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03 junio 2019

PRENSA Y PERIODISTAS EN LA MASONERÍA ASTURIANA (2ª Entrega)



En el mes de abril realicé la primera entrega de este largo trabajo sobre la masonería asturiana, en este caso concretizada en el llamado Oriente de Gijón, donde hubo una pléyade de masones que estuvieron inmersos en los distintos medios de comunicación que se de dieron en la región a los cuales no fueron ajenos los masones inscritos en la masonería gijonesa tanto del siglo XIX como del  siglo XX.

Ahora traigo hasta este prizarrón la segunda parte de este largo trabajo, en le cual podemos ver dos grandes figuras como García Vela, González Blanco o José Fernández Díaz.

VG

Periodistas Masones

Uno de los grandes publicistas francmasones, que irá desgranando toda una visión singular y, sobre la cual sería interesante realizar un estudio crítico para comprobar cuanto hay de realidad en su obra de esa esencia masónica, es Fernando García Vela,[1] aunque es nacido en Oviedo (27 octubre de 1.888), su vinculación con la vida cultural de la ciudad y sus trabajo en el diario El Noroeste y, la logia Jovellanos le van convertir en todo un “playu [2]

Su recuerdo se nos va desdibujando, tal vez como él quería, pero le debemos un homenaje que se le ha hurtado y, que. merece este homenaje por intelectual y por hombre de bien y hombre leal. En él se dan de consumo dos ambiciones supremas: el periodista y el periodismo. Las dos en una y, en sí mismo y para los demás, aquí radica la significación del ser periodista y la ambición que quiere satisfacer el periodismo fundamentalmente, faceta a la cual se dedicaba con total ansia de conocimiento y aplicación, sabiendo los sinsabores que ya recogía en su libro “El grano de pimienta”:

“Las condiciones de la vida literaria española obligan al escritor a gastar buena parte de sus esfuerzos en artículos de periódicos.... EL escritor no puede encerrarse en su poesía, en su novela o su filosofía; tiene que estar al tanto, al tanto de todo y hablar de ello”.

Fernando Vela, al que tenemos batiéndose como articulista en el extinguido periódico: El Noroeste y, como redactor de la Revista Región (Revista de Asturias)[3].

Desde sus inicios en octubre de 1912 como aprendiz masón y con el simbólico “Platón” en la logia Jovellanos, desarrolla no solo importantes “planchas”, sino que además desempeña el cargo indispensable para la buena armonía del taller de Orador. En dicha logia compartía ilusiones y ansiedades culturales y filosóficas con el anarquista Eleuterio Quintanilla; Teodomiro Menéndez, diputado socialista y, con el carreñense Bango León.

En 1924 con el grado de Maestro Elegido de los Nueve (9º) le encontramos en los cuadros lógicos de la Gran Logia Regional del Noroeste, ejerciendo una pluralidad y tolerancia de amplio registro cuya esencia se recoge en sus múltiples artículos de toda índole y condición.

Pero además entre las funciones profesionales como empleado de aduanas,  García Vela ejerce como un activo secretario del Ateneo Obrero de Gijón que consigue de Magnus Blisktad una contribución de 50.000 pts que permitió llevar a cabo el traslado a su nueva sede en la calle Escurrida, en dicha asociación vamos a encontrará a varios hermanos de logia como fieles asociados.

Será pues con la organización de unos de estos actos del Ateneo cuando conozca a Ortega y Gasset. En un posterior reencuentro en Madrid, ambos “se reconocen” y serán ya inseparables, hasta tal punto que Ortega en 192o le reclamará para que ocupe una plaza como redactor del Diario Sol, pasando a prestar a su vez sus servicios en la Dirección General de Aduanas.

En Madrid asiste a los cursos universitarios de Ortega  y,  a la tertulia diaria que éste tenía  en el Café de la Granja de Henar, su relación va en aumento hasta tal punto que  1923 se materializa un querido proyecto de Ortega y  reclamará a Vela pasa que pase a ser precisamente su principal apoyo y, mano derecha, ejerciendo como hasta 1936 como secretario en la revista: Cuadernos de Occidente, la revista que pretendía poner a los españoles en contacto con Europa y con la intelectualidad más moderna del mundo.

Vela sigue con sus colaboraciones como redactor en el diario EL Sol que abandona en 1930 cuando éste cambia de orientación ideológica. Pasa por los periódicos Crisol, y Luz, retornando el Sol, cuando éste cambia de orientación, como director, aunque por poco tiempo.
En dirige el Diario Madrid entre 1934-1935, que es eximio período  de vida del diario. Con el gobierno republicano se le desposee de su cargo de funcionario  (1937) y una año más tarde lo hace el general Franco.

Fue alertado  por Marañón y se refugió en el consulado de Haití en Madrid, para después dirigirse a Francia y finalmente medio oculto se estableció en San Sebastián donde conoce a Gregorio Corrochano con quien  funda en 1938 el  Diario España, pasa a exiliarse a  Tánger residiendo en dicha ciudad hasta  1943, donde colabora con el realizado la  crónica internacional con lo seudónimos de Luis Longoria.

. Este periplo de primero encontrarse con el gobierno republicano y ser repudiado por estos y luego por el bando franquista  fue una cuestión  muy habitual de todo aquel que militaba o militó en las filas reformistas, así les sucedió a diversos masones militantes del reformismo.

El duro exilio, es algo que le puede y tras la muerte de su amigo y mentor Ortega y Gasset regresa a España; con esa muerte se cierra un ciclo que él exponía así: “...mi vida- quiero decir, la parte de actividad intelectual, literaria que puede haber en ella; en suma, mi vida- está comprendida entre las muertes de Leopoldo Alas y Ortega y Gasset – que muere en 1955-. Se abre con una y se cierra - virtualmente se cierra- con la otra”

En 1963 reaparece de nuevo la Revista de Occidente y existe un intento de recuperar a Fernando Vela para la secretaría cuestión que no acepta, sin que ello signifique que se desvincule del proyecto en el cual seguirá durante años colaborando, aunque esta vez dentro del Consejo Asesor y, publicando algunas notas, artículos y, recensiones filosóficas, pues como antes comentaba él mismo, su ciclo intelectual había concluido.

Como decía Avello en el homenaje que la Sociedad Asturiana de Filosofía le dedicó en 1977 a Vela:
“Tuvo que pasar algo para que Vela no haya llegado a ser bien conocido, algo que es suyo y no solo imputable a la modestia o la timidez. Algo que no fue suyo. Un quiebro, vibración, descuido...” [4]

¿Tal vez el haber sido masón influyó para ese olvido histórico ? Es más que posible si nos atenemos a que a día de hoy los masones asturianos y españoles siguen si tener un reconocimiento oficial, como lo han tenido otros colectivos que sufrieron las consecuencias de la Guerra Civil.
La vinculación de Vela con Asturias se acentúa y volverá de forma intermitente a  LLanes, donde finalmente recalará  donde una tarde de 6 de septiembre 1966 jugando una partida de ajedrez en l Café Pinín partirá hacia la Logia Eterna.[5]

Uno de los pocos periodistas francmasones  asturianos que escribió abiertamente sobre temas masónicos fue  el escritor Pedro González Blanco, que nace en Luanco en noviembre de 1879; su padre Inspector de 1ª Enseñanza se traslada a Cuenca con toda su familia, ciudad donde Pedro emprende los primeros estudios de bachillerato y,  que finalmente le llevaran hasta la Universidad Central, para realizar la carrera de Filosofía y Letras, que no llega a concluir.

Aunque Pedro González Blanco, no es un periodista tan prolífico como Vela, o Díaz Fernández, sus colaboraciones se encuentran en distintos medios entre los cuales está El Motín, periódico anticlerical dirigido por Nakens, donde Pedro  utiliza el seudónimo de Doctor Atizando Yesca.

Funda con otros escritores la Revista Helios y, fue amigo personal del ultraísta Cansinos Assens. Traduce a Nietzche y Maerterlinck, a la vez que colabora con el movimiento de Extensión Universitaria.
Así nos los retrata  Cansinos Sáenz:

Pedro González Blanco, un jovencito moreno, un tanto regordete, con un bigotito negro y el pelo muy sentado, que vestía con pujos de dandy y fumaba gruesos puros y hablaba en un tono rayante, de superhombre, ponía a los modernistas de neurasténicos, de ignorantes, de pobres hombres atacados de grafomanía. Él era amigo de Valle Inclán y de Villaespesa y sabía a qué atenerse. Valle Inclán era un "poseur" (Nakens aguzaba el oído, poniéndose la mano junto a la oreja) y Villespesa un mentecato, un zángano, que vivía a costa de su suegro, el coronel, y se pasaba el tiempo escribiendo unas cosas que él mismo no entendía y que eran majaderías manifies­tas..."[6]

Pedro González, tras este periplo madrileño se  traslada a Cuba y recorre media América acompañado del poeta Santos Chocano. Será precisamente en Méjico donde termine involucrándose en el movimiento revolucionario de Méjico, convirtiéndose en asesor del presidente de la República D. Venustiano Carranza. Regresa a España pero la Guerra Civil le devuelve de nuevo al exilio: Cuba, Argentina, Méjico, tras años de largo exilio vuelve a España y,  fallece en el pueblo de Villaseca de la Sagra (Toledo)  el 31 de enero de 1961 a los 82 años de edad.

Pedro González Blanco, es el único periodista- escritor asturiano que escribe sobre masonería y lo hace en la prestigiosa revista Latomia, ésta pertenecía a la logia Unión de Madrid, en la cual le encontramos en los tiempos de su fundación 1927, junto con los periodistas Joaquín Dicenta Alonso y,  Miguel Cámara Cendoya. Tanto la logia Unión y por consiguiente sus miembros, entre ellos Pedro González Blanco, se van a ver envueltos en las luchas de bandería política que tienen lugar a partir de 1932, con motivo del paso del Partido Radical de Alejandro Lerroux a la oposición azañista. Esta logia que en un principio estaba bajo los auspicios del Gran Oriente Español, terminará dentro de la Gran Logia Española, que en Asturias tendrá un pequeño triángulo masónico Artúrica,  fomentado por José María López Bombona y en el cual habrá otro asturiano que se vinculará con la Gran Logia Española como Gran Secretario, Herminio Álvarez del que ya hemos hablado como miembro de los somatenes.

El escritor luanquín, escribe en 1933 un pequeño opúsculo titulado “La Masonería” y lo hará para desmitificar precisamente la Orden. Según él no había rama de la historia más necesitada de rectificar errores que la historia de la masonería.:

Díaz Pérez, el supuesto John Truth, Morayta, los modernos Usero, Súarez Guillén y Díaz, no se han tomado más trabajo que el de copiar a Thory, ante todo a Clavel y a Findel, en segundo término. Sin el Acta Latomorum no habrían escrito Truth y Díaz Pérez sus escritos; y Morayta, inconsultamente la mayor parte de las veces, atribuye a la Masonería funciones que no siempre supo cumplir. Los demás autores citados giran alrededor de lo dicho por estos tres o cuatro historiadores”[7]

Otra de sus obras, que poco a poco van llegando hasta nuestra manos y,  demuestran su sentido crítico es: Conquista y colonización de América por la calumniada España, que se editó en Méjico en 1945.

Si García Vela sufría del silencio la figura de Pedro González Blanco es casi inexistente para los asturianos, en parte,  sus hermanos le eclipsaron su merecida fama, a esta saga pertenecían Andrés y Edmundo, si embargo a los españoles nos ha legado su quehacer  través de su trabajo de traductor de las obras de  Nietzsche.
 A dicho autor le dedique un libro en el cual  recogía un libro suyo sobre Masonería  y le hacia la introducción:



José María Súarez: nacido en Oviedo el 24 de octubre  de 1873 y  de profesión  tipógrafo. Se inició en la logia Jovellanos en 1920 con el simbólico de Begón, Su actividad está más relacionada con la actividad socialista ya desde muy joven , puesto que fue uno de los fundadores  de las Juventudes Socialistas de Oviedo en 1904 junto con Teadomiro Menéndez y Aurelio Cuartas. Organizó junto a Manuel Llaneza , el sindicato de Obreros Mineros de Asturias.

Su actividad política le llevó en el mismo año que entró en masonería  a presentarse a candidato en las elecciones por el distrito de Avilés.
Llegó a ser concejal del Ayuntamiento de Oviedo y más tarde Diputado provincial. Su relación con la prensa fue a través del periódico La Aurora Social” de la que fue su director y,  en cuyas labores era ayudado por otro francmasón Jesús de la Vallina, muerto en Méjico.

Fue presidente de la Federación Socialista Asturiana  durante los años  1925 y 1926 representando a esta en le Comité Nacional del PSOE.

Andrés Saborit  retrata los últimos días de José María Suárez. de esta manera:

Una mañana del mes de mayo de 1927, al regresar de mi trabajo de madrugada en la redacción del El Socialista, llegaron a mi casa …Manuel Llaneza y José María Suárez […] me informó Llaneza del acuerdo adoptado por el Sindicato Minero de costear cuanto fuera preciso para que José María ingresase en el Sanatorio que el doctor Labora tenía en Carabanchel Bajo a fin de recuperar la salud”[8]

Aunque parece ser que José María se resistía a que la organización acusase tal gasto que le aprecia extraordinario, la presión nerviosa va  en aumento pese al tratamiento del afamado doctor y, el 2 de julio,  José María Suárez no puede más y,  se arroja  al estanque del jardín del centro médico donde estaba recluido.

Avelino González García, nacido el 8 de agosto de 1894, de profesión periodista. Iniciado el 21 de marzo de 1924 en la logia Riego nº 2 de Gijón, con el simbólico de Panurgo; llega al grado de Maestro Masón (3º), concretamente el 10 de octubre d e1927. Avelino es un claro ejemplo de la tensiones que se daban en el taller gijonés, en un “balaustre” de la Gran Logia Regional del Noroeste al Gran Consejo Federal Simbólico con fecha del 20 de febrero de 1933, se da un informe de las actuaciones de Avelino a las altas autoridades masónicas, en él se expone que si bien su primera actuación dentro de la logia fue normal, aunque caracterizado “ por las luchas sociales y de carácter obrerista” , siendo además maestro de la Escuela Neutra pidió la “plancha de quite”. Más tarde se reintegró de nuevo, regularizando su situación en la Orden.
Este es parte del informe que realiza la cúpula de la GLRN dirigida al Gran Consejo Federal Simbólico:
“Llegó a pedir pl\ de quit\ hace algún tiempo, según decía al objeto de quedar libre para poder actuar en los trabajos socialistas, según correspondía a sus afanes; se le concedió, cometió algunos desmanes, puesto que no se ajustaba fielmente a las normas que imponen nuestras doctrinas y preceptos, hubo de tener algún rozamiento hasta con algún h\ de otras ideologías distintas al sindicalismo (aún cuando de escasa importancia) A los dos o tres meses hubo de pedir de nuevo el reingreso, que por evitar susceptibilidades hubo de concedérsele, si bien su readmisión fue bastante discutida y con alguna reserva mental /.../ últimamente ha ido a hacerse cargo del periódico CNT”.

Evidentemente los francmasones libertarios, creaban tensión en las logias, y más, cuando éstas en estaban compuestas mayoritariamente por reformistas, como era el caso de Gijón, si bien en un principio no había gran complicación en la convivencia, la situación se complica cuando se rompe el pacto de cooperación entre partidos y sindicatos. Esa ruptura se va a notar aún más, dentro de los talleres cuando el Partido Reformista da un giro hacia la derechización. Precisamente Avelino,  en esos mismos momentos ocupaba los cargos de “Orador Adjunto en la mesa de discusión” de la VIII Asamblea Nacional Simbólica de 1929, celebrada en Barcelona; siendo representante del la GLRN, (como Orador que era de ésta) ante la Asamblea Nacional extraordinaria de 1930.
Sus escritos como Director del CNT.....

JoséDíaz Fernández. Es un natural de Salamanca, pero criado en Castropol, el cual se vincula a primero a Oviedo a través de sus estudios de Derecho, cantera universitaria en la  que va a encontrase con diversos masones  tanto del siglo XIX que ejercían labores de docencia, como con vecinos de pupitre que en un momento u otro también serán sus vecinos de banco masónico.

Su vinculación con Gijón se produce en 1920 tanto por su colaboración periodística, al incorporarse a la plantilla de El Noroeste, donde inserta buena parte de su extensa producción literaria, aunque colabora igualmente en La Voz, Crisol, y Nuevo Mundo, su otra vinculación con la villa de Jovellanos, a efectuarse a través de su inquietud  intelectual y masónica que le llevaran a participar  de forma activa en  las distintas  actividades culturales gijonesas, teniendo como  colofón el ser elegido para formar parte  de la junta directiva del Ateneo Obrero,  asociación en la que habían participado numerosos masones y en la que aún se encuadraban unos cuantos

En dicha asociación Díaz Fernández va a desempeñar el cargo de secretario, de hecho tal y como nos refiere José Manuel Bolado:

“La proyección de José Díaz Fernández durante la dictadura de Primo de Rivera y los primeros años de la Segunda República, puede decirse que fue importante. Unía a su talento literario una personalidad pública , dinámica y de rica cultura. [...] sin embargo, pronto la literatura queda relegada, cede ante su deseo de cambiar el mundo; la política gana la partida”[9]

Y tanto fue así, que con motivo de la Asamblea Nacional Consultiva de Alfonso XIII, en la cual tenían representación los ex-presidentes de Consejos de Ministros y ex -presidentes del Congreso de los Diputados, Melquíades Álvarez dirige una carta Primo de Rivera en la cual renunciaba a “ejercer tal representación puesto que no era producto de la soberanía nacional”; en Asturias tal situación y como dice Oliveros distintos elementos hicieron una fuerte campaña:
“...se dio en organizar la perturbación sistemática revolucionaria de la vida política constituyéndose núcleos de conspiradores en Gijón Oviedo y en la Cuenca Minera, y a cuyo frente estaban : Teodomiro Menéndez, Eleuterio Quintanilla; José Loredo Aparicio y Mariano Merediz”.[10]

 Tras el fracaso de la sublevación de Sánchez Guerra, el grupo opositor asturiano retomará con más interés sus labores revolucionarias, redoblando sus actividades haciendo reproducir clandestinamente las ediciones de las denominadas Hojas Libres,” que se editaban en un imprenta de Villaviciosa. Por lo que deja traslucir Oliveros, eran sufragadas en buena medida por la familia Merediz, que iban afrontando con infinita paciencia las acometidas del régimen; de hecho en un banquete que se le dedica a Gregorio Marañón en Gijón en la misma fecha del santo de Alfonso XIII, tras los vinos, las irónicas lenguas de Díaz Fernández, alias “Pepillo”, y de Mariano Merediz se desatan en los discursos y terminan junto a otros correligionarios en la cárcel, y con una multa pecuniaria de 250 pts al abogado maliayés .

En 1931, José Díaz es elegido representante en las Cortes por el Partido Republicano Radical Socialista, cargo para el que vuelve a ser elegido esta vez por la provincia de Murcia en 1933, pero esta vez bajo la bandería de Izquierda Republicana, además de desempeñar el cargo de secretario político del Ministerio de Instrucción Pública.
Pepillo, como le bautizan sus amigos, pasa la Guerra Civil en Barcelona como jefe de prensa, la guerra concluye y como el resto de los republicanos más comprometidos emprende el duro camino del exilio que le llevará hasta Francia, quedando internado en los campos de concentración de los que sacado junto con otros hermanos masones a través de la infraestructura que la masonería española había montado junto con la AMI (Asociación Masónica Internacional) en Francia.

Se instala con su mujer y su hija en Toulouse, y aunque tiene esperanzas de poder trasladarse a Cuba, pasa al Oriente Eterno en 18 de febrero de 1941 en tierras francesas.

José Díaz Fernández “alias Pepillo” se inicia en la logia Jovellanos, donde le encontramos entre los años de 1922 a 1928 con el simbólico de Wagner, Díaz Fernández, a ser uno de los hombres jóvenes, de profesiones liberales que después del movimiento de 1917, van a enrolarse en la filas de la masonería, y así tememos a catedráticos como Marcelino Aguirre González, y Manuel Rivera Ruiz, al escritor López Merino y a Fernando Vela y Ricardo Serna luego desaparece de los talleres asturianos, puesto que se va a trabajar en los medios periodísticos madrileños de la mano de otro francmasón y amigo Fernando García Vela, que le lleva hasta el Diario EL Sol .

Allí suponemos, que ambos seguirían enlazados en el abrazo fraterno y solidario de la masonería, que muy bien les había arropado en Asturias.

Su trabajo periodístico no fue de tan clara tendencia masónica como el de su compañero y convecino Pedro González Blanco, aunque queda por examinar con sumo cuidado “esos hipotéticos rastros masónicos” en sus colaboraciones periodísticas José Díaz Fernández tiene como novelística, además un largo capítulo de colaboraciones en prensa, un novelística que podemos recoger en El Blocao (1928),  La Venus Mecánica (1930) y un tercer libro de ensayos El nuevo romanticismo.

El expediente personal de su pertenencia a la masonería[11], hay diversos documentos que explican lo que los servicios policiales trabajaron para poder datar fielmente al “Pepillo”, por un lado hay en diploma del Gran Oriente Argentino de Rito Azul a nombre de José Díaz Fernández natural de Ribadeo, domiciliado en Buenos Aires, e iniciado en la logia Emilio Castelar, en el cual se confirma la concesión del grado de Maestro Masón (3º) en 1910, este francmasón que está en paradero desconocido va sufrir sentencia el 5 de marzo de 1945 por el Tribunal Especial para la Represión y la Masonería por el cual se le condena pena de doce años y un día de reclusión menor y accesorias legales de in habilitación. Por otro lado dichos servicios tienen abiertos otros dos expedientes a otras dos persona que responden al mismo nombre y apellidos, uno Inspector del Timbre y natural de Pajares, y otro natural de Quirós, y de profesión forjador. El lío que tenían era monumental, al original  “Pepillo” lo tenían clasificado como abogado y diputado socialista  

Su figura y su proyección que aquí no se trata con la largueza que debiera esperarse, se debe en parte a que sobre Díaz Fernández hay diversa obras que recogen no solo su trabajos periodísticos, sino también su experiencia vital[12]; queda pues abierta la puerta para tratar de forma unitaria la figura y proyección en la masonería y en la sociedad gijonesa  de José Díaz Fernández.

Víctor Guerra  Historiador de la Masonería Asturiana


[1] AHN Expediente 42. Legajo 412. También se puede leer el libro de Teófilo Rodríguez Neira “ Fernando Vela y Asturias. Biblioteca Académica Asturiana (Caja de Ahorros de Asturias) 1985.
[2] A los naturales de Gijón, también se les denomina “playos” como a los ovetenses “carbayones”.
[3] Se sacaron muy pocos números, y era editada en los talleres del periódico El Noroeste. Este periódico tenía dos cabezas redactoras: una en Oviedo y otra en Gijón que dirigía Fernando García Vela. 
[4] Avello F; Manuel: Recuerdo de Fernando Vela BIDEA . Año XXXI, Septiembre –diciembre nº 92, y existen además trabajos en el nº 99: 101 y 105-106.
[5] Más trabajos biográfico y de acercamiento a su personalidad se pueden encontrar en La Nueva España  del 6/03/1983  y del  9 /05/2000 firmado por Ramón Baragaño el primero y por Bastián Faro el segundo. Y Frenando Vela en el recuerdo  del 23 /09/1999 : La Nueva España firmado por Víctor Guerra.
[6] Cansinos- Asséns; Rafael: La novela de una literato. Tomo I Edt. Alianza Tres.  pag. 42 y 43
[7] Artículo “Sobre el Arte Real” firmado por el hermano\ “Bolívar” simbólico correspondiente a Pedro Glez. Blanco y que se imprimió en la Revista Latomía volumen II. Madrid 1933. Una amplia referencia a la logia Unión y sus conflictos y el papel de Pedro González Blanco se puede encontrar en el trabajo de Mª Dolores Gómez Molleda de “La masonería en la crisis española del siglo XX 
[8] Saborit; Andres: Asturias y sus Hombres.
[9] Bolado, José M: EL Cuerpo de los Vientos. Cuatro literatos gijoneses. Biblioteca Gijonesa del Siglo XX. Edt. Gran Enciclopedia Asturiana.
[10]  Oliveros; L. Antonio: Asturias en el  resurgimiento español . Edt. Silverio Cañada
[11] AHPA. Expediente Personal Nº 7 A Legajo 68. 
[12] Por un lado esta la obra ya citada de José M. Bolado y la referencia de Ana Isabel Llaneza Vioque presenta en el II Congreso de Bibliografía Asturiana de 2000, una ponencia Bibliografía de inéditos de José Díaz Fernández. Además de diversa colaboraciones en prensa sobre su figura entre las que destacan las Gracia Noriega en La Nueva España (Oviedo) y Miguel A . Serrano Monteavaro en La Comarca de Eo (Lugo).

07 agosto 2017

MASONERIA EN GRANDAS DE SALIME

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Ya he comentado alguna que otra vez, que el perfil territorial del desarrollo de la masonería en Asturias, tuvo muy distinto desarrollo, bien se trate del siglo XIX, o del Siglo XX.

Durante el siglo XIX, la masonería astur tuvo en dicho siglo un modelo, en cierto modo expansivo, teniendo en cuenta varios factores como eran los efectivos masónicos astures, la conformación poblacional de la región y sus comunicaciones, y teniendo en cuenta además los modelos de sociabilidad masónica, muy relacionados con el republicanismo a través de los cuales extendieron sus redes por buena parte de la región, con este espectro:
Formaciones masónicas en la Asturias del siglo XIX[1]
GIJON:
  • v Logia Los Amigos de la Naturaleza y Humanidad, 1850-1854 (31 miembros).
  • v Logia Los Amigos de la Naturaleza y Humanidad, 1871-1875 (34 miembros).
  • v Logia Amigos de la Naturaleza y de la Humanidad, 239; 1879-1888 (76 miembros).
  • v Logia Amigos de la Humanidad, nº 61; 1889-1894 (59 miembros).
  • v Logia La Perla del Cantábrico, nº 75; 1891-1892 (16 miembros).
  • v Logia La Razón, n º l24; 1878-1888 (8 miembros).
  • v Logia Ciencia y Virtud, nº 128 .
OVIEDO:
  • v Logia Luz Ovetense, 1874-1877 (52 miembros).
  • v Logia Nueva Luz, 1877-1886 (98 miembros).
  • v Logia Los Caballeros de la Luz 1886-1888 (11 miembros).
  • v Logia Juan González Río, nº 42; 1888-1893 (129 miembros).
  • v Capitulo Vigilantes de Asturias, 1889-1892 (29 miembros).
  • AVILES:
  • v Logia Justicia, nº 123; 1879 (24 miembros).
  • v Logia Concordia, nº 375; 1887 (24 miembros).
BELMONTE: Logia Fraternidad, nº 128; 1879 (11 miembros).
BIMENES: Logia Simbólica Luz de Bimenes, nº 87; 1891
LUARCA:
  • v Logia Estrella Benéfica, nº 169; 1882
  • v Logia Luz de Luarca, nº 236; 1883-1888 (12 miembros).
  • v Logia Jovellanos, nº 128; 1891(18 miembros).
NAVIA:
  • v Logia Antorcha Civilizadora, 1879-1888 (20 miembros);
  • v Triángulo Rafael del Riego, 1892 (5 miembros);
TRUBIA: Logia El Trabajo, nº 39; 1872 (53 miembros)

Sin embargo, en el siglo XX, hasta el momento en que la masonería se extinguió debido a las persecuciones franquistas, durante este primer tercio del siglo, esta sociabilidad mostró menos ímpetus en cuanto a la expansión, debido por un lado a la atomización del reformismo melquiadista, muy celoso de dar rienda suelta a inquietudes masónicas ligadas a otros movimientos como pudiera ser el socialista, y dada la precariedad de efectivos para la expansión, fue como Gran Logia Regional del Noroeste remisa a promover o facilitar proyectos fallidos.

Por tanto, la configuración resultante de ese establecimiento masónico, va a estar muy ligado a la ciudad de Gijón, con una casi que nula presencia en el resto de la región, pese a las posibles potencialidades que pudieran tener algunas localidades de levantar columnas logiales
Formaciones masónicas en la Asturias del siglo XX [2]
GIJON:
  • v Triángulo AMESE, n0 68; 1911. (GOE).
  • v Logia Jovellanos, n0 337-1912. (GOE).[3]
  • v Logia Jovellanos, n10; 1924- 1936. (GOE).
  • v Logia Riego, n 02; 1923. (GOE).
  • v Logia Astúrica, n° 27; 1925. [4] (GLE).
  • v Logia López del Villar, n° 14; 1933. (GOE).
  • v Capitulo Rosacruz Alberto de Lera, 78, 1933. (S. Gr. Consejo del Grado 33º ).
  • v Triángulo Evaristo S. Miguel de Jove, 1923. (GOE).
  • v Gran Logia Regional del Noroeste.[5] (GOE).
AVILES: Triángulo José Rizal, nº 13, 1934. (GOE).
GRANDAS DE SALIME: Logia Amor y Trabajo, 10. (GOE).
OVIEDO: Logia Argüelles, nº 3; 1931-1936. (GOE).
TURON: Triángulo Costa, nº 5,1928. (GOE).
NAVA: Triángulo Ferrer, nº 2, 1924. (GOE).

Masonería en Grandas de Salime
En este contexto, y con algunas peculiaridades más, nace en diciembre de 1931 al calor del nacimiento de la II República, como lo hbia sucedido en Oviedo, y en el occidente astur se encienden las pasiones de una serie de masones indianos que levantará un taller en Grandas de Salime.

No sabemos muy bien su tendencia, ya que la información que hay es muy poca, al menos documental, más allá de la que se pudiera obtener por los trabajos de investigación oral, sobre militancias y sociabilidades de los masones que componían un pequeño grupo, un triángulo masónico en el apartado rincón de Grandas de Salime, un concejo del occidente interior astur, ubicado en los límites geográficos con Galicia. Según algun historiador astur, Jose Naveiras, era del Frente Popular...?

En ese contexto politico y social, nace junto con el proyecto ovetense de la Logia Arguelles, la posibilidad de alzar columnas de logia en Grandas, mediante un primer paso,que es la constitución de un triángulo masónico, constituido al menos por tres masones. Uno de ellos vemos que aporta el alto grado 18º  de Caballero Rosacruz  del REAA.

La primera noticia documental que tenemos es la comunicación ante la secretaría del Gran Consejo Federal Simbólico por parte de la Gran Logia Regional del Noroeste, cuya misiva firman Alberto de Lera como Gran Maestro de la regional y Arturo del Villar como Gran Secretario, en la cual comunican que habiendo sido presentados los Queridos Hermanos regularmente documentados en toda regla se ha constituido con fecha (1 de diciembre 1931 de nuestra Regional en Grandas de Salime, el triángulo masónico Amor y Trabajo nº 10, cuyas condiciones detallamos en el cuadro lógico adjunto.

En la escasa documentación existente de la Gran Logia Regional del Noroeste, no constan comentarios acerca de la creación de este taller, del cual tampoco hemos tenido noticias por otros medios, y queda la duda razonable sobre la procedencia de tales masones ya que no estaban registrados en los circulos masónicos astures, pero pronto la duda se deshace ya que una una nota al margen, del cuadro lógico, nos indica que todos los componentes del triángulos proceden de la Gran Logia de la Isla de Cuba.

El cuadro lógico que se adjunta, aporta también poca información, ya que este nos indica lo siguiente

Nombre y apellidosProfesiónFecha nacimientoResidenciaGrado y Cargo
José Naveiras Pastur
Comerciante
1 marzo 1888
Grandas
18º. Presidente
J. Antonio Rodriguez Braña
Comerciante
6 septiembre 1890
3º. Secretario
Antonio Alvarez Mesa
Comerciante
3 febrero 1892
2º. Tesorero

De este taller nunca más se tendrá noticia, al menos por los papeles incautados a la masonería española por el franquismo, por tanto, ignoramos su duración, aunque en líneas generales debió ser muy corta, pues ya en 1934 la Regional del Noroeste, daba instrucciones de depuración de los elementos reformistas que secundaran el pacto de los melquiadistas con la CEDA, y luego ya en 1936 se llama a la reunificación de efectivos masónicos de cara a la graves situación que se avecinaba.

De los miembros del taller, sabemos por un lado que Antonio Alvarez Mesa, fue alcalde de Grandas de Salime, y que fue ejecutado el 24 de febrero de 1937 en Lugo. Consta un expediente simple en el Archivo de Salamanca por el delito de Comunismo.

Del que si sabemos algo más, es del sastre Jose Naveiras Pastur, pariente de de otro José Naveiras, el famoso Pepe el Ferreiro, quien fue el impulsor del Museo Etnográfico de Grandas.

En el expediente de Naveritras Pastur, contienen tres menciones, siendo la ES.37274.CDMH/10.8.8.11//SE-MASONERIA B,C.642,EXP.14, la más voluminosa.con 32 hojas.
Parte de ese expediente además de los datos masónicos, está la condena a muerte a la cual fue condenado  y dice: Arturo García Perez. Secretario de Causas del Jugado Militar nº 5 de Gijón y siendo juez Instructor el alférez honorífico del Cuerpo jurídico Militar D. Antonio Nores Castro, se certifica un Sumarísimo de Urgencia nº 74 contra Jose Naveiras Pastur , en la plaza de Gijón a 6 de diciembre de 1937. SGUNDO AÑO TRIUNFAL Reunido el Consejo Permanente de Guerra nº 1 de Asturias. Y dada cuenta de la causa en audiencia pública y citadas la acusación fiscal y defesan y RESULTANDO que al iniciarse la revolución marxista en España durante la dominación en la provincia de asturias, Jose Naveiras Pastur de ideas avanzadas se distinguió antes del Movimiento Nacional por su propaganda subversiva con la cual logró envenenar a todo el pueblo. Masón, se le considera organizador de la Logia Masónica de Grandas de Salime, alma de los dirigentes revolucionarios ¡y autor moral de todos los atropellos y desmanes cometidos en dicho pueblo. Después de las elecciones de febrero de 1936 fue elegido Delegado Gubernativo, donde se distinguió por las persecuciones que hizo objeto a los elementos de Falange Española, más tarde fue nombrado Gestor Municipal… FALLAMOS que debemos condenar uy condenamos a Jose Naveiras Pastur a la PENA DE MUERTE, lo que mandamos y firmamos: Luis de Vicente; Manuel Tiomil; Benigno Lebon, Jose Álvarez Vazquez. 11 de diciembre de 1937.

José Naveiras Pastur sería fusilado el 21 de diciembre de 1937.

Así concluyó la existencia de algunos de los masones que tuvieron el honor de ser fundadores de un triángulo masónico en su tierra natal.

Victor Guerra

[1] El número y la adscripción de las distintas logias a veces no corresponderá con otras informaciones, puesto que al haber logias que unas veces pertenecieron a un Oriente u Obediencia, y luego se pasaron a otro, dichas numeraciones sufrieron alteraciones, de ahí que haya una misma logia con dos o tres números distinto, según el cambio obediencial que hubiera hecho y la política de numeración que tuviera dicha Orden, las hubo que respetaron el numeral y otras que reasignaron nuevos números.
[2] Hay que tener en cuenta que este estudio solo alcanza hasta 1938, al final del siglo XX se registran otros proyectos masónicos: Gran Logia Asturiana; la Logia Rosario de Acuña; Logia Amigos de la Naturaleza y Humanidad; Logia Caballeros de la Luz; que merecen un estudio aparte.
[3] Esta Logia pasaría más tarde a redefinirse como Jovellanos nº 1, cuando el Gran Oriente Español, pasa constituirse como un conglomerado federal de grandes Logias Regionales.
[4] La noticia de la creación de este triángulo no está clara, se da como fecha de levantamiento de columnas 1925, puesto que así se recoge en el Boletín de la Gran Logia de española de Marzo de 1925.
[5] Existe ya una referencia a este proceso de las Grandes Logias Regionales en la nota nº 12 que en parte explica la creación de estos entes regionales. Sí se desea profundizar más en el tema debe consultarse a Mª Dolores Gómez Molleda, obra citada pag. 3.

02 noviembre 2011

LA GRAN LOGIA REGIONAL DEL NOROESTE. MASONERIA EN ASTURIAS (5ª Entrega)

5.4 La Gran Logia Regional del Noroeste
A partir de 1922 el poder central del Gran Consejo Simbólico del Grado 33º, que regía los destinos de la masonería española dentro del GOE, estaba siendo contestado por las propias logias que requerían un mayor control tanto en la organización interna como en la territorial. Tal era la tensión en esos momentos dentro de la masonería, que termina fraguándose en abril de 1924 un documento donde los Grandes Maestres Regionales deciden asumir el poder sobre los grados de la masonería simbólica. Por tanto, el Supremo Consejo del Gran Oriente Español (GOE), integrado por los Grandes Maestres Regionales que tendrán plena jurisdicción sobre los tres primeros grados simbólicos (Aprendiz, Compañero y Maestro), y el Supremo Consejo del grado 33º, tendrá plena jurisdicción sobre los altos grados filosóficos (desde el 4º al 33º) del Rito Escocés Antiguo y Aceptado.[i] Ello configura una nueva forma de organizarse y de regirse.

De ahí la constitución de las Grandes Logias Regionales: Gran Logia Regional del Mediodía; Gran Logia Regional del Nordeste, Logia Regional del Centro, Logia Regional Catalano-Balear, Logia Regional de Noroeste, la Gran Logia Regional del Sudeste y la Gran Logia Regional del Levante.

Con motivo de ésta reorganización se constituye la Gran Logia Regional del Noroeste (GLRN) bajo cuyo amparo se ponían los siguientes talleres en Asturias las Logias Jovellanos; Argüelles; Riego; y los triángulos Ferrer en Nava, Costa en Turón, Evaristo San Miguel en Gijón; en las provincias gallegas la organización dependiente de la GLRN, se estructuraba de esta manera en Coruña: Suevia, y Curros Enriquez; en Lugo: Lucus; en Santiago: Libredón; en Pontevedra: Helenes; y en Vigo: Vicus, los triángulos gallegos eran Adelante en Orense, y Solón en Pontevedra, y luego estaba el triángulo Libertad en León. En líneas generales se contaba con un total de unos 300 miembros sobre 1930, y cuatro años más tarde, este número ya ascendía a unos 500 afiliados, aunque es muy posible que realmente hubiera más.

Las figuras más importantes dentro del panorama que abarcaba la GLRN, y que representaban a su vez la heterogeneidad política, que se hallaba dentro de dichos bancos masónicos, eran las siguientes en Asturias se contaba con la presencia del socialista Teodomiro Menéndez; de los reformistas Melquíades Álvarez y Alberto de Lera; los anarquistas eran representados por Eleuterio Quintanilla, y finalmente si hubiera que sacar de entre el variopinto conjunto republicano dos nombres de distinta época, estos podrían ser representados por Gervasio de la Riera y José María López Fombona; en Galicia la cosa no era tan distinta, tal vez un poco más matizada por el tema nacionalista que arrojaba esta representatividad: Casares Quiroga y Poza Juncal por Acción Republicana Gallega y Abad Conde, López Varela, y Vega Barrera por el Partido Radical; y León estaría representada por el diputado socialista Alfredo Nistal.

Durante los primeros años hubo dentro de la GLRN fuertes encontronazos entre los miembros más jóvenes en cierta manera muy retraídos sobre el funcionamiento de la Orden y los veteranos, un número muy reducido y muy bragados en las cuestiones internas, que son en definitiva los que orquestan la articulación del elemento aglutinador como la GLRN y que están alineados en la corriente simbolista en completa disconformidad con los otros dos asturianos como Barcia y José María Rodríguez que representaban a los altos grados (filosofismo).

Todas las formaciones que estaban bajo el GOE, al pasar bajo la dependencia del elemento coordinador vuelven a renumerarse, así el taller Jovellanos nº 337, con la constitución de la Gran Logia Regional del Noroeste, pasará renumerarse pasando a ser la Respetable Logia Jovellanos nº 1.

Este taller con sede en Gijón, se constituirá en el mayor baluarte masónico del noroeste español. Ya que en diciembre de 1930, el sólo cuenta con 90 miembros, aunque hay que anotar que unos años antes se había producido una cierta desbandada debida en parte a las distintas fricciones políticas, por otro lado hay una cierta obligación de poner las cuentas al día puesto que no se puede capitar al GOE, por hermanos que ya no estaban ni asistiendo ni pagando sus obligatorias cuotas, lo cual produce una fuerte purga por falta de pago y asistencia, y luego hay otro descuelgue de algunos miembros al constituir nuevas formaciones masónicas en integrarse en ellas.

5. 5 La Respetable Logia Riego nº 2
Uno de ésos los talleres que se descolgaron de la logia madre en dicha época, y que llegó a consolidarse fue Respetable Logia Riego nº 2 , que en enero de 1923, levantaba columnas con 19 miembros, provenientes todos ellos de la logia Jovellanos. El nuevo taller trabajará bajo los auspicios del Gran Oriente Español (GOE) y bajo el Rito Escocés Antiguo y Aceptado.

Esta nueva formación, viene de la mano de Alberto de Lera, que a buen a seguro auxiliará a las tres luces del taller, [ii] compuestas por Marcelino Aguirre Victorero como Venerable Maestro, de simbólico “Atenas”; Pedro Fernández del Fueyo, natural de Pola de Lena y de profesión sastre), que ocupaba el cargo de 1º Vigilante, hermano de otro reconocido masón encuadrado dentro de los talleres orensanos y que llegó a ser Alcalde de la ciudad de manos de la autoridad gubernativa en 1934, como representante de la tendencia más derechista del lerrouxismo; y José Antonio de la Riera con el grado de Maestro Masón (3º) que ocupaba el cargo de 2º Vigilante. El cargo de Orador lo ocupaba un hijo del venerable, Marcelino Aguirre. Otro de los elementos significativos de dicha formación es Julio Peinado Alonso, fotógrafo (son varios los fotógrafos afiliados a la masonería y todos ellos de una cierta entidad profesional).

En 1926 en uno de los recuentos anuales para la Gran Logia Regional, el taller Riego nº 2, registra treinta y tres miembros. Su composición socioprofesional será la siguiente: 6 miembros dedicados al comercio, otros 6 figuran como empleados, 5 son industriales, varios son maquinistas, 2 fotógrafos, 1 médico, 1 periodista, 1 castrador, 1 viajante, 1 relojero y 1 pintor. No será pues esta logia tan multitudinaria y heterogénea ideológicamente como de la que provienen muchos de ellos. En éste taller (dedicado a la memoria del tinetense y masón General Rafael del Riego[1]), hay una monocromatismo ideológico liderado por el reformismo que preside Alberto de Lera.

Esta logia terminará abatiendo columnas en Septiembre de 1935, al quedar disueltas tanto ella, como la López del Villar nº14, dadas las precariedades y los momentos políticos tan críticos por los que se está pasando, los menguados efectivos de todas ellas serán reunificados bajo la logia Jovellanos 1. Los momentos críticos vendrían expresados, por un lado, por los procesos revolucionarios del 34 que salpicaron a la orden en toda su línea de flotación, al ser acusados varios miembros del triángulo Costa de Turón de dar muerte a los religiosos maristas, de cuyo crimen se acusó al masón y presidente el citado triángulo Leoncio Villanueva. Otros implicados, pero desde la vertiente represora fue el General López Ochoa que no se le perdonaría más adelante sus implicaciones en el 34, para unos por ser excesiva su represión sobre los revolucionarios asturianos, aunque para las derechas su mando en la región fue contestado por ser demasiado pusilánime.[2]

Si a esta implicación le unimos el nudo gordiano que se había formado entre reformismo y masonería, con lo cual ésta última se ve en una difícil tesitura, al establecerse el pacto del Partido Reformista con la derecha más recalcitrante como era la CEDA. Ante ello el Gran Consejo de la Orden, viendo las repercusiones que ello podría traer se desmarca rápidamente de tal operación y rompiendo con ese indigerible nudo, cursa la petición a todos los talleres bajo sus auspicios “para que irradien aquellos hermanos que colaboraban con partidos, que a su vez actuaban en contra de los fines de la masonería, en concreto esa acción se dirige contra los militantes del Partido Demócrata Reformista Liberal. Con la misma intención y siguiendo tales directrices la GLRN envía a todas sus logias y triángulos, una circular donde se comunicaba la obligatoriedad de efectuar de una declaración expresa por escrito de no estar militando en partidos políticos, cuyo ideario fuera hostil a los principios que defendía la masonería.[3]

Años antes ya se había empezado a notar los primeros síntomas de que las cosas no venían demasiado bien rodadas para el colectivo masónico. Tal “movida” se empieza hacer manifiesta dentro de los talleres gijoneses, cuando en 1933 Marcelino Aguirre, grado 30º de la logia Riego , escribe una carta a Rogelio García y Antonio López del Villar como Gran Maestre y Gran Secretario del a GLRN, solicitando la “plancha de quite” por una excesiva cohabitación de la política dentro de los talleres, ante lo cual contesta el Gran Maestre que la culpa estaba en aquellos que se habían dejado influenciar por opciones partidistas:

“...en los que nos han inducido a llegar a esta situación... se trata, no ya de una alianza con las derechas, como desgraciadamente ocurre, que por sacar provecho se alían en vergonzoso conglomerado de toda calaña. Desde luego miserables y faltos de dignidad, más en este caso , se ha llegado a la exageración implicándose en el contubernio con lo más denigrante y opuesto a nuestros principios, nada menos, que con jesuitas y católicos de la clase más fanática y cerril.” [4]

5. 6 El respetable Triángulo Evaristo San Miguel (Jove)
Fruto no de estos últimos acontecimientos, pero sí del mismo malestar que en parte aquejaba a la masonería, la politización, y del uso que se hacía de ésta en función de intereses partidistas, que como se ve ya estaba presente en 1923, nace una nueva formación que se produce a finales de 1923, y que se denominará Respetable Triángulo Evaristo San Miguel, el cual tendrá su sede en Gijón, concretamente en el barrio de Jove. 

Quien propicia la nueva partición de la logia Jovellanos para constituir un pequeño triángulo de apenas cuatro miembros, es un veterano masón y político Gervasio de la Riera. Además de haber sido una activo concejal e industrial y propietario de los Astilleros Riera; está inserto en la promoción cultural de Gijón a través del Ateneo Obrero de Gijón del cual es directivo. Precisamente en 1904, se había reunido la Junta Directiva de dicho Ateneo con el objeto de debatir la propuesta de Gervasio de la Riera sobre la posibilidad de crear una sucursal de tal Ateneo Obrero en el populoso barrio de La Calzada. Es precisamente en este nuevo proyecto donde Gervasio de la Riera va a jugar un papel importante, puesto que se va a constituir en el principal promotor de la idea y cuyo concepto expone en el acto inaugural:

“La gloria de este nuevo acto de vida dado por el Ateneo, a la sociedad, correspondía, pues ella, con su constancia, y con su amor a la instrucción, era merecedora de todos los homenajes. El Ateneo de que manera se había sabido mantener alejado de toda cuestión política y social que hubiera podido apartarlo de su verdadero objeto y para probar con hechos su actual prosperidad citó uno de ellos: el número de socios que llegó a mil en Enero último”[5]

Hay que tener en cuenta que La Calzada en 1910 contaba con 2.500 habitantes, y que dicha cantidad era doblada en la década de los años 30. En éstos primeros tiempos la infraestructura de dichos conglemerados urbanos era mínima, como también lo era la instrucción y más cuando buena parte de esa masa provenía del agro y tenía que desenvolverse en un medio industrial como La Calzada. De ahí que empiece a considerarse la formación sociocultural como una de las piezas claves para resolver tales problemáticas, esa es la idea que propugna esta burguesía progresista que encabeza Gervasio de la Riera y que en parte provenían de la vieja escuela que se había formado en la Universidad de Oviedo con Fermín Canella y grupo de Institucionistas que representaban las ideas del krausismo en Asturias.

Gervasio de la Riera, llega a la masonería entre 1913 y 1916, éstas dos, son las fechas de los cuadros lógicos entre los cuales picó a la puerta de la logia Jovellanos, el republicano Gervasio de la Riera. En 1922, ejerce de 2º Vigilante en dicho taller, habiendo alcanzado el grado 18º y utilizando el simbólico de “Benot”. En 1923 Gervasio parece que no está dispuesto a secundar los movimientos que se dan en la masonería asturiana encabezadas por Alberto de Lera, y producto de ese cisma, tal vez también influido tal conflicto por los posicionamientos políticos republicanos un tanto encontrados con el reformismo, funda el triángulo Evaristo San Miguel, llevándose tras él a otro de sus familiares, a José Antonio de la Riera de simbólico “Neptuno” cuya llegada a la masonería es un poco más tardía en 1922, seguramente habría llegado a ésta de la mano de su pariente, que le habría encaminado hacia los secretos hiramistas, a este grupo se unen Víctor Álvarez Cuervo “Garrigós; y un natural de Lieres y domiciliado en Veriña, cuyo topónimo adopta como nombre simbólico (este debe ser de los pocos masones que habitan fuera del casco urbano gijonés), por otra parte la adopción de dicho simbólico es una cuestión muy típica entre algunos autóctonos y los indianos.

Esta nueva formación parece contar con el beneplácito de la GLRN, pero va a sufrir un gran descalabro a finales del año 1924, cuando los dos Riera, junto a varios pesos pesados de la masonería: José Tenas, Mariano Merediz, Patricio Fernández Armayor y Pedro Fernández Fueyo, serán expulsados de la Orden, quedando el triángulo completamente desmantelado, de hecho los dos miembros del pequeño taller que no son expulsados, vuelve al seno de su logia madre.

¿ Es la constitución de este nueva formación y el pretendido espacio que querían ocupar, lo que en parte causa su expulsión? No lo sabemos a ciencia cierta, pero es muy posible que desde dicho triángulo se hiciesen algunas maniobras en pro de lograr algunos apoyos, no bien entendidas y que ello provocara tan drástica situación. Hay que tener en cuenta que quien firma tal sentencia es Alberto de Lera, que con ello pierde varios de sus más valiosos bastiones del reformismo, por lo cual la “posible pifia” debió ser grande para que el vetusto venerable tuviera que irremediablemente estampar su firma comunicando al Orbe Masónico tan ejemplarizante castigo, tal como se publica en bando tipografiado por la GLRN, y la comunicación al Supremo Consejo del Grado 33 y Gran Consejo Federal.[6]


[1] Se ha discutido muchos sobre si el General Riego, fue masón y las últimas conclusiones así lo atestiguan: aunque pertenece a esa diseminada masonería del siglo de finales de finales del siglo XVIII.
[2] A este respecto, anotar que el autor de este trabajo está trabajando en la investigación sobre los sucesos del 34 y la repercusión en la masonería.
[3] Circular de la Gran Logia Regional del Noroeste .AHN A-737/8-6
[4] AHN. Expediente personal de Marcelino Aguirre B-752/2
[5] Alonso, Avelino:. “El Ateneo Obrero de La Calzada, 1904-1937”. Diario El Comercio (Historia Vivida) Gijón 1999.
[6] AHN. A-738/1-9

[i] El Rito Escocés Antiguo y Aceptado. Es uno de los más antiguos de la orden masónica, y que ha creado polémica en cuanto a su origen y fundación. En Francia en el año 1786, hubo una separación de obediencias, las cuales para distinguir sus ritos continuaron uno con el título de Rito Escocés y otra con el Rito Escocés Antiguo y Aceptado. La denominación Escocés Antiguo y Aceptado, deviene de cuando en 1717 se constituye la Gran Logia de Londres algunos masones que no compartían los principios de esta primera federación de logias y constituyeron otra, pasarían a llamarse los antiguos en oposición a los modernos, que también recibían el nombre de adoptados. Tras el reconocimiento de las Grandes Logias de Escocia e Irlanda, agregaron a su título la palabra Aceptado. El Rito Escocés Antiguo y Aceptado conforma un sistema ritual de 33 grados, en los cuales los tres primeros (Aprendiz, Compañero y Maestro) corresponde a la Logias Simbólicas. Independientemente de éstos tres primeros grados, pero muy ligados también con ellos, están se hallan los grados filosóficos que van desde el 4º al 33º.
[ii] Tres luces. Las luces masónicas son seis: tres inanimadas: El Libro, La Escuadra y el Compás y las otras tres personales o físicas: el Venerable y los dos Vigilantes de la logia.

Víctor Guerra. Miembro del Centro de Estudios Históricos de la Masonería Española (CEHME) y Director de la Academia Internacional Vº Orden del Rito Moderno (UMURM)

NOTA: Este trabajo es propiedad del autor, y por tanto su uso, reproducción, y explotación debe contar con el permiso del autor.


































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