirar.

Vayamos a los hechos históricos, 

La primera logia que fue mixta en Asturias, fue la que se constituyó en Bimenes en el siglo XIX, con la presencia de Salvadora Rodríguez Vigón, la cual estaba en la Respetable Logia Simbólica Luz de Bimenes , la cual estaba bajo los auspicios de la Gran Logia Simbólica de Menphis Mizrain. Esto en lo que se refiere al ámbito geográfico asturiano.

Pero si hablamos de la ciudad Oviedo, también en el siglo XIX , tenemos a Eulalia Menéndez Vizcaíno, la cual trabajó en la prestigiosa logia ovetense Juan González Río en 1888. 

Por tanto, tampoco la Logia Progreso del DH sita en los valles de Oviedo, ha sido como se puede observar la primera logia masónica en Oviedo en ser mixta.

Hubo una logia, la dedicada al villaviciosino la Juan González Río, la cual  tuvo sentada en la bancada a una señora, y no precisamente en régimen de adopción, sino en un plano de igualdad y grado. 

Es verdad que no sabemos quién fue esta señora, y los datos, como casi todos los pertenecientes al siglo XIX, son más bien escasos, pero el dato está ahí y este parece incuestionable, había una logia en Oviedo en el siglo XIX con una señora en sus reales asientos. Esto además se publicó en un libro titulado: La Sociabilidad masónica ovetense en el siglo XIX, publicado por la Universidad de Oviedo.

Es cierto que la  logia Juan González Río que tuvo larga vida y actividad no fue una logia como tal mixta, por alguna razón tenían una mujer en sus columnas, y no se sabe si esa seria su vocación o una cuestión coyuntural.

Pero en todo caso por si esto no fuera suficiente, podemos venirnos a tiempos más cercanos, al siglo XX, y nos encontraremos con una doble realidad , y es que en la ciudad de Oviedo sí había una logia mixta, tal y como le hice ver al remitente de la invitación a la inauguración del monolito, y aquñí si que hay un proyecto MIXTO como tal.

En el proyecto de la Gran Logia Simbólica Asturiana, constituido en 1992 y recogido en como tal en la Delegación del Gobierno en abril de 1992, y con sede en Oviedo, en ella había dos señoras trabajando. Por un lado, la Hermana Marie Curie, que era miembro de la logia Hermes y Clio como Maestra Masona, y también estaba la Hermana GEA, iniciada el 14 de Abril 1994, y exaltada a Maestra Masona según Orden 81 de la Gran Logia Simbólica Asturiana, que tenía su sede en la calles Postigo Bajo 38 de Oviedo.

Se puede aducir, como ya se intentó que este era un taller salvaje, pero he de indicar que el hecho de trabajar bajo la bóveda celeste eso no  incapacita a nadie para reconocer como masones a sus integrantes, de hecho en el año 1996, de resultas del fracaso de la Gran Logia Simbólica Asturiana, aparece una primera logia Rosario de Acuña, al Oriente de Oviedo, en la cual trabajaba la Hermana GEA, siendo este taller reconocido por el Gran Oriente Español Unido (GOEU) lo cual se le comunica como taller aceptado por medio de la carta del 28 de agosto 1995  que envían los miembros del Gran Consejo Simbólico del Gran Oriente Español Unido, lo cual ya se había informado de forma verbal.

Por tanto, la logia Progreso 1850, ha hecho el ridículo en su afán de colocarse como la primera logia mixta, pues ni a sido la primera de  Asturias,  ni en Oviedo  ha sido la prima dona de la mixtidad masónica , aunque no se puede negar que a sido la primera logia mixta del Le Droit Humain, (DH) en Asturias. Que no es poco.

, Ese sí que hubiera sido un hecho a destacar e importante, reconocer la presencia del DH en Asturias, pero lo dicho quien no sabe, ni lee … pues le ocurren estas cosas.

Parte de todo esto, indicar que lo sabían algunos notables de la Logia Progreso, quienes supongo que han llevado adelante todo este embrollo de una placa que deja en bastante mal lugar a todos, al DH, a las Instituciones y a la ciudadanía, y como no, a la logia Progreso, pues con esto hecho no hace otra cosa que falsear estúpidamente la historia, por aquello de poner una pica en Flandes., 

Cuando en realidad  el  DH (Le Droit Humain) y la propia logia Progreso y ahora la de El Trabayu, tienen bastante cosas para celebrar sin tener que acudir a estos embustes de mirarse el ombligo.

Espero que ustedes saquen conclusiones sobre este tipo de escenas, que no hacen sino confundirnos a todos, y espero que alguien más rectifique la cuestión, y no esconderla bajo la alfombra como se suele hacer.

Victor Guerra

18 diciembre 2016

Pintores, litógrafos y fotógrafos masones en Gijón (Asturias) Siglo XIX

Hermanos y masones: Jesús  y Marceliano Cuesta,  en una foto cedida por la saga familiar

Lo cierto es que tenía muy abandonado este blog en cuento a los trabajos historiográficos sobre la masonería asturiana, por lo cual aporto en esta ocasión mediante la entrega parcial del capitulo de mi libro, aún sin publicar, sobre  la MASONERÏA EN GIJON siglo XIX y XX, 

En este caso, el capítulo está dedicado a los fotógrafos, pintores y litógrafos, que poblaron las logias asturianas, teniendo algunos de ellos cierto renombre en sus distintas profesiones.

Iré entregando cada mes aproximadamente algunas partes de este libro que guarda el sueño del olvido y que algún día habrá que publicar, y recobrando en parte el trabajo inicial como historiador de la masonería asturiana, que fue mi primera ocupación.

Víctor Guerra

Pintores, litógrafos y fotógrafos masones en Asturias Siglo XIX.

La presencia de artistas u hombres ligados a las artes liberales en el seno de las logias no parece haber sido un fenómeno muy frecuente en la masonería, y si embargo, en ese sentido los talleres masónicos gijoneses presentan unos rasgos interesantes, ya que en su seno encontramos una cantidad tal de fotógrafos, no solo entre el común de los hermanos francmasones, sino en los cargos directivos de las logias que nos hace reflexionar sobre el objeto de esa continuada presencia . 

Para alguien que haya observado la simbólica indumentaria de los francmasones, la composición ritualística, el atrezzo de los templos, pudiera pensarse que es un mundo ideal para reflejar a través del negativo y, sin embargo son escasas las escenas que se han podido ver impresionadas en los trabajos de los profesionales de la fotografía que pulularon por la ciudad, incluso pudiera llegarse a pensar que dichos archivos quedaron más bien en la intimidad de los laboratorios personales de dichos fotógrafos francmasones, pero la investigación y la recepción de nuevos aportes documentales nos están dando razón a esta plausible teoría.

¿Fue fruto de esta escasa aportación fílmica, la ley de represión de 1940, que contribuyó a desaparecer por completo los posibles archivos, o tal esterilidad se debe a otras causas?

Es muy posible que esa falta de documentos gráficos se haya debido a varios factores: 1º/ Que el juramento que cada masón realiza a la hora de su iniciación le impide revelar detalles de las ceremonias, de los atrezzos ritualísticos etc., lo que explicaría dicha ausencia. 

2º/ Que la primordial discreción que las logias y los masones observaban, impedían cualquier atisbo o resquicio para poder dar publicidad, o descubrir diversos entresijos del cerrado mundo de la masonería al público en general. De ahí, que solo tengamos fotos individuales o de grupos con el atuendo masónico pero no de los interiores de las logias o fotografías personales dentro de los ámbitos internos de los talleres.

El mundo cerrado de la masonería, ese atrezzo y dramatización ritualística que vemos en diversos grabados debió ser toda una tentación para profesionales de la fotografía como: Julio Peinado, Bastide, o el propio Farias, y extraña pues, que no hayan dejado constancia de ese entresijado mundo decorativo que tanto morbo despertó entre los detractores de la masonería.

Detractores que no se «cortaron ni un pelo» que dirían los mas castizos, para presentar a la Institución masónica con carteles o grabados que la reflejaban como vengativos cortadores de cabeza a través de satánicos ritos. 

Nada de todo ello movió a los fotógrafos masones, como para atreverse a plasmar la inocencia existente en las prácticas masónicas. Lo máxime que llegaron a realizar, al menos que se sepa, son los daguerrotipos de insignes masones armados de banda y mandil, o con algunas de las herramientas que les distinguía como grandes dignidades de la Orden, tal y como hizo Ricardo del Río. 

Por otro lado los fotógrafos masones constituyeron a su vez una vanguardia profesional que como bien expresa Francisco Crabifosse «harían suyo en una formulación propia, cuyos matices contribuirían a su definición fotográfica en el contexto asturiano» .

La ciudad rica en matices paisajísticos, industriales y sociales atrae a una buena caterva de artistas, y profesionales ligados a la fotografía, o la litografía, algunos de los cuales pululan por los mismos centros fabriles como La Industria, o La Asturiana que fueron algunos de sus primeros destinos. Luego le sucedieron las aulas de la Escuela de Artes y Oficios, el Instituto Jovellanos o el propio Ateneo-Casino Jovellanos, que van a constituirse en los lugares de impartición de sus conocimientos y también de sus avanzadas técnicas.

Algunos ya eran masones de viejo cuño, otros se vincularán tras su establecimiento en el cerrado círculo empresarial que domina la vida social de la ciudad. Sus peripecias curriculares serán diversas y variadas, como así nos lo dejarán ver cada uno de ellos en su quehacer profesional y masónico.

Las primeras noticias que tenemos de miembros de la masonería del siglo XIX, dedicados a las artes liberales son varias: la de un miembro originario de Bélgica, este país junto con Francia, va a tener un acento especial entre los masones asturianos, pues el primer taller masónico que se va establecer en la ciudad estará vinculado con el Gran Oriente de Francia y, muchos de sus componentes, de la llamada primera ornada, son súbditos belgas y, de la república francesa, para quienes el triple emblema de Libertad, Igualdad y Fraternidad, que va a presidir los frontispicios de las logias, los balaustres y planchas de los masones con la abreviatura de L:.I:.F:.,[1], tendrá un doble sentido.

Ese súbdito belga ligado a las artes liberales va a ser Pierre Louis Guilhou, hermano del gran industrial Numa Gilhou que puso en Asturias a funcionar todo un emporio industrial como fue la Fábrica Mieres, frente a la cual hoy se encuentra el llamado Cementerio de los Franceses, uno de los enterramientos funerarios fuera de los lugares diseñados para ello, y en el cual está enterrado el magnate belga[2].

A Pierre Louis, de profesión pintor retratista, lo tenemos localizado en la primera logia que se instala de Gijón bajo los auspicios del Gran Oriente de Francia Los Amigos de la Naturaleza y Humanidad, que tendrá solo cuatro años de vida, pues pronto las garras de la monarquía isabelina haciendo patente la máxima de que la masonería iba en contra de los fundamentos de la Corona y el Altar, arremete con una orden fechada el 1 de mayo de 1853 disponiendo la persecución de las sociedades secretas.

Una desgraciada carta del Venerable de la logia gijonesa Joaquín Cabrera encontrada durante el registro de la logia de Gracia, (Barcelona) trajo para el taller gijonés fatales consecuencias produciendo el desbaratamiento de la logia y el encarcelamiento de algunos de sus dignatarios. Es precisamente en esa época y en las circunstancias que se dieron entre 1851 y 1853 cuando encontramos dentro de la logia a tan ilustre pintor retratista, que en marzo de 1853 va a ser elegido como Diputado ante el Gran Oriente de Francia, nombramiento que rehúsa puesto que tiene pensado partir como así lo expresa en carta ante el Gran Secretario del Oriente de Francia:

«Hagan el favor pues, muy queridos hermanos de no dar ningún curso a esta demanda. La logia había pensado sin duda que me instalaba para siempre en este oriente. Voy a escribir inmediatamente a la logia para testimoniar todos mis pesares por no poder por mi próxima partida cumplir el mandato que habían querido confiarme».

La estancia de Pierre Louis Guilhou, en la región viene determinada por la floreciente industria del vidrio que necesitada de profesionales, contrató a diversos artistas entre ellos a Guilhou, que reunía la doble condición de pintor y de daguerrotipista (dado que en ese periodo se denominaba retratista principalmente a aquéllos que utilizaban la técnica fotográfica para realizar retratos). Su estancia fue excesivamente larga, dada la escasa demanda existente, por lo que Guilhou debió estar vinculado al colectivo de artistas reunidos en torno a la fábrica de vidrio La Industria.[3]

Entre esa florida y exquisita mano de obra traída de la mano de Luís Truhán, estaban también prestigiosos doradores y grabadores de probada filiación masónica: Francisco Bronner, Milius Schmidt o un tardío Ulpiano Alonso.[4]

Otro fotógrafo de origen alsaciano, muy asentado en los bancos masónicos gijoneses es Louis Rapp, que aunque ejerce como fotógrafo local en Avilés, es un activo miembro de dos formaciones masónicas que se darán en la villa gijonesa, en la cuales se registra una primera estancia en la primigenia logia Los Amigos de la Naturaleza y Humanidad (1850-1854) donde ejerce de Orador en 1852 y, Tesorero en 1853, coincidiendo en el tiempo con Guilhou.

En este período su signación profesional en el cuadro lógico de la logia es la de obrero del vidrio. Rapp no va a estar presente en la segunda formación masónica que se va a dar en la ciudad, pero en cambio sí va a participar en la siguiente formación en la logia Amigos de la Naturaleza y de la Humanidad (1879-1886), donde le encontramos como industrial.

Quien nos aporta la noticia de su instalación como fotógrafo en este caso en Avilés, es una vez más, Francisco Cabrifosse que nos indica en su obra Historia de la Fotografía en Gijón, que Louis Rapp cederá su estudio a otro fotógrafo miembro de la hermandad masónica. 

En esta logia que se circunscribe entre 1879-1886, hay otro litógrafo, que trabaja en una de las incipientes fábricas que se dan en Gijón, en concreto en La Asturiana, fabrica impulsada por Mariano Suárez Pola y que comenzará trayendo hasta sus instalaciones a diversos artistas litógrafos ingleses, entre ellos a Guillermo Goodwin, que trabajará en las dos últimas logias: Amigos de la Naturaleza y de la Humanidad y, Amigos de la Humanidad.

En el primero de los talleres se iniciará un 14 de abril de la mano del venerable Apolinar Menéndez Acebal, en cuya ceremonia adoptará el simbólico de Milton. También participará en el taller más combativo de esta última década que trabaja bajo el título distintivo y acortado, de Amigos de la Humanidad, donde ejercerá en 1889 la función de 2º Vigilante, siendo a su vez uno de los firmantes del escrito que una gran parte de la comunidad extranjera y local, mucha de ella de militancia francmasona, haga llegar al alcalde Alejandro Alvargónzalez, de manos de vicecónsul británico Felipe Wals, para una posible ampliación y adecentamiento del Cementerio Civil del Sucu.

En 1886 tenemos localizado a otro fotógrafo asentado en Gijón y, que estuvo en activo hasta 1889, es José Bastide.[5] El estudioso de la fotografía F. Crabifosse, le adjudica un posible origen francés y, lo vincula a la colonia extranjera relacionada con la fábrica de vidrios, La Industria. Bastide como fotógrafo se establece en Gijón con un primer estudio hacia 1872, que ubica en la calle Álvarez Garaya, para trasladarse un par de años más tarde a una buhardilla de la calle Corrida nº 37, que hacía esquina con la calle Munuza,.[6] Un estudio fotográfico que será con mucho, el estudio de mayor tradición de la ciudad al ser ocupado por varios fotógrafos, alguno de ellos miembros de la masonería.

El trabajo de adaptación de la buhardilla para su futura expansión como estudio fotográfico es todo un documento acerca de las ideas que manejaba Bastide, que eran de una cierta envergadura, pues dicho establecimiento servirá de morada para otros profesionales hasta que las reformas urbanas que sufre Gijón entre la Dictadura de Primo de Rivera y el período republicano harán desaparecer el preciado edificio.[7]

La vinculación de este precursor de la fotografía con la masonería va a estar relacionada con la logia Amigos de la Naturaleza y de la Humanidad (1879-1888), en cuyo taller aparece con el simbólico de Demócrito.

Bastide pertenece a una logia de la cual solo existen los cuadros lógicos de 1879 y, 1880. Luego hay un vacío documental de seis años en los que se carece de cualquier noticia de las actividades o cuales fueron sus miembros , tal carestía termina al encontrar un pequeño filón de cartas firmadas por José Bastide como Venerable, y que están escritas entre 1887-1888. En ellas deja traslucir sus preocupaciones acerca de que Oriente pudiera auspiciar el taller que lidera, pues si bien el taller dependía del Gran Oriente de España (GOE), el deseo era irse con el Oriente que lideraba el Vizconde de Ros, el Gran Oriente Nacional de España (GONE).

También sus cartas dejan traslucir la persecución que sufrían los más combativos miembros de la masonería, que debido a dicha militancia eran expatriados profesionalmente a otros destinos, como deja entrever la carta que dirige Bastide como Venerable al Vizconde de Ros para que éste influyera en el Cuerpo de Telégrafos, para que un hermano del taller pudiera regresar desde Pravia (destino al que había sido expatriado por un superior de ideas carlistas) a Gijón y poder así incorporarse a las labores masónicas y a sus otras ocupaciones que le ayudaban a complementar su escaso sueldo de funcionario de telégrafos .

Profesionalmente Bastide era un aventajado fotógrafo que desde su inicial especialidad de «carte de visite» va a participar de una forma activa en las labores de divulgación de la profesión como medio de comunicación, para lo cual tomando como base el Ateneo-Casino Obrero imparte diversas conferencias de tipo científico, las cuales va a ilustrar con diapositivas, como así lo recoge la prensa local del momento.[8] Bastide va a tener además, una fuerte repercusión profesional, pues de su estancia y trabajos en la ciudad se recogen muchas noticias en la prensa local y regional.

Otro profesional de la fotografía que pasó por el estudio de la calle Corrida 37, fue Antonio Quiroga.[9] Victoria Hidalgo en su libro sobre la masonería asturiana del siglo XIX, le cita como miembro de la logia Amigos de la Humanidad, al que sitúa en la logia entre 1893-1894, con el simbólico Moherlesson. Sin embargo la presencia de este fotógrafo en la masonería hay que retrotraerla hasta la logia Amigos de la Naturaleza y Humanidad, bajo los auspicios del GONE, como así lo afirman Nicanor Alonso como ex -Venerable, Luciano Coste como ex 1º Vigilante, el ex secretario Julio Peinado y el Maestro de Ceremonias Ricardo del Río, en un documento que expiden el 21 de febrero de 1905 y en el cual también indican que su compañero y hermano masón pasó por sus méritos del grado Rosacruz (18º) al grado 30º de Gran Elegido Caballero Kadosh.

En este documento hay una curiosidad, y no está tanto, el que Quiroga, se iniciara en una u otra logia o tuviera uno u otro grado, sino en la fecha de emisión de la carta: 1905. Esto significa que la masonería asturiana no concluye abruptamente a partir de 1898, sino que de algún modo irá perviviendo a través, fundamentalmente, de la logia Amigos de la Humanidad, que en esa época parece ser la única que tenía alguna actividad, al menos administrativa al firmar tal balaustre.

Y no deja se ser curioso que extiendan una documentación administrativa con sus respectivos sellos y cuños, cuyo hecho concluye con otro argumento y es, que la finiquitación de la masonería del siglo XIX que daba Victoria Hidalgo, no es tal, puesto que fuera de esos plazos que se marcaron en su día por dicha profesora, tenemos a otros miembros de la masonería asturiana pululando por diversos acontecimientos en representación de sus respectivas logias, como pudiera ser el caso de César Álvarez Cascos en representación de su logia, en el Congreso de Librepensamiento de 1902, cuyo taller se da por finiquitado mucho antes.

Es cierto que los vacíos documentales de las logias asturianas permiten muy pocas disquisiciones sobre los periplos curriculares de sus miembros, bien por ausencia de la documentación, bien porque los datos consignados son tan escasos que permiten pocas más averiguaciones, de ahí que la siguiente noticia que tenemos de Quiroga es el hecho de tenerlo ahora asentado en los valles de Madrid en el seno de la logia Progreso nº 88 con el grado 30, habiendo sido elegido para desarrollar el grado de 2º Experto en el período de 1905 al 1909.,noticia que se comunica mediante el Boletín del GOE en agosto de 1905. 

Sin embargo, en noviembre de ese mismo año se le concede la plancha de quite. No deja de resultar paradójica la querencia de los francmasones por la logia Progreso de Madrid, pues estamos viendo que varios son los que se incardinan desde los talleres asturianos hasta ella y en otras ocasiones son otros los que dan el salto desde dicha logia a las tierras asturianas: así tenemos a Segy Martí, a Medina Farias y, ahora a Quiroga.

La irrupción de Antonio Quiroga en el mundo de la fotografía, rompe con los moldes clásicos, pues su Sociedad Electro-Fotográfica desde su concepción de fotógrafo ambulante, va a ir estableciendo toda una red de estudios por toda la península dependientes de una casa central que él mismo administraba. Siguiendo tal pauta abrió estudios en Málaga, Zamora, Salamanca, Bilbao, Lérida y aunque Crabiffosse le da como ausente de Gijón entre el año 1893 y 1894, lo cierto es que en ese curso masónico es nombrado para el desarrollo del importante cargo de Orador de la logia, que es imprescindible para el funcionamiento de la misma y no parece por las actas del taller que las ausencias sean notables.

Al estar el activo Quiroga en posesión de los altos grados masónicos, era lógico que tenían que abrirle muchas puertas en ese intento de expansión comercial, lo que es fácil de imaginar dada las relaciones de fraternidad y ayuda que se establecen entre masones, y está claro que tanto Quiroga como sus hermanos de sociabilidad podían prestarse valientes servicios, tal vez sea la explicación cabal de porqué encontramos al frente de su estudio de Oviedo al futuro francmasón Julio Pintado.

¿Tendría algo que ver en esa labor publicista y de favor el que ofreciera en Gijón en 1892 por 20 céntimos un retrato de Práxedes Mateo Sagasta, a la par reconocido hermano francmasón y Gran Maestre del Gran Oriente de España?

Contemporáneo a estos dos fotógrafos tenemos también a otro conocido profesional local, aunque aquí le traiga con la simplificación de nombres y apellidos que el tomó para firmar sus obras: Marceliano Cuesta. Sus apellidos eran García Menéndez Cuesta y García, y que a decir de Crabiffosse que le dio como nacido en Gijón, cuando es probable que fuese originario de Muñás de Arriba perteneciente a la parroquia de S. Pedro de Carcedo en el concejo de Valdés de donde era proveniente su familia. Será a través de los contactos que tuvo con distintos fotógrafos, concretamente con Carlos Mieg como se inicie en la fotografía hacia 1866. 

Abre su estudio en 1867 en la céntrica calle de Los Moros, lo cual le supone un fuerte desembolso, para lo que procede a hipotecar varios inmuebles que tenía en su tierra natal, auque las dificultades de pago son claras ya que tendrá que posponer los pagos hasta 1869.Realmente le costará salir adelante con dicho emplazamiento lo que le obligará a deambular con la cámara al hombro entre Gijón, Oviedo y Avilés, siendo en esta última villa donde ocupará un estudio cedido por su hermano de banco masónico Louis Rapp, el mismo que reseñábamos anteriormente.

Marceliano Cuesta se inicia en la logia Amigos de la Naturaleza y de la Humanidad (1879-1886), en la cual le encontramos mediante un cuadro lógico de 1886. En dicha logia procede a imponerse en la ceremonia de iniciación, el simbólico de Arquímedes. A pesar de tan expresivo nombre simbólico, Marceliano con su imaginaria palanca no puede levantar a su familia con la fotografía, profesión que abandona para dedicarse a otras labores más fructíferas, de hecho, en ese cuadro de miembros de la logia queda consignada su profesión como industrial. Era socio de una tejera en Cayés (Llanera) y, también entró en el sector de la destilería a través de la Alcoholera de Veriña, donde no solo terminó haciéndose con la propiedad, sino que además sus licores obtuvieron una medalla de oro en la Exposición Universal de Bruselas. 

Este inquieto francmasón activo republicano, cuya faceta política tocaremos más adelante, estuvo implicado así mismo en otras empresas y proyectos como fue la memoria sobre la piscicultura, que fue premiada en la Exposición Regional celebrada en 1899 en Gijón.

Su descendencia, fruto del matrimonio con Ramona González López, fallecida ya centenaria, le reportó siete hijos entre los que destacaron Jesús y Marceliano, por su afición al ciclismo en cuya actividad eran famosos, puesto que aglutinaban a su alrededor el mundo del velocípedo tanto lúdico como deportivo, del cual no solo conocían todos sus secretos, sino que además eran muy diestros en su manejo. Una foto de Marceliano (hijo) vestido de ciclista la podemos contemplar en el libro ya citado de Crabiffosse[10].

Ambos hijos fueron a su vez miembros de la masonería, Marceliano (hijo)[11] fue iniciado en febrero de 1924 en la logia Riego con el simbólico Watt y llegará a vestir el mandil de Maestro Masón (3º) en diciembre d e 1928, a causa de lo cual terminará siendo citado en la Causa General 155.

Su hermano Jesús,[12] que había nacido en Veriña (Gijón), el 26 de julio 1879, en su simbólico intentará recuperar sus viejas raíces familiares, para lo cual se autoimpondrá el nombre de Cangas de Tineo en una ceremonia que se celebra el 6 de octubre 1922, en el seno de la logia Jovellanos, donde pedirá la plancha de quite para poder constituir de forma regular la logia Riego, cuestión que se comunica al Gran Consejo del Grado 33, en diciembre de 1923. 

En marzo de 1931, Jesús Cuesta será dado de baja por falta de asistencia y pago. Y al igual que su hermano será citado como masón en la Causa General 155. 

Marceliano siguiendo buena parte de las pautas que se dan en los miembros de la masonería gijonesa va integrarse en el republicanismo federal, formando parte activa del Círculo Republicano Gijonés en cuya organización desempeñó en 1869 el cargo de secretario, formando parte de la candidatura para la Diputación Provincial de Asturias junto con Eladio Carreño y Melquíades Álvarez. Este último con el paso del tiempo formará parte de la masonería gijonesa del siglo XX.



[1] Son los tres principios que componen el lema emancipador y regenerador de la masonería.
[2] Así nos describe, Luís Miguel Piñera, en Los otros Cementerios de Asturias publicado en los suplementos de El Comercio, el pequeño cementerio mierense: «pequeño recinto de 300 metros cuadrados con tres palmeras al que se accede por una monumental escalinata y rodeado por unas cadenas. Todo en un manifiestamente mejorable estado de conservación a la orilla de la carretera. Allí está presidiendo, el mausoleo con la única inscripción de una estrella de cinco puntas la tumba de Numa Guilhou»
[3] ibidem. Página 145
[4] Todos ellos han sido tratados en el capítulo de este mismo libro titulado Pioneros
[5] Expediente de la logia AHN A-737/10-3.
[6] Dato que aporta Crabifosse en su libro de la historia de la fotografía en Gijón, y que se confirma en las cartas de Bastide al Vizconde de Ros, en una de ellas fechada el 4 de junio de 1888, aparece un sello de José Bastide “fotógrafo” C/ Corrida 37- Gijón.
[7] Proyecto que puede verse en el libro citado de Crabifosse, pag 30-31.
[8] Vesubio y las Ruinas de Pompeya. El Comercio, Gijón, 16/11/188. ; Los animales prehistóricos. El Comercio, Gijón, 27/11/1888.
[9] Expediente personal. AHPA expediente 3 legajo 385.
[10] Ibidem Pág. 134.
[11] AHN Expediente personal 6 Legajo 750.
[12] AHN expediente nº 17. Legajo 407.

Víctor GUERRA.

30 mayo 2016

LA LOGIA ESTRELLA DEL NORTE (GLFE) DE CUMPLE

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Los años pasan y pese a los avatares internos y externos  las logias asturianas de las diferentes Obediencias, GOdF, DH, GLFE, van consolidando sus trabajos, tal y como le ha sucedido a la Logia Rosario de Acuña (GOdF)  y ahora le toca  a la logia de féminas  ESTRELLA DEL NORTE que trabaja bajo los auspicios de la Gran Logia Femenina de España (GLFE), luego le tocará a la logia Progreso 1850 del DH.

Y conmemora este cumpleaños (10 años de existencia)  la logia residente en Gijón : ESTRELLA DEL NORTE con  una conferencia sobre MUSICA y MASONERIA  a cargo de Zoraida Avila Peña, cuyo acto de exteriorización tendrá como marco el Hotel Asturias , sito en la plaza del Ayuntamiento de Gijón.

FELICIDADES¡¡¡

22 abril 2016

Logias Obreras.: EL TRABAJO de Trubia (1ª parte)

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No hace mucho alguien patrimonializaba a modo de invisibilización permanente  ciertos datos referidos a las logias masónicas obreras asturianas, fenómeno poco estudiado en España, más proclives los investigadores a sacar listados de «nobles y significados» masones que ha realizar laboriosos estudios acerca de la cuestión sociológica de la atracción y presencia de las clases obreras en las organizaciones burguesas, como la masonería.

En cuya temática, quien de verdad es todo un referente, es el profesor Alberto Valín  Fernández, profesor titular de Historia Contemporánea de la Facultad de Vigo, el cual ha dedicado diversos estudios a este tema,

El cual aportó propuestas metodológicas muy interesantes para afrontar dichos estudios, que en general no se han seguido puesto que es más fácil seguir contando masones como si fueran ovejas, y hablar de las adscripciones políticas como etiqueta determinante del quehacer masónico, que lo que en parte vienen haciendo algunos investigadores y masonólogos al uso.

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Siguiendo la propuesta de Alberto Valín  y a modo de despedida como miembro del Centro de Estudios Histórico de la Masonería Española (CEHME) el que abandono por fuertes discrepancias, presento esta ponencia presentada en el último simposio celebrado en Gijón en el 2015.

En ese contexto  presenté la ponencia sobre la única logia que se puede considerar obrera en Asturias, y que estuvo radicada en la fabrica de Armas de Trubia, cuyo trabajo será publicado en su momento, pero antes deseo adelantarles a ustedes, queridos lectores su contenido para su conocimiento, ya que hay quien está utilizando dichos datos para sus conferencias, y que mejor que ustedes tengan noción directa de al menos lo que yo escribí a cerca del  obrerismo masónico , y el incipiente socialismo asturiano y sus relaciones con la masonería.

Dada du longitud  se publicara cada 15 dias una parte,o sea que habrá unas 3 a 4 entregas , hasta dar por entregada toda la ponencia que se titula :


«LOGIAS OBRERAS» EN ASTURIAS. LA LOGIA EL TRABAJO DE TRUBIA 1872-1892

Trabajo original e inédito de Victor GUERRA GARCIA
Introducción.

La masonería asturiana recogida en un primer trabajo por Victoria Hidalgo,[1] nos aporta una serie de talleres masónicos que se dieron en Asturias durante el siglo XIX, los cuales se extendieron por toda la región, presentando un aspecto de conformación territorial en la cual se recoge la presencia de varios de ellos repartidos en las tres grandes urbes asturianas: Oviedo, Gijón, y Avilés, y con una presencia menor en el resto de la región, tal y como muestra la relación que se adjunta.

La ciudad de Gijón, fue donde se radicó la primera logia masónica de Asturias: Los Amigos de la Naturaleza y Humanidad, 1850-1854 que llegó a contar con 31 miembros, la cual fue pocos años más tarde ilegalizada, concluyendo algunos de sus miembros en galeras.[2]

Hubo que esperar casi veinte años para que hubiera una nueva refundación masónica con el levantamiento de columnas de la logia Los Amigos de la Naturaleza y Humanidad, 1872-1875 (34 miembros); luego vendrían otras como: Amigos de la Naturaleza y de la Humanidad, 239, 1879-1888 (76 miembros); Amigos de la Humanidad, nº 61; 1889-1894 (59 miembros); La Perla del Cantábrico, nº 75; 1891-1892 (16 miembros); la logia La Razón, n º l24; 1878-1888 (8 miembros); Ciencia y Virtud, nº 128 (¿?). y el Capitulo Provincial Juan Padilla.

En Oviedo, la capital administrativa de la región, el levantamientos de columnas hiramistas fue algo más tardía, y contó con los talleres: Luz Ovetense, 1874-1877, (52 miembros); Nueva Luz, 1877-1888 (98 miembros); Los Caballeros de la Luz; 1886-1888 (11 miembros); Juan González Río, nº 42; 1888-1893 (129 miembros) y el Capitulo Vigilantes de Asturias, 1889-1892 (29 miembros).

Otro núcleo industrial y portuario como Avilés, albergó las logias: Justicia, nº 123; 1879-1880 (24 miembros) y Concordia, nº 375; 1887-1888 (24 miembros).

El resto de talleres se fueron dispersando a lo largo del territorio con una presencia menor, que se dio preferentemente en pequeñas villas, como Belmonte que contó con la logia Fraternidad, nº 128; 1880 (11 miembros), o Bimenes, donde se situó la logia Simbólica: Luz de Bimenes, nº 87, 1891; luego Luarca, llegó a contar con la instalación de tres logias: Estrella Benéfica, nº 169; 1882; Luz de Luarca, nº 236; 1888-1891 (12 miembros) y la logia Jovellanos, nº 128; 1891-1892 (18 miembros) casi siempre con César Alvarez Cascos al frente. 

A su vez la localidad de Navia, en el occidente astur, albergó la logia Antorcha Civilizadora, 1879-1888 (20 miembros); y el triángulo Rafael del Riego en 1892 con 5 miembros frente a las cuales estaba el notario Rafael Calzada; y finalmente la pequeña localidad de Trubia, contó con la logia El Trabajo, nº 39; 1872-1892 (53 miembros).

En líneas generales, podemos decir que tras un primer intento de instalación masónica en 1850, por el empeño de una serie de masones foráneos que constituyeron la primigenia logia: Los Amigos de la Naturaleza y Humanidad, 1850-1854, bajo los auspicios del Gran Oriente de Francia (GOdF),[3] el resto de los emplazamientos masónicos que se darán en la región lo hará a partir de La Gloriosa, y será entre 1871-18722, tras el advenimiento de la Restauración, cuando Asturias vea de nuevo florecer la Acacia.

La configuración de esta primigenia masonería, tras varios intentos, se conforma en base a una cierta mezcolanza socio profesional, que caracteriza a groso modo a la masonería asturiana como una sociabilidad filantrópica burguesa compuesta por comerciantes, empleados públicos, abogados, médicos, políticos, etc.., los cuales desarrollan su trabajo tanto en su entorno social y político, y como no, en el seno de las logias, proyectando en términos generales una plural cultura política mayoritariamente de carácter republicano de variado origen y desarrollo, lo cual no quiere decir que no coexistieran otras culturas políticas en el seno de las logias, o existieran masones proletarios, e incluso se dieran logias que rompieran de algún modo con los encasillamientos historiográficos en los cuales los masonólogos han querido encerrar el plural quehacer masónico del siglo XIX y XX.

En este aspecto la historiografía masónica española, por lo general presenta una metodología de trabajo muy similar, cuasi clonada al ubicarse en un cierto positivismo historiográfico, que en parte genera una reconstrucción historiográfica con tintes planos y cuasi lineales en cuanto a la diversidad y pluralidad del quehacer masónico y tics de encasillamiento que no siempre dibujan el quehacer cotidianos de las logias.

Construyendo de este modo una abundante bibliografía, donde las estructuras masónicas como los propios masones, son en general muy bosquejados reproduciendo comportamientos y aptitudes muy «clonizadas» y perdiendo en esos retratos mucha de la diversidad existente, por culpa de esa metodología positivista enquistada en el quehacer masonológico español.

Sin embargo sabemos que hay otras visiones y enfoques metodológicos que nos ayudan a entender y a trabajar la plural fisonomía de la masonería española de otro modo, abordando el quehacer masónico desde otros contextos y parámetros, tan interesantes como singulares, para un cabal entendimiento de la plural y geodiversa sociabilidad masónica española desde perspectivas metodológicamente abiertas.

Una de estas líneas la abrió precisamente Ferrer Benimeli,[4] tras el cual, han ido llegando otros acercamientos y perspectivas sobre el fenómeno masónico, provenientes de diversos autores, que aun tocando temáticas, a veces localistas, o específicas, han cooperado a que hubiera una visión más plural con respecto a cuestiones como el tema social, o la propia proyección de la masonería.[5]

Trabajos y estudiosos que han sido clave de bóveda para ir perfilando una cierta comprensión acerca de la existencia de determinadas y singulares logias, como alguna que tuvieron implantación en Asturias, las cuales fruto de esa corta visión positivista han pasado desapercibidas, a pesar de constituir primigenios fenómenos de una sociabilidad proletaria insertada en una cultura burguesa, como es la masonería.

Ejemplo de esa falta de perspectiva metodológica, puede verse en el trabajo de Victoria Hidalgo, cuando apenas sí refleja en su trabajo más allá de los datos al uso en los expedientes policiales franquistas como sucede en el caso de la logia El Trabajo, de Trubia, cuando en realidad estamos ante una extensa logia compuesta solamente por obreros, y cuya vida masónica se abarca un gran período de casi 20 años, lo cual hace que dicha logia esté presente durante todo el período masónico del siglo, tras el desastre de 1854, y la restauración masónica en 1871, cosa que ninguna otra logia de la región había logrado.

Una forma de contrastar esa presencia a lo largo del siglo XIX es el cuadro adjunto, donde se pueden ven las presencias que han tenido las diversas logias asturianas a los largo del tiempo. Hay que advertir que no siempre las fechas son las exactas, pues en ocasiones faltan las fechas y actas de los levantamientos de columnas, y en otras ocasiones solo se trabajan con las fechas de los cuadros lógicos existentes, etc..., lo cual conlleva un baile de fechas la hora de datar el nacimiento o el cierre de los diversos talleres masónicos asturianos.

Pese a toda esa dificultad, la investigadora asturiana aun contando con ciertos datos que a mi juicio debería haberle llamado la atención, apenas si parece darle importancia a tales hechos y documentos en su trabajo de investigación, más allá de comentar que dicha logia estaba «compuesta en su práctica totalidad por obreros que desempeñaban su trabajo en la Fábrica Nacional de Armas de Trubia, a quienes hay que referirse al hablar de los inicios del movimiento obrero asturiano»;[6] y aquí se acaba la cita sobre el bosquejo de tan singular logia masónica.

Para descontextualizar este tipo de logias es bueno partir de las metodologías que se han ido desarrollando diversos masonólogos que han ido exponiendo sus trabajos en este campo, como P. Martin[7] o los interesantes trabajos de Alberto Valín[8], quienes van conformando un abordaje distinto y plural a la hora de analizar la actividad masónica desde ópticas distintas, sacando a flote, por ejemplo, la existencia una sociabilidad de carácter proletario que se da en el medio masónico español, con todos sus reparos, encuentros y desencuentros.

Dichos puntos de arranque hacen emerger, como expongo, con respecto a la historia masónica asturiana, la importancia y singularidad de una logia como la que se da en el contexto muy «sui generis» tanto en lo geográfico, social y laboral como la que se ubicó en la localidad de Trubia, la cual asumió el titulo distintivo de El Trabajo, lo cual de mano aporta una especial singularidad a la cual hay que unir que casi que la totalidad de sus miembros estuvieran relacionados con la Fábrica de Armas de Trubia, como trabajadores asalariados o empleados de tal emporio industrial.

Serán aproximaciones como: La masonería y el movimiento obrero: Imagos e ideas para una reflexión teórica y El movimiento obrero y la masonería: el encuentro de dos culturas políticas y sus representaciones del profesor Alberto Valín,[9] quienes nos marquen las pautas para un entendimiento de la realidad masónica desde ópticas distintas, teniendo que cuenta que los trabajos, son, como él mismo Valín nos indica de «auténtica relevancia al ser de los primeros trabajos de la historiografía internacional en abrir este interesante objeto de investigación masonológica -a niveles generales-, sobre las interrelaciones, adecuaciones o nexos entre la masonería y el obrerismo, se sigue echando en falta en estos discursos la necesaria teorización y, sobre todo, la fundamental, expositiva o concluyente visión sintética».[10]

Partiendo pues, de estas nuevas propuestas de estudio y enfoque, y teniendo en cuenta todos los riegos y deficiencias me embarco en la aventura de explicar la singular existencia de obreros en las logias asturianas, e incluso como éstos, partiendo de un cierto repudio de las instituciones burguesas, asumen la construcción y articulación de un proyecto de caracterizada concepción burguesa, como es la constitución de una logia masónica bajo estructuras tan jerarquizadas como pueden ser las Obediencia masónicas
NOTAS

[1] HIDALGO NIETO, Victoria, La Masonería en Asturias en el siglo XIX. IV Premio Juan Uría Ríu. Oviedo, Comunidad Autónoma del Principado de Asturias. Consejería de Educación, Cultura y Deportes, 1985

[2] GUERRA GARCIA, Victor. El Gran Oriente de Francia en Asturias. Las logias gijonesas siglo XIX y XX. Asturias. Editorial Masónica. Es. 2015

[3]Op.cit: GUERRA GARCIA, Victor. El Gran Oriente de Francia...pp.55-84

[4] FERRER BENIMELI, J. A. La masonería española y la cuestión social, en Estudios de Historia Social, Madrid, Mº. de Trabajo y Seguridad Social. Núms. 40-41, enero-junio de 1987, p. 30.

[5] SÁNCHEZ I FERRÉ, P. “Anselmo Lorenzo anarquista y masón”, en Historia 16, nº 105, enero 1985, pp. 25-33; "Masonería y movimiento obrero en España", en Revista de Extremadura, nº 4, enero-abril 1991, pp. 57-66; "Francesc Ferrer i Guardia i la maçoneria. Una aproximació crítica (1901-1910)", en Revista de Catalunya, nº 50, marzo 1991, pp. 81-92; "Maçoneria, anarquisme i republicanisme". (VV.AA.) I Jornades sobre Moviment Obrer a l'Arús. Barcelona, Asociació Amics Bibliotèque Arús, 1991, pp. 31-38. GUTIÉRREZ MOLINA, J. L. "Masonería y movimiento obrero: Vicente Ballester y la logia Fermín Salvoechea (1926-1930)", en Papeles de Historia, nº 3, 1993, pp. 83-93 RUIZ PÉREZ, J. "Masonería y posibilismo libertario: la actividad masónica de Marín Civera". (Ferrer Benimeli, J. A., coord.) La masonería en Madrid y en España del siglo XVIII al XXI. Zaragoza, Centro de Estudios Históricos de la Masonería Española, 2004, pp. 1.005-1.021. GONZÁLEZ FERNÁNDEZ, A. "Socialismo y masonería". (VV. AA.) Los orígenes del socialismo en Sevilla. 1900-1923. Sevilla, Área de Cultura del Ayuntamiento, 1996, pp. 259-268; "Masonería, republicanismo y anarquía: Pedro Vallina", (Ferrer Benimeli, J. A., coord.). La masonería española y la crisis del 98. Zaragoza, Diputación General de Aragón, 1999, pp. 43-63; "La masonería ante la cuestión social". (Braojos Garrido, A., coord.) Masonería, prensa y opinión pública en la España contemporánea. Sevilla, Ayuntamiento de Sevilla, 1997, pp. 71-98; GONZÁLEZ FERNÁNDEZ, A. Y ÁLVAREZ REY, A. "Actitudes y estrategias de la masonería sevillana ante los movimientos sociales (1912-1923)", en (Ferrer Benimeli, J. A., coord.) La masonería española entre Europa y América. Zaragoza, Diputación General de Aragón, 1995, pp. 145-162.

[6] Op.cit, HIDALGO NIETO. La Masonería en Asturias...pp. 173

[7] P.MARTIN, Luis: Generaciones políticas en la masonería española 1900-1931, Ayer, nº9º, 2013 pp.219-237; Modelos y Culturas políticas en la masonería española contemporánea 1808- 1931. Estado y nación en la Europa del Sur)Alcores, revista de historia contemporánea, , Nº. 8, 2009 , págs. 263-284. La Masonería un ejemplo de historia cultural. Reflexiones conceptuales y de método. La masonería española en el 2000: una revisión histórica / coord. por José Antonio Ferrer Benimeli, Vol. 2, 2001 (La masonería española en el 2000: una revisión histórica), págs. 1027-1048.

[8]VALIN FERNANDEZ, Alberto: Galicia y la masonería en el siglo XIX. Sada [A Coruña], Ediciós do Castro-Grupo Sargadelos, 1991 [2ª ed.], pp. 207-221); La logia masónica, entidad de ocio y formación", en (VV. AA.) XI jornades d'Estudis Històrics Locals. Palma, Govern Balear, 1993, pp. 237-242); Laicismo, educación y represión en la España del siglo XX. (Ourense, 1909-1936-39). Sada [A Coruña], Ediciós do Castro-Grupo Sargadelos, 1993, pp. 61-64; La masonería, una discreta forma de sociabilidad democrática en “La sociabilidad en la historia contemporánea” [A.Valín, dir.]. La sociabilidad en la historia contemporánea. Reflexiones teóricas y ejercicios de análisis. Ourense, Duen de Bux, 2001, pp. 75-96) “De Masones y Revolucionario: una reflexión en torno a este encuentro”. Anuario Brigantino 2005, nº28

[9]VALIN FERNANDEZ, Alberto: “El movimiento obrero y la masonería: El encuentro de dos culturas”. Criterios, res pública fulget: revista de pensamiento político y social, ISSN 1695-1840, Nº. 6, 2006, págs. 145-172; La masonería y el movimiento obrero: imagos e ideas para una reflexión teórica Studia historica. Historia contemporánea, ISSN 0213-2087, Nº 23, 2005 (Ejemplar dedicado a: Los estudios sobre la historia de la masonería hoy), págs. 23-63.

[10] VALIN FERNADEZ, Alberto.(2005), La masonería y el movimiento obrero: imagos....pag.46. 

Victor GUERRA GARCIA
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