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06 junio 2018

LA MASONERÍA Y COVADONGA.

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En la fotografía aparecen entre otros los hh.:. De Buen, Anguiano, Marco Miranda, Estruch, Martinez Barrio, Gómez Márquez, Mata, Aguirre, Infante, Morón, López del Villar, Torres Campañá, Alvarez, Lezama y Merino.

El mito covadonguista como cuna de la Reconquista no dejó de estar presente entre las élites políticas y culturales de este país, importancia que nos dejan de mostrar insignes historiadores de muy distinta procedencia y tendencia más allá de la presencia de la Santina, el lugar muestra una simbiosis que le hace destacar por encima de otras bellezas astures, y por tanto ante esa unión de lo histórico, de lo religioso y lo natural se rindieron los más diversos viajeros, y hasta las sociabilidades más progresistas de este país.

Si bien, el historiador Juan Carlos de la Madrid, confirmaba en su trabajo Turismo de Milagro, exponiendo a «Covadonga como pieza básica en el intento de crear el primer producto turístico en Asturias» lo cual corrobora ese espíritu relatándonos la presencia de muy distintos viajeros y colectivos, entre estos últimos destacaba la presencia la Institución Libre de Enseñanza, capitaneada por Francisco Giner y Manuel Cossío que el mes de octubre de 1883 recalaron en Covadonga.

Pues dentro del catálogo de las sociabilidades que se allegaron al lugar de Covadonga, se cuenta la presencia de la masonería española, altamente representada por sus más alta dignidades.

En junio de 1928, la masonería española , representada por un activo Grande Oriente Español, pone en marcha los trabajos de la VII Asamblea Nacional Simbólica del Grande Oriente Español, la cual va a celebrarse en la ciudad de Gijón, que cuenta como Gran Logia Regional del Noroeste, con un estupendo edificio, que albergaba no solo las actividades masónicas sino también el desarrollo de la Escuela Neutra, que había ido quedando en manos de la masonería asturiana en tanto que los organismos obreros habían ido abandonando sus patronazgo, para lanzar sus propios proyectos socioeducativos.

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 Edificio de la GLRN en Gijon 

La fuerte actividad de la masonería asturiana encabezada por el reformista Alberto de Lera, y con una importante membresía masónica de importante talla, logra que la VII asamblea del GOE se celebre en Asturias.

No deja de ser curioso, pues entre los historiadores de la cuestión astur, siempre hay una cierta desidia en consultar los trabajos y bases documentales masónicas, y en esta ocasión en junio de 1928, confluyen en Gijón, las figuras más destacadas de la intelectualidad, la política siendo todos ellos miembros del Grande Oriente Español bajo cuya égida Miguel de Morayta había logrado unir todas las más diversas masonerías españolas.

Tan paradójica resulta la cuestión de esa reunión en Asturias, que prácticamente los medios de comunicación de la época no se hacen eco de tales presencias, que no son menores, pues estamos hablando de personalidades como Odón de Buey que como Gran Maestro presidió y abrió la Asamblea con un elocuente discurso de salutación.

Durante los días 18 al 24 de junio de 1928 en Gijón se celebra la VII Gran Asamblea del GOE, que contaba con la presencia de los distintos delegados territoriales masónicos:

Gran Logia Regional del Centro: Gran Maestro regional: José Giral Pereira; Daniel Anguiano; Manuel Torres Campañá; Manuel M. Alvarez, Antonio de Lezama.

Regional del Noroeste: Alberto de lera Alvarez, como Gran Maestro regional; Luis Alonso Miyar; Gerardo Abad Conde; Máximo Mata Cubría y Luis Santos Freire.

Gran Logia Regional del Levante: José Estruch, Gran Maestro regional, Vicente Marco Miranda; Julio María López Orozco; Pedro Vargas Guerendiain y Marín Civera.

Gran Logia Regional de Mediodía: Diego Martínez Barrio, Gran Maestro regional; Fernando de los Ríos Urruti; José María Infante Franco; Gabriel Morón Díaz, Ramón Gonzalez Sicilia.

A esta asamblea asisten también los Maestros Masones astures con diversas representaciones: Antonio Villar López (agrupación Masónica Española de la República Argentina que delega en Jaime B: Viliesid, estando presente también el masón Melquiades Álvarez que dirigió un saludo a la Asamblea.

Faltó a la asamblea la Gran Logia Regional del Nordeste, por disolución de esta y pro tanto dirige un escrito a la VII Asamblea razonando algunas cosas al respeto lo cual va firmado por el Gran Maestro A. Montaner,

Por la nómina de presencias vemos que muchos de ellos van a ocupar u ocupaban puestos importantes, no solo en la masonería a lo largo de la década, sino también en los ámbitos políticos.

Veamos quienes eran estos importantes miembros de la masonería que terminaran visitando Covadonga:

Odón de Buey. Fundador de la oceanografía española, catedrático de biología en Barcelona. Colaborador de las Dominicales del Librepensamiento, fue concejal del Ayuntamiento de Barcelona, y Senador (1907-1910) falleció en el exilio 1945.

Jose Giral fundador junto con Manuel Azaña de Acción Republicana (1925) sería Diputado por Cáceres en 1931 y 1936, siendo además Rector de la Universidad Central de Madrid y presidió el Gobierno en 1936, y fue en exilio 1945-1947 Presidente de la República.

Daniel Anguiano. * Socialista y miembro de la UGT, y el rechazo de sus tesis concluyó con la creación de Partido Comunista Obrero de España, en el cual se incorporó. Fue un importante activista masónico.

Manuel Torres Campañá. * Diputado por el Partido Republicano Radical en 1934, y por el Frete Popular en 1936, en el exilio formará parte de gobierno de Giral

Antonio de Lezama. Periodista, co-fundador del periódico Libertad de carácter radical socialista. Sería director de la Escuela Superior de Comisarios de Guerra del Ejército del Centro.

Gerardo Abad Conde. Abogado. Alcalde de La Coruña 1918-1919. Vocal del Tribunal de Garantías Constitucionales. Presidente del Patronato e incautación de los bienes de los Jesuitas. Ministro de Marina (1935). Siendo asesinado en la Cárcel de Porlier.

Jose Estruch Rippol. Medio y Cirujano. Militante de Izquierda Republicana y activo miembro de la logia Constante Alona. Se inició en 1920. Estuvo en el exilio.

Vicente Marco Miranda. * Periodista y concejal en el Ayuntamiento de Valencia, siendo nombrado Gobernador Civil de Córdoba (1931) Fue uno de aquellos que vinieron a Asturias a recoger datos sobre la represión de Octubre del 34 de Asturias.

Julio María López Orozco. Médico Miembro de la Logia Constante Alona nº3 donde se inició en 1920. Miembro del partido radical Socialista, por cuyo partido fue Diputado.

Pedro Vargas Guerendiain* .Abogado también radical socialista por cuyo partido fue elegido Diputado por Valencia en 1931 y 1936 por el Frente Popular. Primer gobernador civil republicano de Oviedo. Durante la Guerra Civil fue subsecretario de comunicaciones y Presidente del Tribunal de Garantías Constitucionales.

Marín Civera. Miembro de la CNT y editor de Cuadernos de Cultura. Miembro de la logia Patria Nueva en 1925.

Diego Martinez Barrio. * Presidente de las Cortes y del Consejo de Ministros. Presidente interino de la República y de la República en el Exilio. Iniciado en la logia Fe de Sevilla, llegando a ostenta el cargo de Gran Maestro del Grande Oriente Español. (GOE).

Fernando de los Ríos Urruti. Profesor de la Institución Libre de Enseñanza. Militante del PSOE, Ministro de Justicia en la Segunda República, Diputado en 1933, y embajador de España en Francia y en Estados Unidos. Sobrino de Giner de los Ríos de cuya visita a Covadonga el recordará asistiendo a esa visita 45 años más tarde que lo hiciera Giner.

Jose María Infante Franco. Maestro, y alcalde Utrera, en 1931 había sido declarado Patriarca de los Republicanos españoles. Perteneció a la masonería desde 1890. Su nombre simbólico era Confuccio. En 1908 formó parte de la Logia Germinal de Sevilla; en 1910, de la Logia Justicia y Libertad; en 1918, de la Logia Isis y Osiris, y desde 1926, de la Logia Rizal de los valles de Utrera, de la que fue Venerable Maestro, según consta en los documentos de su expediente como masón, conservados en el Archivo General de Andalucía.

Gabriel Morón Díaz. Miembro de UGT y del PSOE. Concejal y alcalde de Puente Genil. Diputado por Córdoba y Gobernador Civil de Almería, Subdirector y Director General de Seguridad.

Ramón Gonzalez Sicilia. *Catedrático de Historia y Derecho por la Universidad de Sevilla. Republicano radical Socialista. Elegido en 1931 Diputado por Sevilla y luego con el Frente Popular en 1936 por la provincia de Sevilla, de la cual además fue Gobernador Civil y Subsecretario de Instrucción Pública y Director General de Primera Enseñanza.

Gran parte de estos personajes de gran relevancia masónica haciendo un hueco en sus trabajos masónicos se les agasajó el día 21 de junio con un viaje por el oriente astur que tuvo con motivo de su realización, una foto de recuerdo que acompaña a esta reseña, y que formó parte del informe de la VII Asamblea del Grande Oriente Español, que la consigna en su boletín en la pagina 121, bajo el pie de Grupo de asambleístas en Covadonga.

El día 24 estos asambleístas masónicos realizaban un Banquete de Clausura en Veriña, es de suponer que lo que fue el restaurante Venecia.

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Tras la visita a Covadonga, viaje del cual carecemos de toda noticia de cómo se articuló y se desarrolló, no parece que tuviera mucha repercusión en Asturias, pese a que un par de meses más tarde buena parte de los asistentes * a esta VII Asamblea Masónica, fueron detenidos por oposición al régimen de Primo Rivera. La prensa gijonesa y asturiana no recoge las presencias de estos personajes, muchos de ellos aún no estaban en el ejercicio pleno de sus desarrollos curriculares en la vida pública y política española, pero eran nombres conocidos y con presencia muchos de ellos en la prensa.

Quede como documento significativo que los temidos anticlericales masones de 1928 habían estado visitando el Real Sitio de Covadonga.

Más datos sobre tal magna Asamblea celebrada  en Gijón https://www.asturmason.net/2009/06/vii-asamblea-nacional-simbolica-del-goe.html


Victor Guerra.

21 septiembre 2015

UN NUEVO «CAPITULO» MASÓNICO EN ASTURIAS



Asturías en cuanto a  lo masónico poco a poco va creciendo, por un lado las logias actuales van consolidando su espacio , y mensaje, así es como esta pequeña región que contó con una primigenia masonería en 1850 bajo los auspicios del Gran Oriente de Francia, y luego ya en 1872 prácticamente todas las logias ya trabajaron bajo los auspicios de las diferentes Grandes Logias  u Orientes de carácter nacional.

En el siglo XX, la predominancia del Gran Oriente Español, fue casi absoluta y tuvo en la región una presencia importante, con una logia faro como fue Jovellanos, cuyo nombre recoge en la actualidad hoy una logia gijonesa bajo bandear de la Gran Logia de España (GLE) que es el oro-patrón de la regularidad en España.

Por tanto en Asturias tenemos por orden de nacimiento estas  4 logias simbólicas (azules)
  • .Logia Rosario de Acuña  (GOdF) - Rito Francés  (Gijón)
  • Logia Progreso (Derecho Humano) DH  REAA -(Oviedo)
  • Logia Jovellanos  (Gran Logia de España) REAA  (-Gijón)
  • Logia Estrella del Norte  (Gran Logia Femenina de España (GLFE)- REAA (Gijón)
Las otras masonerías, la Roja, La Capitular tuvo en en Asturias funcionaron en su momento los llamados Altos Grados bajo dos estructuras una  en 1889-1892  Vigilantes de Asturias bajo el auspicio del Grande Oriente Nacional de España., y otro taller titulado Juan de Padilla, del cual carecemos de datos.

Luego en el siglo XX, estaría el Capitulo Rosacruz Alberto de Lera, formado en 1933 bajo el Supremo Consejo del Grado 33 en conexión con el GOE.

Y esa línea tradicional de los Altos Grados del REAA de trabajar hasta el Grado 18º Caballero Rosacruz, es la cual se inserta  el nuevo Capitulo de Agustín Arguelles, que acaba de levantar sus pilares con la presencia de Jesús Soriano Carrillo, Gran Soberano Comendador del Supremo Consejo de España del Grado 33, situado en la órbita «regular».
Lo ideal es que los Capítulos fueran conformados por varias logias , pero esa dada la escasa entidad de miembros, hoy por hoy es difícil acometerlo, de ahí que las logias para pode generar más trabajo masónico pues coadyuvan a levantar y a sostener  las estructuras de Capítulos y de esta manera evitar los viajes y desgastes que conlleva la practica capitular fuera de la región al no poder con un taller capitular en la zona.

Así es como la logia Rosario de Acuña, del GOdF, cuenta con un Capitulo Clara Campoamor, que trabaja el Rito Francés en las Ordenes de Sabiduría, y ahora la logia Jovellanos, cuenta con la posibilidad de poder trabajar los grados del 4º al 18º en el Capitulo Agustín Argüelles.

La recuperación del nombre de  Agustín Argüelles que la hizo en 1931 una logia ovetense, de inspiración socialista, frente al melquiadismo reinante, recoge este nuevo taller gijonés dedicado a los Altos Grados del REAA, el titulo distintivo de Agustín Argüelles, que según la historiografía positivista no era masón, en tanto que no hay fe documental que lo demuestre, aunque el imaginario popular e intelectual  de muy diferentes épocas tiene a  Agustín Argüelles «El Divino» como masón, y que dista en muchos sentidos de lo que acontece al rededor de Jovellanos.y a los cuales Ferrer Benimeli les coloca en el panteón de la figuras no masónicas, adoradas por los masones.

Sobre la figura de Agustín Argüelles «El Divino» , recomiendo el excelente libro: Agustín Argüelles, retrato de un liberal de J. Antonio Silva Sastre (Ayuntamiento de Ribadesella)

Para evitar la diatriba yo hubiera preferido para ese Capitulo el nombre de Fernández Juncos, originario de Ribadesella, Grado 33 , y que fue Ministro de Puerto Rico, o incluso los nombres de José María Rodríguez o Augusto Barcia, hubieran venido ni que peri pintados, pues ambos dos fueron miembros del Supremo Consejo del Grado 33, del GOE y muy cercanos a las tesis masónicas «regulares» y por su puesto insertos en las corrientes apolicista

Fuera como fuere hoy en Asturias, además de las logias ya reseñadas con dos Talleres Capitulares:
Víctor Guerra.

06 marzo 2015

HEMEROTECA MASONICA ASTURIANA. Noticias de 1977


Se entrega este segundo artículo correspondiente  a la Revista La Gaceta Ilustrada  que en su numero: 109 del 4 de Septiembre de 1977, publicaba  un "DOCUMENTO"  titulado LA MASONERIA ESPAÑOLA: HISTORIAS DE UNA VIEJA PERSECUCIÓN

Es un artículo que recoge las reflexiones de JOSE ZAPLANA, el cual se presenta como miembro de la Comisión de Historia del Gran Oriente de Francia y del Gran Oriente Español,

Este relata partes de esta controvertida historia masónica en base a las sedes que tuvieron las potencias masónicas y algunas logias.

Desde este enlace puedes bajar el artículo.


Victor Guerra


02 noviembre 2011

LA GRAN LOGIA REGIONAL DEL NOROESTE. MASONERIA EN ASTURIAS (5ª Entrega)

5.4 La Gran Logia Regional del Noroeste
A partir de 1922 el poder central del Gran Consejo Simbólico del Grado 33º, que regía los destinos de la masonería española dentro del GOE, estaba siendo contestado por las propias logias que requerían un mayor control tanto en la organización interna como en la territorial. Tal era la tensión en esos momentos dentro de la masonería, que termina fraguándose en abril de 1924 un documento donde los Grandes Maestres Regionales deciden asumir el poder sobre los grados de la masonería simbólica. Por tanto, el Supremo Consejo del Gran Oriente Español (GOE), integrado por los Grandes Maestres Regionales que tendrán plena jurisdicción sobre los tres primeros grados simbólicos (Aprendiz, Compañero y Maestro), y el Supremo Consejo del grado 33º, tendrá plena jurisdicción sobre los altos grados filosóficos (desde el 4º al 33º) del Rito Escocés Antiguo y Aceptado.[i] Ello configura una nueva forma de organizarse y de regirse.

De ahí la constitución de las Grandes Logias Regionales: Gran Logia Regional del Mediodía; Gran Logia Regional del Nordeste, Logia Regional del Centro, Logia Regional Catalano-Balear, Logia Regional de Noroeste, la Gran Logia Regional del Sudeste y la Gran Logia Regional del Levante.

Con motivo de ésta reorganización se constituye la Gran Logia Regional del Noroeste (GLRN) bajo cuyo amparo se ponían los siguientes talleres en Asturias las Logias Jovellanos; Argüelles; Riego; y los triángulos Ferrer en Nava, Costa en Turón, Evaristo San Miguel en Gijón; en las provincias gallegas la organización dependiente de la GLRN, se estructuraba de esta manera en Coruña: Suevia, y Curros Enriquez; en Lugo: Lucus; en Santiago: Libredón; en Pontevedra: Helenes; y en Vigo: Vicus, los triángulos gallegos eran Adelante en Orense, y Solón en Pontevedra, y luego estaba el triángulo Libertad en León. En líneas generales se contaba con un total de unos 300 miembros sobre 1930, y cuatro años más tarde, este número ya ascendía a unos 500 afiliados, aunque es muy posible que realmente hubiera más.

Las figuras más importantes dentro del panorama que abarcaba la GLRN, y que representaban a su vez la heterogeneidad política, que se hallaba dentro de dichos bancos masónicos, eran las siguientes en Asturias se contaba con la presencia del socialista Teodomiro Menéndez; de los reformistas Melquíades Álvarez y Alberto de Lera; los anarquistas eran representados por Eleuterio Quintanilla, y finalmente si hubiera que sacar de entre el variopinto conjunto republicano dos nombres de distinta época, estos podrían ser representados por Gervasio de la Riera y José María López Fombona; en Galicia la cosa no era tan distinta, tal vez un poco más matizada por el tema nacionalista que arrojaba esta representatividad: Casares Quiroga y Poza Juncal por Acción Republicana Gallega y Abad Conde, López Varela, y Vega Barrera por el Partido Radical; y León estaría representada por el diputado socialista Alfredo Nistal.

Durante los primeros años hubo dentro de la GLRN fuertes encontronazos entre los miembros más jóvenes en cierta manera muy retraídos sobre el funcionamiento de la Orden y los veteranos, un número muy reducido y muy bragados en las cuestiones internas, que son en definitiva los que orquestan la articulación del elemento aglutinador como la GLRN y que están alineados en la corriente simbolista en completa disconformidad con los otros dos asturianos como Barcia y José María Rodríguez que representaban a los altos grados (filosofismo).

Todas las formaciones que estaban bajo el GOE, al pasar bajo la dependencia del elemento coordinador vuelven a renumerarse, así el taller Jovellanos nº 337, con la constitución de la Gran Logia Regional del Noroeste, pasará renumerarse pasando a ser la Respetable Logia Jovellanos nº 1.

Este taller con sede en Gijón, se constituirá en el mayor baluarte masónico del noroeste español. Ya que en diciembre de 1930, el sólo cuenta con 90 miembros, aunque hay que anotar que unos años antes se había producido una cierta desbandada debida en parte a las distintas fricciones políticas, por otro lado hay una cierta obligación de poner las cuentas al día puesto que no se puede capitar al GOE, por hermanos que ya no estaban ni asistiendo ni pagando sus obligatorias cuotas, lo cual produce una fuerte purga por falta de pago y asistencia, y luego hay otro descuelgue de algunos miembros al constituir nuevas formaciones masónicas en integrarse en ellas.

5. 5 La Respetable Logia Riego nº 2
Uno de ésos los talleres que se descolgaron de la logia madre en dicha época, y que llegó a consolidarse fue Respetable Logia Riego nº 2 , que en enero de 1923, levantaba columnas con 19 miembros, provenientes todos ellos de la logia Jovellanos. El nuevo taller trabajará bajo los auspicios del Gran Oriente Español (GOE) y bajo el Rito Escocés Antiguo y Aceptado.

Esta nueva formación, viene de la mano de Alberto de Lera, que a buen a seguro auxiliará a las tres luces del taller, [ii] compuestas por Marcelino Aguirre Victorero como Venerable Maestro, de simbólico “Atenas”; Pedro Fernández del Fueyo, natural de Pola de Lena y de profesión sastre), que ocupaba el cargo de 1º Vigilante, hermano de otro reconocido masón encuadrado dentro de los talleres orensanos y que llegó a ser Alcalde de la ciudad de manos de la autoridad gubernativa en 1934, como representante de la tendencia más derechista del lerrouxismo; y José Antonio de la Riera con el grado de Maestro Masón (3º) que ocupaba el cargo de 2º Vigilante. El cargo de Orador lo ocupaba un hijo del venerable, Marcelino Aguirre. Otro de los elementos significativos de dicha formación es Julio Peinado Alonso, fotógrafo (son varios los fotógrafos afiliados a la masonería y todos ellos de una cierta entidad profesional).

En 1926 en uno de los recuentos anuales para la Gran Logia Regional, el taller Riego nº 2, registra treinta y tres miembros. Su composición socioprofesional será la siguiente: 6 miembros dedicados al comercio, otros 6 figuran como empleados, 5 son industriales, varios son maquinistas, 2 fotógrafos, 1 médico, 1 periodista, 1 castrador, 1 viajante, 1 relojero y 1 pintor. No será pues esta logia tan multitudinaria y heterogénea ideológicamente como de la que provienen muchos de ellos. En éste taller (dedicado a la memoria del tinetense y masón General Rafael del Riego[1]), hay una monocromatismo ideológico liderado por el reformismo que preside Alberto de Lera.

Esta logia terminará abatiendo columnas en Septiembre de 1935, al quedar disueltas tanto ella, como la López del Villar nº14, dadas las precariedades y los momentos políticos tan críticos por los que se está pasando, los menguados efectivos de todas ellas serán reunificados bajo la logia Jovellanos 1. Los momentos críticos vendrían expresados, por un lado, por los procesos revolucionarios del 34 que salpicaron a la orden en toda su línea de flotación, al ser acusados varios miembros del triángulo Costa de Turón de dar muerte a los religiosos maristas, de cuyo crimen se acusó al masón y presidente el citado triángulo Leoncio Villanueva. Otros implicados, pero desde la vertiente represora fue el General López Ochoa que no se le perdonaría más adelante sus implicaciones en el 34, para unos por ser excesiva su represión sobre los revolucionarios asturianos, aunque para las derechas su mando en la región fue contestado por ser demasiado pusilánime.[2]

Si a esta implicación le unimos el nudo gordiano que se había formado entre reformismo y masonería, con lo cual ésta última se ve en una difícil tesitura, al establecerse el pacto del Partido Reformista con la derecha más recalcitrante como era la CEDA. Ante ello el Gran Consejo de la Orden, viendo las repercusiones que ello podría traer se desmarca rápidamente de tal operación y rompiendo con ese indigerible nudo, cursa la petición a todos los talleres bajo sus auspicios “para que irradien aquellos hermanos que colaboraban con partidos, que a su vez actuaban en contra de los fines de la masonería, en concreto esa acción se dirige contra los militantes del Partido Demócrata Reformista Liberal. Con la misma intención y siguiendo tales directrices la GLRN envía a todas sus logias y triángulos, una circular donde se comunicaba la obligatoriedad de efectuar de una declaración expresa por escrito de no estar militando en partidos políticos, cuyo ideario fuera hostil a los principios que defendía la masonería.[3]

Años antes ya se había empezado a notar los primeros síntomas de que las cosas no venían demasiado bien rodadas para el colectivo masónico. Tal “movida” se empieza hacer manifiesta dentro de los talleres gijoneses, cuando en 1933 Marcelino Aguirre, grado 30º de la logia Riego , escribe una carta a Rogelio García y Antonio López del Villar como Gran Maestre y Gran Secretario del a GLRN, solicitando la “plancha de quite” por una excesiva cohabitación de la política dentro de los talleres, ante lo cual contesta el Gran Maestre que la culpa estaba en aquellos que se habían dejado influenciar por opciones partidistas:

“...en los que nos han inducido a llegar a esta situación... se trata, no ya de una alianza con las derechas, como desgraciadamente ocurre, que por sacar provecho se alían en vergonzoso conglomerado de toda calaña. Desde luego miserables y faltos de dignidad, más en este caso , se ha llegado a la exageración implicándose en el contubernio con lo más denigrante y opuesto a nuestros principios, nada menos, que con jesuitas y católicos de la clase más fanática y cerril.” [4]

5. 6 El respetable Triángulo Evaristo San Miguel (Jove)
Fruto no de estos últimos acontecimientos, pero sí del mismo malestar que en parte aquejaba a la masonería, la politización, y del uso que se hacía de ésta en función de intereses partidistas, que como se ve ya estaba presente en 1923, nace una nueva formación que se produce a finales de 1923, y que se denominará Respetable Triángulo Evaristo San Miguel, el cual tendrá su sede en Gijón, concretamente en el barrio de Jove. 

Quien propicia la nueva partición de la logia Jovellanos para constituir un pequeño triángulo de apenas cuatro miembros, es un veterano masón y político Gervasio de la Riera. Además de haber sido una activo concejal e industrial y propietario de los Astilleros Riera; está inserto en la promoción cultural de Gijón a través del Ateneo Obrero de Gijón del cual es directivo. Precisamente en 1904, se había reunido la Junta Directiva de dicho Ateneo con el objeto de debatir la propuesta de Gervasio de la Riera sobre la posibilidad de crear una sucursal de tal Ateneo Obrero en el populoso barrio de La Calzada. Es precisamente en este nuevo proyecto donde Gervasio de la Riera va a jugar un papel importante, puesto que se va a constituir en el principal promotor de la idea y cuyo concepto expone en el acto inaugural:

“La gloria de este nuevo acto de vida dado por el Ateneo, a la sociedad, correspondía, pues ella, con su constancia, y con su amor a la instrucción, era merecedora de todos los homenajes. El Ateneo de que manera se había sabido mantener alejado de toda cuestión política y social que hubiera podido apartarlo de su verdadero objeto y para probar con hechos su actual prosperidad citó uno de ellos: el número de socios que llegó a mil en Enero último”[5]

Hay que tener en cuenta que La Calzada en 1910 contaba con 2.500 habitantes, y que dicha cantidad era doblada en la década de los años 30. En éstos primeros tiempos la infraestructura de dichos conglemerados urbanos era mínima, como también lo era la instrucción y más cuando buena parte de esa masa provenía del agro y tenía que desenvolverse en un medio industrial como La Calzada. De ahí que empiece a considerarse la formación sociocultural como una de las piezas claves para resolver tales problemáticas, esa es la idea que propugna esta burguesía progresista que encabeza Gervasio de la Riera y que en parte provenían de la vieja escuela que se había formado en la Universidad de Oviedo con Fermín Canella y grupo de Institucionistas que representaban las ideas del krausismo en Asturias.

Gervasio de la Riera, llega a la masonería entre 1913 y 1916, éstas dos, son las fechas de los cuadros lógicos entre los cuales picó a la puerta de la logia Jovellanos, el republicano Gervasio de la Riera. En 1922, ejerce de 2º Vigilante en dicho taller, habiendo alcanzado el grado 18º y utilizando el simbólico de “Benot”. En 1923 Gervasio parece que no está dispuesto a secundar los movimientos que se dan en la masonería asturiana encabezadas por Alberto de Lera, y producto de ese cisma, tal vez también influido tal conflicto por los posicionamientos políticos republicanos un tanto encontrados con el reformismo, funda el triángulo Evaristo San Miguel, llevándose tras él a otro de sus familiares, a José Antonio de la Riera de simbólico “Neptuno” cuya llegada a la masonería es un poco más tardía en 1922, seguramente habría llegado a ésta de la mano de su pariente, que le habría encaminado hacia los secretos hiramistas, a este grupo se unen Víctor Álvarez Cuervo “Garrigós; y un natural de Lieres y domiciliado en Veriña, cuyo topónimo adopta como nombre simbólico (este debe ser de los pocos masones que habitan fuera del casco urbano gijonés), por otra parte la adopción de dicho simbólico es una cuestión muy típica entre algunos autóctonos y los indianos.

Esta nueva formación parece contar con el beneplácito de la GLRN, pero va a sufrir un gran descalabro a finales del año 1924, cuando los dos Riera, junto a varios pesos pesados de la masonería: José Tenas, Mariano Merediz, Patricio Fernández Armayor y Pedro Fernández Fueyo, serán expulsados de la Orden, quedando el triángulo completamente desmantelado, de hecho los dos miembros del pequeño taller que no son expulsados, vuelve al seno de su logia madre.

¿ Es la constitución de este nueva formación y el pretendido espacio que querían ocupar, lo que en parte causa su expulsión? No lo sabemos a ciencia cierta, pero es muy posible que desde dicho triángulo se hiciesen algunas maniobras en pro de lograr algunos apoyos, no bien entendidas y que ello provocara tan drástica situación. Hay que tener en cuenta que quien firma tal sentencia es Alberto de Lera, que con ello pierde varios de sus más valiosos bastiones del reformismo, por lo cual la “posible pifia” debió ser grande para que el vetusto venerable tuviera que irremediablemente estampar su firma comunicando al Orbe Masónico tan ejemplarizante castigo, tal como se publica en bando tipografiado por la GLRN, y la comunicación al Supremo Consejo del Grado 33 y Gran Consejo Federal.[6]


[1] Se ha discutido muchos sobre si el General Riego, fue masón y las últimas conclusiones así lo atestiguan: aunque pertenece a esa diseminada masonería del siglo de finales de finales del siglo XVIII.
[2] A este respecto, anotar que el autor de este trabajo está trabajando en la investigación sobre los sucesos del 34 y la repercusión en la masonería.
[3] Circular de la Gran Logia Regional del Noroeste .AHN A-737/8-6
[4] AHN. Expediente personal de Marcelino Aguirre B-752/2
[5] Alonso, Avelino:. “El Ateneo Obrero de La Calzada, 1904-1937”. Diario El Comercio (Historia Vivida) Gijón 1999.
[6] AHN. A-738/1-9

[i] El Rito Escocés Antiguo y Aceptado. Es uno de los más antiguos de la orden masónica, y que ha creado polémica en cuanto a su origen y fundación. En Francia en el año 1786, hubo una separación de obediencias, las cuales para distinguir sus ritos continuaron uno con el título de Rito Escocés y otra con el Rito Escocés Antiguo y Aceptado. La denominación Escocés Antiguo y Aceptado, deviene de cuando en 1717 se constituye la Gran Logia de Londres algunos masones que no compartían los principios de esta primera federación de logias y constituyeron otra, pasarían a llamarse los antiguos en oposición a los modernos, que también recibían el nombre de adoptados. Tras el reconocimiento de las Grandes Logias de Escocia e Irlanda, agregaron a su título la palabra Aceptado. El Rito Escocés Antiguo y Aceptado conforma un sistema ritual de 33 grados, en los cuales los tres primeros (Aprendiz, Compañero y Maestro) corresponde a la Logias Simbólicas. Independientemente de éstos tres primeros grados, pero muy ligados también con ellos, están se hallan los grados filosóficos que van desde el 4º al 33º.
[ii] Tres luces. Las luces masónicas son seis: tres inanimadas: El Libro, La Escuadra y el Compás y las otras tres personales o físicas: el Venerable y los dos Vigilantes de la logia.

Víctor Guerra. Miembro del Centro de Estudios Históricos de la Masonería Española (CEHME) y Director de la Academia Internacional Vº Orden del Rito Moderno (UMURM)

NOTA: Este trabajo es propiedad del autor, y por tanto su uso, reproducción, y explotación debe contar con el permiso del autor.


































15 octubre 2011

LA ESCUELA NEUTRA. HISTORIA de la MASONERÏA EN GIJON Siglo XX (4ª Entrega)


5. 3 Un proyecto socio educativo de la masonería : La Escuela Neutra

García Rúa asistió, de los seis a los trece años, a la Escuela Neutra Graduada de Eleuterio Quintanilla.

Esta primera masonería además de estar presente en el tejido asociativo gijonés de carácter industrial, político y cultural, todo ello en pro de ir caminando hacia un modelo societario distinto y enraizado en la triple proclama masónica de Igualdad, Libertad y Fraternidad, un nuevo modelo de intervención socioeducativa, ya que la transformación no vendría por más que lo quisieran algunos a través de los procedimientos revolucionarios, sino a través del cambio de individuos imbricados de una visión igualitarista (concepto de trabajo interno y uno de los objetivos de la masonería). Ese anhelo que viene de la necesidad, ya desde el siglo anterior de poner en marcha un proyecto que satisfaga sus inquietudes se plasma en este arranque de 1900, con toda la “fuerza y vigor” en un proyecto como la Escuela Neutra .

Si bien el esfuerzo educativo que la masonería puso siempre en marcha puede, en ocasiones considerarse como estéril, sus resultados deben ser analizados desde otra perspectiva y es la del enconado debate por que la parcela de la libertad y del libre pensamiento no estuviera sojuzgada:

“La escuela neutra deslinda el campo de las creencias; a un lado todos los que moldean y sistematizan la divinidad; del otro lado la ciencia donde las almas que pueden ver y oír encontraran fácilmente a su Dios. Esta escuela, por tanto, no es atea; coloca al hombre en el camino de la fé: el estudio de las leyes de la naturaleza es una oración clarividente al Sumo Hacedor . Conocer a Dios es su ser, no es imposible; admirarle en sus obras, de la obligación de toda alma racional y ¿ Qué es si no una admiración profunda y avasalladora el conocimiento de las leyes que rigen la tierra y la vida, el cuerpo y el alma?

¡ Este es el ateísmo de la escuela neutra! Ella le dice al niño: “Mira, oye, observa, estudia y deduce (...) es necesario desterrar la enseñanza sectaria que infunde odio, y la imagen del diablo para sustituirla por una enseñanza que desarrolle “la Sensibilidad piadosa que nos hace ver en cada hombre un hermano. (...) es preciso enseñar que los hombres,, todos los hombres, judíos, moros, protestantes o budistas, católicos o salvajes todos son acreedores a nuestro amor ” [1]
 
Lo cual no nos indica que la Escuela Neutra quisiera acabar con la formación religiosa, sino muy al contrario era capaz de invocar una cierta  neutralidad  invocada desde las filosofías krausistas y reformistas  y que estaban por ende encarnadas en un sector del librepensamiento de carácter deísta, que representaba Rosario de Acuña, un sector que era metido en el mismo saco general de librepensadores, masones y sectarios, y  que tan vituperado estaba siendo desde los sectores católicos y eclesiásticos.

Este proyecto educativo de la Escuela Neutra nace a raíz de la  creación del triángulo AMESE,  la lección inaugural y la puesta a punto oficial del taller masónico, tan sólo median unos días de diferencia, el primero se fundó el 15 de Octubre de 1911, y la lección inaugural de la Escuela se celebró en los Campos Elíseos por Rosario de Acuña, el 29 de septiembre del mismo año, (y no como comenta Victoria Hidalgo en un artículo, que data la creación “un año antes”).  Detrás del proyecto de la Escuela Neutra estaba la masonería que aunaba en torno suyo y a su experiencia educativa un buen número de colaboradores y benefactores que tutelaban de forma delegada tal experiencia a través de la Sociedad Amigos de la Enseñanza.

No es que hubiera más o menos vinculación al taller, sino que éste proyecto era una actividad más de los masones, que agrupaban en torno suyo a librepensadores y a las gentes más progresistas de la sociedad gijonesa para poner en marcha una de las experiencias educativas, que además de ser un objetivo primordial para la masonería, que venía buscando desde largo este proyecto, va a marcar  a su vez,  una pauta educativa dentro de la historia de la enseñanza.

En el primer acto oficial en el Teatro de los Campos Elíseos, están ocupando la presidencia destacados masones como Rosario de  Acuña (iniciada en Alicante en la logia Constante Alona), Melquíades Álvarez (que aparece en el cuadro lógico de la Jovellanos de finales de 1912). Abre el turno de intervenciones Eleuterio Alonso  que además de ser concejal y Alcalde accidental, entre 1908 y 1909, será uno de los integrantes del primer cuadro lógico de AMESE, en el cual ocupará el cargo de secretario, con el grado de Compañero (2º) y el simbólico de “Salmerón”, intervendrá para explicar el proceso y puesta a punto de la idea, “que viene de la mano de una serie de librepensadores que se reúnen en torno al Centro Instructivo Republicano, donde se forma una comisión de filántropos”.

Entre éstos notables ciudadanos se encuentran Marcelino González García, el mismo que otorga su patronímico y el de algunos de su hijos para diversas calles del barrio gijonés del Llano. Marcelino se afiliará a la logia Jovellanos en 1918 y perseverará dentro de ella, al menos se tiene constancia de la presencia de tal hiramita de simbólico Nalón” hasta al menos 1926, año a partir del cual se registra un vacío documental. Este rico propietario cede a la Escuela Neutra un local en la calle Covadonga esquina Concepción Arenal, donde habían estado los talleres de diario El Noroeste. Otro de los indianos que apoyan el proyecto es Laureano Súarez y el ya mencionado José Mª Rodríguez que además presidirá durante años la sociedad que se constituye para el patronazgo de la Escuela Neutra.

La Sociedad Amigos de la Enseñanza, de la cual existe el libro de actas desde Julio de 1918 hasta Enero de 1930, nos va desgranando en dicho dietario de reuniones de la Junta Directiva, las distintas vicisitudes por la cual pasa la experiencia educativa que tuvo como primer director a Aurelio Guerra, maestro de primera enseñanza y escritor, nacido en Puerto Rico en 1888, y que en 1911dirige el proyecto laicista, para más tarde en 1915 se trasladarse a Grado par dirigir la escuela Luz y Guía, volviendo más tarde  a dirigir en Gijón las escuelas sostenidas por el Ateneo Obrero en el barrio del Llano, llegando a obtener en 1929  la escuela municipal de Villar (Cenero).[2]

A este proyecto se va a similar  Eleuterio Quintanilla, primero como profesor  y más tarde como director, llegando a tal grado de identificación con el proyecto  que a veces en la historiografía no se habla de la Escuela Neutra, sino de la “Escuela de Quintanilla”.

Eleuterio Quintanilla: El libertario Quintanilla no sólo reunió sobre sí la condición de pasar de chocolatero a admirado director de la Escuela Neutra, sino que como anarquista forma parte del patrimonio masónico, y ello por varios motivos que van desde el espíritu de la instrucción que le llevan a través del autodidactismo a formarse con tal profundidad que en unos años asume la dirección de una de las experiencias educativas más importantes del pasado siglo, por otra porque él,  junto a otros afiliados a la masonería con claros planteamientos ideológicos y reconocidas militancias partidistas, van a representar la pluralidad ideológica y la tolerancia que había dentro de las logias asturianas.

No deja de sorprender la presencia de los anarquistas en la masonería, cuestión esta que se da fundamentalmente en Cataluña y en Asturias, lugares al menos donde la presencia ácrata es más fuerte, la atracción de los anarquistas por la masonería habría que tratarla desde el punto de vista del carácter anticlerical de la masonería, un factor que fue en un momento dado aglutinante, puesto que la jerarquía católica española muy reaccionaria y tramontana representaba la mayor opresión y dominación de la clase obrera.

Por otra parte, la visón secularizada del mesianismo de ambos colectivos les lleva a trabar lazos en pro de constituirse como una alternativa totalizadora , puesto que de alguna forma beben de las mismas fuentes, la intelectualidad anarquista bebe del optimismo filosófico de los ilustrados, que prepara al hombre, y la masonería es heredera directa de la Ilustración, que entre otras cuestiones pretende transformar la sociedad.
Esto fue en esencia lo que arrojó en manos de la masonería a los más importantes pensadores anarquistas, que generaron dentro de la orden cierta tensión por su (a veces) radicalismo, pero también es cierto que las tensiones por la doble pertenencia no se dio tanto en los talleres masónicos como en las propias filas anarquistas,  y cuya aportación ha sido realmente interesante.

Eleuterio nació en 1886 en Gijón, siendo atraído desde muy joven por las ideas libertarias, en las cuales se fue reafirmando por la amistad que mantuvo con Ricardo Mella. Fue un colaborador periodístico infatigable y sus artículos pueden verse en la prensa libertaria del momento: “Solidaridad Obrera”, “EL Libertario y funda con Mella “Acción Libertaria”. Eleuterio Quintanilla propugnó dentro de la organización libertaria la alianza con la UGT, que también defendía desde las posiciones socialistas el hermano masón y compañero de taller en la Jovellanos, Teodomiro Menéndez, ambos salieron derrotados frente a sus organizaciones ante la petición de tal alianza. También responde en parte, a posicionamientos masónicos, la negativa de Quintanilla en el Congreso de 1919 a entrar en la III Internacional, puesto que entrar en ella irremediablemente conllevaría la expulsión de los militantes anarquistas dentro de la masonería.

Eleuterio se incorpora a la masonería en Agosto de 1917 en la logia Jovellanos nº 337, con el simbólico de “Floreal”, prácticamente Eleuterio no pasará del grado de Aprendiz (1º), pues que como él mismo dice en un informe para la Comisión Depuradora de Organismos Civiles de Asturias, “sus ocupaciones políticas y profesionales y su mala salud, hacen que esté en la situación de durmiente”. Aunque sus intenciones eran las de pasar al mundo del trabajo activo en logia: “Ultimamente tenía solicitado la reincorporación al taller, que quedó sin efecto por atenerme a los acuerdos nacionales de Federación Anarquista Ibérica (FAI) sobre la pertenencia a la masonería”

En Enero de 1933 la logia Jovellanos nº 1, comunica mediante escrito a Eleuterio “que dadas sus faltas y la deuda con el tesoro habéis causado baja sin plancha de quite”.

A Eleuterio durante la Guerra Civil se le confió la custodia del tesoro artístico de Asturias y Santander, para su traslado a Francia[3]. Salió definitivamente de España en 1939 al frente de una colonia infantil, puesto que, presidía el Congreso Nacional de la Infancia Evacuada. Y además dirigía el Orfanato Minero.Murió en Burdeos en 1966.

Volviendo a la citada junta que presidía los destinos de la Escuela, encontramos en ella buena parte de la plana mayor de la masonería gijonesa. En Septiembre de 1919 están como Presidente Mariano Merediz Díaz Parreño, de simbólico “Giner”; Secretario: Pío de Lera de simbólico “Quiroga”; Contador: Marcelino Aguirre de simbólico “Marx”; y como vocal Gaspar Citolé (dentista) simbólico “Marne”; todos ellos vinculados a la logia Jovellanos en uno u otro momento (para ver las fechas exactas y el tiempo de estancia consultar las tablas anexas al final del documento). En 1921 ocupan la Junta Directiva como Presidente Desiderio Martín “Duero”; Secretario: Jesús Fernández simbólico “Veriña”; Contador Manuel Acebal “Euclides”, todos ellos en las logias Jovellanos y alguno en la Riego, y el único que militaba en otra logia concretamente en la ovetense Argüelles  era el   vocal Luis de Santos.

De los datos documentales que se han salvado sobre la “Escuela sin Dios”, como la denominaban los sectores católicos, extraemos que se impartían clases todo el año sin interrupción vacacional alguna, que la media de matriculación estaba situada en torno a los 70 alumnos año, que los índice de participación más alta se registran en torno al año 1923 y 1924 con 94 alumnos, decayendo a partir del 1928 que registra tan sólo 47 alumnos y en Enero de 1931, (punto en el cual concluyen los registros), tan solo hay matriculados 41.

La escuela como todo proyecto necesitaba fondos, y en parte estos provenían de los socios protectores, otra de la propia logia que le pasaba a la institución una asignación mensual que a su vez provenía de la capitación (aportación que debe todo masón a su logia o proyectos afines),y que en este caso aportaban los distintos masones de las logias asturianas en pro del proyecto que apadrinaban. Para sufragar los cuantiosos gastos del proyecto se contaba con la colaboración de las instituciones obreras: metalúrgicos, vidrieros...etc, (con las que tenía muy buena mano Eleuterio Quintanilla) y que soportaban una buena parte del  sostenimiento de la Escuela, de la cual se beneficiaban ampliamente, todas estas aportaciones eran complementadas con subvenciones por parte del propio Ayuntamiento, (que a su vez  eran apoyadas por los distintos concejales reformistas y masones que había dentro del Consistorio, cuestión que  se rompe en la época de la Dictadura). Hay que tener en cuenta que la aportación del alumnado era muy escasa, puesto que en 1922 tan solo  se pagaba unas 5 pesetas por alumno y mes, llegando en 1933 a las 10 pesetas.

La Escuela finalmente contará con local propio gracias a que la Sociedad Amigos de la Enseñanza y la logia Jovellanos que se hacen con un solar, abordando la construcción de un edificio que será sede de los distintos talleres masónicos y de la GLRN así como de la Escuela Neutra, con absoluta independencia una entidad de la otra, como así se recoge en las actas de la Sociedad que rige los destinos del proyecto socieducativo. Dicho solar estaba ubicado en la calle la Playa nº 5-7, llamada también Vázquez Mella.[4]


[1] Discurso de Rosario Acuña leído en la inauguración de la Escuela Neutra Graduada el 29 de septiembre de 1911. Biblioteca del Padre Patac.
[2] Suárez, Constantino.: “Escritores y Artistas Asturianos”. Tomo IV. IDEA. Oviedo 1955.

[3] Referenciado por Miguel Angel González Muñiz.
[4] En dicho solar se terminó construyendo la sede de los talleres dependientes de la GLRN, que finalmente fueron incautados al final de la Guerra Civil por los servicios de Recuperación y Tribunales de Represión de la masonería, y sacados a subasta años más tarde. 

Víctor Guerra. Miembro del Centro de Estudios Históricos de la Masonería Española (CEHME) y Director de la Academia Internacional Vº Orden del Rito Moderno (UMURM)
NOTA: Este trabajo es propiedad del autor, y por tanto su uso, reproducción, y explotación debe contar con el permiso del autor.

02 octubre 2011

MASONERIA EN GIJÓN. SIGLO XX (3ª Entrega)

 
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Panteón de la los  Riera en Gijon.

5.- LA MASONERÍA GIJONESA DEL SIGLO XX
La masonería asturiana del siglo XIX, se disuelve en las distintas problemáticas que se suscitan a raíz del desastre del 98, y también por las tensiones que hay dentro de las distintas obediencias que imperan en el territorio español y que evidentemente repercuten en las pequeñas masonerías regionales, que lleva al desgaste de algunos de sus miembros y su posterior abandono.
A partir de 1902 el Grande Oriente Español propugna una reforma interna de sus Constituciones y se inscribe con propia personalidad jurídica según disponía la Ley de Asociaciones y ello facilitará la reorganización y recuperación de aquellos en los que aún prende la llama masónica. que serán los encargados de constituir el primer taller que se dé en el primer tercio del siglo XX.
5.1 El Triángulo “AMESE”
El 15 de Octubre de 1911 se reúnen en Gijón, tras diversos encuentros, a iniciativa de uno de ellos, el fotógrafo Luis Medina Farias simbólico “André” exaltado al grado 2º de Compañero [i] en 1905 (se ignora en qué taller), que propone a Francisco Seguí Marty grado 32º de simbólico “Gurrea”, y a Nicanor Alonso Maceda que es el único que se recoge en los cuadros lógicos del siglo anterior, concretamente en la logia Amigos de la Naturaleza y de la Humanidad en1880 en el cual adopta el simbólico de “Lincoln”, más tarde se vuelve a afiliar al taller Amigos de la Humanidad, prácticamente desde su fundación hasta su abatimiento en 1894. Con sesenta y siete años y viudo, emprende una nueva aventura con un taller que será el primero que se instale en Asturias en el siglo XX, y que tendrá como sede de instalación la ciudad de Gijón. 
 
El resultante de esos encuentros será la formación de un triángulo que se denominará “AMESE”, acróstico formado por las iniciales de los apellidos de sus tres componentes. Así comienza una larga andadura masónica que concluirá años más tarde con el conflicto de la Guerra Civil española y los procesos de persecución por parte del régimen franquista.
 
Pero hasta ese instante final, ¿Qué pasa en el desarrollo de la masonería asturiana? 
 
Habría que hablar más bien de una masonería gijonesa, dada la atomización de talleres que se da en este siglo en la ciudad natal de Jovellanos. Esta inicial formación el triángulo AMESE en Junio de 1912, cuenta con doce miembros uno de ellos Segundo Goñi Araiz, será un militar y “masón durmiente”, que había estado afiliado a la logia Juan González Río que trabajaba en los valles de Oviedo en 1888. Otro será un indiano a juzgar por la adopción del simbólico “Buenos Aires”, y el resto se habían ido iniciando en éste entretiempo. Un mes más tarde, todos ellos dan el paso de solicitar al Grande Oriente Español, “que dados los efectivos del taller se les conceda la carta patente[ii] como logia justa y perfecta”, por lo cual optan por poner el taller bajo la advocación del gran ilustrado gijonés, pasando a denominarse logia Jovellanos.
 
5.2 La Respetable Logia Jovellanos nº 337
 
La Respetable Logia Jovellanos, aún en “instancia” trabaja en el Rito Escocés Antiguo y Aceptado, y sus tenidas las celebrará los viernes de cada semana a la 7 de la tarde, en el domicilio de la Calle Comercio 18, 2º. Siendo su primer cuadro de luces el siguiente: Francisco Seguí Martí como Venerable; Nicanor Alonso Maceda como 1º Vigilante; José María Rodríguez como 2º Vigilante, y Antonio Moriyón Díaz como Orador.
 
El Ayuntamiento de Gijón, va convertirse si no en la cantera de donde provengan estos primeros masones, si al menos su punto de encuentro, [1] puesto que el primer cuadro lógico de Julio de 1912 de la logia Jovellanos hay varios masones que ocupan cargo en el Consistorio bien como concejales o bien como empleados, así tenemos a José María Rodríguez, Eleuterio Alonso Alvarez, Casimiro Acero Méndez como concejales y Alberto de Lera Álvarez y a José Morilla Solís, como trabajadores del Ayuntamiento. Pero vayamos desgranando, quienes son cada quien, aunque ello signifique adelantar acontecimientos.
 
José María Rodríguez es una de las figuras más destacadas de la masonería asturiana con proyección nacional e internacional que, junto a Augusto Barcia, otro asturiano de la parte occidental, concretamente de Navia, compartió el gobierno del Grande Oriente Español durante un tiempo. Será en el Congreso Masónico de 1926, el cual depondrá a ambos de sus altos cargos. 
 
Este activo “indiano” , con residencia a caballo entre Gijón y Madrid. Nace en Bospolin (Cabranes) en marzo de 1872, con diez años emigra a la Argentina de ahí que utilice el nombre simbólico de “Argentino”. Regresa en 1905, fijando su residencia en Gijón y vinculándose políticamente primero con el republicanismo, el cual abandona para militar en el partido reformista de Melquíades Álvarez. Todas estas circunstancias han llevado a algún historiador a confundir a José Mª Rodríguez con otro José Mª Rodríguez, alias Pepín Rodríguez.[2]
 
El hiramita de simbólico “Americano” aspira al acta del Diputado, pero la reticencia de Melquíades Álvarez acerca de sus pretensiones, le lleva a optar al cargo de Concejal, saliendo elegido y nombrado Teniente Alcalde por el Partido Reformista en la ciudad de Gijón en 1909. En el banco de la Corporación, no se encontrará sólo, sino que estará acompañado por varios masones, o que lo serían en breve. 
 
Como concejal tiene un objetivo primordial, que el puerto gijonés se convierta en punto de atraque y escala para los vapores trasatlánticos, a cuyo proyecto se vincularán prohombres como Antonio Morillón (consignatario) o Justo del Castillo, (que tenía grandes fincas en la zona donde se pensaba construir el puerto del Musel) y que comparten con José María la condición de ser o haber sido francmasones. En 1910, a mediados del mes de diciembre, José Mª Rodríguez presenta ante la Corporación la renuncia del acta de Concejal, por tener que ausentarse temporalmente. Finalmente desde la regencia municipal se opta por sustituirle ante su reiterada petición y sus largas ausencias, por otro miembro de la masonería: Casimiro Acero Menéndez.[3]
 
José María Rodríguez obtiene el grado de Compañero (2º)que se le otorga por delegación en la logia Ibérica de los valles de Madrid donde estaba asistiendo a diversos trabajos. En el seno del taller gijonés ejerce las labores de dirigir la marcha durante las diferentes ceremonias, y de introducir y acompañar fuera del templo a los hermanos colocándolos según cargos y dignidades tal y como corresponde en logia al cargo de Maestro de Ceremonia.[iii]
A partir de este momento comienza un rápido ascenso en la masonería, en junio de 1913 se le exalta a Maestro (3º), y al año siguiente ejerce en la logia Jovellanos de Venerable, con el grado capitular de Maestro Perfecto (4º); en 1915 se le otorga el grado de Maestro Elegido de los Nueve (9º), para concluir en 1916 por acuerdo unánime de la Asamblea de Supremo Consejo se le otorga el grado de Soberano Gran Inspector General (33º) último grado del Rito Escocés Antiguo y Aceptado. 
 
José María accede en 1924 a la Gran Maestría del Oriente Español que estaba vacante desde 1922. Su veneratura es considera como un equipo de transición o de consenso entre los poderosos maestres que presidían las Grandes Logias Regionales, que se mostraban un tanto rebeldes ante la autoridad del Gran Consejo del Grado 33º.[4] A consecuencia de los problemas por los que pasaba el Gran Consejo y tras el denominado asunto Torres Campañá quedan descabalgados los dos asturianos ( Barcia y Rodríguez) cesando en su alta Veneratura en mayo de 1926, período durante el cual se consolidó el régimen autonomista de la obediencia que fue presidido por la articulación de las Grandes Logias Regionales, que habían sido aprobadas unos años antes. 
 
En Gijón entre los días 18 y 24 de junio de 1928, en la sede de la Gran Logia Regional del Noroeste se celebra la VII Asamblea Nacional Simbólica del Grande Oriente Español, y tras ello José María solicita su plancha de quite de la Jovellanos 1 para incardinarse definitivamente en los valles de Madrid en el seno de la logia Condorcet nº 13, que había fundado su amigo Augusto Barcia, y recreada en 1929 para mantener erguida la bandera del apoliticismo de la orden masónica.
 
Como premio a su meritoria labor en 1934, José Mª Rodríguez fue nombrado Soberano Gran Comendador del Supremo Consejo, falleciendo unos meses más tarde, 11 de diciembre de 1934, en su domicilio de Madrid, ciudad donde actualmente está enterrado.
 
Alberto de Lera Álvarez. Sí el anterior francmasón rigió los destinos de la masonería española y ocupó en ella grandes cargos, Alberto de Lera, lo hizo sobre la masonería asturiana sin contestación a su alta autoridad. Alberto había nacido en Oviedo en junio de 1864. Con diecisiete años entra a trabajar en la Diputación de Oviedo, y será con el comienzo del año 1900, cuando opte por una plaza de Contador de Fondos Municipales en el Ayuntamiento de Gijón, doce años más tarde se incardina en la logia Jovellanos que aún esperaba su carta patente. A finales de 1912 De Lera ya tiene el “mandil con la baveta doblada”, [iv] en señal de que ya ostenta la formación necesaria para sentarse en el banco de los Compañeros (2º ) ejerciendo el cargo de Maestro de Ceremonias .
 
En 1916 aparece en los cuadros lógicos y los balaustres[v] como Venerable Maestro de su logia, cuestión que no abandonará hasta que se constituye la Gran Logia Regional del Noroeste (GLRN), (elemento coordinador de todos los talleres que abarcaba su territorio, que eran Asturias, Galicia y León) pasando a regir los destinos de dicho órgano constituyéndose en un Gran Maestre Regional, de enorme prestigio y muy combativo, vena que mantenía en 1916 como Venerable de la Jovellanos 337, en la cual ya mostraba de este talante:
 
Recordad que, en cambio, allá por el otro siglo nuestros Hermanos fabricaron un ambiente ciudadano amenazando siempre revolución, donde no existía esta inestabilidad actual, sino la protesta, la indignación, la lucha. Y esto todo lo hizo la Masonería de tal modo que las decisiones de las logias forman la historia de aquel tiempo. Nosotros creemos que este papel es el que debe jugar nuestra Orden. Hay buena masa, sólo falta un desinteresado y cariñoso director. La Orden, si quiere ser una institución eficaz, debe ponerse al frente de este movimiento para encauzar la opinión liberal por el verdadero camino[5]
Alberto de Lera una vez accede a la gran maestría de la GLRN, abandona la logia Jovellanos n° 337 (que pasa a convertirse en la Jovellanos 1), y desembarca en un nuevo taller aún en “instancias” la logia Riego, con sede en los valles de Gijón, en la cual se va a integrar no solo él, sino también dieciocho hermanos más que le secundan en esta nueva aventura, y cuya característica común a todos ellos es la causa Reformista. No en vano Lera, es el gran organizador del reformismo gijonés. En parte esa labor organizadora y aglutinadora de Alberto de Lera es aprovechada por Melquíades Álvarez para ir acrecentando las bases de su reformismo a través de las logias. Estructurándose un difícil binomio de Masonería y Reformismo, que tantos problemas acarreará a la masonería asturiana, y cuyas repercusiones son las expulsiones de la orden o la creación de nuevas logias. Fuera como fuere, Alberto de Lera junto a su inseparable Gran Secretario Antonio López del Villar, van a comandar los designios de la masonería asturiana hasta la muerte del Gran Maestre en cctubre de 1932.
El mandato del tanden Lera y López del Villar, se va a notar enseguida. Hasta 1922 la logia Jovellanos va creciendo de forma lenta, pero será a partir de ésta fecha, cuando los talleres se revitalicen llegando en 1930 a ostentar en toda la Regional unos 284 afiliados, de los cuales 99 provenían de las filas de la Jovellanos 1. En 1933 superadas diversas dificultades internas (en un momento políticamente delicado), se llega a contabilizar en la GLRN unos 482 masones encuadrados en unos 15 talleres, repartidos a su vez por toda la franja astur-leonesa y las provincias galaicas.
 
Otro de los masones significados en esta primera época es Casimiro Acero, un rico propietario que utiliza el simbólico libertario de “Proudhon” dentro de la primigenia formación Jovellanos aún en “instancias” donde tiene asignado el cargo de Experto, ostentando el ribeteado mandil de Maestro Masón (3º). Por esa misma época sustituye a José Mª Rodríguez como concejal en el consistorio gijonés. Otro miembro, pero esta vez empleado del Ayuntamiento como 2º Oficial de Aguas es José Morilla Solís, dentro de la masonería adopta el simbólico de “Ferrer” y ejerce como limosnero de la logia, aún con la baveta levantada como Aprendiz Masón (1º) que es. Comparte taller y proyectos con su jefe de trabajo Alberto de Lera, que éste en esos tiempos está muy interesado en todo el abastecimiento de aguas a la ciudad de Gijón, por lo cual se apoyará en aquellos subordinados que además reúnen la condición de “hermanos”, y de aquellos otros que pueden ayudarle en conseguir sus objetivos, como la traída de agua del Peranchu de Nava a Gijón. Para conseguir tal fin se va apoyar en los hermanos masones de Nava, enmarcados en el triángulo Ferrer: Rafael Zapatero y Gustavo Acebo, ambos en el consistorio de Nava. 
 
En la logia Jovellanos 337 de finales de diciembre de 1912, se van a dar diversas incorporaciones entre ellas dos hombres de Oviedo que también marcaran fuertemente a la Orden. Su presencia en la sociedad es de igual forma decisiva y en parte buscada puesto que de Melquíades Álvarez , el luego sería el gran tribuno del reformismo, ya sale mentado en diversas cartas de las logias de finales del siglo XIX, como individuo interesante. Melquíades se inscribirá en la logia gijonesa adoptando el simbólico de “Triboniano”. La otra gran figura destacada es la del que luego llegaría ser diputado socialista Teodomiro Menéndez, que adopta el simbólico de “Europa”. En esos momentos, también se afilia la masonería el catedrático gijonés Ulpinano Alonso que adopta el simbólico “ Saturno”.
 
No será hasta 1922 cuando el taller Jovellanos 337, alcance la cifra de ochenta y ocho miembros entre los cuales se destacan el indiano y carreñense José Bango León, José Antonio de la Riera, o Cesáreo del Valle Junco (Cabranes).


[1] Ver cuadro anexo de la presencia de masones en el Ayuntamiento de Gijón.
[2] Hay en esos momentos en Gijón, otro personaje que se confunde con nuestro “americano”, y es Pepín Rodríguez hijo del propietario del Banco Gijón, Florencio Rodríguez, que ocupó además de varios consejos de bancos asturianos, optó por la política llegando a ser Diputado por Villaviciosa en 1914 y 1916, aún cuando tenía el domicilio en Gijón. Estas similitudes de apellidos y nombre, además de la curricular, han generado una confusión entre algunos historiadores al tratar a uno y otro personaje.
[3] AMG. Actas de la Corporación de 1910.
[4] Dolores Gómez Molleda, en el libro ya citado, desarrolla de forma muy interesante los conflictos entre el filosofismo y el simbolismo.
[5]Memoria” de Alberto de Lera, Venerable de la logia Jovellanos Gómez Molleda. obra citada.

[i] Compañero. Segundo grado del simbolismo, adoptado en todos los Ritos. Viene a representar la segunda edad del hombre, el grado de compañero implica un profundo estudio filosófico y social. La instrucción del grado de compañero le inculca que debe pensar, sentir y obrar cognición, emoción y actividad. La edad de dicho grado es de cinco años, que a su vez, son los mismo que se dedicaban los pitagóricos al estudio antes de poder optar al grado de Maestro Masón. El compañero en el taller lleva su mandil con la baveta doblada en señal de haber aprendido a manejar las herramientas de su grado que son el cincel, el mallete, la plomada, el nivel, la regla, la palanca y la escuadra.
[ii] Carta Patente. Se llama así al título de Constitución dado por una Obediencia a una logia, capítulo o triángulo masónico, lo cual es signo de su regularidad.
[iii] Cargos u Oficiales de la Logia. Son los que ejercen un oficio o función dentro de la logia y son designados mediante votación de todos los miembros del taller: los cargos son Venerable Maestro, Presidente del Taller; 1º Vigilante, Director de los Compañeros; 2º Vigilante, Director de los Aprendices; Orador, Guardián de las Constituciones y censor de las Ceremonias.; Secretario, Memoria de la logia y de la relación con el exterior; Maestro de Ceremonias, dirige éstas y adentra a los hermanos en el taller; Experto, Hace observar el ritual; tesorero, conserva los fondos de la logia; Hospitalario o limosnero, administra los fondos de la beneficencia; Guardas Templo, serían los custodios dentro y fuera de la seguridad del templo y el Guarda Sellos, que verifica la autenticidad de los sellos y firmas de los documentos.
[iv] Mandil. Es cuando menos el símbolo distintivo más destacado de la masonería, al menos de puertas a fuera, y su simbolismo es el trabajo, que recuerda al masón que debe tener una vida activa y laboriosa. Su estructura es un pequeño rectángulo y una baveta triangular. En los dos primeros grados: Aprendiz y Compañero, el mandil es blanco y no lleva ornamentos, en el grado de Maestro los mandiles llevan símbolos bordados, y sus colores variaran en función del Rito.
[v] Balaustres. Se denomina así a las actas que redacta el secretario sobre todo lo tratado dentro de cada Tenida. 

Víctor Guerra. Miembro del Centro de Estudios Históricos de la Masonería Española (CEHME)
NOTA: Este trabajo es propiedad del autor, y por tanto su uso, reproducción, y explotación debe contar con el permiso del autor.
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