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02 octubre 2011

MASONERIA EN GIJÓN. SIGLO XX (3ª Entrega)

 
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Panteón de la los  Riera en Gijon.

5.- LA MASONERÍA GIJONESA DEL SIGLO XX
La masonería asturiana del siglo XIX, se disuelve en las distintas problemáticas que se suscitan a raíz del desastre del 98, y también por las tensiones que hay dentro de las distintas obediencias que imperan en el territorio español y que evidentemente repercuten en las pequeñas masonerías regionales, que lleva al desgaste de algunos de sus miembros y su posterior abandono.
A partir de 1902 el Grande Oriente Español propugna una reforma interna de sus Constituciones y se inscribe con propia personalidad jurídica según disponía la Ley de Asociaciones y ello facilitará la reorganización y recuperación de aquellos en los que aún prende la llama masónica. que serán los encargados de constituir el primer taller que se dé en el primer tercio del siglo XX.
5.1 El Triángulo “AMESE”
El 15 de Octubre de 1911 se reúnen en Gijón, tras diversos encuentros, a iniciativa de uno de ellos, el fotógrafo Luis Medina Farias simbólico “André” exaltado al grado 2º de Compañero [i] en 1905 (se ignora en qué taller), que propone a Francisco Seguí Marty grado 32º de simbólico “Gurrea”, y a Nicanor Alonso Maceda que es el único que se recoge en los cuadros lógicos del siglo anterior, concretamente en la logia Amigos de la Naturaleza y de la Humanidad en1880 en el cual adopta el simbólico de “Lincoln”, más tarde se vuelve a afiliar al taller Amigos de la Humanidad, prácticamente desde su fundación hasta su abatimiento en 1894. Con sesenta y siete años y viudo, emprende una nueva aventura con un taller que será el primero que se instale en Asturias en el siglo XX, y que tendrá como sede de instalación la ciudad de Gijón. 
 
El resultante de esos encuentros será la formación de un triángulo que se denominará “AMESE”, acróstico formado por las iniciales de los apellidos de sus tres componentes. Así comienza una larga andadura masónica que concluirá años más tarde con el conflicto de la Guerra Civil española y los procesos de persecución por parte del régimen franquista.
 
Pero hasta ese instante final, ¿Qué pasa en el desarrollo de la masonería asturiana? 
 
Habría que hablar más bien de una masonería gijonesa, dada la atomización de talleres que se da en este siglo en la ciudad natal de Jovellanos. Esta inicial formación el triángulo AMESE en Junio de 1912, cuenta con doce miembros uno de ellos Segundo Goñi Araiz, será un militar y “masón durmiente”, que había estado afiliado a la logia Juan González Río que trabajaba en los valles de Oviedo en 1888. Otro será un indiano a juzgar por la adopción del simbólico “Buenos Aires”, y el resto se habían ido iniciando en éste entretiempo. Un mes más tarde, todos ellos dan el paso de solicitar al Grande Oriente Español, “que dados los efectivos del taller se les conceda la carta patente[ii] como logia justa y perfecta”, por lo cual optan por poner el taller bajo la advocación del gran ilustrado gijonés, pasando a denominarse logia Jovellanos.
 
5.2 La Respetable Logia Jovellanos nº 337
 
La Respetable Logia Jovellanos, aún en “instancia” trabaja en el Rito Escocés Antiguo y Aceptado, y sus tenidas las celebrará los viernes de cada semana a la 7 de la tarde, en el domicilio de la Calle Comercio 18, 2º. Siendo su primer cuadro de luces el siguiente: Francisco Seguí Martí como Venerable; Nicanor Alonso Maceda como 1º Vigilante; José María Rodríguez como 2º Vigilante, y Antonio Moriyón Díaz como Orador.
 
El Ayuntamiento de Gijón, va convertirse si no en la cantera de donde provengan estos primeros masones, si al menos su punto de encuentro, [1] puesto que el primer cuadro lógico de Julio de 1912 de la logia Jovellanos hay varios masones que ocupan cargo en el Consistorio bien como concejales o bien como empleados, así tenemos a José María Rodríguez, Eleuterio Alonso Alvarez, Casimiro Acero Méndez como concejales y Alberto de Lera Álvarez y a José Morilla Solís, como trabajadores del Ayuntamiento. Pero vayamos desgranando, quienes son cada quien, aunque ello signifique adelantar acontecimientos.
 
José María Rodríguez es una de las figuras más destacadas de la masonería asturiana con proyección nacional e internacional que, junto a Augusto Barcia, otro asturiano de la parte occidental, concretamente de Navia, compartió el gobierno del Grande Oriente Español durante un tiempo. Será en el Congreso Masónico de 1926, el cual depondrá a ambos de sus altos cargos. 
 
Este activo “indiano” , con residencia a caballo entre Gijón y Madrid. Nace en Bospolin (Cabranes) en marzo de 1872, con diez años emigra a la Argentina de ahí que utilice el nombre simbólico de “Argentino”. Regresa en 1905, fijando su residencia en Gijón y vinculándose políticamente primero con el republicanismo, el cual abandona para militar en el partido reformista de Melquíades Álvarez. Todas estas circunstancias han llevado a algún historiador a confundir a José Mª Rodríguez con otro José Mª Rodríguez, alias Pepín Rodríguez.[2]
 
El hiramita de simbólico “Americano” aspira al acta del Diputado, pero la reticencia de Melquíades Álvarez acerca de sus pretensiones, le lleva a optar al cargo de Concejal, saliendo elegido y nombrado Teniente Alcalde por el Partido Reformista en la ciudad de Gijón en 1909. En el banco de la Corporación, no se encontrará sólo, sino que estará acompañado por varios masones, o que lo serían en breve. 
 
Como concejal tiene un objetivo primordial, que el puerto gijonés se convierta en punto de atraque y escala para los vapores trasatlánticos, a cuyo proyecto se vincularán prohombres como Antonio Morillón (consignatario) o Justo del Castillo, (que tenía grandes fincas en la zona donde se pensaba construir el puerto del Musel) y que comparten con José María la condición de ser o haber sido francmasones. En 1910, a mediados del mes de diciembre, José Mª Rodríguez presenta ante la Corporación la renuncia del acta de Concejal, por tener que ausentarse temporalmente. Finalmente desde la regencia municipal se opta por sustituirle ante su reiterada petición y sus largas ausencias, por otro miembro de la masonería: Casimiro Acero Menéndez.[3]
 
José María Rodríguez obtiene el grado de Compañero (2º)que se le otorga por delegación en la logia Ibérica de los valles de Madrid donde estaba asistiendo a diversos trabajos. En el seno del taller gijonés ejerce las labores de dirigir la marcha durante las diferentes ceremonias, y de introducir y acompañar fuera del templo a los hermanos colocándolos según cargos y dignidades tal y como corresponde en logia al cargo de Maestro de Ceremonia.[iii]
A partir de este momento comienza un rápido ascenso en la masonería, en junio de 1913 se le exalta a Maestro (3º), y al año siguiente ejerce en la logia Jovellanos de Venerable, con el grado capitular de Maestro Perfecto (4º); en 1915 se le otorga el grado de Maestro Elegido de los Nueve (9º), para concluir en 1916 por acuerdo unánime de la Asamblea de Supremo Consejo se le otorga el grado de Soberano Gran Inspector General (33º) último grado del Rito Escocés Antiguo y Aceptado. 
 
José María accede en 1924 a la Gran Maestría del Oriente Español que estaba vacante desde 1922. Su veneratura es considera como un equipo de transición o de consenso entre los poderosos maestres que presidían las Grandes Logias Regionales, que se mostraban un tanto rebeldes ante la autoridad del Gran Consejo del Grado 33º.[4] A consecuencia de los problemas por los que pasaba el Gran Consejo y tras el denominado asunto Torres Campañá quedan descabalgados los dos asturianos ( Barcia y Rodríguez) cesando en su alta Veneratura en mayo de 1926, período durante el cual se consolidó el régimen autonomista de la obediencia que fue presidido por la articulación de las Grandes Logias Regionales, que habían sido aprobadas unos años antes. 
 
En Gijón entre los días 18 y 24 de junio de 1928, en la sede de la Gran Logia Regional del Noroeste se celebra la VII Asamblea Nacional Simbólica del Grande Oriente Español, y tras ello José María solicita su plancha de quite de la Jovellanos 1 para incardinarse definitivamente en los valles de Madrid en el seno de la logia Condorcet nº 13, que había fundado su amigo Augusto Barcia, y recreada en 1929 para mantener erguida la bandera del apoliticismo de la orden masónica.
 
Como premio a su meritoria labor en 1934, José Mª Rodríguez fue nombrado Soberano Gran Comendador del Supremo Consejo, falleciendo unos meses más tarde, 11 de diciembre de 1934, en su domicilio de Madrid, ciudad donde actualmente está enterrado.
 
Alberto de Lera Álvarez. Sí el anterior francmasón rigió los destinos de la masonería española y ocupó en ella grandes cargos, Alberto de Lera, lo hizo sobre la masonería asturiana sin contestación a su alta autoridad. Alberto había nacido en Oviedo en junio de 1864. Con diecisiete años entra a trabajar en la Diputación de Oviedo, y será con el comienzo del año 1900, cuando opte por una plaza de Contador de Fondos Municipales en el Ayuntamiento de Gijón, doce años más tarde se incardina en la logia Jovellanos que aún esperaba su carta patente. A finales de 1912 De Lera ya tiene el “mandil con la baveta doblada”, [iv] en señal de que ya ostenta la formación necesaria para sentarse en el banco de los Compañeros (2º ) ejerciendo el cargo de Maestro de Ceremonias .
 
En 1916 aparece en los cuadros lógicos y los balaustres[v] como Venerable Maestro de su logia, cuestión que no abandonará hasta que se constituye la Gran Logia Regional del Noroeste (GLRN), (elemento coordinador de todos los talleres que abarcaba su territorio, que eran Asturias, Galicia y León) pasando a regir los destinos de dicho órgano constituyéndose en un Gran Maestre Regional, de enorme prestigio y muy combativo, vena que mantenía en 1916 como Venerable de la Jovellanos 337, en la cual ya mostraba de este talante:
 
Recordad que, en cambio, allá por el otro siglo nuestros Hermanos fabricaron un ambiente ciudadano amenazando siempre revolución, donde no existía esta inestabilidad actual, sino la protesta, la indignación, la lucha. Y esto todo lo hizo la Masonería de tal modo que las decisiones de las logias forman la historia de aquel tiempo. Nosotros creemos que este papel es el que debe jugar nuestra Orden. Hay buena masa, sólo falta un desinteresado y cariñoso director. La Orden, si quiere ser una institución eficaz, debe ponerse al frente de este movimiento para encauzar la opinión liberal por el verdadero camino[5]
Alberto de Lera una vez accede a la gran maestría de la GLRN, abandona la logia Jovellanos n° 337 (que pasa a convertirse en la Jovellanos 1), y desembarca en un nuevo taller aún en “instancias” la logia Riego, con sede en los valles de Gijón, en la cual se va a integrar no solo él, sino también dieciocho hermanos más que le secundan en esta nueva aventura, y cuya característica común a todos ellos es la causa Reformista. No en vano Lera, es el gran organizador del reformismo gijonés. En parte esa labor organizadora y aglutinadora de Alberto de Lera es aprovechada por Melquíades Álvarez para ir acrecentando las bases de su reformismo a través de las logias. Estructurándose un difícil binomio de Masonería y Reformismo, que tantos problemas acarreará a la masonería asturiana, y cuyas repercusiones son las expulsiones de la orden o la creación de nuevas logias. Fuera como fuere, Alberto de Lera junto a su inseparable Gran Secretario Antonio López del Villar, van a comandar los designios de la masonería asturiana hasta la muerte del Gran Maestre en cctubre de 1932.
El mandato del tanden Lera y López del Villar, se va a notar enseguida. Hasta 1922 la logia Jovellanos va creciendo de forma lenta, pero será a partir de ésta fecha, cuando los talleres se revitalicen llegando en 1930 a ostentar en toda la Regional unos 284 afiliados, de los cuales 99 provenían de las filas de la Jovellanos 1. En 1933 superadas diversas dificultades internas (en un momento políticamente delicado), se llega a contabilizar en la GLRN unos 482 masones encuadrados en unos 15 talleres, repartidos a su vez por toda la franja astur-leonesa y las provincias galaicas.
 
Otro de los masones significados en esta primera época es Casimiro Acero, un rico propietario que utiliza el simbólico libertario de “Proudhon” dentro de la primigenia formación Jovellanos aún en “instancias” donde tiene asignado el cargo de Experto, ostentando el ribeteado mandil de Maestro Masón (3º). Por esa misma época sustituye a José Mª Rodríguez como concejal en el consistorio gijonés. Otro miembro, pero esta vez empleado del Ayuntamiento como 2º Oficial de Aguas es José Morilla Solís, dentro de la masonería adopta el simbólico de “Ferrer” y ejerce como limosnero de la logia, aún con la baveta levantada como Aprendiz Masón (1º) que es. Comparte taller y proyectos con su jefe de trabajo Alberto de Lera, que éste en esos tiempos está muy interesado en todo el abastecimiento de aguas a la ciudad de Gijón, por lo cual se apoyará en aquellos subordinados que además reúnen la condición de “hermanos”, y de aquellos otros que pueden ayudarle en conseguir sus objetivos, como la traída de agua del Peranchu de Nava a Gijón. Para conseguir tal fin se va apoyar en los hermanos masones de Nava, enmarcados en el triángulo Ferrer: Rafael Zapatero y Gustavo Acebo, ambos en el consistorio de Nava. 
 
En la logia Jovellanos 337 de finales de diciembre de 1912, se van a dar diversas incorporaciones entre ellas dos hombres de Oviedo que también marcaran fuertemente a la Orden. Su presencia en la sociedad es de igual forma decisiva y en parte buscada puesto que de Melquíades Álvarez , el luego sería el gran tribuno del reformismo, ya sale mentado en diversas cartas de las logias de finales del siglo XIX, como individuo interesante. Melquíades se inscribirá en la logia gijonesa adoptando el simbólico de “Triboniano”. La otra gran figura destacada es la del que luego llegaría ser diputado socialista Teodomiro Menéndez, que adopta el simbólico de “Europa”. En esos momentos, también se afilia la masonería el catedrático gijonés Ulpinano Alonso que adopta el simbólico “ Saturno”.
 
No será hasta 1922 cuando el taller Jovellanos 337, alcance la cifra de ochenta y ocho miembros entre los cuales se destacan el indiano y carreñense José Bango León, José Antonio de la Riera, o Cesáreo del Valle Junco (Cabranes).


[1] Ver cuadro anexo de la presencia de masones en el Ayuntamiento de Gijón.
[2] Hay en esos momentos en Gijón, otro personaje que se confunde con nuestro “americano”, y es Pepín Rodríguez hijo del propietario del Banco Gijón, Florencio Rodríguez, que ocupó además de varios consejos de bancos asturianos, optó por la política llegando a ser Diputado por Villaviciosa en 1914 y 1916, aún cuando tenía el domicilio en Gijón. Estas similitudes de apellidos y nombre, además de la curricular, han generado una confusión entre algunos historiadores al tratar a uno y otro personaje.
[3] AMG. Actas de la Corporación de 1910.
[4] Dolores Gómez Molleda, en el libro ya citado, desarrolla de forma muy interesante los conflictos entre el filosofismo y el simbolismo.
[5]Memoria” de Alberto de Lera, Venerable de la logia Jovellanos Gómez Molleda. obra citada.

[i] Compañero. Segundo grado del simbolismo, adoptado en todos los Ritos. Viene a representar la segunda edad del hombre, el grado de compañero implica un profundo estudio filosófico y social. La instrucción del grado de compañero le inculca que debe pensar, sentir y obrar cognición, emoción y actividad. La edad de dicho grado es de cinco años, que a su vez, son los mismo que se dedicaban los pitagóricos al estudio antes de poder optar al grado de Maestro Masón. El compañero en el taller lleva su mandil con la baveta doblada en señal de haber aprendido a manejar las herramientas de su grado que son el cincel, el mallete, la plomada, el nivel, la regla, la palanca y la escuadra.
[ii] Carta Patente. Se llama así al título de Constitución dado por una Obediencia a una logia, capítulo o triángulo masónico, lo cual es signo de su regularidad.
[iii] Cargos u Oficiales de la Logia. Son los que ejercen un oficio o función dentro de la logia y son designados mediante votación de todos los miembros del taller: los cargos son Venerable Maestro, Presidente del Taller; 1º Vigilante, Director de los Compañeros; 2º Vigilante, Director de los Aprendices; Orador, Guardián de las Constituciones y censor de las Ceremonias.; Secretario, Memoria de la logia y de la relación con el exterior; Maestro de Ceremonias, dirige éstas y adentra a los hermanos en el taller; Experto, Hace observar el ritual; tesorero, conserva los fondos de la logia; Hospitalario o limosnero, administra los fondos de la beneficencia; Guardas Templo, serían los custodios dentro y fuera de la seguridad del templo y el Guarda Sellos, que verifica la autenticidad de los sellos y firmas de los documentos.
[iv] Mandil. Es cuando menos el símbolo distintivo más destacado de la masonería, al menos de puertas a fuera, y su simbolismo es el trabajo, que recuerda al masón que debe tener una vida activa y laboriosa. Su estructura es un pequeño rectángulo y una baveta triangular. En los dos primeros grados: Aprendiz y Compañero, el mandil es blanco y no lleva ornamentos, en el grado de Maestro los mandiles llevan símbolos bordados, y sus colores variaran en función del Rito.
[v] Balaustres. Se denomina así a las actas que redacta el secretario sobre todo lo tratado dentro de cada Tenida. 

Víctor Guerra. Miembro del Centro de Estudios Históricos de la Masonería Española (CEHME)
NOTA: Este trabajo es propiedad del autor, y por tanto su uso, reproducción, y explotación debe contar con el permiso del autor.

07 septiembre 2011

MASONERIA EN GIJON (2ª parte)


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2ª Entrega del libro (ya agotado) la Una aproximación a la Masonería en Gijon

4.- LA MASONERÍA GIJONESA DEL SIGLO XIX

La historia de la masonería gijonesa, en su conjunto es de una trascendencia vital para comprender la ciudad, los hechos, las motivaciones sociales y políticas que se fraguan en dicha sociedad. Estudiarla en su conjunto y en su dimensión exigiría una labor profunda que sobrepasa con mucho los parámetros que exigen las bases del 2º Premio de Investigación Rosario de Acuña.

De ahí que aborde ésta aproximación con la intención, no solo de dar una pequeña visión general lo más exhaustiva posible sobre la repercusión de la masonería sino con la idea de abrir nuevas caminos e informaciones a modo de nuevas herramientas para poder analizar y entender bajo un prisma distinto la sociedad gijonesa. Eso sí, despegándose de las ideas preconcebidas de contubernios judeo-masónicos y comunistas, o de oscuras manos que, como fantasmas, están detrás de todos los tumultos y conflictos sociopolíticos del momento.

Hablar ya de una masonería articulada en logias o en triángulos en suelo gijonés, es hablar fundamentalmente de Los Amigos de la Naturaleza y Humanidad (1850-1854), cuyas columnas levantan trabajadores especializados franceses que acuden a prestar sus servicios a los grandes proyectos fabriles de vidrio y loza que se concitan en Gijón. Será pues el 27 de diciembre de 1852 (Solsticio de Invierno) cuando realicen la instalación regular del taller .

De los treinta miembros de esa primera logia, hay seis asturianos, pero ninguno de ellos es gijonés, aunque algunos de los apellidos extranjeros que aparecen en éste taller y en otros, terminaran constituyendo parte de la burguesía de la ciudad, como es el caso de los Hurlé, Vinck , Hulton...etc.

En la primera logia, antes reseñada, y en la siguiente Amigos de la Naturaleza y Humanidad (1871-1875), hay adscrito un francmasón, que aun no siendo gijonés formará parte de la vida de la ciudad y es Francisco Pérez Carreño, Capitán de la Marina Mercante, asentado como tal en la villa Jovellanista. Se inicia este marino, como Aprendiz Masón en la logia Los Amigos de la Naturaleza y Humanidad, donde consta en los cuadros lógicos del taller en los años 1851 y 1853.[1]

Los alma mater de dicha formación serán: José Victory (escribiente intérprete), Jesús de Gracia (sastre), y Joaquín Cabrera (Médico Cirujano). Esta logia trabajará bajo los auspicios del Gran Oriente de Francia, pero correrá un grave percance puesto que en el Boletín Oficial de Oviedo, del 9 de Mayo de 1853, se publica la Orden de su Majestad la Reina, en la cual decreta:

“ Para conocimiento de los señores alcaldes de la provincia, á quienes encargo con la mayor eficacia se conduzcan en este servicio con el interés y el celo que su importancia exige, dando parte a este Gobierno de provincia inmediatamente de cualquiera noticia que puedan adquirir sobre el asunto que tan justamente recomienda y encarece sobre la persecución de las sociedades secretas”

Ello trae consigo la detención de algunos de los responsables de la logia y el exilio de otros. El gobierno francés ante las distintas presiones que recibe de los sectores francmasónicos, intercede a su vez ante el gobierno español y ello da como resultado un indulto para los distintos encausados, “pasando a sueños los trabajos de la logia”. Se ignora si a Pérez Carreño se le encausa, aunque no se vuelve a saber de él hasta el advenimiento de la revolución de 1868, donde la masonería toma nuevos rumbos, tras la cual se constituye la segunda formación masónica de la ciudad la logia Amigos de la Naturaleza y Humanidad (1871-1875) que convivirá en el tiempo con las logias Perla del Cantábrico y La Razón, todas ellas ubicadas en los valles de Gijón.

Peréz Carreño, reaparece para estar presente en uno de los hechos más importantes del siglo, la proclamación de la 1ª República en 1873. En la tarde antes de la proclamación, se presentan ante el Sr. Alcalde la siguiente embajada compuesta por: Francisco Pérez Carreño, Eduardo Guilmain (que ejerce de Orador[i] en ésta segunda formación de 1871-1875), y Apolinar Menéndez Acebal[2], y manifiestan que traen órdenes verbales del Gobernador Civil para que la Corporación Municipal dimita y resigne el mando consistorial en el Diputado Provincial D. Alejandro Blanco. Tal embajada tiene éxito y se adopta la siguiente providencia:
“ Gobierno de la Provincia de Oviedo: Atendiendo a las consideraciones en que esa Corporación Municipal, funda su dimisión he acordado aceptarla nombrando provisionalmente a los individuos que al margen se expresan mientras por la superioridad no se resuelva lo más procedente. Lo que participo a Vd. Para su conocimiento y el de los interesados, a los efectos oportunos. Oviedo 13 de 1873 ”[3]

De los veinticinco nombres que se propugnan como concejales y que se consignan al margen del documento, están distinguidos masones como Justo del Castillo, y los componentes de la citada embajada entre los que se encuentra el hermano Pérez Carreño, que a su vez serán los promotores de la siguiente propuesta:

“Perpetuar la memoria de la proclamación de la República, legando a la posteridad un monumento digno de aprecio y veneración se levante un pedestal sobre el que se ha de colocar en mármol del tamaño natural la estatua del gran patricio Jovellanos”[4]

No sólo será ésta ocasión cuando los francmasones gijoneses se denoten preocupados por el bienestar político de la ciudad, sino que su paso por el Consistorio gijonés, será una hábil herramienta para ir rubricando propuestas de claro matiz progresista que irán encabezadas con el masónico saludo de Salud y Fraternidad. Desde sus cargos de concejales, van a intentar resolver las preocupaciones sociales que atenazan a una ciudad en crecimiento, como son la colocación en la ciudad de “mingitorios y excusados públicos en aquellos lugares que se juzgasen más oportunos” o que las casas se dotasen de tales accesorios, y más si iban destinadas al alquiler para obreros; o promoviendo la pública subasta de la limpieza de la villa, ó la creación de un cuerpo de Voluntarios de la Libertad.

Y así proposición tras proposición, este grupo de concejales masones en ejercicio, o futuros francmasones, van a ir cambiándole la cara a la ciudad y preparándola hacia un gran futuro que le espera como motor industrial de la región.

Con motivo de la construcción del Puerto de El Musel, “declarada de interés común”, Pérez Carreño, volverá a la palestra pública como antagonista de otro francmasón, Justo del Castillo (aún cuando comparten banco masónico en la misma logia), en la polémica en que se dividió la opinión pública sobre la construcción de un puerto para Gijón (Apagadoristas y Muselistas).[5] Pérez Carreño como Capitán de Marina, exacerba los ánimos con un folleto que lleva por título “El Puerto Apagador; que respondía a la idea de ampliar el puerto local de Gijón, frente a los defensores de construir uno nuevo puerto en la zona del Musel que defendía entre otros Justo del Castillo. En la polémica además participaran de una manera u otra manera diversos francmasones asturianos y gijoneses. Esta será la última noticia que poseemos de este marino mercante.

Habrá que esperar al resto de logias que se irán asentando en la ciudad, para que el elemento autóctono vaya renovando el monopolio de apellidos extranjeros de la primera formación. Aunque no sin antes pasar por diversas periplos que hacen que los talleres tengan que ir abatiendo columnas[ii] uno tras otro. En esa segunda formación Amigos de la Naturaleza y Humanidad, bajo los auspicios del Gran Oriente de Francia, tenemos a otro masón que, aunque natural de Cantabria su vinculación con Asturias y concretamente con Gijón, quedará patente a través de los distintos proyectos que encabeza y que le colocan por su inquietud comercial en parte de la burguesía gijonesa, y que ya hemos mencionado: Justo del Castillo.

Justo del Castillo aunque nace Santander (28 de Mayo de 1841), se vincula a Asturias en 1865 por su profesión como ingeniero industrial con especialidad en Mecánica que le trae a trabajar junto con otros ingenieros extranjeros en la construcción de la famosa línea férrea de Gijón–Pajares, llevando a cabo personalmente el desarrollo del tramo Gijón-Oviedo. Ejerce también como profesor de Mecánica Industrial en el Instituto Jovellanos, donde obtiene la cátedra de Mecánica; se casa con una rica gijonesa, asentando su residencia en la industrial y costera villa de Jovellanos.

Como antes veíamos, forma en 1873 parte de la corporación gijonesa como concejal, en cuyo banco también hay también diversos masones, que se acompañan mutuamente en las proposiciones que a lo largo de su mandato irán proponiendo. Este influyente cántabro tendrá un breve paso por la masonería. Él, provenía de la logia Luz de Cantabria de Santander, de donde trae su diploma de fecha del 15 de Septiembre con el grado de Maestro Masón, aunque parece que hay algunas dudas sobre su situación masónica, y los responsables de la logia gijonesa le hacen un exhaustivo retejeo[iii]. De este modo se incardina en la logia Los Amigos de la Naturaleza y Humanidad, al menos eso parece al registrar su nombre en el seno de la logia en el año 1871. Un año más tarde, aparece dado de baja de dicho taller, ignorándose las causas.

Fuera ya de la orden masónica, emprende su aventura como propietario panadero, y solicitando permiso para la construcción de un balneario para personas menos acomodadas en la Playa de San Lorenzo, que termina construyendo y que dirigirá el doctor Vital Aza. Posteriormente construirá, también el Circo Gallístico “Las Carolinas” que pasará a convertirse en balneario. Es de resaltar la figura de Justo del Castillo con relación a la formación académica con la cual se vinculará el resto de su vida. [6]

La tercera formación masónica de Amigos de la Naturaleza y la Humanidad (1879-1886) trabajará bajo una obediencia española El Gran Oriente Nacional de España, éste taller será el que más miembros tenga de todo el siglo XIX, al menos en lo que respecta a la ciudad de Gijón, viene de la mano del abatimiento de columnas y recuperación de efectivos “durmientes” procedentes de la logia La Razón de la cual proviene el gijonés Apolinar Menéndez Acebal, y en cuyo taller toma el nombre simbólico[iv]. de “Estrabón”. En la logia Amigos de la Naturaleza y la Humanidad ejerce el cargo de Venerable [v] durante 1879 y 1880. Menéndez Acebal es un industrial de clara ideología republicana, que lleva su militancia hasta los extremos de sólo colaborar con las publicaciones de dicha tendencia como fueron “La República Española” y el “Eco de Asturias”. Como republicano entusiasta fundó su propio semanario republicano “La Aurora”.

El Ayuntamiento de Gijón se va constituyendo, a su vez en una escuela de formación y de plataforma donde los masones o potenciales masones ponen en práctica sus ideas y proyectos en pro del consabido un bienestar social, puesto que como ya hemos visto en los bancos consistoriales hay sentado unos cuantos francmasones, Apolinar será uno de ellos.
En la logia en la que se encuadra el hermano “Estrabón” hay también varias figuras importantes: José Bastide, Antonio Riera Campa, Louis Vinck, Bernardo Rionda y Celestino Margolles, entre otros.

En esa misma época, pero en distinto taller, se encuentra Antonio Peña Pintado, periodista, de simbólico “Aristogitonque se halla adscrito a la logia La Perla del Cantábrico, de un matizado carácter militar pues la mitad de sus miembros son profesionales del arma de Infantería. La logia tenía sede en la ciudad de Gijón, donde se hallaba trabajando Arturo Lerroux García como 1º Vigilante y el simbólico “Moltke” y probable pariente del que más tarde sería un notable francmasón y presidente de Gobierno Alejandro Lerroux.

El último taller que levanta columnas en Gijón será Amigos de la Humanidad (1889-1894) una logia que llega a tener 59 miembros y que marca ciertas diferencias con las anteriores, por un lado la menor presencia de miembros extranjeros, lo cual lleva al taller a implicarse aún más en el entorno en que irradia su proyección. Victoria Hidalgo nos habla de este taller en éstos términos:

“No solo serán unos propagandistas infatigables de los principios masónicos sino que también darán ejemplo con el puntual cumplimiento de sus obligaciones masónicas (...) y acuden prontamente a favor de la desgracia ajena, con motivo de las inundaciones de Consuegra y Almería, (...) se pensó en una gran manifestación por las calles y a la cual se invitó a los representantes de los partidos republicanos de la ciudad. Tras vencer no pocas dificultades consiguen su objetivo y recaudan mi ciento setenta y tres pesetas.” [7]

Otras veces serán los propios hermanos los que afronten las necesidades de beneficencia como así hizo el Venerable de la logia el pastor evangélico Juan Emeterio de la Fuente que llega a recaudar aproximadamente cuatro mil pesetas. Pero el trabajo de dicho taller no se va a quedar en el ámbito de la beneficencia y en socorrer a otros hermanos, sino que se adentrarán fuertemente en el campo de la libertad de pensamiento y el laicismo frente al despotismo eclesial, reflejado en el abandono del cementerio civil de Gijón y de la obligación de tener que portar un cirio o candelabro en dicho recinto, lo que les lleva a:

“...a combatir contra esas hordas vandálicas del oscurantismo, que tienen aprisionada a la sociedad con los lazos de la superstición, del fanatismo y la ignorancia y que intentan ahogar todo suspiro de amor, todo gemido de libertad, todo destello de luz que salga de un pecho noble y generoso; contra los hijos de Loyola, que han escogido a Asturias por teatro de sus hazañas y que dentro de poco se establecerán en Gijón.”
Aunque pretendían impedir que los jesuitas se emplazaran en Gijón, no lograrían tal propuesta, puesto que el soberbio edificio del jesuitismo se levantó y se encargó durante generaciones de formar a los hijos de la burguesía gijonesa. La logia, se disolvería en la crisis latente que se iba cerniendo cada vez más sobre la masonería española, y por consiguiente, sobre la asturiana.

Aún así, un proyecto que concitará la reunión de buena parte de los efectivos de filiación masona es el Ateneo-Casino Obrero de Gijón. Si bien el proyecto del Círculo de Instrucción, había conseguido aunar a una parte de interesados en el tema educativo, éste proyecto tendría una corta vida.

En el seno de la sociedad más progresista de la ciudad va calando la idea de poner en marcha un Ateneo, a cuyo proyecto se van juntando una serie de personas que aportan las primeras ayudas constituyéndose en una “lista cuasi histórica”, la cual entre otros componían una serie de hombres que en un momento u otro habían estado, o estarían dentro de los efectivos hiramistas de la ciudad.

De los cuales iremos desgranando en la medida que este estudio nos lo permite, su pequeño perfil: Justo del Castillo, del cual ya hemos hablado que tomará unas cuantos bonos-acciones de ayuda que se habían editado para tal fin.

José María Friera, que no arribará a la masonería hasta 1912, a través de la logia Jovellanos, ocupará puestos de responsabilidad como Gobernador de Salamanca y Asturias. Daniel Cerra y Cerra, rico industrial gijonés que participaba en las empresas: Mercado del Sur, y Constructora Gijonesa entre otras, a dicho industrial se le dedicó una calle en el barrio de La Calzada, en la cual se ubicó más tarde el Ateneo Obrero de dicho barrio. Daniel se iniciará como Aprendiz Masón en la logia Amigos de la Humanidad con el simbólico de “Jovellanos”, y su asistencia se registra en los cuadros lógicos de 1889 y 1892, (su hijo Germán de la Cerra, será el pagano de la filiación masónica de su padre, pues el régimen franquista se cebará en él como pretendido masón, que no lo fue). Daniel Cerra pasa al Oriente Eterno en 1924. Otro miembro de este grupo, será Bernado Rionda, concejal salientes tras haberse constituido el primer Ayuntamiento de la 1ª República, este se encontraba afiliado a la logia Amigos de la Naturaleza y de la Humanidad en 1886, y más tarde en el combativo taller Amigos de la Humanidad en 1889 con el simbólico de “Adnoir” y con el grado 7º de Intendente de los Edificios.[vi] Bernado Rionda morirá junto a otro masón Mariano Merediz Díaz Parreño en las “sacas de prisioneros del Frente Popular” del 14 de Agosto de 1936.[8]

Otro industrial que está en ese taller, es Feliciano Súarez, de simbólico “Porlier”; y también el empleado Nemesio Antuña que en su iniciación adopta el de “Esopo”, ambos pertenecientes a la misma logia Amigos de la Naturaleza y de la Humanidad. En la logia Nueva Luz de Oviedo estaba José Villanueva, que será el presidente de la denominada “Comisión Instaladora”del Ateneo, curiosamente se llama así también a las comisiones que ayudan a levantar otras logias. En dicha lista de colaboradores está el fotógrafo Ricardo del Río (1857-1921) que fue uno de los últimos fotógrafos transeúntes del siglo XIX del que Francisco Crabiffosse nos relata lo siguiente:

“Ricardo es otro de los profesionales surgidos al socaire del ambiente fotográfico creado en Gijón alrededor de los Truán. Empleado en la fábrica de vidrios de “La Industria”, dejara en torno a 1881 su trabajo para dedicarse exclusivamente a la fotografía, fundamentalmente como ambulante. (...) su etapa Itinerante finalizará el año siguiente, cuando adquiera en traspaso la galería de Enrique Marqueríe, situada en el nº 43 de la calle de La libertad, que éste había ocupado desde 188

En 1903 Ricardo del Río abre de nuevo estudio en el nº 55 de la calle Cabrales y en 1908 instala una sucursal en el nº 37 de Corrida”[9]

Ricardo del Río se inicia en la logia Amigos de la Humanidad con el simbólico “Daguerre y su estancia en la masonería se circunscribe según los cuadros lógicos, entre 1892 y 1894.
En la primera Comisión Gestora del Ateneo Obrero, además de estar encabezada por Eladio Carreño, participa también Nicanor Alonso Maceda, grado 18º (Soberano Príncipe Rosacruz), que estará presente en las dos últimas formaciones masónicas de este siglo XIX, y en la primera que se forme en 1911. Agapito Llames y Umaña de simbólico “Homero” también grado 18º, de la masonería asturiana cuya afiliación se registra ya en 1880 y será de los últimos en dejar la masonería en 1894.

El Ateneo fue inaugurado el 15 de Agosto de 1881 y en la primera Junta Directiva estaba presente Manuel Sánchez Suárez que pertenecería en 1891 a la logia Perla del Cantábrico con el simbólico “Maldonado”. Como notables profesores que pasaron por las ilustres salas de conferencia del Ateneo y reconocidos Hijos del Hiran estaban: Fermín Canella, Rosario de Acuña, Pedro González Blanco, Teodomiro Menéndez, Fernando Vela, Eduardo Torner, Marcelino Domingo... etc.

Tras unos primeros años de rodaje, el Ateneo Obrero de Gijón en 1883, plantea su renovación de Junta Directiva a la cual hay dos candidatos Antonio María Riera, y José Villanueva, éste último terminó siendo presidente, a partir de cuyo mandato terminó estabilizándose la sociedad cultural. A José Villanueva le encontramos en 1886 trabajando en el seno de la logia Nueva Luz de Oviedo con el simbólico de “Livingstone.


[1] AHN A-737/10-1
[2] De los tres miembros de la embajada que se citan, Eduardo Guilmain está en la formación masónica “Amigos de la Naturaleza y Humanidad (1873-1874). Apolinar Menéndez Acebal, se hará más tarde francmasón en el seno de la logia “La Razón” en la cual se le localiza en 1878, y formará también parte de la logia “ Amigos de la Naturaleza y de la Humanidad” desde 1879 hasta que en 1886, pasa al Oriente Eterno.
[3] AMG. (Archivo Municipal de Gijón). Actas de la Corporación 1873.
[4] Recogido de las actas de la Corporación de Gijón 1873 (AMG).
[5] Esta polémica ha sido bien retratada por dos autores: Luis Adaro Ruiz con su “El Puerto de Gijón y otros puertos asturianos”. 1976; y Patricio Adúriz y Bastián Faro, en un trabajo más reducido: “ El Puerto de Gijón “. 1981.
[6] Agustín Guzmán Sancho. Tiene un meritorio trabajo sobre “Justo del Castillo, El Gijón vivido entre 1865 y 1912”. Gijón 1997
[7] Hidalgo, Victoria” obra citada, pag. 90-91
[8] “ Alonso García, Pedro Luis.: “Los comienzos de la Guerra Civil en Gijón: de las “sacas” de prisioneros al Tribunal Popular” Folletos del Ateneo. Segunda época, noviembre 1997-N° XIV. Ateneo Obrero de Gijón
[9] Crabiffosse Cuesta, Francisco.: “ La vida Iluminada, fotógrafos y fotografía en Villaviciosa” en el volumen Villaviciosa en fotos antiguas (1859-1936). Ediciones La Oliva. Villaviciosa 1995.


[i] Orador. Es uno de los oficiales dignatarios de la logia cuya función es asesorar y corregir al Venerable en el ejercicio de sus veneratura, velando porque haya en el taller razón y justicia en sus criterios. También efectúa el recuento de votos proclamando los resultados, y es el encargado de leer la “planchas o balaustres” provenientes de la Obediencia (y que no se refieran a los aspectos administrativos), en las tenidas extraordinarias o solemnes los trabajos no podrán ser cerrados sin antes oír las conclusiones de este alto oficial, y tras ellas ningún hermano podrá tomar la palabra. La joya que cuelga sobre su pecho, es un libro abierto que representa la tradición.
[iii] Retejeo. Es un examen que hace el hermano experto (espada en mano) en la parte interior del pórtico del taller junto a la columnas que se tenga asignado según el grado, y preguntará las palabras de paso, los toques, y los signos para saber y asegurarse de la cualidad masónica y del grado.
XII Nombre simbólico. En la primigenia masonería no se usaba la adopción de un “alias”, es más en las primeras logias asturianas no se registra dicha adopción. Será tras el primer decreto de suspensión de los trabajos masónicos, por Isabel II, cuando se adquiera tal costumbre, (en algunas obediencias está en desuso como en la anglosajona), de que el iniciado tome un nombre nuevo en el momento de la ceremonia de iniciación por él que se le reconocerá en los trabajos de logia y en los documentos masónicos. Dicha adopción suele tener resonancias que van desde la dimensión humana o a ideales que se quieren alcanzar u homenajear. Los simbólicos forman parte del estudio de la masonería pues su adopción va a responder a diversos cánones, objetivos e ideales que perseguían o estaban en la idiosincrasia personal de cada masón. Por lo cual son un buen instrumento de estudio antropológico.
[v] Venerable Maestro. Es el título que recibe quien ejerce el cargo de presidente de una logia simbólica europea, salvo en Inglaterra que reciben el de Maestro. Dicho cargo en la actualidad, tiene una duración de tres años. Le corresponde el poder de “Dar la Luz A los candidatos, conferir el grado de Compañero o de Maestro; abrir y cerrar los trabajos, convocar la logia.... Etc. Se sienta al Oriente, por una parte por ser de donde nace la luz cada día y por otra por ser esa parte de la tierra de donde llegaban los misterios a las antiguas tradiciones y porque a su vez el Venerable, representa a Osiris o el Sol.
[vi] Grado. Los grados en masonería son una etapa de educación en el denominado método masónico, a los que se accede una serie de iniciaciones, los tres primeros son: Aprendiz, Compañero y Maestro, en el siglo XVIII basándose en la masonería simbólica y con afanes individualistas se desarrollan gran cantidad de sistemas con múltiples grados. También pueden considerarse como extensiones o desarrollos del grado e Maestro. Cada Rito se divide en series u órdenes y las series en clases. Cada grado lleva consigo una serie de ritos de recepción, compendio simbólico, juramento, palabras y modos de reconocimiento. Los grados en el Rito Escocés Antiguo y Aceptado son Grados simbólicos: 1º Aprendiz; 2º Compañero; 3º Maestro Masón; Grados de Perfección: 4º Maestro Secreto; 5º Maestro Perfecto; 6º Secretario Intimo; 7º Intendente de los Edificios; 8º Preboste y Juez; 9º Maestro Elegido de los Nueve; 10º Ilustre Elegido de los Nueve; 11º Sublime Caballero Elegido; 12º Gran Maestro Arquitecto; 13º Caballero del Real Arco; 14º Gran Elegido de la Bóveda Sagrada o Sublime Masón; Grados Capitulares: 15º Caballero del Oriente y de la Espada;16º Príncipe de Jerusalén; 17º Caballero de Oriente y Occidente; 18º Soberano Príncipe Rosacruz; Caballero del Águila y del Pelícano; Consejeros: 19º Gran pontífice o sublime Escocés llamado de la Jerusalén Celeste; 20º Venerable Gran Maestro de todas las Logias Regulares; 21º Noaquita o Caballero Prusiano; 22º Caballero de la Real Hacha o Príncipe del Líbano; 23º Jefe del Tabernáculo; 24º Príncipe del Tabernáculo; 25º Caballero de la Serpiente de Bronce; 26º Escocés Trinitario o Príncipe de la Merced; 27º Gran Comendador del Templo; 28º Caballero del Sol; 29º Gran Escocés de San Andrés de Escocia; 30º Gran Caballero Kadosh; Tribunales: 31º Gran Inspector, Inquisidor-Comendador; Consistorio; 32º Sublime Príncipe del Real Secreto; 33º Soberano Gran Inspector General.

Víctor Guerra. Miembro del Centro de Estudios Históricos de la Masonería Española (CEHME)



























































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