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07 julio 2019

LA LOGIA JOVELLANOS (1912-1939): UNA APROXIMACIÓN



Las aproximaciones historiográficas a la masonería asturiana, digamos que en general tiene una nómina de productores bastante pequeña, hoy por hoy se reduce a dos, uno ubicado en el mundo universitario como es el caso de Yvan Pozuelo Andrés, y otro insertado en la masonería, no siendo historiador profesional,  como es mi caso que en general se nos obvia por no tener titulo garantizador por una institución universitaria..

Y esa es casi que toda la nómina de historiadores de masonería asturiana, más allá de los trabajos de Victoria Hidalgo y algunas aproximaciones esporádicas.

En el caso de Yván Pozuelo, sobre el cual ya he escrito alguna reseña:

Hoy este vuelve a esta palestra por un libro que ha publicado hace unos meses  en la editorial Masónica.es,   La Logia Jovellanos (1912-1939.Memoria e Historia Borradas por el Franquismo, publicada  dentro de la colección Historiadores de la Masonería y que prologa el también historiador  Ricardo Martínez Esquivel, ambos miembros de los mismos colectivos como CEHME o la Revista REHLMLAC, y libro que se presentó un poco sin gloria y sin pena en Gijón, en medio de una actividad que reunió a una docena de personas en torno a la masonería y que convocó precisamente REHLMLAC.

Como nota preliminar al trabajo editado, indicar que ya el subtitulo de la obra induce a cierto error de apreciación puesto que nos habla de «memoria borradas por el franquismo» y no diría yo tanto, puesto que la reconstrucción masónica que se está haciendo en España en un 90%  gracias al material incautado por el franquismo, por tanto en sentido literal el franquismo no borró la memoria masónica, pues que los nutridos archivos que logró conformar en sus hoy nutren gran parte de las historias que se construyen en torno a las cuestiones masónicas.

Digamos que lo que hizo el franquismo no fue borrar la memoria, sino algo muy distinto como fue su distorsión para justificar determinadas acciones antimasónicas que van a estar muy presentes a lo largo del siglo XX, como bien demuestran los trabajos de Javier F. Granda. Prensa Franquista y Masonería (Asturias 1940-1963).

Como premisa puedo indicarles que no busquen en este trabajo de Yván Pozuelo referencias a trabajos publicados bajo mi firma,  porque la invisibilización es completa tanto en citas de textos y en referencias bibliográficas, y lo podrán comprobar en mil y un circunstancias, por ejemplo, en la pag. 85 , cuando se habla de la revista el  Hombre Rojo, se va el autor a una cita de Jose Antonio Ayala, cuando  en realidad en abril del 2007 publicaba en el blog de Masonería en Asturias un trabajo sobre La Prensa masónica gijonesa, en dicho artículo se hablaba sobre dicha revista y su autor Isaac Pacheco. 

Otro ejemplo cuando en la página 86 del libro,  Pozuelo se habla del francmasón José María Loredo, no cita el trabajo que presenté en el primer Congreso sobre la Historia del PCE 1920-1977. Los masones comunistas asturianos, El caso de Jose María Loredo Aparicio. Trabajo publicado además en este mismo blog.

Es un caso el de este historiador que es de hipérbolico, aunque entiendo que cada uno es libre de coger cuantas referencias bibliográficas crea conveniente, aunque sea yendo a terceros de los que al final al final están detrayendo sus informaciones, denegando  autorías y existencias, lo que deja al descubierto el talante de algunos historiadores, incluso "profesionales y académicos" como es el caso de Yván Pozuelo.

En cuanto al trabajo de la Logia Jovellanos, a mi me parece un trabajo un tanto escaso, con puntualizaciones o acotaciones que no tienen mucho sentido, como cuando dice pagina 101 sobre la enumeración de la logia Jovellanos como la nº 1,  y comenta  que « esta numeración no añade un significado de calidad pues otras cuantas logias lo merecería» . 

Creo que es desorbitado hacer este tipo de opiniones, pues la susodicha enumeración de la logias, vino de la mano de la implantación de un nuevo modelo de organización  del GOE, en  grandes logia regionales, de ahí que el territorio astur pasara a denominarse como Gran Logia Regional del Noroeste, y su primer logia, aquella que primeramente abrió sus puertas tras el triángulo AMESE, fue la Logia Jovellanos nº 337, que por tanto pasó a denominarse Logia Jovellanos nº1. Sin más problemas ni definiciones.

Creo que en su texto hay algunas lagunas como cuando habla de la Escuela Neutra, en cuyo trabajo tampoco cita a los diversos autores que han trabajado este tema en Asturias, como Macrino Fernandez Riera, o yo mismo que hemos escrito desde diferentes ángulos sobre la Escuela Neutra.

Estas son las notas discordantes, las cuales ya dicen mucho de autor y de su trabajo, que no puedo negarlo a mi me gusta más bien poco, pues se haya muy ceñido a los archivos policiales de Salamanca, y por tanto persiste en ese tono seguidista que reclaman para sí  buena parte de los historiadores del CEHME para los cuales no parece haber otra fuente que el archivo que reunió Ulibarri para satisfacción del régimen, aunque en parte lo hiciera con documentos masónicos.

En general el libro de Yvan Pozuelo, lo considero un tanto flojo, creo que tiene bastante de tendencioso, por ejemplo cuando le niega a Melquiades Alvarez, una labor intensa en la masonería asturiana, es cierto que hizo de “gancho” para  nuclear masonería y reformismo, pero no cabe duda de que dicho personaje tiene varios y variados registros que parece desconocer el historiador Pozuelo, tanto sus planchas como sus primeros tiempos como activo francmasón en varios  foros nacionales e internacionales.

Creo que la logia Jovellanos debía de dar lugar a un trabajo más extenso y profundo del que se aporta en este libro, que a veces resulta simplón y con temas de relleno, pues la logia Jovellanos tiene por si misma papeles importantes que jugó desde el embrión  de 1911 hasta 1939, y  no solo como grupo logial con importantes posiciones ante el la Gran Logia Regional del Noroeste de la que fue su motor y guía, sino  cono grupo que reunió a importantes hombres que tuvieron un importante desarrollo social, político y masónico, desde Fiera Jacoby, pasando por el que fuera el Gran Maestro Alberto de Lera, Loredo Aparicio, los Cerra. Etc….

Se echa de menos un capítulo sobre las relaciones de Rosario de Acuña y la masonería gijonesa representada por la logia tratada…

En fín es que lo que tenemos, que no estando mal… podría haber sido una obra intensa e interesante, y no una obra para cubrir el expediente y acotar espacios.

Víctor Guerra. Historiador de la Masonería asturiana

03 junio 2019

PRENSA Y PERIODISTAS EN LA MASONERÍA ASTURIANA (2ª Entrega)



En el mes de abril realicé la primera entrega de este largo trabajo sobre la masonería asturiana, en este caso concretizada en el llamado Oriente de Gijón, donde hubo una pléyade de masones que estuvieron inmersos en los distintos medios de comunicación que se de dieron en la región a los cuales no fueron ajenos los masones inscritos en la masonería gijonesa tanto del siglo XIX como del  siglo XX.

Ahora traigo hasta este prizarrón la segunda parte de este largo trabajo, en le cual podemos ver dos grandes figuras como García Vela, González Blanco o José Fernández Díaz.

VG

Periodistas Masones

Uno de los grandes publicistas francmasones, que irá desgranando toda una visión singular y, sobre la cual sería interesante realizar un estudio crítico para comprobar cuanto hay de realidad en su obra de esa esencia masónica, es Fernando García Vela,[1] aunque es nacido en Oviedo (27 octubre de 1.888), su vinculación con la vida cultural de la ciudad y sus trabajo en el diario El Noroeste y, la logia Jovellanos le van convertir en todo un “playu [2]

Su recuerdo se nos va desdibujando, tal vez como él quería, pero le debemos un homenaje que se le ha hurtado y, que. merece este homenaje por intelectual y por hombre de bien y hombre leal. En él se dan de consumo dos ambiciones supremas: el periodista y el periodismo. Las dos en una y, en sí mismo y para los demás, aquí radica la significación del ser periodista y la ambición que quiere satisfacer el periodismo fundamentalmente, faceta a la cual se dedicaba con total ansia de conocimiento y aplicación, sabiendo los sinsabores que ya recogía en su libro “El grano de pimienta”:

“Las condiciones de la vida literaria española obligan al escritor a gastar buena parte de sus esfuerzos en artículos de periódicos.... EL escritor no puede encerrarse en su poesía, en su novela o su filosofía; tiene que estar al tanto, al tanto de todo y hablar de ello”.

Fernando Vela, al que tenemos batiéndose como articulista en el extinguido periódico: El Noroeste y, como redactor de la Revista Región (Revista de Asturias)[3].

Desde sus inicios en octubre de 1912 como aprendiz masón y con el simbólico “Platón” en la logia Jovellanos, desarrolla no solo importantes “planchas”, sino que además desempeña el cargo indispensable para la buena armonía del taller de Orador. En dicha logia compartía ilusiones y ansiedades culturales y filosóficas con el anarquista Eleuterio Quintanilla; Teodomiro Menéndez, diputado socialista y, con el carreñense Bango León.

En 1924 con el grado de Maestro Elegido de los Nueve (9º) le encontramos en los cuadros lógicos de la Gran Logia Regional del Noroeste, ejerciendo una pluralidad y tolerancia de amplio registro cuya esencia se recoge en sus múltiples artículos de toda índole y condición.

Pero además entre las funciones profesionales como empleado de aduanas,  García Vela ejerce como un activo secretario del Ateneo Obrero de Gijón que consigue de Magnus Blisktad una contribución de 50.000 pts que permitió llevar a cabo el traslado a su nueva sede en la calle Escurrida, en dicha asociación vamos a encontrará a varios hermanos de logia como fieles asociados.

Será pues con la organización de unos de estos actos del Ateneo cuando conozca a Ortega y Gasset. En un posterior reencuentro en Madrid, ambos “se reconocen” y serán ya inseparables, hasta tal punto que Ortega en 192o le reclamará para que ocupe una plaza como redactor del Diario Sol, pasando a prestar a su vez sus servicios en la Dirección General de Aduanas.

En Madrid asiste a los cursos universitarios de Ortega  y,  a la tertulia diaria que éste tenía  en el Café de la Granja de Henar, su relación va en aumento hasta tal punto que  1923 se materializa un querido proyecto de Ortega y  reclamará a Vela pasa que pase a ser precisamente su principal apoyo y, mano derecha, ejerciendo como hasta 1936 como secretario en la revista: Cuadernos de Occidente, la revista que pretendía poner a los españoles en contacto con Europa y con la intelectualidad más moderna del mundo.

Vela sigue con sus colaboraciones como redactor en el diario EL Sol que abandona en 1930 cuando éste cambia de orientación ideológica. Pasa por los periódicos Crisol, y Luz, retornando el Sol, cuando éste cambia de orientación, como director, aunque por poco tiempo.
En dirige el Diario Madrid entre 1934-1935, que es eximio período  de vida del diario. Con el gobierno republicano se le desposee de su cargo de funcionario  (1937) y una año más tarde lo hace el general Franco.

Fue alertado  por Marañón y se refugió en el consulado de Haití en Madrid, para después dirigirse a Francia y finalmente medio oculto se estableció en San Sebastián donde conoce a Gregorio Corrochano con quien  funda en 1938 el  Diario España, pasa a exiliarse a  Tánger residiendo en dicha ciudad hasta  1943, donde colabora con el realizado la  crónica internacional con lo seudónimos de Luis Longoria.

. Este periplo de primero encontrarse con el gobierno republicano y ser repudiado por estos y luego por el bando franquista  fue una cuestión  muy habitual de todo aquel que militaba o militó en las filas reformistas, así les sucedió a diversos masones militantes del reformismo.

El duro exilio, es algo que le puede y tras la muerte de su amigo y mentor Ortega y Gasset regresa a España; con esa muerte se cierra un ciclo que él exponía así: “...mi vida- quiero decir, la parte de actividad intelectual, literaria que puede haber en ella; en suma, mi vida- está comprendida entre las muertes de Leopoldo Alas y Ortega y Gasset – que muere en 1955-. Se abre con una y se cierra - virtualmente se cierra- con la otra”

En 1963 reaparece de nuevo la Revista de Occidente y existe un intento de recuperar a Fernando Vela para la secretaría cuestión que no acepta, sin que ello signifique que se desvincule del proyecto en el cual seguirá durante años colaborando, aunque esta vez dentro del Consejo Asesor y, publicando algunas notas, artículos y, recensiones filosóficas, pues como antes comentaba él mismo, su ciclo intelectual había concluido.

Como decía Avello en el homenaje que la Sociedad Asturiana de Filosofía le dedicó en 1977 a Vela:
“Tuvo que pasar algo para que Vela no haya llegado a ser bien conocido, algo que es suyo y no solo imputable a la modestia o la timidez. Algo que no fue suyo. Un quiebro, vibración, descuido...” [4]

¿Tal vez el haber sido masón influyó para ese olvido histórico ? Es más que posible si nos atenemos a que a día de hoy los masones asturianos y españoles siguen si tener un reconocimiento oficial, como lo han tenido otros colectivos que sufrieron las consecuencias de la Guerra Civil.
La vinculación de Vela con Asturias se acentúa y volverá de forma intermitente a  LLanes, donde finalmente recalará  donde una tarde de 6 de septiembre 1966 jugando una partida de ajedrez en l Café Pinín partirá hacia la Logia Eterna.[5]

Uno de los pocos periodistas francmasones  asturianos que escribió abiertamente sobre temas masónicos fue  el escritor Pedro González Blanco, que nace en Luanco en noviembre de 1879; su padre Inspector de 1ª Enseñanza se traslada a Cuenca con toda su familia, ciudad donde Pedro emprende los primeros estudios de bachillerato y,  que finalmente le llevaran hasta la Universidad Central, para realizar la carrera de Filosofía y Letras, que no llega a concluir.

Aunque Pedro González Blanco, no es un periodista tan prolífico como Vela, o Díaz Fernández, sus colaboraciones se encuentran en distintos medios entre los cuales está El Motín, periódico anticlerical dirigido por Nakens, donde Pedro  utiliza el seudónimo de Doctor Atizando Yesca.

Funda con otros escritores la Revista Helios y, fue amigo personal del ultraísta Cansinos Assens. Traduce a Nietzche y Maerterlinck, a la vez que colabora con el movimiento de Extensión Universitaria.
Así nos los retrata  Cansinos Sáenz:

Pedro González Blanco, un jovencito moreno, un tanto regordete, con un bigotito negro y el pelo muy sentado, que vestía con pujos de dandy y fumaba gruesos puros y hablaba en un tono rayante, de superhombre, ponía a los modernistas de neurasténicos, de ignorantes, de pobres hombres atacados de grafomanía. Él era amigo de Valle Inclán y de Villaespesa y sabía a qué atenerse. Valle Inclán era un "poseur" (Nakens aguzaba el oído, poniéndose la mano junto a la oreja) y Villespesa un mentecato, un zángano, que vivía a costa de su suegro, el coronel, y se pasaba el tiempo escribiendo unas cosas que él mismo no entendía y que eran majaderías manifies­tas..."[6]

Pedro González, tras este periplo madrileño se  traslada a Cuba y recorre media América acompañado del poeta Santos Chocano. Será precisamente en Méjico donde termine involucrándose en el movimiento revolucionario de Méjico, convirtiéndose en asesor del presidente de la República D. Venustiano Carranza. Regresa a España pero la Guerra Civil le devuelve de nuevo al exilio: Cuba, Argentina, Méjico, tras años de largo exilio vuelve a España y,  fallece en el pueblo de Villaseca de la Sagra (Toledo)  el 31 de enero de 1961 a los 82 años de edad.

Pedro González Blanco, es el único periodista- escritor asturiano que escribe sobre masonería y lo hace en la prestigiosa revista Latomia, ésta pertenecía a la logia Unión de Madrid, en la cual le encontramos en los tiempos de su fundación 1927, junto con los periodistas Joaquín Dicenta Alonso y,  Miguel Cámara Cendoya. Tanto la logia Unión y por consiguiente sus miembros, entre ellos Pedro González Blanco, se van a ver envueltos en las luchas de bandería política que tienen lugar a partir de 1932, con motivo del paso del Partido Radical de Alejandro Lerroux a la oposición azañista. Esta logia que en un principio estaba bajo los auspicios del Gran Oriente Español, terminará dentro de la Gran Logia Española, que en Asturias tendrá un pequeño triángulo masónico Artúrica,  fomentado por José María López Bombona y en el cual habrá otro asturiano que se vinculará con la Gran Logia Española como Gran Secretario, Herminio Álvarez del que ya hemos hablado como miembro de los somatenes.

El escritor luanquín, escribe en 1933 un pequeño opúsculo titulado “La Masonería” y lo hará para desmitificar precisamente la Orden. Según él no había rama de la historia más necesitada de rectificar errores que la historia de la masonería.:

Díaz Pérez, el supuesto John Truth, Morayta, los modernos Usero, Súarez Guillén y Díaz, no se han tomado más trabajo que el de copiar a Thory, ante todo a Clavel y a Findel, en segundo término. Sin el Acta Latomorum no habrían escrito Truth y Díaz Pérez sus escritos; y Morayta, inconsultamente la mayor parte de las veces, atribuye a la Masonería funciones que no siempre supo cumplir. Los demás autores citados giran alrededor de lo dicho por estos tres o cuatro historiadores”[7]

Otra de sus obras, que poco a poco van llegando hasta nuestra manos y,  demuestran su sentido crítico es: Conquista y colonización de América por la calumniada España, que se editó en Méjico en 1945.

Si García Vela sufría del silencio la figura de Pedro González Blanco es casi inexistente para los asturianos, en parte,  sus hermanos le eclipsaron su merecida fama, a esta saga pertenecían Andrés y Edmundo, si embargo a los españoles nos ha legado su quehacer  través de su trabajo de traductor de las obras de  Nietzsche.
 A dicho autor le dedique un libro en el cual  recogía un libro suyo sobre Masonería  y le hacia la introducción:



José María Súarez: nacido en Oviedo el 24 de octubre  de 1873 y  de profesión  tipógrafo. Se inició en la logia Jovellanos en 1920 con el simbólico de Begón, Su actividad está más relacionada con la actividad socialista ya desde muy joven , puesto que fue uno de los fundadores  de las Juventudes Socialistas de Oviedo en 1904 junto con Teadomiro Menéndez y Aurelio Cuartas. Organizó junto a Manuel Llaneza , el sindicato de Obreros Mineros de Asturias.

Su actividad política le llevó en el mismo año que entró en masonería  a presentarse a candidato en las elecciones por el distrito de Avilés.
Llegó a ser concejal del Ayuntamiento de Oviedo y más tarde Diputado provincial. Su relación con la prensa fue a través del periódico La Aurora Social” de la que fue su director y,  en cuyas labores era ayudado por otro francmasón Jesús de la Vallina, muerto en Méjico.

Fue presidente de la Federación Socialista Asturiana  durante los años  1925 y 1926 representando a esta en le Comité Nacional del PSOE.

Andrés Saborit  retrata los últimos días de José María Suárez. de esta manera:

Una mañana del mes de mayo de 1927, al regresar de mi trabajo de madrugada en la redacción del El Socialista, llegaron a mi casa …Manuel Llaneza y José María Suárez […] me informó Llaneza del acuerdo adoptado por el Sindicato Minero de costear cuanto fuera preciso para que José María ingresase en el Sanatorio que el doctor Labora tenía en Carabanchel Bajo a fin de recuperar la salud”[8]

Aunque parece ser que José María se resistía a que la organización acusase tal gasto que le aprecia extraordinario, la presión nerviosa va  en aumento pese al tratamiento del afamado doctor y, el 2 de julio,  José María Suárez no puede más y,  se arroja  al estanque del jardín del centro médico donde estaba recluido.

Avelino González García, nacido el 8 de agosto de 1894, de profesión periodista. Iniciado el 21 de marzo de 1924 en la logia Riego nº 2 de Gijón, con el simbólico de Panurgo; llega al grado de Maestro Masón (3º), concretamente el 10 de octubre d e1927. Avelino es un claro ejemplo de la tensiones que se daban en el taller gijonés, en un “balaustre” de la Gran Logia Regional del Noroeste al Gran Consejo Federal Simbólico con fecha del 20 de febrero de 1933, se da un informe de las actuaciones de Avelino a las altas autoridades masónicas, en él se expone que si bien su primera actuación dentro de la logia fue normal, aunque caracterizado “ por las luchas sociales y de carácter obrerista” , siendo además maestro de la Escuela Neutra pidió la “plancha de quite”. Más tarde se reintegró de nuevo, regularizando su situación en la Orden.
Este es parte del informe que realiza la cúpula de la GLRN dirigida al Gran Consejo Federal Simbólico:
“Llegó a pedir pl\ de quit\ hace algún tiempo, según decía al objeto de quedar libre para poder actuar en los trabajos socialistas, según correspondía a sus afanes; se le concedió, cometió algunos desmanes, puesto que no se ajustaba fielmente a las normas que imponen nuestras doctrinas y preceptos, hubo de tener algún rozamiento hasta con algún h\ de otras ideologías distintas al sindicalismo (aún cuando de escasa importancia) A los dos o tres meses hubo de pedir de nuevo el reingreso, que por evitar susceptibilidades hubo de concedérsele, si bien su readmisión fue bastante discutida y con alguna reserva mental /.../ últimamente ha ido a hacerse cargo del periódico CNT”.

Evidentemente los francmasones libertarios, creaban tensión en las logias, y más, cuando éstas en estaban compuestas mayoritariamente por reformistas, como era el caso de Gijón, si bien en un principio no había gran complicación en la convivencia, la situación se complica cuando se rompe el pacto de cooperación entre partidos y sindicatos. Esa ruptura se va a notar aún más, dentro de los talleres cuando el Partido Reformista da un giro hacia la derechización. Precisamente Avelino,  en esos mismos momentos ocupaba los cargos de “Orador Adjunto en la mesa de discusión” de la VIII Asamblea Nacional Simbólica de 1929, celebrada en Barcelona; siendo representante del la GLRN, (como Orador que era de ésta) ante la Asamblea Nacional extraordinaria de 1930.
Sus escritos como Director del CNT.....

JoséDíaz Fernández. Es un natural de Salamanca, pero criado en Castropol, el cual se vincula a primero a Oviedo a través de sus estudios de Derecho, cantera universitaria en la  que va a encontrase con diversos masones  tanto del siglo XIX que ejercían labores de docencia, como con vecinos de pupitre que en un momento u otro también serán sus vecinos de banco masónico.

Su vinculación con Gijón se produce en 1920 tanto por su colaboración periodística, al incorporarse a la plantilla de El Noroeste, donde inserta buena parte de su extensa producción literaria, aunque colabora igualmente en La Voz, Crisol, y Nuevo Mundo, su otra vinculación con la villa de Jovellanos, a efectuarse a través de su inquietud  intelectual y masónica que le llevaran a participar  de forma activa en  las distintas  actividades culturales gijonesas, teniendo como  colofón el ser elegido para formar parte  de la junta directiva del Ateneo Obrero,  asociación en la que habían participado numerosos masones y en la que aún se encuadraban unos cuantos

En dicha asociación Díaz Fernández va a desempeñar el cargo de secretario, de hecho tal y como nos refiere José Manuel Bolado:

“La proyección de José Díaz Fernández durante la dictadura de Primo de Rivera y los primeros años de la Segunda República, puede decirse que fue importante. Unía a su talento literario una personalidad pública , dinámica y de rica cultura. [...] sin embargo, pronto la literatura queda relegada, cede ante su deseo de cambiar el mundo; la política gana la partida”[9]

Y tanto fue así, que con motivo de la Asamblea Nacional Consultiva de Alfonso XIII, en la cual tenían representación los ex-presidentes de Consejos de Ministros y ex -presidentes del Congreso de los Diputados, Melquíades Álvarez dirige una carta Primo de Rivera en la cual renunciaba a “ejercer tal representación puesto que no era producto de la soberanía nacional”; en Asturias tal situación y como dice Oliveros distintos elementos hicieron una fuerte campaña:
“...se dio en organizar la perturbación sistemática revolucionaria de la vida política constituyéndose núcleos de conspiradores en Gijón Oviedo y en la Cuenca Minera, y a cuyo frente estaban : Teodomiro Menéndez, Eleuterio Quintanilla; José Loredo Aparicio y Mariano Merediz”.[10]

 Tras el fracaso de la sublevación de Sánchez Guerra, el grupo opositor asturiano retomará con más interés sus labores revolucionarias, redoblando sus actividades haciendo reproducir clandestinamente las ediciones de las denominadas Hojas Libres,” que se editaban en un imprenta de Villaviciosa. Por lo que deja traslucir Oliveros, eran sufragadas en buena medida por la familia Merediz, que iban afrontando con infinita paciencia las acometidas del régimen; de hecho en un banquete que se le dedica a Gregorio Marañón en Gijón en la misma fecha del santo de Alfonso XIII, tras los vinos, las irónicas lenguas de Díaz Fernández, alias “Pepillo”, y de Mariano Merediz se desatan en los discursos y terminan junto a otros correligionarios en la cárcel, y con una multa pecuniaria de 250 pts al abogado maliayés .

En 1931, José Díaz es elegido representante en las Cortes por el Partido Republicano Radical Socialista, cargo para el que vuelve a ser elegido esta vez por la provincia de Murcia en 1933, pero esta vez bajo la bandería de Izquierda Republicana, además de desempeñar el cargo de secretario político del Ministerio de Instrucción Pública.
Pepillo, como le bautizan sus amigos, pasa la Guerra Civil en Barcelona como jefe de prensa, la guerra concluye y como el resto de los republicanos más comprometidos emprende el duro camino del exilio que le llevará hasta Francia, quedando internado en los campos de concentración de los que sacado junto con otros hermanos masones a través de la infraestructura que la masonería española había montado junto con la AMI (Asociación Masónica Internacional) en Francia.

Se instala con su mujer y su hija en Toulouse, y aunque tiene esperanzas de poder trasladarse a Cuba, pasa al Oriente Eterno en 18 de febrero de 1941 en tierras francesas.

José Díaz Fernández “alias Pepillo” se inicia en la logia Jovellanos, donde le encontramos entre los años de 1922 a 1928 con el simbólico de Wagner, Díaz Fernández, a ser uno de los hombres jóvenes, de profesiones liberales que después del movimiento de 1917, van a enrolarse en la filas de la masonería, y así tememos a catedráticos como Marcelino Aguirre González, y Manuel Rivera Ruiz, al escritor López Merino y a Fernando Vela y Ricardo Serna luego desaparece de los talleres asturianos, puesto que se va a trabajar en los medios periodísticos madrileños de la mano de otro francmasón y amigo Fernando García Vela, que le lleva hasta el Diario EL Sol .

Allí suponemos, que ambos seguirían enlazados en el abrazo fraterno y solidario de la masonería, que muy bien les había arropado en Asturias.

Su trabajo periodístico no fue de tan clara tendencia masónica como el de su compañero y convecino Pedro González Blanco, aunque queda por examinar con sumo cuidado “esos hipotéticos rastros masónicos” en sus colaboraciones periodísticas José Díaz Fernández tiene como novelística, además un largo capítulo de colaboraciones en prensa, un novelística que podemos recoger en El Blocao (1928),  La Venus Mecánica (1930) y un tercer libro de ensayos El nuevo romanticismo.

El expediente personal de su pertenencia a la masonería[11], hay diversos documentos que explican lo que los servicios policiales trabajaron para poder datar fielmente al “Pepillo”, por un lado hay en diploma del Gran Oriente Argentino de Rito Azul a nombre de José Díaz Fernández natural de Ribadeo, domiciliado en Buenos Aires, e iniciado en la logia Emilio Castelar, en el cual se confirma la concesión del grado de Maestro Masón (3º) en 1910, este francmasón que está en paradero desconocido va sufrir sentencia el 5 de marzo de 1945 por el Tribunal Especial para la Represión y la Masonería por el cual se le condena pena de doce años y un día de reclusión menor y accesorias legales de in habilitación. Por otro lado dichos servicios tienen abiertos otros dos expedientes a otras dos persona que responden al mismo nombre y apellidos, uno Inspector del Timbre y natural de Pajares, y otro natural de Quirós, y de profesión forjador. El lío que tenían era monumental, al original  “Pepillo” lo tenían clasificado como abogado y diputado socialista  

Su figura y su proyección que aquí no se trata con la largueza que debiera esperarse, se debe en parte a que sobre Díaz Fernández hay diversa obras que recogen no solo su trabajos periodísticos, sino también su experiencia vital[12]; queda pues abierta la puerta para tratar de forma unitaria la figura y proyección en la masonería y en la sociedad gijonesa  de José Díaz Fernández.

Víctor Guerra  Historiador de la Masonería Asturiana


[1] AHN Expediente 42. Legajo 412. También se puede leer el libro de Teófilo Rodríguez Neira “ Fernando Vela y Asturias. Biblioteca Académica Asturiana (Caja de Ahorros de Asturias) 1985.
[2] A los naturales de Gijón, también se les denomina “playos” como a los ovetenses “carbayones”.
[3] Se sacaron muy pocos números, y era editada en los talleres del periódico El Noroeste. Este periódico tenía dos cabezas redactoras: una en Oviedo y otra en Gijón que dirigía Fernando García Vela. 
[4] Avello F; Manuel: Recuerdo de Fernando Vela BIDEA . Año XXXI, Septiembre –diciembre nº 92, y existen además trabajos en el nº 99: 101 y 105-106.
[5] Más trabajos biográfico y de acercamiento a su personalidad se pueden encontrar en La Nueva España  del 6/03/1983  y del  9 /05/2000 firmado por Ramón Baragaño el primero y por Bastián Faro el segundo. Y Frenando Vela en el recuerdo  del 23 /09/1999 : La Nueva España firmado por Víctor Guerra.
[6] Cansinos- Asséns; Rafael: La novela de una literato. Tomo I Edt. Alianza Tres.  pag. 42 y 43
[7] Artículo “Sobre el Arte Real” firmado por el hermano\ “Bolívar” simbólico correspondiente a Pedro Glez. Blanco y que se imprimió en la Revista Latomía volumen II. Madrid 1933. Una amplia referencia a la logia Unión y sus conflictos y el papel de Pedro González Blanco se puede encontrar en el trabajo de Mª Dolores Gómez Molleda de “La masonería en la crisis española del siglo XX 
[8] Saborit; Andres: Asturias y sus Hombres.
[9] Bolado, José M: EL Cuerpo de los Vientos. Cuatro literatos gijoneses. Biblioteca Gijonesa del Siglo XX. Edt. Gran Enciclopedia Asturiana.
[10]  Oliveros; L. Antonio: Asturias en el  resurgimiento español . Edt. Silverio Cañada
[11] AHPA. Expediente Personal Nº 7 A Legajo 68. 
[12] Por un lado esta la obra ya citada de José M. Bolado y la referencia de Ana Isabel Llaneza Vioque presenta en el II Congreso de Bibliografía Asturiana de 2000, una ponencia Bibliografía de inéditos de José Díaz Fernández. Además de diversa colaboraciones en prensa sobre su figura entre las que destacan las Gracia Noriega en La Nueva España (Oviedo) y Miguel A . Serrano Monteavaro en La Comarca de Eo (Lugo).

27 abril 2015

Obelisco en recuerdo de la Constitución de 1812 con símbolos masónicos en Avilés

Esta Asturias mía, es casi siempre así, que le vamos hacer cada uno tira para el lado que tira.

Y es que el Sábado 25 de abril si inauguró en Avilés (España)  la colocación  de un regalo de la ciudad  de San Agustín de la Florida, la replica del Obelisco levantado en aquella ciudad  en memoria  de la Constitución de Cádiz de 1812.

Y esto se ha hecho, sin que apenas los masones astures nos hayamos enterado, salvo los Hermanos de la Logia Jovellanos  /GLE) que recogen en su página web tal hecho., y que también hoy resalta la prensa asturianas  la complicación que ha habido con dicha colocación que coincide en época electoral

Frente a las protestas  que ha habido y su utilización,  la Logia Jovellanos ( GLE)  ha sacado un comunicado que recoge la prensa de este modo

«La Logia Jovellanos , representante de la masonería regular en Asturias, hizo público ayer un comunicado en el que se congratula de la colocación del monolito, réplica del que se yergue en San Agustín de la Florida y que fue el único que quedó en pie en el imperio español cuando el rey absolutista Fernando VII subió al trono y mandó derribar todos los obeliscos conmemorativos de la proclamación de la Carta Magna de Cádiz, la que pasó a la historia con el nombre de “La Pepa”.

Los masones asturianos de la Logia Jovellanos agradecen a las autoridades de las dos ciudades ubicadas a ambas orillas del Atlántico, Avilés y San Agustín, la colocación del obelisco en tanto que “perpetúa la memoria de nuestros hermanos masones que participaron en la redacción de la primera Constitución que convertía a los súbditos en ciudadanos, y que por ello sufrieron posteriormente la cárcel, el destierro y el olvido».  La Nueva España, 27 de abril de 2015

Es una pena que esto se haya producido de esta manera. pues  no siendo un elemento masónico en sí , puesto que el obelisco pertenece a muchas otras corrientes de pensamiento, si que en las estelas pétreas  que presiden dicho obelisco, se hayan  el Compás y la Escuadra, como se puede ver en las fotos adjuntas tomadas de la noticia de la Logia Jovellanos.

Es una pena la poca pericia comunicacional institucional …, pues en ese acto podía haber sido puente para que las logias masónicas de la región asturiana del Derecho Humano (DH) del Gran Oriente de Francia (GODF) de  Gran Logia Femenina de España (GLFE) y de Gran Logia de España (GLE) hubieran podido estar juntas arropando dicho acto.

Es de celebrar el tema de la normalización del uso de diversos símbolos que  Franco en su abencerraje erradicó de nuestra esfera publica y privada, a la presencia de estos símbolos en el Cementerio del Sucu, placas de la GLSE,y de GODF, ahora se une la presencia en este obelisco de estos emblemas que deberían estar también presentes en Tineo en el monolito del que fuera último Presidente de la República Española en el exilio, como fue  José Maldonado, que carece de dichos simbología cuando en realidad gran parte de su vida estuvo ligada a la masonería.

Son estos y otros los ritos que nos quedan por ir cumpliendo y cerrando para que vaya currando el ciclo de la recuperación de la Memoria Histórica.

Obelisco Avilés

En el día de hoy, con la presencia de la alcaldesa de Avilés, Pilar Varela y la vicealcaldesa de San Agustín, Roxanne Horvath, se ha colocado en Avilés como regalo de la ciudad de San Agustín de la Florida un obelisco en memoria de la Constitución de Cadiz de 1812, replica del original que se conserva en San Agustín.

Es el primer monumento en Asturias que une los valores constitucionales con la escuadra y el compás, el símbolo más reconocido de la masonería.

La Logia Jovellanos nº138, representante de la masonería regular asturiana, quiere mostrar su agradecimiento por la colocación del obelisco para eterna memoria de nuestros Hermanos que participaron en la redacción de la primera Constitución que convertía a los súbditos en ciudadanos y que por ello sufrieron posteriormente la carcel, el destierro y el olvido.

Obelisco Avilés
Obelisco Avilés

Fuente de información Logia Jovellanos (GLE)

Victor GUERRA

01 febrero 2015

CONCLAVE DE LA GRAN LOGIA DE ESPAÑA EN GIJON

Algunos de los masones que ayer participaron en la Asamblea Provincial.
Foto de Daniel Mora. Diario El Comercio

Tal y como ya comenté en el pots anterior la masonería mayoritaria en España, o sea la Gran Logia de España, de corte «conservador»,o «dogmática» o «regular» o «anglosajona» pues hay denominaciones para todos los gustos, y la cual ha celebrado uno de sus cónclaves en la ciudad de Gijón, a la cual evidentemente no hemos sido invitados, pues digamos que estamos en el otro extremo de la masonería, o sea en la «mixta», «liberal», «adogmática», etc… y por  tanto nos hemos tenido que contentar con ver y saludar a algún  hermano de la GLE, además verlos  en los «papeles mediáticos», amen de que éstos no reconocen a los otros (masonería liberal) en lo institucional, luego en lo personal ya es otro cantar.

Hacía ya tiempo, casi 16 años que no había un desembarco de esta naturaleza en Asturias, por parte de la Gran Logia de España, cuyo avatar no ha sido digamos que muy «fraterno» dadas las refriegas, y problema habidos entre los distintos proyectos masónicos que se han querido llevar a cabo en Asturias, por parte de la regularidad masónica.

A final se fue todo al traste, tanto la logia de Caballeros de la Luz, que se levantó con toda pompa en Gijón hace unos 16 años, como otros proyectos que se pusieron en marcha en Oviedo, incluida una famosa pretensión de establecer una logia secreta en Asturias…

Al final tras un período más o menos estable  la Logia Jovellanos nº 138,ha ido asentando sus trabajos de forma modesta y continua, aunque  sus  números sean reducidos, pero de momento lo bueno es que sean estables, y  que la logia no tenga movimientos internos que la desestabilicen.

El taller sito en La Calzada, donde se reúnen las logias: Rosario de Acuña (GODF) de carácter »mixto, a dogmática y liberal» y la logia  Estrella del Norte de la Gran Logia Femenina de España (GLFE), alineada en la misma corriente, da también cobijo, tras varios avatares a la la logia Jovellanos n º 138 de la GLE .

Cuestión esta de la convivencia bajo un mimo techo que puede parecer extraña en clave española, lo cual es cierto que no es muy habitual en nuestra patria, lo cual en Francia es una cuestión bastante cotidiana el hecho de compartir locales y gastos de cara a tener un local, para la tenidas masónicas, un tanto estable y con isntalaciones, y eso se ha ido lograndodo en Asturias, eso sí gracias a la escasez económica que siempre afecta a las logias con un reducido numero de masones que se sitúan entre los 20 y 30 miembros, lo cual da para poco.

En esta ocasión como la nutrida representación masónica asistente al cónclave gijonés podía encontrarse apretada en el local logial de La Calzada, pues se optó por la comodidad de hacerlo en un hotel, cuestión ésta bastante habitual en cuanto los actos superan un cierto marco de cotidianidad.

Por otro lado y en clave un poco más pñolítica la pretensión de ser recibidos por el Presidente de la región asturiana, como parecía ser la intención de la gran comitiva desplazada a  Gijón, se quedo en deseo, pues fueron recibidos por el Consejero  Guillermo Martínez; y es que no parecen tener claro ciertos Hermanos de la GLE, el repelús que existe en las instancias gubernamentales asturianas con respecto a la masonería, pese a su militancia socialista, y que yo abrogo a varias circunstancias, pese al símil que se puedo dar entre masonería y socialismo en épocas pasadas, pero ahora digamos  es un tema que no gusta en demasía, y menos que se les recuerde a los socialistas la variedad e importancia de masones socialistas en otros tiempos.

Luego hay otra cosa que da como un poco desapego, y es que de la mano de un masón vino el tema del famoso afaire El Petromocho, que se llevó por delante la presidencia socialista de Rodríguez Vigil, unido a cierta desazón por parte del Presidente Javier Fernández a verse rodeado de Escuadras y Compases, pese a las presiones de notorios socialistas de otras comunidades llegados al cónclave masónico. Todo eso unido a que el Presidente tiene la agenda apretada con Fitur, y otras encomiendas y  dejó en manos del Consejero Martínez el regate masónico que pretendía la foto con Javier Fernández, el cual se mostraba esquivo a esa pretensión.

Llama la atención también en clave interna y mediática el desplazamiento del eje informativo que se le ha dado en la cobertura mediática de la celebración del cónclave masónico, pues generalmente siempre ha sido el Diario La Nueva España, quien se ha ocupado siempre de los temas masónicos regulares, que de forma directa o indirecta preconizaba Javier Neira, Jefe del Negociado de Investigación del Diario La Nueva España; aunque no es menos cierto que desde la Logia Rosario de Acuña, conseguimos en su día que hubiera implicación de los dos periódicos en la difusión de varios acontecimientos que  no es lo habitual ,  pues si lo publica un periódico (El Comercio) digamos que el otro se inhibe (Diario La Nueva España), además esa cuestión de donde se publica  pone de manifiesto algunas distancias… y acercamientos… En fín … lo de siempre.

De lo que allí se habló nada se puede decir, primero porque no se asistió como era lógico,  y segundo y más importante,  porque de los temas internos la masonería es  bastante refractaria a estos temas, incluso en clave interna, en contraposición a los posicionamiento del Gran Oriente Español (GOE) , que por ejemplo en 1928 publicaba un boletín interno con todo el Congreso que tuvo lugar en 1928.

En fin espero que los trabajos hayan sido provechosos y como se dice en masonería «justos y perfectos»

Fotos para el recuerdo  de  ese otro acto de hace 16 años.

Masonería en Gijon0002   Masoneria y0001
En todo caso no siempre las cosas son de color de rosa, como bien demuestra el libro sobre la GLE en Asturias que ha publicado un ex-miembro como Roberto Alvárez:


Víctor Guerra
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