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23 octubre 2018

La Santina, los Masones y algunas otras pesquisas…

La Santina, los Masones  y algunas otras pesquisas…
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Hace un tiempo, escribía sobre la visita de la jerarquía masónica del Grande Oriente de Español. (GOE) en el mes de junio de 1928 al Real Sitio de Covadonga, tras cuyas jornadas de debate interno realizadas en la sede de la Gran Logias Regional del Noroeste, sita en la calle la Playa de Gijón, se les agasajo a los delegados con un viaje por el oriente asturiano, que tuvo como estrella del periplo la visita al Real Sitio de Covadonga. Para que luego hablen de los masones.

Pero los masones, se puede decir que han estado relacionados más veces con el Santuario de Covadonga y la Santina. Una de ellas fue con motivo del famoso robo de la Santina, acaecido en 1936.

Con relación a este hecho se han venido publicando diversos artículos que han ido relatando a su libre albedrío el citado percance, y colocando a diversas figuras políticas y sociales de dicha época, en la tramoya del asunto.

El relato del robo, protección, o el exilio de la Santina.

Analicemos pues el tema del presumible robo de la Santina, del cual parece que hay varias versiones, aunque predomine una y es la que recoge sucintamente una copla popular entonada durante la guerra civil en Asturias: «La Virgen de Covadonga / ye pequeñina y galana / marchóse con Quintanilla / porque ye republicana».

Uno de esos relatos proviene de la mano de uno de los protagonistas: Antonio Ortega Fernandez de la Granda . El cual el 2 de julio de 1939, publicaba en la revista cubana Bohemia, un artículo que tituló: Así robé la Santina, dicho trabajo lo reprodujo el periódico gijonés El Comercio , años más tarde, el 22 febrero del 2016.

Indicar que Antonio Ortega Fernández de la Granda,[1] era doctor en Química y profesor de Ciencias Naturales. Ejerció de periodista y fue un activo militante de Izquierda Republicana, llegando en 1936 a formar parte del Gobierno republicano astur, con el cargo de Consejero de Prensa y Propaganda. Con referencia a Antonio Ortega se puede consultar la entrada sobre la saga familiar de este personaje, publicada en el blog de Acebedo.

Antonio Ortega, como activo militante de Izquierda Republicana, siempre tuvo mucha amistad con el expresidente de la República en el exilio: José Maldonado, reconocido francmasón, tanto en España como en el exilio. En el archivo que los albaceas del legado de D. José Maldonado, entregado por Antonio Masip, a las instituciones archivísticas asturianas, se encuentra un fajo de cartas entre Ortega y Maldonado, ya ubicados ambos en el exilio, el primero entre Cuba y Lima, y el segundo en Francia.

Antonio Ortega, cuyo entorno e inquietudes parecen llevar a que se le confunda con un preclaro masón, o como dirían algunos, con un masón sin mandil, pues este aparece en medio de muchos conciliábulos masónicos. En todo caso indicar que se le ha relacionado con la logia cubana Antonio Govin de Casablanca, Cuba, sin que esta noticia que adelanta en su libro Jorge Domingo Cuadriello,[2] no se sea confirmada por ningún otro investigador o publicación.

Antonio Ortega, en su artículo publicado en la revista Bohemia, escribe «La Virgen de Covadonga fue mandada a retirar de sus altares cuando la Basílica que no fue quemada y los hoteles próximos que no habían sido saqueados fueron transformados en hospitales de sangre e infecciosos. Una dama asturiana y roja cuyo nombre no doy, por razones fáciles de sospechar mandó guardar las imágenes de la Virgen y el Niño juntamente con sus vestidos. La imagen quedó guardada en casa de una buena mujer, socialista por más señas. […]

La Virgen estuvo en casa de esa buena mujer socialista hasta que el Departamento de Propaganda del Consejo de Asturias y León, del que fui consejero [ con 32 años ocupó la Secretaría General del Consejo Interprovincial de Asturias y León juntamente con la Consejería de Propaganda] creyó oportuno traerla a Gijón para exhibirla en el Ateneo Obrero, juntamente con otra serie de objetos religiosos cristos, aras, cuadros, etc. de indudable valor artístico. [...]

Hacia mediados de febrero de 1937 a veinticuatro kilómetros de la lucha la Virgen de Covadonga estuvo expuesta hasta primeros de marzo en los salones del Ateneo Obrero de Gijón. Fui yo, personalmente, a recogerla cerca de Covadonga. […] La envolví en una sábana y la llevé para Gijón. Durante el trayecto de Covadonga a Gijón, Juan, mi chófer … Desde los primeros días de marzo hasta fines de agosto de 1937, la Virgen de Covadonga continuó siendo huésped de honor del Departamento de Propaganda. A principios de septiembre, y después del incidente relatado, la saqué de allí para mejor resguardarse de los bombardeos […] más garantías a fin de pretender evitar que se transformara en escombros. Lo conseguí.¡»

Esta es la exposición que hace Antonio Ortega sobre el asunto, el cual se ha puesto de nuevo de relieve con el tema de los aniversarios que tienen como centro a Covadonga.
En este contexto hay como digo varias versiones de tal hecho.

Una de ellas es la que muestra el blog Historias de España, de Juan de Juan, que publicaba una entrada en Noviembre del 2008 titulada De cómo un anarquista salvó a la virgen, el cual recoge lo expuesto por Juan Antonio Cabezas, a su vez expresado e en su libro de memorias. Asturias. Catorce meses de Guerra Civil.

«Poco después de comenzada la guerra el gobierno de Madrid, consciente de que en la zona de Asturias había no pocas muestras de arte de gran valor y de lo proclives que podían ser a destruirlas las masas obreras, probablemente las más radicalizadas de España, nombró delegado de Bellas Artes en la provincia al escultor Goico Aguirre, con la orden de recoger cuantos libros y obras de arte pudieran estar en peligro de acabar en la hoguera o chocando contra la cabeza de un martillo. Con tal motivo, Aguirre montó en el pueblo de Cimadevilla una casa donde fue acopiando, un poco a mogollón, todo lo que pillaba, con la intención de clasificarlo más adelante. […] A este cálculo estratégico se debe, probablemente, la orden dictada por Indalecio Prieto, dirigida al delegado de Bellas Artes de Asturias. Se le ordenaba que tomase en su poder a la virgen de Covadonga y tomase las medidas pertinentes para depositar la imagen en la embajada española de París.

Según Cabezas, «Belarmino Tomás, era uno de los factótums de esa Asturias obrerista que ya se había alzado en golpe de Estado en octubre de 1934, le dio la instrucción a Aguirre de transportar la imagen desde el santuario de Covadonga hasta Gijón. No obstante, al llegar al santuario, el escultor se encontró con la cueva quemada y la catedral saqueada. Había llegado tarde.

La virgen, sin embargo, se había salvado, milagrosamente diría un católico, de la quema, y nunca mejor dicho. Goico- Aguirre entró en contacto en Oviedo con su amigo el doctor Clavería, el cual dirigía el principal hospital de campaña en el que hasta entonces había sido hotel Pelayo. Clavería era hombre creyente y de derechas, pero su pericia como cirujano había hecho que los milicianos lo respetasen. Amigo que era de la familia Aguirre, cuando el enviado le confesó su misión le informó de que la virgen había sido salvada del incendio por unas monjas que él mismo, el doctor Clavería, tenía escondidas en su casa, vestidas de civil […]

Aguirre contactó con las monjas y les conminó a que le diesen la talla. En sus memorias, Cabezas, se limita a informar que lloraron mucho al entregársela, pero eso hace sospechar que, tal vez, le pudo costar convencerlas de que lo hicieran. Así que Aguirre se marchó a Gijón con una imagen de madera, desposeída de todos sus oropeles, y la guardó en un armario del Ateneo gijonés. Con la ayuda de otro pintor amigo suyo, la trasladó después a la sede del Consejo de Asturias […]

Estaba en la reunión, siempre según este relato, un profesor anarquista, ya entonces provecto, llamado Eleuterio Quintanilla. […] El caso es que Quintanilla, entre temblores y vacilaciones, acabó ofreciéndose, y la propuesta se aceptó. Cabezas pone en los labios de Aguirre esta frase: «yo creo que le concedieron la salida en atención a su escasa salud y su excesivo miedo».

Los personajes y protagonistas

En este contexto, tenemos un nuevo actor en relación a poner a salvo a la Santina, y es este es: Faustino Goico-Aguirre. Nacido en Oviedo en 1906, fue un importante escultor y pintor Con la llegada de la guerra civil publicó para el periódico Avance una serie de dibujos y carteles llamando a la acción. En su momento fue nombrado por el gobierno republicano de Madrid: Delegado Provincial de Bellas Artes. Tras la caída del frente asturiano, Goico Aguirre fue detenido y condenado a muerte, lo cual le fue conmutado tras cinco años de prisión (1938-1943), tras ello se instalaría en Madrid hasta su fallecimiento en 1987.

O sea, que tenemos otro personaje relacionado con el tema de la Santina, aunque la cosa no acaba aquí ya que toda esta tramoya se nos cuela el guerrillero Manuel Sanchez Noriega. El Coritu, natural de Cangas de Onís, originario de Cangas de Onís, el cual se dice que salvó de la profanación a la Virgen de Covadonga, al guardarla en el "Hotel Pelayo" -que había sido reconvertido en hospital- hasta que la fueron a recoger». Este aspecto lo relata en Gijón en el retrovisor, el articulista Manuel Cimadevilla

Por su parte, dentro de este encuadre de publicaciones se encuentra un largo artículo publicado por Josefina Velasco Rozado, archivera-bibliotecaria de la Junta General del Principado, y publicado en la sección Tribuna del diario La Nueva España, con el sugestivo título de El anarquista y la Virgen. Eleuterio Quintanilla guardó en plena guerra la imagen de Covadonga[3].

En dicho artículo Josefina Velasco, solo aporta que el arquitecto de dicho traslado fue Eleuterio Quintanilla, pero la archivera parece escribir de oídas y parece tener poca inclinación a la contrastación, pues adjudica la Escuela Neutra como proyecto anarquista, cuando en realidad fue un proyecto promovido por las organizaciones obreras gijonesas, entre ellos las organizaciones libertarias, pero estas pronto pasaron del proyecto, y será la Gran Logia Regional del Noroeste quien se dedicará durante años a sostener tal actividad hasta que la guerra civil cerró las puertas de la Gran Logia Regional del Noroeste. Sus fuentes de información son Ramón Álvarez Palomo y su libro: Eleuterio Quintanilla. Vida y Obra del Maestro, y el trabajo de Silverio Cerra.

Según otro relato ya más reconstruido, es el que llevó adelante el sacerdote Silverio Cerra, este relata «que la Guerra Civil llegó a Covadonga el 6 de agosto de 1936, cuando jóvenes milicianos de Cangas de Onís accedieron al santuario al atardecer. A partir de ese momento, los miembros del cabildo fueron detenidos y encarcelados, y la basílica, las dependencias capitulares y la cueva fueron clausuradas.

A finales de septiembre se detecta que han sido robadas su corona de plata, la rosa de oro de su mano y las vestiduras de filigrana. Días después desaparece la imagen. Los robos se habían sucedido en Covadonga. La Basílica de Covadonga había sido utilizada como cinematógrafo y salón de baile, y el conjunto del real sitio como centro hospitalario. El hotel Pelayo sería clínica de infecciosos tifoideos. No se sabe quién, pero alguien había sacado la Santina de la cueva y la había escondido en un armario ropero de dicho hotel, donde era tutelada por Marina, hija de un mecánico de Covadonga, «Julio el de los ingleses», y responsable del departamento de lencería.

Detalla Silverio Cerra. Marina y su novio eran socialistas, lo que no impidió una estrecha vigilancia de la imagen. Ante el armario acude a rezar frecuentemente Ángeles López-Cuesta, esposa de Luis Laredo, médico y diputado de Izquierda Republicana, que residía en las casas de los canónigos, vivienda entonces para políticos de la República. Ángeles López-Cuesta era mujer piadosa y de las pocas personas que conocían el paradero de la Santina.

La suerte de la venerada imagen cambiará en diciembre de 1936, cuando se crea el Consejo Interprovincial de Asturias y León bajo Belarmino Tomás, y la Consejería de Sanidad -de la que dependía Covadonga- deja de estar dirigida por miembros de Izquierda Republicana, moderados, y pasa a Ramón Fernández Posada, de las Juventudes Libertarias. Será nombrado director de Covadonga Agapito González, fontanero de Las Caldas y presidente de las Juventudes Libertarias, quien expulsa del real sitio a Laredo y familia.

Ante este hecho, Ángeles López-Cuesta, temerosa por el destino de la Santina, manda aviso a Gijón al consejero de Propaganda, el profesor y escritor Antonio Ortega, conocido suyo. Ortega encarga al escultor Goico-Aguirre -Antonio Goicoechea Aguirre-[1] que recoja la imagen de Covadonga y la traslade a Gijón. Ortega y Goico-Aguirre se distinguieron durante la guerra civil por una decidida campaña de salvación del patrimonio artístico asturiano.

 Les amparaba una disposición de la Consejería de Instrucción Pública -regida por el comunista Juan Ambou- que prohibía la apropiación o destrucción de objetos artísticos. Dicha norma establecía «la concepción materialista del arte y la extensión de la cultura, hasta hoy monopolizada, a todo el pueblo». Goico-Aguirre viaja a Covadonga en un Ford negro. Recoge un gran paquete y lo lleva a Gijón, donde es guardado en un armario del Ateneo Obrero. Silverio Cerra juzga en este punto que no es cierta la historia de que Indalecio Prieto pidió el traslado de la Santina a la Embajada de París

En septiembre de 1937, Quintanilla sale en un barco inglés del puerto de Gijón, El Musel, con el cargamento de objetos artísticos de Asturias, Santander y parte de León. La intención era trasladarlo al territorio republicano, a Valencia, a través de Burdeos. Pero la Santina y otros objetos nunca llegarán a ese destino, sino que acabarán en la Embajada española de París».

Estos son los relatos y personajes que se dan en torno a este acontecimiento.

Presencia de Masones en este embrollo

Llegados a este punto, queda por saber ¿dónde demonios están los masones en todo este intríngulis? Que para unos fue un robo, para otro se trató de la protección del patrimonio artísticos, y para parte de los implicados, y en un tono metafórico, se puede hablar como que fue un exilio de la Santina.

Dentro de los relatos, las primeras datas de masones en esto este asunto, viene de la mano del matrimonio formado por Ángeles López Cuesta, hermana de Teodoro López Cuesta[4], que era uno francmasones los iniciados en la única logia que funcionó en Oviedo desde 1925 , la logia Arguelles, en la cual se inicia Teodoro en 1933, adoptando el nombre simbólico Pasteur, llegando a ser Venerable Maestro de la logia, precisamente en 1936.

Aunque a las autoridades policiales franquistas que le habían detenido o trasladado a Tineo, les cuenta que había dejado la Orden en 1934. Por tal membresía, o sea «ser francmasón; haber participado en los actos del Frente Popular; haber sido alcalde; intervenir en las actividades de propaganda marxista, y haber intentado crear un grupo de la Liga de los Derechos del Hombre en concomitancia con la masonería internacional y por tener dichos actos mucha más transcendencia, ...en esta región de Asturias donde es más violenta la realidad revolucionaria - las autoridades encargadas de la represión de la masonería ejecutan su sentencia: CONDENAMOS a la pena de muerte a Teodoro López Cuesta. Acuerdo aprobar y en su virtud comuníquese por telégrafo a la Asesoría Jurídica de la Secretaría General y suspéndase en tanto la ejecución de las penas de muerte. El Auditor de Guerra que firma en Coruña el 4 de Julio de 1937.»

La sentencia le sería conmutada por Cadena Perpetua, el 12 de noviembre de 1937. Y le llegaría el indulto el 8 de diciembre de ese mismo año, pues no en vano los Laredo y López Cuesta, eran una referencia de la burguesía ovetense, y es de suponer que removieran cielo y tierra para salvar a Luis Laredo, y no es un gratuidad indicar esto, pues será el propio Teodoro López Cuesta, (junior) el que llegó, pese a los antecedentes familiares, a Rector de la Universidad de Oviedo, y el mismo cuenta de cómo en plena postguerra fue consultado por Torcuato Fernández Miranda para la compra del Sanatorio Laredo, que pasó en justiprecio, cuando podía hacerse con dicho edificio por incautación, y además se hizo venir a Maria Ángeles López Cuesta, desde el exilio mexicano para realizar tal compra.

Pues eso, la hermana de Teodoro López Cuesta (senior),o sea la ferviente creyente no era otra que la poetisa María Ángeles, la cual estaba casada con Luis Laredo Vega[5] , miembro de la masonería asturiana y perteneciente al mismo taller que su cuñado Teodoro López Cuesta, la logia Argüelles. Luis Laredo fue elegido alcalde de Oviedo, tras la guerra civil se exilió en México donde fallecería en 1944. Tras lo cual Ángeles López Cuesta, que se había dio con su marido al exilio regresa a España.

Parte de la historia de la saga Laredo-Cuesta, y  parte de la de Antonio Ortega,  la cuenta Teodoro López Cuesta, hijo, el que fuera rector de la Universidad de Oviedo.[6]

Por tanto, la familia Laredo- Cuesta está metida de lleno en el tema del exilio de la Santina, ya que serán ellos los que se pondrán en contacto con sus amigos en el gobierno asturiano, no hay que olvidar que Laredo fue alcalde de Oviedo, y un activo miembro político y Maestro masón que comparte membresía y logia con su cuñado Teodoro López Cuesta, y en ese enclave es como se pone en marcha toda una operación para de este modo poner a salvo de vandalismos la imagen de la Santina.

Otro de los personajes que estuvo relacionado con el tema fue Antonio Ortega, el masón sin mandil, al que Cuadriello le vincula con una logia cubana, de este personaje, ya hemos contado un poco su historia, pero quien se hacer realmente cargo de la imagen y la saca de España es Eleuterio Quintanilla,

Pese al desprecio que le manifiesta el escritor y periodista Juan Antonio Cabezas, por boca de Goico-Aguirre, al que personalmente percibo como muy quemado por toda la situación, y no me extrañaría nada que gran parte de su conmutación de penal, le llegase a Goico-Aguirre de la mano de sus declaraciones, si es que tuvo tanta participación en el traslado de la Santina y actos de presentación de la Santina en Gijón, como dice.

Pero volviendo al maestro Eleuterio Quintanilla, quien primero da la primera noticia sobre tal acontecer es el libertario Ramón Álvarez Palomo, que lo hace en el libro ya citado, y editado en México. En la página 395 , dice que se «conservan los oficios de la Consejería de Instrucción Pública notificando su designación , así como el correspondiente pasaporte firmado por el Delegado del Gobierno, Belarmino Tomás…».

En este corto relato no aparecen el resto de los personajes relacionados con la Santina y de los cuales nos hablan los otros relatos, salvo de la figura de Belarmino Tomás.

El papel jugado por Eleuterio Quintanilla, fue importante, y no consistió como dice Goico-Aguirre, parafraseado por Juan Antonio Cabezas en base a «las ganas de escapar de aquella Asturias en Guerra eran compartidas por todos los presentes, que, si hubiera dependido únicamente de su voluntad, hubieran puesto pies en polvorosa, con o sin virgen al hombro. Por fin alguien se despojó de la vergüenza y, entre titubeos, alegó que su estado de salud y su avanzada edad lo hacían inservible para la lucha y, por ello, resultaba un buen candidato. El orador fue Eleuterio Quintanilla, profesor y teórico anarquista, miembro de la CNT local de Gijón» [1].

Tal exposición es  remachada por un periodista amigo de Juan Antonio Cabezas: Ovidio Gondi[7] que lo hace mediante esta frase: comentó con ironía a los pocos días: «La Virgen de Covadonga llega a París en el equipaje del teórico y santón anarcosindicalista, que no piensa volver. Puede decirse que él salvó a la Virgen y, a la recíproca, la Virgen lo salvó a él».

A este respecto indicar que anarquista Eleuterio Quintanilla, o sea el francmasón Floreal , enrolado en la filas masónicas desde los comienzos en el primer tercio del siglo XX, tenía el encargo como responsable del tesoro Artístico de Asturias y Santander de poner a salvo unas 122 cajas con múltiples  tesoros[2]. Con el partió en el buque Mydol London,[8] el 24 de septiembre de 1937 hacia La Rochelle supongo que la idea era que desde el puerto francés se realiza el clásico periplo hacia  Barcelona y luego a Valencia, que es el que hace Quintanilla, que según algunas fuentes, deja a su familia en Barcelona y él se va  a entregar el tesoro artístico.[9].

Pero eso no fue tan así, nuevas investigaciones sobre el patrimonio artístico procedentes de Cantabria, los cuales parecen estar más interesados que nosotros en este episodio, han buceado en los archivos, y nos indican que  las cajas fueron incautadas a la llegada del puerto francés, ya que parece que no había salvoconductos para estas misteriosas cajas, ni los llevadores de tal tesoro estaban debidamente documentados, salvo como evacuados y no podían deshacerse las órdenes de evacuación que les llevaría a Barcelona, al menos para los franceses estaba claro, las cajas quedaban incautadas y los evacuados se iban para Barcelona.

El posible periplo del tesoro quedaba en manos de los franceses[3], para enfado de Eleuterio Quintanilla y de sus compañeros, pues no fue él solo quien afrentó tal aventura, aunque era el presidente de una comisión que conformaron entre otros Miguel Morán del Val, Angel Vela Zanetti (hermano del pintor leonés)[2], Alejandro del Val, y Victorio Nicolás del Prado. La responsabilidad de Quintanilla queda rescindida, ya que por un lado tienen la «prohibición absoluta de descender en ninguna estación intermedia camino de Barcelona» y por otro lado Eleuterio indica que «la responsabilidad no era nuestra y sí de las autoridades de Asturias».

Aunque Miguel Morán sí se fue del tren y huyó a Burdeos a poner en aviso al cónsul español en dicha ciudad, el periplo de las cajas, al menos de las 107 de Cantabria, pues nada se dice del resto quedan envueltas en un complicado proceso de reclamaciones, que terminarán ante la Corte de Apelación de Rouen, que fue quien finalmente el 30 de noviembre de 1937 levantará el embargo siendo trasladadas directamente a la embajada de España en París.

Sin embargo las cosas no parece que fueran tan claras, puesto que Eleuterio Quintanilla, pese a que Miguel Morán se fue camino de Burdeos, algunas cajas unas 72, si que llegaron a Valencia, pues hay un documento de la Comisaría General del Servicio de Recuperación Artística, fecha el 14 de de octubre de 1940, en que se hace mención de estas cajas que estaban depositadas en el Museo de Pintura de Valencia, lo que no sabemos es si fueron traídas por Eleuterio y sus comisionados, o fueron enviadas posteriormente desde el levantamiento del embargo en Rouen. Ese es el misterio. (Patrimonio destruido de Cantabria).

Cabe pensar también que las reclamaciones que había y que paralizaron el desembarco era sobre los bienes cántabros, y pudiera ser que los astures llevaran sus papeles en regla y pudieran llevarse sus tesoros a Valencia. 

A este periplo[10], luego Quintanilla sumó otra misión ya que poco después dirige el Consejo Nacional de la Infancia Evacuada (CNIE)[11] dependiente del Ministerio de Instrucción Pública y Sanidad, del que es titular otro personaje como es Segundo Blanco. Barcelona, será ciudad que dejará atrás ya en febrero de 1939, camino de un definitivo exilio, con la misión de custodiar un grupo de niños huérfanos acogidos en Canteleu (Francia).[12]

Amén de que sabían de antemano, que su vida corría peligro y que ellos no tenían monedas de cambio, como parece que tuvo Goico-Aguirre, que tras la conmutación de su pena de muerte se establece en Madrid y triunfa como pintor y escultor, pese a las implicaciones políticas y la cartelería realizada.

Por menos, otros fueron fusilados.¡

Uno de los personajes que también aparece en esta densa trama, es la figura de Belarmino Tomás, con el cual también se ha especulado con su posible membresía masónica.

Estas atribuciones provienen sobre todo del campo antimasónico, y fue Ferrari Biloch quien de él dijo esto «Por otra, se entregan sin reservas a las tácticas revolucionarias al lado de comunistas y , no siempre de la CNT. No obstante, hay conexiones entre las dos tácticas, pues hay numerosos masones en la preparación de la revolución de Asturias en octubre del 34, cuyo principal líder era el masón Belarmino Tomás[...]. Lo más curioso de aquellos bandos en los que se mezclaba lo republicano, lo marxista, lo masónico y lo separatista, es que en el famoso Octubre rojo e independentista de 1934, había masones dirigiendo la revolución y el secesionismo».

También así lo calificaba no hace mucho el sindicalista minero de ascendencia socialista: Antón Saavedra «de cínico masón Belarmino Tomas en su discurso de investidura como presidente de aquellos que su hermano de logia, el presidente del Gobierno de España Manuel Azaña, llegó a calificar de forma despectiva como el Gobiernin».[13]

En fín valga para notas históricas estos apuntes de como la Santina, anduvo por manos masonas, unas cuantas veces y observemos como se reconstruye todo un episodio mediante bastantes mitificaciones interesadas de una mujer católico y conservadora, obviando que era de familia socialista y esposa y hermana de masones, que la mayoría eran gente de una importante actividad política republicana,  alejados en general del frente populismo,  y obviando algunas notorias membresias.

Victor Guerra. 
Historiador de la masonería asturiana

[1] ORTEGA FERNANDEZ, Antonio (Gijón, Asturias, 1903 – Caracas, Venezuela, 1970). Fue director del periódico local Avance. Tras el inicio de la guerra civil fue nombrado consejero de propaganda del Consejo de Asturias, como representante del partido de Izquierda Republicana. Posteriormente fue designado delegado del Ministerio de Instrucción Pública en la Junta de Beneficencia de Asturias, e integró el Comisariado General del Ejército de Tierra. A fines de 1937 pasó a Barcelona donde ejerció como catedrático en el Instituto Maragall. Al finalizar la contienda marchó a Francia y después a Cuba donde permaneció hasta principios de los años sesenta. En Cuba fue jefe de información de la revista Bohemia. Formó parte de la Primera reunión de Profesores Universitarios Españoles Emigrados, efectuada en La Habana en septiembre de 1943. Obtuvo varios premios periodísticos y literarios.
[2] Españoles en Cuba en el siglo XX. Editorial Renacimiento. 2014
[3] https://www.lne.es/opinion/2018/07/24/anarquista-virgen/2322762.html
[4] https://www.asturmason.net/search/label/Teodoro%20L%C3%B3pez%20Cuesta
[5] Ficha de encausado de Luis Laredo Vega" Archivo: Centro Documental de la Memoria Histórica Signatura: TERMC, FICHERO,77,2715166
[6] http://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/sesenta-anos-despues-el-exilio-literario-asturiano-de-1939-actas-del-congreso-internacional-celebrado-en-la-universidad-de-oviedo-20-21-y-22-de-octubre-de-1999--0/html/ff960ef0-82b1-11df-acc7-002185ce6064_44.html
[7] Exiliado en México, donde llegó a bordo del Sinaia en junio de 1939. Fue director de España día a día, trabajó en las revistas Así y Orbe y desde 1942 fue redactor jefe de Tiempo. En 1945 se trasladó a Nueva York, donde trabajó en la revista Norte, en la agencia de noticias holandesa Aneta y tradujo al castellano películas de la Metro Goldwyn Mayer. Además, por medio de la American Literary Agency enviaba sus crónicas a más de setenta periódicos latinoamericanos, firmándolas con el seudónimo «J. Pumarabín». Al proclamarse el Estado de Israel pasó a formar parte, como asesor en asuntos hispanoamericanos, de la misión de ese país en las Naciones Unidas, cargo que desempeñó durante doce años. Regresó a México en 1961 incorporándose a la revista Tiempo donde, hasta 1982 fue jefe de redacción y posteriormente subdirector general. Colaboró también en el suplemento cultural de El Sol de México y en El Universal. Falleció en dicho país en 1992.
[8] https://benitosacalugarodriguez.blogspot.com/2013/11/crucero-almirante-cervera-partes-de.html
[9] Sobre este hecho no hay confirmación. La Virgen de Covadonga fue guardada en la Embajada española de París y, cuando el nuevo régimen toma posesión de ella, es devuelta a Asturias en un acto de propaganda típicamente franquista, donde religión y política van de la mano. Eleuterio Quintanilla Sotura insiste en que su padre fue a Valencia. «Mi padre nos dejó en Barcelona y se marchó a Valencia, a entregar el tesoro. A Valencia». Sin embargo, el Mydol será detenido en el puerto francés de El Havre el 30 de septiembre de 1937 y sus bienes objeto de reclamación jurídica. En todo caso, es interesante leer el trabajo de los investigadores M. Angel Arambiru-Zabala Higuera, Celestino Losada varea y Rebeca Saavedra Arias Patrimonio destruido de Cantabria, donde recogen de forma pormenorizada los avatares de este traslado que llevaba adelante Quintanilla, y muestran también las contradicciones y puntos oscuros,que aquí relato y que son sus notas de trabajo e investigación.
[10] https://repositorio.unican.es/xmlui/bitstream/handle/10902/2430/TesisRSA.pdf?sequence=1
[11] El CNIE se creó por OM del 24 de agosto de 1937. Asume competencias de organización, dirección, régimen pedagógico y sostenimiento de residencias para niños tanto en España como en otros países, así como la inspección de establecimientos de este tipo ya sean oficiales o particulares.
[12]https://www.equintanilla.com/documentos/80_anos/evacuacion_testimonios/06_eleuterio_quintanilla_sotura.pdf
[13] https://antonsaavedra.wordpress.com/2011/06/28/huida-del-consejo-soberano-de-asturias-y-leon-xxvi/

[1] Había sido designado como representante de la Consejería de Cultura de Asturias.
[2] Eran 107 cajas procedentes de Cantabria, 15 de Asturias y 2 del pintor Vasco Medina.
[3] A este respecto hay telegramas cruzados entre Miguel Morán y quien fuera Subsecretario de Instrucción Pública en funciones, Wenceslao Roces, y existe una protesta el 6 de octubre del Embajador de España en parís Angel Ossorio ante el Ministerio de Negocios Extranjeros por el citado embargo decretado por las autoridades francesas que habían hecho en el Mydol, y según le refería este al Ministro de Estado José Giral, (notorio masón).

[1] En un telegrama fechado el 25 de junio de 1937, el Consejero de Instrucción Pública de Asturias a petición de Belarmino Tomás a la sazón Delegado del Gobierno en Gijón, le comunica quienes están al frente de la Junta de Incautación y Protección del Tesoro Artístico de Asturias: Vicente Huici Miranda (Bibliotecario del Instituto de Gijón, José Moran Diaz, escultor y profesor, Julian Fernández, bibliotecario del Ateneo de León, y el propio Goico-Aguirre.
[2][2] A Zanetti se le relaciona con la masonería, debido a sus trabajos murales, durante su exilio en una logia de Santo Domingo.http://antiguoconventomercedario.blogspot.com/2009/01/murales-del-artista-espanol-jose-vela.html

18 febrero 2016

ELEUTERIO QUINTANILLA. LA ESCUELA NEUTRA Y LA MASONERÍA

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Siguiendo con idea de ir exponiendo los diferentes actos habidos en torno a la figura de Eleuterio Quintanilla, del cual ya he hecho una reseña de la recepción oficial que recibieron sus familiares en el Ayuntamiento de Gijón, o de la colocación de la placa en la calle Covadonga de Gijón, lugar donde estuvo la Escuela Neutra.

No estuve presente en las conferencias tanto de Ángeles Barrio sobre el Anarcosindicalismo gijonés, de la cual les dejo un enlace al audio de esta. No puedo hacer lo mismo con la conferencia de Jesús Jerónimo Rodríguez, aunque ya le había escuchado una conferencia en el año 2009 de cuyo acto dejé en su día constancia, no sé si esa nueva conferencia de EQ. Biografia de un líder anarquista, aportaría algo más, pero siempre es bueno escuchar a Jesús Jerónimo.

Al acto al que asistí junto con el compañero Macrino Fernández, fue a una conferencia que dimos a dúo en la sede del Ateneo Obrero de Gijón el 3 de febrero.

LA ESCUELA NEUTRA

Macrino Fernández. Profesor del IES Rosario de Acuña, e investigador con un conocimiento profundo de la Escuela Neutra a cuyo proyectó dedicó un trabajo titulado La Escuela Neutra Graduada de Gijón.

El profesor Macrino, trajo a la conferencia sus notas escritas, que leyó en buen tono y concordancia con el auditorio que llenó por completo el aulario del Ateneo, con caras muy conocidas.


En general Macrino no se separó de su tesis ya expuesta sobre la Escuela Neutra, no tanto como un producto masónico, que no lo fue en sus comienzos, ya que fue producto del revulsivo ambiente de colaboración entre el naciente reformismo gijonés, las bases obreras socialistas y anrcosindicalistas, y una incipiente masonería que se va a ir incardinando en el proyecto.

Nada que objetar pues la verdad es que el nacimiento de la idea y desarrollo del proyecto así fue, aunque a partir de unos años las organizaciones obreras van declinando su colaboración a la Escuela Neutra, en la cual termina desembarcando con todo su poderío la masonería gijonesa, por mor de las circunstancias a la vez que la Escuela Neutra, la Escuela Sin Dios que llamaban los conservadores y la cetrina derecha asturiana va mudando de Escuela Neutra a la Escuela de Eleuterio Quintanilla, a pesar de que el sufragio, lo locales y el apoyo administrativo y financiero ya fue hasta su conclusión un trabajo que auspició la masonería. En esta tesis más o menos se mantuvo el profesor Macrino Fernández

Y aquí tienen el video que se grabó de dicha intervención.

ELEUTERIO QUINTANILLA COMO MASON

La segunda parte de esa conferencia, me tocó a mí desarrollarla, y lo hice a cuatro fechas que tenemos con relación al periplo masónico del anarcosindicalista y profesor de la Escuela Neutra.

Eleuterio Quintanilla, no se vincula a la masonería ni al proyecto de la Escuela Neutra desde sus inicios, sino que tardará unos años, y por tanto los inicios de la Escuela va a estar en manos de otros referentes como Aurelio Guerra, muy silenciado en cuanto al desarrollo de este proyecto.


Eleuterio Quintanilla lo tenemos iniciándose en Julio de 1917 en la logia Jovellanos nº 337, con el nombre simbólico de Floreal, luego esta logia se renumeraría como la Jovellanos nº1 dependiente de la Gran Logia Regional del Noroeste (GLRN) bajos los auspicios del Gran Oriente Español (GOE).

La segunda fecha que tenemos de Eleuterio Quintanilla en el seno de la masonería se produce por una información de 1933 en el cual se informa que se le da de baja Por falta de Pago y Asistencia. En todo ese tiempo, hasta 1928 que hay registros en los que aparece como miembro Eleuterio Quintanila, hay una casilla que no se mueve, y es la de su grado, o sea que salvo que aparezca otra información Eleuterio Quintanilla no pasó de ser, en 14 años de Aprendiz Masón (1º). Luego comentaré este tema.

Otra noticia relacionada con la actividad masónica y anarco sindicalista es cuando en el seno de la confederal de la FAI, (1937)el grupo específico ORTO, al que pertenecía E. Quintanilla, Acracio Bartolomé y Gonzalez Mallada entre otros, tratan el tema de conciliación entre Masonería y anarcosindicalismo, y donde el maestro Quintanilla contesta que él ha sido masón, y que muchos grandes hombres del anarquismo han sido masones -y se extiende en explicar lo que representa el orden internacional y la masonería-. Finalmente «se acuerda que no procede por el momento declarar la incompatibilidad de la FAI con las Masonería»

 
Y la cuarta fecha de relación masónica es cuando en 1945 le encontramos vinculado a la logia Ambrosio Ristori de Burdeos, vinculada a la Gran Logia de Francia, aunque en su documento nada dice de su grado o cualidad.

Hasta aquí todo los que tenemos relacionado con la masonería de forma directa, más a allá de su figura central en la cuestión de la Escuela Neutra, que lo fue.

PERIPLO MASONICO 

Pongámonos como nos pongamos, por mucho cariño que le profesemos al viejo anarquista gijonés, faista de pro y autodidacta insigne, cuyas coordenadas vivenciales, con el cual tengo muchas concomitancias comunes, a partir de los datos y de esa experiencia común, entiendo que todo el periplo masónico de Eleuterio Quintanilla quedó en algún momento estancado, arrinconado a modo de una propuesta existencial de primera magnitud, pero que no para vivirla en el seno orgánico de una estructura como la que representaba la GLRN, cada vez más inclinada hacia el reformismo melquiadista. 

Dentro de la experiencia vital masónica, uno sabe que cuando alguien durante años no pasa del 1º Grado, es que algo está pasando, y si está dentro de la organización y no avanza en grado, al menos hasta Maestro Masón, es que algo sucede, y eso fue lo que creo que sucedió a Eleuterio Quintanilla, que el centro de su trabajo fue la Escuela Neutra, y no la masonería como tal, más allá de sentirse masón, que a buen seguro que lo era de los pies a la cabeza dentro de esa concepción masónica -anarquista que buscar al hombre dentro de una concepción positivista y su proyección como tal que tanto atrajo a los libertarios a la masonería.

Digamos que Eleuterio llega a la masonería con un proyecto en marcha como es la Escuela Neutra en la cual va acomodándose de tal manera que llega a ser su alma mater, pero esa misma vinculación le despega de la estructura masónica por la entrega al proyecto educativo, aunque en parte esa misma vinculación que aunque no es plena, ya que apenas sí asiste a los trabajos masónicos, pues le vincula sin mucho problema con la Escuela Neutra, pues no en vano era un «hermano» que por su entrega, le estaba sacando las castañas del fuego a la Logia Jovellanos, pues el proyecto era llevado en todo momento por Eleuterio Quintanilla, al cien por cien.


El viejo anarquista supo hacerse un hueco dentro de la Escuela Neutra, hasta ser insustituible, pues trabajar por 200 pesetas al mes como director, dando clases nocturnas, y con una dedicación plena, resultaba para él bueno pues tenía el trabajo que quería, y para la masonería asturiana no tener una preocupación diría era toda una garantía. Por tanto, se respetaban los espacios de cada uno, aunque estos no fueran del todo canónicos.

Supongo que cuando ya no le era posible a Eleuterio Quintanilla asistir a las tenidas y pagar sus capitaciones, su logia y la GLRN tampoco pudieron hacerse cargo de ellas, pues en esos momentos se le expulsa como a otros muchos Hermanos, es de este modo como Eleuterio Quintanilla, se le da de baja en la masonería gijonesa, por falta de asistencia y pago de capitaciones, y ya no volverá a estar vinculado a la masonería al menos hasta 1945. 

Sin embargo, sí que estuvo vinculado incluso cuando tomó camino del Exilio, pue la Escuela Neutra no fue disuelta como tal, y Eleuterio Quintanilla pasó la frontera con una colonia de chavales.

Tras ese periplo volvemos a encontrar a Eleuterio vinculado con la masonería a través de la Gran Logia de Francia, de la cual dependía una logia de exiliados como la Ambrosio Ristori, ¿Qué hacía en esa logia, o cómo llega a incorporarse a ella y sus trabajos? Eso a día de hoy todavía sigue siendo una incógnita.

Les dejó con los videos que se grabaron sobre dichas conferencias.

Victor Guerra

09 diciembre 2012

MASONERÏA EN LLANES, a raíz de Joaquín Ortiz

Inauguración en la Casa Municipal de Cultura de Llanes la exposición “Joaquín Ortiz: arquitectura y modernidad en el Llanes de los años 30

Desde hace ya un tiempo viene rodando por los medios de comunicación haciéndose eco de lo expuesto por Higinio del Río Pérez, que la masonería debió estar establecida de algún modo en la localidad oriental asturiana de LLanes.

Como hemos podido observar en los trabajos que he venido publicando en este blog, vemos  que ha habido muchos oriundos de estas tierras en el seno de la masonería, pero generalmente siempre vinculados al fenómeno Indiano y fundamentalmente en lo relativo al Siglo XIX, pues una vez caídas las Colonias, los distintos Hermanos se dispersan por el orbe latinoamericano si que sepamos mucho más de todos ellos.

Es muy posible que  durante el siglo XX si escarbáramos encontremos a masones llaniscos en las masonería mejicanas, pero en general esos acercamientos, en tiempos tan recientes son complicados, pero no hay que descartar esa posible  presencia de llaniscos en logias de ultramar en épocas más recientes.

Pero el que hubiera logias en el Oriente de Asturias más allá de la querencia de los maliayeses con Junco del Valle durante el primer tercio del Siglo XX, o la vanguardista logia de Bimenes en el Siglo XIX , territorialmente encontramos muy poca actividad masónica, por no decir que nula vinculada a Ribadesella o LLanes..

La única actividad  que se denota es la que  ejercen miembros del Oriente de Asturias en el seno de las logias gijonesas del primer tercio del Siglo XX, en general muy circunscrito al ámbito territorial riosellano y en general son residentes en la ciudad de Gijón

En LLanes, pese a la querencia de D. Higinio del Río de querer sacar masones hasta debajo de la alfombra, no hubo nada más masones que el que fuera Director del Oriente de Asturias,    Manuel Cué ,  y Florentino Jiménez de Celis.. todos ellos  durante el Siglo XIX, y  Fernando Vela, durante ese famoso primer tercio del Siglo XX.

Sin embargo por ese tesón investigativo que demuestra quien ostenta el cargo de Director de la Casa de Cultura de LLanes. Don Higinio del Río, en relación a su trabajo sobre el Arquitecto  Joaquín Ortiz Valladolid 1899- Llanes 1983),

“Considerado uno de los máximos referentes del racionalismo en Asturias, Ortiz fue el principal renovador del lenguaje arquitectónico en la villa y en gran parte del concejo de Llanes. A sus conceptos innovadores se deben numerosos proyectos de viviendas unifamiliares (muchas de ellas encargadas por indianos), como los chalets de José María Noriega o Francisco Sordo, edificios de viviendas como el “Borinquen” o la casa de Contró, y obra pública como la antigua Rula de Llanes. También diseñó puentes, calles y plazas (como la de la Corrada de Porrúa, con un vanguardista templete para la música) y planificó obras de alcantarillado y abastecimiento de agua” (AM Cultura)

Sin embargo siempre sale a colación la masonería en realcion a este significado arquitecto, ya que el citado investigador llanisco da como miembro a este con la masonería.

Tambien de esta membresía se han hecho eco algunos otros masones asturianos ignorantes de todo trabajo investigativo al respecto, pero que pudiera  dar como carta de naturaleza a tal cuestión, cuando no es más que una actividad de difusión con todo lo que suene como masónico.

No hace mucho, en una presentación en Gijón sobre un libro que Higinio del Río ha publicado sobre el Arquitecto Joaquín Ortiz  pese a que al investigador le hice llegar en su día mis conclusiones sobre esa supuesta membresía masónica, observé que este seguía empeñado en colocar a Joaquín Ortiz en el centro del quehacer masónico, cuestión que además remacha con un artículo en el Diario La Nueva España,  edicion del Oriente , del 9 de Octubre del 2011, donde vuelve a incidir con MASONES EN LA ESQUINA DE MATURIN, en la pertenencia del arquitecto racionalista en la masonería.

Al respecto debo decir que las constancias documentales en el Archivo de la Memoria Histórica sito en Salamanca, no existe expediente alguno que relacione aunque sea por suposiciones, o acusaciones de terceros sobre Joaquín Ortiz, por tanto debemos certificar a falta de otras pruebas documentales que las celosas autoridades franquistas encargadas de la represión del comunismo y la masonería no encontraron nada en este sentido contra Joaquín Ortiz, ni encontraron a terceros que testificasen que era un perjuro masón.

Por tanto desde este lado no hay nada que vincule al arquitecto racionalista Joaquín Ortiz  con la masonería  más allá del testimonio que recoge Higinio del Río de Maruja Martínez  Moran , que también cruzo la frontera en el 36 con Higinio.

Pudiera ser que Joaquín en los Campos de Refugiados, por medio de conocidos o de terceros pudiese recoger cierta ayuda que brindó la masonería española y gala en dichos campos, pero al arquitecto no se le recoge luego en ninguna otra actividad masónica, de constituir parte de una logia o regularizando sus papeles masónicos para otros posible desplazamiento hacia Hispano-américa.

Sin embargo Higinio del Río nos aporta otras tres fuentes documentales la de Alfonso Martín González, (Gijón) la de José Ramón Sotres Fernández natural de Celorio, llegando este último a plantear que Joaquín Ortiz, era grado 33, y que parece confirmar otro llanisco José Llorente Junco.

No dudo en absoluto de las confidencias y  su fidelidad, pero debo llamar la atención sobre varias cuestiones:

1ª.- Todas las vinculaciones masónicas que se hacen de pertenencia de Joaquín Ortiz a la masonería se hace por personas que no han `pertenecido a ella, y llama la atención que dada la supuesta gran discreción de Joaquín Ortiz para ocultar su membresía masónica supieran de ella una serie de “profanos” ajenos al quehacer masónico.

2ª.- Se nos indica que Joaquín Ortiz fue una grado 33 de la masonería en Venezuela. Todas las gestiones a cerca de esta posible certeza, hechas al Supremo Consejo del Grado 33 de Venezuela, han dado, hoy por hoy, como negativa que ese grado y cualidad fuese ostentado por Joaquín Ortiz. Sabemos que si lo fue Sanfeliz Rea (natural de Villaviciosa)  que además ejerció  como tal masón y Rosacruz en Venezuela, pero nada nos indica que estuvieran vinculados o hubiesen tenido contacto.
3ª.- A Joaquín Ortiz no se denota como vinculado a los entornos masónicos asturianos durante el primer tercio del Siglos XX, ni siquiera por aproximación y eso que que en Asturias había ejercido como masón y referente cultural Fernando Vela, en el seno de la GLRN y del Ateneo Obrero de Gijón.
4ª.- Pese a su militancia socialista y cargo tampoco se le encuentra  relacionado con la logia  de carácter socialista que se implanta en Oviedo en las postrimería de 1931, en la cual estará un residente del Oriente de Asturias (Cangas de Onís) referente socialista que liderará la  logia ovetense , estamos hablando de Teodoro López Cuesta.
5ª.-  La diligencia de los servicios policiales franquistas les lleva a expedientar a rotarios y teósofos llaniscos, pero Joaquín Ortiz no aparece dentro de las preocupaciones de los servicios policiales del General Franco, que se leían todo el basto imperio archivo masónico en busca de pertenencias masónicas.
6ª Tampoco el oficio o profesión de arquitecto parece vinculada a la membresía masónica al menos con relación a las logias asturianas, hay oficiales de marina, abogados, fotógrafos, comerciantes…industriales, pero no aparece ningún arquitecto que pudiera ayudar a sacar otra membresía, partiendo de que un “clavo saca a otro clavo”.

Por tanto a raíz que toda la vinculación masónica del arquitecto municipal de LLanes que ha desarrollado el Sr. Higinio del Río y que en general viene dada por comentarios de terceros,  con una importante consideración  de que estos  son ajenos a la Orden, y no contamos con el el más mínimo atisbo documental que confirme o avale tal membresía del arquitecto  para disgusto de Don Higinio del Río, amen de que aparezcan nuevos datos, he de decir que la membresía masónica de Joaquín Ortiz, es más que supuesta.

He dicho
Víctor Guerra.




20 febrero 2011

JOSE MALDONADO Y JOSE ARTIME, DOS MODELOS MASONICOS y la LOGIA TOULOUSE, Y Y EL TREN FANSTASMA (IV)

Con  esta entrega concluye la ponencia que se presentó sobre estos dos hombres y Hermanos, José Maldonado  y José Artime, y el periplo de este último
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Esa dulce situación se producía en 1945 pero los meses corrían y la logia Toulouse sabedora de las problemáticas masónica y sociales, y teniendo conocimiento de los juegos internacionales, termina comprendiendo que no hay otra vía que la de integrarse en una Obediencia francesa, y que mejor que hacerlo con quienes hasta ese momento les habían brindado ayuda, de esta manera, en 1948 presenta la solicitud de ser logia del GODF, cuya Carta Patente constará como tal en los anales de la Obediencia, con el número 1069.

Esa incardinación de la logia Toulouse tiene importantes contrapartidas, por un lado poder trabajar en su lengua vernácula: el castellano, y en el rito que se practicaba en España el REAA.

Tal taller con una sólida membresía y una tutela como la del GODF, hace que numerosos masones españoles pidan ser reconocidos y reintegrados a los trabajos de la logia tolosana llegando ésta a contar con unos 110 miembros de origen español, los cuales irán dejando paso a los autóctonos, ya que tras la Liberación los masones españoles por trabajo o reintegración familiar van encontrando cobijo en otras regiones de Francia, e incluso en América Latina; empezando de este modo la logia Toulouse a trabajar en el idioma francés y en los ritos de la propia Obediencia (GODF) como era el Rito Francés, aunque no por ello dejará de conservar también la práctica el REAA.

La logia con esos contratiempos va languideciendo, y tendrá que acudir alguna que otra vez a los masones visitantes para que estos les ayuden a abrir los trabajos, ya que la colonia masónica española en Toulouse en esos momentos ya no daba soporte suficiente de miembros para sostener una logia de carácter netamente español, aunque no es menos cierto que se recuperaría en parte con la siguiente generación que llegan al taller, los llamados “hijos del exilio”

Sin embargo durante los años 1973-1974 será cuando a los trabajos no concurran ya más que cinco masones españoles: Anguerra, José Artime, Martínez; Sanfeliu, y Domínguez, quien junto con uno de los fundadores Antonio Difor, dan comienzo a lo que podríamos considerar como la tercera época de la logia. Es aquí y en este momento, cuando aparece el otro de los dos biografiados: José Artime que junto con el Venerable Anguerra, harán una gira y expondrán ante el resto de las logias del Oriente tolosano, la situación de la logia la cual se había constituido en toda una referencia en la región.

Será la prestigiosa logia La Française des Arts también del GODF, creada en 1777, la que acudirá con el Venerable a la cabeza: Robert Roques, los cuales secunden la petición de ayuda de los españoles de la Toulouse, a él se unen otros seis hermanos franceses de la citada logia: Elie Bordes; Philiphe Lacave, Emile Quilez, Paul Amiel, Claude Puntous, todos ellos pasan a ser miembros de derecho de la logia española, afiliándose definitivamente en 1975, uniéndose otro miembro más de La Française des Arts en 1976, el masón Lapize.

Eso sí que quedaba como toda una prerrogativa: los puestos de Oficio de la logia, los de Tesorero y el Hospitalario, eran siempre ocupados por los masones más ancianos de la Toulouse y por tanto españoles. En este taller se daba una cuestión que en Francia no es muy común, pero si en las logias españolas, la costumbre del uso del nombre simbólico que portaban los miembros españoles, pero también los franceses lo van adoptar. Dicha característica va a perdurar en el taller durante muchas décadas, nuestro próximo biografiado ya se inicia como masón en Francia: José Artime adopta el simbólico de Dantón.

Los dos, Campomanes y Danton tienen ambos presencia en la logia Toulouse, aunque en distinta época, el primero está en la fundación de la logia y pese a su prestancia e importancia política, observamos que no dejó apenas huella como para recuperar su memoria en el seno del taller, de él se habla más bien poco en los archivos que quedan de la logia, y en la memoria histórica de la del taller podemos se ha perdido su rastro.

En cambio del segundo, de Artime (Dantón) alguien más sencillo de origen y naturaleza, iniciado en la Toulouse cuando esta ya estaba asentada en el GODF, el cual apenas si hizo más que una serie mínima de planchas de arquitectura, de las que no hay constancia, si ha quedado petrificada su huella insondable en la logia, y su estela se irradió al entorno masónico de la región tolosana constituyendo todo un referente moral y de rectitud.

Rastrear la presencia de José Artime Fernández en los archivos de la logia, de momento ha sido tarea imposible por varios avatares, por un lado la dispersión geográfica de los datos, por otro lado la imposibilidad de acceder a ellos por los cierres habidos en archivos y bibliotecas del GODF por diversos problemas, y porque tampoco el masón Dantón se prodigó en dejar registro en la actas del taller.

El periplo vital vital de Artime viene marcado por unos ‘años negros’ al tener que dejar su tierra, raíz común de ambos, de Maldonado y Artime, uno de Tineo y el otro de Luanco, para enfrentarse a todo un torbellino de situaciones, persecución y exterminio. Digamos que no parece lo propio para “esa inmensa alegría, para ese hablar franco, conquistador y comunicativo alguien que había sufrido tanto como Artime. Esta es la impresión que prevaleció hasta el último momento en que su cimbreado cuerpo cedió, para dejar pasar su alma al Oriente Eterno, un 27 de mayo del 2005.

Antes de presentar a José Artime Fernández (Danton), debo decir, que aquí sí que pierdo la posible objetividad del historiador, para dejar paso al compañero de trabajos, al que visité en un par de ocasiones, pudiendo recoger en la hondura de su personalidad.

Me había hablado de él, otro hermano masón, también de la logia Toulouse Manuel Martínez de simbólico Antonio Machado, el cual tenía, al asturiano, “como referencia de todo un quehacer masónico”. Sabiendo que era además era masón me planteé visitarlo en su casa de Toulouse, donde encontré un hombre de casi 1,90 metros de altura, delgado y ceñido como los mimbres.

Estaba en silla de ruedas pues ya había tenido una recaída, y pese a que le faltaba un brazo, tuvo fuerzas para levantarse y abrazarme, nuestras visitas le ponían muy nervioso, y por tanto debieron ser reducidas, tan solo le volví a ver una vez más, pero ya de una forma breve pues su nerviosismo y desasosiego le hacían pasar luego malos días sumido en recuerdos y nostalgias y mucha tristeza.

José Artime Fernández, nació el 29 de septiembre, en el día de San Miguel aunque como era propio de la época fue asentado el 10 de octubre de 1911. La tierra que lo vio nacer fue Verdicio, aladea situada al pie del Cantábrico y que pertenece al Concejo de Luanco (Asturias).

Como “guaje” de la aldea tuvo que bregar con la escuela y con la labores de la casa “Los fucos que había que recoger por la playa arenosa y subir hasta los campos. La tempestad que levantaba las olas hasta la fachada norte de la casa...” es la historia que tantas veces hemos vivido o hemos oído cantar en ese expendido poema de Miguel Hernández del “Niño Yuntero”

Pronto sus huesos conocieron lo lóbrego de la mina, en este caso alejada de las clásicas cuencas mineras del Nalón y del Caudal, pues se hallaba la mina marítima del Pozu Llumeres, explotación de hierro, que se situaba en la ensenada del mismo nombre y ubicada en la parroquia de Bañugues, al pie mismo del Marca Cantábrico, cuya explotación empezó en 1859 dependiendo de la Sociedad Compañía Minera de Gozón, a unos dos años más tarde pasó a pertenecer a la Sociedad Metalúrgica Duro Felguera, construyéndose un pequeño puerto desde el que pequeños barcos a vapor de unas 300 toneladas, llevaban el mineral hasta Avilés o Gijón y de ahí se trasladaba a Inglaterra o Alemania, otra parte del mineral era trasladado hacia la Felguera.

En 1919 se construye un cable aéreo que transportaba el mineral hasta la estación del FEVE del Regueral, cercana a Candás; construyéndose más tarde 1920 un pozo vertical con castillete que convivía con la bocamina a nivel del mar este era el escenario del “guaje de la aldea” en cuyo seno pronto paso a prestar sus servicios en cuya instalación debió trabajar hasta la revolución de Octubre del 34, en la que participó como minero y como militante de UGT.

Junto con su hermano Julio se enrola en el ejército republicano, concretamente en la marina, su hermano terminaría siendo perseguido por la causa nº 24 (1937) por auxilio a la rebelión del cual se dictó sobreseimiento provisional y puesta en libertad y con la remisión de las actuaciones al Jurado de Urgencia (6-3-1937), sin que sepamos más de ello por otro lado de José Artime, sabemos que pierde el brazo izquierdo en el frente del Escamplero (Oviedo) aunque ignoramos cómo y porqué habiéndose enrolado en la marina, tal y como muestran las fotografías que se han publicado en varias ocasiones, luego estaba en el frente del Escamplero.

Sabemos que llega a Barcelona, y que parece ser que participa, aún con un brazo solo, o sea manco, en las Brigadas Especiales. Caído el frente, cruza la frontera el 27 de febrero de 1939 por Puigcerdá donde es detenido y llevado al campo de Septfons, un campo que la III República francesa instaurará como “internamiento administrativo” por decreto el 12 de noviembre de 1938 dentro de la política de “Centros especiales para Indeseables” en el que fueron reagrupados de quince a dieciséis mil refugiados españoles a partir de marzo de 1939.

Su condición de mutilado le llevará a una residencia a Montauban, aunque pronto se enrola en la resistencia a través de su amigo “Pichón” antiguo compañero de las Juventudes Socialistas, y conocido Resistente, con el cual participa en algunas acciones siendo detenido por la milicia el 17 de julio de 1941, tras los duros interrogatorio es conducido a Camp Vernet en el Ariege de 27 de septiembre de 1941 acusado de ser un activo “jefe sindicalista y terrorista”.[1]

Así nos los cuenta el mismo:

En mayo de 1940 fui liberado del campo y conducido a una residencia de mutilados en Montauban. En esa Residencia hice varios oficios: era el que hacía las compras, el que llevaba los papeles a la Prefectura, hacía de intérprete. Y ahí empezamos enseguida a tener contactos con «Pichón» a quien yo ya conocía de las Juventudes Socialistas Unificadas. «Pichón» fue quien creó el primer grupo de resistentes de Montauban, pero que no había guerrilleros, quiero que quede claro que yo nunca fui guerrillero, sí miembro de la Resistencia.

Teníamos contacto con un grupo de franceses que habían hecho la guerra de España. Y hubo una denuncia de que escuchábamos la radio de Londres. El 17 de julio de 1941, a las cuatro de la mañana, se presentó en la Residencia de Mutilados una compañía de gendarmes, la Milicia de Pétain. No se salvó más que uno que fue a advertir a «Pichón». Los interrogatorios fueron muy duros. Yo era un poco cabecilla. Les había advertido a los compañeros: «si habláis, vos pegan; si no habláis, vos pegan; comportaos como os parezca, yo sé lo que tengo que hacer». Hubo proceso y algunos fueron condenados a trabajos forzados y enviados a la fortaleza de Septfonds. Yo fui condenado como jefe sindicalista y terrorista. Me llevaron con seis gendarmes al campo de castigo de Vernet, en el Ariège, el 27 de septiembre de 1941.

Las acciones no se detienen aquí, y por muy mutilado que esté Artime planea una fuga que es descubierta. En ese campo pasó 33 meses, hasta el 28 de junio de 1944, era posiblemente el superviviente más viejo de ese campo: ”Preparamos un plan, enviado al exterior, para que liberaran el campo los que estaban fuera”. Pero ese plan llegó a manos de la policía, cuyos datos fueron entregados por la mujer del matrimonio francés que lo había recibido para pasarlo al maquis. Informados los alemanes, cercaron el campo de Vernet con las fuerzas de la Gestapo y la Wehrmacht.

Esto fue a principios de junio de 1944. Entonces fue cuando los alemanes decidieron llevarle al campo de la muerte de Dachau (Alemania), a como consecuencia de ello se gana que le ponga en el llamado “Tren Fantasma” que tiene como destino el campo de Dachau, es precisamente esos momentos son los que relata el anarquista Francesco Nitti, en su novela “Chevaux 8, hommes 70[2] –el viaje por el infierno del “tren fantasma” en el cual hallamos un retrato ágil de José Artime.

Es el 30 de junio de 1944, en Toulouse en el cuartel Caffarelli. Nitti cuenta que 400 hombres estaban a punto de ser llevados al “Tren Fantasma”, entre los cuales estaba “Artime, un alto y simpático asturiano, habla con sus compañeros con su habitual vehemencia, casi con violencia, y acompaña sus palabras de golpetazos en el aire con su muñón. Ha perdido su brazo derecho en España, en el último año de la guerra. [..]Aquel hombre fuerte y joven y ha sido siempre un ejemplo de energía entre nosotros”.
Esa larga odisea del Tren Fantasma nos lo relatan diversos autores de esta manera: El 30 de junio de 1944, 403 prisioneros del campo fueron transferidos en camiones y autobuses al cuartel de Caffarelli (Toulouse). Los prisioneros eran de 18 nacionalidades, y entre ellos se encontraban 221 españoles.

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El 3 de julio de 1944, los 403 prisioneros evacuados del campo, junto con 150 prisioneros de la prisión de Saint-Michel y 23 mujeres, fueron reunidos en la estación de Toulouse, desde donde, a bordo de un tren destinado al transporte de caballos, partieron hacia Burdeos donde llegaron el mismo día. Al día siguiente el convoy partió en dirección a Angouleme, ciudad en la que permaneció hasta el 8 de julio.

Ese día partió de nuevo a Burdeos donde los hombres son apeados del tren y llevados a la sinagoga de la ciudad, permaneciendo en ella 28 días, hasta el 9 de agosto. El 9 de agosto partirá el tren, con 124 detenidos más (62 mujeres entre ellos) que se unirán a los del convoy inicial. El 12 de agosto el tren llegará a Remoulins y de ahí a Roquemaure el día 18. Ese mismo día los alemanes deciden abandonar el tren y trasladar a los prisioneros a pie hasta Sorgues, en un trayecto de 17 km.

El día 19 el tren llegará a Pierrelatte y Montélimar. La etapa del día 20 de agosto, fue Mentélimar-Livron Loriol-Valence, población desde la cual partirá el convoy el día 21 llegando a Pont de l’Isère. En tren llegará a Dijon el día 24, desde donde partirá hacia Sabrebrück llegando el día 26. Finalmente el tren alcanzó su destino, Dachau, el 28 de agosto de 1944, transportando en su interior a 543 prisioneros (numerados del 93834 al 94376). De los 543, 291 procedían del campo de Vernet, entre ellos 4 mujeres. Las 23 mujeres de Toulouse y las 62 de Burdeos siguieron camino a Ravensbrusk. Durante los 58 días que duró la odisea del convoy, se escaparon del mismo, en diferentes lugares del trayecto, 159 prisioneros (3 mujeres y 156 hombres (entre los que se encontraban 39 españoles)

El primero en fugarse del tren fue un español, Ángel Álvarez que lo hizo el día 3 de julio en Sainte Bazeille (trayecto entre Toulouse y Burdeos). Al día siguiente lo hizo Ramiro Arcas junto con dos franceses en Parcoul-Medillac. El día 10 de agosto se produjo una fuga importante en Dieupentale (trayecto entre Bordeaux y Toulouse), se fugaron 14 personas entre las que se encontraba el español Miguel Pedro. El día 18 de agosto se evadió José Sotura en la zona de Aramón (trayecto entre Remoulins y Roquemaure). Ese mismo día en Roquemaure se evadió Isaac Díaz y Vicente Muzas en Chateauneuf du Pape (trayecto a pie entre Roquemaure y Sorgues). En Sorgues, el día 18 de agosto se evadieron 19 personas, entre las cuales se encontraban los españoles Félix Calleja, Pedro Díaz, Demetrio Gimeno, Francisco López, José Pozuelo, Juan Roca, Esteve Sanz, Pedro Vázquez y Gumersindo Puente.

En Pierrelatte, el día 19 se escapó Nuncio Titonel, y su hermano César se evadió en Montélimar ese mismo día. El día 21 de agosto en Valence, se fugaron 11 personas, entre las que se encontraban 8 españoles: Manuel Cubel, Manuel Ivrania, Manuel Navarro, Huge Parellada, Eugenio Sánchez García, José Urcelay y Gregorio Villelas. Ese mismo día se evadieron Plinio Valls, José Fontán Pérez en Livrol-Loriol. La mayor evasión de prisioneros se produjo en Lecourt (Merrey), 80 prisioneros en total entre los que se encontraban los españoles: León Barragué, Eloi Barriere, Joan Berenguer, Antonio Cervera, Antonio Nicolás, Albert Robert, Benito Ruíz Berlanga, Pelegrino Santi, Juan Serrano Sánchez, José Sors Cannet, Manuel Mediavilla Severiano Mirons y Juan Esteve.

De aquel cruel periplo nos queda el personal testimonio de José Artime:
[…] Trajeron a Vernet a los resistentes que estaban en la cárcel de Foix y en el campo de Noé, para embarcarlos con nosotros en camiones el 28 de junio de 1944, y llevarnos a la caserna (cuartel) militar de aquí, de Toulouse, que se llamaba la caserna Cafarelli. Ahí quedamos 5 o 6 días, al cabo de los cuales nos embarcaron en un tren, que llaman el tren fantôme (fantasma), que era un tren de vagones para caballos.

Nos metieron a 70 u 80 por vagón, y estuvimos dando vueltas por toda Francia. La gente moría de sed y de hambre. Pasamos por Burdeos, Angoulême... Estuvimos dando vueltas por toda Francia hasta que nos devolvieron a la prisión de Burdeos porque los guerrilleros franceses o españoles intentaron impedir que ese tren pasara la frontera alemana porque sabían que en ese tren íbamos muchos de la Resistencia. Venía en el tren, entre otros, el director de la Banca de Francia, que había sido detenido por «actividad antialemana».

Y hubo muchos muertos porque los Aliados intentaron, bombardeando con la aviación, cortar las líneas férreas. A veces las bombas alcanzaban a los vagones. En el vagón en que yo iba hubo dos muertos y tres heridos por esa causa. Pasamos 58 días en ese tren. Tras haber habido muchos muertos en el camino, llegamos a Dachau el 26 de septiembre de 1944.[3]

Así mismo. en el libro de Eugène Marlot – expone esta otra escena que ocurre en Dachau y que también tiene a José Artime como parte del relato:

“Principio de abril (1945) cuando mi amigo Artime, el español, coge el tifus. Lo que faltaba! Lo ayudé a salir adelante y allí está una nueva anécdota, muy significativa, una amistad sin parangón que nos unía los dos, así como unas dificultades que salían a veces y que la ponían a prueba. Ese dia había dejado a Artime solo para ir a charlar con otro francés, a unos metros de allí, en el lado opuesto de la habitación. De repente, lo oigo chillar: “No! Eso no! Eso no ! Socorro! Socorro! Eugene! » Acudo a él precipitadamente. Está sentado en su cama, con la mirada negra relampagueando: “Es él, es él que quiere no sé qué con su Dios, y yo no quiero! Llévatelo!». “El” es mi amigo, el joven cura del norte, que quiso prestarle socorro a Artime, a su manera. Ni un instante pongo en entredicho su buena fe, si me permiten la expresión, pero le doy un pequeño aleccionamiento de prudencia, lo que, de hecho, él entiende perfectamente: “Habrías podido matarlo, en su estado”. Me prometió no repetirlo ».[4]

La vida en Dachau, pasados unos seis meses el larguirucho de Jose Artime ya había perdido unos 20 kilos, y se encontraba en unas condiciones pésimas pero aun así tiene ánimo para ir recogiendo en su memoria lo acontecido: “Un día me llamaron los coroneles de Dachau y me dijeron, bueno, esto se ha terminado para nosotros, porque había mucho tifus, me dijeron, tú eres el más joven y te vas a encargar del “paquete” de dar la noticia a nuestras familias... En Dachau estábamos organizados. El hombre fuerte allí era un gran cirujano madrileño, el doctor Parra, muy conocido ya en la Guerra Civil como cirujano. Este hombre se salvó y le trajeron aquí, a Toulouse, y le cuidaron en el hospital. Luego se marchó y murió siendo director del hospital de Caracas. Era un tío formidable, una buena persona. El 29 de mayo de 1945 fuimos liberados por una División americana en la que había muchos que hablaban español, mejicanos, venezolanos, cubanos. Nos pusieron en cuarentena por el tifus. Había un catalán, Martí Vilar, que pesaba 27 kilos. Aquel día yo tuve una emoción... En Dachau murieron bastantes españoles, pero en el campo en que murieron más españoles fue en Mauthausen.”

Quien esto cuenta, y por el cual han pasado los años hasta fenecer, es un socialista que mantuvo siempre su militancia sindical y política activa durante todo el exilio, y cuyos restos morales descansan en dos lugares: entre el Camp Vernet (Francia) del cual fue durante años el Presidente de la Amicale del Camp de Vernet;, otra parte de esas cenizas fueron entregadas al Mar Cantábrico en la playa de Moneo (Luanco).

Pues bien este hombre y su hazaña moral y vital ha pervivido toda su vida en la logia Toulouse, configurando otra tipología de masón que se veía reconfortado cada vez que salía de las Tenidas y agradecido eternamente al GODF. Pese a todo sus periplo nunca cesó en alabar el trabajo que hacia el Gran Oriente de Francia, como organización y como hombres entregados a una causa la que desarrolla tal organización masónica.

De José Artime, no nos queda ni una sola plancha, al menos no queda constancia en la memoria de la logia, pero sí que hay una presencia importante en cuanto a su proyección moral sobre el taller franco-español, el cual se refieren a Artime con devoción, como un masón cabal y “hombre de buenas costumbres”.

En este sentido José Artime (Dantón) sigue los patrones de los cientos de masones que persisten y persisten en los proyectos masónicos, aunque los talleres caigan y los masones más notables desparezcan del trabajo activo, ellos los cuasi anónimos persisten día tras día, y su estela traspasa generaciones a pesar de su sencillez y modestia y de su propio desarrollo, hombres como José Artime están ahí siempre, proyecto tras proyecto, manteniendo esa línea de dignidad que hace grandes a los hombres vestidos por el mandil masónico.

Como hemos visto cuando hemos referenciado la Logia Toulouse, la figura de José Artime, no se corresponde con un iniciado antes del exilio, ni siquiera pertenece a la primera hornada, aunque él fuera parte del exilio, es más llega en ese tiempo en que el declive se cobija en los talleres franco-españoles. El llega durante la década de los 70 y se incorpora de forma “fuerte y contundente” entre 1973-74 cuando a esos trabajos logiales ya no concurrían ya más que cinco masones españoles: Anguerra, José Artime, Martínez; Sanfeliu, y Domínguez, que junto con el citado Difor, relanzaran los trabajos de la Toulouse, de la cual apenas ya si se hablará de ella como logia española ya que no deja de ser una logia del Gran Oriente de Francia, en parte alejada de los avatares que mediaban en los rescoldos masónicos del exilio.

José Artime, vive en su logia y para su logia, apenas sabemos que visitase otras logias del GOE en el exilio, suponemos que en aquellos momentos, por lo que hemos leído, no debía quedar apenas nada más que proyectos finiquitados, o deseos a medio desarrollar, como creemos que sucedió con la Gran Logia Nacional de Española.

Dantón como fruto del exilio siguió vinculado a los ideales socialistas y obreros, militando en las organizaciones socialistas como el PSOE y la UGT, como había hecho en su Asturias natal, y tal como había hecho en esa tierra, de nuevo restablecida la normalidad en tierras  continuará con años de trabajo en las bocaminas francesas.

Años más adelante, ya jubilado y a consecuencia de la caída cuando visitaba la tumba de su hija Françoise (inclinándose delante de la tumba de su hija), en el cementerio de Toulouse, “ se venció” y fue trasladado al Hospital de Toulouse, donde se debatió durante días. En medio de esa densa niebla que produce la medicación José Artime dejaba caer entre sedosos sueños y “habla del campo del Vernet. ‘Estoy enterrado allí” –aquella frase dicha en presente. El pidió que depositaran sus cenizas en el Vernet (Ariège). Se anima; en medio de ese desamparo se ríe: “es maravilloso!” Vuelven aquellas palabras. Habla de su acción a la cabecera de la Asociación de los mutilados de guerra, de la Asociación de los veteranos del campo del Vernet”.

Como escribiera un familiar en su recuerdo tras dejar sus restos hundidos en la marca cantábrica allá en la Playa de Moniello, este es el recuerdo que dejó:

“Se necesitaría palabras de Roma, de Esparta o de Atenas, para aludir a semejantes caracteres. Carácter todavía visible delante de nosotros ahora, y que todavía parece prolongar su risa, su confianza inalterable...La idea de grandeza: una grandeza sencilla que se enlaza con los actos cotidianos. Grandeza familiar y sin embargo todavía ante nosotros, en la distancia, por este siglo de desconciertos y miedos. Para que el hombre ya no sea el miedo del hombre...”

Con la viuda de José Artime tras entregar sus cenizas al Mar Cantábrico, dimo una vuelta por los lugares en los que vivió Jose Artime

Aquí presento, por tanto como estudioso de la cuestión masónica dos perfiles, tan diferentes, pero ambos fruto y producto del exilio, los cuales a su saber y entender trabajaron en pro de la masonería, durante un largo y a veces penoso exilio.


[1] Campos de Concentración 
[2] NITTI FRANCHESCO, Chevaux, 8 - Hommes 70 - Le train fantôme – el 3 de julio de 1944. Reedición « Mare nostrum », 2004. JÜRG ALTWEGG L'odyssée du train fantôme" Ed. Robert Laffont ; LAURENT LUTAUD PATRICIA Di Scala"Les naufragés et les rescapés du train fantôme" Ed. L'Harmattan " Le train fantôme Août 1944 "FILM - Conseil Général de Vaucluse
[3] SANTOS, FELIX Españoles en la liberación de Francia: 1939-1945, Cap IV.
[4] Eugène Marlot, “Sac d’os”, relato-testimonio sobre el Struthof y Duchau.
TRABAJO ORIGINAL DE VÍCTOR GUERRA .MIEMBRO DEL CEHME (Zaragoza) y DEL IDERM (Francia)
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